Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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Martes 31 de enero del 2006.

Mirador

Malb�ne, controvertido te�logo, public� un art�culo en el �ltimo n�mero de "Iter", revista del Departamento de Filosof�a de la Universidad de Stafford. Destaco unos renglones de ese texto:

"... Alguna vez encontraremos que la materia tiene esp�ritu, y que hay en el esp�ritu algo material. Es demasiado pronto para saberlo, pero un d�a la ciencia encontrar� lo que hasta ahora la religi�n y la filosof�a no han podido hallar. Sabremos entonces que la piedra tiene alma, y que eso que llamamos el esp�ritu tiene un cuerpo que hoy no percibimos, pero que alguna vez podremos conocer. La espiritualidad de la materia... La materialidad del esp�ritu... He ah� objetos de conocimiento que alguna vez poseeremos...".

Seguramente esta extra�a meditaci�n de Malb�ne sorprender� a algunos, pero a Malb�ne no le sorprende nunca sorprender.

�Hasta ma�ana!...

 

Rompe tedio

El cuento que abre hoy esta columnejilla es francamente escatol�gico. Si alguno de mis cuatro lectores no gusta de ese tipo de relatos, omita su lectura y pros�gala en el p�rrafo que empieza: "Al fin un acontecimiento interesante rompi� la monoton�a en que se desenvuelven las campa�as pol�ticas..."...El enorme jet de pasajeros acababa de despegar, y se elevaba apenas, cuando de pronto se escuch� por el sistema de sonido la alterada voz del piloto que gritaba: "�Cuidado, cuidado! �Oh, Dios m�o, Dios m�o! �Y ahora qu� voy a hacer?". Los pasajeros, angustiados, temieron lo peor. En ese momento, sin embargo, volvi� a o�rse la voz del piloto, ya calmada: "Disculpen ustedes, damas y caballeros. Qued� abierto el sistema de comunicaci�n a la cabina, por eso ustedes oyeron mis palabras, aparentemente de alarma. Pero no hay ning�n peligro. Grit� porque la se�orita sobrecargo tropez� y me ech� encima la taza de caf�. �Vieran ustedes c�mo qued� la parte delantera de mi pantal�n!". Uno de los pasajeros, todav�a asustado, masculla con enojo: "�Ca�n, y vieras t� c�mo qued� la parte trasera del m�o!"... Babalucas fue a devolver la bufanda que su esposa le hab�a regalado en Navidad. "�Por qu� la devuelve?" -le pregunta el de la tienda. Explica el badulaque: "Me aprieta"... (En otra ocasi�n Babalucas fue a la librer�a. "Vengo a devolver esta biograf�a de C�sar". "�Por qu�?" -pregunta el librero. Replica el tonto roque: "Est� incompleta. No hace ninguna referencia a la ensalada")... "Doctora Coraz�n: Le escribo por recomendaci�n de mi hermano el diputado para contarle que mi padre est� en la c�rcel, pues mat� a un hombre. Mi madre tambi�n est� en prisi�n, por tr�fico de drogas. Una hermana m�a es due�a de un burdel, y otra se dedica a la trata de blancas. Sucede, doctora, que conoc� una chica muy linda y muy decente, y quiero casarme con ella. �Cree usted que debo confesarle que tengo un hermano diputado?"... Al fin un acontecimiento interesante rompi� la monoton�a en que se desenvuelven las campa�as pol�ticas. En efecto, el domingo pasado el toro "Pajarito" salt� sobre la barrera y el callej�n de la Plaza M�xico y fue a caer entre el p�blico que asist�a a la corrida. �Ayer nadie hablaba m�s que de ese formidable salto! El inusitado suceso, primero de su tipo en los 60 a�os de historia del importante coso, rompi� el tedio en que se est�n desarrollando las campa�as de los tres principales candidatos, Calder�n, Madrazo y L�pez Obrador, cuyos ires y venires no han conseguido hasta ahora m�s que provocar bostezos en la ciudadan�a. No hay en esas campa�as pronunciamientos claros o manifestaciones que den a conocer sin ambages ni tapujos el pensamiento de los candidatos. Parece que los tres caminan sobre huevos, temerosos de malquistarse con las corrientes o grupos de inter�s nacionales o extranjeros. Campa�as de medias palabras son las tres; campa�as de medias tintas. No s� si m�s adelante cobren animaci�n, pero por ahora se les ve m�s aburridas que casa de mala nota en lunes. Por eso el salto de "Pajarito" reviste gran importancia pol�tica en el momento actual. Dedico este homenaje a la memoria del impetuoso burel por la notable contribuci�n que hizo a la vida p�blica de M�xico en la aburrida hora actual... En el hoyo 19 los burlones golfistas le preguntan al mediocre jugador: "�Hoy s� conseguiste pegarle a la bolita?". Responde el tipo, moh�no: "Les pegu� a dos. Pis� un azad�n, y el mango me golpe� en la entrepierna"... Le cuenta un tipo a otro: "Fui a una conferencia sobre eyaculaci�n prematura, pero llegu� un minuto tarde y ya hab�a terminado"... FIN.



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30 de enero del 2006, Lunes

Mirador

Desde el aire mira el viajero los sembrad�os de Culiac�n, en Sinaloa, y encuentra en el verdor de los cultivos un testimonio de trabajo. Luego pasea por la ciudad, y la ve limpia y ordenada, y advierte su progreso en los hermosos parajes citadinos y en los modernos desarrollos comerciales.

Mira eso el viajero y considera injusto que unos cuantos malvados pongan notas de infamia, con sus cr�menes y su perverso tr�fico, en el ejemplo de laboriosidad honrada de esta gente que trabaja la tierra cada d�a y saca de ella los mejores frutos.

El viajero vuelve a su casa, y cuando escucha el nombre de Culiac�n no piensa en las centenas de asesinos y turbios mercaderes, sino en los cientos de miles de mujeres y hombres buenos que con su honestidad y su quehacer de cada d�a hacen de esta ciudad sinaloense, y de esta pr�diga comarca, un orgullo de M�xico y de los mexicanos.

�Hasta ma�ana!...

Cat�n

La habilidad de AMLO

Hay un cuento cuya sola menci�n encalabrina a los censores y hace que los tolanos se les pongan h�spidos. (Tolanos son los pelillos del cogote, y el adjetivo "h�spido" significa hirsuto). El se�or Calv�nez, portaestandarte de la Liga de la Decencia, no soport� la lectura de esa execrable narraci�n, y sufri� un espasmo convulsivo del cual s�lo pudo salir porque su m�dico le aplic� moxas en el tafanario. (Las moxas son mechas que se encienden con prop�sitos medicinales sobre alguna parte del cuerpo, y tafanario equivale a nalgatorio). �Por qu� el chascarrillo causa esos efectos? �Porque su ruindad y bellaquer�a son extremas, y rozan los l�mites de la protervia! No puedo decir ahora la fecha en que ver� la luz ese relato: temo que los organismos vigilantes de la p�blica moral organicen una conspiraci� (conspiraci� es lo mismo que compl�) para impedir que salga. Pero en esta misma semana mis cuatro lectores lo podr�n leer... El suscrito que arriba firma no pertenece a ning�n partido de los que actualmente participan en la contienda electoral; de ninguno de esos partidos ha nunca sido candidato; no apoya a ninguno de ellos ni asiste a sus actos de campa�a, y no tiene inter�s personal en que gane tal o cual aspirante a la Presidencia. Se esfuerza por lo tanto en conseguir que sus art�culos sean de periodista, y no de propagandista. Entonces, as� como dice una cosa dice la otra, y se�ala tanto lo bueno como lo malo que en un pol�tico advierte, o en sus acciones. Desde esa perspectiva digo que estoy firme en mi opini�n en el sentido de que L�pez Obrador ser�a un mal Presidente, pero en la misma forma digo tambi�n que est� resultando ser el mejor candidato. Eso no es mucho decir: Vicente Fox fue tambi�n el mejor candidato de su tiempo, y ya sabemos lo que pas� despu�s. En el actual proceso AMLO lleva marchosa andadura de jaca andaluza, mientras a Madrazo y Calder�n se les ve paso cansino de mula manchega. Para el priista cada mitin ha sido un tropez�n, y al panista le falta garra, enjundia, y no da trazas de tener esa pasi�n que nada m�s en su eslogan aparece. Igual que el torero, el pol�tico debe serlo y parecerlo. La gente quiere ver en un candidato la entrega y el vigor que de �l espera en el ejercicio del cargo al cual aspira. Hoy por hoy es L�pez Obrador el que ense�a m�s fuerza de pol�tico. Si a eso se le a�ade que tambi�n, como dije hace d�as, est� demostrando mayor habilidad, y si las cosas no cambian en los respectivos cuarteles de sus adversarios, ya se podr� presuponer el resultado de la jornada electoral... Vehemencio y Pirulina fueron en el cochecito compacto de �l a un rom�ntico paraje. El veh�culo era tan peque�o que su interior era el mejor m�todo anticonceptivo. En �l no se pod�a hacer nada en cuesti�n de amor, a diferencia de aquellos grandes autos de mis tiempos, que ofrec�an -y sin siquiera mencionarlo en el cat�logo de especificaciones, tal era la modestia de los fabricantes- campo y tabla para toda suerte de giros, volteretas, cabriolas, volatines, piruetas y capiruchos de car�cter amatorio. Moteles rodantes eran esos benem�ritos autom�viles, con asientos king size. A ellos seguramente se refiri� Manrique cuando dijo que todo tiempo pasado fue mejor. Vehemencio y Pirulina, nada pod�an hacer en aquel diminuto espacio automotriz del cochecito, de modo que la muchacha descendi� del veh�culo y se tendi� con lasitudes de Cleopatra sobre el mullido c�sped. "Ven -dijo a su amador con voz que el sensual rijo volv�a gutural-. Sal del autom�vil antes de que se me pasen las ganas". Y replica Vehemencio con angustiado acento: "�Si no se me pasan las ganas a m� no podr� salir del autom�vil!"... (No le entend�)... FIN.



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29 de enero del 2006

Mirador

HISTORIAS DE LA CREACI�N DEL MUNDO.

El Se�or hizo al hombre y a la mujer a fin de que la especie humana creciera y se multiplicara.

Y Ad�n crec�a cada noche, s�, pero Eva no se quer�a multiplicar. Se mostraba renuente, esquiva, indiferente. El hombre se acercaba a ella, y la mujer lo apartaba de s� con dejadez.

El Se�or se preocup�. Si las cosas segu�an as� no habr�a hombres ni mujeres sobre la tierra, y todos los castigos y plagas que ten�a pensados para ellos se iban a desperdiciar.

Entonces el Se�or cre� el fr�o del invierno. Aquella misma noche Eva lo sinti�, y se acerc� a Ad�n en buscar de calor.

Ah� empez� la multiplicaci�n. Y luego continu� aunque no hiciera fr�o.

�Hasta ma�ana!...

Cat�n

El honor de la familia

Las cucarachitas estaban jugando futbol americano en la cocina de un restor�n. Usaban como campo de juego un plat�n de buen tama�o. Termina el juego y la cucarachita que hac�a de coach llama a sus jugadores a la orilla del plat�n. Les dice: "La pr�xima semana tenemos que jugar mejor". "�Por qu�?" -pregunta una de las cucarachitas. Responde el coach: "Porque vamos a jugar en el taz�n"... El m�dico recibi� una llamada. "�Doctor! -clama un hombre con tono urgido-. �Mi suegra acaba de tener un encuentro con un tibur�n! �Venga por favor! �Sufri� heridas graves!". Responde el facultativo: "Me temo que se equivoc�, se�or. Yo soy veterinario". "�Precisamente, doctor! -replica el individuo-. �El tibur�n sufri� heridas graves!"... Birjano Fieltroverde era un tah�r irredento. Jugaba siempre, y perd�a siempre, pues tal es el inexorable sino de los jugadores. Arruinarse por una mujer tiene algo de hidalgu�a se�oril, y adem�s hay goce en el camino hacia la ruina, pero perder dinero por causa del juego, vicio tan silencioso y s�rdido lo mismo en Montecarlo que en las maquinitas, es cosa tonta y aburrida. Pero �sta es una digresi�n moral que no cuadra a la ligereza del relato. Lo contin�o. Enferm� la desdichada esposa de Birjano, y acudi� el jugador con un amigo. Casi ninguno le quedaba ya, pues quien apuesta suele pedir dinero a otros, y pierde pronto el dinero y el amigo. Pero �sta es una digresi�n moral que no cuadra a la ligereza del relato. Lo contin�o. Le dice Birjano a su amigo: "�Pr�stame por favor 5 mil pesos! �Mi esposa est� en el hospital, y no tengo dinero para pagar la cuenta!". Respondi� el amigo: "Perdona, pero no puedo prestarte ese dinero". Justa contestaci�n, y razonable, pues quien presta dinero a un jugador fomenta su nefasto vicio y lo acerca a�n m�s al despe�adero de su perdici�n. Pero �sta es una digresi�n moral que no cuadra a la ligereza del relato. Lo contin�o. "�Por qu� no me prestas el dinero? -se angustia Birjano. Responde con paladina franqueza el amigo: "Si te lo presto lo vas a jugar, en vez de pagar con �l la cuenta del hospital". "�Te juro que no! -protesta Birjano-. �Para jugar s� tengo dinero!"... La nieta de don A�ilo, anciano se�or con poco roce social, le dijo un d�a: "Estoy orgullosa de ti, abuelo. Veo que �ltimamente has adquirido buenas maneras. Cuando estornudas te tapas la boca con la mano". "Hijita -suspira el valetudinario-, es la �nica manera que tengo de cachar la dentadura postiza que me acaban de poner"... El padre Arsilio y su amigo el rabino Poopik estaban charlando. Comenta con disgusto el sacerdote: "Jam�s dejar� de asombrarme de la naturaleza humana. �Una mujer me pidi� que la casara con su perro dan�s!". Pregunta calmosamente el rabino: "�Era la se�ora Farshtunkeneh?". "�En efecto! -se asombra el padre Arsilio-. �C�mo supiste que era ella?". Contesta el rabino Poopik con naturalidad: "Siempre le han gustado los extranjeros"... Llorosa y compungida Dulcil� le dice a su pap�: "�Recuerdas, papi, las veces que me has dicho que el honor de nuestra familia ha pasado de generaci�n en generaci�n?". "S� lo recuerdo" -contesta solemnemente el genitor. Dulcil� rompe en llanto: "�Pues en esta generaci�n se interrumpi� el paso! �Anoche se me cay� a m�!"... Dos fabricantes de ropa se encuentran en el bar. Dice uno: "Tuve un d�a terrible. Despu�s de un viaje llegu� a mi oficina y sorprend� a mi hijo haciendo el amor con mi mejor modelo". Dice el otro: "Eso no es nada. Yo tuve un d�a a�n m�s terrible. Despu�s de un viaje llegu� a mi oficina y sorprend� a mi hijo haciendo el amor con mi mejor modelo". Pregunta el primero: "�Y por qu� dices que tu d�a fue m�s terrible que el m�o? Los dos casos son iguales". "S� -replica sombr�amente el otro-. Pero yo fabrico ropa de hombre"... FIN.



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28 de enero del 2006, s�bado

Mirador

El padre So�rez respond�a con mansedumbre al incr�dulo que al discutir parec�a fog�n de le�a, porque en sus argumentos pon�a demasiado calor y muy poca luz.

-Demu�streme usted cient�ficamente la existencia de Dios -ped�a el ateo-.

-C�mo no -respond�a el padre So�rez-. A condici�n de que t� me demuestres teol�gicamente la existencia del �tomo.

No le preocupaba al padre So�rez la falta de fe del hombre aquel. Se daba cuenta de que ten�a poca ciencia. Cuando tuviera mucha se convencer�a de que hay Dios. De eso est�n seguros los que saben mucho y aquellos que por ser buenos y humildes no tienen necesidad de saber nada.

-Es muy dif�cil probar la existencia de Dios -segu�a diciendo aquel esc�ptico-.

-En efecto -reconoc�a el padre So�rez-. Es tremendamente dif�cil demostrar que Dios existe. Pero hay algo m�s dif�cil a�n.

-�Qu�?

-Demostrar que no existe.

Cat�n

Resistir la tentaci�n

Muchos suscritos que abajo firman me reclamaron en forma airada el hecho de que ayer no di curso a cuentos de humor lene o chascarrillos picantes, pues ocup� todo este espacio con meras cuestiones de pol�tica. Les ruego no olvidar que me he impuesto la modesta misi�n de orientar a la Rep�blica, la cual necesita de vez en cuando moniciones que la lleven por buen camino y la aparten de los despe�aderos que a toda rep�blica amenazan. Retomo hoy, sin embargo, la senda del humor, sin mengua de alguna reflexi�n sobre la actualidad... Capronio, sujeto ruin, ego�sta y abusivo, viv�a con su pobre mujer, Sufricia, en una comarca donde el invierno congelaba el lago a cuya orilla ten�an su casa los esposos. Una ma�ana de las m�s crudas de la g�lida estaci�n, a Capronio se le acabaron los cigarros. Le orden� a Sufricia: "Ve caminando a trav�s del lago congelado a la tienda que est� del otro lado, y c�mprame dos cajetillas de cigarros". "Est� bien -responde Sufricia con voz mansa-. Dame dinero". "No -contesta el tal Capronio-. Dile al de la tienda que cargue los cigarros a mi cuenta. A lo mejor la capa de hielo est� delgada, y no puedo exponerme a que el dinero se pierda"... Don Poseid�n, granjero acomodado, ten�a un caporal llamado Trasgo, hombre de voraz apetito pantagru�lico. Una vez don Poseid�n, que conoc�a la voracidad de su empleado, apost� a que Trasgo era capaz de comerse una becerra entera. Sus amigos aceptaron la apuesta. Don Poseid�n le dijo a Trasgo que se preparara, pues al d�a siguiente le servir�an una becerra en la comida. Le presentaron, en efecto, molida, toda la carne de la becerra, y Trasgo empez� a comerla en forma de hamburguesas, con todo el acompa�amiento de lechuga, tomate, queso y lo dem�s que una hamburguesa lleva. Un centenar, dos centenares de hamburguesas despach� Trasgo como si nada. Le quedaban �nicamente dos para acabar, pero en ese punto retir� el plato y dijo que no pod�a comer m�s. "�Pero, Trasgo! -clama don Poseid�n, desesperado ante la perspectiva de perder la apuesta-. �Ya nada m�s te faltan dos hamburguesas!". "S� jefe -dice Trasgo-. Pero todav�a tengo que comerme la becerra"... La mejor participaci�n que el Presidente Fox puede tener en el proceso para elegir a su sucesor es no tener en ese proceso ninguna participaci�n. La tentaci�n de influir en �l ser� muy grande, sobre todo en vista del eventual triunfo de L�pez Obrador, con quien Fox nunca ha llevado buena relaci�n y a quien puede mirar como amenaza futura para su tranquilidad y la de su nueva familia. Pero por ley, y por el bien de la naci�n, Fox debe resistir cualquier impulso que lo lleve a tener injerencia directa o indirecta con un proceso que s�lo a los ciudadanos corresponde decidir. Las cartas est�n ya sobre la mesa. A Fox le corresponde s�lo observar ese proceso, mantenerse estrictamente dentro del l�mite de sus atribuciones y no hacer nada que estorbe la manifestaci�n de la voluntad de los electores o influya indebidamente sobre ellos... Aquel individuo que se ostentaba como inventor fue a pedir un pr�stamo en el banco, "Necesito el dinero -explic�- porque he inventado un polvo negro que, rociado sobre la piel de una mujer, le da sabor a durazno". "Ese invento es absurdo -le dice el gerente del banco-, y seguramente fracasar�. No puedo prestarle el dinero". Pas� un a�o, y un d�a el inventor lleg� otra vez al banco. Llevaba una carretilla llena de fajos de billetes. "�Caramba, amigo! -se asombra el gerente-. �Veo que su polvo negro lo hizo rico!". "No -dice el sujeto-. El polvo negro fracas� como usted dijo. Esta fortuna la hice con un polvo blanco que invent�". "�Ah s�? -se interesa el banquero-. Y �c�mo funciona ese polvo blanco?". Responde el inventor: "Cons�game un durazno para demostr�rselo"... (No le entend�)... FIN.



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27 de Enero del 2006, viernes. Mirador

Mirador

HISTORIAS DEL SE�OR P�REZ Y DE SU TR�GICA LUCHA CONTRA LA BUROCRACIA.

El se�or p�rez volvi� la vista hacia arriba y vio solamente pillos.

Volvi� luego la vista hacia abajo y vio pillos, nada m�s.

Volvi� la vista a su alrededor, y por todas partes mir� pillos.

Se sinti� solo e indefenso el se�or p�rez al verse en medio de tantos pillos.

Dijo para s� mismo, tembloroso:

-�Cu�nto pillo!

Entonces de arriba, de abajo, de todos lados, los pillos le gritaron al se�or p�rez:

-�Pillo!

�Hasta ma�ana!...

 

Cat�n

 

Pugnas decimon�nicas

Gran acierto de L�pez Obrador fue haber ido a Guelatao e iniciar simb�licamente su campa�a en el lugar donde naci� Benito Ju�rez. Esa acci�n -bien pensada como casi todas las del candidato perredista, cuya habilidad de pol�tico parece superar por mucho a la de sus adversarios en la carrera por la Presidencia- dar� la idea de que, mutatis mutandis, en este a�o 2006 se repite la pelea entre las dos grandes fuerzas que dividieron al pa�s en los mediados del Siglo 19: liberales y conservadores. El propio L�pez Obrador, desde luego, se presenta como adalid del liberalismo, a cuyo m�ximo h�roe fue a rendir oportuno culto en Guelatao. El abanderado de los conservadores ser�a el panista Felipe Calder�n, quien tuvo la mala suerte -hado fatal- de que su postulaci�n haya coincidido con el bicentenario de un personaje a quien las corrientes que formaron en sus or�genes al PAN no vieron nunca con muy buenos ojos. Desde luego esas pugnas decimon�nicas son cosa del pasado, pero los mexicanos somos memoriosos; nos gusta mantener vivos los agravios pasados, y aun los antepasados. Ni siquiera se puede todav�a hablar bien de Cort�s. No faltar� por tanto quien use la figura de don Benito -se not� eso en los discursos que los perredistas dijeron en la visita a Guelatao- para resucitar materias que ya son polvo de tumba, y llevar agua al molino de L�pez Obrador. Lo parad�jico en este caso es que quiz�s ahora el conservador es L�pez Obrador, y el liberal es Felipe Calder�n, por m�s que las im�genes externas, los cartabones y clis�s superficiales, den apariencia de lo contrario. En efecto, Ju�rez result� vencedor al fin y al cabo porque sus ideas y su programa estaban en la corriente internacional moderna, la del liberalismo. El programa e ideas de los conservadores, en cambio, miraban al pasado, se fincaban en la defensa de antiguos privilegios. A Ju�rez lo hizo triunfar la Historia. Ahora el discurso de L�pez Obrador va a contrapelo de la modernidad. Desde antes que comenzara la disputa por la Presidencia sostuve -y as� sigo creyendo- que en este tiempo necesita M�xico un Gobierno de izquierda, moderno, a la manera de Espa�a o Chile, y aun llegu� a citar el nombre de quien a mi juicio deb�a encabezarlo: Cuauht�moc C�rdenas Sol�rzano. Nada m�s los tontos y los facciosos pueden tildarme de ser reaccionario o derechista. Pero la izquierda que representa AMLO no es una izquierda moderna, liberal, democr�tica y respetuosa de la legalidad. Es la vieja izquierda mexicana dogm�tica -tan dogm�tica como fue la derecha de los conservadores-, fincada en el populismo, la intolerancia, el estatismo, el desd�n por las leyes y las instituciones, y el manique�smo elemental que revive la obsoleta idea de la lucha de clases y la violencia callejera como m�todo de lucha. El discurso de Calder�n est� m�s en consonancia, en lo pol�tico, con la tendencia internacional moderna, liberal, democr�tica, respetuosa de la persona humana individual, y en lo econ�mico se ajusta m�s a la corriente actual de libre mercado y globalizaci�n. Su problema estriba en que por encima de esa corriente internacional puede imponerse en M�xico la tendencia local latinoamericana, aunque esa tendencia mire al pasado, y aunque sus utop�as y sus m�todos sean m�s anacr�nicos ahora de lo que fueron en su tiempo las utop�as y procedimientos de los conservadores. A los ojos de mucha gente, entonces, L�pez Obrador aparecer� como liberal, y Calder�n como conservador. Para colmo, nuestro vecino del norte, que ayer apoy� a los liberales, pavimenta ahora el camino de quienes quieren mantenernos en el pasado. El muro que Estados Unidos se dispone a construir es una m�s de las fichas que se le est�n acomodando a L�pez Obrador. Camina �l a contracorriente de la Historia, pero los hechos y circunstancias presentes lo acercan a su meta personal... FIN.



Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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Jueves 25 de enero del 2006

Mirador

La lluvia es Dios en forma de agua.

Ayer llovi� en Saltillo, mi ciudad. En otras ciudades la lluvia es un problema municipal; en la m�a es un bautizo. Cae el agua del cielo, baja por la pendiente que conduce al valle y deja limpias las calles, como si en ellas ning�n pecado se hubiese nunca cometido. Cuando llega la noche el reflejo de las farolas en la mojada tela del asfalto es un cuadro de Van Gogh.

Yo bendije esta lluvia porque la tierra estaba seca, y en la vecina sierra hab�an surgido ya los primeros humos de los incendios que matan a la ardilla y al venado. Ahora la monta�a es una gota de lluvia cuajada en el �pice del horizonte.

Esta noche el tejado nos dar� su m�sica, y en la ma�ana el sol se mojar� los pies en los charcos, igual que hacen los ni�os. Yo har� un barquito de nostalgias y en �l navegar�, cuneta abajo, por la calle donde mir� de ni�o esta lluvia, que es la misma lluvia que ayer volv� a mirar.

�Hasta ma�ana!...

Cat�n

Malas artes

Circula un chiste del cual no me hago responsable, y cuya idea no comparto. Seg�n esa ocurrencia hay dos tipos de mexicanas. Una es la mexicana que te gru�e en la ma�ana, te gru�e en la tarde y te gru�e en la noche; te gru�e cuando te vas con tus amigos al domin�; te gru�e cuando ves en la tele el juego de futbol; te gru�e, en fin, a todas horas y por todo. �se es el primer tipo de mexicana. El otro es Mexicana de Aviaci�n... En la playa el adolescente le anuncia a su mam�: "Voy a nadar en el mar". "�De ninguna manera! -proh�be la se�ora-. Me han dicho que hay aqu� una corriente marina que arrastra a los nadadores y los ahoga. Tambi�n me dijeron que en estas aguas abundan los tiburones: en el �ltimo mes han atacado a tres ba�istas, con resultados fatales". Opone el muchacho: "Pero mi padre te dijo que iba a nadar en el mar, y t� no le dijiste nada". "Es cierto -replica la se�ora-. Pero �l tiene un buen seguro de vida"... Solorino era soltero a pesar de tener ya 40 a�os. Cierto d�a un amigo le pregunt�: "�Por qu� no te casas? De la soledad derivan muchos males". "No estoy solo -replica Solorino-. Vivo con dos hermanas". "Entiendo -concede el amigo-. Pero hay cosas que no puedes hacer con tus hermanas". Replica Solorino: "�Qui�n dijo que son mis hermanas?"... La inseguridad de los artistas es conmovedora. Un comediante de la vieja guardia present� su show en un hotel y terminada su actuaci�n se dirigi� a su cuarto a descansar. En el elevador lo alcanz� una chica de esculturales formas. Le dice la muchacha: "�Perm�tame expresarle mi admiraci�n, maestro! �Soy su fan n�mero uno! �Es usted extraordinario! �Es mejor que Bob Hope! Quiero ofrecerle una peque�a muestra de mi gratitud por la genialidad de su arte. Lo invito a mi habitaci�n. Tengo ah� una botella de champa�a. Brindaremos, y luego haremos el amor". "�De veras?" -dice con emoci�n el viejo comediante. "Claro que s�, maestro -responde la muchacha-. Lo admiro tanto que con gusto me entregar� a usted". "No -precisa el artista-. �De veras crees que soy mejor que Hope?"... Roberto Madrazo sembr� vientos y ahora est� cosechando tempestades. Puede decir lo mismo que don Juan: "A dondequiera que voy va el esc�ndalo conmigo". "La maestra" se le ha vuelto una Furia o Erinia cuya venganza lo persigue por doquier -y adem�s por todas partes-, y el letrerito �se de: "�T� crees en Madrazo? Yo tampoco" debe mirarlo ya hasta en sue�os. Cada quien cosecha lo que siembra, dice un refr�n antiguo, y durante mucho tiempo el candidato priista se dedic� a sembrar rencores, sa�as, malevolencias, animadversiones, resentimientos, odios, inquinas y aborrecimientos, aunque quiz� no necesariamente en ese orden. A consecuencia de eso Madrazo tiene m�s malquerientes que un escritor de �xito. Ahora que la Presidencia se gana en las urnas, y no en las antesalas de la Presidencia, las malas artes de Madrazo vienen a ser pesada r�mora en vez de ser, como antes, demostraci�n de habilidad pol�tica... Sigue a continuaci�n "El Cuento m�s Disgustante en lo que va del A�o". Este cuento no deber�a ver la luz, pero ya se sabe a qu� extremos ha llegado la decadencia de Occidente. Y no se quedan atr�s el Sur, el Norte y el Oriente... Tres amigas intercambiaban confidencias sobre su vida sexual. Dice la primera: "A m� me gusta hacerlo con dos hombres a la vez". Dice la segunda: "A m� me gusta con jovencitos de bastante menor edad que yo". Dice la tercera: "Yo tengo dificultad para relacionarme con los hombres, de modo que alivio mi soledad con mi perrito". "�Santo Cielo! -exclama una de las amigas, escandalizada-. �Qu� bajo has descendido!" "Tengo qu� -se justifica la del perro-. Es chihuahue�o"... FIN.



Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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Armando Fuentes Aguirre .....Cat�n

 

25 de enero el 2006, miercoles

Mirador

En sue�os se aparecen las amadas sombras. Me miran desde el filo de la nada, y su silencio es la voz de la tristeza.

Son los que ya no son. Desde la noche llegan con su ausencia. Quisiera ir hacia ellos y abrazarlos, pero soy una estatua que se ha olvidado ya de caminar.

No hay olvido. Si lo hubiera nada ser�a en el mundo. No somos porque pensamos, ni somos porque vivimos. Somos porque recordamos.

En la noche dormida est� el recuerdo. Ni tiempo ni destiempo hay para �l. Por su camino vuelven los que ya se fueron. Yo no temo a la noche de las sombras; temo a la oscuridad amanecida en que las cosas son. Me duermo en la esperanza de mirar a los que ya no pueden ser mirados. Y vuelven, vuelven siempre las amadas sombras. Estar� yo con ellas alg�n d�a; ser� sombra con ellas, y mirar� en el sue�o a los que duermen y que tambi�n alguna vez despertar�n.

�Hasta ma�ana!...

 

AMLO: izquierda anacr�nica

Afrodisio Pitongo, hombre proclive a la concupiscencia de la carne -no a la que se come en forma de sirloin, T-bone o New York cut-, platicaba en el bar con un amigo suyo de nombre Timoracio, que sufr�a de toda suerte de miedos y ansiedades. Por esos d�as a Timoracio lo angustiaba el pensamiento del posible fin del mundo, sobre todo porque no hab�a renovado su seguro, e ignoraba qu� ropa se debe llevar en la ocasi�n. Le pregunta Timoracio a Afrodisio: " Si supieras que dentro de una hora se va a acabar el mundo �qu� har�as?". Contesta sin vacilar el l�brico Pitongo: "Me soltar�a haci�ndole el amor a todo lo que se moviera. Y t� �qu� har�as?". Responde Timoracio: "Me quedar�a perfectamente inm�vil"... Un empleado de oficina supo sin lugar a dudas que su esposa le adornaba la cabeza. Tambi�n supo qui�n era su amador. Le dijo un d�a con dram�tico acento: "�Lo s� todo!". "No blasfemes -lo reprendi� la mujer-. El �nico que lo sabe todo es Dios. Ni siquiera Einstein lleg� a saberlo todo. Debes ser m�s humilde". "Quiero decir -aclar� el mitrado esposo- que s� que me enga�as con mi jefe". Replic� la se�ora: "Tienes una visi�n errada de las cosas. Lo que hago no es adulterio, sino lobbying, o sea cabildeo. �Qui�n supones que te ha conseguido los aumentos de sueldo que �ltimamente has recibido?". El tipo se queda pensando y luego arriesga: "�Crees que podemos pedirle otro a fin de mes?"... Hay quienes dicen que la elecci�n de Evo Morales como Presidente de Bolivia es un anuncio m�s de la elecci�n de L�pez Obrador como Presidente de M�xico. Yo no hallo relaci�n entre ambos t�rminos. En todo caso lo que en Bolivia est� pasando puede ser causa que disuada a muchos de dar su voto al candidato del PRD. Pensar�n esos mexicanos que desde ning�n punto de vista nos conviene entrar en la corriente de esa izquierda al estilo de Evo y de su doctorado amigo Ch�vez, una izquierda dogm�tica, elemental y discursera que mira a Fidel Castro como h�roe, habla de lucha de clases, clama contra la globalizaci�n y en se�a de su alianza con el pueblo pone como ministra de Justicia a una se�ora del servicio. La izquierda perredista que apoya a L�pez Obrador es en su mayor parte de ese corte anacr�nico. Sac� su ideolog�a de las canciones de protesta que ya s�lo se pueden o�r en LP, y no ha modernizado su discurso. Qui�rase que no, mucha gente identifica a L�pez Obrador con esa izquierda -la de Ch�vez- autoritaria y desde�osa de la ley, y no con una izquierda a la espa�ola o la chilena, liberal y democr�tica. El triunfo de Evo Morales no se reflejar� positivamente en la campa�a de L�pez Obrador, antes bien alertar� a los electores sobre los riesgos de entregar el poder a quienes miran al pasado... He quedado exhausto despu�s de esa peroraci�n. En especial la �ltima frase me caus� una disnistaxis, sensaci�n de somnolencia que debo resistir si quiero continuar estos renglones. Resistir�, �cuerpo de tal! Y tratar� de usar interjecciones m�s modernas... Llega una mujer a la farmacia y de buenas a primeras le dice al encargado: "Quiero 100 gramos de ars�nico". "No puedo venderle esa substancia -contesta el responsable-. Para eso se necesita una receta". Insiste la mujer: "Quiero el ars�nico para envenenar a mi marido. Me est� enga�ando con otra. Mire". As� diciendo saca una fotograf�a que mostraba a un hombre haciendo el amor con una mujer. El individuo era el marido de la se�ora, y el farmac�utico vio con asombro que la mujer de la fotograf�a era su esposa. "Disc�lpeme -dice entonces disponi�ndose a ir por el ars�nico-. No sab�a que tra�a usted la receta"... FIN.



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24 de Enero del 2006, martes

Mirador

Esta gallina debe ser la Miss Universo de todas las gallinas. Pasea por el corral su majestad de reina, y su cloc, cloc acompasado pone en el mundo ritmo de gavota.

Canten otros al �guila o al c�ndor; digan delicuescencias del ruise�or o de la alondra. Yo har� el encomio de esta gallina de enhiesta proa y abundante popa que mira con estudiada indiferencia a las dem�s criaturas, y que si esto leyera ni siquiera me dar�a las gracias. �Acaso las soberanas agradecen la adulaci�n de sus vasallos?

El gallo, que a las dem�s gallinas trata como sult�n de har�n, se acerca a �sta con humildad de enamorado, y ella lo admite igual que si le diera una limosna.

Cuando esta gallina sale del gallinero en la ma�ana, me asombra que el gallo de la veleta no baje a hacerle reverencias.

�Hasta ma�ana!... 

Anticuada y caudillista

Lo prometido es duda. Eso en el caso de nuestros pol�ticos, que son casi todos hombres de una sola palabra: "R�jome". Por lo que a este espacio se refiere lo prometido es deuda que se paga siempre. O casi siempre, pues a veces la noble elevaci�n de los prop�sitos supera a la cortedad de medios para realizarlos. Promet� ayer la publicaci�n de la descomedida narraci�n llamada -como el tango- "Fumando espero". Hoy cumplo tal ofrecimiento. Busquen mis cuatro lectores el relato al final de esta columnejilla... No hay una sola izquierda, igual que no hay una derecha sola. Abismal diferencia existe entre la moderna izquierda que hay en Chile, liberal, democr�tica, apegada al orden jur�dico, respetuosa de los derechos de los ciudadanos, y la anticuada izquierda marxista-leninista del venezolano Ch�vez, izquierda caudillista, con tendencias dictatoriales y conculcadora de la libertad. En el caso del nuevo gobierno de izquierda que Evo Morales encabeza ya en Bolivia, no temo tanto a los posibles excesos del nuevo Presidente como a su falta de preparaci�n para ejercer las tareas de gobierno. Da la impresi�n Morales de ver m�s al pasado que al futuro. Sus invocaciones al Che Guevara y -�por favor!- a Marcos hacen pensar que el flamante dirigente boliviano profesa una izquierda elemental, simplista, que sin el freno de un Congreso independiente, de una ciudadan�a participante y de medios de comunicaci�n cr�ticos podr�a devenir en un r�gimen autoritario que dividir�a a los bolivianos por causas de condici�n social o raza, y que, con la bandera de hacer justicia a los pobres, caer�a en los extremos de la demagogia que anula toda ley o la hace a su medida. Detesto ser profeta de cat�strofes, pero nada bueno puede esperar Bolivia de la inocencia pol�tica que muestra Evo Morales. La antigua sabidur�a ind�gena puede ser literariamente bella, y tener hondas ra�ces filos�ficas, pero quiz� no sirva mucho cuando se trata de gobernar una naci�n en un mundo globalizado, y en el tiempo actual... Sigue ahora el vitando cuento intitulado: "Fumando espero". Las personas de extrema derecha no deber�an leerlo... Aquel hombre era un fumador empedernido. Fumaba como chacuaco el infeliz. �Qu� es un "chacuaco"? En M�xico la palabra chacuaco significa "chimenea". Seg�n el insigne lexic�grafo don Cecilio Robelo, la voz "chakuaku" equivale en lengua pur�pecha a "sahumerio". Fumaba como chacuaco, pues, aquel sujeto. Fumaba sin cesar; con un cigarro encend�a el otro. Su esposa, harta ya de aspirar las pestilentes emanaciones que a todas horas desped�a su fumoso c�nyuge, le dijo un d�a: "Esto no puede continuar as�, Bachicho. Te est�s matando, y me est�s matando a m�. He pensado en una dr�stica medida a fin de conseguir que dejes de fumar. Y la medida es �sta: mientras sigas fumando no har� el amor contigo. A partir de hoy me declaro en huelga de piernas cruzadas, y en esa huelga seguir� hasta que no renuncies al sucio vicio que te tiene esclavizado y que puede acabar con tu salud y con tu vida". Al d�a siguiente el hombre le cont� a un amigo lo que le hab�a pasado. "Mi esposa -le dijo- me anunci� que no tendr� relaci�n carnal conmigo mientras no deje de fumar". "�Qu� barbaridad! -se consterna el amigo-. Me pregunto cu�nto tiempo aguantar�s sin tener sexo con tu esposa". Responde con toda calma el fumador encendiendo otro cigarrillo: "Aguantar� mientras viva una amiguita que tengo. Y aun falt�ndome ella seguir� fumando mientras no sufra alguna enfermedad que me impida el movimiento de la mano"... FIN.



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23 de enero del 2006, Lunes

�Hasta los 40 a�os de su edad John Dee ley� mucho y vivi� poco. Una muchacha de largas trenzas rubias y ojos infinitos lo sac� de su error, y a partir de entonces Dee ley� muy poco y vivi� mucho.

 

�Eso lo hizo ser m�s sabio, pues la sabidur�a verdadera -esto se ha dicho muchas veces- no se encuentra en los libros, sino en la vida. Si alguien escribe un libro sin haber vivido mucho, lo m�s probable es que ese libro sea mentira.

 

�John Dee sol�a decir que el libro m�s importante que hab�a le�do -aunque sin entenderlo- era su esposa. "Toda mujer -acotaba- es un misterio que el hombre no puede comprender, s�lo adorar". A�ad�a que el misterio final que en la mujer reside es el misterio de la vida.

 

�Erasmo de Rotterdam escribi� estas palabras en una de sus famosas Colloquia (1519): "Cuando John Dee dej� de leer perdimos un buen fil�sofo. Cuando empez� a vivir ganamos un fil�sofo genial".

 

��Hasta ma�ana!...

'Disciplina'

�

Do�a Tebaida Tridua sinti� un leve amago de catarro y compr� en la farmacia unas pastillas que le recomendaron. Tuvo el cuidado de leer en la cajita la lista de efectos secundarios que pod�a causar ese medicamento: "Ansiedad, angustia, insomnio, n�useas, mareos, v�mitos, espasmos, convulsiones, p�rdida parcial o total de la memoria, urticaria, erisipela, bubas, for�nculos, �lceras en el esf�nter anoidal, c�lera morbo, malaria, peste negra y, en algunos casos extremos, embarazo, especialmente entre mujeres". Tras de leer esa relaci�n do�a Tebaida pens� que era preferible tratar su catarro con remedios naturales -tisanas, cataplasmas de mostaza, sobamientos pectorales con enjundia de gallina-, antes que exponerse a cualquiera de los temibles efectos secundarios de aquel f�rmaco, sobre todo al embarazo, que afectar�a sensiblemente su salud -tiene ya 70 a�os la se�ora- y da�ar�a quiz�s en forma irreparable su prestigio en la comunidad. Ya le parec�a ver su nombre en grandes titulares: "�Sali� pre�ada la se�ora Tridua!" Y m�s abajo: "Hay 2 mil 500 sospechosos". Se recluy� entonces do�a Tebaida en sus habitaciones -s�lo una tiene para recluirse, pero en estos casos el plural se impone-, y pidi� oraciones para ella y para que no salga L�pez Obrador. Aprovechar� la ausencia de la ilustre censora de la moral social y narrar� ma�ana el vitando cuento que por t�tulo lleva: "Fumando espero". Ese nombre, lo s�, es el mismo del conocido tango cuya �ltima estrofa se suprime en todas las interpretaciones, no tanto para acortar la pieza, sino por la exaltada sicalipsis que contiene: "...Mi egipcio es especial: / �qu� olor, se�or! / Tras la batalla / en que el amor estalla, / un cigarrillo / es siempre un descansillo. / Y aunque parece / que el cuerpo languidece, / tras la batalla crece / su fuerza y su vigor...". No se pierdan mis cuatro lectores, ma�ana, la narraci�n de "Fumando espero", uno de los relatos de m�s subido color en lo que va del a�o... Oscar Wilde dijo una vez que no es el arte el que imita a la naturaleza, sino �sta la que remeda a aqu�l. Yo me pregunto si en M�xico la pol�tica imita a la lucha libre, o si es la lucha libre la que copia a la pol�tica. En el pancracio los luchadores se injurian, se escupen, se golpean, se dan patadas incluso con los pies y se zahieren y hieren en cuantas formas pueden, pero al terminar la funci�n se van todos juntos a la cantina m�s cercana y beben como lo que son en verdad: amigos, camaradas y c�mplices de una farsa que bien conoce el p�blico, pero en la cual, a pesar de eso, participa. En el PRI sucede lo mismo. Antes de aparecer el candidato los aspirantes a serlo se dan hasta con la cubeta; despu�s de salir el elegido todos se abrazan, y aqu� nada ha pasado. En eso reside la fuerza del PRI, y en eso tambi�n estriba su debilidad. Y no es que eso est� mal: en la pol�tica quien es hoy tu amigo ser� ma�ana tu enemigo, y viceversa. Lo mismo que pasa en el PRI acontece en los dem�s partidos. A eso se le llama "disciplina". Pero sucede tambi�n que quienes antes eran de un partido, y ven larga la fila que conduce a las diputaciones, senadur�as u otra cualquiera chamba, se van a otro donde les dan mejor lugar para formarse. Tal actitud tiene un nombre sonoro y descriptivo: se llama "pancismo", conducta de los que, al margen de toda ideolog�a o dignidad, acomodan su conducta a lo que m�s conviene para llenarse la barriga. As� es nuestra pol�tica, comparada con la cual la lucha libre es ejercicio respetable. Y ya no digo m�s, porque estoy muy encaboronado. Tengo derecho a estar as�: es lunes... FIN.



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DOMINGO 22 DE ENERO DEL 200�.

HISTORIAS DE LA CREACI�N DEL MUNDO

En el Antiguo Testamento aparece Yahv� como un dios col�rico y vengativo.

Cambia de humor a cada paso; peri�dicamente se irrita con los hombres y hace caer sobre ellos, implacable, castigos espantosos.

Pero realmente Yahv� no era as�.

O le falt� quiz�s un buen asesor de imagen.

La verdad es que Dios era ben�volo y amable.

Incluso ten�a alma de ni�o.

Por ejemplo, el Se�or nunca tuvo la intenci�n de castigar al hombre con aquello del Diluvio.

Lo �nico que quer�a era jugar a los barquitos.

�Hasta ma�ana!...

Caf�

Un se�or llega con el m�dico y le dice: "Doctor: encontr� a mi mujer en brazos de otro. Ella me dijo: 'Tomemos un caf� y hablemos de esto como adultos'. La perdon�, y al mes la hall� con otro. Ella me volvi� a decir: 'Tomemos un caf� y tratemos de resolver nuestro problema'. Un mes despu�s sucedi� lo mismo: la encontr� con otro hombre y me dijo de nuevo: 'Tomemos un caf� y encaremos la situaci�n con madurez'. �Qu� piensa usted, doctor?" "Amigo -responde el facultativo-. Me temo que se equivoc� usted de profesionista. Lo que necesita es un abogado". "No, doctor -replica el sujeto-. Quiero que me diga si no me har� da�o tomar tanto caf�"... Ella a �l: "Sue�o con un hombre que me lleve a su penthouse, beba champa�a conmigo, ponga m�sica de Elton John a media luz y me haga el amor frente a la chimenea de troncos sobre una piel de tigre siberiano". �l a ella: "Pues vamos a mi cant�n, chula. Tengo un six de cheve; varias rolas de 'Los traileros contrabandistas' y dos focos fundidos; quemar� algunos peri�dicos y despellejar� un conejo"... Una chica le pregunt� a su padre: "�Qu� te parece mi vestido, papi?" Contesta el se�or: "Hija: no s� si est�s afuera tratando de entrar o est�s adentro tratando de salir"... En el consultorio m�dico, la joven muchacha termina de vestirse, y el maduro m�dico tambi�n. Le dice ella: "Lo encuentro muy bien, doctor. Pero por si las dudas le har� un nuevo examen dentro de dos semanas"... Una se�ora sorprendi� a su a�oso marido en eficaz trance de amor con la criadita de la casa. "�Maturino! -le dice acongojada-. �C�mo puedes hacer esto?" "Bueno -explica �l-. Me alimento sanamente, me vitamino, procuro dormir bien, hago ejercicio..."... Don Poseid�n, hombre tosco y machista, se inquiet� al ver muy preocupado a su reto�o. "�Qu� le pasa, m'hijo?" -le pregunt� con ronco, pero sol�cito acento. Responde el muchacho: "Traigo un l�o de faldas, 'ap�". "��se es m'hijo!" -se alegra el rudo genitor. "S� -contin�a el muchacho-. No s� cu�l de estas dos ponerme"... El encuestador le pregunta a la muchacha: "�Eres partidaria del sexo antes del matrimonio?" "S� -responde ella-. Pero rapidito, para no hacer esperar mucho a los invitados"... Don Avaricio y su esposa iban por la carretera, y el coche se les descompuso. La noche era de las m�s fr�as del invierno -menos de 15 grados Celsius bajo cero-, y nevaba copiosamente. "�Santo Cielo! -clam� con desesperaci�n la esposa-. �Qu� vamos a hacer ahora?" En eso vieron luces de un veh�culo que se acercaba. Era un cami�n pesado. Le hicieron se�as, y el camionero se detuvo. "Por favor, amigo -le ruega don Avaricio-. Ll�venos al pueblo m�s cercano". Responde el individuo: "Los llevar� por 100 pesos". "No traigo dinero -responde don Avaricio-. Mire". En efecto, le muestra la cartera vac�a. "Entonces -dice el tipo-, que la se�ora haga el amor conmigo". Don Avaricio se vuelve hacia su esposa y le dice: "Ni modo, vieja. Tendr�s que sacrificarte, o moriremos los dos aqu� de fr�o". La esposa cede a las instancias del sujeto, y luego �ste los lleva al pueblo vecino, que estaba a 20 metros de distancia, pero con la nevada no se ve�a. Entran los esposos a un restorancito, y don Avaricio pide un caf� para los dos. "�Con qu� lo vas a pagar?" -se inquieta la se�ora. Don Avaricio se quita el zapato. Ah� tra�a un billete de 100 pesos. "�Santo Cielo! -clama la se�ora, cuyo cat�logo de interjecciones era bastante limitado-. �Por qu� no le diste los 100 pesos al trailero? �Me habr�as ahorrado esa verg�enza, esa tremenda humillaci�n!" "No -responde don Avaricio-. Este billete lo traigo �nicamente para casos de emergencia"... FIN.

 

 

 

 



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SABADO 21 DE ENERO DEL 2006.

Mirador

Hablar de las violetas puede ser cosa cursi, pero hablar de una violeta no.

�Por qu� no hablar de ti, m�nima flor que vives como si no supieras que hay invierno? Te mir� esta ma�ana en el jard�n, y eras una pupila azul que me miraba a trav�s de la celos�a de las hojas. Tuve el deseo de arrodillarme, no para verte m�s de cerca, sino para dar gracias por tu ser, y por ser yo contigo. Pero algo me contuvo. Ahora s� que fue el miedo a la cursiler�a.

Hice mal. Las flores no son cursis. Si lo fueran no existir�a la rosa, ni la margarita de p�talos or�culos, ni aquel inolvidable nomeolvides. �Por qu� entonces ha de ser cursi hablar de flores?

Florido voy, violeta, por haberte visto. Mi d�a est� pintado con tu azul. Perdura en m� tu aroma. Por ti qued� santificada mi alma. Eso que en los libros de devoci�n se llama "olor de santidad" debe ser una fragancia de violetas.

�Hasta ma�ana!...

Programas

Celiberia Sinvar�n, Himenia Camafr�a y Solicia Sinpitier, maduras se�oritas solteras, fueron al zool�gico. Las vio el gorila, dobl� los barrotes de su jaula, se abalanz� sobre la se�orita Celiberia y ah� mismo la hizo objeto de sus instintos l�bricos. La se�orita Himenia le dice a la se�orita Sinpitier: "Caramba �qu� tiene ella que no tengamos nosotras?"... Do�a Jodoncia y don Martiriano sintieron que su matrimonio naufragaba. A fin de salvarlo recurrieron a los servicios de un consejero profesional. Le comenta don Martiriano: "Una de las cosas que no me gustan de mi esposa es que siempre quiere tener la �ltima...". "Palabra" -completa do�a Jodoncia... Do�a Chalina, mujer dada a los chismes, fue a un d�a de campo en la orilla del r�o. Estaba haciendo labor de aguja cuando de pronto uno de los invitados cay� a la corriente. "�Auxilio! -empez� a gritar el infeliz-. �S�lvenme, por favor! �No s� nadar, y soy padre de cinco hijos!". "Tres nada m�s -acota do�a Chalina sin dejar de tejer-. Dos no son suyos"... Si la Rep�blica me encargara hacer una nueva legislaci�n electoral, en el cap�tulo correspondiente a "Campa�as electorales" pondr�a yo: "Art�culo primero: Quedan prohibidos los discursos con frases sonoras y promesas. En su lugar los candidatos presentar�n programas". La oratoria pol�tica, en efecto, es cosa del pasado. Los oradores llamados "jilgueros", antes tan apreciados -en cada uno de ellos lat�a un futuro diputado-, son reliquia de un tiempo que se fue. Ahora pedimos que el candidato hable por s� mismo y que no sea su discurso un cat�logo de frases hechas repetidas en cada mitin y ciudad. Los candidatos, pues, deben expresar con claridad sus ideas y prop�sitos en temas como energ�ticos, seguridad, empleo, reforma fiscal y laboral; en fin todo aquello que tiene que ver con la econom�a del Pa�s, tema b�sico entre todos. Poca pol�tica, pues, y mucha administraci�n es lo que esperan los ciudadanos de esta campa�a electoral. El candidato que se ande por las ramas, en ellas se quedar�... La muchacha le dice a su prometido: "Antes de casarnos, Fef�, quiero confesarte que ha habido seis hombres en mi vida". "Mi amor -le recuerda �l-. Ya me confesaste eso la semana pasada". "S� -reconoce ella-. Pero los que ahora te digo son de esta semana"... La trabajadora social le dijo al alcaide de la prisi�n que iba a comprar libros para que los reclusos tuvieran qu� leer. "Est� bien -autoriza el alcaide-. Pero nada de literatura de evasi�n"... Un se�or le cuenta a su amigo: "Ayer pas� una verg�enza muy grande: la criadita de la casa entr� en la rec�mara y me vio haciendo el amor con mi esposa". Dice con mucha filosof�a el amigo: "Viceversa habr�a sido peor"... El marido entr� en el cuarto del beb�. Vest�a un impermeable de lona, m�scara antigases estilo Primera Guerra, y llevaba las manos enfundadas en gruesos guantes de hule. Lo ve su esposa y dice con acritud: "Est� bien; si as� es como sientes, yo le cambiar� el pa�al al ni�o"... Despu�s de 25 a�os de casados se divorciaron do�a Lumbra y don Sinsabel. Un d�a se encontraron en la calle y don Sinsabel invit� a su ex esposa a tomar un cafecito. "Hay algo que siempre me intrig� -le dijo-, y ahora que ya no hay nada entre nosotros bien puedes sacarme de esa duda. De los seis hijos que tuvimos s�lo Momito tiene pelo negro, y los dem�s lo tienen rubio, como yo. Dime la verdad: �Momito no es hijo m�o?". Le dice la se�ora: "No te atormentes m�s. Momito es hijo tuyo. Los otros cinco no"... FIN.

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20 de enero del 2006

Mirador

En aquellos disc�pulos Hu-Ssong dijo a su tiempo:

-El jefe de una tribu de antrop�fagos se jact� de haber hecho que su gente ingresara en la civilizaci�n: logr� que los can�bales usaran cuchillo y tenedor en vez de seguir comiendo la carne humana con los dedos.

-La verdadera civilizaci�n -sigui� diciendo el fil�sofo- consiste en la humanizaci�n, en poner por encima de todo a la persona humana. Y lo humano s�lo est� completo cuando se viven los valores trascendentes del bien, la libertad, la justicia, la belleza, la verdad... Sin esos valores cualquier progreso es como aquel de los can�bales, y las modernas tecnolog�as se vuelven instrumentos de barbarie.

Eso dijo Hu-Ssong a sus disc�pulos. Y los disc�pulos supieron que dec�a lo cierto.

�Hasta ma�ana!...

 

Cat�n

Carrera por la Presidencia

El cuento que sigue habr�a sido censurado con acrimonia por la se�ora Vanderbilt y el se�or Carre�o, celosos guardianes de las buenas maneras y la urbanidad. Fue un hombre con el barbero y le dijo: "Maestro: tengo problemas al rasurarme las mejillas. Siempre me quedan ca�ones que la navaja no alcanza a cortar bien. �Qu� me recomienda?". Contesta el f�garo: "Pruebe con esta bola de porcelana. Puesta entre los dientes y la parte interior de la mejilla hace que �sta se abulte, y as� la navaja puede desca�onar perfectamente". El visitante se pone en la boca la canica y, en efecto, nota que eso pod�a servir para obtener una mejor rasura. Pero se le ocurre un inconveniente. "Oiga, maestro -pregunta al rapador-. �Y si me trago la bola?". "No hay problema, se�or -contesta el de la barber�a-. Me la trae al d�a siguiente, como hacen todos los clientes que se la tragan"... Do�a Fecundina ten�a ya 15 hijos. Le sugiere una trabajadora social: "�Por qu� no recurre al m�todo del ritmo?". "Se�orita -responde do�a Fecundina-, en esos momentos �qui�n se va a acordar de marcar los compases?"... Lleg� don Alg�n a su negocio y por poco se cae de espaldas. En la oficina los empleados estaban llevando a cabo una verdadera bacanal. El subgerente estaba encima de la secretaria; la cajera se hallaba sobre el office boy; el contador persegu�a a la encargada del archivo. "�Hola, jefe! -dice Rosibel, la secretaria-. �Se nos ocurri� implantar la hora feliz!"... En el atestado autob�s se oye una voz de hombre: "�Alguien perdi� una cartera con 3 mil pesos en billetes de 500?". "�Es m�a, es m�a!" -clama un se�or muy angustiado. Y dice el individuo: "Acabo de encontrar la cartera, se�or, pero estaba vac�a"... Ha empezado ya formalmente la carrera por la Presidencia. Las encuestas siguen mostrando a L�pez Obrador en el primer lugar, y a Calder�n en el segundo, muy cerca ya de �l. Sin embargo un an�lisis comparativo de las encuestas hechas en los �ltimos meses muestra sin lugar a dudas que L�pez Obrador est� perdiendo puntos gradualmente, mientras Calder�n asciende en forma constante. De octubre a enero, seg�n la encuesta trimestral que realiza Mar�a de las Heras, AMLO baj� dos puntos, del 39 por ciento al 37. En el mismo periodo Felipe Calder�n subi� seis puntos, del 25 por ciento al 31. El panista es el candidato que m�s est� subiendo en la preferencia de los electores, a pesar de que fue el �ltimo en ingresar a la carrera presidencial. De seguir sin cambio esa tendencia, en abril Calder�n habr� igualado a L�pez Obrador, y lo superar� en julio. Desde luego todo esto puede cambiar -la pol�tica es el juego de todos los juegos-, y nadie puede dar por segura la victoria de cualquiera de los candidatos... Sigue ahora un cuento de color subido. Lo anuncio a fin de que las personas de moral estricta suspendan aqu� mismo la lectura... Libidiano Pitonier, gal�n concupiscente, invit� a Dulcil�, muchacha candorosa, a dar un paseo en su auto. La llev� a un paraje alejado, y ah� le dijo que se le hab�a acabado la gasolina. Ella, ingenua y todo, conoc�a ya ese truco, de modo que sac� un billete y se lo dio al seductor. "Con esto -le dijo- puedes ir a la ciudad y traer gasolina". "Est� bien -contest� de mal modo Libidiano-. Pero antes voy a desahogar una necesidad menor". Se puso a hacer tal cosa. Mientras tanto Dulcil� decidi� investigar si en verdad el tanque estaba vac�o. Lo abri� y acerc� un cerillo para ver su interior. Se produjo una explosi�n horr�sona. Cuando Dulcil� se repuso del fragoroso estallido le pide a su gal�n: "�Ay�dame a buscar mi bolso! �En �l hay 5 mil pesos!". Con gemebundo acento responde Libidiano: "�Olv�date del bolso y ay�dame a buscar mi mano! �En ella hay algo mucho m�s importante!"... FIN.

 

 



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Jueves 19 de enero del 2006

Hay en el cementerio de �brego una tumba. El viento que sopla en r�fagas de invierno hace escuchar su voz:
"... Pens� que pod�a vivir solo. Me estorbaban los hombres; de las mujeres desconfiaba, y a los ni�os ni siquiera los ve�a.
"A nadie am�, por tanto, y de nadie fui amado. Vagamente recuerdo la tibieza del amor de mi madre, pero muy pronto lo olvid�.
"Viv� solo, y mor� solo. Ahora, en esta tumba, estoy solo otra vez. Mi tumba es una nueva soledad...".
Hay en el cementerio de �brego una tumba. Nos ense�a que la vida s�lo es vida cuando con los dem�s se vive.
�Hasta ma�ana!...

Riesgo
En la cuadrilla hab�a 10 haraganes que siempre rehu�an el trabajo. Los re�ne el capataz y les dice: "Levante la mano el que se crea el m�s perezoso entre ustedes. Le asignar� la chamba m�s ligera de la obra". Todos levantan la mano, menos Ovonio Grandbolier. Le pregunta el capataz: "�Por qu� no levantas la mano?" Responde Granbolier: "Me da hueva"... Himenia Camafr�a, madura se�orita soltera, fue sometida por su ginec�logo a una peque�a operaci�n quir�rgica. "Doctor -le pregunta-: �podr� tener sexo despu�s de la operaci�n?" "Desde luego que s�" -contesta el facultativo. "�Qu� bueno! -se alegra la se�orita Camafr�a-. �Porque nunca lo he tenido!"... El encargado del censo interrogaba a la se�ora para llenar su formulario. "�Es usted casada?" "S�". "�A qu� se dedica su esposo?" "Es fabricante". "�Hijos?" "No; muebles"... El vocablo "peje" es sin�nimo de pez, pero la palabra tambi�n sirve para designar al hombre astuto. Puede decirse entonces, pensando en L�pez Obrador, que el peje por su boca muere. La elecci�n del perredista pondr�a al Pa�s en riesgo grande, pues sus promesas son tan desmesuradas que en caso de cumplirlas llevar�a a M�xico a la bancarrota. Todos los adultos mayores, por ejemplo, y las madres solteras, esperan que L�pez Obrador les d� la misma pensi�n que otorg� en el Distrito Federal. No saben que AMLO endeud� catastr�ficamente al gobierno de la Ciudad de M�xico, ni piensan que si, ya como Presidente, implantara ese mismo sistema de pensiones, tendr�a que echar a funcionar la maquinita de hacer dinero, lo cual provocar�a una inflaci�n que anular�a los supuestos beneficios de la tal pensi�n y volver�a a�n m�s aflictiva la ya de por s� dif�cil condici�n de las madres solteras y las personas de la tercera edad. Eso, o el desprestigio que se atrae quien no cumple sus ofrecimientos, es lo que espera a L�pez Obrador si llega a la Presidencia. El peje por su boca muere... Son� el timbre de la puerta, y la se�ora de la casa fue a abrirla. Afuera estaba un sujeto que de buenas a primeras le pregunt� a la se�ora: "�Sabe usted hacer el sexo?" Ella, indignada, le dio con la puerta en las narices. Al d�a siguiente, a la misma hora, son� el timbre otra vez. Fue la se�ora y encontr� al mismo individuo. "�Sabe usted hacer el sexo?" -pregunta de nueva cuenta el tipo. La se�ora volvi� a cerrar la puerta con indignaci�n. El mismo episodio se repiti� tres o cuatro veces m�s. Preocupada y nerviosa, la se�ora decidi� contarle a su esposo lo que suced�a. "�A qu� horas llega ese hombre?" -pregunt� el marido, furioso. "Como a las 10 de la ma�ana" -responde ella. Dice el hombre: "Ma�ana estar� aqu� para darle su merecido. Ese fulano es un canalla que no tiene respeto alguno a la decencia, que no sabe de moral y comete la villan�a de meterse con la esposa de otro. Ma�ana, si regresa, cuando te pregunte si sabes hacer el sexo, t� dile que s�. Del resto me encargar� yo". Al d�a siguiente, minutos antes de las 10 de la ma�ana, el marido tom� su escopeta, la carg� y se puso a esperar al hombre. A la hora exacta son� el timbre de la puerta. Oculto tras ella el hombre amartill� su arma. Abre la se�ora. Ah� estaba el individuo de todos los d�as. Otra vez el tipo le pregunta: "�Sabe usted hacer el sexo?" Responde ella: "S�". Y dice entonces el sujeto: "Pues h�galo de vez en cuando con su esposo, a ver si �l deja de hacerlo ya con mi mujer"... FIN.

Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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18 DE ENERO DEL 2006, MIERCOLES.

Mirador
Este a�o el huerto se llen� con el aleteo de las palomas de ala blanca. Nuestros nogales dieron fruto abundant�simo, y llegan a gozarlo esas esbeltas peregrinas.
El a�o anterior no hubo nueces. Tampoco hubo palomas. Ellas supieron antes que nosotros que los �rboles no rendir�an cosecha.
Hay un misterioso saber que las criaturas de la tierra se comunican unas a otras. Imagino un oculto di�logo a distancia entre el �rbol y el ave: "No vengas esta vez; no tendr� fruto". As� la piedra debe hablar con el r�o, y el r�o con la lib�lula, y la lib�lula con la nube, y la nube con la estrella.
S�lo nosotros los humanos somos ajenos a ese di�logo. Creemos saberlo casi todo, y la verdad es que no sabemos casi nada. Tendremos que preguntarle a la paloma, al nogal, a la piedra y al r�o, a la lib�lula, a la nube y la estrella.
�Hasta ma�ana!... CATON.

Nada para nadie
�Cu�ntas veces se puede restar el n�mero 1 (uno) del n�mero 1111 (mil ciento once)? Busquen mis cuatro lectores la respuesta m�s abajo... Madame Fessier, domadora de serpientes, hab�a visto ya pasar sus d�as mejores. En busca de nuevos horizontes dej� Francia y tom� pasaje en el "Vrillette", un barco bananero cuyo capit�n, despu�s de gozar los encantos de Madame durante todo el tiempo que dur� la traves�a a Nueva York, le demostr� su amor devolvi�ndole el 5 por ciento del costo del pasaje. Ya no sigui� la artista el viaje hasta Paramaribo, su destino final, pues se le dificultaba mucho pronunciar esa palabra. Tom� un tren a Dodge City, en el Salvaje Oeste. Alguien le dijo que hab�a ah� un teatro de variedades donde seguramente su n�mero ser�a bien recibido, a condici�n de que fuera par: los n�meros nones eran considerados de mal ag�ero por la supersticiosa poblaci�n de gambusinos y vaqueros. Desgraciadamente sucedi� que la diligencia en que Madame Fessier hac�a la �ltima parte del trayecto fue asaltada por la banda de los Brokeback Boys, que despojaron a la artista de todos sus vestidos para lucirlos ellos. Le quitaron hasta su l�ngerie o ropa interior; la dejaron sin otra cosa encima que un mo�o de guipiur color cereza. Para colmo, las serpientes con que Madame Fessier hac�a su n�mero huyeron tambi�n en busca de una nueva vida. Los cobardes pasajeros tomaron cada uno por su lado y dejaron sola y en campo abierto a la infeliz artista. Qui�n sabe qu� suerte habr�a corrido la desventurada -en esa tierra abundan los predicadores-. Afortunadamente acert� a pasar por ah� un indio en su caballo. Ella le pidi� a se�as que la llevara al pueblo, y el piel roja la ayud� a subir en ancas de su pony. En el camino ella advirti� que el indio empezaba a jadear, a respirar agitadamente, a proferir extra�os ruidos guturales que en vano trataba de disimular. Se estremec�a luego, como sacudido por un s�bito espasmo, y finalmente dejaba escapar un largo suspiro, tras de los cual quedaba desmadejado y laso. Lo mismo se repiti� dos veces m�s antes de llegar al pueblo. Una vez ah� el aborigen cubri� a la desnuda artista con su manta y la llev� ante el sheriff, quien la hizo descubrirse porque -dijo- quer�a examinar el cuerpo del delito. Se fue el indio, pues no estaba en buenos t�rminos con el sheriff, que le hab�a prohibido poner un casino en su reservaci�n. Ya sin la presencia del piel roja Madame Fessier le cont� al sheriff lo del jadeo del salvaje; sus ayes contenidos; sus estremecimientos, espasmos, suspiros finales y subsecuentes desmadejamientos. "Y le aseguro que yo no hice nada, sheriff -le dice-. No lo excit� ni provoqu� en ninguna forma. Lo �nico que hice fue pasar los brazos por la cintura del indio y agarrarme con ambas manos a la parte delantera de su silla de montar". "Madame -le informa el sheriff muy serio-. Los indios no usan silla de montar"... �Cu�ntas veces se puede restar el n�mero 1 del n�mero 1111? S�lo una vez, pues la segunda ya no se resta del 1111, sino del 1110. En cambio los pol�ticos en campa�a pueden restar muchas veces el n�mero de sus seguidores si �stos advierten fallas en la conducta de su candidato. Nadie d� por seguro, entonces, el triunfo de cualquiera de los aspirantes a la Presidencia, ni la derrota de otro. De aqu� a julio pueden pasar muchas cosas; alg�n candidato puede hacer o decir algo inconveniente, o pueden quedar al descubierto errores del pasado. Nada hay seguro para nadie, pues. La moneda est� en el aire... A la prima Celia Rima se le ocurri� un epigrama leperusco para comentar la elecci�n de Michelle Bachelet, nueva presidenta chilena: �Vaya noticia feliz! / �Ya no manda en Chile un hombre! / (Tendr� que cambiar de nombre / por un tiempo ese pa�s)... FIN.

Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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Martes 17 de enero del 2006

Mirador
"Polvo de estrellas"... Lo que ayer fue canci�n es hoy logro cient�fico. La sonda espacial Stardust regres� de su viaje por el cosmos y trajo muestras de materia, de la materia de que los astros est�n hechos.
Los hombres de ciencia encontrar�n seguramente que de ese mismo material estamos hechos los humanos. Tambi�n nosotros somos polvo de estrellas. Quiz� por eso tenemos vocaci�n de infinitud.
En sus laboratorios los sabios estudiar�n ese polvo sideral, y quiz� determinar�n con certidumbre el origen del sistema solar. Eso los llevar� a inquirir las causas �ltimas de la formaci�n del universo.
Al final de todas las preguntas, sin embargo, seguir� estando el misterio. S�lo un poeta o un ni�o podr�n iluminar ese arcano. En el fondo de cada ni�o hay un poeta, y en el fondo de todo poeta se halla un ni�o. Los ni�os y los poetas intuyen ya que ese polvo de estrellas, polvo de hombres, es tambi�n polvo de Dios.
�Hasta ma�ana!...

Opci�n valiosa
Un infame individuo llamado Dirto Glosso gustaba de hacer llamadas telef�nicas obscenas. Marcaba cualquier n�mero, y si le contestaba una mujer empezaba a jadear como poseso y luego le dec�a cosas que no son para ponerse en estas p�ginas, as� de malsanas y mef�ticas eran sus l�bricas palabras. En ocasiones obten�a resultados que lo desconcertaban, como la vez que contest� el tel�fono Himenia Camafr�a, madura se�orita soltera, y al escuchar los acezos lujuriosos y las primeras frases sical�pticas de Glosso dijo con entusiasmo y alegr�a: "�Ah, una llamada obscena! �Espere un momentito por favor, se�or! �Voy a traer mi caf� y mi cigarrito para escucharlo a gusto!" Cierto d�a el sucio sujeto se dispuso a hacer una m�s de sus llamadas. Marc� al azar un n�mero y le contest� una ni�ita que tendr�a escasamente cinco a�os. Al o�r aquella voz infantil pregunta Dirto: "�Est� tu mam�, ni�a?" "No est� -responde ella-. Sali� al s�per". Inquiere el pervertido: "�Se encuentra tu hermana mayor?" "Tampoco est� -contesta la ni�ita-. Fue a la escuela". "�Hay alguna mujer en casa?" -pregunta Glosso. "No -replica la peque�a-. Estoy yo sola". "Ah, bueno -dice el degenerado empezando a jadear con ronco acento-. Entonces oye esto, ni�a: Ca-ca... Pi-p�... Po-p�..." ... �Cu�l es la diferencia entre noviazgo y matrimonio? En el noviazgo el sexo es cosa dif�cil. En el matrimonio llega a ser imposible... La elecci�n de Michelle Bachelet como presidenta de Chile es una buena noticia. La condici�n de mujer de la reci�n electa es prueba -como si lo obvio necesitara comprobaci�n- de que las mujeres son una opci�n valiosa en un campo como el de la pol�tica en Am�rica Latina, reservado tradicionalmente a los varones. Pienso en mujeres mexicanas como Josefina V�zquez Mota, Amalia Garc�a o Beatriz Paredes, por mencionar �nicamente tres, y me apena que en M�xico la mujer no tenga todav�a la plena igualdad que habr�a hecho que una persona del sexo femenino hubiera llegado ya a la m�xima magistratura. Un d�a, sin embargo, habr� en M�xico, igual que en Chile, una mujer Presidenta. �se ser� un buen d�a que espero yo llegar a ver... Un viajero lleg� a un peque�o pueblo, y para pasar el tiempo fue al �nico bar que hab�a ah�. La cantina estaba llena. El forastero se dirigi� a la barra y pidi� una cerveza. De pronto oy� que alguien dijo: "Veintisiete". Al escuchar aquello todos los parroquianos soltaron una carcajada. Luego dijo otro: "Treinta y dos". Todos rieron estrepitosamente. "Catorce" -dijo un tercer parroquiano. Y la clientela entera celebr� eso con otra risotada. El reci�n llegado le pregunta al cantinero: "�Qu� significan estas risas?" Contesta el barman: "Hemos repetido tanto los mismos chistes que los tenemos numerados ya. Cuando alguien dice un n�mero todos recuerdan el cuento correspondiente; de ah� las carcajadas que se oyen". Se vuelve el forastero hacia la concurrencia y dice: "Diecis�is". Nadie se r�e. "Amigo -le dice compasivamente el cantinero-. No es el chiste: es la manera de contarlo"... Suena el tel�fono y lo contesta el marido. "No s� -dice-. Llame usted a la Secretar�a de la Reforma Agraria". Tras decir eso cuelga. Le pregunta su esposa con asombro: "�Por qu� dijiste eso? �Qui�n llamaba?" Responde el marido: "Un imb�cil que quer�a saber si el campo estaba libre"... Don Alg�n ten�a un perrito poodle en su oficina. Sus amigos, extra�ados, le preguntaban por qu� ten�a ah� al animalito. Explicaba don Alg�n: "As� cuando est� yo con mi secretaria y diga: '�Acu�state! �Mu�vete! �Si�ntate!', la gente que est� afuera pensar� que le estoy ense�ando trucos al perrito"... FIN.

Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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Lunes 16 de enero del 2006.

Mirador
Ra�l Anguiano fue jalisciense y tapat�o. Eso quiere decir que fue profundamente mexicano. Nacional sin ser nacionalista, su pintura tiene el color de M�xico, su hondura y su verdad.
Conoc� al maestro Anguiano cuando junto con �l y con Manuel Enr�quez recib� el premio "Ocho Columnas de Oro", preciada distinci�n que confiere la Universidad Aut�noma de Guadalajara. Al final de la cena que despu�s de la ceremonia se ofreci�, el maestro le entreg� a mi esposa un retrato a l�piz que, sin darse cuenta ella, le hab�a hecho en el transcurso del convivio. "La retrat� -le dijo- porque es usted bella de rostro y bella de alma".
La muerte de Ra�l Anguiano es p�rdida muy grande para el arte mexicano. Su obra debe quedar en un museo, ya sea en la Ciudad de M�xico o en Guadalajara, su ciudad natal. En mi casa guardamos como tesoro aquel retrato que el maestro hizo de mi esposa, porque sin conocerla supo de ella lo mismo que siempre supe yo.
�Hasta ma�ana!...

Dolores Padierna
Un se�or iba de noche por la calle y le sali� al paso una muchacha de tac�n dorado. Le dice la damisela: "Oye, guapo: lo har� contigo por 500 pesos". Responde el se�or: "Soy casado". Pregunta la muchacha: "Y eso, �qu� tiene qu� ver?" Contesta el hombre: "Mi esposa me cobra nada m�s 300"... El m�dico le informa al individuo: "Le tengo dos noticias: una mala y una buena. La mala es que su esposa tiene una enfermedad ven�rea. La buena es que usted no se la contagi�"... Yo tambi�n tengo una noticia mala y una buena. La mala es que muchos cargos de representaci�n popular que deber�an ser ganados en elecci�n democr�tica siguen siendo gajes que los partidos y sus facciones se reparten como bot�n. Eso se origina en la viciosa legislaci�n electoral que padecemos, hecha por los propios partidos y mantenida por ellos de com�n acuerdo para su beneficio. As� lo vimos en las negociaciones (transas) hechas para repartirse las senadur�as plurinominales de su coalici�n entre L�pez Obrador, las diversas tribus perredistas -algunas de ellas m�s que tribus hordas- y las empresas privadas llamadas Partido del Trabajo y Convergencia Democr�tica. �sa es la mala noticia. La buena es que en la lista final no qued� la se�ora Dolores Padierna. Si la esposa de Bejarano hubiera obtenido esa senadur�a la llamada C�mara alta ya no lo habr�a sido. Alguien podr� decir que la se�ora pag� las culpas de su inmoral consorte, cercano amigo de L�pez Obrador, pero sucede que tanto la mujer como el marido son de la misma condici�n: ambos han hecho de la deshonestidad su modus vivendi, y han compartido sus jugosos beneficios, de modo que no es posible hacer tal comentario. Los perredistas midieron el adverso efecto que la candidatura de la se�ora Padierna habr�a tenido en la campa�a de L�pez Obrador, actuaron en consecuencia y la dejaron fuera. Esperemos a ver qu� premio de consolaci�n buscar� Bejarano para su pareja, y qu� compensaci�n le dar� L�pez Obrador a �ste su amigo y compa�ero... Le dice el marido a la esposa: "�Verdad que nos entendemos bien en la cama?" "Perfectamente -confirma la se�ora- T� jam�s puedes y yo nunca tengo ganas"... Babalucas fue a un tour por la ciudad de Londres. El grupo en que iba ocup� toda la parte baja del autob�s, y a �l le toc� ir solo en la de arriba. Cuando llegaron de regreso, el tonto roque se ve�a ba�ado en sudor fr�o, p�lido, asustado. "�Qu� te sucede? -le pregunta alguien-. �No disfrutaste la excursi�n? Ac� nosotros la gozamos mucho". "Seguramente -responde Babalucas con temblorosa voz-. Pero el autob�s de ustedes s� tra�a chofer"... En el tel�fono. �Es Informaci�n? Por favor, se�orita, quiero el n�mero de Te�dulo Gonz�lez". "Tengo un Teodoro Gonz�lez". "S�, pero yo quiero el de Te�dulo Gonz�lez". "Ya le digo que tengo el n�mero de Teodoro Gonz�lez. Se lo voy a dar". "No, se�orita. Yo quiero hablar con Te�dulo Gonz�lez". "Teodoro Gonz�lez es el n�mero que tengo m�s a la mano. Lo comunicar� con �l". "�Se�orita! �Le estoy diciendo que quiero hablar con Te�dulo Gonz�lez! �T-e-�-d-u-l-o". "Se�or: as� no se deletrea Teodoro"... Afrodisio Pitorr�n, gal�n concupiscente, le ped�a a Dulcil�, doncella candorosa, que le ofrendara su m�s rec�ndito tesoro. Ella se resist�a a la daci�n, pues su mam� le hab�a ense�ado que tal acto s�lo se debe hacer con el esposo, y eso en contadas ocasiones, cuando sea absolutamente necesario, y procurando adem�s pensar en alguna devoci�n mientras se cumple el obligado trance. As� pues, le dice Dulcil� al seductor: "Antes de tener sexo, Afrodisio, debemos casarnos". "�Entonces tenemos andada ya la mitad del camino! -se alegra Pitorr�n-. �Yo soy casado!"... FIN.

Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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Domingo 15 de nero del 2006.

HISTORIAS DE LA CREACI�N DEL MUNDO
Sopl� el aire de enero.
No era un aire fuerte; era apenas un ligero viento que ni siquiera alcanzaba a agitar las ramas de los �rboles.
Por eso Ad�n vio que el aire no llevaba polvo, ni briznas de hierba, ni hojas.
Algo llevaba el aire, sin embargo, que Ad�n no supo qu� era.
Pregunt�:
-Se�or: �qu� es eso que se lleva el aire en estos primeros d�as de enero?
Le contest� el Se�or con voz en la que hab�a tristeza:
-Son los prop�sitos de A�o Nuevo.
�Hasta ma�ana!...

Moral
En la mism�sima noche de su boda, el novio supo que su mujercita no era lo que �l hab�a pensado y que las cosas no iban a ir bien en su matrimonio. Sucedi� que al terminar el primer trance de amor, y luego de descansar un rato, le pregunt� el reci�n casado a su flamante esposa: "�Lo hacemos otra vez, mi vida?" Ella le contest�: "Est� bien. Pero antes p�game el primero"... Solicia Sinpitier, madura se�orita soltera, sufri� un asalto en la v�a p�blica. Le dice el joven y musculoso atracador: "Deme su bolso". Solicia se lo entrega. "Deme su reloj". Ella se lo pasa sin chistar. El asaltante ve que Solicia tra�a celular y le pide: "Deme su tel�fono". Responde la se�orita Sinpitier con un moh�n de coqueter�a: "Es el 008-953-221. Siempre estoy por las tardes"... El vig�a del barco grita desde la cofa: "�Velero pirata a la vista!". El almirante de la nave de Su Majestad ordena con perentoria voz: "�Tomen sus armas! �Apronten los ca�ones! �Preparen los garfios de abordaje! �Vamos a acabar con esos miserables!". Se vuelve luego a su asistente y le pide: "Tr�igame mi pantal�n rojo de combate". El grumete va por la prenda y el almirante se pone el pantal�n a toda prisa. "Perdone, se�or -pregunta el joven marinero-. �Por qu� se pone usted un pantal�n rojo para combatir?" "Muchacho -responde con gravedad el viejo lobo de mar-. Si en la refriega sufro alguna herida, el color de mi sangre se confundir� con el del pantal�n. As� mis hombres no se desanimar�n al saber que su jefe ha sido herido, y el enemigo no se alegrar�". En eso, el vig�a grita desde arriba: "�Cincuenta veleros piratas a la vista!". "Demonios -masculla el almirante-. Grumete: tr�igame ahora el pantal�n caf�"... Un solo bot�n abrochaba la blusa de Chicholina Tetonga, secretaria de busto tan prominente que su due�a no pod�a ver el teclado de la computadora. Uno de sus compa�eros de oficina mira el bot�n de la blusa con mirada compasiva y exclama con tono de piedad: "�Pobrecito! ��l solo para tama�as responsabilidades!". (Un d�a Chicholina tra�a la blusa desabrochada. Lleg� un se�or y le pregunt�: "�Est� su jefe, se�orita?". "�Claro que est�! -replica airada Chicholina-. �Usted cree que siempre traigo as� la blusa?")... El nuevo director del manicomio tom� posesi�n de su cargo. Le dice el que entregaba el puesto: "Una cosa le recomiendo, colega. Aqu� hay un loco que se cree perro. Mant�ngalo vigilado, pues siempre tiene problemas con aquel otro que se cree �rbol"... Clamaba muy enojado un comerciante: "�Ya no hay moral en estos tiempos! �La decencia ha dejado de existir! �Ayer alguien me pag� una mercanc�a con un billete falso de 500 pesos!". Le pide alguien: "D�jame verlo". "Ya no lo tengo -responde el comerciante-. Esta ma�ana me deshice de �l en el supermercado"... El padre Arsilio era capell�n del convento de monjas. Un d�a llega a su casa un tipo y le pregunta: "Disculpe, padre: �las monjitas fuman?". "No -responde el sacerdote-. No fuman". Le dice el individuo: "Entonces se est� quemando el convento"... Viene ahora un cuentecillo que no deber�a aparecer este d�a, pero se col� aqu� por equivocaci�n. Las personas pudibundas har�n bien en suspender aqu� mismo la lectura... Un argentino lleg� con el ur�logo y le dijo: "Doctor, quiero que vea mi �sta". El m�dico examina con cuidado la aludida parte y luego dice: "No advierto nada malo". "Ya lo s�, che pibe -replica muy orgulloso el argentino-. Pero quer�a que la vieras porque, �a poco no es una preciosidad?"... FIN.

Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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14 DE ENERO DEL 2006, S�BADO

Guadalupe Loaeza, compa�era de p�ginas editoriales, celebr� hace unos d�as la llegada de su nietecita. Me alegr� saber que la peque�a se llamar� Mar�a, porque es el nombre que me gusta m�s. Habr�a yo querido que el m�o fuera Mariano, pues mariano soy y Mariano se llam� mi padre, pero en la v�spera de darme a luz mi mam� vio la pel�cula "Camille", de Greta Garbo, y el gal�n se llamaba Armando. Por eso llevo tan gerundio nombre.

No hay otro m�s hermoso que Mar�a. Ya lo dijo Francisco Luis Bern�rdez en estos cuatro versos que env�o de regalo a Guadalupe y a su nietecita:

"... Si el mar que por el mundo se derrama / tuviera tanto amor como agua fr�a, / se llamar�a por amor Mar�a / y no tan s�lo mar como se llama...".

Felicidades, y sea Mar�a igual que su abuela Guadalupe: sensible, idealista, alegre y llena de amor a los dem�s.

�Hasta ma�ana!...

CATON

Manos amarradas

La se�ora le dice a su maduro esposo: "Si vas a usar Viagra, t�mate la pastilla con agua mineral". El hombre le pregunta: "�Para qu�?". Responde la se�ora: "Para que repitas"... Un amigo de Babalucas le comenta: "Me gustan las mujeres con muchas tetas". Y dice el badulaque: "Yo las prefiero naturalitas, nada m�s con dos"... Capronio, hombre ego�sta y rudo, logr� que Rosil� fuera con �l a su departamento. La condujo a la rec�mara y ah� empezaron las acciones del foreplay. Viendo que su gal�n no daba trazas de tomar ninguna precauci�n, Rosil� le insin�a: "Me gusta el sexo seguro". "Qu� bueno que me lo dices -replica el incivil sujeto-. Pondr� una almohada para que no te vayas a golpear en la cabecera de la cama"... Palmerio era fan�tico golfista. Todos los d�as jugaba su deporte. Una vez regres� a su casa despu�s de hacer el diario recorrido por los greens, y se encontr� con la funesta novedad de que su esposa hab�a sido secuestrada. En el tel�fono hab�a un mensaje de los criminales: "Si quiere recuperar a su mujer, vaya al club de golf ma�ana a las 12 del mediod�a y deje en el hoyo 17 una bolsa con 100 mil d�lares en efectivo". Al d�a siguiente, los secuestradores se situaron tras unos �rboles en espera de la llegada de Palmerio. Dieron las 12 y Palmerio no lleg�. Dieron la una, las dos, y Palmerio no hizo acto de presencia. A eso de las 3 de la tarde, los plagiarios se dispon�an a retirarse ya, dispuestos a cumplir su amenaza de muerte, cuando Palmerio apareci� por fin y puso el dinero en el hoyo 17. Uno de los criminales va con �l y le dice: "�Por qu� tard� usted tanto? Ya �bamos a liquidar a su mujer". Responde Palmerio: "Vine muy a tiempo, pero al llegar al club me dije: 'Qu� chingaos, aprovechando que ya estoy aqu� voy a hacer mi recorrido'. Y tard� en llegar aqu� porque, la verdad, ando bajo de juego"... Esto que sigue no es un cuento, sino una analog�a. Cierto m�nager puso a su boxeador de peso mosca a pelear con un peso completo. En el primer round el mastodonte noque� al peleadorcito. Cuando el desdichado p�gil volvi� en s� le dice con acritud el m�nager: "Te falt� competitividad". El Estado mexicano les pide a nuestros empresarios tener competitividad frente a los extranjeros. Pedirles eso no s�lo es injusto, sino adem�s es insensato. �C�mo puede pedirles competitividad si los energ�ticos cuestan aqu� mucho m�s que en los pa�ses desarrollados; si los grav�menes fiscales son onerosos y enredados; si falta infraestructura, o es deficiente; si los tr�mites burocr�ticos son una mara�a; si la legislaci�n laboral es obsoleta; si todo aqu� es m�s caro que en otras partes, comenzando por el tel�fono; si a los costos hay que cargarles el de la corrupci�n; si no hay seguridad ni est�mulos? Insensato e injusto fue aquel manager cuando reprendi� a su boxeador de peso mosca por haber perdido frente al de peso m�ximo. Igual nuestro Gobierno: es m�nager que no s�lo pide a sus peleadores de peso m�nimo que compitan con los de peso m�ximo, sino que adem�s los manda a la pelea con los ojos vendados y las manos amarradas. D� el Gobierno a los empresarios mexicanos las mismas ventajas que tienen los empresarios de otros pa�ses, y entonces s� p�dales competitividad... Sigue una historia de dudoso gusto. Aquel individuo se present� ante un agente de espect�culos y realiz� un acto sorprendente: se insert� una espada en salva sea la parte y la hizo desaparecer dentro de s�. "�Oiga, amigo! -exclama espantado el empresario-. �Se va usted a lastimar por dentro!". "No se inquiete -lo tranquiliza el tipo sonriendo con suficiencia-. La verdad es hay un truco en esto: primero me inserto la vaina"... FIN.



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Viernes 13 de enero del 2006

HISTORIAS DEL SE�OR P�REZ Y DE SU TR�GICA LUCHA CONTRA LA BUROCRACIA.

El Alto Funcionario llam� al se�or p�rez y le dijo:

-Estamos ya en enero. El Estado acaba de aprobar un Impuesto que deber�s pagar por vivir en enero. Tambi�n tendr�s que cubrir el Impuesto que grava a quien paga un Impuesto, y el Impuesto que se aplica a quien paga un Impuesto por pagar un Impuesto.

El se�or p�rez, desolado, pag� el Impuesto, pag� tambi�n el Impuesto por pagar el Impuesto, y pag� igualmente el Impuesto por pagar el Impuesto que se paga por vivir en enero.

Le dijo entonces El Alto Funcionario:

-Y ah� viene ya febrero.

�Hasta ma�ana!...

 

Una actitud positiva

Voy a contar ahora dos historias. La primera se llama "El Hombre m�s Positivo del Mundo"; la segunda lleva por t�tulo "El Hombre m�s Terco del Planeta". Tras hacer el relato de estos veraces sucedidos me propongo obtener de ellos materia para una reflexi�n... La narraci�n que trata del hombre positivo se refiere a un individuo que iba por un oscuro callej�n, y le sali� al paso un asaltante. El atracador lo amenaz� con un rev�lver y lo hizo entregarle todo el dinero que llevaba, am�n de su reloj, el anillo de casado y una medalla que portaba al cuello. No contento con eso el delincuente le exigi� la entrega de toda la ropa que vest�a, y le pidi� tambi�n los zapatos que calzaba. Temeroso de acabar ah� su vida el pobre tipo obedeci� al maleante; se desnud� completo y descalz�, con lo cual vino a quedar como su madre lo ech� al mundo. Obra de Dios que la noche era de las m�s tibias del verano, que si no el pobre, a m�s de en cueros, habr�a quedado entelerido. El asaltante se march� de prisa, y dej� al asaltado en la calleja, solo y su alma, sin nada encima aparte de un poco de loci�n Old Spice que se hab�a puesto antes de salir de su casa. (De haber sabido lo que le iba a suceder tampoco eso se habr�a puesto). Ah� estaba el desventurado, pues, en medio de la nocturna oscuridad, desnudo y sin zapatos, despose�do de todo. �Pensar�is que se ech� a llorar con desconsuelo, o que maldijo su contraria suerte, o que clam� a los cielos pidiendo castigo para su atracador? Nada de eso. Al verse en aquella soledad, y sin estorbo de vestimenta alguna, dijo: "Bueno, aprovechar� para echar una meadita"... �Eso es ser positivo! El otro cuento, el del hombre m�s terco del planeta, trata de dos sujetos que estaban tomando la copa en una cantina de barriada. En otra mesa un hombre beb�a la suya, solitario. Uno de los dos tipos le dice al otro en voz muy baja y asombrado tono: "�Ya te fijaste? �Aqu�l que est� all� es el Papa!". "�C�mo va a ser el Papa?" -dice el otro. "�Te digo que es el Papa! -insiste el primero-. �Velo bien!". "Claro que no es -repite el amigo-. �C�mo puedes pensar que el Papa pueda estar aqu�, en este pueblo rab�n, a miles de kil�metros del Vaticano, y adem�s en una cantina de mala muerte como �sta?". "Estoy seguro de que es el Papa -vuelve a asentar el tipo, empecinado-. Y para convencerte se lo voy a preguntar". "�Est�s loco! -clama el otro con exasperaci�n-. �C�mo vas a preguntarle a ese hombre semejante cosa? �O andas borracho ya, o has perdido del todo la raz�n!". "Ser� el sereno -machaca el terco-, pero saldr� de dudas". As� diciendo se levanta y va hacia la mesa donde beb�a el individuo. "Perdone, mi estimado -le dice usando la melosa cortes�a de los ebrios-. Con todo respeto: �es usted el Papa?". El hombre, que crey� ser objeto de una burla, le responde airado: "�El Papa tu tiznada madre!". El terco, desconcertado, regresa a donde estaba su amigo y le dice en voz baja lleno de consternaci�n: "�Caramba! �Qu� malhablado se ha vuelto el Santo Padre!"... Como se ve, estas dos historias tratan de sendas actitudes: la del hombre positivo, que mira el lado bueno de las cosas, y la del hombre tenaz, que no ceja en mantener su posici�n. Hay quienes temen la llegada de la elecci�n presidencial, pues piensan que puede ser fuente de problemas. Debemos desechar ese temor y asumir una actitud positiva ante el proceso electoral, que es nueva oportunidad para ejercer la democracia que hemos escogido como norma para la vida mexicana. Y en esa v�a debemos mantenernos con tenacidad, de modo que nadie pretenda lograr por fraude o por violencia lo que no pueda conseguir por el camino del sufragio. M�xico es un gran pa�s, y otra vez dar� al mundo la visi�n de un pueblo que ha optado por la libertad, el ejercicio democr�tico, la paz y la legalidad... FIN.



Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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12 de enero del 2006, Jueves Mirador

En cada lugar del mundo hay un prodigio. Salgo en mi coche del estacionamiento y me detengo para que pase una persona. Vuelvo la vista a un lado y ah�, sobre la acera, miro un p�jaro negro. Es un tordo. Su plumaje, de un negro m�s negro que el m�s negro color negro, se irisa sin embargo con matices verdes, y azules, y morados, de modo que aquel plumaje que se dir�a simplemente negro est� en verdad pintado en glorioso technicolor.
"Glorioso" digo no por usar la vieja frase consagrada por el cine de antes, sino para decir que este p�jaro proclama la gloria de una infinita creaci�n que no miramos nunca, pues s�lo ponemos ojos en lo nuestro. Si vi�ramos los seres y las cosas con el recogimiento con que se mira lo sagrado -todo es sagrado- nuestra alma se irisar�a tambi�n con los inn�meros colores de esta gloriosa creaci�n en que vivimos, en la que siempre viviremos.
�Hasta ma�ana!...

CATON

Reyerta p�blica
Un antiguo proverbio franc�s prescribe: "Noblesse oblige". Nobleza obliga. En su curioso libro Maximes et pr�ceptes, escrito en 1808, el duque de L�vis explic� el verdadero sentido de esa frase, que casi siempre se interpreta mal. En ella la palabra "nobleza" no alude a la de car�cter, sino a la de origen. Y esa nobleza no obliga a los dem�s, sino a quien la posee. Esto significa que un noble, por el solo hecho de serlo, est� obligado siempre a actuar seg�n su calidad y condici�n. Dicho de otra manera, la nobleza obliga a actuar con nobleza. Yo quiero ahora cambiar una palabra de esa sentencia y decir: "Richesse oblige". Riqueza obliga. Creo que los ricos, por haber tenido acceso a los bienes de educaci�n y dem�s que derivan de una buena posici�n social, est�n obligados tambi�n a dar un buen ejemplo, a comportarse en tal manera que la comunidad encuentre en ellos un modelo a seguir. Por eso es motivo de inquietud -y de general reprobaci�n- que, como sucede ahora con un lamentable caso en Monterrey, las familias ricas se dividan y separen por meras cuestiones de dinero (como si no tuvieran suficiente quienes por �l pelean), y m�s cuando esas pugnas dejan de ser privadas y se ventilan en los peri�dicos, con mengua del buen nombre de quienes tienen un apellido prestigioso que cuidar, un ejemplo de honestidad y buena conducta recibido de sus ancestros, y una responsabilidad social a la que deber�an hacer honor en vez de faltar a ella por cuestiones de orgullo o de ambici�n. En estos casos, digo yo, el nombramiento de un amigable componedor o �rbitro imparcial, con el compromiso de las dos partes, ante testigos de calidad, de respetar su laudo, puede conseguir m�s que largos y s�rdidos litigios en los tribunales -quienes ganan con ellos son los abogados-, y que la publicaci�n en los peri�dicos de los episodios de la reyerta, que as� se vuelve vergonzosamente p�blica. Pido disculpas por meter mi cuchara en un asunto que ni me va ni me viene, y que me distrae moment�neamente de mi deber de orientar a la Rep�blica, pero es que quiero mucho a Monterrey, generosa ciudad de la que tanto bien he recibido, y me duele todo aquello que le causa da�o. Pienso que la comunidad regiomontana, por muchos conceptos ejemplar, sufre perjuicio a causa de estos pleitos que contradicen el esp�ritu de los hombres de empresa de antes -don Eugenio Garza Sada es el primer nombre que a la mente llega-, que no s�lo le dieron a Monterrey riqueza material, sino tambi�n valores y principios que no se deber�an perder... Lleg� una gringuita a un hotel de Los Cabos. No hablaba nada de espa�ol -ni siquiera conoc�a la palabra m�s usada en M�xico: g�ey-, de modo que sac� un diccionario de frases �tiles, lo hoje�, y despu�s de encontrar la frase que buscaba ley� trabajosamente ante el recepcionista: "�Hay coartos?" "S� hay" -respondi� el encargado. Hojea nuevamente su librito la muchacha y lee: "�Tienen vista al mar?" "S�" -contest� el hombre. La visitante da vuelta otra vez a las p�ginas de su diccionario y leyendo en �l pregunta: "�Cu�nto coesta el coarto?" Le informa el individuo: "5 mil pesos la noche". Vuelve a hojear la gringuita su libro, busca con el dedo en una p�gina, encuentra al fin la frase que necesitaba y dice: "Ah chingao; ah chingao"... Los escoceses, ya es sabido, usan una faldita, tambi�n llamada kilt. El color de la tela cambia seg�n el clan al que pertenece cada uno. Hay un modo seguro de identificar por lo menos a los miembros de uno de esos clanes: si abajo de su kilt el escoc�s trae una Big, ya se sabr� que pertenece al clan McDonald's... FIN.

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11 de enero del 2006������

 

Mirador

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Lleg� sin avisar y me dijo de buenas a primeras:

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-Soy la vista gorda.

 

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-�Qui�n? -pregunt� sin entender.

 

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-La vista gorda -repiti�-. �Acaso no ha o�do usted la frase: "Hacerse de la vista gorda?" Yo soy la vista gorda.

 

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-Entiendo -contest�-. Y �en qu� la puedo yo servir?

 

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-Diga usted a sus lectores -respondi�- que es de muy mala educaci�n decirle a alguien que est� gordo. Que den gracias de tener vista, aunque sea gorda.

 

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Le promet� a la vista gorda hacer lo que me solicitaba. Y lo hago ahora, no sea que vaya a pensar que me estoy haciendo de la vista (con perd�n sea dicho) gorda.

 

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�Hasta ma�ana!...

 

 

 

CATON

Descalificado

El padre Arsilio sali� de la casa parroquial y vio a un ni�o de siete a�os fumando en la acera de la calle. Le dijo con paternal acento: "Hijito: eres todav�a muy peque�o para fumar". El buen sacerdote qued� estupefacto cuando el chiquillo le respondi� �speramente: "�V�yase usted a la tiznada!" "�C�mo, peque�o! -replic� lleno de aflicci�n el padre Arsilio-. �Me dices eso a m�, que soy el gu�a espiritual de esta comunidad? �A m�, que tengo la elevada misi�n de conducir las almas hacia el Cielo? �A m�, que he dedicado mi vida al servicio del Se�or? �A m�, que he aprendido a dominar mis pasiones, a tener humildad y mansedumbre, a amar y perdonar a mi pr�jimo? No, ni�o: �t� eres el que vas a tiznar a tu madre!"... A pesar de la estrepitosa derrota que sufri� en la pasada elecci�n presidencial el PRI es todav�a el partido mayoritario en M�xico, el mejor organizado, el que cuenta con la estructura de bases m�s firme y eficaz. Todo eso le ha servido �ltimamente para ganar elecciones locales importantes, pero no le servir� para recuperar la Presidencia de la Rep�blica en el proceso electoral de este a�o. La contienda se dar� entre el PAN y el PRD. El PRI est� descalificado de antemano por el p�simo candidato que escogi�, el peor -quiz� con excepci�n de Montiel- entre todos los que pudo haber seleccionado. Ser� dif�cil hallar en cualquier parte del mundo un candidato con un �ndice de desaprobaci�n mayor que el de Madrazo. Cuando a un mexicano le preguntan por qui�n no votar�, 10 responden que ni con un rev�lver puesto en la sien -o en parte de m�s peligro- votar�n por �l. Y esto es muy explicable: ni aun a los propios priistas satisfizo la candidatura de Madrazo, cuyo camino est� sembrado de cad�veres pol�ticos y que ha hecho de la traici�n una actitud profesional. As� las cosas, dos me pregunto. La primera: �hacia d�nde derivar�n los votos de los priistas inconformes con la nominaci�n del tabasque�o? La segunda: �cu�l es la capital de Dakota del Sur? A la primera cuesti�n respondo que es m�s probable que esos votos favorezcan a L�pez Obrador. Despu�s de todo Andr�s Manuel fue priista de hueso colorado. Hasta un poema le escribi� al partido. Sus cercanos colaboradores -Camacho Sol�s y casi todos los dem�s- apenas ayer eran priistas convencidos. Los descontentos con Madrazo se identifican m�s, entonces, con la corriente perredista, que sali� del PRI, que con sus tradicionales enemigos del PAN, y es muy probable que voten por L�pez Obrador. A la segunda interrogante: �cu�l es la capital de Dakota del Sur?, no puedo contestar, y esa ingente cuesti�n habr� de seguir atorment�ndome el resto de mis d�as... Abraham les dijo a sus hijos: "Es mejor tener un mill�n de amigos que un mill�n de pesos". Sara, su esposa, se asombr� al o�r aquello. Lo llama aparte y lo reprende: "�C�mo les dices eso a los ni�os? Les vas a quitar el deseo de ganar dinero". "Lo que dije est� bien dicho -se defiende Abraham-. Si tienes un mill�n de amigos ninguno de ellos se negar� a prestarte 5 pesos, y entonces tendr�s 5 millones de pesos"... Simpliciano, joven inocente, no sab�a nada de las cosas de la vida. Se cas�, sin embargo, y fue con su flamante mujercita a pasar la luna de miel en una playa de moda. La noche de bodas ella se ba��, se perfum�, se puso un vaporoso neglig� que dejaba ver todos sus encantos y se tendi� en el lecho en espera de los acontecimientos, pues ella s� sab�a lo que deb�a pasar. Pero Simpliciano nada hac�a: permanec�a sentado en la orilla de la cama y parec�a aguardar algo. Despu�s de largo rato le pregunta la enamorada y anhelosa novia: "�Qu� haces, Simpli? �Por qu� no vienes a mis brazos?" Responde el inexperto joven: "Estoy esperando que se me baje esta inflamaci�n"... (No le entend�)... FIN.



Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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10 de enero del 2006.

Mirador

Tengo en muy alta estima al doctor Agust�n Basave Fern�ndez del Valle. Fil�sofo, ha hecho de su vida un elevado pensamiento en torno de lo humano y lo divino. Maestro, ha hecho de ese pensamiento una continua acci�n de bien a los dem�s.

Conservo entre las cosas mejores de mi biblioteca un ejemplar del primer n�mero de Veritas, publicado por la Universidad Regiomontana, instituci�n de la cual el doctor Basave fue rector. Buscando material a prop�sito del cuarto centenario del Quijote encontr� en ese anuario un bello ensayo de don Agust�n sobre el libro de Cervantes. Ah� leo estas palabras con que el autor alude al hidalgo de la Mancha: "...Sus ojos esperanzados siempre est�n vueltos hacia las alturas...".

Es Agust�n Basave otro Quijote que mira a lo alto con la mirada de la fe. Nunca ha hecho renuncia de su ideal, y ha preferido siempre "la buena esperanza a la ruin posesi�n". Dios ha dado largos a�os, y dar� largo premio, a este hombre �ntegro que tantas buenas lecciones ha impartido, la mejor de todas la de su propia vida.

�Hasta ma�ana!...

Cat�n

Sedesol

Josefina V�zquez Mota llev� a cabo una labor notable al frente de la Secretar�a de Desarrollo Social. Su trabajo fue objeto de reconocimiento un�nime. Por eso es una pena que su salida y correspondiente relevo se hayan dado en un ambiente r�spido y de confrontaci�n. A nadie benefici� lo sucedido, antes bien caus� da�o a todos los que participaron en esa escaramuza palaciega. Qued� mal el Presidente Fox porque una vez m�s dio la impresi�n de plegarse a los dictados de su esposa. No se vio bien la se�ora Sahag�n porque en medio del esc�ndalo suscitado por el presunto enriquecimiento s�bito de su exitosa prole pareci� de nueva cuenta ejercitar un poder que no le corresponde. La Secretaria saliente tampoco alcanz� a librarse, pues perdi� de vista el aspecto institucional de su funci�n (quien la nombr� a ella en ejercicio de sus facultades puede en igual forma nombrar a quien su voluntad le dicte), y adem�s dio la idea, equivocada o cierta, de que pretend�a seguir ejerciendo control sobre la dependencia. En cuanto a la nueva Secretaria, se advierte que llega al cargo como efecto de intrigas y pugnas de se�oras. Eso, los problemas con el personal adicto a la anterior titular del cargo, y el breve tiempo que resta a la administraci�n foxista amenguan considerablemente las posibilidades de realizar otra acci�n que no sea cumplir con lo que queda del sexenio, y luego apaga y v�monos. Alguien, s�, sali� beneficiado con este zipizape, y ese alguien es Felipe Calder�n. En efecto, lo acontecido pone de manifiesto nuevamente la distancia que hay entre su campa�a y el gobierno foxista, entre �l y la gente de la primeris�sima dama y el segundo caballero. Eso ayudar� a que el candidato presidencial del PAN no resienta el llamado "efecto Fox" ni cargue el lastre de una administraci�n de la que se deslig� con oportunidad y que -seg�n se ve por este caso- le es adversa. No s� si todo esto cause zozobra tambi�n a la Rep�blica. Para prever tal eventualidad contar� ahora un cuentecillo que quiz� ayude a disipar esa inquietud. Luego seguir� una historieta de color subido que dejo hasta el final para que las personas de moral severa puedan suspender oportunamente la lectura... Rosilita, la peque�a vecina de Pepito, particip� en la fiesta escolar donde los ni�os partieron la tradicional rosca de Reyes, y le toc� en suerte sacar el monito que la rosca lleva. Luego volvi� a su casa acompa�ada por Pepito. Llega Rosilita y le dice a su mam�: "�Mami, me toc� el monito!" Y exclama Pepito con vehemencia: "�Le aseguro, se�ora, que soy incapaz de hacer tal cosa!"... Viene ahora el cuento de color subido a que me refer� ut supra. Las personas que no gusten de leer cuentos de color subido a los cuales alguien se haya referido ut supra pueden suspender aqu� mismo le lectura... Un tipo conoci� a una muchacha y la llev� a su departamento. Despu�s de los consabidos proleg�menos ambos fueron al campo de plumas donde las batallas de amor tienen lugar. (Esta imagen de G�ngora es mejor que decir: "Fueron al colch�n"). El tipo se quit� la camisa, y la muchacha advirti� que el sujeto llevaba en el brazo un tatuaje que dec�a: Nike. En seguida el individuo se quit� la camiseta, y la chica vio con sorpresa otro tatuaje en el vientre de su acompa�ante. El tatuaje dec�a: Reebok. Pens� la muchacha: "�ste tiene una fijaci�n con marcas de tenis deportivos". Pero la mayor sorpresa se la llev� la chica al ver en cierta parte de la anatom�a de su gal�n otro tatuaje bien distinto. Dec�a: Aids, siglas que en ingl�s corresponden a la palabra "sida". "�Oye! -le pregunta muy alarmada-. �Qu� significa eso?" "No te asustes -la tranquiliza el tipo-. En un minuto m�s vas a leer: Adidas"... (No le entend�)... FIN.

 



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Lunes 9 de enero del 2006.

Mirador

John Dee fue el hombre m�s sabio de su tiempo. Erasmo de Rotterdam lo llam� "corona del pensamiento humano".

En cierta ocasi�n lo visitaron 12 maestros de Oxford. Le pidieron que les mostrara su biblioteca, y Dee los hizo pasar por frente de los colmados pl�teos. Ah� estaban todos los grandes libros de la antig�edad hel�nica, latina, ar�biga y hebraica. Ah� estaba tambi�n todo el saber de su �poca.

Uno de los visitadores, cl�rigo, le pregunt� enarcando las cejas si no ten�a el Libro Sagrado.

-S� lo tengo -le contest� el fil�sofo.

Abri� la ventana y mostr� al hombre el paisaje que se extend�a ante sus ojos. En �l la b�veda del cielo, con las primeras estrellas de la noche empezando a cintilar; en �l la tierra henchida de criaturas vegetales y animales; en �l las aguas del gran r�o. Y en �l los hombres, y las mujeres y los ni�os, todos hechos de tierra, y agua, y cielo.

-He ah� el Libro Sagrado -dijo John Dee.

No respondi� el cl�rigo. Ya le hab�an contado que aquel hombre era un poco raro.

�Hasta ma�ana!...

 

Cat�n

Exhortaci�n

Aquella chica era una secretaria, y se quejaba con una compa�era del mal car�cter de su patr�n. "Haz lo que yo -le aconseja la otra-. Cuando don Poseid�n, mi jefe, se enoja, nom�s cruzo la pierna, me levanto la falda un poquitito y lo dejo que me vea la rodilla. Con eso se le pasa el enojo". A los pocos d�as se encuentran. "�C�mo te ha ido con el consejo que te di? -le pregunta-. �Lo has aplicado?" "S� -responde la muchacha-. Nom�s que mi jefe result� mucho m�s enoj�n que el tuyo"... "Dime, Guarnerito -pregunta el profesor en la clase de civismo-. Si yo veo que a un pobre asno le est�n dando garrotazos en la calle, y detengo la mano del que golpea a la infeliz bestia, �qu� virtud estoy practicando?" "El amor fraternal, profe" -responde sin vacilar el chico... Una curvil�nea morenaza lleg� con el m�dico. "Doctor -le dice-. Vengo a que me extraiga un incisivo". "Perdone, se�orita -le responde el galeno-. Hay un error. Usted lo que necesita es un odont�logo, un dentista. Yo soy m�dico cirujano". "Precisamente -dice la muchacha-. El incisivo lo traigo clavado en el busto"... El club de se�oras visit� la central de bomberos. Una de ellas vio en el piso el agujero y la barra de metal por donde los bomberos se deslizaban. "�Qu� es eso?" -pregunta al jefe. Le explica �ste: "Es un dispositivo para que los hombres puedan salir r�pidamente en caso de alarma". "�Ay, qu� pr�ctico! -se alegra la se�ora-. �Voy a poner uno de �sos en mi cl�set!"... Este d�a no orientar� a la Rep�blica. Los lunes ni a m� mismo me puedo yo orientar. Pero ya viene el cortejo; ya se escucha el vocer�o de las campa�as presidenciales, y exhorto a los candidatos a comportarse con conducta, como dice la gente del Potrero, es decir, a observar las reglas de la civilidad, el buen sentido y la decencia, de modo que la campa�a presidencial no sea herradero, sino expresi�n democr�tica en la cual priven las reglas del fair play en vez de la violencia verbal propia de las pendencias y ri�as de los zafios. Sobre todo, nadie descalifique previamente al �rgano electoral, �rbitro encargado de dirimir esta contienda, pues hacer tal cosa es invitar desde ahora al desorden social y a la anarqu�a. Repitamos de nueva cuenta la lecci�n de ejercicio democr�tico que dimos en julio del 2000, y mostremos al mundo, y tambi�n al Moquetito, Tamaulipas, que nuestra vocaci�n democr�tica es indeclinable... Le pregunta un argentino a otro: "Decime, che pibe: �qui�n es una tal Nalgarina Granderri�re?" Contesta el otro: "Es una vedette de moda, bailarina mala, cantante mediocre con m�s pompas que voz". "�M�s pompas que yo? -se enoja el argentino-. �No puede ser!"... Va usted muy aprisa -le dice la pasajera al taxista-. Tenga m�s cuidado; soy madre de 15 hijos". Replica el taxista: "Si es madre de 15 hijos, la que debi� tener cuidado es usted"... Se cas� una chica, y de luna de miel fue con su novio a las cataratas del Ni�gara. "�Son tan grandes como dicen?" -le pregunta una amiga a su regreso. "No tanto -responde la muchacha-. De hecho, las cataratas fueron mi segunda decepci�n"... El veterano p�gil protesta ante su entrenador: "No veo por qu� quieres que me retire. Todav�a le puedo ganar a Groggy Kid". Le contesta pacientemente el entrenador: "�Ya ves por qu� quiero que te retires? �T� eres Groggy Kid!"... Jactancio, individuo elato y presuntuoso, alardeaba de su linaje en una fiesta. Dice: "Por mis venas corre sangre francesa, espa�ola, rusa, inglesa, italiana y portuguesa". Le pregunta uno de los invitados: "�Viajaba mucho su mamacita, joven?"... FIN.



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DOMINGO, 8 DE ENERO DEL 2006.

Mirador

HISTORIAS DE LA CREACI�N DEL MUNDO

De una costilla del hombre hizo Dios a la mujer.

De la uni�n de ambos naci� la progenie humana, y vinieron Ca�n y Abel al mundo.

Poco tiempo despu�s -no se necesit� mucho-, Abel fue muerto por Ca�n. Abel, pues, no tuvo descendencia. Ca�n s�. Nosotros somos su descendencia. No somos progenie de Abel el bueno, sino de Ca�n el malo.

Vio Dios el crimen de Ca�n y supo que ese crimen no ser�a el �ltimo que los hombres cometer�an. Y dijo entonces con tristeza:

-Seguramente las cosas habr�an ido mejor si hubiera hecho primero a la mujer y de una costilla suya hubiera sacado al hombre.

�Hasta ma�ana!...

CATON

El Monet

Lord Feebledick lleg� a su residencia tras concluir la cacer�a de la zorra y encontr� a su mujer, lady Loosebloomers, en culpable refocilaci�n con el joven guardabosque de la casa, un fornido muchacho pelirrojo de nombre Wellh Ung. "�Qu� hacen?" -pregunta lord Feebledick con estudiada displicencia, para no traicionar la antigua noci�n seg�n la cual los ingleses son flem�ticos. "�Qu� hacemos, preguntas?" -replica lady Loosebloomers sin siquiera cambiar el ritmo, 3 por 4, valseadito, de sus er�ticos vaivenes. Se dirige luego hacia su mancebo y le dice: "�Ya ves? �No te dije que es medio tonto?"... Se abri� la puerta y la se�ora de la casa vio con asombro a su maduro esposo que entraba del brazo de una morena estupend�sima. Alta y garrida era la moza: luc�a busto opulento, enhiesta grupa y gesto descarado. Rica en carnes, sus redondeces s�lo dejaban de moverse un minuto despu�s de que lo hac�a ella. "�Vieja! -le dice muy ufano el se�or a su mujer-. �Te presento a mi prop�sito de A�o Nuevo!"... "En mi casa �ramos muy pobres -evocaba el abuelo-. De vez en cuando com�amos sopa de letras, y a m� me tocaba nom�s la A"... Sumamente enojado, Afrodisio les cont� a sus amigos una mala experiencia que hab�a tenido. "Conoc� a una se�ora muy guapa y muy rica. Me invit� a visitarla; me dijo que me iba a ense�ar su Monet. �Y resulta que es una pintura!"... La noche de bodas fue movida. Qued� ext�tica la joven desposada con el primer deliquio del amor sensual. Pidi� un bis; despu�s solicit� un encore; demand� luego otro performance y con ansia no contenida reclam� una nueva actuaci�n extraordinaria. El pobre reci�n casado ten�a ya anublada la visi�n, seca la boca, extraviado el pensamiento, lasos los miembros, p�lido el semblante y los pies fr�os. �Lacerado! A eso de las 10 de la ma�ana necesit� con urgencia una tregua. "Amor m�o "le sugiere con feble voz a su flamante mujercita-. �No quieres ir a desayunar?". "�Ah, no! -protesta ella-. Aqu� dice que el desayuno se sirve entre 7 y 12, y nosotros apenas llevamos cinco"... El patrono del pueblo era San Dimas. En la capilla del peque�o pueblo estaba la imagen del buen ladr�n, crucificado. Un d�a se postr� a sus pies do�a Angusticia y le dijo al santo con pesaroso acento: "�San Dimas! �Mi hija Furcia se fue con un pelado! �Qu� va a ser de ella si la deja ese hombre?". El sacrist�n, que andaba tras el altar, oy� la impetraci�n y respondi� por burla fingiendo la grave voz del santo: "Va a ser p...". Contesta do�a Angusticia dirigiendo a la imagen una profunda mirada de rencor: "�Ca�n! �No ha de haber sido por bueno que te crucificaron!"... Un individuo fue al Seguro y pidi� ver al siquiatra. Andaba siempre muy nervioso, le dijo; no pod�a dormir. Despu�s de examinarlo, le indica el analista: "No tiene usted nada, amigo. Lo �nico que necesita es hacer el amor de vez en cuando para aliviar la tensi�n que ahora siente". As� aconsejado, el tipo fue a una casa de mala nota y requiri� los servicios de una de las coimas que en aquella manfla o burdel hac�an comercio con su cuerpo. Acabado el trance amatorio, el individuo da las gracias y se dispone a retirarse. "Oye -reclama la mesalina-. Tienes que pagarme". "Que te pague el Seguro -replica �l-. No vine aqu� por lujuria; vine por prescripci�n m�dica"... FIN.

 



Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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SABADO,7 DE ENERO DEL 2006

Mirador

Hay en el cementerio de �brego una tumba. En medio de la alta noche se oye una voz que sale de esa tumba:

"... Aqu� vivo, en medio de muchos muertos que no se hallan aqu�. No tengo nombre: fui una mujer com�n, y nada m�s. Pero, �se puede ser m�s que una mujer? Di la vida a aquellos a quienes di la vida. De mi vientre nacieron a ella; despu�s la tomaron de mis pechos; luego la recibieron de mis manos. Les lavaba la ropa; y cuando en el tendedero la pon�a a secar me parec�a que hab�a puesto en el mundo 100 banderas de amor. No hice, entonces, m�s que dar amor a los m�os, y ense�arles a darlo a los dem�s. Y ellos me recuerdan, y en su boca y su coraz�n s� tengo nombre. Por eso, por su recuerdo, vivo aqu� en medio de tantos muertos que no est�n aqu�...".

Hay una tumba en el cementerio de �brego. Ning�n nombre hay en ella. La mujer que est� en la tumba no necesita m�s nombre que el de mujer. �sa es su gloria.

�Hasta ma�ana!...

CATON

Dos legados

Pese a su edad, aquel muchacho era un beato consumado que no sal�a del templo, y que ya ten�a harto al se�or cura con sus beater�as. Por principio de cuentas, diariamente le ped�a que lo confesara, y aquello era un verdadero engorro para el sacerdote. Un d�a lleg� a la iglesia el santurr�n muchacho. "F�jese, padre "dice-, que Rosibel, esa muchacha guap�sima que vive frente a la plaza, me pidi� que fu�ramos solos y en la noche a pasear por las afueras del pueblo, pero yo no acept�. Triunf� la virtud, padre". Al otro d�a, llega otra vez. "F�jese, padre, que Susiflor, esa preciosa chica reci�n llegada al pueblo, me dijo que nos fu�ramos al asiento de atr�s de su autom�vil, pero yo la rechac�. Otra vez triunf� la virtud, padre". A la ma�ana siguiente, ah� estaba el beato joven otra vez. "F�jese, padre, que do�a Frondosia, esa se�ora tan atractiva que vive sola, me pidi� que la visitara en su casa sin testigos, pero yo me negu�. Otra vez triunf� la virtud. �Qu� recompensa cree que recibir� en el cielo?" . "No s� -responde ya harto el se�or cura-. Posiblemente algo de paja para que comas, burro"... La se�ora, algo nerviosa pero muy halagada, le dice a su marido: "No voltees ni vayas a hacer alg�n esc�ndalo, Poseid�n, pero el elegante caballero que est� en aquella mesa no me ha quitado la vista ni un momento". "Lo conozco -responde el marido sin dejar de comer-. Es un anticuario"... El agente de seguros le dice al reci�n casado: "Ahora que ya se cas�, joven, deber�a usted tomar un seguro". "-No lo necesito -responde el muchacho-. Mi mujer no es tan peligrosa"... Comienza la noche de bodas. El flamante marido, hombre fornido y musculoso, dej� caer la elegante bata de ba�o que lo cubr�a. Levanta los membrudos brazos, los flexiona para mostrar los b�ceps, expande el pecho como Charles Atlas y dice con jactancia a su mujercita: "�Mira, Rosil�! �Noventa kilos de pura dinamita!". Responde ella: "La dinamita no me interesa. D�jame ver la mecha". (No le entend�)... En los a�os treintas del pasado siglo, la cultura oficial puso de moda el desprecio a lo espa�ol y la exaltaci�n de nuestra parte ind�gena. El prurito de destacar la herencia aut�ctona lleg� a alcanzar extremos pintorescos. Al nombre de mi ciudad, Saltillo, se le busc� una etimolog�a n�huatl de tal manera confusa y enredada que causa risa leerla. Todo por no reconocer que la palabra "Saltillo" es voz del castellano que sirve para nombrar un salto de agua peque�ito. En el "Diccionario de Aztequismos" del se�or Robelo se dice que son indigenismos palabras castellanas como "tilde", "apachurrar", y "nana". El t�rmino "cogote" lo hace derivar don Cecilio del n�huatl "cocotl", que significa "es�fago". Y sin embargo esa palabra, "cogote", figura en el diccionario que Alonso de Palencia public� en Sevilla dos a�os antes del descubrimiento de Am�rica. Los mexicanos tenemos la fortuna de compartir dos nobil�simos legados: el de Espa�a y el de los pueblos ind�genas. Menospreciar cualquiera de los dos es agraviar a una de nuestras mitades... A una casa desafinada, es decir, de mala nota, lleg� un jactancioso individuo. Se plant� en medio del local, y despoj�ndose de su camisa y camiseta procedi� a mostrar su musculatura. "Soy Antero, el Hombre de Acero -dice a las muchachas que ah� estaban-. Miren ustedes: pu�os de acero; brazos de acero; hombros de acero; cuello de acero; espaldas de acero; cintura de acero; est�mago de acero, y todo lo dem�s de acero tambi�n. �Conozcan a Antero, el Hombre de Acero!". Todas las chicas se impresionaron, menos una veterana experta en las m�s variadas lides. Se levant� de la silla, y tomando del brazo al faceto individuo le dice: "Ven conmigo, Antero. Si t� eres el Hombre de Acero yo soy Pandora la Fundidora"... FIN.

 

 



Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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Viernes 6 de enero del 2006.

Mirador
Llegaron los pastores al portal.
Ah� entregaron sus ofrendas: pan y vino, queso sabroso, leche y miel...
Y dijo con alegr�a la Virgen:
-Gente pobre; regalos ricos.
Enseguida llegaron los reyes.
Sus obsequios fueron el oro, la plata y el marfil, las joyas de brillo rutilante...
Y medit� la Virgen con tristeza:
-Gente rica; regalos pobres. �Hasta ma�ana!...

Cat�n
Casta de privilegiados
La esposa de Babalucas dio a luz, y �l llam� por tel�fono a un amigo para darle la feliz noticia. "-�Te felicito! -se alegra �ste-. �Fue ni�o?". "-No" -contesta Babalucas-. "-Ah, -dice el amigo-. Entonces fue ni�a". Babalucas le pregunta boquiabierto: "-�C�mo supiste?"... Estaban platicando dos se�oras. "-�Qu� fr�o ha hecho! -se quejaba una-. Ayer tard� 15 minutos en hacer que funcionara mi coche". "-Eso no es nada -dice la otra-. Yo tard� casi dos horas en hacer que funcionara mi marido"... Se fue a confesar Himenia Camafr�a, madura se�orita soltera. "-Me acuso, padre -dice al sacerdote- de que con frecuencia me recreo en pensamientos er�ticos". "-Rech�zalos, hija m�a -le aconseja el confesor-. Diles con todas tus fuerzas: '-�Alejaos de m�, malignos pensamientos! �Sois cosa del demonio!'". "-�Ay, no, padre! -se inquieta la se�orita Himenia-. �Si les digo tan feo a lo mejor ya no regresan!"... Libidiano se ve�a muy preocupado. "-�Qu� te sucede?" -le pregunta un amigo. Le cuenta Libidiano: "-Compr� un regalo para d�rselo a mi novia en Navidad. Y me dijo: -Mejor gu�rdalo y me lo das el pr�ximo D�a de la Madre'"... Milovan Djilas invent� una expresi�n, "la nueva clase", para describir a la burocracia sovi�tica, que se dec�a proletaria pero cuyos miembros llevaban vida de capitalistas en medio de un pueblo empobrecido por los dogmas y pr�cticas del comunismo. Los mexicanos tenemos tambi�n una casta as�, de hombres y mujeres que gozan privilegios de ricos en medio de los pobres a quienes dicen representar. Son los pol�ticos que usan el poder para beneficio propio. En esta temporada vimos casos de diputados locales, regidores, s�ndicos y bur�cratas de todos los niveles que se atribuyeron a s� mismos cuantiosos bonos, ya como gratificaci�n de fin de a�o, ya como "pago de marcha" porque dejan la suculenta chamba que desempe�aron. Es malo ese desorden. Primero, porque algunos lo juzgar�n err�neamente fruto de la democracia, siendo que no es sino fruto de la corrupci�n, y luego porque puede incitar a otros a pensar en un gobierno autoritario que ponga freno a esa voracidad. Lo cierto es que se ha perdido toda noci�n de responsabilidad social, y ahora los llamados "servidores p�blicos" se sirven con la cuchara grande, con lo que se vuelven atracadores de la comunidad a la que deber�an servir con honestidad... Cinegecio invit� al se�or cura Arsilio a acompa�arlo en una cacer�a. "Padre -le pide-. P�ngase usted en oraci�n. Si consigue el milagro de que nos salga algo bueno qu� cazar le prometo que le dar� la mitad". Don Arsilio le rez� una oraci�n a San Huberto, patrono de los cazadores, y he aqu� que de pronto aparecieron dos hermosos venados. Cinegecio apunt�, y de certero disparo derrib� al mayor. El otro venado escap� a todo correr. Le dice Cinegecio al padre Arsilio: "�Uy, padre! �Se fue su venado!"... El viejito americano que viv�a en un peque�o pueblo mexicano fue al mercado. Le dice una se�ora: "Mister Sleepydick: trae usted la bragueta desabrochada". "No preocuparse -responde el anciano se�or-. Si pajarito ya no volar, jaulita abierta no importar"... Cas� Dulcil�, muchacha ingenua, con Gara�olo, empleado del padre de la novia. Durante la noche de bodas el reci�n casado mostr� supereminentes dotes de amador. En el momento del inefable deliquio, cuando llegaba al �pex de la deleitaci�n sensual, exclama Dulcil� con acezante voz: "�Qu� equivocado est� mi papi, Gara�olo! �Dice que eres un bueno para nada!"... Do�a Gordoloba pesaba 180 kilos. Fue con el m�dico de la familia. El facultativo pens� que la se�ora iba a verlo a prop�sito de su problema de gordura. Pero a otra cosa iba do�a Gordoloba. "Doctor -le dice-. Mi esposo ha perdido inter�s en el sexo. Ya ni siquiera me mira". "Se�ora -le dice el doctor con delicada cautela-. �No ha pensado usted en una dieta?". "�Uh, doctor! -se burla Gordoloba-. �Si bien comido no me hace nada, imag�nese usted si lo pongo a dieta!"... FIN.

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Jueves 5 de enero del 2006.

Mirador
Jean Cusset, ateo siempre -menos cuando comienza el a�o-, dio un nuevo sorbo a su martini y continu�:
-Jam�s me he explicado por qu� muchos cristianos hacen de su religi�n una fe triste. Yo, que leo mucho los Evangelios y no leo a los te�logos, pienso que el cristianismo es la religi�n de la alegr�a. El cristianismo es la fe en el Amor que se ha cumplido, y el amor que se cumple es siempre alegre.
Concluy� Cusset: As� dijo Jean Cusset. Y dio el �ltimo sorbo a su martini, con dos aceitunas, como siempre.
�Hasta ma�ana!...

Cat�n
Propaganda
Empez� a caer un fuerte chaparr�n, y la esposa de don Feblicio Dosala�o se sorprendi� al ver que su marido sal�a al jard�n y expon�a a la lluvia la regi�n de la entrepierna. "�Por qu� haces eso?" -le pregunta con asombro. Explica don Feblicio: "Es que dicen que con la lluvia todo cobra nueva vida"... En el bar de solteros un individuo le dice de buenas a primeras a la madura dama que beb�a en la barra junto a �l: "�Entonces qu�? �Jalas?" "Vamos -le dice ella tomando su bolso-. �Qui�n puede resistir esa labia que tienes, esa capacidad de convencimiento, ese avasallador poder de seducci�n?"... Despu�s de llevar vida muy desarreglada una muchacha f�cil de su cuerpo sinti� el llamado de la fe. Acudi� ante el padre Arsilio y le dijo: "Quiero que me bautice, se�or cura". El sacerdote se inform� cumplidamente del proceloso pasado de la maturranga, y supo que ten�a muchos kil�metros de vida recorridos, todos de terracer�a. Le dijo entonces: "Contigo no ser� suficiente un poco de agua en la cabeza, hijita. Tendr� que ponerte en remojo algunos d�as" (y en aut�ntica agua del Jord�n, para que el asperges pudiera surtir efecto)... Cierto bravuc�n chofer que manejaba su enorme cami�n se molest� porque un peque�o se�or que iba en su carrito lo rebas�. Por la ventana le hizo unos cuernos con la mano. El se�orcito le ense�� su corbata de mo�o sac�ndola tambi�n por la ventana. En el siguiente alto le pregunta el grandul�n al se�orcito: "�Por qu� cuando le hice la se�a de los cuernos usted me ense�� su corbata de mo�o?" Responde el peque�o se�or: "Cada quien ense�a lo que su se�ora le pone"... �Cu�l gritan esos malditos! �Qu� costosa nos resulta a los mexicanos la propaganda que se hacen quienes detentan el poder! Incapaces de convencer al pueblo con la acci�n tratan de convencerlo con la televisi�n. La escasez de logros no importa si se le sustituye con abundancia de publicidad. No creo que haya otro pa�s del mundo en que se gaste tanto en propaganda pol�tica y del Gobierno como en M�xico. Hay pa�ses de Europa en que la gente apenas conoce el nombre del Presidente o Primer Ministro encargado de la pol�tica nacional. En cambio aqu� hallamos a los hombres del poder hasta en la sopa. Es imposible encender la televisi�n sin ver en la pantalla el rostro de un pol�tico, ni prender el radio sin escuchar su voz. En eso se echa de ver nuestro subdesarrollo: en que los gobernantes son como los detergentes, que necesitan mucha publicidad para venderse. �Acaso es razonable, d�ganme mis cuatro lectores, que el Presidente Fox se haga el exceso de propaganda que se hace? Lo mismo, en mayor o menor medida, puede decirse de los Gobernadores, y aun de los Alcaldes. Cuando M�xico madure esa publicidad ser� prohibida, y los dineros p�blicos se utilizar�n en obras de beneficio comunitario en vez de gastarse indebidamente en una propaganda personalista que a nadie enga�a ya... Dice la extasiada chica a su gal�n: "�Tus besos queman, Vehementino!" "Perdona -contesta el mozalbete-, es que se me olvid� quitarme el cigarro de la boca"... Don Jalil les dice a sus hijos: "En este a�o cuiden ustedes el dineros, saniores, que la salud va y viene"... Despu�s de muchos ruegos don Frustracio consigui� de su esposa, do�a Frigidia, la realizaci�n del acto matrimonial. Cuando termina el trance �l enciende la luz. "�Por qu� prendiste el foco?" -pregunta ella. Responde don Frustracio. "Es que te moviste un poco, y quise ver si realmente eras t�"...FIN.

Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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4 de enero del 2006

Mirador
-Feliz A�o Nuevo, Se�or -le dijo el padre So�rez al Cristo de su iglesia.
 

- Feliz A�o Nuevo para ti tambi�n -le respondi� Jes�s-. �C�mo pasaste estos d�as?
 

- No muy bien -rezong� el padre So�rez-. Segu� con las mismas preocupaciones de cada d�a; me molest� la gente que siempre me molesta; pens� las mismas cosas; conserv� las peque�as malevolencias de antes...
 

-Ya veo -coment� Jes�s-. A�o Nuevo y hombre viejo.


El padre So�rez no entendi� de pronto lo que le hab�a dicho el Cristo. Pero pensando, pensando, lleg� a una conclusi�n: de nada serv�a que el a�o fuera otro si �l continuaba siendo el mismo.

�Hasta ma�ana!...

CATON

Econom�a sin injerencia

A la prima Celia Rima, versificadora de ocasi�n, se le ocurri� un picoso epigrama a prop�sito de la noticia seg�n la cual los ind�genas huicholes le dieron una "barrida" o protecci�n m�gica al Presidente Fox. Dicen as� los ingeniosos versos: "Es magn�fica medida, / oportuna y acertada, / que le den una barrida / despu�s de tanta regada"... En la agencia de autom�viles el vendedor estrella se quejaba con una de las secretarias. "Me ha ido muy mal -le dice-. Este mes tendr� que vender algunos coches, o perder� mi buena fama". "A m� me ha ido peor -replica la muchacha-. Este mes tendr� que vender algo de mi buena fama, o perder� mi coche"... En la pasada temporada de regalos un individuo fue a la tienda de departamentos. "Mi esposa necesita unos guantes" -le dice a la preciosa dependienta. "�Qu� medida usa la se�ora?" -pregunta la muchacha. "No s�" -contesta el tipo. Le pide la chica: "Ponga su mano sobre la m�a, y d�game si m�s o menos es la medida". El tipo pone su mano sobre la mano de la hermosa chica y luego dice: "�sa es la medida. Ah, y tambi�n necesita mi se�ora brassiere y lo dem�s"... Hagan los pol�ticos con la pol�tica lo que les venga en gana, pero la econom�a y las finanzas no las toquen. Hablo de quienes gobernar�n a M�xico el pr�ximo sexenio. En los �ltimos a�os -a partir de Salinas de Gortari, lo que sea de cada qui�n- nuestro pa�s ha gozado de una estabilidad econ�mica que muchas naciones, incluso algunas m�s avanzadas que la nuestra, reconocen, y aun admiran. Esa estabilidad se ha conseguido gracias a que las instituciones oficiales que tienen que ver con el manejo de la macroeconom�a no han sido objeto de injerencias por parte del Gobierno, y han ejercido una libertad y autonom�a tales que por ellas se ha conseguido eliminar aquellas tremendas tasas de inflaci�n que conocimos en el sexenio de Miguel de la Madrid, o las devaluaciones que con Echeverr�a comenzaron. Por encima de necios nacionalismos patrioteros se debe mantener la buena relaci�n de M�xico con los organismos internacionales de cuya acci�n depende en buena parte la sana econom�a de las naciones. Yo, al igual que los economistas, s� muy poco de econom�a, pero creo -perd�n por la perogrullada- que para conservar esa estabilidad debemos mantenernos estables, o sea no dar virajes bruscos a nuestra econom�a por cosas de pol�tica. Si logramos que la macroeconom�a siga como va tendremos una buena base para mejorar la microeconom�a. De otro modo el pueblo mexicano volver� a pagar las malas consecuencias que derivan de poner la pol�tica por encima de la econom�a... El agente viajero termin� su recorrido y lleg� de regreso a la ciudad donde viv�a. Antes de ir a su casa decidi� tomarse unas copas en su bar predilecto, pero antes llam� por tel�fono a su esposa. Contest� la nueva criadita de la casa. Le ordena el tipo: "D�gale a la se�ora que al rato llego". "�Qui�n habla?" -pregunta la muchacha. "�C�mo qui�n habla? -se amosca el viajero-. �Pues el se�or, claro!". "Por eso, -replica sin inmutarse la criadita-. �Cu�l de los se�ores?"... Dos j�venes se�oras hablaban del ejercicio que hac�an en sus casas. Le dice una a la otra: "-Yo hago 100 sentadillas cada d�a. Para no aburrirme las hago frente al televisor". "Yo tambi�n hago 100 sentadillas cada d�a -dice la otra-. Para no aburrirme las hago sobre mi marido"... (No le entend�)... El manager de un equipo de beisbol le inform� al due�o de la organizaci�n: "Me acaban de llegar dos nuevos pitchers, pero los dos tienen un defecto: uno lanza muchas pelotas bajas; el otro tira casi puras bolas altas". Pregunta el due�o: "�Cu�l de los dos es mejor?". Responde el manager: "El Jirafo". "�El Jirafo?" -repite el propietario extra�ado por aquel raro apodo-. "-S�, -dice el manager-. El de las bolas altas"...FIN.



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3 de enero del 2006

Mirador

HISTORIAS DEL SE�OR P�REZ Y DE SU TR�GICA LUCHA CONTRA LA BUROCRACIA

 

El Alto Funcionario del Estado le dijo al se�or p�rez:

 

-Feliz a�o nuevo.


-Igualmente -respondi� el se�or p�rez.


-Son Mil Pesos -le dijo entonces El Alto Funcionario.


-�De qu�? -se asust� el se�or p�rez.


-Del saludo de A�o Nuevo -le inform� El Alto Funcionario-. Quien reciba esa felicitaci�n deber� pagar el correspondiente Impuesto.


El se�or p�rez, desolado, pidi� un plazo para pagar los Mil Pesos.


-Son Dos Mil "precis� El Alto Funcionario-. Cuando te dese� un feliz a�o nuevo respondiste: "Igualmente". Eso causa otro Impuesto.


El se�or p�rez se ech� a llorar. El Alto Funcionario, entonces, le dio unas palmaditas en la espalda y repiti�:

 

-Feliz a�o nuevo.
�Hasta ma�ana!...



 
CATON

Mentiras pol�ticas

Noche de bodas. Ya en la cama, la ilusionada novia le dice a su flamante maridito: "Al fin estamos juntos y solos, mi cielo". �l no contesta. Vuelve a decir la chica: "Est�n por realizarse nuestros sue�os de amor, mi vida". �l no responde. Dice ella: "No puedo creer que ya soy tu esposa". Entonces dice �l con voz de enojo: "Lo ser�s cuando consiga desatorarme el maldito zipper del pantal�n"... Me pregunto si los pol�ticos se habr�n preguntado en qu� concepto los tiene la gente com�n, lo que se llama "el pueblo". Ciertamente no son muy bien vistos, ni gozan de buena consideraci�n. Desde luego hablo de los pol�ticos en general. Entre ellos hay personas honestas que fincan su quehacer en principios y valores apreciables y que procuran que su actividad redunde en bien para su pr�jimo. Pero estos pol�ticos son garbanzo de a libra, y apenas se les podr� encontrar con la l�mpara de Di�genes, si antes no se la roba alguno de los de la inmensa mayor�a que forman los dem�s. El ejercicio de la pol�tica se ha degradado en M�xico por la existencia de una viciosa legislaci�n que viene desde los tiempos en que el PRI, para mal ocultar su monopolio, deb�a dar una apariencia de ejercicio democr�tico y favorecer con migajas de poder a otros partidos nacidos de la simulaci�n y la mentira. Los cambios que en el Pa�s ha habido no han alterado el estatus de esas organizaciones que s�lo pueden vivir por las alianzas que pactan con los partidos grandes, pues de otra manera desaparecer�an fatalmente. Partidos hay que son propiedad particular de una sola persona (el PT o Convergencia), o de una familia (el Verde Ecologista), y que a m�s de ser lucrativos negocios venden sus votos -reales o verdaderos- como en subasta p�blica o mercado, al que les d� m�s chambas. Por otra parte, y eso en relaci�n con todos los partidos, ha nacido una casta parasitaria, una inmensa burocracia pol�tica que cuesta mucho a los mexicanos y que ning�n beneficio les aportan. Deben ya desaparecer esas mentiras pol�ticas; debe disminuirse el n�mero de senadores, diputados federales y locales, y podar los cuerpos edilicios de los Ayuntamientos, donde, por la necesidad de dar representaci�n a todos los partidos, partiditos, partidillos y partiduchos nacionales y locales, ha florecido tambi�n una espesa jungla de s�ndicos y regidores que cuestan mucho al desmedrado erario de las comunidades por los jugosos sueldos que a s� mismos se fijan y los suculentos bonos que con cualquier pretexto se atribuyen. Somos un pa�s pobre con partidos ricos y pol�ticos riqu�simos. Cuando haya en M�xico una aut�ntica y plena democracia, esas ficciones ya no tendr�n raz�n de ser; se cambiar�n las ama�anadas leyes que los partidos hicieron para llevar agua a su molino, y los pol�ticos servir�n verdaderamente al pueblo en vez de servirse de �l. Pero, como dijo el curita cuando le preguntaron si alguna vez los sacerdotes se podr�an casar: eso lo ver�n nuestros hijos... Un cierto individuo, casado �l con una mujer rubia, ten�a una amiguita morena y de cabello negro. Tanto de su esposa como de su querida ten�a sospechas en el rengl�n de la fidelidad, de modo que fingi� que ambas -las dos mujeres no se conoc�an entre s�- hab�an ganado sendos boletos para ir en un crucero, y contrat� a un detective para que las observara durante los d�as de navegaci�n. No le dijo, sin embargo, la relaci�n que ten�a con ellas. Al t�rmino del viaje, el hombre le pregunt� al investigador c�mo se hab�an portado las dos mujeres. "La morenita es un desmadre -contesta el investigador-. Cada noche se iba a su cabina con un tipo distinto. En cambio, la se�ora rubia es toda una dama: lleg� con su marido y con �l durmi� todas las noches"... FIN.


Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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2 de enero del 2006

Mirador

Esta peque�a nieta m�a se llama Alejandrita, y le decimos Ale. Tiene cuatro a�os, y su cabello rubio es una aureola que pone luz en la rosa y la nieve de su carita de �ngel.


Hemos ido a cenar a su casa, y yo juego con Ale su juego favorito: ella hace como que hace de comer y yo hago como que como su comida. Me ofrece solemnemente: "Hoy tengo pastel de pollo y pastel de chocolate. �De cu�l quiere?". Yo digo: "De los dos". Y ella se alegra, pues me ha gustado lo que cocin�.


Ahora es hora de irnos. "�Que no se vaya mi abuelito!" -le pide Ale a su mam�. "Hijita -responde ella-. Son ya casi las 12 de la noche". Y ruega la chiquitina con vehemencia: "�Que se quede hasta las 13!".


Si por m� fuera, peque�ita, me quedar�a hasta las 14 � 15. Pero ustedes los �ngeles tambi�n deben dormir. Casi dormida ya Ale me dice: "�Ma�ana vienes otra vez?". Ma�ana, s�, tesoro, y todas las ma�anas que Dios me quiera dar. Pero cuando sean las 12 de la noche tendr� que irme, aunque t� quieras que me quede hasta las 13. Tambi�n yo debo dormir.


�Hasta ma�ana!...
 

CATON

 

Camino democr�tico

Libidiano Pitoncio, gal�n diestro en artes de concupiscencia, asediaba a Dulcil�, muchacha de columbina ingenuidad, y le ped�a con urentes instancias la daci�n de su m�s �ntimo tesoro, la impoluta gala de su nunca tangida doncellez. Desde luego �l no dec�a as�. Dec�a: "�Dame ese par de coshotas, mamacita!". Faltaba al buen discurso, ciertamente, pero se hac�a entender el muy canalla. Dulcil� resist�a sus embates: uno de sus tatarabuelos hab�a estado en el sitio de Cuautla, y de ese ancestro sac� seguramente la tenacidad para hacer frente a aquel acoso pertinaz. Libidiano le dijo un d�a con untuoso acento: "Dime, prenda m�a: �acaso temes aspirar los perfumes y libar el n�ctar de la amorosa flor?". Respondi� Dulcil�: "No le temo a la flor. A lo que le tengo miedo es al fruto". �Sabia respuesta, a fe m�a! Deber�an aprenderla todas las muchachas para enfrentar a los hombres que s�lo quieren colchonazo. Y vosotros, impulsivos j�venes, aprended a refrenad vuestros instintos. O�d la voz de Goethe: "In der Beschr�nkung zeigt sich erst der Meister". "En lo primero que se reconoce a quien manda es en que sabe dominarse a s� mismo". La irresponsabilidad no conduce a nada bueno. Pepito le pregunta a la mam� de Juanilito: "�Verdad, t�a, que los ni�itos no podemos tener beb�s?". "Claro que no, Pepito -responde con una sonrisa la se�ora-. Los ni�os como t� y Juanilito no pueden tener bebitos". "�Lo ves? -le dice entonces Pepito a Juanilito-. D�jate, y no tengas miedo". Hay quienes empiezan este a�o nuevo con temor por los eventos que pueden sobrevenir a causa de la elecci�n presidencial de julio. Yo no abrigo esa inquietud, y si la abrigara la inquietud protestar�a, pues no hace un fr�o tal que justifique dicha prevenci�n. Es cierto: en el caso de la elecci�n puede haber problemas antes del parto, durante el parto y despu�s del parto. Ser� dif�cil que Madrazo y los priistas de viejo cu�o resistan la tentaci�n de ejercitar las viejas pr�cticas de manipuleo electoral, y m�s dif�cil ser� que L�pez Obrador, si sale perdidoso por escaso margen, deje de recurrir a las t�cticas en que �l y los perredistas son tan duchos, las de tratar de ganar en las calles lo que en las urnas no pudieron conseguir. Otros se desasosiegan ante la posibilidad de que AMLO llegue a la Presidencia. Tampoco experimento yo esa zozobra. Los mexicanos hemos optado por el camino democr�tico. Si del ejercicio de la democracia deriva el hecho de que L�pez Obrador sea el pr�ximo Presidente mexicano, asumamos eso como una consecuencia de la democracia, pero manteng�monos en ella y rechacemos toda acci�n que atente contra la v�a que hemos escogido. M�xico es un pa�s muy grande. Un hombre solo no lo puede salvar, pero tampoco un solo hombre lo puede perder... Pronunciada esa �ltima frase, merecedora de ser inscrita en bronce eterno o m�rmol duradero, considero cumplida por hoy mi tarea de orientar a la Rep�blica. Estoy autorizado, entonces, a narrar un chascarrillo de esos que los franceses llaman "p�rilleux", o sea riesgoso... Un hombre de edad madura lleg� a una farmacia y le pidi� al encargado tres pastilla de Viagra. "�Tres?" -se extra�a el farmac�utico. "S� -confirma el se�or-. Esta noche tengo un m�nage � quatre con tres mujeres j�venes, y necesito todas las fuerzas que pueda reunir". Al d�a siguiente el farmac�utico vio al maduro se�or. Tra�a el brazo derecho vendado, en cabestrillo. Le pregunta: "�Tan intenso as� estuvo el meneo con las muchachas?". "No, -replica el se�or, moh�no-. Me tom� las pastillas, y las muchachas nunca llegaron"... (No le entend�)... FIN.
 



Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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1o. de enero del 2006

 
Mirador

Esta es mi plegaria en el primer d�a de cada a�o:

 

Un pedazo de tierra para posar mi planta,

y ah� una huella sabia que conduzca la m�a.

Un rinc�n en el cielo donde anidar mis ansias,

con una estrella, para saber que T� me miras.


 

Sobre mi frente un techo. Bajo el techo una llama.

Un pan que nunca falte, y una esposa sencilla.

La esposa como el pan: alegre, buena, c�lida ;

el pan como la esposa, de suavidad benigna.


 

Un amigo y un libro. Salud, pero no tanta

como para olvidar que he de morir un d�a.

Un hijo que me ense�e que soy tu semejanza.


 

Sosiego en el esp�ritu... Gratitud en el alma...

Eso pido, Se�or, y al final de mi vida

d�rtelo todo a cambio de un poco de esperanza.


 

�Hasta ma�ana!...


 

CATON

 

El a�o bueno

�Primer d�a del a�o! �Primer d�a de los 365 que Dios pone ante nosotros para que los llenemos con amor, con trabajo y con obras de bien que enriquezcan nuestra vida y la de los dem�s! Sea este d�a, primero del 2006, como un agua lustral que lave las faltas que cometimos el a�o que se fue y ponga en nosotros la renovada voluntad de ser mejores en �ste que hoy empieza. No haya temores en nosotros, sino esperanza y fe. El a�o ser� bueno porque nosotros as� lo haremos, porque con firme empe�o seguiremos en la tarea de hacer de M�xico un pa�s m�s libre, m�s democr�tico, m�s justo; una casa mejor para nuestros hijos y los hijos de ellos... Despu�s de esa peroraci�n, que si no es digna de inscribirse en bronce eterno o m�rmol duradero tiene al menos la sinceridad del buen deseo, dar� curso a una breve sucesi�n de chascarrillos de variado color a fin de dar la bienvenida al a�o nuevo... Las cosas iban mal en aquella peque�a f�brica de ropa. Tan mal iban que el due�o hab�a dejado solamente a dos vendedores. Un d�a los llama y les dice: "Muchachos: tenemos que aumentar las ventas. Har� un concurso entre ustedes dos. El que lo gane tendr� derecho a una noche de sexo". Pregunta uno de los vendedores: "�Y el otro?". Responde el due�o: "El otro es el que tendr� que dar la noche de sexo"... Dec�a Babalucas: "Soy mitad mexicano, mitad ingl�s y mitad italiano". Pregunta alguien: "�C�mo est� eso?". Contesta el badulaque: "Soy mitad mexicano por mi mam�, mitad ingl�s por mi pap�, y mitad italiano por un amigo de mi pap�"... El padre Arsilio tronaba en su serm�n de fin de a�o: "�Y hay quienes en vez de celebrar con fervor el verdadero esp�ritu de Navidad, y pedir la bendici�n de Dios para el nuevo a�o, se dedican estos d�as a comer como cerdos y a embriagarse!". El hijito de un se�or se vuelve hacia �l y le dice con voz que todos pudieron escuchar: "Papi: est� hablando de ti"... Contaba un individuo: "Me divorci� de mi esposa por causa de otra mujer". Pregunta uno: "�Tu amante?". "No -dice el sujeto-. Su mam�"... Lloraba un tipo en la cantina: "�Mi mujer se fue con otro y se llev� mi coche!". El cantinero se conduele: "�Qu� tragedia!". "S� -redobla el sujeto sus sollozos-. �El coche era 2006, nuevecito, reci�n salido de la agencia!"... La se�orita Peripalda hac�a una colecta casa por casa para las obras de la iglesia. Lleg� con un viejecito y le pidi� su aportaci�n. "�Para qui�n es el dinero?" -pregunta el a�oso se�or. "Para el buen Dios" -responde la se�orita Peripalda. "Entonces dame lo que llevas juntado -responde el ancianito-. Yo lo voy a ver antes que t�"... El acusado de robo se dirige al juez: "Exijo que esta audiencia se celebre a puerta cerrada". "�Por qu�? -replica el juzgador-. En su proceso no hay nada que obligue a eso". "Es cierto -reconoce el acusado-, pero por la puerta abierta est� entrando una corriente de aire que me da en la espalda, y aire por atr�s nom�s el que sale es bueno"... Se quejaba un marido: "Mi mujer es muy inmadura. Cada vez que estoy en la ba�era llega y me hunde mis barquitos"... El cantinero casi se fue de espaldas cuando vio entrar en la taberna a una mujer que llevaba un chivo atado a una cuerda. Ocup� la mujer un banco de la barra y le pidi� al barman una botella de su mejor champ�n. El tipo fue por la botella y la abri�. La mujer se sirvi� una copa y la bebi�. Luego llen� otra y se la puso en el suelo al chivo para que bebiera. "�Qu� hace usted, se�ora?" -le pregunta lleno de asombro el cantinero. Responde la mujer: "Me saqu� 5 millones de pesos en la loter�a, y �ste es el �nico cabr�n con el que voy a compartir ese dinero"... Queridos cuatro lectores m�os: �que tengan ustedes un feliz a�o nuevo!... FIN

 



Guadalupe LoaezaGerman DehesaFederico Reyes HerolesMiguel Angel Granados Chapa Denise Dresse

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