BREVE HISTORIA DE PIURA  -  TOMO II

LA CONQUISTA EN PIURA

Reynaldo Moya Espinoza

Carátula

Contenido

Prólogo

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Capítulo XII

Galería de fotos

Bibliografía

Biografía de R. Moya E.

Página web

 

CAPÍTULO VI

El Proceso de Transculturación

 

01.- Se inicia en Piura la transculturación.

02.- La extirpación del idioma.

03.- La llegada de religiosos y la fundación de conventos y templos

04.- Transculturación y medicina.

05.- Iniciación de la evangelización

 

03. Llegada de religiosos y fundación de Conventos y templos

Apenas se produjo el descubrimiento de América por Colón, el papa Alejandro VI emitió la bula “Inter Coetera” el 4 de mayo de 1493, encargando a España la tarea de la conversión a la fe católica, de los habitantes del Nuevo Mundo.

No cabe la menor duda que los años finales del Siglo XV fueron de gran suerte para España.
Unidos los reinos de Castilla y Aragón por el matrimonio de la reina Isabel con el rey Fernando, tuvieron estos luego la suerte de ver casada a su única hija Juana (La Loca) con el archiduque Felipe el Hermoso, nieto y heredero del emperador de Alemania.

Los reyes católicos Fernando e Isabel, al vencer al último rey moro de Granada lograron la unificación de España en lo político y en lo religioso.

Luego vino el descubrimiento de América y en el mismo año de 1492 un ambicioso prelado español, el famoso Alejandro Borgia, llegó a ser papa con el nombre de Alejandro VI. Como era lógico, se apresuró a confiar a España la alta misión de ganar al nuevo mundo, al cristianismo.

De esa manera, Cortés, Pizarro y otros capitanes españoles, no sólo ganaban territorios para la corona de España, sino también fieles para la religión de Cristo, aparecían como los instrumentos de una misión espiritual muy superior. Los reyes de España pudieron así confirmar su renombre de católicos ganado con motivo de la guerra contra los moros. De esa forma el papa bendecía por anticipado, las empresas guerreras de los conquistadores.

Refiriéndose a las Capitulaciones de Toledo, la reina Juana, escribía el 21 de abril de 1529 al provincial de la orden de Santo Domingo en España disponiendo el envío al Perú de frailes de esa orden. Cuando Pizarro partió el 19 de enero de 1530 de San Lucas de Barrameda, traía a los dominicos Reginaldo Pedraza, Vicente Valverde, Tomás Toro, Alonso Burgalés, Pedro Yépez y Pablo de la Cruz.

De todos ellos sólo Pedraza y Valverde vinieron al Perú con Pizarro, mientras que Tomás Toro fue nombrado obispo de Cartagena, otro dominico regresó a España y de los otros dos no se sabe si murieron o se quedaron en Panamá. Pero en el istmo había una gran cantidad de religiosos y muchos de ellos se unieron a Pizarro, mientras otros se fueron sumando más tarde con las expediciones de Benalcázar y de Soto.

El historiador P. Armando Nieto Vélez en su obra “La Iglesia Católica” editada en la colección “Historia del Perú”, de Mejía Baca, considera que sólo Valverde fue el dominico que estuvo con Pizarro en San Miguel y que luego lo acompañó a Cajamarca y al Cuzco asegurando que tras de eso regresó a España y en 1538 retornó con los dominicos Gaspar de Carbajal, Pedro de Ulloa, Tomás de San Martín, Martín de Esquivel, Agustín de Zúñiga y Francisco Martín Toscano.

A esto cabe observar, que Tomás de San Martín estuvo en la fundación de San Miguel, lo cual no sólo lo asevera don Manuel de Mendiburu en su Diccionario Histórico Biográfico del Perú, sino que lo confirman una serie de indicios. Lo mismo dice el P. Rubén Vargas Ugarte.

Don Manuel Gómez Lainez que en 1877 fuera amanuense del concejo provincial de Paita, hizo años más tarde una monografía de ese puerto, en base según aseguraba a documentos que había visto en el archivo municipal y que se quemaron en un incendio.

Según ese relato, después de la fundación de San Miguel llegaron de Nicaragua los dominicos Indalecio Astorga y Bonifacio Escoquis, los que en 1536 empezaron la construcción del templo y convento de Colán. En esa época el pueblo tenía cierta importancia y constituía una reducción de indios. El edificio fue construido -siempre según Gómez Lainez- con “cantera de piedra caliza, sacada del cerro cercano a la espalda del templo, con frente a la plaza”. Luego expresa: “este templo fue ornamentado suntuosamente con altares y retablos dorados, por obreros españoles, en fina madera de cedro y roble, que abunda en las florestas de Centro América”.

Cuando Gómez escribía su monografía, decía refiriéndose al templo que “la misma existe hasta el presente en estado ruinoso”, y que en 1888 un incendio destruyó el convento.

Fray Domingo de Santo Tomás, también dominicano era según don Manuel de Mendiburu, el más joven de los religiosos que estuvieron en la fundación de San Miguel, llegando aprender el quechua y varias lenguas yungas, poniendo mucho empeño en evangelizar a los tallanes y demás indios de la costa.

Con relación a la llegada de los padres franciscanos, el historiador P. Armando Nieto asegura que el primer religioso de esta orden que llegó al Perú, fue fray Marcos de Niza, llamado así por haber nacido en ese puerto francés, pero que tal arribo ocurrió recién después de la muerte de Atahualpa. También da el dato, que el primer convento franciscano en América del Sur, se fundó en Quito en 1574.

Contradiciendo lo anterior, don Manuel de Mendiburu, asegura que fray Marcos de Niza llegó con Benalcázar, estuvo en Puná, en Tumbes y en la fundación de San Miguel marchando con Pizarro a Cajamarca. Trajo a varios frailes de su orden y fue el primer Comisario General Franciscano, aún cuando ese cargo no le fue oficialmente reconocido. Se constituyó en un ardiente defensor de los indios y escribió al rey manifestándole que jamás había visto gente más benévola, denunciando la ejecución de Atahualpa y de Chalcuchimac, como crueles e injustas. El historiador piurano Juan Paz Velásquez afirma que llegó en 1532 después de la Fundación.

El historiador P. Nieto asegura que al llegar en 1548 el padre Francisco de Victoria como primer comisario general ya debidamente nombrado, habían tres fundaciones de la orden en el Perú, que estaban en Lima, Trujillo y Cuzco.

El paiteño Manuel Gómez, aseguraba el siglo pasado, que al poco tiempo de la fundación de San Miguel, llegaron a Paita los franciscanos Tomás Villanueva, y Críspulo Marulanda, empezando la construcción del templo de San Francisco, que al principio era de pequeñas dimensiones, pero que en 1,700 se reedificó y recién en 1802 se le construyeron las torres con sus campanarios. No hay información alguna que avale lo dicho por Gómez, ni tampoco historiador alguno menciona a los citados religiosos.

En 1589 había en el Perú 201 franciscanos y existían 23 conventos, pero en la relación que da el historiador padre Nieto, no figuraba todavía el de Piura.

Para Piura, son los mercedarios los que revisten mayor importancia. La orden de Nuestra Señora de la Merced, Redentora de los Cautivos, se fundó el 10 de Agosto del año 1218, por Pedro Nolasco en Barcelona. Tenía por objeto, rescatar y dar consuelo a los cristianos capturados por los mahometanos, los moros y además desarrollar labor de evangelización y misional. Se trataba en sus comienzos de una orden de tipo religioso-militar, como muchas de las que existían por aquella época, pero con el tiempo sólo quedó como orden religiosa. Su espíritu de sacrificio y de caridad eran tales, que muchas veces se ofrecían para reemplazar a los cautivos.

Llegaron a América con Colón, y también fueron los primeros que en numeroso grupo arribaron al Perú. Ellos propagaron entre los indios el culto a la Virgen de Mercedes. El padre Armando Nieto asegura que no existen datos sobre la fecha del arribo de los mercedarios al Perú, pero todos los piuranos conocemos que nada menos que fray Miguel de Orenes, tuvo a su cargo 1a ceremonia religiosa de la fundación de San Miguel y este religioso era de es orden.

El padre Vargas Ugarte, expresa que con Hernando de Soto llegaron fray Vicente Martí, Juan de Vargas, Martín de Victoria y Sebastián Castañeda Algunos historiadores llaman al último, Sebastián Trujillo y Castañeda, el que llegó a convertirse en el confesor de Francisco Pizarro.

Con Benalcázar llegaron los mercedarios fray Fernando de Granado y fray Francisco de Bobadilla que también estuvieron en la fundación de San Miguel El último trató de ser arbitro entre Pizarro y Almagro cuando éstos se distanciaron.

El cronista Padre Ruiz Naharro, asegura que en San Miguel sólo quedaron los mercedarios Orenes y Vicente Martí, cuando Pizarro partió Cajamarca. Pero, lo cierto es que también fray Sebastián Trujillo y Castañeda quedó en la ciudad recién fundada y ayudó al padre Orenes, a construir el templo de la Virgen de Mercedes en Pirhúa, así como la de Paita.

El paiteño Ricardo Pastor, en “Historia y Leyenda de la Virgen d Mercedes de Paita”, asegura que el padre Orenes fundó en Paita el templo y el convento de la Merced, los que fueron destruidos e incendiados por el corsario Tomás Cavendish en 1587. El mismo autor manifiesta que también robaron y quemaron casas de los vecinos en una buena cantidad; y lo religiosos entonces emigraron al cercano valle de Catacaos, en donde posteriormente se fundó la ciudad de San Miguel del Villar. Pero también Ricardo Pastor en “Paita, su historia y su leyenda” asegura que Drake en 1579 destruyó el templo y el convento. Esto significaría que el templo y el convento destruidos por Cavendish después, habían sido recientemente reedificados.

Por su parte, el paiteño Manuel Gómez manifiesta que Drake saqueó al puerto y Cavendish no sólo lo saqueó sino que también lo incendió, y con respecto al convento asegura que existió hasta principios del Siglo XIX, en que los mercedarios lo abandonaron y el local fue convertido en depósito de aduana, hasta hacen pocas décadas, en que se busca sea Museo religioso.

Del convento construido en Piura (Monte de los Padres) salieron los frailes que con el padre Martín de Victoria, fundaron el convento de la Merced de Quito. En 1576 habían ya en el Perú, 13 conventos de Nuestra Señora de la Merced en el extenso territorio comprendido entre Quito y Potosí. En el informe que por entonces presentó al rey de España el general de la orden, fray Francisco Maldonado figura el de Piura con sólo 4 frailes. Como se sabe, Piura llevaba una vida muy poco próspera.

Recién en una relación de 1597, aparece el nombre de Paita junto con Portobelo e Ica, con fundaciones mercedarias.

Con relación a otras órdenes, debemos expresar que los Agustinos llegaron al Perú en 1550 y los primeros doce frailes no desembarcaron en Paita, como era costumbre de esa época, sino que directamente se dirigieron al Callao. Igual ocurrió con los Jesuitas que vinieron al Perú y a Sudamérica, recién en 1568. Los Carmelitas lo hicieron en 1592 con fray Juan de Valenzuela.

En la expedición de Pizarro, llegó también el clérigo Juan de Sosa, que fue nombrado por el conquistador como la primera autoridad eclesiástica de San Miguel y se quedó en este lugar cuando el resto de expedicionarios partieron a Cajamarca. Pero el Padre Sosa, a los pocos días abandonó San Miguel y alcanzó a los expedicionarios en el Alto Piura incorporándose a las huestes pizarristas de las que fue nombrado vicario, por lo cual le correspondió una participación en el tesoro del rescate de Atahualpa. Con esa gran fortuna se trasladó a España antes del ajusticiamiento del Inca y en su patria se convirtió en ardiente defensor de Almagro contra los Pizarro.

Pero no hay duda alguna que el primer templo católico, aunque de pequeñas dimensiones y muy modesto, fue el de San Miguel de Tangarará, no sólo durante el tiempo que funcionó como sede de la sub-gobernación, sino muchos años más tarde, cuando el pueblo de San Miguel siguió subsistiendo como tal. Ese pequeño templo, fue construido por el padre Orenes y lo ayudaron los dominicanos Reginaldo Pedraza y Tomás de San Martín, antes de que estos últimos partieran a Cajamarca, hecho que ocurrió después de la muerte de Atahualpa.

En el templo de San Miguel se realizaban los oficios religiosos y misa diaria, se administraba el sacramento de¡ bautizo y se realizaban matrimonios.

Con relación a Huancabamba, el padre Justino Ramírez, encontró una referencia al año 1583, antes de la fundación de San Miguel del Villar, y por lo tanto es un documento dado en Paita, cuando la sede política estaba en ese puerto, en él se designaban clérigos para varias parroquias, entre las que están las siguientes:

Para la doctrina de Ayabaca ................................... Francisco Rodríguez

    “           “       de Sechura .................................... Melchor Morales

    “           ”       de Huancabamba ........................... Hernando Sarmiento

    “           ”       de Piura Viejo ................................ Francisco Días

    “           ”       de Catacaos .................................. Pedro Gutiérrez

Es decir, que en Piura la Vieja, aún quedaba una buena cantidad de habitantes. Hay que suponer que los templos católicos existentes por aquel entonces fueron muy humildes, pues como decía en 1767 el coronel Santiago de la Sota, autoridad política de Huancabamba, como templo había una “muy indecente ramada”. Este militar y el párroco iniciaron en ese año la construcción de un moderno templo en Huancabamba.

Fray Tomas de San Martin

 

FRAY TOMÁS DE SAN MARTÍN

 

Fue uno de los frailes de la orden de Santo Domingo que estuvo con Pizarro en la fundación de San Miguel. Había profesado en 1498.

Nacido en la ciudad española de Córdova en 1482 y fue fundador de la universidad de San Marcos.

Decidió pasar al nuevo mundo cuando Pizarro fue a España y firmo la Capitulación de Toledo. Estuvo un año en Santo Domingo como regente de la Real Audiencia y luego se enroló en las huestes de Pizarro. Cuando éste en 1532 emprendió el viaje a Cajamarca, se quedó en san Miguel de Tangarará pero se integró a la tropa conquistadora y estuvo presente en la captura del inca. Intervino en todos los hechos de la conquista. Inició la evangelización en San Miguel.

 

Fray Bartolomé de las Casas

FRAY BARTOLOMÉ DE LAS CASAS

 

Llegó a la América desde los tiempos de Colón y se convirtió en un ardiente defensor de los indios y propagador de la fe cristiana

 

Fray Domingo de Santo Tomas

 

FRAY DOMINGO DE SANTO TOMÁS

 

Fue uno de los frailes de la orden de Santo Domingo que estuvo con Pizarro en la fundación de San Miguel. Había profesado en 1498.

Nacido en la ciudad española de Córdova en 1482 y fue fundador de la universidad de San Marcos.

Decidió pasar al nuevo mundo cuando Pizarro fue a España y firmo la Capitulación de Toledo. Estuvo un año en Santo Domingo como regente de la Real Audiencia y luego se enroló en las huestes de Pizarro. Cuando éste en 1532 emprendió el viaje a Cajamarca, se quedó en san Miguel de Tangarará pero se integró a la tropa conquistadora y estuvo presente en la captura del inca. Intervino en todos los hechos de la conquista. Inició la evangelización en San Miguel.

 

Santísima Virgen de las Mercedes

VIRGEN DE LAS MERCEDES

 

Sacerdote mercedario Miguel de Orenes hizo los oficios religiosos en la fundación de San Miguel. Se creyó en cierto tiempo que por eso el nombre de la ciudad.

Este sacerdote propagó la fe en la virgen de las Mercedes, construyendo una capilla en Paita, y desde entonces se arraigó su culto en ese puerto

 

 

 

Templo de Colán

EL TEMPLO DE COLÁN

 

La primera capilla que construyeron los españoles, estuvo en Tangarará, pero a causa del material liviano desapareció.

El templo más antiguo aun existente es sin duda alguna el de Colán cerca a Paita.

 

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