CONVERSIÓN
El
término conversión es empleado por Antonio María Zaccaria con dos distintos
significados, un fuerte y otro débil.
En el primer significado conversión indica un radical cambio de vida:
de la incredulidad a la fe, del pecado (Se 6)
a
la gracia (Se 5).
Un caso particular de este primer tipo de conversión es el de san Pablo (Ca 9)
Puede
existir una conversión a medias: la de los tibios (Ca 11).
En
el significado más débil, conversión es sinónimo de "orientarse hacia
Dios", abandonar algo para atender únicamente a Dios. En este sentido se
habla de conversión en el Sermón III (Se 3).
Como
puede verse, según Antonio María Zaccaria, existen dos tipos reconversión:
interior y exterior.
La
conversión interior coincide prácticamente con la meditación, oración
contemplación;
la conversión exterior se expresa en una serie de prácticas de piedad y de obras de misericordia corporal y espiritual. Entre todas estas juega un papel muy destacado "el sacrificio de los sacrificios, la sacratísima Eucaristía": "la principal conversión que haces a Dios es, pues, la que produce esta comida" (Se 3).