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Escena
4
Los
traslados:
Personajes: Núñez de Prado, soldados, sacedotes, tres bailarinas españolas, Villagra. Ambientación: Fondo de bosque. Relator:
Durante
tres años consecutivos, de 1.550 a 1553, la
ciudad del Barco fue la capital del Tucumán, centro de conquistas,
de partidas y nuevos asentamientos.
Ella representa la raíz histórica y jurídica de la actual ciudad de
Santiago del Estero, que el capitán Núñez de Prado y su gente
la había fundado y poblado. Soldado:
Pienso en la novia que dejé en España y que no sé si la volveré a ver alguna
vez. Otro
soldado:
Yo, mejor me quedo con esta linda morenita de ojos encendidos, que
encontré aquí en Ibatín. Otro
soldado:
cuando más es la distancia, más tengo presente la imagen de Carmen bailando
para mí, bailes flamencos y
andaluces. En estos momentos es como si la estuviera
viendo. Al decir estas palabras aparecen en escena tres mujeres en medio del bosque, bailando flamenco. Una de ellas es Carmen, la Desaparecen de la escena. El soldado despierta. Soldado:
¿La vieron?
¡Era ella! Núñez de Prado, (dirigiéndose a uno de los sacerdotes le comenta) Para
cumplir con el precepto divino que dice: “Creced y multiplicaos” se
necesitará traer
nuestras mujeres. Si no, pronto,
toda la región se poblará de gente mestiza. Día
tras día veo a nuestros
soldados ir detrás de jovencitas indias. ..... En ese momento, llega don Martín de Rentería y alrededor de él se reúnen. Martín
de Rentería:
Capitán, he cumplido con vuestro mandato:
Recorrí las tribus del lugar e hice un pacto con
los indios: exhibirán cruces de madera
como una respetuosa alianza y como un medio infalible para evitar ataques de otros españoles. Si ven la cruz, les
aseguré, nadie podrá atacarlos. Don
Pedro Rueda: corroboro
los dichos de este indio, mi capitán. Yo fui testigo que entraron en el pueblo de Thoamagasta el capitán Francisco de Villagra con el
teniente Gabriel de Villagra.
Entonces este testigo
oyó decir a los soldados
que
los indios se fueron a amparar en
la cruz que estaba puesta en
dicho pueblo
pero
los hombres de Villagraentraron lanceándolos y que un indio
que había hecho una
cruz con un palo y con las flechas
les decía: Tucumán, Tucumán
pero un soldado lo mató dándole
lanzadas. Núñez
de Prado:
Estos deben ser los hombres de
Valdivia, vienen desde el Perú, pasan a Chile, pero aprovechan para recorrer la
zona que creen, les pertenece. Vamos a atacarlos. Sacerdote
Gaspar Trueno:
Muy pronto se olvidaron los hombres
de Valdivia que el Rey Carlos V emitió una cédula
sobre el buen tratamiento a los indios. Que sean tratados muy bien,
dice
la misma, favorecidos y mirados como
los otros nuestros súbditos cristianos..., Así dijo el Rey. Relator:
En
el camino, se encuentran con Villagra. Francisco
de Villagra:
Esta región pertenece a la gobernación de Chile. Por lo tanto, si queréis
seguir gobernando, deberéis someterte a sus autoridades. Núñez de Prado con Villagra Núñez
de Prado:
Consultaré con los cabildantes. Relator:
reunidos en el cabildo, y frente al terrible dilema
de ver totalmente destruida la obra comenzada en el Tucumán o someterse
a las autoridades chilenas
para conservar la flamante ciudad del Barco, aconsejan a Núñez de Prado
decidirse por reconocer a Chile
como jurisdicción, prefiriéndolo como un mal menor que el primero. Una vez que
la gente de Valdivia se fue, se
reúnen nuevamente y deciden
trasladar la ciudad un poco más al norte para alejarla del dominio
chileno y acercarse más al Perú. Corría el mes de noviembre de 1.550. Relator:
1°
Traslado de la ciudad del Barco – 2° asiento Rentería:
Capitán, las huestes de Francisco de Villagra
insisten que este territorio
pertenece a la Jurisdicción de Chile. Núñez
de Prado:
Tendremos que correrla un poco mas de veinte leguas al noroeste, asentándola en
el valle de Quiriquiri o Guazán, entre los Quilmes y
los valles calchaquíes. De
esta manera nos aseguraremos que Valdivia no mande sus emisarios a tomarnos por
sorpresa. Don
Lorenzo Maldonado
: Si mi capitán, así será mejor. Además
estos bravos lules no nos pierden pisada. Don
Alonso del Arco
: Encima, estos cretinos de Valdivia, los Villagra,
se han llevado todos nuestros víveres, nuestro maíz, nuestras armas
destinadas a la defensa
y hasta
nuestros
indios tributarios... hasta algunos de nuestros
soldados. Juan
de Santa Cruz: Recuerden
que son los mismos que en Cotagaita nos quitaron los hombres que habíamos
reclutados para la futura ciudad del Barco
y nos dejaron sin caballos
y sin armas. Tuvimos que hacer tres meses de a pié para juntarnos con Uds. en
el Barco I.
Don
Juan Núñez de Guevara.: cristianos
mal avenidos. Si hasta destruyeron las
sementeras haciéndolas comer con sus animales. Núñez
de Prado:
avisaremos al rey y a la real Audiencia de la ciudad de los Reyes y si es
posible, al Consejo de Indias. Francisco
de Villagra no tiene ningún derecho de entrometerse en las cosas del Tucumán.
Me ha costado mucho esfuerzo pacificar a estos indios e invertí cincuenta mil
castellanos de mi peculio personal
para esta empresa. Para dirimir pleitos, existe la justicia, ellos no
la pueden violar. Don Alonso Díaz
Caballero y Don Juan Núñez de Guevara : estamos
de acuerdo. Relator: En mayo de 1.551 parte la caravana. Se detiene en el valle salteño Quiriquiri o de Guazán, donde a orillas del Río Calchaquí asienta la ciudad del Barco, llamándola Ciudad del Barco del Nuevo Maestrazgo.
Núñez
de Prado:
Juan
Núñez de Prado, capitán de Justicia Mayor, por su Majestad, el rey, asiento
la ciudad del Barco en este nuevo sitio , llamándola Ciudad del Barco del Nuevo
Maestrazgo de Santiago.
Sacerdotes:
(frente al rollo): la Bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu
Santo, recaiga sobre este solar:
Ciudad del Barco del Nuevo Maestrazgo de Santiago y todos sus habitantes,
fructifique, de vida en las próximas cosechas, para bien nuestro y de todas las
tribus comarcanas. Núñez
de Prado:
Vamos, mis valientes, tenemos que vivir y bien. Para ello sembraréis las
semillas que con tanto afán han sido transportadas. Hay dos mil fanegadas de
trigo y maíz esperándonos.
También sembraremos porotos y zapallo. Después de un
tiempo: Capitán:
otra vez los de Chile molestándonos. 2° Traslado: Relator:
De nuevo la traslada al sur. Porque de Chile
le dicen que ese lugar le pertenece a la
gobernación de ese país. Don
Rodrigo Palos.
¿Cuál
es el motivo que esgrimen para semejante atropello? Núñez
de Prado:
Dicen que esta ciudad está dentro de las 100 leguas al este
de la costa pacífica, estipuladas para
Chile por el Rey por célula
del 25 de abril de 1.548.
Pero me parece que ellos quieren expandir su dominio hasta el
océano Atlántico. Todavía tienen la ilusión de encontrar la ciudad de
los Césares. Don
Juan de Santa Cruz: ¿Qué
debemos hacer entonces? Núñez
de Prado: Cambiémosla otra vez
de lugar.
Llevémosla más
al sur. Parece que su destino es el de ser ciudad viajera.
Hay una región que los nativos llaman Mishqui Mayu.
Salvemos nuestro esfuerzo, además desde el Perú nos piden que no
declinemos.
Ya demasiado esfuerzo nos ha costado mantener esta
población. Tendrá el mismo trazado, las mismas autoridades. Todo seguirá
igual, pero en otro lugar. Así estaremos a salvo de Valdivia y sus secuaces. Don
Juan Núñez de Guevara
: tiene razón, mi capitán, mucho esfuerzo Núñez
de Prado.:
Hace tres años que andamos
trabajando y muriéndonos
lentamente
sin tener un
solo día de descanso para
poder sustentar esta tierra. Después de tanto sacrificio
para poblarla, es seguro que otro
se llevará los laureles de la
fundación. Tengo ese presentimiento. Hasta es probable que
ni la historia nos recuerde. De otro será el monumento,
los honores, las placas, las flores
y la gloria. Nadie reconoce los
justos méritos. Así es el hombre de ingrato. Sacerdote
Carvajal:
(besando
un Rosario que tiene en sus manos):Confiemos en Dios, nuestro Señor y en su Madre, la Virgen María. Relator:
Comienza otra vez el largo camino de
cincuenta leguas para abajo.
Ahí va la caravana cruzando
ríos, bosques y quebradas, cargando enseres domésticos, comida y armas.
Los viajeros dejan los valles calchaquíes, no ven la hora de llegar a las
frondosas orillas del río del Estero, río llamado por los indígenas Gualán,
Patí o Salí. En
mayo de 1.552 a orillas del que ahora
lo llamamos Río Dulce o Mishqui Mayu,
se instala el tercer asiento de la ciudad del Barco del nuevo Maestrazgo
de Santiago. .... Núñez
de Prado:
Ahora que estamos instalados en un lugar seguro, lejos de la amenaza de los
chilenos con sus pretensiones ilegítimas, iré con un grupo de hombres a
explorar el Famatina. Dicen los nativos que allí
hay minas de oro y plata. Usted,
lugarteniente Juan Vázquez quedará
al frente del gobierno de esta
ciudad mientras esté yo ausente.Sin
lugar a duas que debe tener cuidado
con los usurpadores de Valdivia.
Lugarteniente
Juan Vázquez:
Descuide, mi capitán, todo estará en orden hasta su regreso. |
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