| Sermones, 3
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| Es ésta, quizás, la declaración
más contundente expresada por Antonio María, de la relación que
existe entre el desaprovechamiento del recurso espiritual eucarístico y
la falta de progreso en el proceso de conversión que produce tibieza.
Nótese la fuerte expresión ("bestia") que Antonio María emplea para graficar al hombre alejado de Dios, que evidencia bastante del temple espiritual del santo. Cabe destacar también la exhortación a la comunión frecuente que Antonio María hace en una época de fuerte abandono espiritual. |
No es de extrañar que el hombre se haya vuelto tibio y hasta bestia: es porque no frecuenta este Sacramento. Por ende la principal conversión que haces a Dios es la de este Alimento. Acércate, Amadísimo, acércate: nada hay que pueda santificarte más, allí está el Santo de los Santos. Recuerda que Agustín exhortaba comulgar al menos una vez a la semana. |