propuesta Socialista

Por la Revolución Socialista Mundial

 

Nota de tapa

Morderse la cola o estar a tono con las aspiraciones de los pueblos

Escribe: Alberto Fernández

El TLC con Estados Unidos va de tumbo en tumbo por el tortuoso camino que le marca la lucha de clases de aquí y del mundo. Y no es una exageración lo afirmado porque la situación mundial marca el curso de las políticas del capitalismo imperialista con una resistencia de las masas que echan abajo sus cálculos y pretensiones.

La resistencia de las masas árabes musulmanas le han propinado una derrota al sionista Estado de Israel en el Líbano y como bestia herida solo acata a torpes coletazos desesperados en Gaza y Cisjordania infructuosamente, ante las heroicas masas palestinas que siguen altivas luchando bajo el aliento también de sus vecinos iraquíes. Estos por su parte vienen propinándole a Bush y su ejército una paliza tal que es la madre de la explicación de la derrota del Partido Republicano y de Bush en las elecciones al Senado y al Congreso el pasado martes 7 de noviembre.

Pero no solo la guerra de Irak hizo trizas a Bush. En los estados que más reclamos le han hecho a Bush por la política de libre mercado y TLC y las consecuencias nefastas en la pérdida de miles de empleos, el Partido Republicano salio perdedor en estos comicios. Con ello el TLC denominado CAFTA-RD con Centroamérica ha sufrido también un revés, tardío pero revés al fin. Ya se habla de un estancamiento en el proceso de aprobación por parte del Congreso norteamericano de los TLC con Colombia y Perú. La rúbrica del TLC por parte del Gobierno norteamericano y del gobierno colombiano en la última semana de noviembre solo es un ritual en medio de un ambiente de magras expectativas. La Representante Comercial de Estados Unidos, Susan Schwab declaró recientemente que su gobierno no solicitará al Congreso de su país pronunciarse sobre el mencionado acuerdo este año.

No quiere decir que los Demócratas vayan a rechazar los TLC pendientes cuando Bush decida someterlos al Congreso. Lo que sí afirmamos es que el pueblo norteamericano votó contra los TLC y los Demócratas y también algunos sectores de los Republicanos tendrán que tener cuidado en no defraudar a los votantes en los próximos dos años de campaña presidencial. No es ninguna novedad que tanto Republicanos como Demócratas han tenido y tendrán una política acuerdista. Ya lo constatamos con la reunión de los altos jefes de ambos partidos señalando esta perspectiva al día siguiente de conocerse los resultados adversos a Bush. El "pato renco" (así lo están denominando en Estados Unidos al gobierno de Bush que el pueblo le zafó la tabla de apoyo del Congreso y el Senado), tendrá que echar mano del consenso bipartidista con la diferencia de que el pueblo norteamericano ya no come tanto cuento y prepara su pulgar para castigar al que no atienda sus aspiraciones.

Pero no solo estos elementos hacen más cuesta arriba la aprobación de los TLC por parte de Estados Unidos y da aliento a los sectores que luchan contra estos tratados en los países donde ya fueron aprobados por sus Gobiernos y están a la espera de su ratificación. La situación política y social de México ha puesto en entredicho el TLC que lleva 10 años de aplicación. Es lo que explica el pírrico ascenso al poder de Felipe Calderón, empujado por el fraude en medio de una oposición popular que va incorporando nuevas situaciones y demandas como los acontecimientos de Oaxaca y la construcción del muro y la militarización en la frontera Estados Unidos- México. El otro "pato renco" que llega al poder enormemente debilitado y desprestigiado.

También no ayudan en nada las características de los otros gobiernos latinoamericanos en donde las marionetas que ganaron elecciones apretadamente tienen pendiente la aprobación del TLC. Es el caso de Perú, otro "pato renco" como en el caso de Bush, cuyo ascenso respondió a una frágil alianza oportunista para cerrarle el paso a Ollanta Humala y con un movimiento de masas que no cesa de luchar. Igualmente en Ecuador y ni que hablar de nuestro país con un Gobierno cuyo Presidente solo alcanzó a obtener el 25% del padrón electoral y gobierna con una cuarta parte de los electores.

En el pasado número nos referimos a las características recesivas de la economía capitalista y que solo reflejan la condición del capitalismo en su fase imperialista agotada. A la concentración meteórica del capital le sucede en iguales proporciones el empobrecimiento dramático de las masas tanto en los países metropolitanos como en los semicoloniales y una baja constante de la tasa de ganancia que obliga al capitalismo a formas de barbarie para continuar extrayendo ganancia. A estas situaciones se le agrega la conciencia cada vez más sentida de los daños irreversibles a la naturaleza que produce este sistema y que abona al descreimiento y al descontento de amplios sectores en el planeta.

En nuestro país la táctica de alargar la aprobación del TLC que tuvo Arias y algunos de los sectores teleceistas, (no todos, recordemos que los que se alinean detrás del grupo Nación ha puyado para que se acelere la aprobación en la Asamblea Legislativa) solo ha provocado que se le hagan más agujeros al TLC que no los logran tapar con los inventos de las llamadas "cláusulas interpretativas".

El TLC es la línea que separa a dos Costa Rica y su aprobación tiene repercusiones dramáticas más ahora que los anti TLC se mostraron en las elecciones norteamericanas y dejan en figurillas a los defensores del TLC de acá que han tratado de GPP (gremialistas, populistas, paternalistas) a los que nos oponemos al TLC tratándonos de dinosaurios y acomplejados. En un pueblo que viene de sufrir las consecuencias de la aplicación de una política de barbarie capitalista (el guerrerismo, armamentismo, la xenofobia, la deslocalización, el desempleo, la sobreexplotación con la baja del salario con los recortes profundos en los derechos sociales y un aumento en el costo de la vida), hablar de dinosaurios, por oponerse al TLC, raya en el absurdo y ridículo. Estos sectores que tratan de mostrar en su publicidad casi las puertas del cielo que nos abriría el TLC solo reflejan la desesperación de una burguesía miserable atenida a las migajas del gran capital que en éxtasis centrífugo busca concentrar más plusvalía.

No podemos dejar de contar con los elementos propios de nuestra realidad política que también actúan dificultando el tránsito fluido y siniestro del TLC al Plenario de la Asamblea Legislativa. La relación de fuerzas entre las masas que se oponen al TLC no es estática y los acontecimientos mundiales que antes señalábamos dan un tremendo empuje a la voluntad de enfrentar el TLC a pesar de las características episódicas y cortoplacistas de las dirigencias de este amplio movimiento anti TLC en nuestro país.

La Jornada del 23 y 24 de octubre fueron un pulso más en la calle que el movimiento de masas realizó con muy buenos resultados en la demostración de su capacidad de continuar la lucha, aún antes de contar con los resultados de las elecciones en Estados Unidos que de seguro darán más aliento y seguridad a este movimiento. La Jornada planeada concientemente por las dirigencias de la Coordinadora Nacional de Lucha contra el TLC de manera dispersa y sin un plan discutido y votado, por tanto sin preparación desde las bases mismas, bajo la consigna de la "creatividad" de los sectores, resultó en una destacada demostración.

La alegría de juntarse y hacer de las calles de distintos centros donde desfilaron los manifestantes amplios resonadores del grito NO AL TLC quiso ser invisibilizada por el Gobierno y los teleceistas. Lo cualitativo fue la incorporación de miles de educadores en la jornada haciendo valer la afirmación del expresidente Luis Alberto Monge que manifestó en esos días que donde están los educadores las luchas son justas y nunca se han perdido.

En su momento nuestra organización volvió a insistir en el plan de lucha y en el Frente contra el TLC agrupando a todos los sectores independientemente de su condición de clase. Las dirigencias sindicales mayoritariamente se han negado a ello haciéndole el juego a la posición oportunista de sectores importantes como el PAC y Ottón Solís que se escabulle de la democracia de las calles y se niega a respaldar y participar de estos movimientos y demostraciones. En lugar de emplazar a Solís, a Monge y a otros personajes como los mismos rectores de las universidades estatales para conformar este frente y someterse a la voluntad democrática de los costarricenses que se oponen al TLC dejan que prevalezca la división y los teleceistas insistan en aislar el movimiento contra este tratado infame.

Una vez más el problema de las posiciones conciliadoras aparecen como la quinta columna dentro del movimiento anti TLC. Las dirigencias mayoritarias hacen ingentes esfuerzos por levantar como alternativa al TLC el llamado Diálogo Social que desde luego no rechaza el tratado sino que lo integra a una mesa de negociaciones donde los dirigentes tienen presentada una agenda permisiva al TLC.

El TLC no permite ninguna negociación porque lo que está en juego no solo es que el ICE quede en desventaja para participar en la competencia de mercado, por ejemplo. Lo que está en juego es la profundización de la barbarie capitalista, empobreciendo, sobreexplotando, desplazando a la desesperación a miles de costarricenses, trabajadores, campesinos pobres y medios, pequeños comerciantes y profesionales.

Y no solo representa un problema local o regional sino que expresa también los mismos resultados en la población trabajadora de los propios Estados Unidos, como lo hemos visto en la decisión de votar contra Bush.

El problema del TLC supera o trasciende la lucha por la soberanía y la defensa de la "patria". Va directo contra el capitalismo de la cual el TLC es su expresión circunstancial.

Ofrecer un canje por reivindicaciones económicas, gremiales o de mejoras para entrar en la competitividad es permitir que el TLC entre no por las puertas que los teleceístas nos presentan en la TV sino por la ventana de las mesas de negociación del Diálogo Social.

Ya lo vimos aplicado en la lucha de los muelleros de Limón cuyos dirigentes no han defendido la propiedad social y estatal de los muelles. Siguiendo a los dirigentes de los muelleros del Pacífico los de JAPDEVA han ido a ofertarse por compensaciones individuales para los trabajadores la firma, en representación de todos los costarricenses y del pueblo, de la entrega de los puertos del atlántico a manos privadas.

La lucha contra el TLC pone en un dilema a la conducción de la misma: Hacer las del perro que mordiéndose la cola cree contar con un preciado bocado descuidando al intruso al que debe morder o a tono con las masas del mundo y con la gente que se lanzó a las calles el 23 y 24 en todo el país llevar consecuentemente la lucha contra el TLC sin tregua alguna.

Manteniendo nuestra propuesta de conformar este frente unido contra el TLC nuestra organización ha propuesto lanzar una campaña nacional de recolección de firmas dirigido al pueblo norteamericano y los senadores y congresistas para que revisen la votación donde aprobaron el TLC con Centroamérica y revoquen esa decisión para hacer valer la voluntad expresada en el voto contra Bush de la población norteamericana que no está de acuerdo con los TLC.

Gato por liebre en el libre comercio

Opinión de Juan Manuel Villasuso (catedrático de la Universidad de Costa Rica, ex ministro de planificación) respecto de los indicadores de la apertura comercial en nuestro país, publicada en el diario La República el 13 de octubre del 2006 : "En la última década el déficit de balanza comercial aumentó de U$S 667,9 millones (1995) a U$S 2.797,2 millones (2005)".

NR: Esto a pesar de que Costa Rica cuenta con el acceso privilegiado de la gran mayoría de productos que se exportan a Estados Unidos por ser parte de la Iniciativa para la Cuenca del Caribe.

 

 

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