|
24, viernes
|
|
En las Escuelas Zelai-Aristi de Zumarraga
|
|
A las 20:00 horas
|
"Y al final, después de dos meses recorriendo el Danubio, he llegado al Mar Negro", son las
últimas notas del diario de viaje de un tolosarra de 27 años, Angel Cuerdo, escritas al
amanecer del 27 de agosto. Ni siquiera había bajado de su inseparable, sumisa, y fiel
compañera: una Yukan expedición, piragua de 4,4 metros de largo y 27 kilos de peso, con la
que surcó casi los 2.850 kilómetros del curso de uno de los ríos más largos y
ricos de Europa.
Río que nace en la Selva Negra y desemboca en el Mar Negro, siendo el río del
mundo que más países atraviesa: Alemania, Austria, Eslovaquia, Hungría, Croacia,
Yugoslavia, Rumania, Bulgaria, Moldavia y Ucrania, y en los que el río cambia de nombre
según va aumentando su caudal, cruza región tras región, país tras
país... Donau, Donauquelle, Duna, Dunav, Dunarèa, Dunàrii... En estos países
Angel encontró la hospitalidad de sus gentes, gentes que le ayudaron a descender el curso del
río, desde el 1 de julio en la Selva Negra alemana.
El equipo comenzó integrado por dos personas, Angel Cuerdo tolosarra de 27
años, que ya estuvo el año pasado en esta semana de montaña haciéndonos gozar
con la travesía a pie que hizo por Islandia y el bilbaíno Rubén Escudero.
|
|
Y al final, después de dos meses recorriendo el Danubio, he llegado al Mar Negro.
Angel CUERDO
|
El comienzo salió como previsto... las primeras esclusas que había que cruzar antes de
la alemana Passau la llamada Venecia alemana no dieron mayor problema. Pero fueron duras
debido al poco caudal de agua que el río llevaba: "Las primeras jornadas fueron francamente
duras, porque, además de que el río tenía poco caudal, lo que nos obligó
a remar mucho más, en dos tramos desaparece bajo tierra, con lo que tuvimos que recorrer andando las
montañas de roca caliza que lo esconden, arrastrando las piraguas de 90 kilos cada una",
recuerda Angel Cuerdo.
Con una media de 60 kilómetros diarios en cada jornada, sin apenas descansar y continuamente
mojados por la lluvia, visitan Ulm con la catedral más alta del mundo, llegan a la germana
Regensburg, antigua ciudad fronteriza en Austria y Alemania desde la que Rubén regresa a
casa debido a un ataque de lumbalgia. Angel tenía aún 2.200 kilómetros que
recorrer.
Angel siguió su camino, durmiendo bajo los puentes, o en los clubes de remo a la
orilla del río a los que llegaba al anochecer, o en la socorrida piragua en el caso de no encontrar
un lugar mejor. Y visitó El Walhala (con su hermoso panteón construido a orillas del Danubio,
en imitación al panteón griego), las austríacas Linz o Melk, y Viena con su "Danubio
Azul" en el centenario de la muerte de Johan Strauss, Bratislava (Eslovaquia), Esztergom (con las mayores
cúpulas del mundo) y Budapest en Hungría... y Croacia...
"Aunque quise flotar sobre el agua danubiana de Croacia, Serbia y Yugoslavia, era extremadamente
peligroso y atravesé estos países en coche, aunque cerca del río, comprobando que
sólo quedaba en pie un puente, el de Belgrado", nos indica Angel.
El 11 de agosto contempló el último eclipse solar del milenio desde una de las
mejores puntos de observación del planeta para ello: el Danubio rumano... Y después de
Rumania vendría Moldavia y al Mar Negro... "Los últimos doce kilómetros en el
delta fueron los mas duros, el cuerpo se resentía ya y, para variar el viento soplaba a la contra"
explica Cuerdo.
El objetivo había sido cumplido... y había merecido la pena. El Danubio es ahora
más que uno de los mayores ríos de Europa... podremos disfrutar de sus vivencias,
fotografías y comentarios el 24 de noviembre, viernes a las 20:00 de la tarde, en el salón
de actos de las Escuelas Zelai-Aristi. Y este año ha realizado el descenso del Ganges... Angel nos contará
todo esto y más, estate seguro.