ÚLTIMA OPORTUNIDAD
Era la última oportunidad
de no volver a estar cuerdos.
Tú, o no estuviste de acuerdo,
o no pudiste pasar.
Pero yo lo detecté,
yo supe que aquella ausencia
(que no era la primera,
ni la última, ¿verdad?)
sí era la definitiva,
la que nos iba a pesar.
Porque no llegaste, amor...
porque pasaste tan cerca
pero no fue mi calor
suficiente para ti.
Porque quedaste a dos pasos,
tanto que pude sentirte
-de verdad lo hice, loka-
aquella mañana de domingo,
bajo las sombras de las torres,
esperando y esperando
a quien sabía que no iba a llegar.
Porque lo sabía,
porque, de algun modo,
lo supe siempre.
Porque la lokura tiene sentido
mientras es loka...
y un loko no acude a sus citas.
Tú, tus razones tendrías...
yo desoía las mías
pensando sólo en ti.
Y algo me hirió de pronto,
mientras de pie me tenías
esperando la lokura.
Y fue un gramo
-sólo uno-
de esa maldita cordura
de la que nos desnudamos
el día aquel tan extraño
en que dijiste
"te quiero"
y yo respondí
"te amo".