BREVE HISTORIA DE PIURA  -  TOMO II

LA CONQUISTA EN PIURA

Reynaldo Moya Espinoza

Carátula

Contenido

Prólogo

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Capítulo XII

Galería de fotos

Bibliografía

Biografía de R. Moya E.

Página web

 

CAPÍTULO VI

El Proceso de Transculturación

 

01.- Se inicia en Piura la transculturación.

02.- La extirpación del idioma.

03.- La llegada de religiosos y la fundación de conventos y templos

04.- Transculturación y medicina.

05.- Iniciación de la evangelización

 

04.- Transculturación y Medicina

Así, con el epígrafe de arriba, don Juan B. Lastres en su obra “La Medicina en el Descubrimiento y en la Conquista del Perú”, se pronuncia en el sentido de haberse producido también en el campo de la medicina, un proceso de transculturación.

Los indios peruanos aportaron el conocimiento de las propiedades curativas de una gran cantidad de plantas nativas. Los hombres diestros en el uso de esas plantas recibieron el nombre de herbolarios por los españoles y aún así se les conoce.

Fuera de la quinina cuyo uso se propagó en tiempos del virreinato, ya desde el momento que los españoles pisaron tierra tallán se conocieron las propiedades curativas de la taya, del molle, del palo santo, el culén, el cardo santo, el oberal, la cucharilla, la zarzaparrilla, la calagua, la yerba centaura, la chilca macho, el botoncillo, la guayusa, la ortiga de león, la desflemadera el incordio, la monadilla, el payco, el culantrillo, la verdolaga y otras más que don José Ignacio Lequanda menciona en su obra “Descripción Geográfica del Partido de Piura”.

Cieza de León habla del uso de la zarzaparrilla, jengibre, tabaco, copaiba y otras plantas. Pondera mucho las propiedades de la zarzaparrilla asegurando que los indios de la Puná, los huancavilcas y los tallanes, la usan para curar las famosas bubas que tantos estragos hicieron entre los conquistadores. La llegada de los conquistadores significó un aporte negativo en el campo de la salud, pues introdujeron muchas enfermedades que no eran conocidas por los indios, y para las cuales no tenían defensas siendo muy receptivos; pero también los españoles se encontraron con enfermedades que les eran desconocidas.

En la zona tallán, los españoles enfermaron con paludismo, mal de ojos y dolencias gastro intestinales, que si bien se daban también en Europa, pero no en la forma como acá los atacaban. Los llamados brujos blancos de las Huaringas, tienen desde tiempos ancestrales, conocimiento de las propiedades curativas de muchas plantas, cuyos secretos transmiten de generación en generación.

La medicina del Perú antiguo, no puede desvincularse de su sentido mágico y religioso, pero también los recién llegados españoles, mezclaban lo científico con lo religioso y existía mucha superstición en el campo médico.

Los españoles al llegar al territorio sudamericano, tuvieron que enfrentar a la naturaleza y la hostilidad de los indios: la primera les causó verrugas, paludismo y mal de ojos. Los últimos originaron muertos y heridos entre los conquistadores.

Almagro, el segundo socio de la conquista, padeció verrugas y perdió un ojo, logrando reponerse de ambas situaciones, y seguir en la brega al poco tiempo. Es que con Almagro siempre iban los cirujanos Enrique y Marín, llegados desde España con el título de protomédicos y el adelantado era un hombre de voluntad férrea.

Hay que hacer hincapié, en que una de las primeras. preocupaciones de los españoles al fundar ciudades, fue la de poner en funcionamiento hospitales, y para que existiera uno en San Miguel de Tangarará se dieron muchas disposiciones, que recién se hicieron realidad en Piura la Vieja.

Los cirujanos eran tenidos a menos por los que se llamaban médicos en la época de la conquista, y es por eso que por siglos y hasta entrada la Edad Moderna, los barberos eran también saca-muelas y sangradores. En cierta forma, los indios en el campo de la cirugía habían avanzado más, pues hacían trepanaciones de cráneos para extraer tumores cerebrales, lo que en Europa no se hacía.

Pizarro en las tres expediciones que realizó para iniciar la conquista del Perú, perdió mucha más gente por efecto de las enfermedades tropicales, que por acciones guerreras. Dos cosas contribuyeron a eso; primero que los españoles no tenían defensas orgánicas contra esos males y segundo, porque no sabían como curarlas.

Los españoles en algunas oportunidades, fomentaron el hermetismo de los indios en cuanto a la difusión de las propiedades curativas de muchas plantas, porque llevados los peninsulares por su fanatismo religioso, los llamados extirpadores de idolatrías, consideraron como cosas del demonio ciertas curaciones efectuadas por los brujos tallanes. Las actividades de los médicos indígenas, es decir de hechiceros y brujos fueron prohibidas por heréticas, supersticiosas y obras del demonio.

En los españoles, la ignorancia y el fanatismo religioso atentaban contra, el mejor desarrollo de la medicina. Una prueba de eso, ocurrió siglos más tarde cuando en 1661 llegó a Paita el virrey Conde de Santisteban con una hijita de dos arios enferma y en el puerto encontró al médico francés César Nicolás Vandier que se iba a embarcar a Panamá. El médico atendió y sanó a la niña y el virrey lo llevó a Lima y lo nombró médico de la familia. Era Vandier un buen médico, que por eso se granjeó envidias de tal manera que cuando el virrey se fue de Lima, fue llevado ante el Tribunal de la Inquisición por hereje, pactado con el demonio y ateo, salvando a duras penas la vida, pero se le condenó al destierro y se le prohibió ejercer la medicina.

La medicina que trajeron los españoles, se confundió con la astrología, la charlatanería y la superstición. En el territorio tallán, la medicina india era esencialmente mágica, y como la llegada de los conquistadores produjo un trauma psíquico social, los indios acudieron en mayor grado a la milagrería, y no era raro que los esclavos africanos, tanto o más supersticiosos que los indios, indujeran a sus amas blancas, a consultar de incógnito con los brujos indios.

Hospital en san Miguel

HOSPITAL EN SAN MIGUEL

 

En la capitulación de Toledo, el emperador dispuso que cuando Pizarro fundase o poblase una ciudad debía también fundar un hospicio para indigentes.

Pizarro cumplió con fundar el hospital de San Miguel en una muy modesta cabaña y sin recursos por lo cual casi no funcionaba. Dos años más tarde el monarca expide una cédula real otorgándole más recursos. Pero se duda que el hospital haya funcionado normalmente en san Miguel, aunque se puede asegurar que en Piura (Pirhúa) si funcionó con el nombre de Santa Ana.

 

Viruela

LA VIRUELA

 

 Fue traída por los españoles desde la época de Colón y se propagó rápidamente por todo el continente.

Los indios no tenían defensas contra ella y murieron centenares de miles.

Cuando aun los españoles no habían pisado el Perú, ya había llegado la viruela y el Inca Huayna Capa fue atacado por ella y murió por su causa. Igual sucedió con su heredero Ninancuyuchi y con 10.000 indios.

Cuando los españoles desembarcaron en Tumbes la encontraron despoblada por la epidemia de viruela.

 

Sarampión

EL SARAMPIÓN

 

El sarampión fue otra enfermedad que llegó con los conquistadores. Centenares de miles murieron en el Perú y en otros lugares de América.

En especial los niños tenían pocas defensas.

 

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