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LOS HIDRATOS DE CARBONO. Índice glucémico

Los hidratos de carbono engordan, al menos los “malos”, ya que algunos son benignos: cuando se absorben, el cuerpo incluso debe facilitar energía para metabolizarlos y asimilados. Por tanto, se puede distinguir entre los hidratos de carbono que hacen que tengamos tipín y los que hacen ponernos como toneles; entre aquellos para los cuales el organismo está genéticamente preparado.


Podemos distinguir varios tipos de hidratos de carbono:

 

Alimentos tan diferentes como los bombones, el pan integral, las zanahorias y las manzanas contienen hidratos de carbono. El cuerpo los emplea para fabricar glucosa. Según la velocidad y el grado de aumento de la tasa de glucemia provocada por los diferentes hidratos de carbono, éstos hacen engordar o adelgazar, activando el almacenamiento de las grasas o eliminándolas.


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Los hidratos de carbono simples, compuestos de un solo elemento: como la glucosa de la miel y la fructosa de las frutas.


Los otros hidratos de carbono se reúnen en dos elementos: es el caso de la sacarosa -el azúcar que ponemos al café- o de la lactosa de la leche.


Los hidratos de carbono denominados complejos están compuestos de gran número de elementos iguales, que el organismo debe disociar en primer lugar. Estas cadenas de hidratos las tienen  las frutas, las verduras , los cereales, las patatas, y las leguminosas.


El cerebro se vuelve loco por los azúcares: se nutre exclusivamente de azúcar. Sin azúcares, la concentración se relaja y nos invade la fatiga y el malhumor. Para las necesidades urgentes, el hígado pone 70 gramos de glucosa a disposición del cerebro. Alrededor de 300 a 400 gramos se almacenan en los músculos, una reserva para casos excepcionales.

 
Si se provee de hidratos de carbono en forma de chocolatinas o de pan integral, las enzimas de la digestión reducen este aporte a elementos minúsculos. Los azúcares pasan así del intestino a la sangre. Su sistema biológico reacciona entonces como si siguiera un programa: el páncreas segrega insulina y  la envía a la sangre.


Entonces la insulina envía inmediatamente un mensaje al centro del apetito en el hipotálamo: ¡Basta! ¡Cese todo aporte! La insulina canaliza las moléculas de azúcar hacia el hígado y los músculos. Cuando estas reservas están  llenas, los azúcares restantes se convierten en grasa, sobre las nalgas, las caderas y el abdomen, hasta que la tasa de glucemia vuelve a su nivel normal, o  a veces ligeramente por debajo.


Cuando al cerebro le falta azúcar, se activa un sistema de alarma: uno se vuelve fácilmente nervioso, desconcentrado,  y vulnerable. El centro que rige la  saciedad recibe el mensaje: A comer YA!!! Y si es azúcar, mejor.





El choque del desayuno para el páncreas

Por la mañana, en ayunas, la sangre contiene alrededor de 1 g de azúcar (glucosa) por litro. Según lo que tome en el desayuno, la tasa de glucemia aumenta muy deprisa o muy lentamente.

La naranja del desayuno contiene fibras. Gracias a estas fibras, la fructosa necesita cierto tiempo para liberarse en el intestino e introducirse en  la sangre. Además, el hígado debe primeramente convertir la fructosa en glucosa para que pueda ser asimilada por el organismo. En otras palabras, si come frutas, la tasa de glucemia sólo se eleva lentamente y a continuación no cesa de bajar. Una hora más tarde, según su programa genético original, debería tener de nuevo ganas de comer frutas para aportar a su organismo los nutrientes esenciales.

 El pan integral, con sus cadenas complejas de hidratos de carbono, debe ser previamente dividido en pequeñas moléculas de glucosa. Las numerosas  fibras alimentarias frenan, por otra parte, el paso del azúcar a la sangre. Por a tanto, la tasa de glucemia se eleva lenta y regularmente. Pasan tres horas antes de que el azúcar llegue a los diferentes puntos del cuerpo. Es entonces solamente cuando se tiene hambre de nuevo.

El consumo regular de azúcar inhibe al glucógeno
Entre los «buenos» hidratos de carbono pueden citarse los productos de trigo integral, el arroz integral, las legumbres
, las hortalizas  y casi todas las frutas. Como sólo elevan ligeramente la tasa de glucemia, se necesita comer mucho para que el glucógeno pueda intervenir.



El índice glucémico
El índice glucémico (IGL) sirve para determinar el grado de  elevación de la tasa de glucemia por a parte de los diferentes alimentos. Los buenos hidratos de carbono tienen un índice bajo, mantienen saciado mucho tiempo y permiten que el glucógeno cumpla su misión. Los malos hidratos de carbono tienen un índice glucémico elevado, atraen la insulina en grandes cantidades hacia la sangre, dan un anhelo irreprimible de azúcar y fomentan las grasas en las células grasas.

Un índice glucémico elevado hace engordar
El profesor Crapo estableció una escala de 1 a 100, y estipuló que todos los alimentos cuyo índice exceda de 50 favorecen el aumento de peso. Entre estos nutrientes figuran el azúcar y los productos que lo contienen. Actualmente el azúcar blanco es prácticamente ineludible: se le encuentra en los zumos de frutas, los refrescos, los mueslis, la mayoría de los platos preparados, así como en la mostaza y los pepinos en salsa agridulce, y un frasco de ketchup contiene el equivalente de hasta 50 terrones de azúcar.
Entre los malos hidratos de carbono se encuentran también los productos  transformados industrialmente a partir de harina blanca, el puré de patatas  en copos, el maíz transformado o el arroz blanco. En efecto, ninguno de ellos incorpora fibras alimentarias naturales.

El concepto de índice glucémico explica por qué algunos alimentos tienen más riesgo de diabetes, colesterol y obesidad. Consumiendo alimentos de índice inferior o igual a 35, disminuiremos la secreción de insulina y evitaremos almacenar grasas.

 

 

ALIMENTOS DE BAJO ÍNDICE GLUCÉMICO

Estos alimentos no liberan tanta insulina y dejan que actúe el glucagón como hormona para quemar grasa

VERDURAS

 Y

FRUTAS

Verduras frescas 15
Zumos de verduras 15
Setas 15
Cerezas 25
Fruta fresca 10 - 30
Garbanzos/ lentejas/judías 30
Zumo de frutas (sin azúcar) 40
LÁCTEOS Yogur natural 15
Leche descremada 30
PAN

Y

CEREALES

Pan de trigo 35
Pan integral de centeno 40
Muesli integral (sin azúcar) 40
Pan integral 50
DULCES

Y

FRUTOS SECOS

Chocolate negro (70%) 20
Frutos secos 15 - 30

 

ALIMENTOS DE ELEVADO ÍNDICE GLUCÉMICO

Son alimentos que estimulan mucho la producción de la insulina, que es una hormona que hace engordar. Si deseas adelgazar deberías evitar los alimentos con un valor mayor a 50.

Bebidas

Cerveza

100

Gaseosas/ Sodas 80 - 100
Zumos azucarados 80 - 100
Dulces Glucosa 100
Miel 75
Azúcar 75
Galletas 70
PAN  y  CEREALES Panecillos de hamburgueserías 95
Cornflakes, palomitas 85
Pastas arroz 80
Pan blanco 70
Croasán 70
Harina de trigo 70
Frutas y verduras Zanahoria 85
Maíz 70
Fruta seca 65
Piña 65
Plátanos 60
Melón 60
 

 

 

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