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Cuando
hablamos actualmente de salud, este estado se interpreta de una manera
equívoca, porque inmediatamente se asocia al pensamiento negativo de
"no padecer enfermedades", y las enfermedades se asocian al
pensamiento de "dolor" y sufrimiento. Sin embargo, aunque algo
hay de verdad en todo ello la salud no es nada más la ausencia de
enfermedad, sino el estado natural de todos los seres existentes
incluyendo a la tierra misma, inmersa en el concierto del cosmos, regida
y vivificada por el sol. Ese estado natural que inmediatamente sugiere
armonía y equilibrio, es salud. La pérdida de equilibrio, de armonía
interna y externa ya sea biológica, psíquica espiritual o socialmente
es lo que hace a la enfermedad.
Así pues nos referimos obligadamente a la salud del ser humano como el
estado natural con el que fue colocado en la tierra, nacido en ella, con
una bioenergía que comparte con el resto de los seres de la naturaleza.
Por ello su alimentación debe ser natural al igual que su forma de
vivir. Respecto al dolor y al sufrimiento, consideramos por observación
directa del fenómeno y por la experiencia directa también, que es la
forma en que la naturaleza llama la atención de los seres vivos, para
indicarles diversos grados de pérdida de equilibrio, de armonía. La
homeostasis es precisamente la capacidad que tienen los organismos vivos
de reequilibrarse según su propia naturaleza con sus propios medios y
de permanecer naturalmente equilibrados, sanos.
Desgraciadamente, la civilización actual y su sistema oficial de salud
nos han llevado a una cultura que atenta contra la naturaleza misma del
ser humano al procurar por todos los medios hacer creer a la persona que
es agredid, hostilizada por agentes externos nada mas, al tiempo que se
ocupa de los síntomas y no de las causas de aquello que llaman
"enfermedades". Nosotros creemos que no hay enfermedades, no
existen, existen enfermos, personas que perdieron su equilibrio al
distanciarse de sí mismas a través de los hábitos aprendidos para
alimentarse, curarse, trabajar y gozar
Si actualmente el hombre pasa a último término como tal y sólo
importa como "consumidor", sin criterio para escoger lo que le
daña o lo que le es útil realmente entonces quiere decir que la
educación formal e informal no advierte esta aberración, no forma,
sino que está dando información parcial, incompleta y dirigida para
que las personas sólo consuman (ideas, cosas, ropa, música, comida,,
ambientes, bebida, medicamentos, cirugías, al doctor de moda,
hospitales, lugares, sentimientos, etc., con la consecuente pérdida de
voluntad y libertad).
El ser humano al considerar que estar en contacto con la naturaleza es
algo así como salir y ver el campo, las montañas, la jirafa, la selva,
el cielo o el río como algo ajeno a sí mismo, de hecho ha sido
convencido de que no está en ella. Pero en realidad el ser humano es
naturaleza, junto con todos los demás seres y estructuras, procesos de
la misma. Igual que un ratón o un jaguar se encuentra sujeto a sus
leyes y al equilibrio sutil que la conforma y caracteriza. Ya sea que
esté en la ciudad o en el campo, el ser humano es naturaleza, su salud
depende del equilibrio que tenga conscientemente buscado, puesto que
somos la capa última de la tierra, la que por su inteligencia y espíritu
tiene verdadera capacidad de trascender.
Depende de cada persona el mantener su salud, responsabilizarse de sí
mismo, curarse a sí mismo, permitir que el cuerpo con su sabiduría
innata, natural, restablezca los procesos internos alterados por los
malos hábitos, por los accidentes, por las medicinas, antibióticos
oficiales que son tan agresivos y que sirven a propósitos únicamente
económicos, de ganancia, sin importar a los que producen tales
"medicamentos" ni la persona que los consume ni su salud.
Así como la naturaleza en la tierra nos ha permitido tener todo lo que
el ser humano, ha sido capaz de producir (materiales, casas, coches,
cosas, aparatos, etc.) también nos provee de alimento y por supuesto
nos ha dado las plantas (sobre todo) como medio de curación natural.
Sabiamente usadas, permiten sutilmente reequilibrar a la persona que
perdió su armonía, su salud. Herencia de nuestros sabios ancestros
mexicanos y de otras partes del mundo, la fitoterapia y la alimentación
adecuada con productos naturales nos permite introducimos a un mundo que
nos pertenece y al que pertenecemos pues al existir como seres bioenergéticos,
los productos naturales bioenergéticos también son lo adecuado para
nuestra naturaleza. Nuestro cuerpo reconoce como propio lo natural y
responde con gran sensibilidad a las virtudes curativas de plantas y
alimentos.
Lo "Normal" significa la norma: Comer mucho porque está
sabroso, comer lo que sea porque no hay tiempo, comer tóxicos porque no
sabemos ni nos preocupamos por saber qué comemos, comer rápido, beber
frío, ganar tiempo cocinando todo junto... tiempo que se gana para
poder trabajar y ganar más dinero, para tener más cosas, mas poder,
ser importante, educar a los hijos (educación que no educa ni informa,
ni forma), tener más satisfactores...
Lo normal no es siempre lo natural, cuestión cultural.? Se considera
"normal" que un anciano de 80 años ya no tenga buena memora,
mi vista, ni oído, sufra de arteriosclerosis, no pueda moverse con
libertad, dependa de otros, tenga artritis o mal de Parkinson, cuando
todo eso son procesos de desequilibrio acumulados por años y años de
falta de naturalidad. Un anciano sano, equilibrado debe morir, sí, pero
lúcido, hábil, completo, contento; simplemente de "causa
natural'. Terminó su ciclo. Como una flor a la que no le da alcalosis
ni reuma cuando deja de ser flor y muere.
Se considera normal comer alimentos llenos de tóxicos, de conservantes
y químicos, alimentos dañinos como los que usan harinas y azúcares súper
refinados. Igualmente se considera normal beber refrescos fríos y con
gas que causan el 50% o más de las diabetes en este país. Se considera
normal que las mujeres desarrollen cáncer de útero y los hombres de próstata.
Pero eso, todo eso no es natural. No es lo mismo comer, que alimentarse
y mucho menos que nutrirse por los alimentos.
Sin prestar la menor atención y usar el sentido común, servirnos a
intereses económicos de todos aquellos que se benefician de la
existencia de los llamados medicamentos, aparatos médicos, hospitales,
alimentos dañinos, etc. La idea es que no nos eduquemos, que
permanezcamos ignorantes de sus efectos a corto y largo plazo, además
de permanentemente haber procurado desprestigiar a las plantas porque
son baratas y su uso no rinde ganancias substanciosas, pero eso, es
negamos la forma natural de curamos.
Cada persona puede restablecer su salud si se ha desequilibrado tomando
de nuevo su vida en sus manos, no cediendo a la comodidad que alaba el
sistema ni al "mañana", recuperando su libertad y su
voluntad. Su inteligencia natural. Cada cuerpo y alma sabe cómo
curarse, es cuestión de recordar y en eso las plantas son maestras. La
persona debe abandonar esa errónea idea de que "Es el doctor quien
me cura". Nadie cura a nadie... cada uno se cura a sí mismo,
porque la sabiduría natural vive en cada persona y en cada planta.
La salud es cuestión de consciencia y de responsabilidad individual y
colectiva, como todos los demás aspectos de la vida de un ser humano
verdadero.
Sólo
así se explíca que exista el estado de cosas que hoy sufrimos, pues al
haber cedido voluntad, libertad y conocimiento individual al sistema en
que estamos viviendo, el ser humano olvidó que es hijo de la tierra y
es un ser natural. Al retomarse como tal y actuar en consecuencia puede
mantener su equilibrio o recuperarlo. Las plantas son sus aliadas, lo
natural su camino.
Por
todo ello una de las áreas en la que enfocamos nuestra especial atención
es al rescate, cultivo (reproducción) y estudio de plantas de utilidad
diversa –aparte de las que comemos como alimentos- como son textiles,
pigmentos, insecticidas, funguicidas y medicinales, para lo que contamos
con una considerable extensión de tierra fértil, así como con un
laboratorio de investigación de plantas medicinales en el cual
determinamos sus verdaderas propiedades curativas, logrando hasta la
fecha el estudio de mas de 250 plantas con dichas propiedades.
Este
trabajo también se ha orientado con especial énfasis y dedicación
hacia la salud, en el servicio que se da en consulta abierta para
el público en general tanto para que visiten la granja como para
recibir fito-productos en micro dosis, o en forma tópica, utilizando la
tradición más antigua de este país para auxiliar a aquellos que han
perdido el equilibrio natural de su organismo, por medio de un diagnóstico
sumamente preciso que se realiza a través de la detección de puntos de
acupuntura con una computadora especializada para dichos fines. La
importancia de poder recibir la energía natural de las plantas que
corresponde perfectamente con nuestra propia bioenergía es una de las
motivaciones y realidades más claras que la práctica nos ha legado.
Los resultados son también naturales. La gente aprende a curarse sola,
a responsabilizarse de sí misma tal como se pretende desde que se
inicia la consulta.
La
salud de la Tierra, es la salud de sus habitantes, la regeneración del
equilibrio es indispensable para poder continuar viviendo en un planeta
pensado –parece ser- para la vida. Por ello trabajamos la tierra y con
respeto tratamos de aprender a utilizar naturalmente sus frutos en
beneficio de los seres que la habitamos.
Igualmente
se conoce la bioenergía de minerales, animales y vegetales que se
usaron en la antigüedad para curar entre las culturas precolombinas, y
el abanico de posibilidades se va ampliando cada vez más.
Por otro lado, se
complementará este esfuerzo en un futuro que esperamos no sea muy
lejano con una serie de talleres y después con una escuela que nos
permita pasar a otras personas el conocimiento y experiencia adquiridas
para que a su vez lo practiquen y lo enseñen. También se ofrecerán
cursos de materias afines al trabajo bioenergético abiertas para los
interesados y que en su oportunidad se darán a conocer en ésta misma página.
Por lo pronto se anuncia un curso de Kinesiología profunda y extensa
para el mes de abril del 2001. Datos más precisos cuando tengamos
armado el curso que durará mas o menos 20 días.
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Que
tu alimento sea tu medicina
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Que
tu salud sea tu gozo en la tierra
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Que
tu inteligencia te haga persona
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