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La princesa Mononoke

A�o 1997
Nacionalidad Jap�n
Estreno 07-04-2000
G�nero Animaci�n
Duraci�n 136 m.
T. original Mononoke hime
Director Hayao Miyazaki
Gui�n Hayao Miyazaki
Fotograf�a Masaharu Sekigucchi
M�sica Joe Hisaishi

Sinopsis
En un pueblo lejano de las monta�as, muy al norte de Jap�n, Ashitaka, el �ltimo
joven guerrero del clan Emishi, a punto de extinguirse, se ve obligado a matar
un monstruo para proteger su pueblo. Al fin, aunque demasiado tarde, descubre
que la criatura con forma de jabal� que acaba de matar es uno de los dioses
protectores del bosque. Al matar al jabal� demon�aco, cae sobre Ashitaka una
maldici�n, que adopta la forma de una cicatriz torcida en el brazo y que va
extendi�ndose poco a poco. Ashitaka emprende un viaje hacia las tierras del clan
Tatara, donde espera poder comprender el origen de la misteriosa maldici�n antes
de que se cobre su vida. All� conoce a Lady Eboshi, una gran mujer y una
aut�ntica l�der. En el camino, se ve involucrado en una agria lucha entre dos
pueblos en desacuerdo y en una carrera de las divinidades del bosque. En una de
estas batallas, Ashitaka conoce a San, la Princesa Mononoke, una joven criada
por los lobos y dispuesta a morir para derrotar a los humanos.
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CR�TICA por Darth Sidious:
Puntuaci�n: 7.5
Ya iba siendo hora de que en Espa�a estrenaran alguna producci�n animada
japonesa. Cierto es que el mundo occidental, acostumbrado a la fabulosa calidad
de las producciones Disney, encontrar� un poco de retraso tecnol�gico en los
dibujos, profundidad y animaci�n de este tipo de productos, pero la merma en el
contenido no existe; al contrario, al destinarse sobre todo al p�blico adulto,
las historias interesar�n a todos menos a los ni�os.
La Princesa Mononoke es una pel�cula repleta de inventiva, digna de una persona
(Hayao Miyazaki) que sabe lo que quiere. Ambientada en un universo de dioses y
humanos, enseguida introduce al espectador en la historia gracias a sus
trepidantes y fabulosos primeros minutos. Se ha hablado mucho del mensaje
ecologista del filme. Es cierto, existe, pero, en mi opini�n, m�s importante es
el hecho de que, ante todo, el protagonista busca la convivencia entre seres
distintos (de ah� que los dos bandos existentes lo tachen de traidor en
numerosas ocasiones). Y eso es lo mejor (al menos en el argumento) de La Pricesa
Mononoke: no muestra a unos buenos buen�simos o a unos malos mal�simos. Todos
realizan, en alg�n momento del filme, alguna acci�n que perturba la paz de los
otros, pero en ning�n caso nos da la sensaci�n de que tales hechos se llevan a
cabo por una maldad sin sentido, sino que m�s bien las limitaciones de la
naturaleza, de la propia vida, hacen acto de presencia. Es decir, se critica el
juzgar a los dem�s sin conocerlos, de pensar que nada pueden aportar a tu forma
de vivir. As�, los humanos no respetan a la naturaleza, pero no lo hacen
simplemente porque no de se dan cuenta de su belleza, de todo lo que les puede
ofrecer. Sin embargo, la temible Lady Eboshi, por ejemplo, sabe cuidar de los
suyos, les da trabajo a las prostitutas y a los olvidados leprosos, rechazados
por la sociedad. Por su parte, los animales se equivocan al pensar que todos los
humanos son iguales, que todos merecen la muerte. Ellos tambi�n aprender�n algo
(como muestran las secuencias en las que un lobo y un alce se saludan al
encontrarse, cuando antes el primero hubiera atacado al segundo sin dudarlo).
Adem�s de todo lo comentado, La Princesa Mononoke presenta unos personajes muy
poderosos, en referencia a su trabajada personalidad. Ashitaka, un joven
guerrero que busca sobre todo la curaci�n de su extra�a enfermedad, pero tambi�n
la paz de todos aquellos que lo rodean, lleva todo el peso de la acci�n, nos
sentimos identificados con �l, deseamos que logre el objetivo por el cual
abandon� su aldea y a los suyos. Pero, seguramente lo mejor es el papel que las
mujeres tienen en el filme. No son simples comparsas en la historia, sino que,
tal y como demuestran Sam (la Princesa Mononoke) y Lady Eboshi, son
fundamentales en el desarrollo del argumento. Se echa en falta, eso s�, m�s
humor, m�s gags, y eso que los japoneses son unos expertos en el tema, pero eso
resalta a�n m�s la seriedad de lo que se nos cuenta.
Buscarle aspectos negativos al filme es dif�cil, pero existen. Por ejemplo,
pienso que ser� dif�cil de ver en v�deo, puesto que para alcanzar toda su magia
(como pasa con algunas pel�culas) es necesaria la presencia de una pantalla
gigante y de una sala oscura. En casa, donde uno se distrae enseguida, el ritmo
de la cinta puede parecer, en ocasiones, lento. Por otra parte, que en los
minutos finales algunos personajes cambien de parecer tan repentinamente (sin un
atisbo de duda, al menos), suena un poco a recurso t�pico de la animaci�n
japonesa. Tambi�n est� la t�cnica, claro, nunca magistral pero suficientemente
buena como para que lo que de verdad nos importe sea la historia, como tiene que
ser. Males menores, en todo caso (el doblaje, por cierto, no lo criticar�; est�
muy cuidado, es fabuloso, como casi siempre sucede en el cine de este tipo).
Finalmente, he de reconocer que he ido a ver esta pel�cula por la m�sica de Joe
Hisaishi. Es decir, previamente a ver el filme, y gracias a una recomendaci�n,
pude escuchar esta banda sonora, y realmente me pareci� muy buena. Una vez
contempladas las im�genes que han servido para crear dicha m�sica, he de decir
que se trata de una banda sonora muy s�lida, porque, aunque se puede escuchar
sin necesidad de tener la pel�cula presente, dentro de �sta se desarrolla con
una pefecci�n encomiable. Adem�s, o�rla dentro de una sala dotada de sonido
digital es una experiencia �nica, maravillosa, gracias, sobre todo, a ese
maravilloso tema central, precioso y pegadizo, del que, sin embargo, Joe
Hisaishi no abusa. Del resto hay que destacar los temas de acci�n, contundentes,
y la m�sica que adorna los paisajes que el protagonista va recorriendo. Es
decir, en este caso la banda sonora hace a�n m�s grande a la pel�cula. S�lo
criticar el tema que se escucha en las secuencias finales, m�s que nada porque
se extiende a trav�s del piano, y ese momento, memorable, necesitar�a de la
utilizaci�n del tema principal con toda la orquesta. Por lo dem�s, portentosa.
DARTH SIDIOUS
http://www.labutaca.net/films/colabora/laprince.htm
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