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El
Osito Mimosito visita a su amigo Tino, hace unos mangos y juntos la
pasan bomba.
Por Javo de Ugarte (primo de Nacho
Puig)
Hola chicos…
¡Felices vacaciones! ¿Cómo están? Seguro re-contentos de
encontrarnos otra vez en su rinconcito; el rinconcito gumy para los
más chiquitos. Y hoy tengo una noticia muy gumy para todos ustedes.
¿Saben quien viene a tomar la lechita con nosotros? ¡Si chicos!
Nuestro amiguito, el Osito Mimosito. Que hoy viene a compartir con
nosotros otra de sus historias. Y que sabe que estas son sus
primeras vacaciones en la costa argentina. Porque antes, seguro que
sus papis los llevaron a Miami, Punta Cana o a Pluma Verdes. Y
ahora, porque papi dejó olvidada una platita en el banco, tienen que
mancarse el agua marrón, las aguas vivas y los restos del mate del
vecinito de la carpa de al lado, que aparte nos voltea el
castillito. ¡Qué lindo Chicos!
Pero antes de empezar nuestra historia
tenemos que acomódanos para que todos puedan escuchar esta historia
re gumy. Los nenes y las nenas menores de 15 vengan adelante. Las
abuelitas a los costados Y ustedes mamis (las menores de 35) vengan
con el Tío Word 2000 que les hago otro cuento. ¡Ahora si, presten
mucha atención!
Había una vez, hace mucho,
mucho tiempo un bosque encantado. Y en ese bosque encantado podía
pasar cualquier cosa: los árboles hablaban entre ellos, los conejos
era infértiles y las aves trinaban en distintos idiomas. ¡Y ojo,
sin estar fumadas, eh! La hierba era muy verde y fresca, y los rayos
del sol hacían brillar las alas de las mariposas que se encontraban
revoloteando en el lugar. Y en ese bosque, vivía el más gumy de
todos los animalitos de todos los bosques del mundo. Sí, el Osito
Mimosito! Esa mañana se encontraba muy contento porque había podido
terminar un asuntito con una amiguita que lo tenía mal, con el
corazoncito todo así, todo así; y mientras camina iba cantando una
alegre canción:
-
I used to lover her….but i had to kill her....
Resulta chicos, que nuestro amiguito, después de un año de mucho
trabajo en la granja donde cultiva sus “plantitas”, juntó unos
pesitos y decidió tener unas vacaciones re gumy. ¡Como ustedes
chicos! Entonces decidió pasar unos días en San Clemente del Tuyu.
-
Es un lugar muy lindo
y tranquilo – pensó nuestro tierno amigo – aparte es un
mercado sin explotar y a la poli con unos mangos hacemos amistad.
Y antes de partir, preparó toda su
valijita de viaje.
-
Listado de tarjetas
de crédito afanadas de la net, los tickets de mi hermano, las
direcciones de las locas, una carpita y un disfraz , por si todo se
pudre.
Entonces, habiendo
preparado su mochilita, comenzó su camino a la costa. Y en el camino
se encontró con muchos, muchos amigos. Leonardo, el leopardo nardo.
Alejo, el conejo viejo. Andrés, el ciempiés pekines. Pantaleón, el
león morfón.Y también se encontró con Bruno, el burro morrudo; y se
que no rima, pero lo importante del burro es que tiene una toronja
de la p…
(Toronja:
aplicado a este noble animal que el es burro, dícese del exponente
que es pura pi..j.., pura sangre e hijo de campeones. Aplicado al
ser humano, dícese del que no compra cinturones porque viene de
fabrica con uno, y encima se hace el gracioso y te toca el hombro
estando en la otra punta de la oficina. Nota del autor: igual tenés
que saber que eso no significa nada y que yo soy feliz con lo mío).
Y finalmente, montado en
su osito móvil (Honda Elite 2002) nuestro amiguito llegó hasta la
hermosa ciudad balnearia. Y apenas llegó, recordó que allí vivía un
viejo amigo que conocía desde la infancia: Tino, el pingüino ladino.
Entonces, sin siquiera tomarse el barril de cerveza que había
llevado al viaje, se fue directo a visitarlo.
Y ahora les hago una
pregunta chicos ¿Saben ustedes dónde vivía el amiguito re gumy del
osito? ¡Muy bien! En Mundo Marino, que es tipo el barrio privado
adonde ustedes viven, pero inundado. ¡Todo re gumy! Y mientras se
acercaba a la casa de Tino, se podía escuchar una dulce melodía que
se escapaba de los labios de nuestro amiguito:
-
¡Gil! Tu mujer se
encamó con un pitufo….
-
Sorpresa Tino-
dijo el Osito apenas llegó a la casita de su amigo.
-
¡Osito! ¡Qué
alegría! - respondió el plumífero amigo marino – No tenés
idea lo bien que me venís justo en este momento.
-
Ay amiguito, cuéntame
de porque tanta tristeza, rodeado de tanta naturaleza.
-
Nada. Es que uno de
los lobos marinos boqueó y me extendieron la condena cinco años más.
Loco yo no hice nada… y el libre comercio es un derecho
constitucional, aún dentro de estos muros. Y encima al reventado le
dieron la condicional.- dijo Tino mientas afilaba un
destornillador que había “encontrado” por ahí.
( Lobo Marino:
animal nada gumy chicos. Peludo, siempre mojado, que vive eructando
y tiene siempre aliento a sardina podrida entre los dientes).
-
No te preocupes por
ese lobito, déjaselo a tu amiguito- prometió nuestro noble y
peludo amigo- y anda preparando la valija. El negocio viene bien
y ya casi tengo para tu fianza !!!
Y así, tan rápido
como la luz, tan rápido como el pensamiento, tan rápido como un
amigo del Tío Word que no llega ni a desenfundar a su gumy amiguito,
el Osito Mimosito se dirigió a la pileta de esos lobos malos. Cuando
llego al lugar, y vio la pileta. Y vio a los cincuenta lobos
marinos. Uno más grande que el otro. Todos tatuados. Y con cara de
no haber cobrado el aguinaldo.
-
Tino será mi
amiguito, pero estos me devuelven a Buenos Aires en un cajoncito.
Para una buena vendeta, tendré que planear una buena treta.-
pensó nuestro amiguito.
Y mientras pensaba y
pensaba, pudieron sus peludas orejitas escuchar el llantito de un
animalito que de seguro necesitaría su ayuda.
-
Hasta cuando uno esta
descansando, aparece un huevón llorando. Bué, vamo´a ver quien es.
Siguiendo el afligido
llanto llegó a una pileta re-re-re grande chicos.¡Más grande que la
pelopincho! ¡Más grande que la del club! ¡Más grande que la del
burro! ¡Impresionante! Y adentro, chicos, había un animalitote
grandote. Negro y blanco, con aletas en el lomo y en los costado; y
con una boca grandísima. Y el pobrecito animal tenía sus dos ojitos
redondos llenos de lagrimitas.¡Era Belén, la Orca de Mallorca! Al
Osito Mimosito, que como todos sabemos es un dulce, el corazoncito
le hizo cuis, cuis y se acercó para ver si podía ayudarla en algo.
-
Amiguita, que te
pasa- dijo el Osito.
-
A vos que te importa.
¿Qué? ¿Sos policía?- contesto la ballena.
-
Es que me acerque
para hablarte porque quiero ayudarte.
-
Es que estoy solita.
Mi cuidador se fue de vacaciones y hace semanas que no como. Estoy
meta gritar por un plato de comida y estos nabos aplauden, “¡Mira
como canta!”; y la verdad es que me estoy cagando de hambre. Como
que se caiga alguno en la pileta, me lo lastro, así nomás, a lo sumo
con un poquito de limón- confesó nuestra amiga la ballena, que
esta vez iba vacía. (Je Je)
Entonces nuestro amiguito,
recordando un documental que había visto en el Animal Planet Channel
le dijo:
-
Amiguita, no
desesperes. Si me esperas hasta la nochecita, te conseguiré tu
cenita.
-
Dale. Gracias Osito
¿Cómo voy a poder agradecerte?
-
Eso ahora no importa,
yo ya voy a encontrar la forma- dijo el osito encarando ya para
la pileta de los lobos ,mientras comenzaba a entonar una dulce
melodía:
-
OHHH, solo tiran
piedras…son los putos de Saavedra…..!!
Y mientras iba a la
pileta, se encontró con otros amiguitos del bosque que también
estaban visitando a los reclusos. Marina, la sardina asesina. Omar,
el calamar que perdió el mar. Y Marta, la tigresa que es tigre y si
te agarra te ensarta. Y llegando a la pileta de la banda de los
lobos, recitaba un viejo conjuro:
-
Creo en Dios Padre
Todopoderoso….
Ni bien llegó al
borde del estanque, dos lobos marinos contentes oscuras lo pararon,
lo requisaron y lo llevaron frente a su líder: Polino, el lobo
marino.
-
Jefe, trajimos la
cena y parece que va a estar buena- dijo uno de los peludos.
-
Amiguito no te
confundas, no vengo a la cena Yo vengo a invitarlos a una fiesta que
va a estar buena- dijo el osito que transpiraba más que testigo
falso.
Entonces Polino,
frunciendo sus cejas, le respondió:
-
Che Bobó, dale, batí
adonde es la partuza…
-
Es acá
cerquita…miren les prepare unos mapitaa- y diciendo eso empezó a
repartirlos entre los lobitos.
-
Bueno… y hay birra,
fasos y minas. Hablaste con las focas…me re calientan- agregó
Polino.
-
Vos no te hagas
problemas, yo ya hable con las nenas. – Respondió el osito-
¡Los espero!
Satisfecho, se fue para el
locutorio del barrio e hizo una llamada re larga distancia chicos. Y
después, fue a tomar sol con unas chicas que estaban haciendo la
promoción de Kodak. Y después las invitó a la carpita (vieron que
para algo la había llevado). Y sacaron fotitos, y…y…y…¡Qué lindo
Chicos!
Cuando se hizo de noche,
todos los lobitos fueron contentos al lugar que el mapa les
señalaba como el sitio de la fiesta. Cuando llegaron, escucharon la
voz del canto de una sirena. También pudieron ver al Osito a un
costado de una pileta.
-
¡Hola Amiguitos! ¡Qué
suerte que vinieron! Porque no se van refrescando mientras el resto
va llegando- les dijo nuestro dulce amigo.
-
Vamos Bobos, todo a
chapotear y el que no se mete se la meto- dijo Polino
descontrolado después de haberse bajado un bidón de cinco litros de
Cindor Milk Shake Frutilla y que gracias a Dios ya no se hace porque
era horrible.
Y así fue que los lobitos
se metieron al agua. ¡Para qué! ¿Saben chicos adonde estaban? ¡En la
pileta de Belén, la Orca de Boca Grandota! Y como ustedes saben,
para las orcas, los lobitos son como para nosotros, los chizitos,
las papas fritas, las nenitas con jumper. Y así fue que se produjo
la hecatombe, la debacle total. Una comilona infernal de la que
participaron Belén, Polino, los otros 49 lobos marinos, el muñeco
Mateyko, las hermanas Salomón, los participantes de ”La Playa” y un
conocido peluquero que gritaba “No me Morfen, soy Giordano”. Toda
una fiesta…para la ballena. Que quedo pipona, pipona.
-
Cómo la has pasado
amiguita, pareces estar llenita- dijo el Osito apareciendo
detrás de unos arbustos.
-
Una locura, Osito-
respondió Belén- La verdad es que te pasaste. Decime por favor
qué puedo hacer por vos ahora.
-
Ese es otro tema, vos
no te hagas problema. Pero ahora mejor tomate estas sales
digestivas, te los morfaste a todos.
-
Gracias nuevamente
Osito. Vos sos realmente un buen tipo.
-
Para que me haces
lagrimear .Ahora descansa. Nos vemos mañana- y diciendo esto
partió rumbo al encuentro con Tino, mientras hablaba con otro
amiguito a través del celular ,en un idioma medio raro:
-
Listo viejo. Eso sí,
el efectivo mañana antes que embarquen. Me limpian bien la pileta
que me quedé con ganas de un chapuzón. Ah, y no me hagan sufrir
mucho a la ballena...en el fondo la quiero.
Y así nuestro amigo, cerró
su negocio con el Barco Factoría Japonés. Contento no pudo más que
entonar otra de sus conocidas melodías:
-
Y te da la leche….el
dulce de leche…y la manteca con que unto a tu mamá….
Y así fue chicos, que el
Osito Mimosito pudo pagar la fianza de su amiguito Tino, el Pingüino
ladino. Juntos, como lo hacen los grandes amigos y con la compañía
de las promotoras de Kodak y de unas quinceañeras que trajo el
pingüino, pasaron unas vacaciones inolvidables.
¡Les gustó chicos! Seguro
que sí. Y ahora vamos a ver que nos enseñó esta nueva aventura de
nuestro amiguito: si te invitan a una fiesta, fijate bien la
dirección, el barrio y la gente que va, porque no habrá ballenas
asesinas, pero seguro que vas a volver llena de otras cositas. Y
ahora si, nos despedimos hasta nuestro próximo rinconcito gumy ¡Chau
Chicos!
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fuere por el contenido de este sitio, qué lastima. Jodete.
Gracias |
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