| 2005
Vamos a San
Nicolás y pinto La Alhambra en acrílicos. Estaba tensa.
Muchas cosas se deslizan, se caen, y nunca están
terminadas. Bajo mis expectativas. Hacía falta pagar la
factura del agua hace dos días. Pienso en triángulos y círculos.
Comenzar mis
días con mantras, manchar tela con siena, bermellón, nápoles,
y ultramarino con cobalto. Cuadros y apuntes de Sorolla en el
Centro Gran Capitán. Estoy leyendo una biografía de Goya y
Carmen Laffón.
Pintando
retratos de la bailaora flamenca. Pasan por muchas etapas, las
lecciones de color, manchas, música y espejos los tiran por
un lado y otro. Las
tardes son largas. Leo Dora Maar: con y sin Picasso. Una
catalana muy bella entra en mi vida, posa durante las horas más
calorosas del día. La veo dorada y llena de vida.
¡Mejor
exposición de Juan Gris jamás juntado! Y una más pequeño
de Antonio Saura en el sótano del Museo Reina Sofía.
Mi atención
se centra en el espacio entre los objetos. Todo llega a ser
uno y es una decepción y comprensión a la vez.
No hay prisa ahora para nada. Puede que tenemos que
vivir de las maletas y cartones durante mucho tiempo.
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