| 2006
¡Solo veo líneas!
No hay líneas. ¿Qué líneas? Las expectativas de los demás.
¿Dónde está la línea? Transgresor y cruzando la fila, las
fronteras, el borde.
Hace años
solía analizar. Pensé que tenía que entender todo.
La ignorancia es agua bendita. Estoy leyendo una
biografía de Maruja Mallo y vuelvo a los años veinte.
Hay una
tormenta de nieve silenciosa mientras montamos a caballo en
Santa Fe. Estaba
pintando cuando de repente me agarro la tristeza, tenia tanto
frío que tuve que levantarme y dejar los misterios del color.
Subí al piso de arriba para preocuparme, ¿de qué? De lo que
hice y lo que
tuve que dejar deshecho.
Hemingway
dice muchas cosas sobre Gertrude Stein en la novela A Moveable
Feast. De
todas formas, una rosa es una rosa y nothing importa. Hínchate
de colores hasta que estas saturado de rosa y azul.
Mi cerebro
lagarto esta hiperactivo. Sigo pintando, hago pescado para el
almuerzo, y barro la escalera por la noche. Recibo malas
noticias de mi tierra. El dolor es severo así que pinto unas
montañas. No me hace falta ser entendida.
Estaba
pintando en la mazmorra. Hacía mucho frío y humedad. Los
cuadros se alimentan del ambiente. Ya no me molesta lo
inacabado. Investigando retratos con espejos, teorías, e
ideas. Descubro la National Portrait Gallery in London on-line.
Dibujando
Los Alayos. Pintando teteras y árboles. El color es vibración.
Pinto El Suspiro del Moro. Me hice daño cuando buscaba un
alivio a mi dolor. Me chifla la paz de no pertenecer, no
necesitar, ni desear.
|