propuesta Socialista 

Por la revolución socialista mundial

Elecciones en EEUU: Es mucho más que la derrota de Bush

Escribe: Salomón Matarrita

El resultado de la elecciones que se hicieron en los EEUU el 7 de noviembre pasado, dieron lugar a muchos comentarios y una variada gama de interpretaciones.

Para algunos la clave está en el resultado militar de la agresión-invasión-ocupación de Irak; para otros, se encuentra en la transparente corrupción que hubo en la administración de Bush; los hay que entienden que la situación de los inmigrantes ha sido determinante; así, podríamos seguir. Pero todas esas respuestas dejan de lado una pregunta que está en la base de todas ellas: ¿porqué EEUU, la más grande potencia militar y económica, uno de los países con mayor cantidad de recursos humanos y naturales, con el más grande desarrollo científico y tecnológico, anda a los tumbos? Responder que ello se debe a que su presidente es George W. Bush, nos parece inadecuado. Fundamentalmente debido a que habría que explicar que es lo que ha ocurrido en ese país para que un personaje de tan poco vuelo haya llegado a la presidencia.

Dado que esta última cuestión está íntimamente relacionada con aquella pregunta, comenzaremos por dar nuestra explicación y luego pasaremos a dar lo elementos de juicio que nos llevan a ella.

EEUU: la máxima expresión del capitalismo agotado.

No vemos necesario entrar en sesudos razonamientos para fundamentar el subtítulo. Pensamos que es más que suficiente hacer una enumeración de los problemas por los que está atravesando el máximo exponente del capitalismo.

En el campo de los Derechos

Germán Gutiérrez, en la revista PASOS, segunda época, Nº 98, noviembre-diciembre del 2001, publicación del Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI), San José, Costa Rica, escribió:

"... en mayo del 2001, se había dado a conocer que Estados Unidos había perdido su puesto en la comisión de derechos humanos de Naciones Unidas y en la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes. La propia Asociación Americana de Juristas había denunciado ante la Comisión de Derechos Humanos la violación generalizada y persistente de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales en Estados Unidos de América, agravada por el hecho de que sus gobernantes consideran que dicho país puede colocarse por encima y al margen del derecho internacional, y había instado a la Comisión a ... expresar su profunda preocupación por este estado de cosas y a indicar al gobierno de ese país que el derecho internacional y los derechos humanos existen para ser respetados por todos los estados miembros de la comunidad internacional, grandes y pequeños, sin excepción alguna. ". Más adelante, agrega: "Es de sobra conocido que Estados Unidos no se ha adherido a los acuerdos internacionales de derechos humanos vigentes, entre otros:

  • al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales

  • a ninguno de los dos Protocolos del Pacto de Derechos Civiles y Políticos,

  • a la Convención contra el Apartheid,

  • a la Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de lesa humanidad,

  • a la Convención contra el tráfico de personas y explotación de la prostitución de terceros,

  • a la Convención sobre el estatuto de los refugiados,

  • a la Convención sobre los derechos de los trabajadores emigrantes y sus familias, y

  • a la Convención de Ottawa de 1997 que prohíbe las minas antipersonales.

  • No respeta el protocolo de Kioto sobre reducción de la contaminación de la atmósfera.

  • Tampoco aprueba la creación de una Corte Penal Internacional, pese a que sus nacionales tendrán garantizada la impunidad (el tribunal depende del Consejo de Seguridad de la ONU).

  • Sobre más de 170 Convenios de la Organización Internacional del Trabajo, Estados Unidos adhirió sólo a 12 -no los principales- rechazando los números 87 sobre libertad sindical, 98 sobre el derecho de negociación colectiva y 138 sobre edad mínima (trabajo de menores).

  • Formuló reservas a numerosos artículos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; por ejemplo, al articulo 6.5 que prohíbe la aplicación de la pena capital a menores de 18 años y al articulo 20 que prohíbe la propaganda de guerra y la apología del odio nacional, racial o religioso (¡todo ello en nombre de la libertad de expresión!).

  • Junto con Somalía es el único país del mundo que no ratificó la Convención de los Derechos del Niño, a pesar que 300 mil niños en Estados Unidos son objeto de prostitución y que casi todos los Estados de la Unión juzgan a los menores como adultos (12 menores víctimas de pena de muerte en los últimos diez años)."

Observemos que entre los trece puntos anteriores, algunos tienen que ver con Derechos Humanos, otros con cuestiones ambientales, algunos con aspectos de política internacional. Pero todos ellos son anteriores a noviembre del 2001; ello quiere decir que la situación está más allá de Bush.

El actual presidente ha sido acusado, reiteradamente, de fascista (nosotros lo caracterizamos así en un documento que titulamos No a la guerra imperialista y que publicamos en febrero del 2003, antes de la agresión-invasión-ocupación de Irak) y creemos que se ganó con creces tal adjetivo: mencionemos, al pasar, las cárceles secretas de la CIA, los vuelos de traslado de prisioneros que son sistemáticamente negados, la justificación de la tortura (por instrucciones de Runsfeld en el caso de las prisiones iraquíes o según la ley recientemente aprobada), la política seguida con los inmigrantes y la construcción del muro en la margen norte del río Bravo, los casos de corrupción en el mundo de los negocios (Erron, Halliburton, la respuesta ante el desastre que dejó el huracán Katrina, la "reconstrucción" de Irak, el negocio con la heroína cultivada en los campos afganos, etc). La enumeración anterior es más que suficiente para comprender que lo que ocurre en EEUU es mucho más que el resultado de las ocurrencias de un fascista (lo cual es cierto) o de la destrucción llevada adelante por una cofradía de bandidos (que también es cierto). Pero hay mucho más.

La situación económica

No cabe duda que la economía mundial, como sistema, está cada día en peor situación. No por el petróleo; no por la marcha de la economía china; todo ello son babosadas. Anda mal, simple y llanamente, por cuanto no hay capacidad de ahorro para invertir en la producción de bienes y servicios; por que la capacidad adquisitiva de la población es mucho menor que hace años; por que, en consecuencia, hay acumulación de producto que no realiza la plusvalía en el mercado, por que hay sobreproducción como consecuencia de la incorporación de modernísima tecnología para competir y desplazar al rival y facilitar la concentración (monopolización). Como esa tecnología es de alto costo, cae la tasa de ganancia y hay que disminuir la incidencia del capital variable en la determinación del costo, por lo cual el mercado se contrae mucho más, en una especie de espiral perversa de concentración del capital y contracción de la demanda.

Dentro de esa situación, desde hace años EEUU viene con un alto déficit fiscal y un creciente déficit en su balanza comercial. Esto tampoco se puede atribuir a Bush, exclusivamente. Bush eligió, como casi toda la burguesía de los países atrasados pero también como el resto de la burguesía imperialista, acabar con el estado social de derecho que se generalizó a escala planetaria después de la segunda guerra mundial. De ahí la existencia de impuestos para la clase media gringa y las exenciones para las corporaciones, de ahí la facilitación de la inmigración ilegal -que, sin embargo, tiene un límite que está definido por la magnitud de la capacidad adquisitiva del mercado y la calidad del producto final- para poder abaratar el costo de la mano de obra (con lo cual se afecta directamente a los obreros gringos) y de ahí, por último, el ALCA y los TLCs que aumentan la afectación de esos mismos trabajadores. No son una casualidad el desempleo, la caída del salario y el aumento de la productividad.

La política militar

El eje de la misma es la "guerra contra el terrorismo". Si bien fue llevada al paroxismo por George W. Bush, es hija del llamado "nuevo orden mundial", proclamado por su padre, enunciado a continuación de la caída del mal llamado socialismo real y verbalizado por los "teóricos" de aquellas sandeces conocidas bajo títulos como la finalización de las ideologías ,el triunfo del capitalismo, el posmodernismo, etc. Tuvo su bautismo militar en la "Guerra del golfo". Contó con el entusiasta apoyo de los burgueses de todo color en todo el mundo entonces existente. Pretendió avanzar con la eliminación de los talibanes en el poder afgano; pareció que era una tarea fácil y se pretendió seguir con la agresión-invasión-ocupación de Irak. Intentó cerrar el círculo militar en torno a los palestinos conjuntamente con los israelíes y la petroburguesía árabe. Pretendió …

Los hechos hablan por sí. El espectro de Viet Nam que se creyó sepultado en el tiempo y en la neoconciencia reaccionaria de la clase media yanqui, resurgió con más fuerzas que el Ave Fénix y se está llevando entre las patas, a Berlusconi, Aznar, Bush, Merkel y toda la comunidad guerrerista mundial. Si aceptamos (y somos de la opinión que es enteramente correcto) que la política habrá de expresarse en definitiva bajo la forma militar (pero seguirá siendo política) podemos entender que una derrota militar es el producto de una debilidad política. Y nosotros pensamos que eso le está ocurriendo a la burguesía imperialista (yanqui o de otro origen) y a la burguesía de nuestros atrasados países que acepta ser, resignadamente pero con el macabro placer que brinda el saber que no puede hacer otra cosa por que el cuero no les da, cola de ratón.

La política internacional

No estamos haciendo una división -que sabemos que no existe- entre la política internacional del imperialismo yanqui y su política militar. Tan solo queremos establecer otros hechos que permitan describir y entender el cuadro de situación que atraviesa EEUU.

En primer lugar nos referiremos al papel que juega en la ONU. La simple elección de su representante ante el consejo de seguridad, Mr. Bolton, es una manifestación de la imposibilidad de llevar adelante, en ese enmohecido organismo de esa vetusta y lamentable institución mundial, lo que podríamos llamar (para-fraseando a Juan Pablo II) una política con rostro humano.

La sistemática política de veto que ejerce en ese consejo para que Israel no sea condenada (y que tampoco es obra de Bush), el inmenso oído sordo que tiene ante la sistemática y ya crónica votación de la Asamblea que condena el bloqueo a que somete a Cuba, los condicionamientos que pone ante alguna resolución aparentemente progresista de algún organismo especializado o adjunto, son una excelente descripción de la poca capacidad de maniobra que tiene sometido a la coerción de la lógica interna de la ley -no necesariamente explicitada- de concentración del capital, concentración del poder, expansión de las condiciones de degradación de la vida de las mayorías y expansión de las formas autoritarias, antidemocráticas, fascistas, de resolución de los conflictos que la vida social plantea.

Ejemplos los hay a montones. Le pone condiciones a gobiernos elegidos con una amplia base social y un consiguientemente mayoritario número de electores (como es el caso de Bolivia y Venezuela) y apaña sin ninguna vergüenza a los que son elegidos con escandalosos fraudes; interviene con todo descaro en fomentar golpes de estado como el de Venezuela o haciendo abierta campaña por sus aliados políticos como en Bolivia (contra Evo Morales), en Perú (contra Ollanta Humala), en México (contra Andrés Manuel López Obrador) o en Nicaragua (contra Daniel Ortega).

Pero a todo ese cúmulo de prácticas políticas que a cualquier persona con cierta sentido de la dignidad le causaría asco, debemos agregarle el resultado -que podemos llamar boomerang- que se expresa en América Latina con un sensible corrimiento a la izquierda (lo que no quiere decir que haya gobiernos de izquierda, aunque esta palabra está muy desteñida) o con perspectivas preocupantes como las que se viven en Medio Oriente con Hezbollah, Hamas o el ayatolismo iraní, en franca consolidación política y militar.

Otras cuestiones de importancia

Hemos mencionado cuestiones importantes en la vida de cualquier país. Hemos visto (al menos eso pensamos) que en cada uno de ellos, al gobierno del presidente Bush le ha ido muy mal. También hemos visto que algunas de esas políticas no son de su "autoría"; devienen de una situación "nacional" que admite muy poca probabilidad de cambio por cuanto son estructurales en el sentido de consubstanciales al capitalismo, especialmente al capitalismo en situación terminal (lo que no quiere decir, con criterio determinista, que inexorablemente será reemplazado por una sociedad de más alta calidad: la barbarie existe y el grueso de la burguesía trata de extenderla).

Pero no son las únicas. Podemos mencionar tres: a) los planes de ciencia y tecnología en los que se manifiesta una conducta muy conservadora en impulsar audaces política sustitutivas (por ejemplo, en energía y alimentos), b) la política de recursos humanos que tiende a la incorporación de recursos humanos provenientes de países atrasados a su plan de desarrollo tecnológico (por lo tanto de muy bajo costo y con poca actitud de reclamo de derechos) con lo cual perjudica seriamente el recurso propio y sustrae masa crítica a los países pobres y, c) su conducta ante la depredación ambiental que tiende a ser sistemáticamente ignorada por cuanto la verdadera reconversión productiva de bienes y servicios, está imposibilitada por la parálisis que sufre el desarrollo de las fuerzas productivas a que llegó el sistema. Debido a esto último, dichos tres aspectos podemos relacionarlos para que definan un elemento común.

¿Política de Bush o política de estado?

La derrota de Bush y del partido Republicano en las pasadas elecciones es un elemento político de enorme envergadura. Se encuentra mucho más allá de una interpretación parcial del mismo, como hemos observado que han realizad muchos politólogos, periodistas y dirigentes y grupos políticos.

Aquí intentaremos demostrar que lo que existe es una política que está por encima del bipartidismo yanqui y que no es de la actual administración: Es una política de estado.

Si esta afirmación es correcta, se da una situación muy particular: es una derrota de Bush en primer lugar, pero también -aunque hayan ganado las elecciones y con ello la cámara de representantes y el senado- es una derrota de los demócratas por cuanto Bush representa una visión y práctica política muy peculiar de lo que es una política de estado. Los demócratas , a su vez, representan una visión con ligeras variantes en la superficie pero que mantienen la misma concepción de fondo. Entonces, ¿porqué ganaron los demócratas?

La cuestión radica en esa situación de total obnubilidad en que cae el movimiento de masas cuando la circunstancia política que atraviesa es de recuperación de su memoria político-social histórica expresada en la reorganización del mismo y la reconstrucción de su conciencia.

En el caso de EEUU la situación se complica grandemente por la heterogeneidad poblacional que existe. En el número anterior de propuesta Socialista, presentamos un extracto de la situación de la población según lo que podemos llamar su carácter étnico: blancos no hispanos, blancos hispanos, hispanos no blancos, afroamericanos, asiáticos y descendientes de pueblos originarios. Existen entrecruzamientos entre esos grupos poblacionales en la esfera productiva-laboral. Y ello se transforma en un elemento más de confusión en tanto que cada grupo tiene una historia grupal y personal distinta de la de los otros lo que significa que también hay una gran heterogeneidad en el plano de la conciencia y en su manifestación político-organizativa. Pero tal complejidad, hizo posible que los blancos no hispanos, por ejemplo, que constituyen buena parte de los "farmers", que se ubican en los estados del centro, y que usufructúan los subsidios agrícolas, definieran las últimas elecciones presidenciales. Pero si vamos hacia el este o hacia California, muy otra es la realidad.

Si pensamos que importantes dirigentes políticos demócratas como el ex candidato presidencial Kerry o la potencial candidata Hillary Clinton tienen diferencias tácticas con Bush en lo que se refiere a la situación militar en Irak (y por extensión en Medio Oriente); si pensamos que Bill Clinton apoyó con todo entusiasmo el ALCA tal cual lo pensó Bush padre; si consideramos que la reconfiguración de la OTAN es compartida por ambos partidos; si tenemos en cuenta que las políticas de flexibilización laboral vienen aplicándose desde varias administraciones anteriores, queda muy poco por fuera del canasto bipartidista. Si todo lo que escribimos es congruente con la realidad, ¿habrá cambios en la política gringa? A su vez, todos aquellos que se oponen o resisten o no tienen "relaciones carnales" con los gringos, ¿se pondrán más exigentes?

Pensamos que la derrota de Bush es la derrota del bipartidismo; que los demócratas deberán cerrar filas con los republicanos en cuestiones esenciales pero llegando a consensos; que las movilizaciones contra la guerra o a favor de los inmigrantes así como la resistencia obrera a los TLCs, crecerá. Por su parte, los "gobiernos de izquierda de Latinoamérica", se sentirán fortalecidos para negociar en mejores términos con el imperialismo (entre otras cosas por que opinan que los demócratas son más flexibles y "escuchan" a los latinos) con lo cual EEUU entra en una situación más a la defensiva. Por todo ello, las políticas de estado se verán fortalecidas aunque con variantes tácticas compatibles con la buena letra de los Kirchner y similares que al pagar la deuda externa hacen su mejor contribución al capitalismo al mismo tiempo que confirman su carácter burgués, explotador de los obreros.

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