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Si hemos de certificar la fecha del principio
-de la del final siempre podemos prescindir-,
Ximo Vidal nació el 14 de enero de 1950
en Gandia pequeña ciudad valenciana donde
nacen también el resto de los personajes
de esta representación novelada. De la infancia,
la escenificación que más le gustaba recordar
y que estimuló su afición por el teatro
fue la que a menudo tenia lugar en la tienda
de su padre. Llegaba una señora con su hija,
a quien la madre quería comprar una tela
para un vestido. El tendero Vidal sacaba
piezas y más piezas, mientras decía para
tranquilizar las expectativas de las clientes:
- No temáis, al final encontrareis la tela
que os satisfará.
La función se alargaba, las piezas iban y
venían de las estanterías al mostrador y
del mostrador a las estanterías, aunque quedara
una muestra frente a la mirada dudosa o escéptica
de las mujeres. Acertar la tela del gusto
de madre e hija costaba mucho, mucho más
de lo que un niño podía esperar. Hasta que
Vidal decidía el momento del desenlace. Entonces
hacia un gesto para que las señoras se prepararan
para el acontecimiento final. Solemne, ceremonioso,
iba a la trastienda y cogía una tela
pasada de moda o arrinconada en el tiempo.
Volvía a salir al escenario de la tienda,
triunfante, satisfecho de llevar un tesoro
entre sus manos. Y en efecto, madre e
hija respiraban hondo y sus ojos brillaban
por haber encontrado - al fin! - la tela
de sus sueños.
Con quien Ximo no hizo
comedia fue con su madre, una mujer afectuosa
y una cocinera excelente. Pero la comedia
aprendida en el escenario de la tienda tenia
que salir por un sitio u otro. El primer
intento de representación se produjo
cuando lo internan en el colegio de Jesuitas
de Valencia, donde estudió el bachillerato.
Los curas no acababan de entender el
ensayo permanente en que vivía aquel
futuro autor, actor y director de cine y
teatro. Aún así , consiguió embaucarlos y
le dejaron rodar una película en 8mm, "L'ostra",
que naturalmente era una critica feroz al
internado. Así empezó una producción
fílmica que se alarga durante los años de
juventud.
Ya de adulto, sin embargo, la
inclinación y la aptitud para la comedia
se decantó en Ximo hacia el teatro. Después de una estancia
de más de un año en Londres, donde
atraviesa el ecuador de la primera juventud,
entró a formar parte del grupo Pluja Teatre, de la profesionalización del cual fue
partidario decidido desde el primer momento.
Siendo miembro y dejando de serlo, entrando
en el grupo y saliéndose, adoptó todos
los papeles de la obra: autor, actor, director,
imaginativo multiuso y con coraje incomparable.
Y a pesar de todo, en reencarnaciones posteriores
querría ser músico y, si no, pintor.
    
* TOT EL TEMPS DEL MÓN. Ignasi Mora. Edit.CEIC Alfons el Vell,
1998
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