El amor acaba, bien... no acaba
Capítulo 3
La mañana siguiente fue una tortura total, después de mi charla con Nicky y
después de meditar mucho regrese a la pista de baile, tal vez así lograría
sacarme de la cabeza todo lo que tenia en mente, realmente no me había hecho
gracia alguna enterarme que mi mejor amigo había mantenido contacto con mi ahora
ex esposa, pero no le abordaría de manera grosera, especialmente por Nicky,
quien realmente no deseaba decirme de donde había sacado tal información.
Mis pies dolían a como hacia tiempo no lo hacían y mi cabeza... sin comentarios,
la resaca era enorme, había tomado mucho antes y después de bailar, no recordaba
mucho acerca del como había regresado a mi departamento, solo unos pequeños
flashes a la mente me vinieron de Mark y Nicky ayudándome a subir escaleras
arriba.
Al mirar a mi lado mire a Lucia, tan bella como siempre, pero verla cada mañana
a mi lado ya no me producía el placer de antes, en aquel momento desee que
alguien mas ocupara ese lugar, pero antes de pensar mas en eso sacudí mi cabeza
con ímpetu.
“Kian buenos días mi amor, ¿cómo amaneciste?.”
La mire con desagrado ¿acaso no era evidente?, ella pareció entender mi mirada
de reproche.
“Ohh, lo entiendo. La resaca, mejor me callo; bueno ahora te traigo algo para
ese dolor y ahh. A las 10 AM me tengo que ir, tengo un compromiso” dijo ella
mientras se ponía su bata.
“¿Y puedo saber a donde vas?” dije imaginándome ya hacia donde se dirigía.
“Bueno... yo solo...” dijo sin poder mirarme.
“Mira Lucia, no quiero que sigas gastando el dinero en tonterías... así que
hazme el favor de hoy mantenerte alejada de los centros comerciales” ahora era
su turno de mirarme con reproche.
“¡Kian Egan!, ¿qué te hace pensar que solo gasto?” pero no debió decir eso,
nunca debió... solo hizo que mi dolor de cabeza y mi mal humor aumentasen.
“¿Qué me hace pensarlo?, ¡todo Lucia!, ¡TODO!” dije poniéndome de pie “Las
ropas, los cosméticos, las joyas... todo... todo lo que traes, todo... no sales
de esos lugares... no pienso dejar que me dejes en bancarrota...” ella pareció
enfurecerse ante tal comentario.
“¿Acaso insinúas que lo único que me importa es tu dinero?” dijo ella indignada.
“¿Y no es por eso que aun te lías conmigo y no me dejas?, eso es lo que siempre
te ah importado, ¡el dinero!.”
“¡No te refieras a mi en ese modo Kian!, ¡no te lo permitiré!.”
“¿En que modo Lucia?.”
“En ese que estas usando, te refieres a mi como si solo fuera un juguete; un
juguete caro, como si fuera una... una” dijo dejando salir de pronto unas
amargas lagrimas pero eso solo aumentaba mi mal humor.
“¿Cómo una que?” dije mas molesto.
“Como si solo fuera tu puta, ¡la puta que te sale cara!, la que te sirve por las
noches y eso si tienes ganas de hacer algo y la que gusta de gastar tu dinero,
pues déjame decirte algo Egan... ¡No es así!” dijo acercándose a mi en tono
amenazante.
“¿Qué no?, ¿entonces que intentas decirme?, ¿qué no te importa mi dinero?, no me
salgas con esa sandez por que no me la tragare” dije riendo sarcástico, ella
pareció estar aun mas ofendida.
“¡No te estoy diciendo eso!, de que me importa tu dinero me importa, ¿a quien le
molestaría tener un novio como tu?, ¡un novio que lo tiene todo!, guapo,
pasional, buen amante, rico... todo, ¡lo tienes todo Egan!. Pero hay algo que me
importa mas que tu dinero, mas que tu asqueroso dinero... ¡y ese eres tu!” se
acerco aun mas amenazante a mi mientras sentí una punzada de dolor en la cabeza.
“Tu Egan, eres la cosa mas maravillosa que me ah sucedido. Nunca antes había
tenido suerte con los hombres hasta que te conocí, si lo se, eras casado y se
que tal vez actué mal al no alejarme de ti al ver que estabas ocupado pero que
no se te olvide que tu tampoco te quisiste separar de mi, eso me hizo sentir aun
mejor y cada vez mas comencé a sentir algo mas por ti y no se trataba de tu
dinero o tu fama. Se trataba del Kian que me demostrabas cada que te veía,
realmente me enamore de ti, ahora no se que demonios paso con ese Kian, por que
el Kian que conocí hace dos años ya no esta, no se a donde se habrá ido” me
tenia acorralado a la pared mientras decía aquello el enojo por mi parte había
decaído considerablemente y lo sustituía un sentimiento de pena.
“¿Tratas de insinuar que me amas Lucia?” Ella me miro con los ojos llenos de
lagrimas.
“¿Necesitas que te lo explique con los dedos?, ese Kian ya no esta ¡por Dios
Santo!, ¡no se que se hizo!, llevo un año entero ver a ese Kian que conocí del
que me enamore pero no logro verlo ¡ya ni sales conmigo!, ¿y me reprochas que me
ponga a comprar?, pues déjame decirte algo si no te dedicaras a ignorarme todo
el tiempo no gastaría ni un centavo, cada que compro me siento mejor conmigo
misma y ya no me siento tan sola ante tu abandono y rechazo” no supe que decir,
me quede en silencio mirándola.
“Pero sabes que creo que esto ya no funcionara Egan, creo que lo mejor será que
me vaya” Espera, ¿se iba?.
“¿De que hablas Lucia?.”
“Esta noche cuando regreses del estudio no esperes encontrarme y ni me busques,
por que ya no estaré, no quiero que me hagas mas daño y tampoco quiero que te lo
hagas a ti mismo... será lo mejor.”
Salió con rapidez de la habitación y la seguí cautelosamente, al llegar a la
cocina la vi servir un vaso con una mezcla extraña.
“Tómalo, te ayudara con la resaca” me lo extendió y lo tome antes quise decir
algo “Por favor Kian no quiero discutir ya, será lo mejor para los dos, lo eh
decidido y no hay vuelta atrás, solo espero que te vaya bien y siento haber
gastado lo que gaste probablemente en el fondo también era una venganza a ti...
lo siento” dijo ella caminando hacia la habitación, yo iba detrás de ella “Si
así lo quieres dejo todo aquí y solo me llevo lo necesario, después de todo tu
pagaste todo” no podía dejarla así, esta bien que haya gastado mucho pero
tampoco me atrevería a técnicamente dejarla en la calle.
“No puedes quedarte con esas cosas Lucia, solo dame las tarjetas de crédito y
chequeras es lo único que te pediré” Camino con rapidez hacia su bolso y en
menos de un minuto me entregaba todas las tarjetas de crédito y los talones de
cheques.
“Gracias Kian, si algún día nos volvemos a ver espero y sea en mejores
condiciones realmente te deseo lo mejor.
Termine de tomar mi vaso con aquella mezcla extraña y la vi caminar con rapidez
hacia el baño una vez que ella salió yo entre después me fui directo al estudio
sabiendo que al regresar a casa no la vería... ya no mas.
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