



Jueves 23 de febrero del 2006.
Guadalupe Loaeza
Aznar el peque�o
Chaparrito como es, pero muy chaparrito como les decimos en M�xico a los chaparros, es decir, a las personas de muy baja estatura, el "f�hrercito del bigotico", como lo llama reiteradamente Fidel Castro, dijo con su voz casi inaudible por su incapacidad de gesticular, frente al micr�fono: "(M�xico) tiene por delante una cita crucial...", es decir, deber�a elegir entre "una garant�a, como es Felipe Calder�n y como es el PAN, y la incertidumbre", as� como deber� elegir entre "la estabilidad y la aventura; entre la seriedad pol�tica y la demagogia". �Qu� oportunas, qu� diplom�ticas y qu� atinadas sonaban estas palabras del invitado estrella de los panistas! �Qu� buena idea tuvieron los blanquiazules de invitarlo a su foro intitulado "La fuerza de las ideas y el futuro de Am�rica". Las reflexiones del ex jefe del gobierno espa�ol Jos� Mar�a Aznar les llegaban a hasta el fondo de su coraz�n. El que no pod�a disimular su felicidad y su profunda admiraci�n ante el orador era Manuel Espino, tal parec�a como un fiel s�bdito ante su monarca. Pero seguramente se regocijaron todav�a m�s los presentes cuando el chaparrito hizo hincapi� respecto a la influencia fundamental de lo que pueda suceder en Iberoam�rica, ya que, para el chaparrito, las cosas no andan nada bien: "no rondan y no marchan precisamente con buenos vientos" porque, para �l, los gobiernos que han surgido son... ���populistas!!!
Claro, el que habla es un chaparrito de s�per derecha. Todo �l es de derecha, todas las ramas de su �rbol geneal�gico est�n a la derecha. Su abuelo, Manuel Aznar Zubigaray, prestigiado diplom�tico e intelectual, estuvo al servicio del r�gimen de Francisco Franco. Su padre, Manuel Aznar Acedo, particip� en la guerra civil como oficial del Ej�rcito nacional encargado de tareas de radiodifusi�n y propaganda. Su esposa tambi�n es de derecha. Para ubicarla mejor leamos lo que se escribiera a prop�sito de ella en el diario El Pa�s, del 12 de enero del 2003: "Ana Botella, como vecina, ser�a una de esas se�oras que deja el ascensor perfumado cuando va los domingos con el marido a misa de doce y si te cruzas con ella te pregunta amablemente por las oposiciones de tu hijo a notar�as o qu� tal ha quedado la abuela despu�s de la operaci�n de cadera y al salir de la iglesia se quita el velo, abre el bolso de cocodrilo para remediar a un lisiado en la escalinata y despu�s compra pasteles. Dios ama a esa derecha que huele a Dior y no duda de su bondad. Se trata de un Dios b�sico, el de Ana Botella, absolutamente politizado, seg�n las Sagradas Escrituras del registro de la propiedad, que est�n en el tercer caj�n del armario ropero bajo un mant�n de Manila". Igualmente los hijos de Aznar, egresados de colegios del Opus, son de derecha, sus amigos son de derecha y lo m�s probable es que �l se siente a la derecha de Dios Todopoderoso. �Qu� hubiera pensado el chaparrito si por ejemplo al licenciado Echeverr�a, ex presidente de M�xico, se le hubiera ocurrido presentarse ante el p�blico espa�ol y lo hubiera exhortado para que votara a favor de Zapatero?
Pero volvamos con el chaparrito, siendo adolescente curs� el bachillerato en el Colegio de Nuestra Se�ora del Pilar, colegio privado sumamente cat�lico. Y por supuesto, estudi� la carrera de derecho en la Universidad Complutense tambi�n en Madrid. Cuando cursaba bachillerato el peque�o Aznar milit� en el Frente de Estudiantes Sindicalistas (FES), una organizaci�n ultraderechista de corte cat�lico. En 1977 se cas� con Ana Botella, quien por cierto tambi�n estudi� derecho, y que dice no al aborto, no a las cuotas de participaci�n femenina y no a la equiparaci�n de las parejas de hecho. Los que conocen a Aznar dicen que el chaparrito es muy buen amigo de sus amigos. Cuando, durante su gobierno, las empresas todav�a no hab�an completado su privatizaci�n, concedi� las presidencias a personas de larga amistad. Por ejemplo, en el caso de Telef�nica, el afortunado fue Juan Villalonga Navarro, su compa�ero de colegio y amigo de toda la vida. Juan y su esposa mexicana, Adriana Abascal, suelen pasar largos fines de semana en la finca de los Aznar, Quintos de Mora, en la que tambi�n ha estado Bush.
Respecto a la obsesi�n del chaparrito por querer apoyar a como diera lugar a Bush en sus planes b�licos contra Iraq, recibi� por parte de la prensa y de la poblaci�n de su pa�s un rosario interminable de juicios negativos, desde "impasible", "hosco" y "antip�tico" hasta "arrogante", "prepotente" y "ensoberbecido", pasando por "autoritario", "dogm�tico" y "reaccionario". Los que se encontraban m�s enojados contra �l incluso lo llamaron "endiosado" y "autista pol�tico".
A pesar de las protestas respecto a su pol�tica exterior, el chaparrito las ignoraba. A pesar de las encuestas period�sticas, mismas que manifestaban entre el 80 y el 90 por ciento de absoluto rechazo a la guerra, Aznar no las escuchaba. Y a pesar de que, el 15 de febrero del 2003, 2 millones de manifestantes salieron a las calles de Madrid y Barcelona para protestar por el apoyo que le brindaba a Bush, Aznar permaneci� impasible. �Acaso no se tom� la molestia de leer el cartel que aparec�a por todos lados y que dec�a: "Paremos la guerra contra Irak. Manifestaci�n unitaria en Madrid, s�bado 15 de febrero a las 18.00 hrs. Jornada Internacional y Europea de Movilizaciones contra la Guerra. Atocha-Cibeles-Sol"?
Pero lleg� el d�a fatal, el d�a que le mostrar�a a Aznar sus errores, su soberbia, pero sobre todo su ceguera pol�tica. Lleg� el jueves 11 de marzo del 2004, tres d�as antes de la cita con las urnas, Espa�a se despert� con una terrible noticia: la muerte de 191 pasajeros y mil 460 personas heridas por los estallidos ocurridos, con escasos minutos de diferencia entre s� -entre las 7:39 y las 7:42 horas de la ma�ana-, en las estaciones de Atocha, El Pozo del T�o Raimundo y Santa Eugenia, al sur y el este de Madrid. Hab�an explotado una decena de bombas camufladas en cuatro trenes. No, no se trataba de ETA, como argumentaba el chaparrito, era la respuesta que les mandaba Al Qaeda a los espa�oles por haber apoyado a Bush.
Por �ltimo nos preguntamos qu� tan chiquito (chaparrito) se sentir� Aznar, cuando nuestro alto, muy alto (nada m�s en lo que se refiere a la estatura f�sica) presidente Vicente Fox, lo llame a cap�tulo respecto de su muy desatinada intervenci�n en relaci�n a nuestra pol�tica interior.
P.D. Como buen chaparro cas� a su hija en el monasterio de El Escorial, con lujos napole�nicos. All� estuvieron reyes, presidentes de Estado, gobierno, ministros, banqueros, empresarios y toda la far�ndula de Espa�a.




Jueves 16 de febrero del 2006.
Guadalupe Loaeza
La otra parodia
Ahora resulta que no es su voz. As� lo dijo el Gobernador de Puebla, Mario Mar�n Torres, ayer en conferencia de prensa. "Nada m�s vean ustedes lo que se hace en La Parodia", apunt� con todo su cinismo respecto a las grabaciones entre �l y el empresario Kamel Nacif Borge en donde �ste le agradece por haber intervenido con la juez Rosa Celia P�rez Gonz�lez para que se detuviera a la periodista Lydia Cacho. �Qui�n le va a creer al gober precioso, como lo llamara tan familiarmente Kamel Nacif en esa grabaci�n ya hist�rica? Su reacci�n no nada m�s es infantil e irresponsable, sino que es doblemente ofensiva para la opini�n p�blica. No hay duda de que el Gobernador de Puebla cree que somos imb�ciles. La voz que escuchamos en diversos medios se le parece. El di�logo entre Nacif y �l resulta fluido, no hay cortes, se siente la respiraci�n de ambos y sus respectivas voces son clar�simas y muy naturales. Si la del Gobernador hubiera sido doblada, como asegura, entonces la de Kamel �tambi�n lo fue? Cuando se escucha la grabaci�n de inmediato se percibe su camarader�a, su amistad, pero sobre todo su complicidad. Ambos sab�an de qu� estaban hablando. No hab�a necesidad de hacer obvias referencias. Suenan tan naturales que, con respecto a la voz del Gobernador, me lo imaginaba sentado muy tranquilo frente a su escritorio lleno de papeles. A sus espaldas imaginaba una pintura de Ju�rez y a un lado la bandera mexicana. La suya es una voz de macho mexicano, es una voz de mil m�scaras que sabe hablar suave cuando quiere y duro cuando necesita reprimir, pero sobre todo es una voz de un pol�tico corrupto. Le queda perfecto al tama�o de su personalidad... Corresponde al perfil del pol�tico que tiene costumbre de mentir, de transar y de no dar la cara. Lo que no me explico es c�mo las y los poblanos pudieron votar por �l para que fuera su Gobernador si seguramente escucharon centenas de veces sus discursos con esa misma voz. Si en efecto no llegaran a destituirlo, el Estado de Puebla lo tendr� como Gobernador todav�a cinco a�os m�s. Cinco a�os de mentiras, de prepotencia, de tapujos y de favoritismos para los ricos poblanos. �Qu� tipo de ser humano ser� el Gobernador de Puebla que considera como su "h�roe" nada menos que a un tipejo como Kamel Nacif Borge? Respecto a �l, basta con ver su fotograf�a en todos los diarios. Su mirada de miedo, adem�s de delatarlo, da pavor; su expresi�n en el rostro nos habla de un hombre muy peque�ito, de un hombre muy mezquino y de un hombre que tiene costumbre de corromper con tal de salirse con la suya. Dios los cr�a y ellos se juntan: el Gober, Jean Succar Kuri detenido en Estados Unidos por pederasta y Kamel Nacif Borge se parecen, se tapan, se usan, se protegen y hasta se elogian como fue el caso de Kamel, en las grabaciones telef�nicas, al referirse a Mar�n como su gober precioso. �C�mo no ser�a para �l precioso, divino, adorable, maravilloso y extraordinario si lo ayuda en sus corruptelas y si lo apoya en su tr�fico de influencias? Y bueno, para Mar�n, el "rey de la mezclilla", como llaman al empresario textilero, �l es su h�roe... Con un chingao... �Faltaba m�s! Si seguramente aport� una buena lana para su campa�a, si seguramente lo ha introducido con todo el sector empresarial poblano y si seguramente est� dispuesto a cubrirlo. No, t� eres el h�roe de esta pel�cula, pap�... le recuerda Kamel. �Qu� bonito se llevan! �Qu� bonito lenguaje! Y qu� bonita complicidad.
Siempre que me entero de este tipo de esc�ndalos entre pol�ticos y mafiosos, tengo la extra�a costumbre de pensar de inmediato en los familiares de los implicados. En el caso de Mar�n, compadezco, con todo respeto, a la esposa del Gobernador y a sus hijos. �Qu� pensar�n? �Qu� les dir�n a sus amistades una vez que estalla el esc�ndalo en todos los medios? �Le creer�n a Mario Mar�n? "Cr�anme, no es mi voz -les ha de decir en un tono muy meloso-. Ha de ser la voz de uno de los actores de La Parodia. Ya ven que son buen�simos. Lo que dicen de m� son puros chismes... Si no me creen hablen con mi vocero, �l les puede explicar mejor que yo". Pero qu� le preguntar�n respecto de este esc�ndalo los familiares del propio vocero Valent�n Meneses Rojas. "Dinos, pap�, �es cierto que tu jefe le dijo a Kamel que hab�a que darle un pinche coscorr�n a esa vieja cabrona que se llama Lydia Cacho, que porque en puebla se respeta la ley y no hay impunidad y que quien comete un delito se llama delincuente? Y por fin, �cu�ntas botellas de co�ac le mand� Kamel a tu jefe, una o dos? Y �l, claro, les ha de decir algo como lo que dijo en su conferencia de prensa: No, muchachos, no se enga�en, las grabaciones difundidas son intrascendentes para la gesti�n marinista... Cu�ntas mentiras, cu�ntos mentirosos y cu�ntas v�ctimas por culpa de tantas falsedades.
En lugar de lo anterior, �qu� maravilloso ser�a que el se�or Meneses les anunciara a su esposa y a sus hijos que est� a punto de renunciar porque no est� dispuesto a colaborar con un Gobernador mentiroso, irresponsable y al que por a�adidura le gusta dar "pinches coscorrones a las viejas cabronas". C�mo se lo agradecer�an cuando lleguen a ser mayores. Ese s� que ser�a un ejemplo para ellos.
Pero afortunadamente no todos los Gobernadores poblanos son como Mario Mar�n. Me acuerdo del precedente, Melquiades Morales. Aunque nada m�s lo vi en dos ocasiones, pude percibir en �l un hombre muy decente. De hecho, despu�s de un viaje que realic� a Puebla en donde me di a la tarea de preguntar, tanto a los estudiantes como a las se�oras que me invitaron a dar una pl�tica, por el entonces Gobernador, pr�cticamente todos se expresaron muy bien de �l y en especial de su esposa. Como presidenta del DIF, do�a Socorro, a quien todo el mundo llamaba "Se�ora Pueblo", sal�a todos los d�as a las 8:30 a.m. para dirigirse a las comunidades m�s alejadas del estado. All� entregaba personalmente centenas de desayunos calientitos que consist�an en soya, frijolitos, sopa, arroz y fruta. �Qu� avergonzado se ha de sentir Melquiades Morales de su sucesor!
Por �ltimo, no puedo dejar de mencionar la profunda indignaci�n que ha provocado este esc�ndalo machista, cobarde y mis�gino a millones de mexicanas. Lo �nico que nos consuela es el premio que recibir� Lydia Cacho Ribeiro al Valor Period�stico, por su valent�a por haber escrito el libro Los Demonios del Ed�n (Editorial Grijalbo), cuya publicaci�n desnud� a los verdaderos demonios, incluyendo a Mario Mar�n.



Jueves 9 de febrero del 2006.
Un pa�s que duda
Dejo Par�s y tengo la
impresi�n de que lo dejo pleno de dudas. Es el estado de �nimo de los parisinos
lo que m�s me llam� la atenci�n. Como coment� en uno de mis art�culos pasados,
los franceses andan de capa ca�da. Siento que Francia nunca hab�a dudado tanto
de su identidad. Seguramente se debe a los �ltimos problemas que ha sufrido,
como han sido los conflictos en los suburbios parisinos, los cuales provocaron
tantos debates entre intelectuales, maestros, pol�ticos, pero sobre todo entre
los j�venes. Estos debates siempre giraban sobre el supuesto papel positivo de
la colonizaci�n. En ese mes de noviembre del 2005 y a ra�z de la rebeli�n de
miles de inmigrantes se hicieron muchos cuestionamientos sobre lo que se hab�a
escrito en la historia de la colonizaci�n. Todo esto desacredit� tanto a la
izquierda como a la derecha.
Francia ha sido un pa�s, m�s
que cualquier otro en el mundo, que durante muchos siglos se consider� como el
"pa�s de las luces" y ni siquiera se pod�a comparar con ning�n otro.
No obstante este motivo de orgullo ya est� caduco; de all� que durante este
viaje hubiera encontrado a los franceses desmoralizados. En una de las cenas a
las que fui invitada no pude evitar el tema de mis impresiones respecto a lo
anterior. Para mi gran sorpresa el anfitri�n, un acad�mico muy destacado,
resumi� el malestar de los franceses enumerando la raz�n por la cual ten�an el
�nimo tan apachurrado. La lista parec�a interminable: los problemas del sistema
escolar, el constante desempleo, aparentemente insoluble a corto plazo; la
frustraci�n en el trabajo, falta de oportunidades para los j�venes, la fuga de
cerebros, el empobrecimiento real o imaginado, la mediocridad en los medios
electr�nicos y el deterioro en el nivel de vida. "La angustia ha llegado a
todos los medios y, con ella, el manique�smo populista", apunt� mi amigo
con una expresi�n de absoluta desolaci�n.
Todav�a falta un a�o para las
elecciones presidenciales y no hay semana en que no aparezcan libros sobre
"el mal franc�s" (padecimiento franc�s), escritos por soci�logos,
economistas, historiadores y polit�logos. En las librer�as vi
t�tulos como: La inflaci�n escolar, El cansancio de las elites, El crep�sculo
de los peque�os Dioses, La desgracia francesa, Nuestras vacas sagradas, Francia
injusta, Nuevo mundo, vieja Francia. Esto no hace m�s que mostrar un verdadero
"stress" entre las y los franceses, el cual se incrementa cada d�a
debido a la presi�n de la cantidad de cambios que est� sufriendo el pueblo
galo. Los libros anteriores son comentados en la revista Lire.
Igualmente en lo que va del mes se han publicado varios art�culos en distintas
revistas. Por ejemplo, The Economist
se pregunta, como muchos de nosotros, "�qu� le pasa a Francia" cuyos
habitantes est�n perdiendo el consuelo de estar mejor que los alemanes?
"Pero tememos que aun ese consuelo est� desapareciendo; mientras que en
Alemania hay un nuevo gobierno, el cual inspira confianza para sus negocios,
Francia parece estar estancada".
Antier,
precisamente, mientras hac�a las maletas para emprender el regreso, ve�a en la
televisi�n francesa las im�genes de la manifestaci�n (400 mil personas) que se
hab�a llevado a cabo ese mismo d�a a las dos de la tarde para protestar contra
el contrato del premi�re embauche (CPE)
sorpresivamente dado a conocer despu�s de Navidad. Este contrato nada m�s tiene
una duraci�n de dos a�os; dos a�os de prueba, lapso despu�s del cual se puede
poner en la calle al asalariado sin ning�n tipo de justificaci�n. Este contrato
est� reservado nada m�s para los empleados, de todas las empresas, menores de
26 a�os. De pronto la c�mara capt� a Laurent Fabius, ex secretario de Mitterrand,
con una bufanda roja alrededor del cuello y un sombrero gris. En la entrevista
fue muy contundente al denunciar la falta de l�gica "de un gobierno que
considera a los j�venes y muy pronto a la clase trabajadora, como asalariados
desechables". Un maestro, quien tambi�n estaba por un contrato de trabajo
�nico, dijo que el gobierno de Chirac estaba creando
"una sociedad de la angustia". Resultaba muy llamativo ver los eslogans de algunos carteles que llevaban los
universitarios: "Ch�mage promis
aux �tudiants"
(promesa de desempleo para los estudiantes); "Regalo para el empleador,
calvario para el empleado"; "Contrato para esclavos", etc�tera,
etc�tera.
El ambiente en la calle el d�a
de la manifestaci�n era sin duda muy especial, por un lado pr�cticamente no
hab�a gente, ni turistas ni movimiento de coches, puesto que los franceses
est�n disfrutando de una semana de vacaciones de invierno y, por el otro, en
todo el Barrio Latino, especialmente frente a la C�mara de Diputados, o se
encontraban haciendo guardia decenas de polic�as muy alertas, o bien hab�a
varios monumentos rodeados por camiones y patrullas de la polic�a. Con ese
cielo tan gris y esa temperatura tan baja, se sent�a una atm�sfera muy
especial. Esa ma�ana, en tanto me dirig�a en un taxi al Bon
March�, para comprar una peque�a maleta ya que la m�a la hab�a olvidado (vac�a)
en la cajuela de un taxi, platicaba con el chofer. "Lo que necesitamos es
una mujer presidenta. L�stima que la �nica que se ha lanzado para candidata sea
socialista. Si hubiera una de derecha, ser�a el primero en votar por
ella", comentaba con una actitud muy tranquila. Debo decir que durante
toda mi estancia en Par�s, no me toc� un solo chofer extranjero, todos fueron
franceses. "C'est le ch�mage,
madame", me contest� el chofer en un tono resignado cuando le coment� mi
observaci�n. Cuando llegamos a mi destino me dio tristeza pensar que el taxista
no tendr�a, ese d�a, muchos pasajeros que llevar. Al entrar al almac�n estaba
pr�cticamente vac�o. Sub� al cuarto piso, y encontr� una maleta peque�a muy
bonita de color arena con 50 por ciento de descuento. Estaba solita en el fondo
de un rinc�n, se hubiera dicho que me estaba esperando para llev�rmela a un
pa�s con un mejor clima. Por la tarde me fui a despedir de mis nietos, Tom�s y
Mar�a. Al primero le dije un secreto. Se lo dije muy quedito: "Dile a tu
pap� que mejor se regrese a M�xico. All� hay muchas cosas que hacer, los est�
esperando el sol y toda la familia...". Tom�s me vio extra�ado y me
pregunt�: "�A M�xico?" "S� -le dije-, a M�xico". Me dio un
beso de despedida y despu�s sigui� jugando con su mu�eco Zorro. Mar�a ni me
mir� porque segu�a dormida.
Me dirig� al aeropuerto con un sentimiento muy particular. Era la primera vez que me desped�a de Par�s dej�ndolo con demasiados problemas...



Jueves 2 de febrero del 2006.
�Para�so perdido?
�
Par�s, h�las!,
ya no es ese para�so que alguna vez pens�bamos todos
�
Ayer, al abrir mi correo
electr�nico como acostumbro hacer todos los d�as, est� donde est�, me llam� la
atenci�n una de las numerosas cartas que suelo recibir. Est� firmada por Juli�n
Rodr�guez y se refiere a la columna publicada el martes, en este mismo espacio,
titulada "Cero grados". En ella relato c�mo a pesar de la temperatura
voy a buscar a mi nieto al k�nder ya que su madre se
encuentra muy ocupada con su beb� reci�n nacido. He aqu� lo que me escribi�
Juli�n:
�
"Guadalupe, por tu
comentario de hoy andas en Par�s y seguramente no ver�s los correos de tus
lectores, no obstante, te escribo para decirte que me dejaste una sensaci�n
contradictoria. Por un lado, la sensaci�n de lejan�a de nuestra cronista que
nos cuenta cosas interesantes desde su �ptica sobre las clases altas, y muchas
sobre las clases bajas y ahora una cr�nica de cero grados; y por el otro lado
me exacerbaste la impotencia y frustraci�n que sentimos millones que no podemos
'pasear por Par�s' y que tenemos que 'disfrutar' a fuerzas los problemas en
M�xico. Nos pintas un para�so de quietud para nosotros inalcanzable".
Ahora me corresponde a m�
contestarle a este amable lector ya que se tom� la molestia de comentar mi
columna.
�
�
Juli�n:
�
Te imagino joven, por lo que
me permito tutearte con todo afecto. Quiero que sepas que me importa mucho lo
que piensan mis lectores, por ello me apen� lo que captaste de mi escrito.
Dices que soy la "cronista" de las clases altas y bajas, tienes
raz�n. Pero tambi�n lo soy de "viajes", es decir que me atrevo a
escribir acerca de mis vivencias y observaciones en el contexto en que me
encuentro. Me gusta compartirlas con ese lector an�nimo, porque pienso que,
desde hace muchos a�os, he tendido entre �l y yo un puente. De ah� que me tenga
prohibido dejar plantados a mis lectores. Es m�s, te escribo estas l�neas con
una gripa atroz (tengo fiebre y me qued� sin voz) precisamente por haber estado
paseando a mi nieto bajo cero grados. Cr�eme que estoy muy lejos de sentirme en
un para�so...
Por otro lado, lamento mucho
haberte "exacerbado" un sentimiento de "impotencia" y
"frustraci�n" como dices en tu carta. Tambi�n aseguras que pint� en
mi cr�nica "un para�so de quietud". No, mi estimado Juli�n, las y los
franceses, hoy por hoy, no viven ciertamente en ning�n para�so. Si t� supieras
la cantidad de problemas sociales, econ�micos y pol�ticos que padece
actualmente Francia, no lo creer�as. Basta con leer cualquier peri�dico local o
ver cualquier noticiario para percatarte de que este pa�s de primer mundo est�
atravesando actualmente por una terrible crisis de valores y de identidad, como
dijera su presidente Jacques Chirac a ra�z de los
conflictos de violencia que se dieron en los suburbios de Par�s durante el mes
de noviembre del a�o pasado. Si a esto le a�ades los problemas terribles de
desempleo, de habitaci�n y de gastos sociales que tiene el gobierno, cr�eme,
Juli�n, que si acaso Francia alguna vez fue un para�so, ya no lo es. Nunca los
hab�a visto tan de capa ca�da. No hay franc�s o francesa que no haga cr�ticas
amargas respecto a su gobierno. Esta semana, precisamente, en la portada de Le Point, una de las revistas m�s importantes, se lee el
siguiente titular: "Estos franceses que parten para tener �xito en otro lado",
es decir que emigran a otros pa�ses que les ofrecen mejores oportunidades. El
problema lo atribuyen al desempleo, pero tambi�n a la "mundializaci�n
del mercado del empleo. Los j�venes franceses no resisten al canto de las
sirenas de Espa�a, Estados Unidos, Gran Breta�a... y aun de pa�ses m�s
ex�ticos". Como ver�s, mi estimado Juli�n, en todos lados se cuecen habas...
En este supuesto
"para�so" me sorprendi� sobremanera ver basura, pordioseros en la
calle pidiendo limosna y, por si fuera poco, una barbaridad de departamentos o
locales comerciales que se venden o se rentan. Otro aspecto que me ha
decepcionado es la constante presencia de la cultura norteamericana. Cada vez
hay m�s McDonald's, Pizza Huts
y Starbucks Caf�s por las avenidas m�s importantes de
Par�s. Pero lo que m�s me desmoraliza es ver tantos programas de televisi�n
(muy malos) norteamericanos doblados al franc�s. Curiosamente los locales son
una simple copia americana pero hechos sin gracia y sin ning�n tipo de
creatividad. Para colmo de males, en su vocabulario cotidiano cada vez meten
m�s palabras en ingl�s. Ayer estaba viendo un programa policiaco
franc�s, en el cual la detective dec�a cada dos minutos al interrogado: stop, cool, okay... El otro d�a fui a ver una obra de teatro nada
menos que con el actor franc�s Philippe Noiret y Anouk Aim�e, cuyo t�tulo es Love letters, basada en una obra de un autor norteamericano.
Todos los nombres propios eran en ingl�s. A pesar de que la pieza era
interpretada por dos actores s�per consagrados, resultaba sumamente artificial
y poco cre�ble. Tambi�n nos han contado que restaurantes de la llamada Alta
Cocina se han convertido en cafeter�as para turistas gastadores. Con decirte
que en el m�s tradicional, que se llama La Coupole,
no hay noche en que el grupo de meseros no cante "Happy
Birthday" por lo menos 15 veces, seg�n se lo
pida el turista. Si Jean Paul Sartre
y Simone de Beauvoir
presenciaran este espect�culo en el restaurante en donde acostumbraban cenar
habitualmente, cr�eme, Juli�n, que se volver�an a morir.
Par�s, h�las!,
ya no es ese para�so que alguna vez pens�bamos todos. Las y los franceses est�n
cada vez m�s individualistas, ya no se ve gente elegante en la calle, los
Campos El�seos son una suerte de mall gigantesco, los peatones caminan r�pido,
r�pido con la cabeza gacha para que nadie se meta con ellos, las personas de la
tercera edad est�n cada vez m�s solas, el problema de las banlieues
no tiene soluci�n aparente puesto que sigue el racismo, la ciudadan�a ya no
cree en sus pol�ticos y est� muy decepcionada de Chirac,
todo est� car�simo y lo m�s triste de todo es que las y los propios franceses
aceptan que Francia ya no ocupa el lugar preponderante que lleg� a ocupar por
muchos a�os en tiempos pasados.
Y todo, todo lo anterior, mi estimado Juli�n, por el momento, bajo una temperatura de
menos cero grados. Por �ltimo, perm�teme decirte que adem�s de venir a
"pasear" a mi nieto, tambi�n vine a Par�s invitada por la Maison de l'Am�rique Latine para
presentar mi libro Siempre estar� Par�s..., ya que a pesar de lo anterior
espero que siempre estar� all�... Atentamente, GL.
P.D. El que est� finalmente en
un para�so eres t�, gracias a nuestro paradisiaco
clima y a la esperanza de un M�xico mejor.


