1. - EL PROYECTO RALCO ES ILEGAL.
La
Ley 19.253,
fruto del histórico Acuerdo de Imperial de 1989, aprobada con solemnidad en
octubre de 1993 por el Congreso de la República y el ex-Presidente don
Patricio Aylwin, establece en su artículo 13:
"Las tierras indígenas, por exigirlo el interés
nacional, gozarán de la protección de esta ley y no podrán ser
enajenadas, embargadas, gravadas, ni adquiridas por prescripción, salvo
entre comunidades o personas indígenas de una misma etnia."
Jurídicamente, el principio constitucional del "interés de la Nación",
fundamento de la Ley Indígena, es superior al principio de la "utilidad
pública" en que se basa ENDESA S.A. para construir la central Ralco.
2. - ENDESA NO ES CONFIABLE.
El plan de relocalización de familias
pehuenche publicitado por ENDESA, además de ilegal, carece de seriedad y es un
atentado a los derechos indígenas. ENDESA publicó costosas inserciones en
todos los diarios del país con información parcial. Nosotros no tenemos los
recursos financieros de un grupo económico, pero hablamos con la verdad.
¿Informó ENDESA al país que valoró las tierras pehuenche según el avalúo
fiscal y no por su valor contingente?¿Sabe el país que los cementerios
pehuenches quedarán bajo el lago artificial y que en un gesto de suprema
crueldad ENDESA quiere cubrirlos de cemento diciendo que "las generaciones
futuras los rescatarán con técnicas arqueológicas"? ¿Ha sido informado el país
de los métodos que usa su
Fundación Pehuén frente a los
pehuenches? ¿Sabe el país de los procedimientos usados para obtener firmas de
consentimiento de las familias pehuenche para las represas? Eso es parte de lo
que descubrió la evaluación hecha por el Banco Mundial y que tanto molestó a
ENDESA S.A.
ENDESA no es una empresa confiable. Reveladora fue la respuesta que dió a
las críticas documentadas del Banco Mundial por incumplimiento de sus
compromisos ambientales en relación a la Central Pangue. ENDESA S.A. prefirió
prepagar al Banco el préstamo de US$ 130 millones, y así aliviarse de
obligaciones y evaluaciones externas.
Esos son sus métodos: asumir
acuerdos para obtener los permisos y los fondos, y una vez con ellos en la
mano y ejecutada la obra proceder a romper sus compromisos.
Pedimos
ahora explicaciones al Banco Mundial por su aval y participación en este abuso
a la confianza internacional.
Llamamos a las AFP accionistas de ENDESA y ENERSIS, AFPs Provida, Summa,
Cuprum, Bansander, Santa María, Unión, Protección, Habitat, Aporta, Armoniza,
Planvital, Fomenta, Magister, a no usar los fondos de pensiones de los
chilenos en proyectos que agreden el medio ambiente y al pueblo
mapuche-pehuenche.
3. - EL ESTADO TIENE UN DEBER.
El Estado no es neutral en este
conflicto. Todas las actuaciones de las instituciones estatales deben atenerse
a la Ley 19.253 que ordena en su Artículo 1º:
"Es deber de la sociedad en general y del Estado en
particular, a través de sus instituciones, respetar, proteger y promover el
desarrollo de los indígenas, sus culturas, familias y comunidades, adoptando
las medidas adecuadas para tales fines y proteger las tierras
indígenas, velar por su adecuada explotación, por su equilibrio
ecológico y propender a su ampliación"
El Estado debe respetar su legalidad. El reciente fallo de
la Corte Suprema sobre el caso Trillium da la razón a quienes defendemos el
medio ambiente. Ahora decimos respecto a la Ley Indígena: no es aceptable que
aún no se aplique plenamente, que aún haya instituciones estatales que actúan
como si no existiese esta ley especial, entorpecen la participación indígena
en las regiones y el país, promueven activamente proyectos públicos como la
carretera By Pass de Temuco y la
carretera
costera por tierras mapuche y aprueban inversiones privadas que
atropellan las tierras, las comunidades, las culturas indígenas y la legalidad
que las protege.
Se olvida que fue el Estado el causante del empobrecimiento mapuche hace un
siglo. Hoy no es una buena señal sacrificar a las comunidades en nombre del
progreso, y a cambio hacer programas especiales de subsidios. Las Areas de
Desarrollo Indígena no fueron creadas para mitigar los daños de los
megaproyectos, sino como instrumentos para construir futuro.
4. - CHILE TIENE UNA OPORTUNIDAD HISTORICA.
ENDESA y el Gobierno saben
que el único modo de aprobar el Proyecto de la Central Ralco es transgrediendo
la Ley Indígena. No lo permitiremos. Nosotros hemos estado y estaremos siempre
al lado de nuestros hermanos pehuenche, porque en su futuro se juega el de
todos los pueblos indígenas. Llamamos a los pueblos aymara, atacameño, rapa
nui, colla, yámana y kawashkar a actuar unidos.
El pueblo mapuche debe
convocarse a Congreso Extraordinario para resolver la defensa de la Ley y el
territorio.
El país y el mundo deben saber que hoy son muchos los conflictos similares
en nuestros territorios indígenas. No es sólo Ralco, son megaproyectos de
carreteras, de expansión urbana, ductos, represas, grandes mineras, expansión
forestal, privatización de derechos de aguas. Frente a esto decimos: los
indígenas no estamos quitando la tierra y recursos naturales a nadie.
Defendemos lo nuestro. Pedimos paz para nuestras tierras y comunidades.
Pedimos respeto como pueblos. No estamos pidiendo migajas.
Chile tiene una oportunidad histórica:
el siglo XXI debe reafirmar su compromiso de comunidad de destino con los
pueblos indígenas. Ir a un nuevo acuerdo de futuro estableciendo cláusulas
constitucionales que resguarden a los territorios indígenas, nuestras tierras,
derechos y recursos, y no quede lugar a dudas de la voluntad del Estado. Es
tiempo ya de ratificar el
Convenio 169 de la Organización
Internacional del Trabajo, y de suscribir las Declaraciones de
Naciones Unidas y de la OEA sobre Derechos Indígenas.
Hagamos juntos el balance
público de las conductas del Estado, la gran empresa y la sociedad chilena
para con los pueblos indígenas. Que no aumente la deuda histórica por egoismo
de unos pocos. No es bueno endosar al Chile del siglo XXI la cuenta, con la
responsabilidad por el etnocido pehuenche.
Falta una
Política de Estado, un trato digno para con los
pueblos originarios en
los nuevos tiempos. Chile no
puede ser arrastrado a perder su alma y sus raíces en nombre de la
modernización. Los pueblos originario Mapuche queremos desarrollo pero con identidad y
dignidad. Estamos seguros que es también el deseo de la inmensa mayoría de los
chilenos. Llamamos al país a pronunciarse.