| OCTAVIO ESCOBAR GIRALDO | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| De m�sica ligera ratifica la clasificaci�n que hace Raymond L. Williams de postmoderno para Octavio Escobar Giraldo (Manizales, 1962), quien con este libro de cuentos triunf� en los Premios Nacionales del Ministerio de Cultura. Un libro en el que se hace un viaje expedito al interior de la sociedad colombiana de los a�os ochenta y noventa para destacar los nuevos arquetipos urbanos troquelados por el multiculturalismo, la violencia pol�tica, el narcotr�fico y la lucha por un espacio dentro de la estratificaci�n social. La obra de Escobar Giraldo es ya extensa y rica en publicaciones y g�neros. Sus novelas El �ltimo diario de Tony Flowers (1995) -que ya va por su segunda edici�n-, y Saide (1995) son ejemplos de su facilidad para narrar historias sencillas y cautivantes. De m�sica ligera es el tercer volumen de relatos despu�s de El color del agua (1993) y La posada del Almirante Benbow (1997). Los dos ep�grafes con que abre la obra y el t�tulo de cada uno de los relatos apuntan a la unidad tem�tica que cohesiona e hilvana el libro de tapa a tapa: la m�sica ligera que escucha el habitante urbano, desde Serrat hasta Guns�n�Roses, desde la �pera Jesucristo Superestrella y el clamor arrabalero de los tangos del Gardel hasta la solemnidad del himno nacional. En el trasfondo de cada cuento vibran un |
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| estribillo, notas provenientes de la radio, la imagen de un concierto, el s�mbolo degradado de un valor patrio. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Los personajes de De m�sica ligera pertenecen a un nuevo prototipo de ser de la ciudad que pertenece a una incipiente y fr�gil clase media, que no olvida sus ra�ces rurales, y que lucha por comprar su primera vivienda o que, despu�s de alcanzar un m�nimo nivel de estabilidad, rechaza las imposiciones del ritmo moderno y se escapa por los vericuetos de la fantas�a y la paranoia. Sus relatos hacen referencia a una realidad marcada por el sacud�n del boom del narcotr�fico y por la prolongaci�n de una violencia pol�tica que dej� de ser rural; una realidad de desaparecidos, de torturas, y una sociedad que afianza los antivalores como producto de la corrupci�n. Aqu� est�n retratadas las nuevas generaciones del pa�s que crecen anestesiadas en un mundo falseado por el espectro de la riqueza f�cil, la impunidad y los excesos de poder, aniquiladas en sus sue�os de un mejor ma�ana, acomodadas en la tibia mediocridad de un sistema que exige poco por lo mismo que exige poco, o nada. |
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| La oralidad de su lenguaje bordea la maestr�a. Capta el sabor de cada una de las capas sociales de la ciudad, desde el de la aseadora de Tus labios de rub� hasta el lenguaje fresco y lleno de anglicismos del personaje de �Recuerdas Stayin�Alive? Entre los temas mejor tratados est�n el impacto de la violencia pol�tica y el narcotr�fico. En dos cuentos Escobar Giraldo se erige como maestro del g�nero: Nunca es triste la verdad e Himno nacional. En el primero, un padre llora el asesinato de su hijo a manos de oscuras fuerzas del establecimiento. La voz del narrador es d�bil pero amarga, an�nima, proveniente de la generaci�n sumisa y conformista del fallido intento del Frente Nacional. Una generaci�n acaballada entre la que vivi� la violencia rural de los a�os cincuenta y otra, urbana, que muri� por ideales sociales en los ochenta: "Soy un punto muerto en la genealog�a familiar: pase de ser hijo de mi padre a ser padre de mi hijo". El segundo, es otra muestra de su calibre narrativo. Dentro de una estricta tradici�n hemingwayana el cuento est� escrito a tres voces: dos interrogadores policiales y una anciana ciega, madre de dos hermanos posiblemente implicados en el tr�fico de droga. El himno nacional pasa a ser una pieza m�s de m�sica ligera en medio del fragor diario. |
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| Los personajes del libro est�n alienados por la ilusi�n, la fantas�a y un sentimiento de escape. Aquellos incapaces de sobrevivir la fr�a existencia caen en extremos paran�icos como el psic�pata de My Mind Is Clear Now. El cuento, lejos de ser una farsa o un divertimento, es una aguda cr�tica a los grupos econ�micos que llevan a la quiebra a las familias y por consiguiente al desequilibrio emocional y mental de sus miembros. En otros casos salta a la vista el rechazo por la sociedad que se desmorona y pierde sus valores, como en De m�sica ligera y Nino Bravo que est�s en los cielos. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| Escobar Giraldo no es un moralista ni un cr�tico de la sociedad colombiana, no entabla juicios ni recriminaciones sociales. Sus pretensiones no van m�s all� de las del escritor comprometido �nicamente con la literatura. No en vano su expresa afici�n por el cine se filtra en el libro para captar, con agudeza y serena objetividad, a una sociedad en descomposici�n que se regodea entre la abulia y el conformismo. El autor es un observador que hace zoom para lograr un primer plano, al igual que el camar�grafo de �Recuerdas Stayin�Alive? | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| De m�sica ligera es una obra emblem�tica de la Colombia de los �ltimos veinte a�os. Los relatos se leen r�pido y sin complicaciones pero, m�s all� de todo intento artificial de catalogaci�n, el autor, a pesar de la pesada carga de postmoderno y postnacional, retrata a la sociedad colombiana en un desprevenido momento, sin tiempo para alistarse para la foto. All� est� el pa�s, tal cual. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Philip Potdevin. Magaz�n Dominical n�mero 813. El Espectador. Bogot� 13 de diciembre de 1998 |
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| De prosa joven, vigorosa y de buena br�jula, que tiene unidad y equilibrio en una decena de cuentos bien escritos y de los cuales por lo menos cuatro son excelentes, lo que me impresion� favorablemente fue tambi�n que todos giran en torno de los v�nculos de sus personajes con la m�sica popular, dejan entrever una visi�n de mundo que delata vida, lecturas y experiencia del autor, y sobre todo tienen por centro a una Colombia actual, reconocible y dram�tica. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Mempo Giardinelli. Gaceta, 1.997 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La m�sica es el heraldo sonoro del pasado y su sonido desata los m�s inesperados vericuetos de la memoria. De m�sica ligera, desde el t�tulo (que sale de una canci�n del grupo de rock argentino Soda Stereo) es eso, desde un �ngulo sutil que no se detiene en el detonante musical sino que �ste sirve como el m�s visible, no el �nico com�n denominador de los cuentos que re�ne en sus p�ginas, y que le merecieron el Premio Nacional de Cuento a Octavio Escobar Giraldo. M�s all� de este recurso formal, est� la capacidad para crear personajes veros�miles, de un realismo que hace evidentes las fisuras del absurdo que vivimos aqu� y ahora. Pero sobre todo, el talento para asumir diferentes voces, pues cada cuento tiene un narrador en primera persona que es �nico, distinto a todos los dem�s narradores en primera persona de los otros cuentos. Un buen conjunto de narraciones, entre las que se destaca Nunca es triste la verdad. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| Dar�o Jaramillo Agudelo. Cambio 1.998 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Octavio Escobar ha logrado recrear en su colecci�n de cuentos titulada De m�sica ligera la atm�sfera claroscura que ha caracterizado la vida del pa�s en los �ltimos a�os. Son once relatos, que ambientados en la m�sica ligera que domin� los o�dos de una generaci�n, tienen la virtud de presentar la cartograf�a negra de un pa�s atravesado por el narcotr�fico, la violencia pol�tica y la descomposici�n social. A trav�s de un recorrido musical que va de los Bee Gees hasta Guns 'n' Roses, de Sandro, el rom�ntico de Am�rica, hasta Nino Bravo, el escritor ha logrado dibujar una �poca y una generaci�n, que influenciadas por el american way of life, no se dio cuenta que debajo de aquella vida artificial, corr�a un hilo negro e invisible. En los cuentos de Escobar la m�sica es ligera; la literatura es profunda. |
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| Fabio Mart�nez. Universidad del Valle, 2.003 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| En los relatos de De m�sica ligera se esboza la sociedad colombiana de ahora, inspirados cap�tulo tras cap�tulo por t�tulos musicales. Se lee r�pido, las historias est�n muy bien contadas y es un libro que, adem�s de entretenido, pinta la realidad sin falsedad. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Jer�nimo San Vicente. Soho 2.003 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| El �lbum de M�nica Pont | El ultimo diario de Tony Flowers | El color del agua | Saide | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Las laminas mas dificiles del album | La posada del Almirante Benbow | Hotel en Shangri-L� | 1851 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||