| ¿Qué es el
síndrome premenstrual? El síndrome premenstrual, o spm, es un conjunto de síntomas
muy variados que aparecen periódicamente en relación al ciclo menstrual y se agravan en
el periodo premenstrual y a veces durante la ovulación. Algunas mujeres con spm severo
llegan a tener sólo unos pocos días de alivio en un mes.
¿A quiénes afecta
este síndrome?
Estudios realizados en
Estados Unidos y Chile señalan que sufren de este síndrome entre el 85% y el 90% de las
mujeres en edad fértil. Aunque casi nunca es diagnosticado como tal, es la enfermedad que
más afecta a las mujeres.
¿Cuáles son los
síntomas?
Se han descrito más de
150 síntomas, los más comunes son las alteraciones psíquicas como la irritabilidad,
agresividad, ansiedad, depresión, trastornos de tipo sexual como falta de deseo,
frigidez, ninfomanía, orgasmos dificultosos o ausencia de ellos. Además de otros
síntomas como dolores de cabeza, vértigos, mareos, jaquecas, aumento de peso, colon
irritable, dolores mamarios, sensibilidad en los pezones, dolores musculares,
palpitaciones, flujo vaginal, picazón, menstruaciones dolorosas, molestias urinarias y
más.
¿A qué se debe
este síndrome?
Recientes investigaciones
han demostrado que hay una alteración en la producción de sustancias inflamatorias
(prostaglandinas) por parte del útero, las que son las causantes de la múltiple
sintomatología de este síndrome.
¿Surten efecto los
tratamientos hormonales?
Según estudios realizados
recientemente, los tratamientos hormonales han dado resultados generalmente poco
satisfactorios o han producido efectos secundarios relevantes.
¿Cuál es el
tratamiento sugerido por el Dr. Lolas?
A juicio del Dr. Lolas, el problema
se origina en una infección del útero que, al inflamarse crónicamente incrementa la
cantidad de sustancias (prostaglandinas y tromboxanos) encargados de provocar la
menstruación.
Tales sustancias, al entrar al torrente
sanguíneo, provocan efectos tóxicos e inflamatorios en distintos órganos, lo cual
provoca las diferentes reacciones físicas y psicológicas.
Los síntomas pueden llegar a ser tan graves
que "deterioran seriamente la calidad de vida de y salud de las afectadas".
El tratamiento se centra en el útero, un
órgano generalmente menospreciado por la ciencia médica.
Recordó que el enfoque tradicional de
los médicos es examinar el útero mediante una prueba llamada el Papanicolaou, y si
encuentran inflamación sin signos de cáncer, tienden a ignorarla, pero si presenta
señales graves de deterioro, usualmente lo extirpan.
Decidido a desmitificar que siempre la
menstruación está asociada a un malestar físico, Lolas emprendió un tratamiento
dirigido a combatir la enfermedad que provoca la infección e inflamación uterina
crónica.
Para ello el tratamiento que aplica a sus
pacientes incluye inyectar el útero con antibióticos y antinflamatorios durante un
periodo largo, complementado con el uso de vitaminas y minerales para ayudar a recuperar
el tejido.
El proceso que dura un promedio de cuatro
meses, se combina con críocirugía (congelamiento del órgano) y electrocirugía
para eliminar los tejidos dañados.
¿Qué tan eficaz es este tratamiento?
Lolas indicó que el nivel de éxito
alcanzado con su tratamiento en ayudar a las mujeres a recuperar la normalidad
en sus vidas es alrededor de un noventa por ciento.
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