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Casados 1

 

Dos amigos, se encuentran y uno le pregunta al otro:

- ¿Qué tal tu nueva vida de casado?

- Pues tengo a mi mujer en la cama con 39

- ¡No, si cuando salen putas...!

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Un marido le dice a su mujer:

- ¿Qué harías si te tocara cien millones en la primitiva?

- No sé lo que haría, pero te echaría mucho de menos.

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Dos amigos conversando en un bar; le dice el uno al otro:

- En mi casa siempre digo yo la última palabra

- ¿Y cuál es?

- "Lo que tú digas, cariño"

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Dos amigos:

- ¿Qué te ha pasado en la cara?

- Mi mujer me ha arañado por cogerle la mano...

- Pero si eso es muy cariñoso, ¿no?

- Ya, sí, pero es que yo se la cogí con la puerta del coche.

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Un hombre entra en un establecimiento quejándose:

- Mi mujer me engaña, mi hijo no me quiere, el perro me muerde, la niñera me riñe...

- ¡Y a mí que me cuenta! Esto es una tienda de fotos.

- Es que como en la entrada hay un cartel muy grande que dice "Entre y revele su rollo"

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Un tío coge una melopea tan gorda que vuelve a su casa (que estaba en el bloque de enfrente) arrastrándose. El tío tiene buen cuidado de no hacer ruido para que su esposa no se despierte. Al día siguiente, la esposa le dice:

- ¡Vaya cogorza la de ayer!

- ¿Yo? ¡Si ayer vine sobrio!

- ¿Y qué hace tu silla de ruedas en el bar?

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En una conversación entre amigos, Miguel, un tipo que presumía de muy seductor les cuenta a sus amigos:

- ¿Recuerdan a Sonia? Yo me la follé.

Todos se asombran menos Pepe que sólo se limita a decir:

- ¡No puede ser!

El tipo continua:

- ¿Recuerdan a Lorena? También me la cepillé

De nuevo el asombro, y de nuevo la exclamación de Pepe:

- ¡No puede ser!

- Y recuerdan a...

Seguía repitiendo el tipo 5 o 6 nombres de chicas seducidas y con la misma exclamación de Pepe ¡No puede ser! Miguel se percata de ello, y le pregunta a Pepe:

- ¿Por qué dices eso? ¿No me crees?

- ¡No! Si te creo... ¡Pero entre tú y tu mujer os vais a follar a todo el pueblo!

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Se encuentran 3 amigas después de la noche de bodas y empiezan a comentar...

La primera dice:

- Mi esposo resultó protestante, protesto toda la noche y por todo y no dejaba de protestar.

La segunda comenta:

- El mío salió metodista, lo mismo todas las noches, lo mismo, lo mismo, puro método.

Y la tercera dice:

- Ay, el mío salió buenísimo porque me resultó luterano, una noche le por el útero la otra por el ano.

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Un tío quiere llevar a su mujer a la ópera para celebrar las bodas de plata. Como la mujer es muy palurda y un poco guarra, empieza echarse spray de desodorante en los sobacos, por los brazos, en la cara, en el torso, y después en la espalda... El marido cansado de oír tanto Psssss le dice:

- María, ¿y el agujero de ozono?

- ¡Ah! ¡Sí! Se me olvidaba. Pssssss

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Dos policias estaban charlando en un bar:

- Jo tío, pues estoy preocupado, porque últimamente mi mujer no pone ningún interés cuando hacemos el amor y no se queda satisfecha.

- Bah, no te preocupes, eso es la rutina. A mí me pasaba lo mismo hasta que descubrí una solución. Mira, cuando noto que está perdiendo interés, lo que hago es sacar la pistola de agua y pego un tiro al aire, y con la impresión del susto se vuelve a excitar y todo va perfecto.

- Anda, cómo mola, pues voy a probarlo.

Al cabo de unos días vuelven a verse:

- Hombre tío, ¿cómo te ha ido con tu esposa?

- Jo, no me hables. Resulta que estabamos haciendo un 69 cuando note que estaba cansándose y empezando pasar de todo, así que saqué la pistola y la disparé. Se cagó en mi cara, me arranco la polla de un mordisco, y de un armario salió un negro con las manos en alto, diciendo: ¡No me mate!

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Estaba una mujer haciendo uso de su amante, cuando oye que el marido abre la puerta.

- ¡Date prisa! -le dice al tipo- ¡Quédate de pie en la esquina!

Rápidamente, le frota aceite de bebe por todo el cuerpo y luego le espolvorea con polvos de talco.

- No te muevas hasta que te lo diga -le susurra ella-, simula que eres una estatua.

- ¿Qué es esto, querida? -le pregunta el marido al entrar-.

- ¡Oh, sólo una estatua! -responde ella con naturalidad-. Los Pérez compraron una para su dormitorio. Me gustó tanto que compré una para nosotros también.

No se habló más sobre la estatua, ni siquiera por la noche cuando se metieron en la cama. A las dos de la madrugada, el marido se levanta, va a la cocina, y vuelve con un sandwich y un vaso de leche.

- Toma -le dice a la estatua-, come algo. Yo me estuve como un idiota durante tres días en el dormitorio de los Pérez y nadie me ofreció siquiera un vaso de agua.

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Esto era un hombre muy muy inocente. Un día estando en el bar llega un compañero y le dice que su mujer se la está pegando con otro. Él, todavía incrédulo, sale corriendo hacia casa, y su mujer, que oye la puerta, le dice al amante que se meta en el armario. Cuando llega a la habitación ve un pantalón y pregunta:

- Pero oye, ¿de quién son estos pantalones?

- Son de mi hermano. Ya sabes que todo lo que le queda pequeño te lo da.

- ¿Y esta chaqueta?

- Hombre, es un traje.

- ¿Pero, y la camisa?

- Es el juego completo, hace juego con el traje.

Él, todo confiado, va al armario a dejar el traje y ve a un hombre desnudo dentro y pregunta:

- Oye, ¿tú qué haces aquí?

- ¿Tu te crees todo lo que te dicen?

- Claro...

- Pues cierra la puerta, que yo voy al quinto.

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Resulta que Paco se compró unas botas y feliz corre a su casa para presumir ante su esposa:

- ¡Maríaaaa! ¿Qué me notas?

- ¡Uh, pus nada!

- ¡Cómo que nada!, mírame bien. ¿Qué me notas?

- ¡Uh, pus te veo igual!

Acto seguido Paco se desnuda y sólo se deja sus lustrosas botas.

- A ver, ahora así... ¿Qué me notas?

- ¡Uh, pus tas en pelotas!

- A ver, te voy a dar una ayudita. ¿Qué tengo debajo del ombligo?

- ¡Uh, pus tu pizarrín!

- ¿Y pa dónde apunta?

- ¡Uh, pus pa bajo!

- ¿Y qué hay abajo?

- ¡Uh, pus tus botas!

- ¡Pues eso María!, me compré unas botas nuevas.

- ¡Uh, pus mejor te hubieras comprao un sombrero!

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Una pareja de recién casados están follando en la noche de bodas. Da la casualidad que él es torero, y en pleno acto le dice a ella:

- Joder María, si llego a saber que no eres virgen no me caso contigo.

Ella le increpa:

- Joder, y si yo llego a saber que te falta un huevo, tampoco.

A lo que él amablemente le responde:

- ¡Pero si lo mío fue de una corrida!

Y ella le contesta:

- Joder, y ¿que te crees qué lo mío fue de una cornada?

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Una pareja muy moderna de recién casados que para no tener que soportar el mal aliento por las mañanas, deciden dormir en habitaciones separadas. Lo explican a unos amigos, y uno de ellos le pregunta a la mujer:

- Oye, María, y cuando Paco tiene ganas de follar, ¿qué hace?

- Pues, sale al pasillo y silba.

- Oye, y si eres tú la que quiere follar, ¿qué haces?

- Pues salgo al pasillo y pregunto: ¡Pacoooooo! ¿has silbao?

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Esto es un capataz que contrata a dos electricistas gallegos para hacer un trabajo, y les dice que tienen que estar trabajando todos los días sin falta hasta las cinco de la tarde. El problema es que debido al tipo de tarea que tienen que hacer, tan solo uno de ellos puede estar trabajando en un momento dado, así que se van turnando para trabajar, y un día uno de los electricistas le dice al otro:

- Mira, esto es estúpido, estamos aquí los dos perdiendo el tiempo porque sólo uno de nosotros puede estar trabajando. ¿Qué te parece si en vez de turnarnos cada hora, uno de nosotros viene por la mañana y el otro por la tarde? Además, el capataz nunca está aquí, así que no se enterará.

- Me parece una idea genial –le contesta el otro-. Venga, ahora me voy a casa y volveré a mediodía.

Dicho y hecho, el electricista llega a su casa, abre la puerta, se va al dormitorio, y allí ve al capataz encima de su mujer. Sin hacer ruido, sale silenciosamente de la casa y vuelve al trabajo.

- ¿Pero tío, qué haces aquí? –le pregunta el compañero- Todavía falta mucho para mediodía

- Ya, pero lo he pensado mejor y esto es una mala idea. ¡Casi me pilla el capataz!

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Esto es el marido que llega a casa y se encuentra a su esposa sudando y colorada, y vestida con tan solo un camisón, así que se mosquea cantidad y empieza a mirar alrededor... la cama está deshecha... hay un bulto tras las cortinas... debajo de ese bulto hay un par de pies... Así que aparta las cortinas de golpe y, efectivamente, ahí detrás hay un tío en pelotas.

- ¿Quién es usted?

- Eh... pues... soy el exterminador... yo... estaba... haciendo la inspección... de polillas, ¡Sí!, eso es, estaba comprobando si había polillas en esta casa.

- ¿Y por qué está usted desnudo?

- ¿Desnudo? ¡Cielos, estas polillas son peores de lo que pensaba!

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Esto es un tío que está en la cama con su amante cuando de repente se oye que alguien está abriendo la puerta de la casa.

- Rápido, ¡vístete joder!.

- ¿Y ahora que hacemos? –pregunta el amante-.

- Déjame a mí, que yo distraigo a mi marido.

Total, que va la mujer, se pone una bata, y le dice a su marido:

- Pepe, tú que estás vestido ¿podrías sacar la basura?

Así que el marido se va a llevar la basura, mientras tanto el amante se escapa tranquilamente, y por la calle

va pensando: "Jo, hay que ver lo lista que es María, no como mi esposa, que es tonta perdida la pobre." Total, que llega a su casa, abre la puerta, y se encuentra a su esposa vestida con una bata y que le dice:

- Manolo, tú que estás vestido ¿podrías sacar la basura?

Así que coge la basura y la baja a la calle pensando: "Joder, desde luego hay que ver lo vaga que es la boba de mi esposa, todo el puto día en casa y no tiene tiempo ni de sacar la basura"

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Esto es una gallega que va a hablar con un abogado porque está pensando en divorciarse:

- Bueno, pero para poder divorciarse no basta con que usted quiera; ha de haber alguna razón. Veamos, ¿él la ha pegado a usted alguna vez?

- No, nunca, sabe que si lo intentase yo le mataría.

- Ajá... bueno, ¿han tenido ustedes problemas económicos? ¿Se ha negado alguna vez su esposo a darle dinero?

- No.

- Ya... bueno, a lo mejor le podemos pillar con alguna infidelidad. ¿Sabe usted si su marido tuvo alguna vez alguna aventura?

- ¡Ah, eso sí, y tengo la prueba, porque sé que él no es el padre del último de mis hijos!

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Resulta que Cornelio se ha casado con Facilisa, y ésta, la noche de bodas, coloca un cofre cerrado con un gran candado al pie de la cama y le pregunta a su esposa:

- ¿Para qué es ese cofre, cielo?

- Ese es un secreto mío que nunca te voy a decir -le responde su amada-.

Cornelio, respetuoso del sentir de su mujer, no vuelve a preguntar. Al volver del viaje de bodas, Facilisa coloca al pie de la cama de su nuevo hogar el dichoso cofre. Cornelio, presa de la intriga y la duda, le vuelve a preguntar:

- Vida mía, después del maravilloso viaje de bodas, ¿no me puedes decir que es lo que guardas con tanto celo en ese cofre?

- No, querido mío. Como te he dicho antes, es mi secreto y no te lo diré.

Así pasan muchos años, sin que Cornelio pregunte más por el cofre. Sin embargo, al cumplir 50 años de casados, después de la celebración, Cornelio persiste nuevamente y dice:

- Amor mío... son ya 50 años de casados. Hemos compartido mucho, y la verdad es que creo que es tiempo de que me digas lo que guardas en el cofre.

Facilisa, conmovida por la escena, finalmente accede, y al abrirlo, Cornelio encuentra dentro cinco granitos de maíz y 100 millones de pesetas. Cornelio, perturbado, le pregunta a su mujer:

- ¿Y eso? ¿Para qué lo has guardado con tanto celo?

- Debo confesarte, -responde Facilisa-, que por cada vez que te he sido infiel, guardaba un granito de maíz en el cofre.

Cornelio, aunque decepcionado, se consolaba pensando que cinco infidelidades, en 50 años de casados, después de todo no era tanto. Entonces, pregunta a Facilisa:

- ¿Y esos 100 millones de pesetas?

Y le responde Facilisa:

- Es que cada vez que juntaba un kilo de maíz, pues lo vendía.

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Una mujer está acostada en su nueva casa cuando de pronto empieza a vibrar toda la cama y se oye un tren pasar a lo lejos. La mujer llama inmediatamente al casero y le cuenta que es imposible vivir allí. El casero le dice que la estación está muy lejos y que él no tiene ninguna queja de ningún inquilino y que es imposible.

Tanto insisten los dos que al final dice el casero:

- Bueno, esto lo podemos comprobar en cinco minutos, que pasará el Talgo Madrid-Irun.

- Pues métase aquí conmigo en la cama y ya vera como vibra.

Total que están los dos mirando al techo y en esto que llega el marido les pilla en la cama y dice el casero:

- Si le digo que estoy esperando el tren no se lo va a creer, ¿verdad?

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Un marido entra a casa y ve toda la cama revuelta y a su mujer a medio vestir:

- Pero, María, ¿qué es esto?

- Pues mira Manolo, que me ha hecho el amor un extraterrestre.

- ¿Un extraterrestre? ¿Era verde?

- No, no, su color era como el nuestro.

- ¿Entonces tenía antenas?

- Bueno, cejas gordas si que tenía, pero antenas, lo que se dice antenas no.

- Entonces seguro que tenia un tacto viscoso y asqueroso, así como de blandi-blub.

- Pues no, el caso es que estaba muy suavecito y muy bien.

- ¿Tenía cuatro orejas? ¿Dos cabezas? ¿Tres ojos?

- No, no, no

- ¿Y entonces cómo sabes que era un extraterrestre?

- Porque cuando le he abierto la puerta me ha dicho que era del Planeta Agostini

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Una pareja de recién casados, la noche de bodas cuando se van a acostar, el tío le dice a la tía:

- Mira Pepa, siento no habértelo dicho antes, pero tengo una pierna de palo, me daba vergüenza decírtelo.

- No te preocupes, cariño.

Y va y se la quita. Al cabo de un rato:

- Mira Pepa, siento no habértelo dicho antes, pero tengo un brazo ortopédico, me daba vergüenza decírtelo.

- No te preocupes, cariño.

Y va y se lo quita. Al cabo de un rato:

- Mira Pepa, siento no habértelo dicho antes, pero tengo un ojo de cristal, me daba vergüenza decírtelo.

- No te preocupes, cariño.

Y va y se lo quita. Al cabo de un rato:

- Mira Pepa, que...

- ¿Es que no tienes nada natural? –Dice la tía-

- Sí, un hijo, pero me daba vergüenza decírtelo.

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Una pareja está entregada a los mil y un juegos amorosos, cuando yendo por el sesenta y nueve llaman a la puerta insistentemente. Se levanta el tío con muy mala hostia y abre. Es el cartero. Le entrega un paquete postal y se queda mirando al pavo.

- ¿Qué cojones miras?

- ¿Se ha fijado que tiene sangre en la boca? –le responde el cartero-

El tío se toca los labios, se mira la mano y contesta:

- ¡Ah! no es nada, un golpe que acabo de darme.

- Si, ya veo... contra el water, ¿verdad? Como tiene la frente llena de mierda...

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  © Rocío y Sebas - Octubre 2002
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