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28 de febrero.
Cat�n
El tigre a las puertas
Dec�a un se�or lleno de pesadumbre: "Mi vida sexual ya no fue la misma desde que me cay� en la entrepierna aquel l�quido ablandador de carne"... "Debo verme muy viejo -se preo- cupaba un caballero de edad m�s que madura-. En el restor�n ped� unos huevos tres minutos, y me hicieron que los pagara por adelantado"... (A otro veterano le ofrecieron en venta un terreno. El vendedor le dijo que era una inversi�n a futuro. "Joven -replic� el a�oso se�or-. A mi edad ya ni siquiera compro pl�tanos demasiado verdes")... En Australia un turista vio este anuncio en una carretera rural: "Australia, tierra de hombres muy hombres y ovejas muy nerviosas"... Le dice �l a ella. "Te ves mejor sin tus anteojos". "S� -responde ella-. Y cuando no los traigo t� tambi�n te ves mejor"... Hace ya casi 45 a�os llegu� un d�a al peri�dico El Siglo de Torre�n y con vacilante voz ped� hablar con su director, don Antonio de Juambelz. Desma�adamente saqu� de un cartapacio unas muestras de mi columna y las puse sobre su escritorio. Manifest� con deshechas frases hechas que para m� ser�a un honor ver publicado algo m�o en las p�ginas de El Siglo. Don Antonio no me dijo ni que s�, ni quiz� ni que no. Me ofreci� que ver�a mi material, y nada m�s. Regres� desolado a Saltillo. Unos d�as despu�s ven�a en la primera p�gina del diario un anuncio en recuadro: "A partir de ma�ana 'El Siglo' publicar� todos los d�as la columna de Cat�n". As� empez� mi relaci�n con el gran peri�dico lagunero. Este d�a El Siglo cumple 85 a�os de edad. Desde aqu� expreso mi felicitaci�n a los herederos de la gran tradici�n dejada por aquel caballero del periodismo que fue don Antonio, y mi inmensa gratitud por todos estos a�os de cordial trato y amistad... Lo �nico barato que hay en M�xico es el hombre y su trabajo. Los empresarios que a M�xico vienen se quejan del alto costo de los insumos y servicios -la tierra, algunas materias primas, el gas, la energ�a el�ctrica- y de las cargas fiscales impuestas por el Estado, sin contar otras erogaciones que de la corrupci�n derivan. Igualmente hablan de los interminables tr�mites que deben realizar, y que se traducen en costos de tiempo y de dinero. Frente a la competencia internacional todo eso nos hace incompetentes. El tigre chino -si me es permitida tan audaz met�fora- est� ya a nuestras puertas, y nuestros pol�ticos se entretienen en politiquer�as. He orientado antes a la Rep�blica en cosas de pol�tica. Ahora la oriento en un tema crucial de econom�a. Si no escucha mi admonici�n, en su salud lo hallar�... Termina esta columna con un chiste atrevido. Las personas que no tienen el atrevimiento de leer chistes atrevidos deben suspender en este preciso instante la lectura... Hubo una junta para pedir a personas de ambos sexos la donaci�n de �rganos. Una dama ofreci� sus c�rneas, y fue muy aplaudida. Un joven dijo que donaba su h�gado, e igualmente fue ovacionado. Una muchacha manifest� que hac�a donaci�n de sus ri�ones, y tambi�n recibi� el aplauso de la gente. En eso, desde el fondo, se oy� la d�bil voz de un peque�o se�or de edad madura. Anunci� con timidez: "Yo dono mi �sta". El singular ofrecimiento fue causa de alborozo entre la gente. Todos quisieron ver al donador. A coro empez� a gritar el p�blico: "�Que se pare, que se pare!". Y dice con tristeza el hombrecito: "Si se parara no la donar�a"... (NOTA: Ofreci�, claro, la v�scera card�aca)... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
HISTORIAS DEL SE�OR P�REZ Y DE SU TR�GICA LUCHA CONTRA LA BUROCRACIA.
El Funcionario del Estado llam� al se�or p�rez y le dijo:
-Las cosas cambiar�n.
El se�or p�rez tuvo el atrevimiento de pensar: "Ya era tiempo". Sin embargo no lo dijo. Ante el Estado una cosa era pensar y otra distinta era decir.
-Las cosas cambiar�n -prosigui� El Funcionario- porque saldr� un Decreto ordenando que cambien. Las cosas dispondr�n de un plazo perentorio para cambiar.
El se�or p�rez no dijo nada. Una voz interior le sugiri� que era mejor no decir nada.
-Las cosas todav�a no saben que cambiar�n -concluy� El Funcionario-. Pero no importa. Cuando salga El Decreto lo sabr�n.
�Hasta ma�ana!...
27 de febrero.
Cat�n
Insidioso
Todos los perritos mueven la cola cuando su amo entra en la casa. El perrito de Fox mueve la cabeza. M�s adelante voy a decir por qu�. Antes narrar� algunos chascarrillos de humor leve a fin de disponer el �nimo de la Rep�blica para admitir esa revelaci�n... La curvil�nea paciente le dice al joven m�dico: "�De veras, doctor, la medicina moderna ha descubierto que el mejor sitio para tomar el pulso es la parte interior de los muslos, en el extremo superior de las piernas?"... Un sujeto se present� en un banco de la ciudad y pidi� prestada una fuerte cantidad de dinero. El gerente rechaz� de plano su solicitud. "�Por qu�?" -inquiri� el sujeto. Replica el funcionario: "Para nosotros es usted un desconocido". Y dice el individuo con disgusto: "�Qui�n entiende a este banco? Aqu� no me prestan porque no me conocen, y en mi pueblo no me prestan porque me conocen"... Don Salacio y do�a Tr�bula recurrieron a los servicios de un consejero familiar, pues su matrimonio se estaba yendo a pique. "�Qu� les sucede? -pregunta el asesor-. �No llevan buenas relaciones?" "Yo s� las llevo -contesta don Salacio-, pero ella me las corre"... Lleg� un sujeto al bar. Era bizco, turnio, bisojo, trascorneado, virolo, bizcuerno o trasojeado, que de todas esas maneras se puede llamar al de mirada estr�bica. Y el que lleg� sufr�a de estrabismo. Puesto en el Istmo de Tehuantepec de cara al norte, con el ojo izquierdo ve�a hacia Coatzacoalcos y con el derecho hacia Salina Cruz. El hombre pidi� una cerveza. Le dice el cantinero, compasivo como todos los de su oficio: "Amigo: yo tambi�n era bizco igual usted. Pero un d�a le hice tres veces el amor a mi mujer, y al punto la bizquera desapareci�". El turnio dio las gracias por el consejo. Un par de d�as despu�s regres� al bar. Segu�a igual de bizco. Le pregunta el de la cantina: "�No puso usted en pr�ctica mi sugerencia?" "S� -responde el virolo-. Pero a m� no me dio resultado. De cualquier modo le doy las gracias: su se�ora me atendi� muy bien, y no me cobr� mucho"... �Por qu� el perrito de Fox menea la cabeza cuando su due�o llega a San Crist�bal? Lo hace en mudo gesto de desaprobaci�n. En efecto, tal parece que ante los ojos del mundo el ex Presidente quiere hacer pasar a Calder�n como un especie de pupilo suyo a quien �l hered� la Presidencia, y que por tanto le debe el cargo. Si hacia tal fin apuntan las declaraciones que ha vertido Fox, entonces su conducta es insidiosa, y la repruebo con energ�a viril, toda proporci�n guardada. Sabemos bien que Calder�n no s�lo no fue el candidato de Fox, sino que el michoacano hubo de vencer la hostilidad e inquina de la pareja presidencial. Ya no deber�a don Vicente hablar de pol�tica. Hable de algo que sepa, por ejemplo... por ejemplo... bueno, de algo que sepa, pero no estorbe ya con sus desatentadas manifestaciones la buena marcha de la administraci�n calderonista... El arque�logo que exploraba las cercan�as del Monte Sina� se dirige lleno de j�bilo a su ayudante: "�Ser� famoso, Valetino! -le dice-. �Acabo de encontrar una tercera Tabla de la Ley donde dice que el sexto y el noveno mandamientos quedan sin efecto!"... El maestro de anatom�a pregunt� a la joven estudiante: "�Qu� parte del cuerpo del hombre es m�s dura que el acero?" La muchacha se ruboriz�. "Maestro -dijo muy seria-, su pregunta lleva doble intenci�n. No la contestar�". Contesta el mentor: "Dos cosas voy a decirle, se�orita. Primera: la parte de la anatom�a del var�n a la que mi pregunta se refiere es la l�mina c�rnea de las u�as, cuya dureza, en efecto, es mayor que la del acero. Segunda: no s�lo es usted muy mal pensada: tambi�n es demasiado optimista"...FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
Don Apolonio Garc�a es hacendado rico. Vive en Guadalajara. Ah� comercia los productos que le rinde su hacienda en Guadalupe.
Tiene fama de avaro este se�or. Mientras todos los se�orones tapat�os andan en caballos finos �l va a lomos de una mula parda de cansino andar. Un d�a llega a Guadalajara Pancho Villa e impone pr�stamos forzosos a los acaudalados. Todos entregan su dinero, menos don Apolonio.
-Lo voy a encarcelar -le dice Villa.
-Como usted mande, general -suspira don Apolonio.
-Lo har� azotar -amenaza el fiero revolucionario.
-Como usted mande, general.
-�No me da el dinero? -se enfurece Villa-. Entonces tr�iganme un cuchillo. Voy a capar a este ca...
Y dice don Apolonio al tiempo que alza la mirada al cielo:
-Dios le d� buena mano, general.
Villa suelta una carcajada, y ordena que pongan en libertad al prisionero. "Este viejo quiere m�s a su dinero que a sus...", dice. Todos r�en, menos don Apolonio. �l agradece humildemente la gracia de su libertad. Pero al volver a su casa a lomos de su mula va sonriendo bajo el ala del sombrero.
�Hasta ma�ana!...
Lunes 26 de febrero.
Cat�n
Extremistas
Simpliciano, joven sin ciencia de la vida, cas� con Pirulina, muchacha sabidora. Al empezar la noche del connubio �l le pregunta solemnemente a ella: "�Es �sta tu primera vez?" Responde Pirulina: "Hoy s�"... Sor Bette y sor Dina, profesas en la Orden de la Reverberaci�n, fueron a la ciudad a hacer las compras del convento. Al terminar el mandado, sor Dina le propuso a su compa�era que fueran a tomar un cafecito. "No podemos, hermana -opone sor Bette-. La reverenda madre superiora nos dijo que regres�ramos al convento inmediatamente despu�s de terminar las compras. Y antes preferir�a yo faltar al voto de castidad que al de obediencia". "�Ah! -se asombra sor Dina-. �No sab�a que pudi�ramos elegir!"... El director de programa del club hac�a la presentaci�n del orador invitado. "He aqu� -dice con tono magn�locuo- un hombre que no conoce el significado de la palabra miedo; que no conoce el significado de la palabra desaliento; que no conoce el significado de la palabra rendici�n... Creo, amigos, que deber�amos hacer una colecta para comprarle un diccionario"... En la alta noche, Impericio fue acometido por una s�bita r�faga de rijo er�tico. Movi� a su esposa para despertarla, y en 10 segundos "flat" cumpli� el imperativo natural. Con acre acento le dice ella: "�Y para esto me despertaste?" (La queja de la se�ora era fundada. El acto del performance ha de estar precedido por caricias y palabras -"foreplay"- que sirvan de adecuado proleg�meno a la uni�n. Tome en cuenta el hombre que el impulso sexual es diferente en el var�n y en la mujer. �sta necesita m�s tiempo y m�s comunicaci�n personal para ponerse "in the mood". La premura y desma�a en que incurren algunos caballeros no ayudan nada a conseguir que el acto �ntimo sea pleno para sus compa�eras. Y otra cosa: consumada la uni�n, el hombre no ha de volver la espalda a su pareja y ponerse a roncar cual jabal�; o encender inmediatamente la tele a ver qu� hay en el canal de los deportes; o levantarse para ir al refrigerador. La ternura ha de seguir a la pasi�n; la mutua entrega de los cuerpos es nada si no la acompa�a la rec�proca daci�n de las almas. Es intolerable por eso la burda afirmaci�n machista seg�n la cual la mujer ideal ser�a aquella que tras terminar la relaci�n sexual se convirtiera instant�neamente en una pizza de pepperoni y un six de cheve helada... Nota: los datos para escribir este comentario los saqu� del libro Flonging your dong, de la doctora Sadie Maisie Skeezer)... Nos preocupa que llegue a M�xico el populismo de la izquierda demag�gica, autoritaria y caudillista que ha sentado ya sus reales -y sus irrealidades- en algunos pa�ses de Am�rica Latina. Pero igualmente nos debe preocupar el derechismo ultramontano con el cual pretenden algunos hacer frente a esa amenaza. Desde ese punto de vista, las Iglesias -en M�xico especialmente la cat�lica- han de ser ajenas por completo a los tejemanejes del poder. El Estado mexicano es laico. A lo largo de nuestra historia hemos sufrido los malos efectos que derivan de la injerencia de los jerarcas religiosos o los personeros de la Iglesia en los asuntos p�blicos. Tan peligrosa como la izquierda radical es el derechismo fundamentalista de quienes creen que Dios los ha llamado a poner orden en la sociedad... Pepito oy� decir que todo adulto tiene algo que esconder. Fue con su pap� y le dijo en tono amenazante: "Lo s� todo". El se�or, nervioso, ech� mano a la cartera y le dio 50 pesos. "Ten -le ofreci�-. No le digas nada a tu madre". Enseguida, el tremendo chiquillo fue con su mam�. "Lo s� todo" -le dijo. La se�ora sac� de su bolso un billete de 100 pesos y se lo entreg� al tiempo que le ped�a llena de alarma: "No le vayas a decir nada a tu padre". Luego Pepito fue con el vecino. Le dijo: "Lo s� todo". El vecino lo abraza lleno de emoci�n: "�Hijo m�o!"... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
En el bosque soy un imperfecto extra�o. Cuando camino por la vereda, entre los pinos, los p�jaros azules avisan de mi presencia con alarma.
Eso me pone triste. Amo a la naturaleza; en sus prodigios veo la tarjeta de presentaci�n de Dios. �Por qu� ella no corresponde a mi amor haciendo que un p�jaro silvestre se me pose en el hombro, como le sucedi� a Thoreau?
No s� mucho del pecado original, pero he pensado que en eso consisti� la perdici�n del hombre: no tanto en alejarse de Dios -�qui�n puede alejarse de �l?-, sino en apartarse de sus criaturas, en volverse distinto a ellas.
Gritan los p�jaros azules para advertir de un riesgo que se acerca. El pensamiento de que yo soy ese peligro me llena de pesar. Quisiera tener la santa inocencia de Thoreau, aquel hombre bueno que gan� todo porque a todo renunci�, y que supo que hab�a recobrado el para�so cuando una avecilla se le pos� en el hombro y dijo su canci�n.
�Hasta ma�ana!...
Domingo 25 de febrero
Cat�n
Tres mujeres en el Cielo
Al salir de la boda en la iglesia, la feliz novia fue hacia uno de los j�venes invitados, y despu�s de volverle la espalda se levant� el vestido y le dio a ver su atractivo, profuso, bien redondeado y eb�rneo nalgatorio. Luego le dijo con acento vindicativo: "�Para que veas de lo que te perdiste, idiota!"... El marido lleg� a su casa y la mujer lo recibi� con grandes gritos: "�Qu� horas son �stas de llegar? �Eres un sinverg�enza, un desobligado, un inconsciente, un hombre sin sentido de responsabilidad!". Iba a seguir la andanada de dicterios cuando se abri� la puerta de la calle y apareci� una mujer m�s joven. El hombre le pide a la reci�n llegada: "Mi vida; por favor dile a tu mam� que no intervenga en nuestra vida familiar"... El conferenciante declara: "La luz viaja a 300 mil kil�metros por segundo". Le comenta Babalucas a su vecino de asiento: "Ha de haber poco tr�fico"... Llegaron los revolucionarios al convento e hicieron objeto de su lascivia a todas las monjitas, menos a una. Explicaba ella con humildad: "Es que yo s� opuse resistencia"... El salaz seductor termin� de hacerle el amor a la muchacha con apariencia de inocente. Enseguida, temeroso de las consecuencias de su villana acci�n, le pregunta con ternura: "Dime, mi vida: �acostumbras contarle a tu mam� todo lo que haces?". "Mi mam� me tiene sin cuidado -responde ella-. El que me preocupa es mi marido"... El alba�il le informa al contratista: "Patr�n: El Tuercas se acaba de caer". Pregunta con inquietud el capataz: "�Y se hizo da�o?". "Todav�a no se sabe -responde el alba�il-. Lo sabremos cuando llegue al suelo"... El empleado Wormilio pidi� hablar con don Alg�n, el jefe de la oficina. Le dice: "Vengo a darle las gracias, jefe, porque en los �ltimos cinco a�os no me ha subido el sueldo". El ejecutivo, pensando que el tal Wormilio estaba ironizando, le pregunta amoscado: "Y �por qu� me das las gracias?". Responde el t�mido se�or: "Porque a causa del sueldo miserable que usted me paga mi esposa me acaba de dejar"... Dec�a Pirulina, joven mujer con mucha ciencia de la vida: "La virginidad es como un billete de banco: si lo das lo pierdes para siempre, y si lo conservas no te sirve para nada"... Un individuo llev� su coche al taller. Dijo que al dar la vuelta en las esquinas el autom�vil hac�a ruidos extra�os. El jefe del taller lo turn� a uno de los mec�nicos con esta orden: "Revisar coche. Hace ruidos al voltear esquinas". Unos minutos despu�s el mec�nico devolvi� el coche con el correspondiente informe. "Coche ya no hace ruidos. Bola de boliche removida de cajuela de equipaje"... Una turista lleg� a Nueva York. Le pregunta un individuo: "�Sabe d�nde queda Central Park?". Responde la visitante: "No s�. No soy de aqu�". "Bueno, no importa -dice entonces el sujeto-. La violar� aqu� mismo"... Tres mujeres murieron al mismo tiempo y llegaron al Cielo. Les dice San Pedro: "Pueden entrar, pero no vayan a tropezar con un �ngel, porque eso conlleva un castigo tremendo". Traspusieron las tres mujeres la puerta de la morada celestial. En el interior hab�a tantos �ngeles que era casi imposible caminar entre ellos sin tropezarlos. Una de ellas choc� con un �ngel. De inmediato vino San Pedro y la at� a un hombre espantosamente feo. "Con �l pasar�s toda la eternidad" -le dijo. Poco despu�s la segunda mujer golpe� a otro �ngel al pasar junto a �l. Lleg� el portero celestial y la amarr� a otro hombre fe�simo. La tercera se las arregl� para pasar junto a los �ngeles sin tropezar con ellos. Al mes lleg� San Pedro y la at� a un hombre joven y guap�simo. Llena de j�bilo le dice la mujer al muchacho: "�No s� qu� hice para merecer ir a tu lado!". Responde el muchacho: "Qui�n sabe. Yo tropec� con un �ngel"... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
HISTORIAS DE LA CREACI�N DEL MUNDO
El G�nesis cuenta la historia de la Creaci�n en seis d�as, y dice c�mo el Se�or hizo la Tierra, y puso en ella las criaturas vegetales: los �rboles del bosque y de la selva; la hierba de los campos; y luego los animales todos: los peces del mar; los reptiles; las aves que cruzan por el cielo; la mir�ada de insectos; los animales que llenan la redondez del mundo, y todo lo dem�s hasta llegar al hombre.
La verdad es que la historia de la Creaci�n es bastante m�s sencilla.
El Se�or solamente hizo la Tierra.
De ah� sali� todo lo dem�s.
�Hasta ma�ana!...
S�bado 24 de febrero.
Cat�n
El poder marea
El hijo de Babalucas le pregunta: "�Por qu� las jirafas tienen el pescuezo tan largo?" Contesta el badulaque: "Para que les pueda llegar hasta la cabeza". En otra ocasi�n Babalucas le explic� a su hijo: "Un canguro es un animal que tiene una bolsa en el vientre, en la cual se mete cuando ve alg�n peligro"... Palabra ya en desuso es "mingitorio". Y, sin embargo, es palabra cl�sica que un purista no dudar�a en emplear. Viene del lat�n mingere, cuyo significado es "mear", otro castizo vocablo para decir el cual no hay que pedir perd�n. Mingitorio es lo mismo que urinario. Ya s�lo en el lenguaje cantinero se escucha esa palabra, que mi paisano ilustre y admirad�simo tocayo Armando Jim�nez us� con galanura en su Picard�a mexicana, obra de valor imperecedero que abri� brecha en el estudio de la cultura popular. Hago ese exordio para evocar el caso de aquel sujeto que fue al mingitorio del bar donde beb�a. A la altura de sus ojos mir� este letrero escrito con l�piz en la pared: "Voltea hacia arriba". Hizo eso y vio m�s alto, en el muro, otro letrero igual: "Voltea m�s arriba". Alz� la vista todo lo que pudo, y en lo m�s alto de la pared, ya cerca del techo, ley� este otro letrero: "Ahora vuelve la vista r�pidamente hacia abajo, indejo. Te est�s meando los zapatos". El poder corrompe, afirma la frase consagrada. En frase sin consagrar yo a�adir�a que antes de corromper el poder marea. Quien lo alcanza, en efecto, pierde el piso, es decir se siente levitar por encima de los dem�s mortales. Las alturas marean a algunos. ("Yo me mareo hasta cuando estoy arriba de mi se�ora", dec�a un pobre tipo afectado de acrofobia, temor a las alturas). Y ni siquiera los poderosos tienen ya quien les recuerde lo ef�mero y pasajero del poder; alguien como aquel esclavo que caminaba siempre atr�s del vencedor romano en los desfiles de victoria, y cuya misi�n, por ley, era repetirle una y otra vez: "Cave ne cadas", "Cuidado, no vayas a caer", como advertencia sobre la vanidad de las glorias mundanales. No se exalten a s� propios los hombres del poder, ni alcen la vista de tal modo que dejen de mirar a la gente com�n, cuyas necesidades y problemas han de ser objeto primario de atenci�n para los gobernantes. El poder es una de las cosas humanas que m�s aprisa pasan. Quienes lo tienen no deben correr el riesgo, por no ver hacia abajo, de mearse los zapatos... Despu�s de esa profunda reflexi�n moral y miccional, que espero sirva de orientaci�n a los poderosos del mundo, paso a narrar otros inanes cuentecillos... Un grupo de mujeres norteamericanas reci�n convertidas al catolicismo viaj� a Roma a fin de recibir una bendici�n especial del Papa. Entre ellas iba Monica Lewinsky. Cuando las conversas se vieron ante el Pont�fice pasaron una por una a recibir de rodillas la bendici�n papal. Le llega el turno a Monica, y el Papa le dice con paternal acento: "Hija m�a: creo que ser� mejor que t� no te arrodilles"... (No le entend�)... El reverendo Luterio, predicador de una iglesia protestante, propuso el lema del mes para la iglesia: "La uni�n hace la fuerza". Pocos d�as despu�s el reverendo estaba en estrecho abrazo de coici�n con una de sus feligresas. Le pregunta ella, vacilante: "�Est� usted seguro, don Luterio, de que �sta es la uni�n a la que se refiere el lema?"... Tres exploradores cayeron en manos de una tribu de can�bales. Al d�a siguiente el primero de ellos fue separado de sus compa�eros. Poco despu�s uno de los que quedaron le pregunta al otro: "�C�mo le estar� yendo a Livingstonio con los antrop�fagos?" "No s� -responde el otro-. Pero o� que uno dijo: 'Ya llevo una bola'. Y no est�n jugando al beisbol"... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
Jean Cusset, ateo con excepci�n de cuando mira el mar, dio un nuevo sorbo a su martini -con dos aceitunas, como siempre- y continu�:
-La teolog�a de la liberaci�n cae en el error maniqueo de pensar que los pobres son �nicamente aquellos que no tienen dinero. Pero la esencial indigencia de la humanidad abarca otras pobrezas: falta de amor, falta de salud, falta de paz, falta -la principal- de Dios... Ante esas carencias humanas todos somos pobres, aun los llamados ricos.
Sigui� diciendo Jean Cusset:
-Por eso la Santa Madre Iglesia, al fin madre, ha de ver por todos sus hijos. El infinito amor de Dios nos cubre a todos por igual. No debemos dividir a los hombres, ni poner en ellos semillas de discordia en nombre de ese amor. Debemos hacer que todos los hijos de Dios, hermanos entre s�, participen en la com�n tarea de conseguir que a todos lleguen los frutos del cielo y de la tierra.
As� dijo Jean Cusset. Y dio el �ltimo sorbo a su martini, con dos aceitunas, como siempre.
�Hasta ma�ana!...
Viernes 23 de febrero.
Cat�n
�Gracias, gracias, gracias!
Voy a contar este d�a una historieta de color subido. En lo que va del a�o ning�n cuento aparecido aqu� ha tenido tan alta dosis de sicalipsis, es decir de malicia sexual o picard�a er�tica. Ley� esa narraci�n el se�or Calv�nez, secretario perpetuo de la Liga de la Decencia, y al terminar la lectura le apareci� en la piel un eritema pelagroide con exfoliaci�n epid�rmica y psilosis pigmentosa. De inmediato su se�ora le aplic� fomentos de agua de Alibour y cataplasmas saturninas, pero de nada sirvi� ese tratamiento, y el se�or Calv�nez hubo de ser internado con urgencia en una cl�nica. Ah� sigue hasta hoy, pose�do por una grave melancol�a estupurosa, indiferente a todo lo que le rodea. Ni siquiera lo sac� de su marasmo un ramo de flores que recibi� con un breve mensaje en el cual su secretaria le daba la buena noticia de que los empleados de su oficina hab�an acordado, por mayor�a de votos -siete contra seis-, desearle que se restableciera. Lean mis cuatro lectores, bajo su propio riesgo, el mencionado chascarrillo. Viene al final de esta columna... �Cu�n generosa gente es la hidrotermopolitana! As�, "hidrotermopolitana", dec�a un alt�locuo se�or que se debe llamar a la gente nacida o avecindada en esa hermosa ciudad de M�xico que es Aguascalientes. Estuve ah� enviado por mi querida casa editorial, Diana, Grupo Planeta, para presentar mi libro "La Otra Historia de M�xico. Ju�rez y Maximiliano. La Roca y el Ensue�o". M�s de 50 mil ejemplares se han vendido de esa obra, y una nueva reimpresi�n de 15 mil acaba de salir. Vivo en permanente estado catat�nico, pues no me explico el �xito monumental del libro. Mis sabios editores dicen que ese buen suceso se debe a la sed de verdad que ahora, con los nuevos tiempos, sienten los mexicanos, ansiosos de conocer otro relato hist�rico distinto al mentiroso que nos endilgaron durante muchos a�os los otrora due�os del Pa�s. El caso es que los aguascalentenses llenaron el recinto de la Casa de la Cultura donde se hizo la presentaci�n del libro; aplaudieron, puestos en pie, mi participaci�n y por casi dos horas formaron larga fila a fin de que les firmara la obra. Dice una manida frase: "No tengo palabras...". Yo tengo tres para mis cordiales y generosos lectores en Aguascalientes: "�Gracias, gracias, gracias!"... A aquella artista de madura edad le dicen "El libro de matem�ticas". Est� llena de operaciones... Moskowitz y Goldstein se encontraron en una calle de Nueva York. "Amigo m�o -le dice Moskowitz a Goldstein-. Sent� mucho lo del incendio ayer de tu taller de costura". "Oy, oy, oy! -le impone silencio Goldstein con alarma-. �El incendio no fue ayer! �Es ma�ana!"... En la playa de moda el severo genitor le reclama al galancete: "�C�mo se atrevi� usted anoche a besar a mi hija?". "Se�or -responde el mozalbete-. Eso mismo me pregunt� cuando la vi hoy por la ma�ana"... Y ahora he aqu� el tremebundo cuento rojo que anunci�. Ese relato, dije, toca el extremo de la escabrosidad, motivo por el cual las personas de moral estricta deben abstenerse de leerlo... Un hombre de cierta edad se cas� con una dama que hab�a tenido ya tres matrimonios. La noche de bodas ella le dijo, ruborosa: "Otonio: te ruego que act�es con delicadeza al consumar la relaci�n. Has de saber que soy doncella". "�Virgen t�? -se asombr� el flamante novio-. �C�mo es posible eso, si antes que yo has tenido tres maridos?". "Es cierto -reconoci� ella-. Pero perm�teme explicarte. Mi primer esposo era ginec�logo: lo �nico que hac�a era mirar aquello. Mi segundo marido era siquiatra: lo �nico que hac�a era hablar de aquello. Y mi tercer esposo era un coleccionista de estampillas postales que se pasaba todo el tiempo pegando timbres en su �lbum. Y �se lo �nico que hac�a era... �Caray, c�mo lo extra�o!"... (No le entend�)... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
En mi casa se recibi� ayer un aviso: la primavera ya viene por ah�. El anuncio lleg� envuelto en un alcatraz. De pronto la alba flor alz� su copa en el jard�n e hizo un temprano brindis por aquella muchacha linda y joven cuyos pasos se empiezan a escuchar.
La primavera es la pascua florida del mundo. Es la resurrecci�n que augura todas las resurrecciones. La primavera es la m�s clara y cierta demostraci�n teol�gica de la vida perdurable. Este alcatraz dice m�s cosas sobre Dios que todas las que escribi� Tom�s de Aquino en su copiosa "Summa".
Yo miro la enhiesta flor y veo en ella un s�mbolo de la vida que regresa. Cuando lleg� el invierno las flores se marcharon. Ahora empiezan a volver. El alcatraz, que tiene vaga forma de clar�n de arc�ngel, proclama urbi et orbi el retorno de las flores, esas ef�meras mensajeras de la eternidad.
�Hasta ma�ana!...
Jueves 22 de febrero.
Cat�n
El Ej�rcito
La guapa chica le pregunt� al chofer del autob�s: "�Llega al Metro?" Contesta el individuo: "No se lo completo, se�ito, pero le aseguro que con lo que tengo quedar� usted satisfecha"... Hormona mata neurona. Esa verdad cient�fica fue causa de que Rosil�, muchacha soltera, no pensara bien las cosas antes de entregar la nunca tangida gala de su doncellez. �A qui�n hizo cesi�n de ese �ntimo tesoro? A Libidiano Pitonier, hombre lascivo. El salaz sujeto enred� a la muchacha en la sinuosa urdimbre de su labia, y cuando la inaprensiva joven record� ya estaba gr�vida. �Ah, mujeres! Cuidaos siempre de la serpentina astucia con que el var�n procura rendir la fortaleza de vuestra virtud. Eso no quiere decir que deb�is privaros por completo de los dulces deliquios del amor, no. Todo se puede hacer si se hace bien. Recordad, sin embargo, que -como dec�a a sus hijas una madre avisada- quien regala la leche no puede ya despu�s vender la vaca. Gozad la grata compa��a del hombre, pero si en vuestros planes est� el del matrimonio administrad con sapiencia vuestros dones. De la tapia todo, pero de la huerta nada. No hizo Rosil� esa prudente administraci�n, y cuando menos lo esperaba se encontr� esperando. Acudi� llorosa a su mam� y le dio la noticia. "�Pero, hija! -profiri� consternada la se�ora-. �D�nde ten�as la cabeza?" Contesta Rosil� con mansa sinceridad: "Abajo del volante, mami"... Dec�a un joven: "Yo no soy gay. Mi novio s�"... Himenia Camafr�a, madura se�orita soltera, fue a la consulta de un m�dico y le dijo que sent�a malestar en todo el cuerpo. El doctor, profesionista guapo, le pidi� a la paciente que se acostara en dec�bito supino, o sea panza arriba. Le puso una mano en el cuello y le pidi�: "Diga 'cien'". "Cien" -dijo la se�orita Himenia. Le puso luego la mano en el estern�n. "Diga 'cien'". "Cien". En seguida le puso la mano en el vientre. "Diga 'cien'". "Cien". Por �ltimo le puso la mano m�s abajo. "Diga 'cien'". Y la se�orita Himenia, l�nguida: "Uno, dos, tres, cuatro, cinco..."... �Cu�nta finura y cortes�a hay en algunas expresiones mexicanas! Por ejemplo, cuando alguien alaba a un tercero en presencia de otros, a�ade al encomio estas palabras: "Sin agraviar a los presentes". Quiere significar que el m�rito de aquel a quien est� elogiando no disminuye los merecimientos de quienes escuchan la laudanza. Pues bien: yo pienso que el Ej�rcito mexicano es uno de los mejores de Am�rica Latina, sin agraviar a los presentes. Su institucionalidad es ejemplar; su lealtad es elemento fundamental en la vida mexicana; la calidad y preparaci�n de sus elementos son un orgullo para la naci�n. Por eso hizo muy bien el Presidente Calder�n cuando cumpli� su ofrecimiento de "velar por la tropa" y orden� un aumento en las percepciones de los m�lites. El soldado mexicano daba mucho y recib�a poco. Las medidas dictadas por el Presidente remedian una situaci�n que a todas luces era injusta. Pero a m�s de eso actu� el Presidente con prudencia y buen tino pol�tico, pues no estoy yo para decirlo ni ustedes para saberlo, pero me enter� de muy buena fuente que m�s del 80 por ciento de la tropa vot� por AMLO en la elecci�n presidencial. Ojal� ese inquietante dato no perturbe a la Rep�blica. Si acaso la perturb� espero volverle el alma al cuerpo con el siguiente cuentecillo... Un hombre joven lleg� muy preocupado al consultorio de un reputado especialista. Le hab�an aparecido en la entrepierna, dijo, algunas manchas de color ros�ceo. El galeno, tras examinarlo, le escribi� una receta. Al d�a siguiente el joven lo llam� por tel�fono. "Las manchas desaparecieron al instante, doctor -le dijo muy contento-. �Qu� fue lo que usted me prescribi�?" Contesta el facultativo: "Removedor de l�piz labial"... (No le entend�)... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
"Cantando la cigarra pas� el verano entero...".
Cuando lleg� el invierno la cigarra no tuvo qu� comer, y muri� de hambre y de fr�o.
La hormiga, en cambio, trabaj� durante todo el a�o. A la llegada de la estaci�n invernal sus graneros estaban bien colmados, y en su tibieza pudo esperar la hormiga una nueva primavera.
Los moralistas proponen a la hormiga como ejemplo, y dicen que todos deber�amos ser igual que hormigas. A la cigarra la condenan por imprevisora, y aconsejan no imitar su irresponsable proceder.
Yo digo que en el mundo hace falta lo mismo la canci�n de la cigarra que el trabajo y ahorro de la hormiga. Sentir y no pensar es tan malo como pensar y no sentir. Debemos ser sentimiento y pensamiento. Dicho de otra manera, debemos ser un poco cigarra y otro poco hormiga.
�Hasta ma�ana!...
Mi�rcoles 21 de febrero.
Cat�n
Mal librado
Don Arolio lleg� a su casa despu�s del trabajo. Su mujercita lo estaba esperando vestida s�lo con un vaporoso neglig�. Sin decir palabra lo tom� de la mano, lo condujo a la rec�mara y ah� le hizo el amor en forma arrebatada. Todas las artes descritas en el Kama Sutra las puso en ejercicio la se�ora, y regal� a su esposo in�ditos deliquios a los cuales hab�a puesto objeci�n antes. Cuando por fin concluy� el apasionado trance don Arolio le dice a su agotada c�nyuge: "Esto estuvo muy bien, Clorilia. Pero ahora dime: �qu� le hiciste al coche?"... Don Ultimio regres� de la consulta con el m�dico. Con acento sombr�o le comunica a su mujer: "Seguramente estoy muy mal. Mira la receta que me escribi� el doctor: 'T�mese un par de aspirinas y compre hoy mismo un boleto de avi�n a Lourdes'"... La verdad no es una prioridad de los pol�ticos. Casi todos consideran a la mentira una herramienta de trabajo. M�s que en otras partes, en M�xico la verdad es un concepto ajeno al ejercicio pol�tico. No hubo aqu� el puritanismo protestante que hace de la mentira un pecado capital; no tenemos en nuestro acervo frases que en pa�ses como Estados Unidos forman parte del folclor popular, como "Honesty is the best policy". El padre Hidalgo jam�s tal� un cerezo cuando ni�o, y si lo hubiese talado seguramente habr�a dicho a su pap� que �l no hab�a sido el talador. Tampoco priva entre nosotros una tradici�n de �tica y decencia personal que obliga a quien declara en juicio a decir la verdad, toda la verdad y solamente la verdad, "so help me God", y que expone a severas penas a quien incurre en el delito de perjurio, considerado grave por la legislaci�n. Por todo eso, y por muchas otras cosas m�s, Vicente Fox podr� decir que es falsa la manifestaci�n hecha por Humberto Moreira Vald�s, Gobernador de Coahuila, en el sentido de que el entonces Presidente le pidi� que acusara falsamente a Napole�n G�mez Urrutia, l�der de los mineros, a fin de atribuirle responsabilidad en el caso de la tragedia de Pasta de Conchos. Sin embargo dispongo de elementos de juicio que me permiten pensar que si Fox se viera en la precisi�n de tener que decir la verdad, toda la verdad y solamente la verdad sobre este asunto, se ver�a obligado a reconocer que lo afirmado por el Gobernador coahuilense es cierto. Ser� dif�cil que Fox confronte tal se�alamiento, pero el ex Presidente sabe bien que ante eso que con solemnidad se llama "el tribunal de la conciencia" �l no saldr�a bien librado, y tendr�a que confesar su imprudencia o mala fe al haber hecho esa indebida solicitud... Los maduros esposos celebraban su aniversario de bodas. "Recuerdo -dice �l con tono evocador- que al ver tu busto por primera vez pens� en libar de �l hasta dejarlo seco". Pregunta ella, halagada: "Y ahora �qu� piensas?" Contesta el tipo: "Pienso que independientemente de lo que yo haya hecho el efecto se cumpli�"... En un barrio de Nueva York el padre O'Leary, sacerdote irland�s, fue llamado con urgencia. Le dijeron que un hombre hab�a salido a la cornisa en el piso 50 de un edificio, y amenazaba con saltar al vac�o. Lleg� apresuradamente el sacerdote, y por la ventana le suplic� al sujeto que no incurriera en semejante desatino. Deb�a seguir viviendo, lo exhort�. Por grandes que fueran sus problemas a�n hab�a esperanza. Brillar�a la luz de un nuevo sol, y �l podr�a reiniciar el camino de la vida con renovado coraz�n. Adem�s, le dijo, un buen cat�lico irland�s jam�s se rinde. "Ni soy irland�s ni soy cat�lico -declar�, hosco, el individuo-. Soy protestante, y soy ingl�s". "�Ah s�? -masculla el padre O'Leary-. Entonces: �En sus marcas!... �Listos!... �Fuera!"... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
Encuentro en mis lecturas mexicanas cosas conmovedoras. Hace unos d�as, por ejemplo, hall� el nombre en n�huatl de la mano del metate. Se llama "metlalpil". La palabra se forma con dos voces: "metlatl", que es metate, y "pilli", vocablo que lo mismo significa "ayuda" que "hijo".
En esa etimolog�a hay materia para la reflexi�n. El hijo, en efecto, es una ayuda para sus padres. As� como ellos lo cuidaron cuando no pod�a valerse por s� mismo, as� el hijo debe cuidar y ver por sus padres cuando ellos no puedan valerse ya.
Ahora veo con nuevos ojos el antiguo metate que en la cocina del Potrero sirvi� lo mismo para hacer la masa de las tortillas que para moler el chocolate. La oscura piedra me habla del v�nculo que une a los padres con los hijos. �stos son d�biles al principio de la vida; aquellos se vuelven d�biles cuando se acerca ya el final. Ambos, sin embargo, se fortalecen unos a otros con ese amor humano, paterno y filial, que es un reflejo del m�s alto amor.
�Hasta ma�ana!...
Martes 20 de febrero.
Cat�n
Aplauso al PRI
Aquel se�or obispo estaba haciendo su visita pastoral. Con tal motivo viaj� a un remoto pueblo de su di�cesis, alejado de las v�as de comunicaci�n. Hubo de hacer la traves�a a caballo. Iba a lomos de un mal jamelgo, y llevaba consigo su b�culo episcopal, su mitra y los ropajes propios de su investidura. Aconteci�, por desgracia, que el caballejo tropez� y dio en el suelo con la reverenda humanidad de Su Excelencia. Venturosamente, el se�or no sufri� quebranto alguno, pero su b�culo (cayado o bast�n que los obispos usan como s�mbolo de ser pastores de su grey) qued� partido en dos. El curita que acompa�aba al jerarca se apur� mucho, pues sin el b�culo la entrada del dignatario al pueblo no tendr�a la misma solemnidad. Redact� entonces un telegrama y lo envi� con un propio a la oficina de tel�grafos m�s cercana. El texto del mensaje era �ste: "Se�or Obispo cay� de caballo. B�culo roto. Favor de enviar repuesto". El telegrafista, por desgracia, no estaba muy versado en terminolog�a eclesi�stica, y en la sede episcopal se recibi� el siguiente telegrama: "Se�or Obispo cay� de caballo. Va culo roto. Favor de enviar repuesto"... Aplaudo a los priistas que eligieron a Beatriz Paredes como nueva dirigente nacional del PRI. S� de las buenas prendas que concurren en la persona de la reci�n nombrada, y puedo decir entonces con certeza que su llegada al m�ximo puesto del priismo significa el inicio de una fecunda etapa en la vida de ese organismo pol�tico, cuyas derrotas recientes no le han quitado importancia ni significaci�n en la escena pol�tica de M�xico. El ofrecimiento que hizo la se�ora Paredes al Presidente Calder�n, de dialogar con �l y trabajar conjuntamente por el bien de la Rep�blica, habla de su talento y de su talante, que es el de trascender los estrechos l�mites del inter�s partidista para buscar desde el PRI el beneficio de la comunidad nacional. De los tres partidos principales, ahora ya nada m�s faltan el PAN y el PRD de tener buenos dirigentes... Los esposos hablaban de paternidad responsable, y recordaban aquel lema seg�n el cual "la familia peque�a vive mejor". Dice uno: "Mi esposa y yo hemos logrado espaciar los hijos porque ella usa un anticonceptivo infalible". "�Cu�l es?" -preguntan con inter�s los otros. Responde el se�or: "Al irse a la cama se quita el maquillaje"... Astatrasio Garrajarra fue a confesar sus pecados con el padre Arsilio. "Me acuso, padre -le dice-, de que cambi� a mi esposa por una botella de tequila". Al decir eso el temulento rompi� en amargo llanto. "Haces bien en llorar as�, hijo m�o -le dice el bondadoso sacerdote-. Quiz� tus l�grimas ser�n aguas lustrales que laven tu gran culpa. �Lloras por el remordimiento; o tu pla�ido es muestra de que sientes la ausencia de tu compa�era?" "Es que se me acab� el tequila -gime el temulento- y ya no tengo esposa para agenciarme otra botella"... Don Poseid�n, granjero acomodado, fue a la ciudad a practicarse unos "analis". ("An�lisis", quer�a decir). A su regreso alguien le pregunt� c�mo le hab�a ido. Contesta el vejanc�n: "Pos dice el m�dico que dizque traigo alta presi�n". Tras una pausa a�ade convencido: "Y s� ha de ser, pero me ando echando unos truenotes brutos"... (Se�alaba con honda melancol�a un sabio, gran conocedor de la naturaleza humana: "Si est�s triste nadie advertir� esa l�grima que tiembla fugitiva en tu mirada, y deber�s llorar tu tristeza en soledad. Si est�s contento tu sonrisa pasar� inadvertida entre la cruel indiferencia de los hombres, y nadie habr� para compartir con �l tu gozo. �Pero no te eches un trueno, porque vas a ver el esc�ndalo que te arman!")... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
Me habr�a gustado conocer a sir Isaac Newton.
Enunci� por primera vez la ley de la gravitaci�n universal; introdujo los conceptos en que se funda la mec�nica; estudi� las mareas y el curso de los planetas alrededor V Sol; descubri� el espectro de los colores en la luz, e hizo aportaciones de consideraci�n a la ciencia matem�tica.
Pero no es por eso que me habr�a gustado conocer a Newton. Me habr�a gustado conocerlo porque invent� la puertecita para que por la noche salgan los gatos a pasear. Hasta donde se sabe, �l instal� en su casa la primera de esas peque�as puertas, a fin de ayudar a su gato Skiphead a cumplir sus afanes nocturnales.
Por eso me habr�a gustado conocer a Newton: sab�a del universo y de sus leyes, pero tambi�n sab�a de los animalitos -el hombre, el gato y los dem�s-, y de la necesidad que tienen de salir de su casa a veces por las noches.
�Hasta ma�ana!...
Lunes 19 de febrero.
Cat�n
�Presidenta!
Un individuo que ten�a el feo vicio del juego perdi� en Las Vegas hasta el �ltimo centavo que llevaba para apostar. Pesaroso, se dio cuenta de que no le quedaba ni siquiera una moneda de 10 centavos que necesitaba urgentemente para ir al ba�o de paga que hab�a en el local. Se vuelve hacia un hombre que jugaba al lado y le dice con tono muy doliente: "Perdone, amigo: �no ser�a tan amable de darme 10 centavos para el ba�o?" Sin siquiera volver la vista el otro se los da. Va el tipo al ba�o y se encuentra con que alguien no hab�a cerrado la puerta de uno de los compartimientos. El tipo lo us� sin tener que emplear su monedita. Regresa con ella en la mano, y movido por un impulso irresistible va hacia una de las m�quinas tragamonedas y la echa en ella. �Milagro! �De la m�quina sale un gran chorro de monedas! Sin dar cr�dito a su buena fortuna el tipo las cambia por fichas, se dirige otra vez a las mesas de juego y en cuesti�n de cuatro o cinco horas, con una buena suerte impresionante, gana una fortuna de varios millones de d�lares. Desde aquel d�a se dedic� a buscar al tipo a quien deb�a su caudal. "Lo quiero encontrar -dec�a en todas partes- para retribuirle en alguna forma aquel favor". Un d�a se llega a �l un individuo con aspecto de pobre. Le dice emocionado: "�Yo soy el que anda usted buscando! �Yo soy el que le dio la monedita de 10 centavos para que fuera usted al ba�o! �Ahora estoy arruinado! �Qu� bueno que lo hall�!" Le responde el jugador con fr�a voz: "Se equivoca usted, amigo. Yo busco al que dej� la puerta del ba�o abierta"... Yo anhelo vivamente que Hillary Clinton llegue a la Presidencia de Estados Unidos. El hecho de que el pa�s m�s poderoso de la Tierra tuviera una Presidenta ser�a en todo el mundo aliciente muy grande en el combate que libran las mujeres para acabar con la discriminaci�n e injusticias de que son objeto. Ciertamente la se�ora Clinton ha probado tener m�s inteligencia que su marido. Fue ejemplar su conducta ante los desvar�os de adolescente de su casquivano esposo, y su desempe�o en la pol�tica ha sido de excelencia. "Tierra de oportunidades", dicen los norteamericanos que es su pa�s. Esas oportunidades deben ser tambi�n para la mujer. Despu�s de las may�sculas torpezas de Bush el peque�o, la elecci�n de una mujer para ocupar la m�xima magistratura de Estados Unidos dar�a a este pa�s una imagen magn�fica en el mundo. Tengo la certidumbre de que por su talento, su preparaci�n y su calidad personal Hillary Clinton ser�a una gran Presidenta. Y creo que para serlo ni siquiera necesitar�a mi orientaci�n. As� es de inteligente... La madura soltera le propuso al atildado se�or que se casaran para aliviar sus respectivas soledades. Y dice �l: "No puedo casarme con usted, se�orita Himenia. Soy sodomita". "�Y eso que importa? -responde ella-. Total, usted va a su iglesia y yo a la m�a"... El m�dico le dice a Emp�docles Et�lez, el borrach�n del pueblo: "Debe usted dejar de beber inmediatamente. Los an�lisis que se le hicieron muestran que en la sangre tiene un 90 por ciento de alcohol". "Eso es imposible -replica el briagadales-. No creo haberme comido un 10 por ciento de botana"... Una chica de espl�ndidos encantos y exuberante anatom�a lleg� muy molesta con una amiga y le dice con enojo: "Por ning�n motivo vuelvo a ir al consultorio del doctor Salacio". "�Por qu�? -pregunta la amiga-. �Qu� te sucedi�?" Relata la chica: "Fui a verlo porque tra�a gripe, y me dijo que ten�a que hacerme una trepanaci�n". "�No es posible! -se sorprende la amiga-. �Una trepanaci�n para curar una simple gripe?" "Yo tampoco lo cre�a -dice la muchacha-, pero de cualquier modo me hizo la trepanaci�n". "�C�mo?" -se asusta la amiga. "S� -confirma la muchacha-. Se me trep�"... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
En aquellos disc�pulos dijo Hu-Ssong a su tiempo:
-Conozco un hombre que es rico en bienes de fortuna. Dios premi� con abundancia de dones su trabajo. Pero �l no es esclavo de su dinero, como muchos. Es su amo y se�or, y en vez de ser su siervo se ha servido de �l para hacer el bien a los dem�s.
-Ese hombre -sigui� diciendo a sus disc�pulos Hu-Ssong-, tiene dictadas ya instrucciones acerca de las ropas con que los suyos deber�n vestirlo para ponerlo en el sepulcro. Ning�n bolsillo tendr�n esas ropas. "�Para qu� bolsillos -dice aquel hombre rico y sabio-, si no me llevar� nada conmigo?"
Hu-Ssong call� mientras sus palabras calaban en el entendimiento de los escolapios. Y luego concluy�:
-Feliz el hombre a quien al final de la vida no le queda sino lo que ha dado a los dem�s.
�Hasta ma�ana!...
Domingo 18 de febrero.
Cat�n
Las faenas
Entr� en el consultorio del siquiatra una guapa muchacha que no llevaba encima sino unas cuantas gotas de Chanel n�mero 5. El analista se asombr� al verla completamente en peletier. Le dice la muchacha: "Me pasa algo muy raro, doctor. Siento que toda la gente se me queda viendo"... "Mi marido es muy cre�do -dice una mujer a otra-. Cree que todos nuestros hijos son suyos"... El servicio de inteligencia de cierto pa�s �rabe envi� un esp�a a Israel, pues hab�a intenci�n de atacar a ese pa�s y era necesario saber cu�ntos aviones ten�an los israel�es, cu�ntos tanques de guerra y cu�ntos barcos. Regres� el esp�a e inform�: "Tienen 14 aviones, 9 tanques y 4 buques de guerra". Al ver lo reducido de la fuerza con que Israel contaba, aquel pa�s �rabe empez� el ataque. Pero apenas sus soldados disparataron una bala cay� sobre el pa�s atacante un ej�rcito formado por 15 mil aviones, 10 mil tanques de guerra y una armada de 7 mil nav�os. "�Imb�cil! -le reclamaron los jefes al esp�a-. �No dijiste que los israel�es ten�an solamente 14 aviones, 9 tanques y 4 barcos?". "Bueno -se defiende el esp�a-. Nada m�s �sos tienen facturados"... Don Capatacio, due�o de una granja, contrat� a una rancherita para que lo ayudara en las faenas cotidianas. "�stas ser�n tus obligaciones, Bucolia -le dice-. Te levantar�s a las cuatro de la ma�ana. Orde�ar�s las 20 vacas que tenemos; les dar�s el pienso a los caballos; les pondr�s el alimento a los marranos, los borregos, las cabras, los conejos y los patos. En seguida vas y riegas la labor. Luego regresas a la casa, barres, trapeas, haces el almuerzo y nos lo sirves. Despu�s te pones a lavar y planchar. A continuaci�n partes le�a, arreglas la cerca ca�da y subes al techo a tapar las goteras. Entonces vas al gallinero y...". "Un momento, don Capatacio -lo interrumpe la muchacha-. No me diga que tambi�n tengo que poner los huevos"... Mary Thorn, la linda criadita de la casa, ten�a mucho hipo. La se�ora hab�a o�do decir que el hipo se quita con un susto, de modo que le dijo: "Traes mucho hipo, Mary Thorn. Eso quiere decir que est�s embarazada". La criadita se ech� a llorar: "�C�mo es posible, se�ito! -gime con desolaci�n-. �Su esposo me dijo que no me iba a pasar nada!"... El ebrio iba por la calle cae que no cae. Un gendarme le pregunta: "�A d�nde va?". Balbucea el temulento: "A mi casa, que es la suya, general -responde tartajoso el temulento-. Vengo de una fiesta de A�o Nuevo". "�A�o Nuevo? -se amosca el gendarme-. Ya estamos en febrero". "Por eso ya me voy a mi casa, mi estimado" -replica el borrach�n levant�ndose el sombrero en gesto cort�s de despedida... Don Geroncio, se�or de edad madura, cas� con Pirulina, muchacha pizpireta de 22 abriles. D�as antes de la boda el novio fue con un m�dico. "Doctor -le dice con timidez-. Como usted ve ya no soy un jovencito, y me caso la pr�xima semana con una chica en la flor de la edad. Ella es muy ardiente, y yo, la verdad, no tengo la energ�a de antes. �Qu� me recomienda?". El m�dico saca un frasquito y se lo entrega. "Son p�ldoras para dormir" -le dice. "�P�ldoras para dormir? -se asombra don Geroncio-. No creo necesitarlas, doctor; tengo muy buen sue�o". "No son para usted -le dice el m�dico-. Son para que se las d� a su esposa"... La chica fue a estudiar a la ciudad y regres� a su pueblo con una bebita. "Entr� en el equipo de softbol -explica llorosa a sus pap�s-. La ni�a fue mi primer error"... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
HISTORIAS DE LA CREACI�N DEL MUNDO
El Se�or hizo el Sol, la Luna y las estrellas; cre� el d�a y la noche; cubri� una vasta extensi�n de la tierra con el mar y puso en la redondez del orbe �rboles y plantas, animales, peces y aves.
Luego dio vida al hombre y a la mujer.
Cuando el Se�or termin� su obra, un inmenso coro de acci�n de gracias se elev�, salido de todas las criaturas.
-Se�or -dijo entonces Ad�n-. S�lo las piedras no te cantan.
-Tienes raz�n - le contest� el Se�or-. Har� que tambi�n las piedras entonen un himno de alabanza a la gloria de Dios.
-�Har�s con ellas una catedral? -pregunt� el hombre.
-No, -respondi� el Se�or-. Har� con ellas una monta�a.
�Hasta ma�ana!...
S�bado 17 de febrero
Cat�n
Misioneros
�Recuerdan mis cuatro lectores el viejo cuento del mago que entreten�a a los pasajeros de un barco en tiempos de la Segunda Guerra? Hizo desaparecer una carta de la baraja. Un fementido perico que ve�a el acto grit� desde atr�s en son de burla: "��jele! �Se la escondi� en la manga!". El mago, moh�no, procedi� a desaparecer una moneda. "�Uh! -se burl� el maldito loro-. �Se la puso en el cuello de la camisa!". En ese momento un torpedo dio contra el barco, y el nav�o se fue a pique. El mago y el perico se vieron juntos de pronto flotando sobre un tabl�n de la cubierta. "�Me doy! -dice el perico todo asustado-. �D�nde ingaos pusiste el barco?"... Llega el t�cnico electricista y le dice al se�or de la casa: "Vengo a ver la congeladora". El tipo se asoma a la escalera y grita: "�Vieja! �Aqu� te buscan!"... Un conferencista hablaba acerca de las costumbres en la antigua India. "Y cuando un hombre mor�a -dice-, su viuda era quemada viva para que lo acompa�ara por toda la eternidad". Uno de los oyentes exclama con sincero acento de conmiseraci�n: "�Pobre tipo!"... Astilio lleg� a su casa y encontr� a su esposa con un desconocido en medio de las revueltas s�banas del lecho conyugal. "-�Ah! -ruge furioso-. �Esto no se va a quedar as�!". "No se preocupe, se�or -responde el individuo-. Tan pronto acabemos yo mismo tender� la cama"... El sheriff recibi� una denuncia que le present� el pastor de la iglesia: en aquel peque�o pueblo del salvaje Oeste se hab�a establecido una casa de mala nota. De inmediato el guardi�n de la ley y sus dos ayudantes se trasladaron al lugar y fueron recibidos por una exuberante rubia, una magnificente pelirroja y una morena colosal. Sin decir palabra cada una de las chicas se hizo cargo de uno de los visitantes. Una hora despu�s baja por la escalera el sheriff ajust�ndose el cintur�n y dice a las muchachas: "Muy bien, lindas. Tienen exactamente 10 a�os para dejar el pueblo"... Desde hace siete d�cadas est�n en mi ciudad los Misioneros del Esp�ritu Santo. A lo largo de ese tiempo, los padres han cumplido una ejemplar labor. El Santuario de Guadalupe, su casa, ha sido para los saltillenses, a m�s de centro de espiritualidad y fe, fuente de numerosas obras en bien de la comunidad. Ahora me entero de que los misioneros dejar�n Saltillo. Eso me causa un sentimiento de pesar. Al parecer la decisi�n de retirar a los padres es ya irrevocable. Alg�n fundado motivo debe haber que justifica su salida. Pienso, sin embargo, en la falta que har�n aqu� esos sacerdotes, y me hago eco de las voces de sus feligreses, que con tristeza deploran su inminente ausencia. Si no es posible que todos sigan en Saltillo, los fieles expresan su esperanza de que al menos uno o dos de ellos pudieran seguir ejerciendo su ministerio entre ellos. Ojal� esas voces sean escuchadas... Cierto especialista en asuntos de familia habl� en el colegio de Pepito. Dijo: "La familia es un c�rculo perfecto". "Eso es cierto -le comenta Pepito a su vecino se asiento-. Mi pap� est� harto de mi mam�. Mi mam� est� harta de mi hermana. Mi hermana est� harta de m�. Yo estoy harto de la criada. Y la criada est� harta de mi pap�. Un c�rculo perfecto"... Dice una se�ora: "Yo practico el nudismo". "�Cu�ntos hijos tiene?" -le pregunta alguien. Responde la se�ora: "Quince". Y dice el otro: "Se�ora: no es que practique usted el nudismo. Lo que pasa es que su esposo no le da tiempo de vestirse"... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
Ha llegado el momento de arreglar la vieja pared de adobe del corral. El alba�il del rancho se dispone a colocar el ripio. Yo podr�a ayudarle, porque me sobran ripios, pero lo dejo solo en su trabajo.
Se queja al otro d�a: el adobe del muro est� tan duro que se dir�a hecho de roca. A punta de cincel debe abrirlo para ir poniendo cada piedra.
Tiene m�s de 100 a�os esa tapia, me dice el m�s viejo de los viejos.
- Cuando yo era criatura esa pared ya era pared.
En la ciudad no usamos el adobe para hacer nuestras casas. Lo consideramos deleznable y ef�mero. Pero el adobe es tierra. �Algo dura m�s que ella?
Me acerco al muro del corral y en �l pongo la mano. Siento su humilde fortaleza: a muchos hombres ha visto pasar, y �l ah� est�. Le pido al alba�il que trate bien al antiguo tapial. Quiero que el golpe del cincel le sea tan leve como el saltapared que en �l se posa cada d�a.
�Hasta ma�ana!...
Viernes 16 de febrero
Cat�n
Los dislates de Fox
"Susiflor -le dice el tipo a la muchacha-. Quiero hablarte con la mano puesta en el coraz�n'. "Est� bien, Afrodisio -responde ella-. Pero quita la mano de mi bubi". Insiste el salaz tipo: "Te digo que quiero hablarte con la mano puesta en el coraz�n. En el tuyo"... La curvil�nea acusada toma asiento en el banquillo frente al juez, y al cruzar la pierna e inclinarse deja ver toda la profusi�n de sus encantos. Se levanta el presidente del jurado y dice: "�Inocente!". "No se admite el veredicto -rechaza el juzgador-. El juicio apenas va a empezar"... El amigo de Babalucas andaba muy preocupado. "Encontr� abajo de la cama una bata blanca -dice-. Sospecho que mi mujer me enga�a con un m�dico". "Hombre, no seas desconfiado -lo exhorta Babalucas-. Yo encontr� un mec�nico abajo de mi cama. �Acaso eso significa que mi mujer me enga�a con un autom�vil?"... Aquella muchacha enferm� de gustos pasados, quiero decir que qued� encinta. Le pregunt� una amiga c�mo le iba a poner a su criatura. "No s� todav�a -responde ella-. Pero creo que deber�a llamarse 'Disparate"'. "�Disparate? -se asombra la amiga-. �Por qu�?". Explica la muchacha: "Porque cuando vine a la ciudad a estudiar mis pap�s me dijeron: 'Y no vayas a hacer un disparate, �eh?"'... El lechero lleg� al bar en que acostumbraba tomarse su cervecita del mediod�a. Lleg� poco despu�s de las 10 de la ma�ana, dos horas antes de lo acostumbrado y, para sorpresa de su amigo el cantinero, en vez de la cervecita de siempre pidi� un tequila doble. "�Qu� te sucede, Galateo? -se preocupa el tabernero-. Nunca caes por aqu� antes del mediod�a, y jam�s bebes tequila. �Qu� te pasa?". Responde con hosco acento Galateo: "Me est� perjudicando el desempleo en el pa�s". Le dice el de la cantina: "�Y a consecuencia de eso vendes ahora menos leche?". "No es eso -responde el lechero-. Lo que sucede es que por causa del desempleo muchos maridos est�n ahora en su casa"... El abuelo entr� en el cuarto de sus dos nietos, uno de 12 a�os, de 11 el otro. El primero le�a una revista de aviaci�n. "�Qu� quieres ser cuando crezcas?" -le pregunta el abuelo. "Piloto" -responde el chamaco. El de 11 a�os ve�a un ejemplar del Playboy. "Y t� -le pregunta el se�or-, �qu� quieres ser cuando crezcas?". "-No s� -responde el chiquillo-. Lo �nico que quiero es crecer cuanto antes"... Simpliciano, muchacho sin ciencia de la vida, platicaba con un amigo. Le pregunta �ste: "�C�mo te fue anoche con Rosibel?". "Muy mal -responde moh�no aqu�l-. Le da sue�o muy pronto". "-�C�mo es eso?" -inquiere el amigo. "-S� -contesta Simpliciano-. Tan pronto empec� a besarla me pregunt� ansiosamente que a qu� horas nos �bamos a acostar"... Recordemos ahora el cuento de aquel golfista que hizo su tiro y no le peg� a la pelotita. Le reclama con enojo a su compa�ero de juego: "Es que tosiste, y eso me distrajo". Hizo el segundo tiro, y otra vez err� el golpe. Explica: "Fue un p�jaro que pas� volando. Con eso perd� la concentraci�n". Intenta de nuevo, y por tercera vez vuelve a fallar. "Los zapatos que traigo no me ayudan" -se justifica. Le dice el amigo, ya molesto: "Oye: d�jale algo a lo pen...". Algunos comentadores han visto mala fe en los dislates cometidos recientemente por Vicente Fox, y le atribuyen al g�rrulo guanajuatense la intenci�n de estorbar el Gobierno de Felipe Calder�n. Otros aseguran que con tales declaraciones Fox pretende volverse figura pol�mica y asegurarse nuevas contrataciones como conferencista. Yo, menos diestro en eso que ahora llaman la "lectura" de los acontecimientos, creo que para ser mal intencionado se necesita imaginaci�n, y para practicar la mercadotecnia se requiere inteligencia. Ni una ni otra cosa ha probado tener el ex Presidente. Por tanto habr� que dejarle algo a lo... otro. FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
�ste era un hombre que se puso a construir un faro en medio del desierto.
Todos se burlaban de �l y lo llamaban loco. �A qu� un faro en medio del desierto? El hombre no hac�a caso. Segu�a, callado, su labor.
Un d�a, por fin, termin� de hacer el faro. En la noche sin luna y sin estrellas el espl�ndido rayo empez� a girar en las tinieblas del aire, como si la V�a L�ctea se hubiera convertido de pronto en un luminoso carrusel.
Y sucedi� que en el momento en que el faro comenz� a dar su luz surgi� de pronto en el desierto un mar con majestuosos buques trasatl�nticos, y vuelos submarinos de ballenas, y puertos con mercaderes de Venecia y piratas de barba roja, y holandeses errantes, y sirenas.
Todos se asombraron al ver aquel prodigio, menos el constructor del faro. Sab�a �l que si alguien enciende una luz en medio de la oscuridad esa luz traer� consigo muchas maravillas.
�Hasta ma�ana!...
Jueves 15 de febrero.
Cat�n
Juicio oral
"Se�or juez: �c�mo es que a mi cliente se le acusa de violaci�n? Tiene 80 a�os de edad; la evidencia no puede sostenerse"... "�Van ustedes a condenar, se�ores del jurado, a esta inocente muchacha cuyas medidas son 90-60-90, que si la absuelven quedar�a con cada uno de ustedes muy agradecida, y que vive en Calle Cuarta n�mero 63, tel�fono 09004-984536?"... "Y una vez consumado el divorcio, se�or m�o, su esposa recibir� una pensi�n mensual de 10 mil pesos". "�C�mo se lo agradezco, se�or juez! A m� ap�nteme con otros mil pesitos, para que sean 11 mil"... "�Tiene usted alg�n impedimento f�sico que lo imposibilite para cumplirle a la demandante la promesa que le hizo de matrimonio?" "S�, se�or juez. Mi esposa"... "Usted asegura que se hallaba en la esquina y que vio perfectamente cuando mi defendido agredi� a la parte acusadora. Pero, �sabe la distancia que hay de la esquina al lugar de los hechos?" "S� la s�. Hay exactamente 40 metros con 23 cent�metros". "Me sorprende la exactitud del dato. �Acaso midi� usted esa distancia?" "S�, la med�". "�Por qu�?" "Porque pens� que seguramente alg�n abogado mamilas me la iba a preguntar"... "Y, �qu� sucedi� entonces?" "El acusado me dijo que tendr�a que matarme, porque luego lo podr�a identificar". "Y, �lo mat�?"... El abogado: "�Ustedes creen, se�oras y se�ores del jurado, que este ni�o, Pepito, pudo haber cometido el delito de estupro de que se le acusa, teniendo esta cosita tan peque�a? Adviertan ustedes su tama�o, y sientan su blandura como la estoy sintiendo yo al mostr�rselas". Pepito, en voz baja y con apuro, al abogado: "Ya no le mueva, lic, que vamos a perder el pleito"... Esta r�pida sucesi�n de breves chascarrillos me sirve para celebrar el primer caso de divorcio realizado mediante juicio oral en el pa�s. Tuvo lugar en Nuevo Le�n. En menos de dos horas se cumpli� un procedimiento judicial que usualmente tarda m�s de tres meses en llevarse a cabo. Desde luego se trat� de un divorcio por mutuo consentimiento, objeto de jurisdicci�n voluntaria. Obviamente los divorcios necesarios, aquellos en que no existe la voluntad de alguno de los c�nyuges, son harina de otros costalazos. Pero ese primer divorcio prob� sobradamente las ventajas de la oralidad sobre el procedimiento tradicional, tardado, costoso y por lo tanto lleno de problemas para los divorciados. Todos quisi�ramos que no hubiera divorcios, pero siempre es preferible -aun para los hijos- un buen divorcio que un mal matrimonio. As� las cosas, Nuevo Le�n da ejemplo al resto del Pa�s cuando pone en vigor un procedimiento que seguramente ser� adoptado tarde o temprano por el resto de las entidades... Dec�a Pirulina: "Estoy esperando que llegue el hombre que me conviene. Pero mientras llega me divierto con hombres que no me convienen"... Comentaba un individuo: "A Pitoncio no se le quita lo exhibicionista. Se inscribi� en un club nudista, y va con gabardina"... Don Hamponio sali� de la c�rcel despu�s de estar tres a�os de prisi�n. Cuando lleg� a su casa encontr� a su mujer en brazos de un sujeto. "Infame zorra, vulpeja sin pudor! -clam� furioso don Hamponio-. �Prometiste esperarme!" "S�, Hampo -responde la se�ora-. Pero no me la iba a pasar cruzada de brazos aqu� sin hacer nada"... El cantor de tangos se dirige a su auditorio. "Damas y caballeros: antes de interpretar el siguiente n�mero quiero narrarles una an�cdota de Gardel. Poco antes de su muerte viaj� a una peque�a ciudad en la provincia. Ah� conoci� a una muchacha soltera. Y, ahora s�, voy a cantar 'El d�a que me quieras", de Razzano y pap�"... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
John Dee pasaba las noches y los d�as sin dormir. En su laboratorio de alquimista le�a f�rmulas confusas, y tras descifrarlas mezclaba polvos y l�quidos que llenaban toda la casa de sulf�reo hedor.
Un d�a sus amigos le preguntaron:
-�Buscas la piedra filosofal, capaz de convertir el hierro en oro?
-No -respondi� Dee-. Busco la piedra antifilosofal.
-�Cu�l es �sa? -se desconcertaron los amigos. Contest� �l:
-Es la que convierte el oro en hierro. El oro no sirve m�s que para motivar cr�menes y guerras -que son el mayor crimen- y para crear generaciones de avaros, perezosos y soberbios. El hierro, en cambio, es �til para labrar la tierra y para hacer los trabajos de los hombres. Si todo el oro de la tierra se convirtiera en hierro nada pasar�a. Pero si todo el hierro que en el mundo hay se convirtiera en oro, el hombre ya no podr�a ser lo que es.
�Hasta ma�ana!...
Mi�rcoles 14 de febrero
Cat�n
Carretera colapsada
Do�a Panoplia, dama de sociedad en una ciudad del norte mexicano -afortunadamente todos los rumbos del pa�s tienen sociedad-, se enter� consternada de que su hija soltera, Floril�, se hallaba en estado sumamente interesante; quiero decir embarazada. Le pregunt� qui�n era el causante de aquel desaguisado, en la esperanza de que fuera de buenas familias y, si se pod�a, decente. La muchacha, llorosa y compungida, le jur� y perjur� que no hab�a tenido trato con var�n. Do�a Panoplia se asom� por la ventana a ver si hab�a en el cielo una estrella de Oriente; pero no: el cielo estaba cirr�tico, nuboso, y no hab�a en �l traza de lucero alguno. "�Entonces?" -pregunt� la se�ora con severidad. "No s�, mami -respondi� entre hipidos la tribulada chica-. Debo haber quedado embarazada en alg�n ba�o p�blico o alberca. Entiendo que los elementos fecundadores son corp�sculos tan microsc�picos que pueden colarse en el cuerpo de una mujer sin siquiera pedir permiso a la afectada. Estoy segura de que eso fue lo que me sucedi�". Do�a Panoplia no crey� as� nom�s aquella patochada. Decidi� llevar a su hija con un m�dico; no de la localidad, a fin de guardar la reserva necesaria, sino de San Antonio, Texas, ciudad a la que con frecuencia iba de compras. Hicieron las dos el viaje, y para mayor seguridad fueron al consultorio de un m�dico estadounidense. El dicho galeno, que chapurraba el espa�ol -tambi�n el ingl�s lo chapurraba- les pregunt� la raz�n de su visita. "Quiero hacerle una pregunta, doctor" -dijo la madre. "�Qu� pregunta ser �sa?" -replic� el facultativo. "Doctor -inquiri� do�a Panoplia-: una mujer �puede quedar embarazada en una alberca, o en un ba�o p�blico?". "Oh s� -respondi� con absoluta certidumbre el m�dico-. Poder quedar embarazada en un ba�o, en una alberca... �Pero cohiendo, eh, siempre cohiendo!"... Transitar por la carretera que une a Saltillo y Monterrey no s�lo es un problema: tambi�n constituye un riesgo grave para la vida de quienes deben usar esa importante v�a. Tan intenso es el tr�fico de veh�culos -sobre todo de carga pesada- que la carretera es ya insuficiente para darle curso. Constantemente suceden ah� accidentes graves que interrumpen el paso a veces durante cuatro o cinco horas. Se forman filas dobles y triples hasta de 50 kil�metros de largo. Eso hace que la comunicaci�n por carretera entre las dos ciudades sea problem�tica y peligrosa. Afortunadamente existe ya un proyecto para la construcci�n de una segunda v�a, de peaje. La Secretar�a de Comunicaciones y Transportes, los Gobiernos de los dos Estados y las compa��as que llevar�n a cabo la obra deben acelerar su inicio y hacer que se lleve a cabo en el menor tiempo posible. La actual carretera est� ya colapsada; a gritos los conductores est�n pidiendo la construcci�n de otra que no ponga en peligro sus vidas. Esperemos que se atienda esa demanda... Capronio, sujeto ruin y descarado, le dice con acento salaz a una muchacha: "Quiero poner un beso m�o en la parte que m�s placer te da". Sin vacilar responde la muchacha: "Entonces tendr�s que besarle a mi marido aquella parte que te platiqu�"... (No le entend�)... El nuevo recluta lleg� al cuartel de la Legi�n Extranjera en el desierto ar�bigo. Le pregunt� a un compa�ero: "Y �qu� hacen aqu� en cuesti�n de sexo?". Le responde el compa�ero: "El s�bado lo ver�s". Ese d�a unos beduinos trajeron un reba�o de camellas. Al verlas todos los soldados se precipitaron hacia los animales. "�Por qu� corren? -se extra�� el reci�n llegado-. Los soldados son 100, y hay m�s de 300 camellas". "S� -contesta el otro-. Pero nadie quiere que le toque una fea"... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
Mi amigo John O'Boyle, irland�s de origen, ten�a todas las sabidur�as de un hombre que ha vivido con plenitud la vida. Cuando encend�a su pipa y hablaba de mujeres, de libros o de vinos, me parec�a un personaje de Nathanael West.
Entre las muchas cosas que John O'Boyle sab�a estaba la receta de una cura infalible para ese incurable mal que es el catarro. Si la implacable plaga lo atacaba, John se confeccionaba una mixtura que llamaba "toddy", hecha de agua caliente a la cual a�ad�a una cantidad igual de whisky, una cucharada grande de miel de abeja y el jugo de un lim�n. Beb�a aquel ardiente l�quido y luego se met�a en la cama y dorm�a ocho horas, hasta sudarlo bien. Amanec�a como si el catarro no existiera sobre la faz del mundo.
Saber un remedio para el catarro es gran saber. En determinado momento puede importar m�s que saber todo sobre Shakespeare o acerca del �tomo. John O'Boyle pose�a esa sabidur�a que a veces se necesita tanto: la sabidur�a de lo necesario.
�Hasta ma�ana!...
Martes 13 de febrero
Cat�n
Buenas costumbres
Un agente viajero iba en su autom�vil por un camino rural cuando de pronto el veh�culo se detuvo: hab�a sufrido una descompostura. Era de noche, llov�a copiosamente y el hombre no sab�a nada de mec�nica. Vio a lo lejos una peque�a luz y fue hacia ella en medio del aguacero que ca�a. (Eso es lo que generalmente hacen los aguaceros: caer). Lleg� a una casa y llam� con grandes golpes a la puerta. Apareci� un sujeto con traza de granjero. Le dice el reci�n llegado: "Se�or, mi autom�vil se descompuso. �Puedo pasar la noche en su casa?" "Desde luego -responde el individuo-. Pero tendr� usted que compartir la cama con mi hijo, fornido mocet�n de 20 a�os lleno de urentes ansias corporales e intensos rijos juveniles". "�Con su hijo? -se desconcierta el viajero-. �No con su hija, hermosa muchacha de 18 a�os deseosa de conocer los deleites del amor?" Replica el granjero: "No tengo hija". "Ah chin... -se rasca la cabeza el visitante-. Entonces mejor me voy. Creo que me met� en el chiste equivocado"... La se�ora, angustiada, le dice a su marido: "�Viejo! �Un alacr�n pic� a mi mam� en la cama!" "�Un alacr�n? -se demuda el hombre-. �No es posible! �Yo le puse tres!"... Eran los ef�meros d�as en que el subcomandante Marcos deslumbraba a la crema de la intelectualidad. Se pusieron de moda entonces los usos y costumbres de los pueblos ind�genas. Defenderlos, abogar por su conservaci�n, estaba "in"; en cambio decir que esas costumbres eran muchas veces malas costumbres, y que tales usos constitu�an con frecuencia abusos, era pol�ticamente incorrecto: estaba "out". Pero si hay una se�ora terca en este mundo esa terca se�ora es la verdad. Las mujeres mixes de Oaxaca, por ejemplo, se quejan hoy por hoy de los usos y costumbres de su etnia. "Tenemos que aguantar -dicen- que los hombres lleguen borrachos; que nos peguen y maltraten a nuestros hijos; y debemos tener sexo con ellos aun en contra de nuestra voluntad". (�Caramba, qu� parecidos son los usos y costumbres de los pueblos ind�genas a las costumbres y usos de nuestra sociedad!). Yo siempre he dicho que en relaci�n con las etnias se debe mantener lo que es digno de ser fotografiado, y cambiar todo lo dem�s. Vale decir, pres�rvense los hermosos atuendos coloridos; la riqueza de las artesan�as; las fiestas religiosas y profanas; pero incorp�rese a la poblaci�n a las ventajas de la moderna civilizaci�n. Por un lado esa modernidad es inevitable; por el otro, en el caso de las etnias, lo moderno es bastante c�modo y ayuda mucho a la conservaci�n de la salud. El hecho, por ejemplo, de que la penicilina no sea parte de la milenaria idiosincrasia de nuestros pueblos abor�genes no le quita a ese medicamento eficacia o utilidad. Igual puede decirse del excusado ingl�s. En buena parte los usos y costumbres de las etnias son fuente de violencia y opresi�n para algunos, especialmente las mujeres, los ni�os, las minor�as religiosas y todo aquel que se oponga a la voluntad de los capitostes locales, verdaderos d�spotas que ejercen su tiran�a sin control. �Usos y costumbres? S�, cuando no sean sin�nimo de atraso, injusticia o discriminaci�n. (�B�fonos!)... Braguetino Pitoncio, hombre salaz proclive a las concupiscencias de la carne, fue a un prost�bulo, casa de trato, lupanar, manceb�a, burdel, centro de lenocinio, quilombo, ramer�a o congal. Ah� fue inficionado con una enfermedad de las que antes se llamaban "secretas" pese a ser las m�s p�blicas de todas. Tan mal se vio el lacerado que acudi� a la consulta de un m�dico famoso, pues la parte por do m�s pecado hab�a se le iba ya a desprender de su natural ubicaci�n. El facultativo examin� a Pitoncio, e hizo luego el siguiente comentario: "Mmm". "�Doctor! -profiere lleno de angustia Braguetino-. �Podr� conservar mi �sta?" "Desde luego que s�, amigo -lo tranquiliza el m�dico-. En formol"... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
Malb�ne acaba de publicar un breve ensayo en la revista Penyafort, de Barcelona. Entre otras cosas dice esto:
"...El monje Dalmacio fue a Noruega y ah� predic� el mensaje de Cristo. Corr�an las primeras d�cadas del siglo XII. En aquel tiempo -y hasta hace poco- predicar el mensaje de Cristo consist�a en hablar del infierno. Dalmacio lo describi� como un lugar donde ard�a un fuego eterno. Los paganos, que viv�an tiritando siempre por el fr�o, quisieron ir a aquel lugar tan c�lido que les ofrec�a las delicias de una chimenea encendida...".
"El infierno -postula Malb�ne- es obra de cada quien. Para uno su infierno ser� la envidia; para otro su rencor; para aqu�l la soledad que �l mismo se forj�... Hay infierno porque nosotros lo hacemos, cada uno a su medida...".
Seguramente este texto ser� objeto de discusi�n entre aquellos que ven en Malb�ne a un heterodoxo.
�Hasta ma�ana!...
Lunes 12 de febrero.
Cat�n
Amores
Recuerdo como si fuera ma�ana el d�a en que aprend� la lista de Las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. La se�ora Vitela, maestra m�a dulc�sima de tercero de secundaria, nos encarg� investigar cu�les eran aquellos magn�ficos prodigios. Fui a la biblioteca de mi ciudad, que est� en la hermosa alameda propicia a los amores. (Si esa alameda pudiera hablar, �cu�ntas cosas callar�a!). Con ayuda de la enciclopedia Espasa hall� lo que buscaba, y escrib� en mi cuaderno de tareas los nombres de las celebradas maravillas. A�n hoy puedo citarlas de memoria: el coloso de Rodas; las pir�mides de Egipto; el faro de Alejandr�a; los jardines colgantes de Babilonia; el templo de Diana en �feso; la estatua de J�piter Ol�mpico y el mausoleo de Halicarnaso, erigido en homenaje a su esposo Mausolo por la reina Artemisa. (��sas eran viejas!). Ahora leo en los peri�dicos que cierta organizaci�n mundial se dispone a elaborar una relaci�n de Las Siete Maravillas del Mundo Moderno, a cuyo fin ha pedido que se le env�en propuestas. Ya han llegado algunas. La primera fue en favor de la Gran Muralla China, �nica construcci�n humana -junto con la catedral de Saltillo- que puede observarse a simple vista desde la superficie de la Luna. Diversas instituciones han sugerido otras maravillas: la Torre Eiffel; la Estatua de la Libertad; el Cristo del Corcovado; la pir�mide de Chich�n-Itz�, etc�tera. Yo quiero proponer la lista de Las Siete Maravillas de mi Mundo. Hela aqu�... Primera Maravilla: Mar�a de la Luz, mi esposa. Su presencia, regalo de Dios, es mi felicidad. Hace 42 a�os esta hermosa mujer me tom� de la mano, y con ternura me ha llevado por la vida como se lleva a un ni�o. Sin ella yo no ser�a lo que soy. Sin ella yo no ser�a... Segunda Maravilla: mis padres. De don Mariano Fuentes recib� ejemplo de trabajo y bien (adem�s me hered� el gusto por los crucigramas y el ajedrez). Do�a Carmen Aguirre me transmiti� su amor a los libros, al teatro y a la poes�a. Tambi�n me ense�� a tener en m�s el propio juicio que la opini�n ajena. De ella aprend� lecciones de tolerancia y libertad... Tercera Maravilla: mis hijos. Los cuatro: Armando, Luz Mar�a, Alejandro y Javier, son mi orgullo y mi corona. A veces me atrevo a pensar que no debo haber sido tan mal padre si tengo tales hijos... Cuarta Maravilla: mis nietos. Cuando cualquiera de los 10 me abraza siento que Diosito me da un premio por algo bueno que hice, aunque no sepa yo qu� fue, y me perdona lo mucho malo que he hecho... Quinta Maravilla: mis hermanos, que son como amigos. Cada domingo nos reunimos alrededor de la mesa familiar, y en esa sencilla eucarist�a est�n con nosotros las queridas sombras de los que ya se fueron... Sexta Maravilla: mis amigos, que son como hermanos. Cuando las vueltas de la vida hagan que ya no quede nadie, ellos seguir�n ah�... S�ptima Maravilla: t�. Es decir mis cuatro lectores; la generosa gente que en todas partes, cada d�a, me imparte el santo sacramento de la bondad humana: los que me dicen en la calle, en el caf�, en el s�per que me leen, o me oyen, o me ven; los que disculpan mis imperfecciones y me dicen que soy le�do, y que soy querido, lo cual me importa m�s... Otros muchos prodigios pondr�a yo en esa lista: el tesoro de la salud, inapreciable; la fe que recib� de mis mayores; la casa donde vivo, con los amados objetos que en ella me acompa�an: los libros, la m�sica, los muebles que conservan las memorias del ayer; el trabajo que tengo, tan deleitoso que falto a la verdad cuando lo llamo as�: trabajo; mi perro Terry, que se fue y sigue conmigo; la vieja casona en el Potrero de �brego; el cari�o a mi tierra y a la Tierra... En fin, los amores y el Amor. Frente a esas siete maravillas de mi mundo, dicho sea con el mayor respeto, las 14 maravillas del mundo nada son... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
Juan Jacobo dec�a que debemos imitar a la naturaleza. Yo digo que en eso nos debemos andar con pies de plomo. Tomen ustedes, por ejemplo, el caso de la alondra de los campos (Sturnella neglecta). Con su pecho amarillo y su corbata negra parece la viva imagen de la seriedad. Y sin embargo este canoro p�jaro tiene dos esposas. A las dos las fecunda en la misma temporada, y deja que cuiden el nido y la nidada mientras �l se busca otras dos para la estaci�n siguiente.
Qui�n sabe a d�nde nos llevar�a esa imitaci�n de la naturaleza que ped�a don Juan Jacobo. Dif�cil es optar a veces, he de reconocerlo, entre lo que natura pide y lo que cultura demanda. Quiz� la vida buena estribe en hallar el justo medio entre los dos extremos. Y quiz� en eso estribe tambi�n la buena vida.
�Hasta ma�ana!...
Domingo 11 de febrero.
Cat�n
El primer hombre
Tres sabios consejos para los hombres que han llegado ya a los 60 a�os de edad: 1. No dejes pasar ni un ba�o. (Es decir, no desaproveches ninguna oportunidad de aligerar la vejiga). 2. Si por casualidad tienes una erecci�n, ��sala inmediatamente! 3. No le hagas confianza a un -edo... La se�ora que llevaba a su beb� en la carriolita se ufanaba de que la criatura no negaba la cruz de su parroquia. Dec�a con orgullo: "Tiene la frente de su pap�, los ojos de su pap�, la nariz de su pap�, la boca de su pap�...". "�Ca�n mocoso! -exclama airado Babalucas-. �No le dej� facciones a su pobre padre!"... Se iba a casar una muchacha que ya no era tan muchacha. "Doctor -le pregunta a un ginec�logo-. Una mujer �puede tener hijos despu�s de los 35?". Contesta el facultativo: "Soy respetuoso de todas las opiniones, pero yo creo que 35 hijos son m�s que suficientes"... Dos ancianitos conversaban en una banca del parque. Dice uno: "Yo todav�a siento el deseo sexual. Me excito cuando veo mujeres j�venes. El problema es que a esta edad ya no veo bien"... En el Cielo suceden cosas raras. Hace algunas semanas un grupo de gente de diversas nacionalidades lleg� a la mansi�n de la eterna bienaventuranza. Los reci�n llegados le dijeron a San Pedro, portero de la casa celestial, que deseaban conocer a Ad�n, padre com�n de todos los humanos. El ap�stol de las llaves, seg�n es bien sabido, gusta de bromas y de travesuras. Les dijo que los llevar�a a donde estaba el primer hombre, pero no les dir�a qui�n era: ellos tendr�an que identificarlo. En efecto, los condujo a un gran sal�n donde moraban los primeros pobladores de la tierra: Ad�n, por supuesto, con su hijo Set, su nieto En�s y su bisnieto Cain�n; luego Mahalalel, Jared, Enoc, Matusal�n, Lamec, y No� con sus hijos: Cam, Sem y Jafet; despu�s Magog, Tubal, Askenaz, Nimrod, Ofir y todos los dem�s patriarcas que inauguraron el mundo de lo creado. "Entre todos estos hombres se halla Ad�n -les dijo San Pedro a los nuevos moradores del Ed�n-. Veamos si logran adivinar cu�l es". Todos se aplicaron a descubrir al primer hombre, confundido en aquel numeroso grupo de varones. Al final del d�a, s�lo tres de los reci�n llegados hab�an logrado identificarlo: un alem�n, un italiano y un mexicano de nombre Pancho Pulseras. Le pregunt� San Pedro al teut�n: "�C�mo hiciste para descubrir a Ad�n". Respondi� el germano: "Ning�n problema tuve en encontrarlo. Ad�n no sali� del vientre de una madre. Para dar con �l me bast� con buscar al �nico hombre que no ten�a ombligo. �se era Ad�n". "Excelente deducci�n -lo felicita el de las llaves-, muy propia del poder de razonamiento que posee tu pueblo". Enseguida se vuelve San Pedro hacia el italo y le hace la misma pregunta: "�C�mo hiciste para localizar a Ad�n?". "Fue muy sencillo -contesta el italiano-. Cuando mi gran paisano Miguel �ngel pint� en la Capilla Sixtina la escena de la creaci�n del hombre por Dios, prefigur� en una de las piernas de Ad�n el cuerpo hermoso de Eva. Mirando con atenci�n esa pierna del hombre se pueden advertir las bellas y sinuosas formas de la mujer. Lo �nico que tuve que hacer, entonces, fue fijarme en las piernas de los que estaban ah�. A trav�s de esa observaci�n descubr� a Ad�n". "Extraordinario m�todo -se admir� el portero celestial-, muy propio del genio art�stico de tu naci�n". A continuaci�n, San Pedro se dirigi� a donde estaba Pancho Pulseras y le repiti� la pregunta: "Y t� �c�mo hiciste para saber, entre tantos hombres de la misma traza y catadura, cu�l era Ad�n?". "Muy f�cil, jefecito -responde el mexicano-. Me plant� en medio de ellos y les ment� la madre a todos. El �nico que no se calent� fue Ad�n"... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
HISTORIAS DE LA CREACI�N DEL MUNDO
Le dijo Dios al hombre:
-De todo �rbol del huerto podr�s comer, mas del �rbol de la ciencia del bien y del mal no comer�s; porque el d�a que de �l comieres, ciertamente morir�s.
En la primera oportunidad que tuvo, el hombre comi� del fruto de aquel �rbol.
Y se dec�a con tristeza Dios:
-No conoc�a bien a la criatura que hice. Si la he conocido le habr�a ordenado: "Come del fruto de ese �rbol". Y no habr�a comido.
Ahora Dios conoce bien al hombre, y sabe que siempre hace lo contrario de lo que le dice.
�Hasta ma�ana!...
S�bado 10 de febrero.
Cat�n
Racismo latente
Frank Sinatra es autor de una de las m�s bellas frases que se han dicho en la historia de los Estados Unidos, m�s bella y honda aun que cualquiera de las pronunciadas por Washington, Jefferson o Franklin. Cuando muri� Louis Armstrong -si es que se puede hablar de muerte al hablar de alguien como "Satchmo"- Sinatra dijo estas palabras: "Louis Armstrong es un orgullo de su raza...". Y a�adi� enseguida: "La raza humana". En efecto, por encima de todas las diferencias raciales est� la com�n pertenencia a la humanidad. Para los creyentes ese v�nculo es fraterno, por ser todos los hombres hijos de Dios, y en consecuencia hermanos entre s�. No obstante eso, y a pesar de que el pueblo estadounidense tiene profundas ra�ces cristianas, corre por �l una oscura vena de racismo. No nada m�s los americanos nativos y los de origen africano han sido objeto de discriminaci�n racial: irlandeses e italianos sufrieron tambi�n hostilidad, y aun en mayor medida los jud�os. (Recordemos a Groucho Marx. Una hija suya no fue admitida en una alberca p�blica, por ser jud�o su padre. "Pero su madre es cristiana -arguy� Groucho-. �Podr�a meterse nada m�s hasta la cintura?"). Ahora el odio de los racistas se centra en los hispanos. Renacen otra vez las pr�cticas brutales que hasta bien avanzado el siglo 20 encarnaron en el Ku Klux Klan, una de las mayores verg�enzas no s�lo de los Estados Unidos, sino del mundo todo. Los asesinatos de afroamericanos por esa siniestra organizaci�n se han vuelto ahora asesinatos de indocumentados latinos. El m�s reciente es el que sucedi� en Arizona, donde al parecer se han organizado grupos de cazadores de hombres que atacan y privan de la vida a los emigrantes. Cr�menes as� no pueden quedar impunes. En casos como �ste suele acontecer, sobre todo en las comunidades peque�as, que un velo de complicidad se tiende sobre los culpables para librarlos del castigo, pues los dem�s habitantes comparten en alguna forma el odio que lleva a esos hombres violentos a matar. Por eso los funcionarios consulares deben protestar con energ�a por los asesinatos, y no cejar hasta que los criminales sean detenidos, juzgados y castigados conforme a la ley. Grandes virtudes y valores laten en el pueblo estadounidense. Tambi�n, por desgracia, hay en �l ra�ces de violencia y de racismo que todav�a no se pueden arrancar. La justicia debe actuar contra esa tremenda forma de maldad... Le cuenta un tipo a otro: "Ten�a seis meses lejos de mi casa, trabajando en un pueblo de la monta�a donde no hay mujeres. Ayer regres� por fin. Lo primero que hice fue hacerle el amor a mi esposa". Pregunta el otro: "�Y lo segundo?". Responde el tipo: "Me acomod� la ropa, me sacud� las briznas de hierba del jard�n y entr� con ella en la casa"... El nieto adolescente le advierte a su abuelo: "Prep�rate, abuelito. La abuela est� cocinando para ti galletas de chocolate con chispitas de Viagra"... El pomposo orador proclam� desde la tribuna: "No s�lo llevo en m� la toga del magistrado p�blico: tambi�n visto la capa de la honradez y el manto de la justicia". Se oy� un grito desde las galer�as: "�Mucha ropa!"... Venancio le coment� a Pacorro que la vida amorosa con su mujer se hab�a vuelto aburrida, pero que la relaci�n se reanim� cuando se les ocurri� hacer el amor "de columpio". "�C�mo es eso?" -inquiere Pacorro. Explica Venancio: "Nos aligeramos la ropa. Ella se sienta en un columpio y se da vuelo. Yo la espero de pie, y hacemos contacto en cada vuelta del columpio". Pregunta Pacorro muy intrigado: "Y hacerlo as� �te produce placer?". "Todav�a no -contesta Venancio-. Me falta afinar un poco la punter�a"...FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
Me habr�a gustado conocer al conde de Romanones.
Era jefe del gobierno en Espa�a, y sol�a celebrar las juntas con su consejo de ministros en las bancas de los jardines p�blicos. Dec�a: -Quiz�s as� no olvidaremos que nos debemos al pueblo, y que por eso hemos de gobernar para �l.
Me habr�a gustado conocer al conde de Romanones. Sab�a que a los pol�ticos de todos los tiempos y todos los pa�ses les hace falta siempre una buena dosis de parques y alamedas.
�Hasta ma�ana!...
Viernes 9 de febrero.
Cat�n
Deporte de las patadas
Les presento a Pep�totl, equivalente de Pepito en la �poca de los aztecas. Pep�totl estudia en el calm�cac. En este momento el preceptor est� dictando. Los alumnos graban con cincel y martillo, en t�mpanos de piedra, los jerogl�ficos correspondientes al dictado. Dice el maestro: "Moctezuma es un gran emperador". Los ni�os tallan la efigie del monarca ataviado con su penacho de altas plumas, en la mano el cetro real. Prosigue el docente: "Es padre de muchos hijos". Los escolares labran en sus piedras una larga fila de peque�as figuras humanas con penachitos de pr�ncipes. "Adem�s -contin�a el profesor-, Moctezuma es un guerrero muy valiente". Pep�totl levanta su martillo para golpear el cincel y escribir esa �ltima frase, pero una duda lo asalta y suspende el martillo en el aire. "Perdone usted, maestro -pregunta-. La palabra 'valiente' �se escribe con dos huevos o con tres?"... No dudo, columnista, que do�a Tebaida Tridua, encargada de procurar que la moral p�blica sea un poco menos p�blica y un poco m�s moral, haya sufrido un soponcio, vah�do, telele o patat�s al leer las palabras finales de tu cuentecillo. Lo que s� me hace dudar es el uso que haces de la palabra "t�mpano" referida a una laja o piedra lisa y plana. �Qu� acaso ese vocablo no se usa s�lo para decir "t�mpano de hielo"? Pues f�jese usted que no. T�mpano es cualquier pedazo de una cosa dura, extendida o plana. Puede ser hielo, claro, pero puede tambi�n ser piedra, metal, madera u otra cualquier materia que tenga esas caracter�sticas de consistencia y forma. Pero basta ya de gramatiquer�as y vayamos a otra cosa... Dos dudas me atormentan. La primera: �cu�l es la capital de Dakota del Sur? La segunda: �el futbol mexicano es reflejo de nuestra pol�tica, o la pol�tica mexicana es el reflejo del futbol? No me refiero a nuestro pobre desempe�o en ambos campos, el del deporte de las patadas y el del futbol. Hablo de esa violencia f�sica y verbal que igual se mira en los estadios que en el recinto de la C�mara de Diputados. Las autoridades del futbol -porque han de saber ustedes que el futbol tiene autoridades- han prohibido ya que entren a los estadios las barras o porras de los equipos visitantes, a causa de la violencia que promueven. Recordando lo que vimos el a�o pasado �estar� cercano el d�a en que se prohiba tambi�n que los diputados entren a la C�mara de Diputados? Parece que el decoro en la conducta se ha perdido. Por eso vemos esos hinchas desatados; por eso contemplamos el ruin comportamiento de esos hirsutos diputados y diputadas que maldicen peor que carretoneros, golpean como jaques de barriada y trepan igual que micos a las curules y a las mesas. Por eso tambi�n se miran en las calles de la Ciudad de M�xico esas pat�ticas mujeres que exhiben sus verg�enzas -cobrando, desde luego- para protestar por esto y por lo otro. La convivencia social se degrada con esas demostraciones de incivilidad que lo mismo se ven en los estadios que en los recintos parlamentarios y en la calle. Si estuvieran aqu� el hogar, la escuela y las iglesias yo los reprender�a con gran severidad, pues quiz� en sus fallas est� el origen de todo esto. Pero como no est�n entonces paso a retirarme, no sin antes narrar un �ltimo chascarrillo... El se�or lleg� muy moh�no a su casa. Le cuenta a su esposa: "Me fue muy mal en el examen m�dico que me hicieron para entrar al club de nataci�n. De hecho, me fue peor que a todos los dem�s". Inquiere su esposa, preocupada: "�Qu� fue lo que pas�?". Relata �l: "�ramos tres aspirantes a ingresar. El doctor hizo que nos quit�ramos la ropa a fin de ver si padec�amos alguna enfermedad ven�rea. Revis� lo del primero y le dijo: "Lo encuentro bien". Revis� lo del segundo y le dijo: "Lo encuentro mal". Pregunta la se�ora, inquieta: "Y �por qu� dices que a ti te fue peor? �Qu� te dijo el m�dico?". Responde el se�or con voz sombr�a: "Me dijo: 'No lo encuentro'"... (Otro soponcio para do�a Tebaida)...FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
Lleg� sin avisar y se present� a s� misma:
-Soy la letra ese, su segura servidora.
Not� que farfullaba al hablar, cosa m�s propia de la letra efe que de la ese. Le pregunt�, sin embargo:
-�En qu� la puedo servir?
Respondi� con tartajosa voz:
-Me molesta que la gente diga a prop�sito de los borrachos: "Caminan haciendo eses". Tal expresi�n me denigra injustamente.
Yo iba a decirle que no deb�a darse por aludida. Aquella era una frase hecha que no llevaba segunda intenci�n. Pero en eso sent� su aliento: ol�a a alcohol. Tuve l�stima de la pobre letra ese. Seguramente beb�a para olvidar su pena. Ya no le dije nada. Ella me mir� con ojos vidriosos y luego se alej�. Al caminar iba haciendo eses.
�Hasta ma�ana!...
Jueves 8 de febrero.
Cat�n
Oralidad
La historia que voy a contar enseguida es una extra�a historia. Cualquier moralista dir� que es inmoral, y sin embargo tiene una moraleja. He ah� el mejor fruto de la inmoralidad: nos hace ver las bondades que tiene la moral. Lean, pues, mis cuatro lectores la singular narraci�n que viene ahora, y aprendan la moraleja en que concluye... Un hombre llamado Pitoncio llevaba una vida de cr�pula y libertinaje. Cansado de vivir as� decidi� sentar cabeza. Busc� una linda chica, decente, de buenas familias, se puso de novio con ella y poco tiempo despu�s le propuso matrimonio. Los padres de Rosil� -as� se llamaba la muchacha- no se decid�an a aceptarlo: conoc�an su pasada vida de hombre mujeriego. Finalmente cedieron a las instancias de su enamorada hija y dieron su autorizaci�n para que el matrimonio se llevara a cabo. Pitoncio, sin embargo, empez� a notar algo raro: la mam� de su novia, mujer todav�a joven, y tan atractiva o m�s que su hija, lo ve�a con mirada sugestiva. Su experiencia de seductor lo llev� prontamente a una conclusi�n: la bella se�ora le estaba coqueteando. Si alguna duda ten�a de eso, toda incertidumbre se disip� cuando unos d�as antes de la boda la madre de la muchacha lo llam� por tel�fono. "Pitoncio -le dijo-. Quiero revisar contigo algunos detalles de la fiesta. Rosil� no est� en casa; mi marido tampoco; de modo que dispondremos de un par de horas para hacer eso... y quiz� algunas otras cosas m�s". Se dirigi� Pitoncio, pues, a la casa de su prometida. La guapa mujer lo recibi� con un abrazo y un beso tentadores, y lo condujo a la sala. Ah� le ofreci� una copa y puso m�sica suave en el est�reo. Luego se sent� junto a �l y le tom� las manos. "Esc�chame -le dijo-. Seguramente habr�s notado que me atraes mucho. Tambi�n me he dado cuenta de que mis encantos no te son indiferentes. No soy mujer que oculte sus deseos: me gustar�a pasar un rato contigo. Nos encontramos solos; podemos dar libre curso a nuestros sentimientos. Lo haremos por primera y �ltima vez; esto no se repetir�. Piensa en mi proposici�n mientras terminas tu copa. Yo ir� a la rec�mara a prepararme para recibirte. Si tu deseo coincide con el m�o, sube. Si no, simplemente vete, y haremos como si nada hubiera sucedido". As� diciendo la hermosa dama subi� por la escalera con voluptuosos movimientos. Pitoncio qued� ah�, at�nito, alelado. Se recuper� luego de su estupor y sali� de la casa a todo correr. �Sorpresa! En el jard�n estaba el padre de su novia. El se�or lo abraz�, conmovido, y le dijo con voz llena de emoci�n: "�Pitoncio, hijo m�o, has superado la prueba! Debes saber que mi esposa y yo te pusimos una trampa. Si hubieses ca�do en ella habr�amos sabido que eras el mismo de antes. Pero resististe la tentaci�n, y huiste de ella. Has demostrado as� que eres un hombre nuevo. Mereces por tanto ser el esposo de nuestra hija. �Bienvenido seas a la familia!"... Aqu� acaba la historia. Como mis cuatro lectores pueden ver, tiene final feliz. Espero que la hayan disfrutado. �Y la moraleja? Ah s�; se me olvidaba. La moraleja es �sta: siempre deja tus condones en el coche... Sol�n, legislador de Atenas, ten�a clara idea de la justicia. Un ateniense le pregunt� una vez: "�Cu�ndo reinar� la justicia entre nosotros?" Y respondi� aquel sabio: "Cuando en presencia de la injusticia quienes no la sufren se indignen tanto como los que la sufren". La tardanza en la impartici�n de la justicia es una de las peores formas de injusticia. Muchos mexicanos sufren los efectos de la lentitud en los procesos judiciales, lentitud causada por formas y procedimientos que tiene antig�edad de siglos y que no han sido renovados para enfrentar las condiciones de los nuevos tiempos. Desde ese punto de vista la oralidad de los juicios no es imitaci�n de la justicia de otros pa�ses: es b�squeda de remedio a la injusticia que vemos en el nuestro... FIN.
Armando Fuentes Aguirre
Mirador
Cuando llegas a m� en el sue�o, Terry, el sue�o se hace vida y vuelves a estar conmigo igual que ayer. Otra vez eres mi amado perro cocker, y otra vez oigo tus ladridos jubilosos, y veo tus ires y venires, y miro tu amorosa mirada puesta en m�.
Perder un perro como t�, mi Terry, es perder un claro amigo. Pienso en los a�os que me acompa�aste, y tu ausencia me duele con un manso dolor. Por eso cuando te sue�o es como si yo mismo me so�ara.
Ahora me pregunto, Terry, si te habr� merecido. �Estuve a la altura de tu perfecto amor? Seguramente no: nuestro ser de hombres no tiene la inocente perfecci�n de las dem�s criaturas: la piedra, el �rbol, t�... Perdona, Terry, pues, mi ser humano. Ven a m� en el raro misterio de los sue�os, y dime con tu mirada de agua limpia que aunque sea en el sue�o siempre regresar�s.
�Hasta ma�ana!...
Mi�rcoles 7 de febrero. Castigo o venganza
En la cena de gala se hablaba de cosas que daban placer. Una se�ora dijo que su m�s grande gozo era la lectura. (Seguramente ya no estaba en la edad en que natura da m�s goces que cultura). Otro invitado declar� que su mayor gusto era la buena comida. (Quiz� el �nico pecado de la carne que pod�a cometer ya era la gula). El general Carrilleras proclam� con voz ronca de cuartel: "Yo cuando siento el placer m�s grande es cuando me vengo". Se hizo un profundo silencio entre la concurrencia. "S� -remat� el hirsuto m�lite-. Porque la venganza es dulce". En efecto, una manida frase afirma que la venganza es el placer de los dioses. Pobres dioses deben ser �sos, que hallan gusto en pasiones tan humanas. Deber�an aprender de aquel se�or que supo que su esposa y un cierto amigo suyo se entend�an. Cobr� la peor venganza imaginable: se la dej�... Digo todo esto porque los se�ores del PRD enderezan ahora una de sus acostumbradas embestidas contra los consejeros del Instituto Federal Electoral, en forma particular contra su consejero presidente. Demandan que sean removidos de su cargo y sustituidos por otros, de preferencia nombrados por los atacantes. Hay quienes dicen que los perredistas hacen eso para castigar a los miembros del IFE por no haberle dado el triunfo a L�pez Obrador. La apreciaci�n no es acertada. En primer lugar, a nadie se ha de dar lo que en derecho no le pertenece. Y est� probado hasta la saciedad que AMLO fue derrotado por su mayor enemigo: �l mismo. En segundo lugar una cosa es aplicar un castigo y otra muy diferente es ejercer una venganza. El castigo mira al bien del castigado. La venganza, en cambio, s�lo produce satisfacci�n al vengador. El padre castiga a su hijo para corregirlo; la sociedad castiga al delincuente para hacerlo volver al buen camino. (Por eso la pena de muerte no es castigo, sino venganza pura.) El que cobra venganza busca dar salida a su rencor. Para vengarse de los consejeros electorales, que cumplieron su funci�n conforme a la ley y no se plegaron a las desatentadas exigencias de AMLO, los perredistas ahora los atacan y piden la integraci�n de un nuevo consejo. Es urgente legislar para que los partidos no tengan injerencia en la designaci�n o remoci�n de los consejeros electorales. As� como ser�a absurdo que el juez fuera nombrado por aquellos a quienes va a juzgar, as� tampoco los encargados de vigilar a los partidos deben ser propuestos por las organizaciones pol�ticas. Esos consejeros deben ser ciudadanos independientes, libres no s�lo del poder estatal, sino tambi�n de la influencia partidista. Ya di mi opini�n. Si el pa�s no la escucha, en su salud lo hallar�... Un m�dico geront�logo dio una conferencia. Alguien le pregunt�: "Doctor: si un hombre de 60 a�os se casa con una muchacha de 20, �puede esperar descendencia?". "A veces s�" -respondi� el especialista. Inquiri� otra persona: "Y si un hombre de 80 a�os se casa con una mujer de 20 �puede esperar descendencia?". Contesta el facultativo: "Entonces seguramente debe esperarla"... El jefe de personal se percat� de que una secretaria y un empleado de la oficina llevaban el mismo apellido. Le pregunta a la muchacha: "�Alguna relaci�n?". "Seis -responde ella-. Pero no en horas de trabajo"... Lleg� un se�or de edad madura a una farmacia y pidi� un preservativo. Le dice el encargado: "�C�mo lo quiere? �Grande, regular o chico? �Con o sin lubricante? �Liso o corrugado? �Blanco o de color?". Pregunta t�midamente el se�orcito: "�Tiene uno con varillas?"... FIN.
Mirador
El viajero llega a Toledo y siente que ha llegado al coraz�n de Espa�a. Aqu� toda belleza es honda y todo sentimiento es alto. El r�o abajo, la catedral arriba, y suspendida entre el cielo y la tierra la hermos�sima ciudad con su antiguo prestigio y su nobleza.
Isabel la Cat�lica amaba a Toledo con especial amor. Cuando alguien hac�a el encomio de otra ciudad ella la comparaba con Toledo, y dec�a: "Si tan grande, no tan fuerte. Si tan fuerte, no tan grande".
Grande y fuerte es Toledo, tan grande y fuerte como Espa�a. De esa estirpe venimos nosotros. Quiz� por eso el viajero siente ah� con mayor sentimiento el h�lito de eternidad que late en su idioma y en su fe. En Toledo el coraz�n se bru�e como un acero bien templado, y el alma se afila y sube como una lengua de fuego pintada por El Greco.
�Hasta ma�ana!...
Martes. 6 Con justicia
Grave responsabilidad es �sta m�a, de orientar a la Rep�blica. La llevo como un pesado fardo que me agobia. Por las noches me desvela el pensamiento de no poder cumplir a cabalidad esa misi�n. Pero, �qui�n puede oponerse al designio de los hados? Ellos fueron quienes echaron esa carga sobre m�, y ahora debo llevarla sin protesta. Mayor es el gravamen cuando veo que muchas veces la Rep�blica no hace aprecio de mis orientaciones. Hace unos d�as, por ejemplo, suger� que con medidas prudentes el Gobierno atemperara los efectos del aumento de precio en la tortilla, alimento b�sico de los mexicanos. �Qu� sucedi�? Se hizo un pacto lleno de vaguedades que fue un ejemplo m�s de ese m�tico objeto legendario, la carabina de Ambrosio. De ah� se han agarrado algunos revolvedores de masas para sacar a su gente a la calle y dar al mundo la impresi�n de que -otra vez- M�xico est� al borde del despe�adero. No ponga Calder�n banderas en manos de sus enemigos. Modere los efectos de las leyes del mercado con disposiciones que eviten que la situaci�n de los pobres se haga m�s aflictiva a�n. Los enemigos de la causa democr�tica est�n agazapados. (Al o�r eso la causa democr�tica se pone atr�s de m�, vuelve la vista a todas partes y me pregunta con angustia: "�D�nde, d�nde?"). Los agitadores de siempre quieren que al Presidente y a M�xico les vaya mal, para que a ellos les vaya bien. Calder�n es hombre sensible a las carencias del pueblo. Mire por la gente pobre, y sea su gobierno, antes que todo, un gobierno de justicia social en bien de los m�s necesitados... El doctor le dice a su paciente: "Le tengo dos noticias, una buena y una mala. �Cu�l quiere primero?" "La buena" -responde el individuo. Declara el facultativo: "La entrepierna le va a crecer cinco pulgadas de largo y dos de ancho". "�Fant�stico, doctor! -se alegra el hombre-. �Y la mala noticia?" Responde el m�dico: "Es elefantiasis"... Una se�ora le cont� a cierto comediante: "Hace unos meses mi esposo, nuestra hija y yo fuimos a ver su show. Nos gust� mucho. A la salida, por desgracia, fuimos asaltados por unos maleantes en el estacionamiento del teatro. Mataron a mi marido, violaron a mi hija y a m� me golpearon de tal modo que fui a dar al hospital. Estuve en coma varios meses, hasta que por fin recobr� el conocimiento. Sal� del hospital, y ahora tengo problemas para ver, para o�r y para caminar". Dice el comediante: "�As� que le gust� mi show?"... El tigre le propone a la tigresa: "�Qu� te parece si esta noche nos aventamos el salto del hombre?" Y el perrito le dice a la perrita: "�Por qu� no lo hacemos ahora de hombrecito?" (No le entend�)... La se�ora le pide a su marido: "Viejo, lleva a mi mam� al zool�gico". "�Ah no! -protesta el tipo-. �Si la quieren que vengan por ella!"... En la fiesta uno de los invitados le dice a otro: "�Mire nom�s aquella mujer! �Qu� piernas! �Qu� bubis! �Qu� pompas!... �Me gustar�a tir�rmela!" "��igame! -protesta el otro-. �Esa se�ora es mi esposa!" Aclara el primero: "Pagando, �eh? Pagando"... Aquel pol�tico se present� de candidato a una elecci�n. Por la noche lleg� a su casa desolado. Le dice a su mujer: "Obtuve nada m�s tres votos". "�Tres votos! -exclama furiosa la se�ora-. �Ah, canalla! �Ahora s� que hay en tu vida otra mujer!"... Lleg� un sujeto al departamento de perfumer�a de una tienda de departamentos y le pidi� a la encargada: "Quiero una loci�n que atraiga a las mujeres". Le informa la muchacha: "Tengo �sta que gusta mucho a las damas. Se llama 'Quiz�'. Cuesta 4 mil pesos". "Se�orita -replica el individuo-. Por 4 mil pesos no quiero una que se llame 'Quiz�'. Quiero una que se llame 'Ahuevo'"...FIN.
Mirador
Don Abundio es sabio conocedor de la naturaleza humana. La otra tarde se top� con un amigo al que hac�a alg�n tiempo no miraba.
-�Qu� gusto verte! -le dijo al tiempo que lo abrazaba con alegr�a-. �Pens� que te hab�as muerto!
El otro, sorprendido, pregunt�:
-�Por qu� pensaste eso?
Contest� don Abundio:
-Porque �ltimamente he o�do hablar muy bien de ti.
Don Abundio es gran conocedor de la naturaleza humana. Sabe que s�lo hablamos bien de los dem�s cuando ya no pueden escucharnos��..�Hasta ma�ana!...
Lunes. 5 La ley
Aquella se�ora era v�ctima de una neurosis incurable. Muchas veces hab�a amenazado con suicidarse, tanto que sus familiares acabaron envi�ndola con un siquiatra. El analista se hart� tambi�n de sus constantes amagos. Cierto d�a que la se�ora anunci� de nueva cuenta su decisi�n de privarse de la vida, le dice el siquiatra con enojo: "Basta ya de teatro, se�ora. Si en verdad quiere suicidarse le voy a decir la mejor manera de hacerlo: vaya usted a su casa y p�guese un tiro en el coraz�n". "Muy bien -acept� el reto la mujer-. Nada m�s d�game cu�l es el sitio exacto del coraz�n". Respondi� el facultativo: "Est� a la altura de su seno izquierdo". La se�ora sigui� las instrucciones al pie de la letra: fue a su casa y se dio un tiro donde el doctor le dijo que estaba el coraz�n. Poco despu�s ingres� al hospital con una herida de bala en el tobillo... Le dice la guapa secretaria al office boy: "Mercuriano: aqu� tienes una lista de art�culos de oficina que quiero que vayas a comprarme: l�pices, hojas, tinta, p�ldoras anticonceptivas..." ... Ahora que cumple a�os me pregunto si la Constituci�n tiene madre. No es improcedente la pregunta, ni con ella falto al respeto que se debe a la m�xima ley de la Rep�blica. Pregunto si la Constituci�n tiene madre porque hoy por hoy ni aun ella misma reconocer�a a la hija que pari�. Tantas reformas se han hecho a nuestra carta magna que ya es otro documento, distinto radicalmente del original. Los ideales y principios originales han sido contradichos en m�s de una ocasi�n por esas reformas, algunas muy poco afortunadas. Es cierto: las leyes son efecto de las circunstancias sociales, de una realidad que el legislador incorpora a la norma. En eso consiste la vigencia de la ley. Sin embargo, los cambios hechos a la Constituci�n de M�xico no siempre han sido resultado de las mudanzas de la sociedad, ni adaptaci�n al tiempo nuevo: en muchas ocasiones han sido fruto del capricho del Presidente en turno, o resultado de alguna coyuntura ef�mera que se tradujo en un nuevo parche a la legislaci�n constitucional. En cierta ocasi�n un periodista le pregunt� a Vasconcelos de qu� color era la Constituci�n: blanca o roja. El color blanco se atribu�a a las constituciones liberales; el rojo a las de contenido socialista. Respondi� con agudeza el oaxaque�o: "No es blanca ni roja: es violada". Hay que a�adir que en trat�ndose de nuestra m�xima ley hay violaciones legales. En esa categor�a caben muchas de las arbitrarias reformas que se han hecho a la norma fundamental. Y m�s no digo, porque me voy a encaboronar, y no es bueno encaboronarse en d�a de asueto... "�Chin! -se lamentaba un individuo-. �Todo lo que me gusta engorda, produce c�ncer, es pecado o est� casada!"... Una vedette era famosa por sus perfectas piernas, merced a las cuales hab�a triunfado en su dif�cil profesi�n. Cierto d�a le dijo llena de orgullo a una compa�era: "�Mis piernas son mis mejores amigas!" "�De veras? -responde la otra con intenci�n-. �Y entonces por qu� dejas que a cada rato se te separen?"... La exuberante muchachona sube al atestado autob�s. Al no encontrar asiento le dice a un se�or: "Disculpe, caballero: �no ser�a tan amable de cederme su asiento? Estoy embarazada". "�Perdone usted, se�ora! -exclama el tipo sinceramente apenado poni�ndose de pie-. Es que no se le nota. �Cu�nto tiempo tiene usted de embarazo?" "Posiblemente una media hora -contesta la muchacha-. Y vengo muy cansada"... FIN.
Mirador
Por esta sola vez, y sin que el caso siente precedente, el se�or Cantalarrana adopta la forma de un negociante inmoral.
El se�or Cantalarrana sac� una inmensa fortuna de la nada. Con el dinero ajeno se hizo rico. Simul�, enga��, defraud�, supli� voluntades con mentira, torci�, viol� la ley o la menospreci�. Y se hizo rico.
Si el se�or Cantalarrana tuviera un adarme de verg�enza, que es la forma que la conciencia toma en quien la tiene, tendr�a que reconocer que la c�rcel deber�a ser su natural habitaci�n.
Pero el se�or Cantalarrana perdi� la conciencia mientras buscaba su dinero. As�, lee los peri�dicos y sabe del encarcelamiento de otros ladrones como �l.
Y se molesta mucho el se�or Cantalarrana. Pose�do de santa indignaci�n exclama con disgusto:
- �Caramba! �En este pa�s ya no se puede trabajar!
�Hasta ma�ana!...
Domingo. 4 Indemnizaci�n
El hijito de don Cornilio le pregunta: "Papi: �t� tienes muy buen est�mago?". "Regular, nada m�s, hijo -responde el buen se�or-. �Por qu� me lo preguntas?". Explica el peque��n: "Es que el vecino le dijo algo a mi mam�, y ella le contest�: 'No te preocupes. Mi marido se traga cualquier cosa"'... Don Martiriano y do�a Jodoncia estaban viendo la televisi�n. Apareci� de pronto en la pantalla Salma Hayek. La atenci�n de don Martiriano se agudiz�, lo cual no pas� inadvertido para su fiera esposa. "�Qu�? -pregunta atufada la se�ora-. �Te gusta?". "�Bah! -contesta muy asustado don Martiriano intentando un gesto de desd�n-. Qu�tale la belleza, la sensualidad, la simpat�a, la gracia, la inteligencia, el talento, los ojos, la nariz, la boca, la frente, el pelo, las orejitas, el cuello, los hombros, los brazos, las manos, el busto, la cintura, las caderas, los muslos, las piernas, los pies y lo dem�s y �qu� queda?"... La se�orita Himenia Camafr�a, madura se�orita soltera, se fue a confesar con su director espiritual. Le pregunta �ste: "De noche, ya en tu cama, �no llegan malos pensamientos a molestarte?". "-S� llegan, padre -reconoce con humildad la se�orita Himenia-, pero no me molestan"... La mam� de Pepito le toma la cara con las dos manos y apret�ndosela en forma juguetona le pregunta mimosa: "�De qui�n es este muchachito tan bonito?". Pepito la mira con severidad. Le dice muy molesto: "No me vayas a salir ahora con que no sabes qui�n es mi pap�"... "De modo -prosigue el juez -que en medio de la fiesta, el se�or Vilencio lo vio a usted, y luego se le abalanz� esgrimiendo una botella con intenci�n de golpearlo. D�game: en ese momento, �usted no ten�a nada en las manos?". "S�, se�or juez -responde el tipo-. Ten�a en las manos el busto de la esposa del se�or Vilencio"... El antrop�fago chupa goloso el �ltimo huesito y luego dice: "�L�stima que madre s�lo haya una!"... El padre de familia le dice a su hija Chicholina: "Si vuelves a llegar tarde por andar con tu novio te voy a dar unas nalgadas como cuando eras ni�a, pero m�s fuertes". "�Ay, no, pap�! -se sobresalta Chicholina-. �Qu� va a decir Pitoncio cuando me vea llena de moretones!"... El novio era de Chiapas, y llev� a su flamante mujercita a pasar la luna de miel en su lugar de origen. Cuando regresaron, la reci�n casada le cont� a una amiga: "Visitamos los lugares m�s lindos de Chiapas: Tuxtla, Chiapa de Corzo, San Crist�bal...". Pregunta la amiga: "�Y el Sumidero?". "De eso despu�s te platico" -responde la muchacha poni�ndose muy colorada... Con acento dram�tico, Facilisa le dice a su amante: "Mi marido lo sabe todo". "�Fant�stico! -se entusiasma el tipo-. �Preg�ntale qui�n va a ganar el Superbowl, para apostar!"... En el jard�n, la cigarra le dice a su insistente gal�n: "Te digo que no. El m�dico me prohibi� el cigarro"... El hijo mayor de Babalucas embaraz� a una muchacha, y Babalucas tuvo que indemnizar a la familia. El segundo hijo de Babalucas se meti� en un l�o igual, y Babalucas debi� hacer otro fuerte desembolso para cubrir los gastos. Lo mismo sucedi� con el hijo menor: otra muchacha embarazada, y otra indemnizaci�n. Poco despu�s lleg� la �nica hija de Babalucas. Contrita y gemebunda dijo: "�Mi novio me embaraz�!". "�Por fin! -se alegra Babalucas-. �Ahora cobraremos nosotros!"... FIN.
Mirador
HISTORIAS DE LA CREACI�N DEL MUNDO
El Se�or hizo al pino.
Lo hizo alto y erguido, gallardo habitante de la sierra.
El Se�or hizo al roble.
Lo hizo firme y duradero, desaf�o del viento en las tormentas.
El Se�or hizo a la palma.
La hizo gr�cil y airosa como mujer cimbre�a.
El Se�or hizo otro �rbol.
Y no le dio belleza alguna.
El �rbol se ech� a llorar.
As� naci� la belleza del sauce llor�n.
�Hasta ma�ana!...
Sabado. 3 Dos moradas
Don Cr�sido, rico empresario, conoci� en una fiesta a una chica de hermoso rostro y voluptuosas formas. Le dice la muchacha llena de exaltaci�n: "�Don Cr�sido, soy su m�s ferviente admiradora! �Tanto lo admiro que, si quiere, ahora mismo le hago el amor en el modo m�s apasionado y lleno de variedad que pueda usted imaginar!". "�Ah s�? -responde con m�dico inter�s el dineroso se�or-. Y �cu�l ser�a mi ganancia?"... En la mullida suavidad del lecho, sir Lancelot se acerc� a lady Guiniv�re. "�Otra vez?" -pregunta ella. Responde, comedido, el caballero: "Milady, hace tres d�as que no me dais vuestra tibieza". Replica ella: "Quiero decir, sir Lancelot, que las Cruzadas ya acabaron. �Y otra vez quer�is hacerlo con la armadura puesta?" (Qu� inc�modo. Deja la frialdad: los rechinidos)... En el noreste mexicano hay dos hermosos recintos universitarios: el Paraninfo del Ateneo Fuente, de Saltillo, y el Aula Magna del Colegio Civil de Monterrey. Sitios llenos de historia son los dos, e instituciones muy amadas. Recientemente, el Paraninfo atene�sta fue objeto de trabajos que le restituyeron su belleza original. Tambi�n se emprendieron obras de remozamiento para hacer que el Colegio Civil volviera a ser lo que antes fue: uno de los m�s nobles edificios de la ciudad regiomontana. Merecen reconocimiento los rectores de las universidades de Coahuila y Nuevo Le�n, ingeniero Jes�s Ochoa Galindo e ingeniero Jos� Antonio Gonz�lez Trevi�o, pues con eso preservan herencias del pasado y hacen de ellas presente rico en frutos. Yo tengo memorias entra�ables en esos dos recintos. Bachiller lleno de bachiller�as, en el Paraninfo del Ateneo Fuente particip� con sonoras peroratas en aquellos cursis concursos de oratoria tan de moda en la mitad primera del pasado siglo. Era yo entonces vehemente iconoclasta. Cosas de la edad. Las derechas, capitaneadas por un buen sacerdote, silbaban y pateaban mientras hablaba yo. Me volv�a hacia el adalid de las cat�licas falanges y le ped�a con simulada mansedumbre: "Padre: apaciente a sus ovejas". Muchos a�os despu�s, en la se�orial Aula Magna de la Universidad nuevoleonesa, di cursos de historia y literatura mexicanas. Se llenaba el recinto con gente de toda edad y condici�n. Recuerdo que al terminar mi primera clase la numerosa audiencia no supo qu� hacer. Se oy� una estent�rea voz de hombre que puesto en pie grit�: "�Aplaudid, manos ociosas!" Y se desgran� un largo aplauso, inolvidable. Quien grit� era Mario, aquel hidalgo de porte quijotesco que se ganaba la vida dej�ndose retratar por los turistas, con un halo de palomas, en la Plaza Hidalgo. Las casas son cosas preciosas, y m�s si en ellas viven el bien, la belleza y la verdad. Estas dos moradas de la cultura, el Aula Magna del Colegio Civil de Monterrey, y el Paraninfo del Ateneo Fuente de Saltillo, seguir�n con nueva vida su dilatada vida... En el curso del largo vuelo en jet el ni�ito le hac�a preguntas a su cansado padre. El pobre se�or lo �nico que ansiaba era dormir. "Papi: �verdad que los perros tienen perritos?". "S�, hijo: los perros tienen perritos". "Y �verdad que los gatos tienen gatitos?". "S�, nene: los gatos tienen gatitos". "Y �verdad que los peces tienen pececitos?". "S�, peque�o: los peces tienen pececitos". "Ahora dime, papi -pregunta el chiquil�n-. Los aviones �tienen avioncitos?". El se�or, harto ya del interrogatorio, vio en aquella pregunta una oportunidad para librarse por unos momentos del tenaz chiquillo. Le contest�: "Eso, hijo, tendr�s que pregunt�rselo a la azafata". Va el ni�o con la aeromoza y le pregunta: "Se�orita: si los perros tienen perritos, los gatos tienen gatitos, y los peces tienen pececitos; los aviones �tienen avioncitos?". Sin vacilar responde la azafata: "Algunos s�, pero los de nuestra compa��a no". "�Por qu�? -pregunta con curiosidad el chamaquito. Explica sonriendo la muchacha: "Porque siempre salen a tiempo". (No le entend�)... FIN
Mirador
Santa Malina es una santa de la cual raras veces se oye hablar.
Vivi� en el siglo tercero de nuestra era, y dio su vida por la fe. Virgen y m�rtir, durante mucho tiempo recibi� veneraci�n en los altares. Ahora est� olvidada.
Nadie lo sabe, pero de vez en cuando Santa Malina vuelve al mundo. Entra, invisible, en las alcobas de las j�venes casadas y mira llena de rubores lo que ah� sucede. Tambi�n contempla a las madres que arrullan a sus hijos en la cuna.
Los claros ojos de Santa Malina se llenan entonces de tristeza, y la doncella se ve m�s virgen y m�s m�rtir que nunca. No lo dice, pero ahora piensa que debi� haber escogido la vida y no el martirio. La vida es fuente de la vida. Los martirios s�lo traen consigo m�s martirios. Haber aprendido eso es lo que hace que los claros ojos de Santa Malina se llenen de tristeza.
�Hasta ma�ana!...
Viernes. 2 Compa�eros civiles
Sobre la mesa se ve una flor, y una sonrisa en el rostro de todos los presentes. La oficial del Registro Civil, Luz Alicia Rivera Berrueto -hija, por cierto, de amigos muy queridos-, entrega a la pareja el acta correspondiente y dice: "Las declaro compa�eros civiles. Pueden abrazarse". As� se llev� a cabo en Saltillo la que se ha llamado "primera boda gay" en el pa�s. La fotograf�a de las dos mujeres unidas ante la ley por un "Pacto Civil de Solidaridad" dar� la vuelta al mundo (cosa nada dif�cil hoy en d�a), y har� que mi ciudad alcance m�s fama de la que ya de por s� tiene en el planeta. Ser�n muy encontradas las opiniones sobre esto, ciertamente. Y qu� bueno, porque las opiniones deben encontrarse. Yo, por mi parte, alabo y reconozco a quienes promovieron una legislaci�n que tiende a aliviar las consecuencias de la injusta discriminaci�n y hostilidad que aun hoy sufren las personas de orientaci�n homosexual. Pienso que esa legislaci�n ser� uno de los mejores frutos del actual sexenio en mi natal Estado. La nueva normatividad no se opone ni lesiona a la instituci�n matrimonial. Atiende, s�, las necesidades afectivas y sociales de aquellos cuyas uniones no son reconocidas legalmente, y que por tanto quedan en situaci�n de desventaja frente a otros miembros de la comunidad. Entre ellos est�n tambi�n las personas heterosexuales que viven en concubinato. Su uni�n, aunque objeto de tratamiento por el C�digo Civil, sigue siendo meramente de hecho, pues se crea sin formalidad o solemnidad legal alguna, y en el mismo modo cualquiera de quienes en ella viven la puede terminar. Con este pacto lo que es una simple uni�n libre pasa a ser una uni�n legal, intermedia entre el matrimonio y el concubinato. Tampoco es extremista la nueva legislaci�n. No otorga, por ejemplo, a los compa�eros civiles del mismo sexo el derecho a adoptar hijos. Tampoco se podr� compartir la patria potestad o la custodia de los hijos de alguno de los integrantes de la pareja. Lo que se hace es dar existencia legal a una uni�n afectiva libremente decidida por dos personas, sea cual fuere el sexo de los que pactan esa uni�n. En el caso de las personas del mismo sexo, su uni�n ya es reconocida legalmente, con mayores o menores efectos, por numerosos pa�ses avanzados. En M�xico es creciente la aceptaci�n por parte de la sociedad de las personas homosexuales, y de su vida en pareja. Con eso se superan prejuicios del pasado y se remedian desigualdades graves. Estoy orgulloso de que en Coahuila, mi Estado, se haya dado ese importante paso en bien de una convivencia social m�s justa y m�s humana... Aquel antrop�fago com�a �nicamente alambristas de circo. El m�dico le hab�a recomendado una dieta balanceada... Un pobre alba�il cay� de lo alto de un edificio de 100 pisos. En el velorio un compadre suyo, pose�do de dolor -y pose�do tambi�n de vino-, daba el p�same a la viuda. Ella gime: "�Su compadre se fue al Cielo, compadrito!". "�Ah jijo! -exclama el beodo, boquiabierto-. �Tanto as� rebot�?"... Un hombre y una mujer j�venes llegaron a la consulta de un sic�logo del Seguro. Le dijeron que no disfrutaban mucho su relaci�n amorosa, y le pidieron que los observara a ver qu� estaban haciendo mal. El especialista los vio llevar a cabo la coici�n y les dijo que todo lo hac�an bien. Una semana despu�s volvi� la pareja. Y la siguiente semana regres� otra vez. El sic�logo, intrigado, pregunt� al hombre porqu� insist�an en volver, si ya les hab�a dicho que todo estaba bien. Respondi� el tipo: "Ella es mi amiguita. Venimos aqu� porque el motel nos cuesta 400 pesos, y aqu� no pagamos nada"... FIN.
Mirador
Toda palabra es una maravilla. Cada una es testimonio de nuestra humanidad, y es tambi�n preciosa herencia del pasado o creaci�n flamante de los tiempos de hoy.
Yo siento veneraci�n por las palabras, y m�s porque de ellas vivo. Cuando aprendo algo acerca de una se me alegra el d�a. Supe ayer, por ejemplo, el origen de la palabra "ponche". Viene del ingl�s "punch", y �ste del hindi "panch", y �ste del s�nscrito "panca", t�rmino milenario que significa "cinco". Cinco era el n�mero de los ingredientes usados originalmente en la preparaci�n de la bebida: agua, t�, az�car, lim�n y lo que le da al ponche su "punch": alcohol.
Hoy es el d�a de la Candelaria. En muchos hogares de mi ciudad se har�n las tradicionales "levantadas", entra�able celebraci�n que cierra el ciclo de la Navidad. Alrededor del Ni�o Dios se congregan la familia y los amigos, y estrechan sus v�nculos de amor. En mi casa -que es la tuya- me espera un ponche con m�s humos que los que salen de la taza. Lo beber� con mayor gusto ahora que s� por qu� se llama ponche.
�Hasta ma�ana!...
Jueves. 1 A su rancho
Lleg� don Astasio a su casa y, como siempre, hall� a su mujer entrepiernada con un desconocido. El pobre se�or colg� su americana en el perchero, lo mismo hizo con el sombrero y la bufanda, y fue luego a buscar la libretita donde anotaba palabras denostosas para enrostrar a la infiel en esos casos. Regres� y le dijo sin perder la compostura: "Falena". Ella, ocupada como estaba, no hizo aprecio de la deturpaci�n. Prosigui� sus vaivenes y meneos, pues no le gustaba interrumpir algo que hab�a comenzado. Dec�a que eso era falta de responsabilidad. Otra vez repiti� don Astasio con voz de tenedor de libros: "Falena". Entonces s� la pecatriz se molest�. "�Pero, Astasio! -protest� enojada-. �No ves que estoy atendiendo a la visita?"... Hay palabras que caen del idioma/ como hojas que caen de los �rboles. Estos dos versos decas�labos, que algo tienen de rima becqueriana, me los inspir� la palabra "falena". Antes se usaba mucho ese vocablo, no en su sentido recto -la falena es una mariposa-, sino con la connotaci�n peyorativa que don Astasio emple�: mariposilla, mujer de vida galante. �Por qu� a las musas de la noche se les llamaba falenas? Nobles se�oras son ellas, si no v�rgenes s� m�rtires, santas del arrabal. Rodolfo Rodr�guez El Pana, gran torero y gran gitano, les rindi� homenaje en su precioso brindis, uno de los m�s bellos que se han hecho en la historia de la torer�a. "Falenas" eran llamadas esas damas porque -como las mariposas nocturnales- son atra�das por las luces que brillan en la oscuridad. Tambi�n los reflectores de la escena p�blica llaman a algunos con fuerza de poderoso im�n. Especialmente aquellos que han gustado las mieles del poder -in�dita expresi�n- no se resignan luego a las grisuras del anonimato. El caso m�s reciente es el de Fox, ahora flamante conferencista. En vez de irse a su rancho, como prometi�, se ofrece a hablar en foros internacionales. Que lo haga, enhorabuena: la ley garantiza la libertad de expresi�n, con tal que no se cause da�o a terceros ni se altere la paz de la Rep�blica. Hay un problema, sin embargo. Cualquier hijo de vecino -por ejemplo yo- puede andar perorando por ah� sin tener m�rito alguno para hacerlo, ni preparaci�n. Pero Vicente Fox fue Presidente de M�xico, y en alguna forma su imagen es en el exterior la imagen del Pa�s. Cuando dispara disparates como �se de "el colombiano Vargas Llosa, ganador del Premio Nobel", Fox no s�lo se exhibe como hombre poco le�do: tambi�n lleva a los extranjeros a pensar aquello de: "Si eso dice pan de huevo, qu� dir� cemita de agua". O sea, si esa incultura muestra quien fue Presidente de los mexicanos, c�mo ser� la ignorancia de todos los dem�s. Generosa fue la naci�n con don Vicente: lo hizo llegar a la m�xima magistratura. Corresponda �l a ese favor con su patri�tico silencio. Vuelva a su rancho, tal como ofreci�, y en �l viva alejado del teatro mundanal y de sus enga�osas luces. La Patria, conmovida, se lo agradecer�... Susiflor se iba a casar. Alguien le pregunt�: "�Cu�ndo ser� la boda?" Contesta ella: "Mi novio dice que en abril; mi pap� que en junio; mi mam� que en agosto... Y la cig�e�a dice que cuanto antes"... Aquel maduro se�or de origen �rabe no hablaba muy bien el espa�ol. Cierto d�a le estaba ense�ando a su peque�o nieto el nombre de los dedos. "Y �ste -le dice mostr�ndole el dedo cordial o medio-, es el dedo vaginal". "�Ahmed! -exclama con esc�ndalo su esposa-. �C�mo le ense�as al ni�o esas cosas?" "�Qu� cosas, mujer? -se sorprende el buen se�or-. �Acaso este dedo no es el que mojamos en la lengua para volver las b�ginas de un libro? 'B�gina uno, b�gina dos'... Es el dedo baginal"... (NOTA: En el norte ese dedo es llamado "el dedo grosero")... FIN.
Mirador
Los geranios son flores muy modestas. Tan modestas que ni siquiera tienen ser individual. Decimos "la dalia" o "la magnolia", pero nunca decimos "el geranio": decimos siempre "los geranios". Exhalan el mismo olor a clavo del clavel, se pintan con iguales colores que la rosa, pero les son ajenos lo mismo la aristocracia de �sta que el casticismo popular de aqu�l.
Por eso yo quiero a los geranios, y en mis nostalgias hay una maceta florecida que riega por las tardes mam� Lata, la madre de mi madre. Llegan los fr�os invernales y los geranios mueren. La implacable tijera podadora los corta hasta la ra�z. Pero vienen los soles abrile�os, y de las mismas ra�ces brotan los renuevos que dar�n m�s flores.
Los geranios, estoy seguro, no temen a la tijera que los corta, pues saben bien que no los matar� del todo. Por lo mismo tampoco yo deber�a sentir miedo de la tijera podadora.
�Hasta ma�ana!...