CONTENIDO
Presentación
Prefacio
La quinta operación
El idioma del álgebra
En ayuda de la aritmética
Las ecuaciones de Diofanto
La sexta operación
Ecuaciones de segundo grado
La magnitud mayor y la menor
Progresiones
La séptima operación
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Escribir @ Antonio
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Capítulo
Segundo
EL IDIOMA DEL ÁLGEBRA
Contenido:
1.
El arte de plantear ecuaciones
2.
La vida de Diofanto
3.
El caballo y el mulo
4.
Los cuatro hermanos
5.
Las aves de la orilla
6.
El paseo
7.
El artel de segadores
8.
Las vacas en el prado
9.
El problema de Newton
10.
El cambio de las manecillas del reloj
11.
Coincidencia de las saetas
12.
El arte de adivinar números
13.
Un supuesto absurdo
14.
La ecuación piensa por nosotros
15.
Curiosidades y sorpresas
16.
En la peluquería
17.
El tranvía y el peatón
18.
El barco y la balsa
19.
Dos botes de café
20.
Velada
21.
Exploración marina
22.
En el velódromo
23.
Carrera de motocicletas
24.
Velocidad media
25.
Máquinas de cálculo rápido
1. El arte de plantear ecuaciones.
El idioma del álgebra es la ecuación. "Para resolver un problema referente
a números o relaciones abstractas de cantidades, basta con traducir dicho
problema, del inglés u otra lengua al idioma algebraico», escribió el gran
Newton en su manual de álgebra titulado
Aritmética Universal.
Isaac
Newton mostró con ejemplos cómo debía efectuarse la traducción. He aquí
uno de ellos:
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En la lengua vernácula:
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En el idioma del álgebra:
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Un comerciante tenía una determinada suma de dinero
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x
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El primer año se gastó 100 libras
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x - 100
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Aumentó el resto con un tercio de éste
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Al año siguiente volvió a gastar 100 libras
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y aumentó la suma restante en un tercio de ella
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El tercer año gastó de nuevo 100 libras
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Después de que hubo agregado su tercera parte
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el capital llegó al doble del inicial
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Solución
Para determinar cuál es el capital inicial del comerciante no queda más
que resolver la última ecuación.
La solución de una ecuación es, con frecuencia, tarea fácil; en cambio,
plantear la ecuación a base de los datos de un problema suele ser más difícil.
Hemos visto que el arte de plantear ecuaciones consiste, efectivamente,
en traducir "la lengua vernáculo a la algebraica". Pero el idioma del álgebra
es lacónico en extremo, por eso no todos los giros del idioma materno son
de fácil traducción. Las traducciones pueden ser muy distintas por el grado
de su dificultad, como puede convencerse el lector a la vista de los ejemplos
de ecuación de primer grado expuestos.
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2. La vida de Diofanto
Problema
La historia ha conservado pocos rasgos biográficos de Diofanto, notable
matemático de la antigüedad. Todo lo que se conoce acerca de él ha
sido tomado de la dedicatoria que figura en su sepulcro, inscripción compuesta
en forma de ejercicio matemático. Reproducimos esta inscripción:
|
En la lengua vernácula
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En el idioma del álgebra:
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¡Caminante! Aquí fueron sepultados los restos de Diofanto. Y los
números pueden mostrar, ¡oh, milagro!, cuán larga fue su vida,
|
x
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cuya sexta parte constituyó su hermosa infancia.
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x / 6
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Había transcurrido además una duodécima parte de su vida, cuando
de vello cubrióse su barbilla
|
x / 12
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Y la séptima parte de su existencia transcurrió en un matrimonio
estéril.
|
x / 7
|
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Pasó un quinquenio más y le hizo dichoso el nacimiento de su precioso
primogénito,
|
5
|
|
que entregó su cuerpo, su hermosa existencia, a la tierra, que duró
tan sólo la mitad de la de su padre
|
x / 2
|
|
Y con profunda pena descendió a la sepultura, habiendo sobrevivido
cuatro años al deceso de su hijo
|
|
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Dime cuántos años había vivido Diofanto cuando le llegó la
muerte.
|
Solución
Al resolver la ecuación y hallar el valor de la incógnita, 84, conocemos
los siguientes datos biográficos de Diofanto: se casó a los 21 años,
fue padre a los 38, perdió a su hijo a los 80 y murió a los 84.
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3. El caballo y el mulo
Problema
He aquí un antiguo ejercicio muy sencillo y fácil de traducir al idioma
de] álgebra.
"Un caballo y un mulo caminaban juntos llevando sobre sus lomos pesados
sacos. Lamentábase el jamelgo de su enojosa carga, a lo que el mulo le dijo:
"¿De qué te quejas? Si yo te tomara un saco, mi carga sería el doble que
la tuya. En cambio, si te doy un saco, tu carga se igualará a la mía". ¿Decidme,
doctos matemáticos, cuántos sacos llevaba el caballo, y cuántos el mulo?".
Solución
|
Si yo te tomara un saco
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x - 1
|
|
mi carga
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y + 1
|
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sería el doble que la tuya.
|
y + 1 = 2 (x - 1)
|
|
Y si te doy un saco,
|
y - 1
|
|
tu carga
|
x + 1
|
|
se igualará a la mía
|
y - 1 = x + 1
|
Hemos planteado el problema mediante un sistema de ecuaciones con dos
incógnitas:
y
+ 1 = 2 * (
x
- 1)
y
- 1 =
x
+ 1
ó
2
x
–
y
= 3
y – x
= 2
Una vez resuelto el sistema vemos que
x
= 5,
y
= 7.
El caballo llevaba 5 sacos, y el mulo, 7.
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4. Los cuatro hermanos
Problema
Cuatro hermanos tienen 45 rublos. Si el dinero del primero es aumentado
en 2 rublos, el del segundo reducido en 2 rublos, se duplica el del tercero
y el del cuarto se reduce a la mitad, todos los hermanos tendrán la misma
cantidad de rublos. ¿Cuánto dinero tenía cada uno?
Solución
|
Los cuatro hermanos tienen 45 rublos
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x + y + z + t = 45
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Si al dinero del primero se le agregan 2 rublos
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x + 2
|
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al del segundo se restan 2 rublos
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y - 2
|
|
el del tercero se duplica,
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2z
|
|
y el del cuarto se divide por dos
|
t / 2
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|
a todos los hermanos les quedará la misma cantidad de rublos
|
x + 2 = y - 2 = 2z = t / 2
|
La última ecuación nos permite plantear tres ecuaciones independientes:
de donde
Colocando estos valores en la primera ecuación, tendremos:
x + x + 4 + (x + 2) / 2 + 2x + 4 = 45
de donde x
=
8.
A continuación hallamos que
y
= 12,
z
= 5,
t
= 20. Por lo tanto, los hermanos tenían: 8, 12, 5 y 20 rublos.
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5. Las aves de la orilla
Problema
En las obras de un matemático árabe del siglo XI hallamos el siguiente problema:
A ambas orillas de un río crecen dos palmeras, la una frente a la otra.
La altura de una es de 30 codos, y la de la otra, de 20. La distancia entre
sus troncos, 50 codos. En la copa de cada palmera hay un pájaro. De súbito
los dos pájaros descubren un pez que aparece en la superficie del agua,
entre las dos palmeras. Los pájaros se lanzaron y alcanzaron el pez al mismo
tiempo. ¿A qué distancia del tronco de la palmera mayor apareció el pez?
|
|
Figura
5
|
Solución
Mediante la fig. 5 y aplicando el teorema de Pitágoras, establecemos:
AB
2
= 30
2
+ x
2
AC
2
= 20
2
+ (50 - x)
2
.
Pero
AB = AC,
por cuanto los pájaros cubren esta distancia en un
mismo tiempo. Por eso,
30
2
+ x
2
= 20
2
+ (50 - x)
2
.
Al quitar los paréntesis simplificando la fórmula nos encontramos con una
ecuación de primer grado:
100
x
= 2 000,
de donde
x
= 20.
El pez apareció a 20 codos de la palmera que tenía 30 codos de altura.
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6. El paseo
Problema
- Pase usted mañana por mi casa - dijo el viejo doctor a un conocido.
- Muy agradecido. Saldré mañana a las tres. Quizá desee usted dar
también un paseo. En este caso salga a la misma hora y nos encontraremos
a la mitad del camino. - Usted olvida que soy ya viejo y ando tan sólo tres
kilómetros por hora, en tanto que usted, jovenzuelo, cuando más despacio
va, hace 4 kilómetros por hora. No sería ningún delito que me concediera
alguna ventaja. - Tiene razón - contestó el joven - . Comoquiera que yo
recorro un kilómetro a la hora más que usted, le doy este kilómetro de ventaja,
es decir, saldré de casa un cuarto de hora antes ¿le será suficiente? -
Es usted muy amable - aprobó al instante el anciano. El joven cumplió lo
prometido y salió de su casa a las tres menos cuarto, marchando a 4 kilómetros
por hora. El doctor salió a la calle a las tres en punto y anduvo a tres
kilómetros por hora. Cuando se encontraron, el anciano dio la vuelta, yendo
juntos a su domicilio. Tan sólo cuando el joven regresó a su casa comprendió
que debido a la ventaja concedida tuvo que caminar, no el doble, sino el
cuádruplo de lo que anduvo el doctor. ¿A qué distancia de la casa del doctor
estaba la de su joven conocido?
Solución
Expresemos la distancia que separa las casas con la
x
(km). El
joven anduvo en total 2
x
, y el doctor, la cuarta parte, es decir
x
/ 2 . Desde que salió de casa hasta que se encontraron, el doctor
recorrió la mitad de cuanto anduvo en total, es decir,
x
/ 4 ,
y el joven hizo el resto, es decir, 3
x
/ 4. El anciano caminó
x
/ 12 y el joven 3
x
/ 16 horas; además, sabemos que
éste caminó ¼ de hora más que el doctor. Establezcamos la siguiente ecuación
de donde
x
= 2,4 km.
Entre las dos casas mediaba una distancia de 2,4 km.
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7. El artel de segadores
En los recuerdos acerca de L. Tolstói, el conocido físico A. Tsínguer refiere
el siguiente problema que agradaba en extremo al eminente escritor:
Problema
"Un artel de segadores debía segar dos prados, uno tenía doble superficie
que otro. Durante medio día trabajó todo el personal del artel en el prado
grande; después de la comida, una mitad de la gente quedó en el prado grande;
y la otra mitad trabajó en el pequeño. Durante esa tarde fueron
terminados
los dos tajos, a excepción de un reducido sector del prado pequeño,
cuya siega ocupó el día siguiente completo a un solo segador. ¿Con cuántos
segadores contaba el artel?".
Solución
En este ejercicio, además de la incógnita fundamental - número de segadores
- que expresamos con la
x
, es conveniente introducir otra incógnita
complementaria: la superficie del sector segado por un trabajador en un
solo día, que expresamos con la
y
.
Aunque el problema no exige que se halle su valor, contribuye a encontrar
la raíz de la
x
.
Representemos la superficie del prado grande con
x
e
y
. Este prado lo segaron durante medio día
x
trabajadores, que segaron
½ * (
x * y
) =
x * y
/ 2
|
|
Figura
6
|
Durante la segunda parte del día trabajó allí la mitad del artel, es decir,
x
/ 2 y segaron
x
/ 2 * ½ *
y
=
x
*
y
/ 4
Comoquiera que al final de la jornada había sido segado todo el prado, su
área será:
x
*
y
/ 2 +
x * y
/ 4 = 3 *
x * y
/ 4
Expresamos ahora la superficie del prado menor mediante
x
e
y
. Durante medio día se ocuparon en él
x
trabajadores y segaron
una superficie de
½ *
x
/ 2 *
y = x * y
/ 4
Agreguemos a esto el sector que quedó sin segar, que es igual a
y
(superficie segada por un trabajador en una jornada), y hallaremos la superficie
del prado menor:
x * y
/ 4 +
y = (x * y
+ 4
* y )
/ 4
No nos queda más que traducir al idioma del álgebra la frase "el primer
prado tiene doble superficie que el segundo", y la ecuación quedará establecida
como sigue:
Dividiendo por
y
el numerador y denominador del quebrado de la
segunda igualdad, se elimina la incógnita auxiliar, resultando la siguiente
ecuación:
3x / (x + 4) = 2, ó 3x = 2x + 8
de donde
x
= 8.
En el artel habla 8 segadores.
Después de haber sido publicada la primera edición del
Algebra Recreativa,
el profesor A. Tsínguer me envió una información detallada y muy interesante,
relacionada con este problema. El efecto esencial del problema, a su juicio,
reside en que "no es algebraico en absoluto sino aritmético, y aunque es
muy sencillo se tropieza conciertas dificultades en su resolución debido
a que no es de tipo corriente".
"La historia del presente problema es la siguiente - continúa el profesor
A. Tsínguer - . En la facultad de matemáticas de la Universidad de Moscú,
cuando estudiaban en ella mi padre e I. Raievski, mi tío, (amigo íntimo
de L. Tolstói), entre otras disciplinas se enseñaba algo semejante
a la pedagogía. A este fin, los estudiantes debían ir a una escuela pública
urbana, puesta a disposición de la universidad, y en colaboración con expertos
y venerables maestros, hacían prácticas pedagógicas. Entre los compañeros
de estudios de Tsínguer y Raievski había un tal Petrov, que, según cuentan,
era persona muy inteligente y original en extremo. Este Petrov (fallecido
en su juventud, creo que de tisis) afirmaba que en las clases de aritmética
embrutecían a los escolares con problemas y métodos estereotipados. Para
poner de evidencia su punto de vista, Petrov ingeniaba problemas que por
salirse de las normas corrientes embarazaban a los "expertos y venerables
maestros", pero que los alumnos más lúcidos, todavía no embotados por el
estudio rutinario, resolvían con facilidad. Entre dichos problemas (Petrov
discurrió varios) estaba el de los segadores. Los maestros con experiencia,
claro, podían resolverlo con facilidad mediante ecuaciones, pero no daban
con su sencilla resolución aritmética. Sin embargo, el problema es tan fácil
que para resolverlo en absoluto no merece la pena servirse del álgebra.
Si el prado mayor fue segado por todo el personal del artel en medio día,
y por la mitad de la gente en el resto de la jornada, es natural que medio
artel segó en medio día 1 / 3 del prado. Por consiguiente, en el prado menor
quedaba sin segar1 / 2 - 1 / 3 = 1 / 6
Si un trabajador siega en un día 1 / 6 del prado, y si fue segado 6 / 6
+ 2 / 6 = 8 / 6, esto quiere decir que había 8 segadores.
Tolstói, aficionado de siempre a los problemas que se resuelven utilizando
algún subterfugio y ofrecen cierta dificultad, conocía desde la juventud
éste, de los segadores, gracias a mi padre. Cuando tuve ocasión de hablar
de dicho problema con Tolstói, ya anciano, le agradaba, sobre todo, el hecho
de que el problema se hace más comprensible si, al resolverlo, se emplea
este sencillo diagrama (fig. 7)".
|
|
Figura
7
.
|
Ofrecemos a continuación algunos problemas que, con cierta imaginación,
son más fáciles de resolver por medio de la aritmética que valiéndose del
álgebra.
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8. Las vacas en el prado
Problema
"Al estudiar las ciencias, los ejercicios son más útiles que las
reglas",escribía
Newton en su Aritmética Universal, y acompañaba las indicaciones
teóricas con una serie de ejemplos. Entre ellos hallamos el de los toros
que pastan en el prado, que generó un tipo específico de problemas semejantes
a éste:
"La hierba crece en todo el prado con igual rapidez y espesura. Se sabe
que 70 vacas se la comerían en 24 días, y 30, en 60 días. ¿Cuántas vacas
se comerían toda la hierba en 96 días?".
Este problema sirvió de argumento para un cuento humorístico, que recuerda
el Maestro particular de Chéjov. Dos adultos, familiares del escolar a quien
habían encargado resolver este problema, se esforzaban inútilmente por hallar
su solución y se asombraban:
- ¡Qué extraño es el resultado! - dijo uno - . Si en 24 días 70 vacas
se comen la hierba, entonces, ¿cuántas vacas se la comerán en 96 días? Claro
que 1 / 4 de 70, es decir, 17 1 / 2 vacas... ¡Este es el primer absurdo!
El segundo todavía más extraño, es que si 30 vacas se comen la hierba
en 60 días, en 96 se la comerán 18 3 / 4 vacas. Además, si 70 vacas se comen
la hierba en 24 días,
30 vacas emplean en ello 56 días, y no 60, como afirma el problema.
- ¿Pero tiene usted en cuenta que la hiierba crece sin cesar? - preguntó
otro.
La observación era razonable; la hierba crece incesantemente, circunstancia
que no puede echarse en olvido, pues en ese caso no sólo no puede resolverse
el problema, sino que sus mismas condiciones parecerán contradictorias.
¿Cómo debe resolverse pues, el problema?
Solución
Introduzcamos también aquí una segunda incógnita, que representará el
crecimiento
diario de la hierba, expresado en partes de las reservas de la misma en
el prado. En una jornada hay un crecimiento de
y
; en 24 días será
24
y
. Si tomamos todo el pasto como 1, entonces, en 24 días las
vacas se comerán
1 + 24
y
En una jornada las 70 vacas comerán
(1 + 24
y
) / 24
y una vaca (de las 70) comerá
(1 + 24
y
) / (24 * 70)
Siguiendo el mismo razonamiento: si 30 vacas acaban con toda la hierba del
prado en 60 días, una vaca comerá en un día
1 + 60
y
/ (30 * 60)
Pero la cantidad de hierba comida por una vaca en un solo día es igual para
los dos rebaños. Por eso
(1 + 24
y
) / (24 * 70) = (1 + 60
y
) / (30 * 60)
de donde
y
= 1 / 480
Cuando se halla
y
(medida de crecimiento) es ya fácil determinar
qué parte de la reserva inicial se come una vaca al día
(1 + 24
y
) / (24 * 70) = (1 + 24 / 480) / (24 * 70) = 1 / 1600
Por último establecemos la ecuación para la solución definitiva del problema:
si el número de vacas es
x
, entonces,
{1 + (96 / 480)} / 96
x
= 1600
de donde
x
= 20
20 vacas se comerían toda la hierba en 96 días.
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9. El problema de Newton
Examinemos ahora un problema del mismo tipo que el anterior: el problema
de Newton acerca de los toros.
El problema, en realidad, no fue ideado por Newton, sino que es de origen
popular.
Problema
"Tres prados cubiertos de hierba de una misma espesura y con el mismo
grado de crecimiento, tienen un área de 3
1
/
3
Ha, 10 Ha y 24 Ha. La hierba del primero es comida por 12 toros durante
4 semanas; la del segundo, por 21 toros durante 9 semanas. ¿Cuántos toros
comerán la hierba del tercero durante 18 semanas?"
Solución
Introducimos la incógnita auxiliar
y
, que significa la parte de
la reserva inicial de hierba que crece en 1 Ha durante una semana. En el
primer prado crece durante la primera semana una cantidad de hierba iguala
3
1
/
3
y
; durante 4 semanas, 3
1
/
3
y
* 4 = (40 / 3)*
y
de la reserva
de hierba que había inicialmente en 1 Ha. Esto equivale a un crecimiento
del área inicial del prado igual a:
3
1
/
3
+ (40 / 3)
y
hectáreas. En otras palabras: los toros comen tanta hierba como se precisa
para cubrir un prado de {3
1
/
3
+ (40 / 3)
y
} hectáreas. En una semana 12 toros se comen un cuarto de esta cantidad,
y un toro come en una semana 1 / 48, es decir, la reserva de hierba que
hay en un área de
{3 1 / 3 + (40 / 3)
y
} / 48 = (10 + 40
y
) / 144 hectáreas.
De esa misma manera, con los datos del segundo prado, hallamos el área de
éste que alimenta a un solo toro durante una semana:
crecimiento
de la hierba en 1 Ha durante 1 semana =
y
crecimiento de la hierba en 1 Ha durante 9 semanas = 9
y
crecimiento de la hierba en 10 Ha durante 9 semanas = 90
y
|
La superficie del sector que contiene hierba suficiente para alimentar 21
toros durante 9 semanas es igual a
10 + 90
y
.
El área necesaria para mantener un toro durante una semana será:
(10 + 90
y
) / 9 * 21 = (10 + 90
y
) / 189
hectáreas. Ambas normas de alimentación deben ser idénticas:
(10 + 40
y
) / 144 = (10 + 90
y
) / 189
Al despejar la incógnita encontramos que y = 1 / 12. Veamos ahora cuál debe
ser el área del prado con hierba suficiente para mantener un toro durante
una semana:
(10 + 40
y
) / 144 = (10 + 40 / 12) / 144 = 5 / 54
hectáreas. Ocupémonos, por último, de la pregunta del problema. Si representamos
el número desconocido de toros con la
x
, tendremos:
{24 + (24 * 18 / 12)} / 18
x =
5 / 54
de donde x = 36.
El tercer prado puede mantener 36 toros durante 18 semanas.
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10. El cambio de las manecillas del reloj
Problema
A. Moshkovski, biógrafo y amigo del famoso físico Albert Einstein, en su
deseo de distraer a éste durante su enfermedad, le propuso resolver el problema
siguiente (fig. 8):
"Tomemos un reloj - dijo Moshkovski - que tenga las saetas en las 12. Si
en esta posición el minutero y el horario cambiaran de función, la hora
marcada sería la misma; pero a otras horas, por ejemplo, a las 6 esa permuta
de las saetas daría lugar a un absurdo, a una situación que, en un reloj
que marchara normalmente no podría producirse; el minutero no puede hallarse
en las 6 cuando el horario se encuentra en las 12. De aquí surge la siguiente
pregunta: ¿Cuándo y cada cuánto tiempo ocupan las manecillas de un reloj
tal posición en la cual al cambiar éstas de función entre sí se producen
nuevas situaciones posibles en un reloj normal?
- Sí, contestó Einstein, este problema es muy apropiado para un hombre obligado
por su enfermedad a permanecer postrado en el lecho: despierta bastante
interés y no es muy fácil. Me temo, sin embargo, que la distracción dure
poco tiempo: he dado ya con la forma de resolverlo. Se incorporó en el lecho
y con unos cuantos trazos dibujó en un papel un esquema que reflejaba las
condiciones del problema. Einstein no necesitó para resolverlo más tiempo
que el que he empleado yo en formularlo..." ¿Cómo se resuelve?
Solución
Midamos la distancia que recorren las manecillas, valiéndonos de 60 divisiones
de la esfera, a partir de las 12. Supongamos que en una de las posiciones
buscadas, el horario se encuentra a
x
fracciones a partir del número
12, y el minutero, a
y
divisiones.
|
|
Figura
8
|
Como las 60 fracciones son recorridas por el horario en 12 horas, es decir,
a 5 divisiones por hora, entonces,
x
partes de la esfera serán
recorridas por el horario en
x
/ 5 horas. Dicho con otras palabras,
habrán pasado
x
/ 5 horas desde que el reloj dio las 12. El minutero
recorre
y
fracciones en
y
minutos, es decir, en
y
/ 60 horas. Expresado de otro modo: el minutero ha pasado la cifra
12 hace
y
/ 60 o al cabo de
x
/ 5 –
y
/ 60
horas después de que ambas saetas se encontraban en las doce. Este número
es entero (desde el cero al 11), ya que muestra cuántas horas completas
han pasado desde las doce. Al cambiar las manecillas defunción encontraremos
por analogía que a partir de las doce habrán pasado
y
/ 5 –
x
/ 60
horas completas. Este número también es entero (desde el cero hasta el 11).
Planteamos el siguiente sistema de ecuaciones:
donde
m
y
n
son números enteros comprendidos entre el
0 y el 11. En este sistema despejaremos las incógnitas:
x
= {60 * (12
m
+
n
)} / 143
y
= {60 * (12
n
+
m
) / 143
Asignando a
m
y
n
un valor comprendido entre 0 y 11 determinaremos
todas las posiciones requeridas de las saetas. Como cada uno de los 12 valores
que tiene
m
, puede ser confrontado con cada uno de los 12 de
n
, quizás parezca que el número de soluciones posibles puede ser 12*12
= 144; pero en realidad es igual a 143, porque cuando
m
= 0,
n
= 0, y si
m
= 11,
n
= 11, las manecilla ocupan
la misma posición.
Cuando m = 11, n = 11 tenemos:
x
= 60
y
= 60
es decir, las manecillas están en las 12, como en el caso de
m
= 0,
n
= 0.
No nos detendremos a examinar todas las posiciones posibles; ocupémonos
de dos casos:
Primer caso:
m
= 1,
n
= 1;
x
= 60 * 13 / 143 = 55 / 11
es decir, señala 1 hora 5 / 11 minutos; en este momento las manecillas
están en el mismo sitio por lo que pueden cambiar de función (como siempre
que coincidan).
Segundo caso:
m
= 8,
n
= 5;
x = {60 * (5 + 12 * 8)} / 143 » 42.38
y
= {90 * (8 + 12 * 5)} / 143 » 28.53
Los momentos respectivos serán: las 8 horas y 28,53 minutos y las 5 horas
42,38 minutos.
El número de soluciones, como se indicó ya, es de 143. Para llegar a los
puntos de la esfera donde se encuentran las posiciones requeridas de las
saetas, hay que dividir la circunferencia de la esfera en 143 partes iguales,
obteniendo 143 puntos que son los que buscamos. En los espacios intermedios
no hay otras posiciones semejantes de las manecillas.
Volver
11. Coincidencia de las saetas
Problema
¿En cuántas posiciones pueden coincidir el horario y el minutero de un reloj
que marche normalmente?
Solución
Podemos valernos de las ecuaciones del problema anterior, ya que si las
dos manecillas coinciden, pueden cambiar entre sí de función sin que se
produzca alteración alguna. En este caso, ambas saetas habrán recorrido
el mismo número de divisiones, a partir del número 12; es decir,
x =
y
. Por esta causa, los razonamientos del problema precedente nos brindan
la siguiente expresión:
x
/ 5 -
x
/ 60 =
m
donde
m
es un entero comprendido entre 0 y 11. Aquí podemos despejar
la incógnita:
x
= 60 *
m
/ 11
De los doce valores de
m
(del 0 al 11) obtenemos en lugar de 12,
sólo 11 posiciones diversas de las manecillas, toda vez que siendo
m
= 11 vemos que
x
= 60; es decir, ambas saetas han recorrido
60 divisiones y se hallan en la cifra 12; esto mismo sucede cuando
m
= 0.
Volver
12. El arte de adivinar números
Cada uno de Uds. se encontraba indudablemente con "prestidigitadores" que
pueden adivinar números. Como regla un prestidigitador propone realizar
operaciones del siguiente carácter: pensar un número cualquiera, adicionar
2, multiplicar el resultado por 3, restar 5, restar el número pensado etc.,
en total cinco o una decena de operaciones. Luego el prestidigitador pide
que le comuniquen el resultado y, al obtener la respuesta, en seguida comunica
el número pensado.
Claro está que el secreto de la "prestidigitación" es muy fácil y se basa
en las mismas ecuaciones.
Supongamos que el prestidigitador le haya propuesto a Ud. realizar un programa
de operaciones indicado en la columna izquierda de la tabla siguiente:
|
piense un número
|
x
|
|
adicione 2
|
x + 2
|
|
el resultado multiplíquelo por 3
|
3x + 6
|
|
reste 7
|
3x - 1
|
|
reste el número pensado
|
2x + 1
|
|
multiplique por 2
|
4x + 2
|
|
reste 1
|
4x + 1
|
Luego el prestidigitador pide que le comuniquen el resultado final y, al
obtenerlo, dice al instante el número pensado. ¿Cómo lo hace?
Para comprender esto, hay que mirar la columna derecha de la tabla, donde
las indicaciones del prestidigitador están traducidas al idioma del álgebra.
Mirando esta columna se puede comprender, que si Ud. ha pensado cualquier
número x, entonces realizadas todas las operaciones se obtendrá 4x - 1.
Conociendo este resultado no es difícil "adivinar" el número.
Supongamos, por ejemplo, que Ud. haya dicho al prestidigitador que el resultado
es 33. Entonces el prestidigitador resuelve mentalmente muy rápido la ecuación
4x – 1 = 33 y obtiene la respuesta: x = 8. Es decir, hace falta restar 1
del resultado final (33 - 1 = 32) y luego el número obtenido se divide entre
4 (32 : 4 = 8). El resultado de esta división es el número pensado (8).
Si el resultado final es 25, entonces el prestidigitador hace mentalmente
las siguientes operaciones 25 – 1 = 24, 24 / 4 = 6 y le comunica que Ud.
ha pensado el número 6.
Como se ve todo es muy fácil. El prestidigitador sabe de antemano qué hace
falta hacer con el resultado para obtener el número pensado.
Después de comprender esto Ud. puede asombrar y desconcertar aún más a sus
amigos proponiéndoles a ellos mismos escoger según su propio parecer, el
carácter de operaciones sobre un número pensado. Ud. propone a su amigo
pensar un número y realizar en cualquier orden operaciones del carácter
siguiente: sumar o restar un número conocido (por ejemplo: sumar 2, restar
5, etc.), multiplicar por un número conocido (por 2, por 3, etc.), sumar
o restar el número pensado. Su amigo, para embrollarle, va a amontonar una
serie de operaciones. Por ejemplo, él ha pensado el número 5 (el número
pensado no se le comunica a Ud.) y realizando operaciones le dice:
- he pensado un número, lo he multipliccado por 2, al resultado he sumado
3, luego he sumado el número pensado, al resultado he sumado 1, todo lo
he multiplicado por 2, he restado el número pensado, luego he restado 3,
una vez más he restado el número pensado, he restado 2. Por fin, el resultado
lo he multiplicado por 2 y he sumado 3.
Al decidir que él le ha embrollado por completo él comunica a Ud. con el
aspecto triunfante:
- el resultado final es 49.
Para su asombro Ud. le comunica inmediatamente que él ha pensado el número
5.
¿Cómo lo hace Ud.? Ahora todo eso es bastante claro. Cuando su amigo le
comunica las operaciones que él está realizando con el número pensado, Ud.
a la vez actúa mentalmente con la incógnita
x
. El le dice: "He
pensado un número...", Ud. repite mentalmente: "entonces tenemos
x
". El dice: "...lo he multiplicado por 2..." (él de veras realiza la
multiplicación
de números), Ud. prosigue mentalmente; "...ahora tenemos 2
x
".
El dice: "...al resultado he sumado 3...", Ud. le sigue inmediatamente:
2
x
+ 3 etc. Cuando él le "ha embrollado" completamente y ha realizado
todas las operaciones mencionadas arriba, Ud. ha llegado al resultado indicado
en la tabla siguiente (en la columna izquierda está escrito todo lo dicho
en voz alta por su amigo y en la derecha - las operaciones que Ud. ha hecho
mentalmente):
|
He pensado un número
|
x
|
|
lo he multiplicado por 2
|
2x
|
|
al resultado he sumado 3
|
2x + 3
|
|
luego he sumado el número pensado
|
3x + 3
|
|
ahora he sumado 1
|
3x + 4
|
|
el resultado lo he multiplicado por 2
|
6x + 8
|
|
he restado el número pensado
|
5x + 8
|
|
he restado 3
|
5x + 5
|
|
más he restado el número pensado
|
4x + 5
|
|
he restado 2
|
4x + 3
|
|
por fin, el resultado lo he multiplicado por 2
|
8x + 6
|
|
y he sumado 3
|
8x + 9
|
Ud. ha pensado por último: el resultado final es 8
x
+ 9. Ahora
él dice: "El resultado final es 49". Ud. tiene ya la ecuación hecha: 8
x
+ 9 = 49. Resolverla es una futilidad y Ud. le comunica en el acto
que él ha pensado el número 5. Esta prestidigitación es particularmente
impresionante porque las operaciones que hace falta realizar con el número
pensado no las propone Ud., sino su amigo las "inventa".
Sin embargo, hay un caso cuando la prestidigitación no tiene éxito. Si Ud.
después de realizar (contando mentalmente) una serie de operaciones ha obtenido,
por ejemplo,
x
+ 14, y su amigo dice luego: "...ahora he restado
el número pensado y el resultado final es 14". Ud. le sigue (
x
+ 14) - x = 14, de verdad resulta 14, pero no hay ninguna ecuación y por
eso Ud. no puede adivinar el número pensado. ¿Qué es necesario hacer en
este caso? Obre así: tan pronto Ud. tenga el resultado que no contiene la
incógnita x, interrumpa a su amigo, diciéndole: "¡Pare! Ahora puedo sin
preguntar nada comunicarte el resultado que tienes. Es 14". Esto de veras
va a desconcertar a su amigo, pues él no le ha dicho completamente nada.
A pesar de que Ud. no supo adivinar el número pensado, la prestidigitación
ha resultado espléndida.
He aquí un ejemplo más (como antes en la columna izquierda se encuentra
lo dicho por su amigo):
|
He pensado un número
|
x
|
|
a este número he sumado 2
|
x + 2
|
|
el resultado lo he multiplicado por 2
|
2x + 4
|
|
ahora he sumado 3
|
2x + 7
|
|
he restado el número pensado
|
x + 7
|
|
he sumado 5
|
x + 12
|
|
luego he restado el número pensado
|
12
|
En el momento cuando el resultado ha sido 12, es decir, es una fórmula que
no tiene más la incógnita
x
, Ud. interrumpe al amigo comunicándole
que ahora el resultado es 12.
Después de practicar un poco Ud. podrá fácilmente mostrar a sus amigos
semejantes
"prestidigitaciones".
Volver
13. Un supuesto absurdo
Problema
He aquí un problema que puede parecer incongruente: ¿Cuál es la equivalencia
de 84 si
8 * 8 = 54?
Esta insólita pregunta está muy lejos de carecer de sentido, y puede ser
resuelta mediante ecuaciones.
Pruebe a descifrarla.
Solución
Probablemente habrán comprendido que los datos del problema no pertenecen
al sistema decimal, pues en caso contrario, la pregunta "¿Cuál es la
equivalencia
de 84?" sería un absurdo. Supongamos que la base del sistema desconocido
de numeración es
x
. El número "84" equivale entonces a 8 unidades
de segundo orden y 4 unidades del primero, es decir
"84" = 8
x
+ 4.
El número "54" equivale a
5
x
+ 4.
Tenemos, por lo tanto, la ecuación
8 * 8 = 5
x
+ 4,
es decir, en el sistema de numeración decimal sería
64 = 5
x
+ 4,
de donde
x
= 12.
Este número está expresado en el sistema de base 12, y "84" = 8 * 12 + 4
= 100. Por lo tanto, si 8 * 8 = "54", "84" será igual a 100.
De esta misma manera se resuelve otro de los problemas de este tipo: ¿Cuál
es el equivalente de 100, si 5 * 6 = 33?
Respuesta: 81 (sistema de base 9).
Volver
14. La ecuación piensa por nosotros
Si no cree que las ecuaciones son a veces más previsoras que nosotros mismos
resuelva este problema:
El padre tiene 32 años; el hijo, 5. ¿Al cabo de cuántos años
será la edad del padre diez veces mayor que la del hijo?
Expresemos el tiempo buscado con
x
. Al cabo de x años el
padre tendrá 32 +
x
años; y el hijo, 5 +
x
años.
Y como el padre debe tener 10 veces más años que el hijo, se establece
la ecuación
32 +
x
= 10 * (5 +
x
).
Al resolverla hallamos que
x
= - 2.
"Al cabo de menos 2 años" significa "hace dos años". Al plantear
la ecuación no pensábamos que en el futuro la edad del padre no sería nunca
10 veces superior a la del hijo; esa correlación pudo tener lugar sólo en
el pasado. La ecuación ha sido más reflexiva que nosotros, y nos ha recordado
nuestro descuido.
Volver
15. Curiosidades y sorpresas
Hay ocasiones en las que al resolver las ecuaciones tropezamos con soluciones
que pueden desconcertar a un matemático poco ducho. Veamos algunos ejemplos:
I.
Hallar un número de dos cifras que tenga las siguientes propiedades:
La cifra de las decenas debe ser 4 unidades inferior a la cifra de las unidades.
Si ese mismo número se escribe invirtiendo el lugar de sus cifras y se le
sustrae el número buscado, se obtiene 27. Expresando el guarismo de las
decenas con la x, y el de las unidades con la y, formaremos fácilmente el
siguiente sistema de ecuaciones para este problema:
Si el valor que tiene
x
en la primera ecuación se coloca en la
segunda, resultará que
10
y
+
y
– 4(10(
y
- 4) +
y
) = 27
al operar tendremos que
36 = 27.
No se ha hallado el valor de las incógnitas, pero se ha visto que 36 = 27...
¿qué quiere decir esto? Esto significa que no existe ningún número compuesto
de dos cifras que responda a las condiciones del problema, y que las ecuaciones
planteadas se contradicen mutuamente. En efecto, multipliquemos ambos miembros
de la primera igualdad por 9 y tendremos:
9y - 9x - = 36
y de la segunda ecuación (después de abrir los paréntesis y reducir los
términos semejantes) resulta:
9y - 9x = 27.
Según la primera ecuación 9y - 9x es igual a 36 y de acuerdo con la segunda
equivale a 27. Esto es a todas luces imposible, por cuanto 36 ¹ 27.
Una confusión análoga espera a quien resuelva el siguiente sistema de
ecuaciones:
Al dividir la primera ecuación por la segunda obtendremos:
x * y
= 2
y si confrontamos la ecuación obtenida con la segunda del sistema veremos
que
x * y
= 4
x * y
= 2
es decir, que 4 = 2. No hay cifras que satisfagan las condiciones de este
sistema.
(Sistemas de ecuaciones, semejantes a los que acabamos de examinar que no
pueden ser resueltos, se llaman no combinados.)
II.
Si cambiamos un tanto las condiciones del problema anterior recibiremos
otra sorpresa. Supongamos que la cifra de las decenas es menor en 3 unidades
que la cifra de las unidades. Las demás condiciones del problema permanecen
invariables ¿Cuál será este número? Planteemos la ecuación. Si expresamos
la cifra de las decenas con la
x
, la de las unidades será
x
+ 3. Traduzcamos el problema al idioma del álgebra:
10 * (
x
+ 3) +
x
- [10
x
+
(
x
+ 3)] = 27.
Al reducir se obtiene 27 = 27.
Esta igualdad es incuestionable, pero nada nos dice de la raíz de
x
¿Significa esto que no existe ningún valor que responda a las condiciones
del problema?
Por el contrario. Esto se debe a que la igualdad dada es una identidad,
es decir, que es cierta cualquiera que sea la magnitud de la incógnita
x
. En efecto, las condiciones del problema son válidas para todo número
compuesto de dos cifras siempre que el guarismo de las unidades sea mayor
en 3 unidades que el de las decenas:
14 + 27 = 41
47 + 27 = 74
25 + 27 = 52
58 + 27 = 85
36 + 27 = 63
69 + 27 = 96.
III.
Hallar un número de tres cifras que responda a las siguientes
condiciones:
-
La cifra de las decenas sea 7;
-
La cifra de las centenas sea inferior en 4 unidades a la cifra de
las unidades;
-
Si las cifras del mismo se colocan en orden inverso, el nuevo número
será 396 unidades mayor que el buscado.
Formemos la ecuación sustituyendo la cifra de las unidades con la
x
:
100
x
+ 70 +
x
- 4 - [100(
x
- 4) + 70 +
x
] = 396.
Después de reducida esta ecuación se llega a la igualdad 396 = 396.
Los lectores conocen ya cómo hay que interpretar los resultados de este
tipo. Esto significa que un número de tres cifras, en el que la primera
es menor que la tercera en 4 unidades, aumenta en 396 si se le coloca en
orden inverso.
Hasta ahora hemos examinado problemas que tienen un carácter más o menos
artificioso y teórico; su misión consiste en contribuir a que se adquiera
hábito en el planteamiento y la solución de ecuaciones. Ahora, pertrechados
teóricamente, ofreceremos algunos ejemplos relacionados con la producción,
la vida cotidiana, y la actividad militar y deportiva.
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16. En la peluquería
Problema
¿Puede el álgebra tener alguna aplicación en la peluquería? Resulta que
puede darse esa circunstancia. Me convencí de ello en cierta ocasión, cuando
encontrándome en un establecimiento de esa clase, se dirigió a mí un oficial
con una inesperada petición:
- ¿No podrá resolvernos usted un probleema que no sabemos cómo hacerlo? -
¡No se imagina cuánta agua oxigenada hemos echado a perder por esa causa!
- agregó otro.
- ¿De qué se trata? - pregunté.
- Tenemos dos soluciones de agua oxigennada: al 30% una, y al 3% ]a otra.
Debemos mezclarlas de tal forma que obtengamos una solución al 12%. Pero
no podemos hallar las proporciones correspondientes...
Me dieron un papel y encontré la proporción que buscaban. Resultó ser un
problema muy fácil.
Solución
El problema puede ser resuelto también por vía aritmética, pero mediante
el álgebra se obtiene el resultado con más sencillez y prontitud. Supongamos
que para formar la mezcla al 12% hay que tomar
x
gramos de solución
al 3% e
y
gramos al 30% . Siendo así, la primera porción contendrá
0,03
x
gramos de agua oxigenada pura
y
, la segunda, 0,3
y; en total habrá
0,03
x
+ 0,3
y
Con esto resultará (
x + y
) gramos de solución, en la que el agua
oxigenada pura será
0,12 (
x + y
).
Tenemos la ecuación
0,03
x
+ 0,3
y
= 0,12 (
x + y
)
De esta ecuación hallamos:
x
= 2
y
, es decir, que deberá
tomarse doble cantidad de solución al 3% que la empleada del 30%.
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17. El tranvía y el peatón
Problema
Cuando marchaba a lo largo de la línea del tranvía observé que cada 12 minutos
me alcanzaba uno de esos vehículos, y cada 4 minutos otro de ellos pasaba
en dirección contraria. Tanto los vehículos como yo nos desplazábamos con
velocidad constante
¿Cada cuántos minutos salían los tranvías de las estaciones terminales?
Solución
Si los tranvías salían cada
x
minutos, eso quiere decir que por
aquel lugar donde yo me encontraba con un tranvía tenía que pasar el siguiente
después de
x
minutos. Si el vehículo iba en mi dirección, entonces
en 12 -
x
minutos debía recorrer el camino que yo hacía en 12 minutos.
Eso significa que el camino que yo andaba en un minuto el tranvía lo hacía
en
(12 -
x
) / 12 minutos.
Si el tranvía iba en dirección contraria nos cruzaríamos 4 minutos después
de haberme encontrado con el anterior, y en el tiempo restante (
x
- 4) minutos debía recorrer el camino hhecho por mí en esos 4 minutos. Por
lo tanto, el camino que yo andaba en 1 minuto lo hacía el tranvía en (
x
– 4) / 4 minutos. Tenemos pues la ecuación
(12 -
x
) / 12 = (
x
- 4) / 4
De donde se deduce que
x
= 6. Cada 6 minutos iniciaban los tranvías
su itinerario.
Puede proponerse la siguiente resolución (en esencia es una solución
aritmética).
Expresemos la distancia que separaba a los tranvías entre sí con la letra
a
. Entonces la distancia que mediaba entre el tranvía que iba
a mi encuentro y yo, disminuía en
a
/ 4 cada minuto (por cuanto
la distancia entre el tranvía que acababa de pasar y el siguiente, igual
a
a
, la recorríamos en 4 minutos). Si el tranvía iba en mi dirección,
la distancia entre nosotros se reducía cada minuto en
a
/12. Supongamos
que yo marchara hacia delante durante un minuto y, después, anduviera otro
minuto hacia atrás (es decir, regresara al punto de partida). En este caso
la distancia que mediaba entre el tranvía - que iba a mi encuentro - disminuía
durante el primer minuto en
a
/ 4 , y en el segundo minuto, en
a
/ 12. En consecuencia, en el lapso de 2 minutos, la distancia
entre nosotros se reducía en
a
/ 4 +
a
/ 12 =
a
/ 3. Lo mismo habría ocurrido si yo hubiera permanecido inmóvil en el sitio,
ya, que, en fin de cuentas, volvería hacia atrás. De esta manera, si yo
no hubiera avanzado, en un minuto (no en dos) el tranvía se hubiese acercado
hacia mí
a
/ 3 : 2 =
a
/ 6 , y toda la distancia a la
habría recorrido en 6 minutos. Por ello, para un observador inmóvil, los
tranvías pasaban con intervalos de 6 minutos.
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18. El barco y la balsa
Problema
Un barco se desplaza 5 horas sin interrupción río abajo desde la ciudad
A a la ciudad B. De vuelta avanza contra la corriente (con su marcha ordinaria
y sin detenerse) durante 7 horas. ¿Cuántas horas necesitará una balsa para
desplazarse de la ciudad A a la B, yendo a la misma velocidad de la corriente?
Solución
Expresemos con x el tiempo (en horas) que necesita el barco para recorrer
la distancia que separa A de B en el agua estancada (es decir, con la velocidad
del barco) y con y, el tiempo que se desliza la balsa. Siendo así, en una
hora el barco recorre 1 / x de la distancia AB, y la balsa (al igual que
la corriente) 1 / y de esta distancia. Por esta razón, el barco, marchando
impulsado por la corriente, en una hora recorre 1 / x + 1 / y de la distancia
AB, y hacia arriba (contra la corriente) 1 / x – 1 / y . Por las condiciones
del problema se deduce que hacia abajo el barco hace en una hora 1 / 5 de
la distancia, y, hacia arriba, 1 / 7 . De aquí el sistema:
1 /
x
+ 1 /
y
= 1 / 5
1 /
x
– 1 /
y
= 1 / 7
Observamos que para solucionar este sistema no debemos hacer desaparecer
los denominadores: es suficiente con restar la segunda ecuación de la primera.
Operando resultará:
2 /
y
= 2 / 35
de donde
y
= 35. Las balsas se deslizarán desde A hasta B en 35
horas.
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19. Dos botes de café
Problema
Dos botes llenos de café tienen la misma forma y están hechos de la misma
hojalata. El primero pesa 2 kg y tiene 12 cm de altura; el segundo pesa
1 kg y mide 9,5 cm de altura. ¿Cuál es el peso neto del café en los dos
botes?
Solución
Expresemos el peso del contenido del bote grande con
x
, y el del
pequeño con
y
. El peso de los botes lo expresaremos con
z
y
t
respectivamente. De donde se obtienen las siguientes
ecuaciones:
x + z
= 2
y + t
= 1
Teniendo en cuenta que los pesos del contenido de ambos botes repletos se
relacionan entre sí como sus propios volúmenes es decir, como el cubo de
sus alturas, resulta que
x / y
= 12
3
/ 9.5
3
» 2.02
ó
x
= 2.02
y
El peso de los botes vacíos se relaciona entre sí como se relacionan sus
superficies completas, es decir, como los cuadrados de sus alturas. Por
ello
z / t
= 12
2
/ 9.5
2
» 1.6
ó
z
= 1.60
t
Sustituyendo los valores de
x
y de
z
en la primera ecuación
resultará el sistema
2,02
y
+ 1,60
t
= 2
y + t
= 1
Al resolverlo tendremos:
y
= 20 / 21 = 0.95
t
= 0.05
Por lo tanto,
x
= 1,92,
z
= 0,08.
El peso del café sin el envase será: el del bote grande, 1,92 kg; el del
pequeño, 0,94 kg.
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20. Velada
Problema
A una velada asistieron 20 personas. María bailó con siete muchachos; Olga,
con ocho; Vera, con nueve, y así hasta llegar a Nina, que bailó con todos
ellos. ¿Cuántos muchachos había en la velada?
Solución
La solución del problema es muy sencilla si se elige con acierto la incógnita.
Busquemos el número de las jóvenes, que expresaremos con la
x
:
|
1
a
|
María bailó con
|
6 + 1
|
muchachos
|
|
2ª
|
Olga bailó con
|
6 + 2
|
muchachos
|
|
3ª
|
Vera bailó con
|
6 + 3
|
muchachos
|
|
...
|
...
|
...
|
...
|
|
x
a
|
Nina bailó con
|
6 +
x
|
muchachos
|
Establezcamos la siguiente ecuación:
x
+ (6 +
x
) = 20,
de donde
x
= 7, por lo tanto, el número de muchachos era 20 - 7
= 13.
Volver
21. Exploración marina
Primer problema
El explorador (la nave de reconocimiento), que marchaba con el resto de
la escuadra, recibió la tarea de explorar el mar en una zona de 70 millas
en la dirección en que marchaba la escuadra. La velocidad de ésta era de
35 millas por hora; la del barco explorador, de 70 millas por hora. ¿Cuánto
tiempo tardará éste en incorporarse de nuevo a la escuadra?
Solución
Designemos el número de horas buscadas con la
x
. Durante este
tiempo la escuadra recorrió 35
x
millas; y la nave de reconocimiento,
70
x
. Esta navegó 70 millas hacia adelante y una parte de esta
ruta al regreso; la otra parte fue hecha por el resto de la escuadra. Todos
juntos recorrieron 70
x
+ 35
x
, lo que es iguala 2 *
70 millas. De aquí la ecuación
70
x
+ 35
x
= 140,
de donde
x
= 140 / 105 horas.
La embarcación exploradora se incorporó a la escuadra, aproximadamente,
al cabo de hora 20 minutos.
Segundo problema
El barco explorador recibió la orden de hacer el reconocimiento en la dirección
que llevaba la escuadra. Tres horas después, la nave debía incorporarse
a la escuadra. ¿Al cabo de cuánto tiempo, a partir del momento en que sé
distancia de la escuadra, debe iniciar el barco explorador el regreso, si
su velocidad es de 60 nudos, y la de la escuadra de 40 nudos?
Solución
Supongamos que la nave de reconocimiento debía volver al cabo de x horas;
eso significa que se alejó de la escuadra
x
horas, y marchó de
vuelta, a su encuentro, 3 -
x
horas. Mientras todos los barcos
marchaban en una misma dirección, en
x
horas pudo la embarcación
exploradora alejarse a una distancia igual a la diferencia entre las distancias
recorridas por cada uno, es decir, en
60
x
- 40
x
= 20
x
.
Cuando regresó el explorador había cubierto, en dirección a la escuadra,
una distancia de 60 * (3 -
x
), en tanto que la escuadra había
recorrido 40 * (3 -
x
). Uno y otra recorrieron juntos 10
x
. Por lo tanto
60 * (3 -
x
) + 40 * (3 -
x
) = 20
x
,
de donde
x
= 2 1/2.
El explorador tuvo que modificar el rumbo, iniciando el regreso, al cabo
de 2 horas y 30 minutos a partir del momento en que abandonó la escuadra.
Volver
22. En el velódromo
Problema
Dos ciclistas corren por el velódromo a velocidades constantes. Al llevar
direcciones opuestas se encuentran cada 10 segundos; cuando van en la misma
dirección, un ciclista alcanza al otro cada 170 segundos, ¿Cuál es la velocidad
que desarrolla cada ciclista si la longitud de la pista es de 170 m?
Solución
Si la velocidad del primer ciclista es
x
, en 10 segundos habrá
recorrido 10
x
metros. El segundo (yendo al encuentro) recorre
el resto de la vuelta en el intervalo que media entre dos cruces, es decir,
170 - 10
x
metros. Si la velocidad del segundo es
y
,
esto constituye 10
y
metros; por lo tanto
170 - l0
x
= l0
y
.
Si los ciclistas marchan uno tras otro, en 170 segundos el primero recorre
170
x
metros, y el segundo, 170
y
metros. Si el primero
marcha más de prisa que el segundo, de un encuentro al otro corre una vuelta
más que el segundo, es decir,
170
x
- 170
y
= 170.
Al simplificar éstas ecuaciones, tenemos:
x + y
= 17
x – y
= 1
de donde
x
= 9,
y
= 8 (metros por segundo).
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23. Carrera de motocicletas
Problema
En una carrera de motocicletas, tres máquinas salieron simultáneamente.
La segunda hace 15 km por hora menos que la primera, y 3 km más que la tercera
y llega a la meta 12 minutos después que la primera y 3 minutos antes que
la tercera. Durante el recorrido no se registraron paradas.
Hay que determinar:
a. La distancia de la carrera,
b. La velocidad de cada motocicleta y
c. El tiempo empleado por cada máquina.
Solución
Aunque las incógnitas llegan a siete, se emplean sólo dos para resolver
el problema. Formemos un sistema de dos ecuaciones con dos incógnitas.
Expresando la velocidad de la segunda moto con la
x
, la velocidad
de la primera será
x
+ 15, y la de la tercera
x
- 3. La
distancia se expresa con la
y
. En este caso la duración de la
carrera fue:
para la primera motocicleta
y
/ (
x
+ 15)
para la segunda motocicleta
y
/
x
para la tercera motocicleta
y
/ (
x
– 3)
La segunda máquina hizo el recorrido en 12 minutos (1 / 5 de hora) más que
la primera. Por ello
y / x – y /
(
x
+ 15) = 1 / 5
La tercera empleó en la carrera 3 minutos (1 / 20 de hora) más que la segunda.
Por consiguiente,
y
/ (
x
- 3) –
y
/
x
= 1 / 20
Multiplicando por 4 esta ecuación y restándola de la anterior, se obtiene:
y / x – y
/ (
x
+ 15) –4[
y / (x
- 3) –
y / x
] = 0
Dividimos todos los términos por
y
(
y
¹ 0) y quitamos
los denominadores, con lo que se obtiene:
(
x
- 15) * (
x
- 3) -
x
*
(
x
- 3) - 4
x
* (
x
+ 15) + 4 * (
x
+ 15) * (
x
- 3) = 0
y al abrir paréntesis y reducir los términos semejantes, resultará:
3
x
- 225 = 0
de donde
x
= 75. Conociendo la
x
se obtiene el valor de
la
y
en la primera ecuación.
y
/ 75 –
y
/ 90 = 1 / 5
de donde
y
= 90.
De aquí que la velocidad de las motocicletas sea: 90, 75 y 72 km por hora.
La distancia será de 90 km.
Dividiendo la distancia por la velocidad de cada motocicleta se obtiene
el tiempo invertido por cada máquina:
la primera: 1 hora
la segunda: 1 hora y 12 minutos
la tercera: 1 hora y 15 minutos
De esta forma se ha encontrado el valor de las siete incógnitas.
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24. Velocidad media
Problema
Un automóvil cubrió la distancia entre dos ciudades a 60 km por hora e hizo
el viaje de regreso a 40 km por hora. ¿Cuál fue la velocidad media de su
recorrido?
Solución
La aparente sencillez del problema confunde a muchos. Sin pensar detenidamente
en él, hallan la media aritmética de 60 y 40, es decir, la semisuma
(60 + 40) / 2 = 50
Esta "simple" solución sería cierta si la ida y la vuelta hubieran durado
el mismo tiempo. Pero es evidente que el recorrido de vuelta (a menos velocidad)
requiere más tiempo que la ida. Si tenemos esto en cuenta, veremos que la
respuesta de 50 km es errónea.
Y así es, en efecto. La ecuación nos da otra solución. No resulta difícil
establecer la ecuación si introducimos una incógnita auxiliar: la magnitud
l
, distancia entre las dos ciudades. Expresemos con
x
la velocidad media buscada y formemos la ecuación
2 *
l
/ x =
l
/ 60 +
l
/ 40
Comoquiera que
l
¹ 0, podemos dividir la ecuación por
l
, obteniendo,
2 /
x
= 1 / 60 + 1 / 40
de donde
x
= 2 / (1 / 60 + 1 / 40) = 48
De esta forma vemos que la respuesta acertada no es 50, sino 48 km por hora.
Si resolviéramos este mismo problema con letras (en la ida, el automóvil
marchaba a una velocidad de
a
por hora, y de vuelta, a
b
por hora y obtendríamos la ecuación
2
l
/
x
=
l / a + l / b
de donde al despejar la x resultará
2 / (1 /
a
+ 1 /
b
)
Esto se denomina media harmónica de las magnitudes
a
y
b
. Por lo tanto, la velocidad media del recorrido se expresa, no con la media
aritmética, sino con la media harmónica de las velocidades. Para
a
y
b
; positivas, la media harmónica será siempre menor que la media
aritmética
(a + b
) / 2, como se ha visto en el ejemplo numérico
(48 < 50).
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25. Máquinas de cálculo rápido
Al tratar de las ecuaciones, Algebra Recreativa no puede desentenderse de
la solución de ecuaciones en máquinas de calcular. Ya se ha dicho que las
calculadoras pueden "jugar" al ajedrez (o a las damas). Además pueden realizar
también otras funciones; por ejemplo, la traducción, la orquestación de
melodías, etc. Basta con elaborar el "programa" correspondiente, con arreglo
al cual debe actuar la máquina.
Claro que no vamos a examinar aquí "programas" para el ajedrez ,o para la
traducción, que son difíciles en extremo. Examinaremos tan sólo dos "programas"
sencillos. Mas en principio hay que decir algunas palabras sobre la construcción
de la máquina de cálculo.
En el capítulo primero se ha tratado de dispositivos que permiten hacer
miles y decenas de miles de operaciones por segundo. La parte de la máquina
que sirve para la ejecución directa de operaciones se llama
aritmómetro
. Además, la máquina tiene un dispositivo de dirección (que regula
el trabajo de toda la máquina) y el dispositivo de memoria. La "memoria",
es un depósito de números y signos convencionales. Por último, la máquina
está equipada con dispositivos de entrada y de salida destinados a introducir
nuevos datos numéricos y ofrecer los resultados definitivos. La máquina
registra estos resultados (ahora ya en el sistema decimal) en tarjetas
especiales.
Es notorio que el sonido puede ser registrado en discos o en cinta, y después
reproducido. Pero la grabación del sonido en un disco puede hacerse tan
sólo una vez: para realizar una nueva grabación se precisa otro disco. La
impresión de sonidos en magnetófono tiene lugar de forma un tanto distinta,
mediante el imantado de una cinta especial. El sonido registrado puede
reproducirse
las veces que sean precisas y, si la impresión resulta ya innecesaria, puede
"desimantarse" y efectuar en ella una nueva grabación. Una misma cinta puede
grabarse varias veces, con la particularidad de que cada nueva grabación
"borra" la anterior.
El funcionamiento de la "memoria" se basa en un principio análogo. Los números
y signos convencionales se registran eléctrica, magnética o mecánicamente
en un tambor, una cinta u otro dispositivo. E1 número grabado puede ser
"leído" en el momento oportuno; si no se necesita más puede ser borrado,
grabándose otro en su lugar. La "extracción" y la "lectura" del número o
el signo convencional dura sólo algunas millonésimas de segundo. La "memoria"
puede constar de algunos miles de celdas y, cada celda, de varias decenas
de elementos magnéticos, por ejemplo. Convengamos en que para registrar
los números por medio del sistema de base dos, cada elemento imantado expresa
el 1, y los no imantados, el 0. Supongamos, por ejemplo, que cada celda
retentiva contiene 25 elementos (o como dicen, 25 órdenes del sistema de
base dos) y, además, el primer elemento de la celda sirve para expresar
el signo del número ( + ó - ), los siguientes 14 elementos sirven para imprimir
la parte entera del número y, los últimos 10, para registrar la parte decimal.
|
|
Figura 9
|
En la fig. 9 se presentan esquemáticamente dos celdas de memoria, con 25
elementos en cada una, los imantados se expresan con el signo + ; los
desimantados,
con el - . Examinemos la celda superior (la coma indica el lugar donde empieza
la parte decimal, y la línea punteada separa el primer elemento - que sirve
para fijar el signo - de los demás). En esa celda hay escrito (en el sistema
de base dos) el número + 1011,01, equivalente en el sistema decimal, al
que estamos acostumbrados, al 11,25.
Además de los números, en las celdas retentivas se conservan las órdenes
que componen el "programa". Veamos en qué consiste el sistema de órdenes
a tres direcciones. En este caso, al escribir la orden, la celda retentiva
se divide en 4 partes (las líneas de puntos en la celda inferior, fig. 9).
La primera parte sirve para indicar el signo de operación, que va cifrado.
Por ejemplo:
Suma = operación I,
sustracción = operación II,
multiplicación = operación III, etc.
Las órdenes se descifran así: la primera parte de la celda es el número
de la operación; la segunda y la tercera, los números de las celdas
(direcciones),
de las cuales hay que extraer las cifras para las operaciones; la parte
cuarta es el número de la celda (dirección) adonde debe enviarse el resultado
obtenido. Por ejemplo, en la fig. 9 (fila inferior) hay escritos por el
sistema binario los números 11, 11, 111,1011, en el sistema decimal, 3,
3, 7, 11, lo que significa la siguiente orden: la operación III (multiplicación)
debe efectuarse con los números de las celdas tercera y séptima y almacenar
el resultado (es decir, registrarlo) en la celda undécima.
En lo sucesivo inscribiremos números y órdenes, no con signos convencionales,
como en la fig. 9, sino directamente en el sistema decimal. Por ejemplo;
la orden expuesta en la serie inferior de la fig. 9, se escribe así:
multiplicación 3 7 11
Examinemos ahora dos sencillos ejemplos de programa.
Programa 1°
1. Suma 4 5 4 2. Multiplicación 4 4 ®
3. OD 1
4. 0
5. 1
Veamos cómo funciona una máquina en cuyas cinco primeras celdas están
almacenados
los siguientes datos:
1
a
orden:
sumar los números de las celdas 4 y 5 y enviar
el resultado a la celda 4 (en sustitución de lo que figuraba anteriormente).
Por consiguiente, la máquina escribe el número 0 + 1 = 1 en la celda 4.
Después de cumplida la orden, en las celdas 4 y 5 se encontrarán los siguientes
números:
4. 1
5. 1
2
a
orden:
multiplicar el número de la celda 4 por sí
mismo (esto es, elevarlo al cuadrado) y registrar en la tarjeta el resultado,
es decir, 1
2
(la flecha significa la salida de un resultado
obtenido).
3
a
orden:
operación de dirección a la celda 1. En otras
palabras la orden OD significa la repetición de todas las órdenes, empezando
desde la primera. De forma que se ejecuta la primera orden.
l
a
orden:
sumar los números de las celdas 4 y 5, y fijar
la suma de nuevo en la celda 4. En consecuencia, en la celda 4 estará el
número 1 + 1 = 2:
4. 2
5. 1
2
a
orden:
elevar al cuadrado el número de la celda 4
y el resultado, 2
2
, registrarlo en la tarjeta (la flecha
indica la salida del resultado).
3
a
orden:
operación de dirección a la celda 1 (es decir,
volver de nuevo a la primera orden).
l
a
orden:
el número 2 + 1 = 3 enviarlo a la celda 4:
4. 3
5. 1
2
a
orden:
registrar en la tarjeta el valor de 3
2
.
3
a
orden:
operación de dirección a la celda 1, etc.
Hemos visto cómo la máquina calcula sucesivamente los cuadrados de números
enteros y los registra en la tarjeta. Obsérvese que no es preciso elegir
cada vez el nuevo número: la máquina misma escoge uno tras otro los números
enteros y los eleva al cuadrado. Actuando de acuerdo con este programa la
máquina obtiene el cuadrado de todos los números enteros desde 1 hasta el
10 000, en algunos segundos (o en partes de segundo). Debe hacerse notar
que, en realidad, el programa para el cálculo de los cuadrados de números
enteros debe ser algo más complejo que el mencionado más arriba. Esto se
refiere, en particular, a la 2
a
orden. Para registrar el resultado
en tarjeta se requiere mucho más tiempo que el que precisa la máquina para
ejecutar una operación. Por eso, los resultados se almacenan primero en
las celdas libres de la "memoria", y sólo después ("sin precipitarse") se
registran en las tarjetas. De esta suerte, el primer resultado definitivo
se almacena en la celda la de la "memoria" que se encuentra libre; el segundo
en la celda 2
a
; el tercero, en la 3
a
, etc.
En el programa simplificado expuesto anteriormente, todo ello había sido
omitido. Por añadidura, la máquina no puede dedicarse durante largo
tiempo al cálculo de cuadrados pues no bastan las celdas de la "memoria",
y es imposible "adivinar" cuándo ha obtenido la máquina los cuadrados que
necesitamos, a fin de desconectarla, (ya que la máquina ejecuta miles de
operaciones por segundo). Por esa razón se prevén órdenes especiales para
detener la máquina en el momento oportuno. Por ejemplo, el programa puede
ser compuesto de tal manera que la máquina calcule los cuadrados de todos
los números enteros, del 1 al 10 000, y después se pare automáticamente.
Hay también otra clase de órdenes más complicadas, de las cuales no nos
ocuparemos.
He aquí qué aspecto tiene el programa para el cálculo de cuadrados del 1
al 10 000:
Programa I. a
1) suma 8 9 8
2) multiplicación 8 8 10
3) suma 2 6 2
4) OC 8 7 1
5) stop
6) 0 0 1
7) 10 000
8) 0
9) 1
10) 0
11) 0
12) 0
…
Las dos primeras órdenes se diferencian poco de las que se han expuesto
en el programa simplificado. Después de cumplir estas dos órdenes, en las
celdas 8, 9 y 10 habrá los siguientes números:
8) 1
9) 1
10) 1
2
La tercera orden es muy interesante: hay que sumar el contenido de las celdas
2 y 6, registrar otra vez el resultado en la celda 2, después de lo cual,
ofrecerá el siguiente aspecto:
2) multiplicación 8 8 11.
De aquí que, después de cumplida la 3a orden, cambia la segunda orden, mejor
dicho, cambia una de las direcciones de la 2
a
orden. A continuación
aclararemos las razones a que obedece esto. La cuarta es la operación de
comparación (en sustitución de la tercera orden del programa examinado
anteriormente).
Esta se cumple así: si el número almacenado en la celda 8 es menor que el
de la 7, la operación de dirección la transmite a la celda l; en caso contrario,
se efectúa la orden siguiente, (la 5). En nuestro caso como 1 < 10 000,
la operación de dirección se le encarga a la celda 1.
Por consiguiente, volvemos otra vez a la orden primera. Una vez cumplida
ésta en la celda 8 se encontrará el número 2. La segunda orden, que se
presentará
como
2) multiplicación 8 8 11,
consiste en que 2
2
se envía a la celda 11. Ahora queda claro
para qué fue cumplida anteriormente la 3
a
orden: el nuevo
2
2
no puede ir a parar a la celda 10 que ya está ocupada,
sino a la siguiente. Una vez cumplidas las órdenes l
a
y 2
a
, tendremos los siguientes números:
8) 2
9) 1
10) 1
2
11) 2
2
Después de ejecutada la orden 3
a
, la celda 2, aparecerá así:
2) multiplicación 8 8 12
es decir, la máquina "se preparó" para anotar el nuevo resultado en la celda
12. Y como en la celda 8 sigue habiendo un número menor que en la 9, la
4
a
orden significa que se encarga a la celda 1 la operación
de dirección.
Ahora, cumplidas ya las órdenes l
a
y 2
a
, obtendremos:
8) 3
9) 1
10) 1
2
11) 2
2
12) 3
2
¿Hasta cuándo continuará la máquina calculando los cuadrados según el programa?
Hasta que en la celda 8 aparezca el número 10 000, es decir, mientras no
hayan sido obtenidos los cuadrados de los números comprendidos entre el
1 y el 10 000. Después, la 4
a
orden ya no transmite la operación
de dirección a la celda 1 (por cuanto en la celda 8 habrá un número no menor,
sino igual al almacenado en la celda 7), es decir, después de la 4
a
orden, la máquina cumple la 5
a
orden: cesa de funcionar
(se desconecta). Examinemos ahora un proceso más complicado de programación
para resolver sistemas de ecuaciones. Veamos un programa simplificado. Si
se desea puede imaginarse el aspecto completo del programa. Supongamos el
siguiente sistema de ecuaciones:
Este sistema es fácil de resolver:
Este sistema (con los valores numéricos de los coeficientes a, b, c, d,
e, f) podría resolverse en menos de un minuto. La máquina, en cambio, puede
dar en un segundo la solución de miles de tales sistemas de ecuaciones.
Examinemos el programa correspondiente. Consideremos que han sido dados
simultáneamente varios sistemas: con valores numéricos para los coeficientes
a, b, c, d, e, f, a', b', ... He aquí el correspondiente programa:
Programa II
|
1)
|
* 28
|
30
|
20
|
14)
|
+ 3
|
19
|
3
|
26)
|
a
|
|
2)
|
* 27
|
31
|
21
|
15)
|
+ 4
|
19
|
4
|
27)
|
b
|
|
3)
|
* 26
|
30
|
22
|
16)
|
+ 5
|
19
|
5
|
28)
|
c
|
|
4)
|
* 27
|
29
|
23
|
17)
|
+ 6
|
19
|
6
|
29)
|
d
|
|
5)
|
* 26
|
31
|
24
|
18)
|
OD
|
|
1
|
30)
|
e
|
|
6)
|
* 28
|
29
|
25
|
19)
|
6
|
6
|
0
|
31)
|
f
|
|
7)
|
- 20
|
21
|
20
|
20)
|
0
|
|
|
32)
|
a'
|
|
8)
|
- 22
|
23
|
21
|
21)
|
0
|
|
|
33)
|
b'
|
|
9)
|
- 24
|
25
|
22
|
22)
|
0
|
|
|
34)
|
c'
|
|
10)
|
/ 20
|
21
|
®
|
23)
|
0
|
|
|
35)
|
d'
|
|
11)
|
/ 22
|
21
|
®
|
24)
|
0
|
|
|
36)
|
e'
|
|
12)
|
+ 1
|
19
|
1
|
25)
|
0
|
|
|
37)
|
f'
|
|
13)
|
+ 2
|
19
|
2
|
|
|
|
|
38)
|
a''
|
1
a
orden:
plantear la multiplicación de los números almacenados
en las celdas 28 y 30, y enviar el resultado a la celda 20. Dicho en otras
palabras: en la celda 20 se almacenará el número ce.
De manera análoga serán realizadas las órdenes desde la 2
a
hasta la 6
a
. Después de ejecutarlas, desde la celda 20 hasta
la 25 encontraremos los siguientes números:
20) ce
21) bf
22) ae
23) bd
24) af
25) cd
7
a
orden:
del número de la celda 20, restar el de la
21, y el resultado, (es decir, ce - bf), volver a almacenarlo en la celda
20.
De la misma forma se cumplen las órdenes 8ª y 9
a
En consecuencia,
en las celdas 20, 21 y 22 aparecerán los siguientes números:
20) ce - bf
21) ae - bd
22) af - cd
Ordenes l0
a
y 11
a
: se forman los siguientes
quebrados:(ce - bf) / (ae - bd) (af - cd) / (ae - bd)
que se registran el la tarjeta (es decir, se presentan como resultados
definitivos).
Estos son los valores de las incógnitas obtenidas del primer sistema de
ecuaciones.
Como vemos, el primer sistema ha sido resuelto. ¿Para qué hacen falta nuevas
órdenes? La parte siguiente del programa (desde la celda 12 hasta la 19)
está destinada a obligar a la máquina a "pasar" al segundo sistema de
ecuaciones.
Veamos su proceso.
|
|
Figura 10
|
Las órdenes desde la 10 hasta 17 consisten en agregar al contenido desde
la celda 1 hasta la 6 lo almacenado en la celda 19, y los resultados vuelven
otra vez a las celdas desde la 1 hasta la 6. De tal manera, después de cumplir
la orden 17
a
, las primeras seis celdas tendrán el siguiente
contenido:
1) * 34 36 20
2) * 33 37 21
3) * 32 36 22
4) * 33 35 23
5) * 32 37 24
6) * 34 35 25
Orden 18
a
:
operación de dirección a la primera celda.
¿En qué se diferencian las nuevas anotaciones de las primeras seis celdas
de las anteriores? En que las dos direcciones primeras tienen en estas celdas
los números que van del 32 al 37 y no del 26 al 31, como antes. En otras
palabras, la máquina realizará de nuevo las mismas operaciones, pero las
cifras no serán tomadas, de las celdas 26 a la 31, sino de la 32 a la 37
donde están los coeficientes del segundo sistema de ecuaciones. Después
de resolver éste, la máquina pasa al tercero, etc.
Lo dicho hasta aquí patentiza la importancia de "programar" con acierto.
La máquina, "de por sí", no "sabe" hacer nada. Sólo puede cumplir el programa
que se la encomiende. Hay programas para calcular raíces, logaritmos y senos,
para resolver ecuaciones de grados superiores, etc. Se ha indicado ya que
existen programas para jugar al ajedrez, para la traducción de un idioma
a otro, etc. Es claro que cuanto más difícil sea el problema a resolver,
tanto más complejo será el programa correspondiente. Añadamos, como
conclusión, que existe la programación de programas, es decir, aquélla con
ayuda de la cual la misma máquina puede componer el programa para resolver
el problema. Esto facilita en gran medida la programación, que con frecuencia
es bastante laboriosa.
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