
Martes 31 de enero del 2006.
LA PESADILLA: Pensando en el c�rtel de "Los Dise�adores", quienes me acaban de enviar su amenazante fotograf�a, procurar� emplear un estilo taquigr�fico, casi clave Morse. Procedo.
Soy de sue�o laborioso y pedregoso. La otra noche logr� dormir. So�� que ya era el 3 de julio y que la victoria de AMLO era un hecho consumado. En mi sue�o, despert� con la urgencia de emprender un viaje inaplazable rumbo a Puebla. Yo manejaba mi coche (les digo que era una pesadilla) y experimentaba el creciente terror de contemplar que los ambulantes se hab�an multiplicado de modo demencial. Del DF a Puebla no hab�a un solo hueco; todos eran tenderetes con su correspondiente diablito, algunos con su anafre, otros con su pl�stico azul claro para exhibir los mil y un productos de la pirater�a, otros de ropa deportiva cuya vida media es 72 horas antes de que se les borre el puma o se les chorre� la chiva (iba a escribir "chorri�" pero pens� en la Miss Carriola y paralic�me), otros muchos de variados antojitos mexicanos: tifoidea, brucelosis, salmonelosis, gastroenteritis convulsiva, mononucleosis azteca o gripe aviar; otros m�s de ropa "del diario" que incluye desde calzones con el logo de Ohio University hasta playeras pachonas que parecen decir "Abercrombie", pero que realmente dicen "Andoencombi". De todo hab�a en mi pesadilla. Encend�a yo el radio y la noticia que difund�an todas las estaciones era la misma: en menos de 24 horas, toda la Rep�blica ha sido tomada por el ambulantaje que brota por todas partes; el propio Carlos Slim ya puso su puesto de Telcel. �se fue mi sue�o.
Despert�, sal� por la Ciudad y entend� que mi sue�o no era tan descabellado. Entre bache y bache entend� que nunca antes la Capital de M�xico hab�a estado tan sucia, tan deteriorada, tan fracturada, tan invadida, tan amenazada, tan maloliente como ahora.
Presentar� un m�nimo ejemplo. En Polanco hay una calle llamada Goldsmith. Me consta que era una pl�cida y tranquila zona habitacional. La construcci�n de un paso peatonal hizo que ah� en esa calle se instalara "provisionalmente" una "base" de Microbuses. Esto es como invitar a un grupo de antrop�fagos a que se instalen en la calle de los vegetarianos. Las obras ya concluyeron, pero la "base" ya se volvi� "definitiva" y ahora los vecinos disfrutan de un novedoso paisaje formado por usuarios que abordan a media calle, por choferes que orinan en p�blico y por la permanente congesti�n que los prehist�ricos microbuseros organizan al estacionarse en doble y triple fila, o al avanzar lentamente en espera de su turno. Nadie responde de nada, nadie explica nada, no hay autoridad digna de tal nombre y el desorden, la basura y la vulgaridad lo van ganando todo. Como quieran verlo, el actual estado del DF es la tarjeta de presentaci�n de AMLO. La pesadilla.
Primer corte de caja
Joaqu�n L�pez D�riga le hizo las mismas preguntas a los candidatos. Algunas de �stas, las referentes al aborto, la p�ldora del d�a siguiente, el matrimonio entre homosexuales y algunas otras, constituyeron la primera prueba importante para estos aspirantes. Patricia Mercado dio respuestas sensatas y sensibles, pero ya sabemos que ella no ganar�; Madrazo, el triunfador de Pachuca, se atasc� en una frase: "respeto a la ley", AMLO hizo lo propio y dijo: "lo que el pueblo diga"; Felipe fue expl�cito y sincero al exponer lo que �l y su partido pensaban. Esto es digno de encomio; lo que es aterrador es que su pensamiento sea de principios del siglo XVIII. T�, lectora lector querido, ve sacando tus conclusiones.
Embiste Pajarito
Nada m�s de pensar que On�simo podr�a haber estado en ese lugar vac�o donde aterriz� "Pajarito", miren c�mo me pongo. Hubiera quedado muy afeado.
�Qu� tal durmi�? DCCXXI (721)
ARTURO MONTIEL ROJAS.



Lunes 30 de enero del 2006
A que no se atreve usted a nombrarme o a citarme, me dice en tono retador un cerebrito descalabrado que me acaba de hacer, entre otras, la fulgurante revelaci�n de que he vivido los �ltimos a�os gracias al dinero del PRI. Ya podr�a hab�rmelo dicho antes y no habr�a yo trabajado cual jumento.
Me intrigan hondamente estos seres cuyas secreciones l�cteas contienen tan altas dosis de plomo. Me imagino que viven perpetuamente envenenados de ellos mismos. A que no se atreve, me dice; como si para citar a un mentecato se requiriera de mucho valor. No es un asunto de valent�a, sino de higiene mental no subirse al ring con estos menesterosos, ni mucho menos concederles estatuto de enemigos. Si se necesita cuidado para escoger a los amigos, para seleccionar a los enemigos hay que ser doblemente exigentes.
El p�rrafo que acabas de leer (o padecer), lectora lector querido, te mostrar� que esto de mantener un buz�n siempre abierto para los lectores no es necesariamente grato o edificante; tambi�n llega mucha basura y como tal hay que tratarla, aunque a veces no sea f�cil discernir qu� se trae realmente nuestro corresponsal.
Ah� tienen como ejemplo de esto el candente caso de la se�orita Carriola. No s� si le caigo gordo, o si realmente est� preocupada por el vocabulario de la juventud mexicana, o si le aterra la posibilidad de que el idioma espa�ol desaparezca al quedar pulverizado por la corrosiva acci�n de los cronistas de futbol y los que escribimos en los "medios". El caso es que la susodicha se�orita est� francamente preocupada porque, en alg�n art�culo anterior, escrib� "carreola" cuando lo correcto hubiera sido escribir "carriola". Con franca y firme voluntad pedag�gica mi corresponsal me indica mi brutalidad y me ilustra acerca de los graves da�os que errores as� pueden causar en la formaci�n de nuestros j�venes. Me encuentro francamente menoscabado y no s� qu� responderle a la se�orita Carriola.
Podr�a alegar error de dedo, sordera creciente de la Rosachiva, o intervenci�n de manos criminales; pero nada de eso ser�a cierto. Mi problema es biogr�fico. Cuando ten�a un a�o de edad, me llevaban a Chapultepec en mi "carreola", mis primos, mis sobrinos y mis hijos tuvieron su "carreola". Ahora viene la Real Academia encarnada por mi corresponsal para anunciarnos que este vasto escuadr�n de lactantes fue movilizado en transportes que no existen.
Sin dejar de concederle raz�n, comprender�, mi estimada Miss, la estupefacci�n en que me encuentro. Es una confusi�n similar a la que tenemos en el espa�ol de M�xico entre perinola y pirinola. Cualquiera que visite un diccionario respetable ver� que lo correcto es decir perinola puesto que proviene de pera; sin embargo quiero escuchar a un aguerrido ni�o tenochca profiriendo las siguientes y aladas palabras: �mamaaa�, mi hermano me dio una patada en la perinola! De cualquier manera, estimada maestra, tomo en cuenta su observaci�n y proceder� a aplicarla. Digamos con Rigo Tovar: "Defendamos el espa�ol, �oquei?".
Inn�meros son los afanes del hombre honrado. Esto es v�lido tambi�n para el fin de semana. Yo no s� si a ustedes el hecho de ver a la familia les provoca como a m� una severa devastaci�n f�sica y moral.
Yo quedo con las neuronas diezmadas, pero �sta es una historia que, a criterio de los ocultos poderes de los dise�adores, tendr� que contar luego. Tampoco podr� contarles de la alarmante desaparici�n de Fita y de mis fundados temores de que haya ca�do en garras del Matatilicas. Permanecer� en el tintero la rese�a de las agon�as futbol�sticas que me provocaron los Pumas y su justo aunque chamb�n empate con Chivas. Tiempo habr�.
�Qu� tal durmi�? DCCXX (720)
ARTURO MONTIEL ROJAS.



27 de enero del 2006, Viernes
Y
�Y YA ACABASTE?: �ac�bate esa sopa!, que no la vamos a tirar, si no te la acabas ahorita, te la servimos en la cena y as�. Esto era como maldici�n b�blica.
En estos pugilatos gastron�micos, creo recordar que mi �nica y tenue victoria la obtuve con una sopa de espinacas que me fue ofrecida durante dos semanas tres veces al d�a. Lleg� un punto en el que la sopa se puso de color negro, se espes� y gener� unas repulsivas y flotantes manchas azulosas. En ese punto, empu�� mi cuchara y me dispuse a ingerir el diab�lico fango que muy probablemente ya era un precursor del petr�leo. Ah� fue donde mi mamuchis se quebr�, peg� un alarido y, seguramente pensando en el costo de la autopsia y las exequias, me prohibi� tragarme eso. Yo ten�a la vista baja, pero en mis ojos destellaba la victoria.
No s� ni por qu� cont� esto. Quiz� le sea �til a MONTIEL y a sus felinos mininos para que tomen nota de lo aferrado que soy, m�xime cuando ya no voy por mi cuenta, sino a nombre de 33 mil pelados y peladas que me otorgaron su mandato. Pero tampoco era ese el asunto. Ocurre que por la milim�trica exactitud que los inapelables y todopoderosos dise�adores le han impuesto a las notas del peri�dico, el d�a de ayer ya no tuve espacio para hacer un especial�simo y agradecido mensaje a todos los colegas que generosamente se han solidarizado con esta causa, puesto que entienden que no se trata de un capricho personal, sino de la urgencia de que la af�nica y postrada ciudadan�a comprenda que est� en su pleno y democr�tico derecho de ponerse en pie y hacer uso de la palabra para exigir justicia.
Por todo esto, vaya mi agradecimiento al Maestro Miguel �ngel Granados Chapa, a Lorenzo Meyer, plomero experto, a V�ctor Trujillo y especialmente a Denise Dresser, a Agust�n Basave y a Sergio "el Perrito" Aguayo. Son mis queridos y respetados colegas. Todos estamos en la misma batalla ciudadana (por mucho, la m�s seria e importante de las que se librar�n en este primer semestre mexicano). Gracias.
Y todav�a me falta otro agradecimiento: �ste es para Lydia Cacho. Acaba de platicar largamente conmigo y con el p�blico radioyente. Su testimonio es dram�tico y admirable. Su denuncia, fruto de una documentada investigaci�n, del megacochupo que se ha organizado en Canc�n, con ramificaciones a todo M�xico y al extranjero, en torno a la pornograf�a infantil, la pederastia, el narco y el uso y abuso del poder (ya conocemos esta fiesta de los Gobernadores, los Alcaldes, los senadores, los capos, los neorricotes y dem�s bichos nocivos de casa y jard�n que chapalean y gozan en la gran batea de la corrupci�n p�blica y privada). De esto habl� y escribi� Lydia Cacho y cuando vino a ver, ya estaba en la c�rcel y el inveros�mil Gobernador de Puebla, Mario Mar�n de Do Ping�� (apellido portugu�s) ya se le hab�a arrancado y ya hab�a declarado p�blicamente -con el loable fin de darle velocidad a la averiguaci�n- que Lydia era culpable. Me imagino que mi colega toc� puntos muy sensibles pues s�lo as� se explica que los presuntos implicados hayan brincado tan fuerte y la hayan sometido a tant�simas presiones. Es obvio que, aunque andamos en las mismas, a ella le ha ido infinitamente peor. Es maravilloso verla tan entera, tan serena, tan guapa. Su persistencia es ejemplar y agradecible.
Creo que ya me acab� mi sopa. Voy sobre el arrocito.
PRON�STICO Y COBIJA
El s�bado juegan Chivas-Pumas. Un obstinado tapat�o quiere apostar conmigo no dinero, sino cobijas. Van. 50 cobijas tendr� que pagar el que pierda. Al cabo que HOY TOCA.
�QU� TAL DURMI�? DCCXIX (719)
El gran Navarrete anuncia que ahora va sobre los hijos de Montiel. Anticipo que como ellos desde los tres meses lavaban carreolas, ser�n exonerados.



26 de enero del 2006, jueves
Deber de gratitud
�C�mo crees, T�o Patota, que no le concedo atenci�n e importancia a tu firme solidaridad y a tu compromiso ciudadano? Te nombro a ti, T�o Patota, en un intento, quiz� vano, de darle nombre, rostro e individualidad a las 33 mil personas que me est�n ayudando a construir una indeclinable voluntad ciudadana de que se investigue, se haga justicia y termine ya esa repugnante impunidad con la que nuestros "funcionarios" de todos los colores y tama�os (�y sus familias!) nos han despojado sexenio tras sexenio de nuestros bienes comunes. Muchos de estos compa�eros de aventura y c�mplices de firma me han enviado ahora numerosas muestras de afecto y de apoyo. Me piden que no me achicopale y que no me vaya yo a pandear. A todas estas mujeres y hombres los abrazo as� sabroso. Cumplida esta ceremonia, sin chillidos ni demas�as les digo que nosotros seguimos en las mismas y, como me dec�a Jos� Luis Cort�s Trejo, Regidor perredista de Tlanepantla, ya estamos echados a andar, representamos a la ciudadan�a, queremos transparencia y justicia, esto s�lo puede ir para adelante, tope en lo que tope. Adem�s, este acto de estricta coherencia, habr� que realizarlo con el mejor de los �nimos; nosotros estamos alegres; los que est�n en broncas son Montiel, sus mininos y el ya casi invisible Ni�o Tricolor. En esta lista de damnificados por el tsunami de firmas tienen derecho a estar el triunfador de Pachuca, Roberto Madrazo, Palacios Alcocer y los no escasos gangsters tricolores que viven en una disyuntiva m�s bien horripilante: defender a Montiel y pagar los costos cada vez m�s altos de intentar que su candidato despegue con el cad�ver mexiquense adosado, o bien, soltarlo a que se lo coman los perros, sea llevado a juicio y se atenga a las consecuencias; lo malo de esta soluci�n es que todos los chicos de la pandilla, pienso en Murat o en Romero Deschamps, experimentan el justificado calambre que provoca ver caer el primer diente de la mazorca, la primera cuenta del collar.
Nadie dijo que esta tarea iba a ser f�cil ni de soluci�n inmediata y favorable; sin embargo, la compa��a de tantos y el calor que comunican es una inagotable fuente de entusiasmo. Seguimos con nuestra demanda y a todos ustedes, cuatas y cuates, les env�o por paqueter�a express mi m�s cari�oso agradecimiento. Necesitamos m�s, muchas m�s, firmas.
Algo similar ocurre con la Operaci�n Cobija (informes en el tel�fono 5611 6513). Un empresario que me pidi� mantener en reserva su nombre y el de su empresa, se acaba de poner guap�simo con 2 mil cobijas. Mil van para Chihuahua y mil ser�n para Zacatecas y necesitamos tambi�n apoyar a Durango. Gracias a todas estas calor�ficas personas que tienen imaginaci�n suficiente para sentir la diferencia que hay entre pasar estos fr�os a lo pel�n y pasarlos con una cobijita confortable que es un secreto modo de abrazarnos entre todos. Yo no s� lo que opinen otros escritores de sus lectores; a m� los m�os me tienen subyugado, los imagino como buenas personas con vocaci�n ciudadana y con amorosa inteligencia; o sea: son unos fregones. Muchas gracias.
LOS LITERATOS
Intento escribir como si hablara. En sentido totalmente contrario avanzan los seres que me rodean. Todos ellos quieren hablar como si escribieran. Me habla Canito y me dice: soy v�ctima de la adversa fatalidad (le volaron la cartera. Mal de familia). Viruta me oye expresar alguna opini�n y dice: �alguna otra joya intelectual que quieras compartir con nosotros? Invito al Bucles al cine y me dice: �qu� obra maestra del arte universal vamos a ver? Bola de mamones. Llego a mi casa de piedra y Fita comenta: se�or, ya anhelaba yo volverlo a ver caminar. Sigue la literatura.
�QU� TAL DURMI�? DCCXVIII (718)
ARTURO MONTIEL ROJAS.



25 de enero del 2005,miercoles
Ahorro, sudor y �nimos
Esta proclama que estoy a punto de emitir reclama el uso de la primera persona del plural; es decir, voy a hablar desde el "nosotros". Espero no abusar de ese pronombre; pero si as� lo hiciere y alguien desea darse de baja de ese nosotros, ah� est� el correo electr�nico para ejercer derecho de r�plica. Dicho esto, me arranco loco de contento.
Se�ores candidatos: nosotros, los ciudadanos, no los vasallos, no los ostiones, los ciudadanos estamos hartos de que nos soben el lomo con el �nico fin de que, llegado el momento, votemos a favor de �ste o de aqu�l para luego volver a nuestros hogares a ver futbol y en espera de que la patria florezca para poder asomarnos y ver c�mo qued�.
Por favor, ya no queremos que nos digan que somos un pueblo maravilloso y que ellos, los candidatos, con el buen Gobierno que har�n, pondr�n en evidencia esa condici�n maravillosa de nuestro ser. De modo muy florido y promisorio, todos parecen decirnos: lo �nico que necesito, mi lindo ciudadano, heredero de riqu�simas culturas y tradiciones, es tu hermoso voto y con eso tengo; t� te regresas a ver los monstruos de feria que presenta L�pez D�riga (�p�senle a ver al hombre de media tonelada que ha derrotado a todos los colchones!) y yo, tal como te lo promet�, me voy a poner a chambear dur�simo y me voy a bajar el sueldo, o voy a encabezar la reforma hacendaria, o le voy a quitar la pensi�n a Salinas, o voy a resucitar a Ju�rez pero con cara de Porfirio D�az; hay tanto qu� hacer, pero mi equipo es extraordinario.
Se�ores candidatos, por favor, ya no nos digan esas cosas. Son como de locos. La democracia no termina en las urnas; ah� apenas comienza. Ya no queremos ni mirar para otro lado, ni mirar c�mo ustedes y su equipo fracasan una vez m�s, mientras nuestro pa�s se vac�a de inteligencia, de fuerza laboral y de los dinerales que se lleva la corrupci�n impune.
Pretenden ustedes salvarnos a pesar de nosotros mismos y eso es una idiotez. Pasamos a informarles que, a pesar de que ustedes insistan en lo contrario, los mexicanos no constituimos un pueblo maravilloso. De modo excepcional, lo somos ante las grandes cat�strofes; pero en el d�a con d�a tendemos a ser flojos, desatentos, malos ciudadanos, fatalistas, enamorados de la ignorancia y de la derrota, dispendiosos, faltos de tenacidad y carentes del orgullo que produce el trabajo bien hecho. Nos falta honra. De memoria cito a mi amigo Arturo P�rez Reverte: nunca te preguntes si tu pa�s es honrado, pues la honra de un pa�s no es m�s que la suma de las menudas honras de cada uno de sus habitantes. Eso es lo que pedimos o exigimos; que nos permitan actuar con honra. Nos gustar�a que viniera un candidato y nos dijera que, en general, somos un desastre, pero que todos estamos convocados a participar en el Gobierno, que todos tenemos derecho a saber hasta el menor detalle de esas acciones de Gobierno de las que seremos parte; que es extremadamente urgente que todos nos pongamos a trabajar, a aprender, a ahorrar, a cumplir cada d�a los urgentes y laboriosos deberes que tenemos con nosotros mismos, con los nuestros y con nuestra comunidad.
Si se va por fin a inaugurar el futuro, no queremos ser espectadores pasivos; queremos que nos asignen tareas, queremos cumplirlas pues s�lo as� le abriremos espacio a la claridad.
Churchill habl� alguna vez con su gente y lo �nico que le ofreci� fue sangre, sudor y l�grimas. Nos encantar�a escuchar a un candidato valiente que s�lo nos ofrezca ahorro, sudor y �nimos. Esto �ltimo es fundamental. Llevamos muchos siglos de quejumbre y lloriqueos in�tiles. Queremos ser convocados para y por la alegr�a; queremos ser felices. Eso es lo que queremos.
�QU� TAL DURMI�? DCCXVII (717)
ARTURO MONTIEL ROJAS.



24 de enero del 2006.
El fiasco futbolero
La palabra "fiasco" es de origen italiano, pero ya se aclimat� en nuestro idioma; particularmente en el espa�ol de M�xico donde vamos de fiasco en fiasco. Procedo a presentar pruebas (no firmas) de esto: el domingo despert� alegre y animoso. Seg�n yo, me esperaba un intenso d�a lleno de emociones deportivas: a las doce jugaban los Pumas y despu�s ven�an las trepidantes finales de las dos conferencias de la NFL. Con tama�as expectativas, lo prudente me pareci� convocar a mis huestes, que inclu�an a la neociudadana Mariana y al Bucles, y disponer suculentas y suficientes viandas; todo esto para darle un digno marco a las intensas emociones que nos esperaban. Salvo por las viandas que fueron magn�ficas, todo fue un fiasco.
Cuando fui interrogado por un jovenazo que hace pron�sticos deportivos, anunci� la derrota de los Pumas a manos (a pies) del Santos. No tan s�lo me equivoqu�, sino que consegu� que mis correligionarios pumas me mentaran la madre. No es justo. Yo me gui� por la noble tradici�n que tiene nuestro equipo de perder siempre el primer partido. Fall�, pero mi pasi�n puma est� intacta. Apunto que el juego en s� estuvo bastante aburrido. Ca� en el abatimiento, pero supuse que el futbol americano me remediar�a. Mis favoritos eran los Broncos y las Panteras. A los dos los plancharon, les dieron el levant�n, los pulverizaron, trapearon con ellos y luego hicieron composta. No cualquiera logra perder tres apuestas en un d�a y adem�s aburrirse cual osti�n en cautiverio. Dehesa sufre.
Retrato escrito
Lleva ya varias semanas frente a mis ojos. Desde la ventana de mi oficina sol�a mirarse un galano parquecillo. Ahora tengo que ver una enorme manta plastificada con la efigie de Alejandra Barrales. Su mirada es fr�a, fija, fulgurante. As� sol�a mirarme mi mam� cuando sal�a de hablar con el prefecto de la escuela. Atisbo tambi�n una media y mec�nica sonrisa de gente que no est� para bromas. Aparece por ah� un dedo �ndice levemente chueco que anuncia una mano como de ave rapaz. Yo a esa se�ora no le confiar�a mis escasos ahorros, aunque reconozco que est� en su pleno derecho de solicitar el voto de la gente. Lo que podr�amos discutir es su derecho a trastornar el ya de por s� vulnerado y afeado paisaje urbano. Esto va por ella y por todos los cochinos del PRD que pegotean sus anuncios electorales, que nos muestran sus impresentables efigies en carteles y mantas que calcutizan todav�a m�s a esta ciudad de la esperanza (de que se vayan); todo esto con la bendici�n de delegados, asamble�stas y jefes y ex jefes de Gobierno. Yo lo que quiero, y creo que no soy el �nico, es ver mi parque y ya en plan de buenos deseos, me gustar�a vivir en una ciudad limpia y no en este bombardeado chiquero.
Evo
Ahora resulta que est� por salir al mercado una l�nea de su�teres estilo Evo Morales. Espero que tengan la asesor�a del gran Monsiv�is, experto en su�teres pandrosos; pero m�s all� de todo eso, quiero desde aqu� desearle a Evo toda la suerte, la prudencia y la perspicacia del mundo. �l representa a los condenados de la Tierra. Ojal� y gobierne escuch�ndolos a ellos y no al cantante Hugo Ch�vez.
El misterioso Dr. Simi
Oiga, don V�ctor, ya deje de estar tirando dinero a lo idiota en su publicidad que pretende volver virtud su muy respetable limitaci�n personal. En verdad no nos burlamos de la poca o mucha dificultad que tiene para decir las cosas; lo que resulta material de botana es el contenido de su dif�cil discurso. Dice usted muchas locuras y sonseras. Esta opini�n es debatible, pero no puede ser objeto de una demanda.
�Qu� tal durmi�? DCCXVI (716)
ARTURO MONTIEL ROJAS.



23 de enero del 2006,Lunes
En verdad, los d�as del hombre honrado est�n poblados de contrariedades. Ah� tienen ustedes el viernes pasado. Muy contento estaba yo dirigiendo y tratando de entonar al mariachi femenino "Las Perlitas Combativas" con el noble fin de cantarle "Las Ma�anitas" a Denise Dresser, mi ciudadana favorita, quien celebraba justamente su tempran�simo cumplea�os de dos d�gitos. En eso estaba, cuando recib� el aviso de que al fax de mi oficina hab�a llegado una rollera carta de Navarrete Prida dirigida a su Charro Negro. Ya se imaginar�n c�mo me puse. Segu� celebrando y conversando. Como en REFORMA me hab�an dicho que, por estricta y encomiable justicia, publicar�an la carta �ntegra al d�a siguiente, pens� que era m�s sano leerla en el peri�dico y no acalambrarme con la biliosa urgencia de perge�ar una respuesta fulminante y fuera de tono.
Una vez que tom� esta decisi�n,
las adversas y crueles deidades aztecas fulminaron otro rayo sobre mi despoblado cr�neo:
Don Alfonso, se lo tengo que decir: escribe (ladra) usted muy feo. Intenta usted ser mordaz y su "iron�a" es pat�ticamente pueblerina. Pretende usted, Procurador transexenal, aludir aviesamente a mi vida privada. �sa es una bajeza que dibuja claramente qui�n es usted y a qu� intereses sirve. Dice usted err�nea y malintencionadamente que yo soy un "escritor c�mico", para luego comentar reiteradamente que es una l�stima que, debido a mis frustraciones personales, haya yo perdido esa comicidad para dedicarme ahora a juntar firmas carentes de toda relevancia y a meterme en ajenos vericuetos jur�dicos.
Se�or Navarrete: trate de ser m�s
pudoroso, de proceder con m�s decoro y de no publicar idioteces (�qu� te
cuesta?). No s� si est� usted enterado, pero los ciudadanos y ciudadanas
existimos; no somos s�lo firmas; somos mexicanos que lo mantenemos a usted, a
pesar de su rid�culo desempe�o como Procurador de un Estado con alarmantes
�ndices de criminalidad, de corrupci�n y de impunidad. Habla usted de que yo
-que jam�s me he propuesto ser "c�mico"- vivo ahora una frustraci�n
personal. Esto es cierto y me asombra su agudeza. Vivimos la enorme frustraci�n
que nos provoca el espect�culo de la impunidad; la imp�dica gala que hacen
nuestros pol�ticos y sus gatos de las riquezas que obtienen "engordando
ganado". Todo esto es para usted "consistente"; para nosotros,
los ciudadanos que s� existimos, no lo es. Usted pide pruebas y no firmas. No
sea usted flojo ni baboso, las pruebas son precisamente su tarea. Mande usted
resultados y no cartitas perfumadas. Yo hago bien mi trabajo, el suyo es un
desastre y una fuente permanente de frustraciones. Declara Madrazo
que con
�
�Qu� tal durmi�? DCCXV (715)
No comments.



20 de enero del 2006
Un mar de dudas
LA DUDA: Me pregunto -y no puedo responderme- si en nuestras instituciones penales de alta seguridad tienen ya instaladas, para servicio de los hu�spedes, las rentabil�simas Cocinas Quetzal. Me temo que no, pero esto se puede subsanar ahora que reciban la visita del gerente de la empresa. Es muy accesible y tambi�n lava coches y engorda ganado. Aprov�chenlo.
OTRA DUDA: Leo en los c�digos del Estado de M�xico que el Procurador Estatal de Justicia es seleccionado por el Gobernador en turno y presentado ante el Congreso estatal para su aprobaci�n. Sin este indispensable tr�mite, el Procurador no es tal. Mi duda es la siguiente: �Navarrete Prida ya fue presentado ante el Congreso por Pe�a Nieto para su eventual aprobaci�n?, tengo entendido que no y esto genera otras dudas: �pensar� Pe�a Nieto (que tan melosa y hermosamente habl� �ay! del amor, amor, amor en el ecum�nico cumplea�os de Chedraui) que el cargo de Procurador es hereditario y transexenal?, en condiciones tan an�malas, el minino Navarrete Prida qu� viene siendo �Procurador virtual, Procurador por mientras, Procurador que ya pas� a la reserva, ectoplasma, o qu� demonios? Esto genera otra duda tambi�n inspirada en la lectura de los c�digos mexiquenses: estando as� las cosas y habiendo el susodicho minino reconocido hasta por televisi�n su amistad, admiraci�n, respeto, cercan�a y loco frenes� por ARTURO MONTIEL, �no hubiera sido prudente que, por el obvio conflicto de intereses que le generar�a, se hubiera abstenido el multimencionado minino de participar en la averiguaci�n de la denuncia levantada contra su Chanoc? Todo esto me conduce a otras dudas: �en qu� consiste que una averiguaci�n sea puesta en reserva?, �significa una exoneraci�n? A esto �ltimo respondo tajantemente, ley en mano, que no. Seg�n la ley, poner en reserva implica en esencia que, por el momento, no hay elementos suficientes, pero se establece un periodo de acopio de pruebas que deber� ser aprovechado por el Procurador para solicitar no al demandante, sino a las autoridades pertinentes (MP y Polic�as) que hagan esta pesquisa exhaustiva de pruebas. En esto consiste "poner en reserva", mi estimado Micifuz. Esto me genera otra duda: �a qui�n le encarg� esta pesquisa el susodicho Micifuz, cu�ntos son y c�mo vienen, qu� instrucciones les dio, qu� han encontrado y qu� quieren encontrar? Cuando esta investigaci�n est� agotada y no aparecen nuevas pruebas, entonces y s�lo entonces el asunto pasa a archivo y esto s� equivale a una exoneraci�n.
Por lo dicho en los �ltimos renglones, resulta alarmante e inaceptable que el multinombrado minino acabe de anunciar por sus purititas pistolas que el asunto MONTIEL pasar� al archivo dentro de �veinte d�as! Yo que Navarrete me ir�a con cuidado. Ya ha atropellado en exceso la ley. Entiendo que su patr�n tenga mucha urgencia dado que tiene muchos coches que lavar, pero la ley tiene sus pasos y el insigne felinito se los ha brincado uno tras otro con impresionante celeridad. No vaya a ser que se tropiece y se enrede con su propia y larga cola y que la ley con toda justicia se vuelva contra �l.
OTRA DUDA: Ya descans� mi alma. Ya entreg� Madrazo su declaraci�n de bienes. La observo y me digo: pinche pobre. Mi duda es la siguiente: si para ser Gobernador de Tabasco, Madrazo gast� casi el doble de lo que gast� Clinton en su campa�a presidencial, c�mo va a ser que ahora nos salga con que tiene 29 pinchurrientos millones de pesos. S�lo que haya quedado muy gastado y que MONTIEL no le quiera prestar. No lo s�. A lo mejor con las prisas se le olvidaron algunas propiedades m�s. No lo s�.
OTRA DUDA: �Tocar� hoy? Respondo: �HOY TOCA!
�Qu� tal durmi�? DCCXIV (714)
Pobre Puebla con ese Gobernador.



La maquinota
Exactamente hace seis a�os, durante la anterior contienda por la Presidencia, se puso de moda hablar con temor reverencial de "la maquinaria del PRI". La expresi�n se fue haciendo cada vez com�n y frecuentada conforme las preferencias electorales por Fox aumentaban. Los "conocedores" y los polit�logos de academia o de caf� me dec�an: no te equivoques, amigo, el crecimiento de Fox es s�lo aparente; lo que ocurre, mi buen, es que el PRI todav�a no echa a andar su maquinaria a todo lo que da.
Los mexicanos que tengan el raro don de la memoria recordar�n que, en el �ltimo tramo de aquella campa�a, todos viv�amos con el terror de ser, en el debido momento, aplastados por la maquinota. Llegaron las elecciones, Jos� Woldenberg sali� a los medios y proclam� el triunfo de Vicente Fox y, a partir de ese desordenado y lacrimoso ritual funerario estilo Bonampak que esa misma noche presenciamos en el Auditorio Plutarco El�as Calles, los ciudadanos descubrimos que la tal "maquinaria" era una carcacha desvencijada, obsoleta y sin m�s utilidad que la de transportar, como en "El Guardagujas" de Arreola, hacia ninguna parte a un grupo de carcamales autoritarios, ladrones, criminales impunes y ma�osos electorales, todos ellos obstinados en no cambiar, ni modernizar su transporte y continuar viviendo el fangoso sue�o de que segu�an siendo los meros Caifanes, los due�os "leg�timos" de M�xico, los exclusivos usufructuarios de la pol�tica.
En su infinita soberbia, los conductores de la maquinota (imag�nense al Tren Olivo, �se en el que hac�an sus giras Alem�n y Ruiz Cortines) reconocieron de dientes para afuera que la modernizaci�n era inaplazable, pero en su fuero �ntimo sab�an que la tal modernizaci�n ser�a peligros�sima porque los borrar�a de un escenario democr�tico y hasta les pedir�a cuentas; pero adem�s no hac�a falta cambiar nada (si acaso, de corbatas) porque el error no hab�a sido ni de ellos ni de la maquinaria; el error hab�a sido de M�xico y muy caro lo pagar�a. Una vez decidido esto, le dieron un arrempuj�n a Dulce Mar�a Sauri y los reflectores cayeron sobre Elba Esther Gordillo y Roberto Madrazo, los nuevos conductores de la maquinota.
Sea lo que sea, se siente el peso de la maquinaria, me dijo un querido amigo con veleidades tricolores que asisti� el domingo pasado a la cuetera, globera y matraquera ceremonia de registro ante el IFE(yuyo) de Roberto Madrazo como candidato tricolor a la Presidencia de la Rep�blica. Al igual que mi amigo, yo tambi�n sent� la presencia, el rechinar, el tronar y el penoso e inm�vil caminar de la carcachota.
Tomada con buen humor, la ceremonia fue un agasajo marinero, a veces un astrac�n, a ratos un esperpento y siempre una comedia de errores. Resultaba maravilloso ver a lo que queda del reparto de "Yo bail� con Gonzalo N. Santos" y a sus dignos sucesores vociferando y aplaudiendo a un candidato con el que saben que est�n perdidos, pero que ya se les mont� y no es cosa de indisciplinarse.
Como dir�an los espa�oles, fue una verdadera gozada ver a Romero Deschamps, a Palacios Alcocer, a Gamboa Pascoe, a Gamboa Patr�n aplaudiendo con todo y artritis, la varonil declaraci�n de Roberto Madrazo acerca de su frontal y decidida lucha contra la corrupci�n (l�stima que no estuvo MONTIEL para aplaudir tambi�n). Me van a perdonar, pero esta declaraci�n fue un puntad�n de Madrazo. A mi juicio, �ste va a ser el mejor chiste del semestre.
Lo siento, querido amigo, a m� "la maquinaria" me dio pena; pena por mi Pa�s y pena por la pol�tica tan disfuncional, tan aceda y tan vieja de los otrora due�os de la Naci�n.
�Qu� tal durmi�? DCCXIII (713)
Nos congratulamos de que Daniel Cabeza de Vaca no haya dado el navarretazo.
Urgen firmas y adhesiones.



Vine a Tlacotalpan
Ustedes han de perdonar, raza, pero ayer hablando de Tlacotalpan me vino un inflamado rapto l�rico. Como dir�a el Piporro: yo s� que no es mi estilo, raza, pero es que a veces me gana la emoci�n.
Ya con la lira aplacadita, quiero contarles de una de las principales razones que me llevaron a las orillas del Papaloapan. Vine a Tlacotalpan porque, como bien saben, una de mis debilidades mayores es la fiesta de la Candelaria. Me parece urgente preservarla, cuidarla y en su caso colaborar a aliviarla de esos lastres in�tiles que la afean y no le permiten volar. No es tarea fr�vola ni in�til mantener en su gozo las fiestas mexicanas. Son parte central de nuestra �nima y estilo. Qu�tale las fiestas a M�xico y lo conviertes en Iowa con pir�mides. Desnaturaliza el jolgorio de los mexicanos y �stos regresar�n a su fase azteca y no hallar�n m�s placer que despanzurrar tlaxcaltecas. Inspirado en Jos� Iturriaga dir�: para los mexicanos, trabajo que no termine en pachanga y pachanga que no termine en la cama, son dos actos fallidos. Por esto cada comunidad, cada pueblo y cada etnia debe cuidar sus fiestas y mantener el secreto orden de su desorden. Por eso vine a Tlacotalpan.
La fiesta de la Candelaria tiene momentos hermosos y emocionantes. Menciono cuatro: el pueblo mismo con su r�o, su alegr�a y su gastronom�a inenarrable; la cabalgata del d�a primero; la conmovedora procesi�n del d�a 2 y el encuentro de jaraneros que se desarrolla todas las noches en la Plaza de do�a Marta (otra Marta m�s presentable) y que culmina en los fandangos donde los jaraneros que ya actuaron se siguen de frente en los diversos tablados que hay por el pueblo para que ah� zapateen ni�os, ancianos y edades intermedias. Esto es la Candelaria. Como ver�n, por alegr�a no queda. As� las cosas �para qu� demonios hace falta el rid�culo y cruel asunto de "la pamplonada" que s�lo sirve para torturar ceb�es, emborracharlos, herirlos, quemarlos con cigarros y enloquecerlos para que intenten embestir, o para que huyan por el pueblo haciendo destrozos y lastimando gente? Creo que el C. Gobernador Fidel Herrera sabe que esto no es m�s que un agravio moral que contamina a toda la fiesta. Me dicen que actuar� al respecto. Si as� lo hace, muchos se lo agradeceremos; si no lo hace, nos inconformaremos; pero tengo plena confianza de que lograremos redimir a nuestra fiesta de esta lacra.
Otro asunto tlacotalpe�o: el encuentro de jaraneros. Es una delicia y un bien para la comunidad. Por esto mismo, es lastimoso que a�o con a�o este encuentro no tenga el m�nimo presupuesto que requiere. S� que el gobierno pondr� una parte (que podr�a ser un poco m�s generosa) que no alcanza. Aqu� hay una magn�fica oportunidad para que la ciudadan�a y el Gobierno colaboren. Yo me aviento el tiro de ponerme con mi cuerno y de crear un patronato que trabaje en coordinaci�n con el Gobierno y alivie y garantice la perduraci�n de este luminoso y vivo son mexicano. �Qui�n dijo yo?, porque yo ya dije.
Beatriz Paredes En la revista "Chilango" hay una entrevista con Beatriz Paredes. En ella se expresa muy gratamente de su Charro Negro. Lo que dice m�s que definirme a m�, define a su alma generosa y hospitalaria. Que conste que yo ya quer�a a Beatriz desde antes (y ahora, cuantim�s).
Lupa ciudadana
Muchos y muy buenos servicios le ha hecho a M�xico Enrique Krauze. El portal www.lupaciudadana.com.mx es particularmente �til y pertinente. Gracias, Enrique, por proporcionarnos esta herramienta para que podamos conocer a los candidatos y votar con la mayor lucidez posible. Aikevisitarlo.
�Qu� tal durmi�? DCCXII (712)
ARTURO MONTIEL ROJAS. Don Daniel C. de V.: tiene usted nuestra entera confianza.



�Ay, qu� bonito es estar!...
...cerca de lo que uno quiere/ darle un beso si hay lugar/ un abrazo si se puede/ y sin darlo a maliciar/ como aquel que nada debe.
Imag�nense. Son las tres de la tarde y el incontenible Pancho hace, con copilotos adjuntos, su entrada triunfal en Tlacotalpan. El sol veracruzano brilla a todo lo que da y el Papaloapan adquiere color de jade y avanza como seg�n Manrique avanzan nuestras vidas. A la orilla del r�o hay un gran jard�n y una casa blanca. Despu�s de navegar por tierra los entreverados, m�ltiples y radiantes colores de las casas, las plazas, los portales y las calles de Tlacotalpan, ese jard�n ribere�o se te ofrece como mullida alfombra para descansar la mirada. Es tiempo del olfato: desde la cocina de esa casa y rumbo al jard�n llegan los aromas de los pl�tanos fritos, los frijoles negros, el acuyo, la hierbasanta, el epazote, el ajo, la manteca frita, la cebolla, el aceite de oliva, el tismiche en tres presentaciones: a la bilba�na, a la ranchera y en tortitas; las picadas y las tortillas reci�n hechas; todo llega como un tsunami arom�tico que le hace percibir al capitalino su inmensa orfandad, su condici�n de damnificado gastron�mico; pero es ahora el tiempo del o�do.
Desde una amplia techumbre a la orilla del r�o llega la algarab�a de los amigos que "nom�s te est�bamos esperando" y todo se resuelve en gritos, venias y gestos ceremoniales que hacen con los brazos un adem�n tan abierto de bienvenida y ofrecimiento, que uno siente que te est�n pidiendo que tomes posesi�n de la casa, del pueblo, del r�o, de la otra ribera con todo y ganado y del cielo y del sol. Yo obedezco y los declaro m�os, pero no en los absurdos t�rminos de la posesi�n, sino en aquellos otros que te permiten esa dulce y moment�nea apropiaci�n validada exclusivamente por el amor, el entendimiento y la enorme felicidad que te proporciona el mero hecho de estar ah�.
"La muchacha me pidi�/ que la llevara r�o abajo/ pero yo le contest�/ que te lleve quien te trajo/ que para m� llevarte/ me cuesta mucho trabajo...". En los cinco primeros minutos que pas� amparado por la hospitalidad de Vitico I, Califa de Tlacotalpan, me zumb� un ceviche y 30 galletitas con tismiche. Hab�a llegado la hora del gusto, pero �sta se vio interrumpida por la violenta irrupci�n de nueve muchachos en edad de 16 o 17 a�os (la Sub-17 jaranera) quienes, jarana en mano, se arrancaron a darle al son. Conjunci�n �nica: el son, el sol y el coraz�n. El alma se me iba en dos direcciones: r�o abajo y calle arriba. R�o abajo reposa mi amigo Jos� Luis Gonz�lez, calle arriba est� su casa cerrada y solitaria con un lanch�n llamado "El Mi" que alguna vez transport� emperatrices y que ahora se balancea azul, amarrado y melanc�lico.
"Saca tu butaquito/ prenda querida/ v�lo sacando/ que si t� tienes miedo/ yo estoy temblando." Mientras mi esp�ritu papaloteaba, en el jard�n apareci� una tarima y encima de ella, toda de blanco y con la piel canela suave, Beatriz Regueira, bailarina jovenc�sima, dulce y voladora. La acompa�aba Leobardo Luna, bailar�n joven, poderoso y diestro. Era lo que faltaba para completar la inesperada fiesta. Cuando comenz� el fandango el sol estaba alto, durante todo el crep�sculo tuvimos m�sica y baile y comida y amistad.
Finalmente el sol se puso y parec�a que estaba besando al Papaloapan de un modo tan �ntimo y amoroso que todo se llen� de colores, de nostalgias y de m�sicas distantes. As� debe ser un beso. As� es Tlacotalpan.
�QU� TAL DURMI�? DCCXI (711)
Dice el minino Navarrete que �l duerme muy tranquilo. Nosotros no dormimos; nosotros les vamos a partir toditita (arrimen firmas, �urge!).



�Qu� contento est� Montiel!
Ya su infrachal�n Navarrete Prida lo declar� inocente. Esto no es m�s que una reiteraci�n bastante idiota; por supuesto que Navarrete, su seguro servidor, siempre lo va a declarar inocente. Para eso lo pusieron y para eso lo dejaron: para que siempre que hiciera falta declarara inocente a Montiel, a su costosa se�ora, a sus hijos que son tan inteligentes y a cualquier pariente hasta el quinto grado; todos inocentes, nom�s faltaba. �Qu� felices han de estar Montiel y Madrazo!, ambos coludidos en la patri�tica misi�n de reunir sus fabulosos capitales leg�timamente adquiridos vendiendo estufas y autos usados para adquirir esa Presidencia de la Rep�blica que Televisa y TV Azteca acaban de sacar a la venta. �No van a estar contentos?, imag�nense.
He de reconocer que estoy profundamente irritado y no tanto por el hecho de la previsible absoluci�n general que el Cardenal Navarrete se ha servido dispensar, sino por ese barniz legaloide que se le ha querido imponer a la resoluci�n de la denuncia contra el honrado fabricante de las rentables cocinitas Quetzal (pregunta: todas estas tareas que dicen que Montiel dijo que hizo: vender coches usados, lavar ajeno, comprar y vender o regalar casitas, recibir cascajo y fabricar estufas, �jam�s crearon conflicto de intereses con su fulgurante carrera y empleo pol�ticos?, �cuando era Gobernador tambi�n hac�a chambitas?, �cuando llegase a ser Presidente iba a aprovechar sus ratos libres en vender la ropa usada de do�a Marta? Yo pregunto).
La exoneraci�n mexiquense del impecable Montiel tambi�n me tiene putrefacto porque no han faltado corresponsales y amigos que se han comunicado como la bala para preguntarme si ya con esto me rajo y me doy por vencido. Mi respuesta es un NO m�s grande que el capital de Montiel; por supuesto que no; no me rajo porque adem�s yo ya no voy por mi cuenta, ni me mando solo; yo soy, si acaso, el vocero de 32 mil ciudadanos mexicanos (y esperamos m�s) que no estamos dispuestos a que las presuntas rater�as de ARTURO MONTIEL ROJAS y quetzales adjuntos queden sin ser investigadas y, si ha lugar, llevadas a juicio. Eso es lo que queremos y de ah� no nos movemos. Estamos en espera de lo que el se�or Mancera, Procurador Fiscal, nos informe acerca de todos estos desmadritos financieros que aqu� y en Europa (Espa�a y Francia) y en varios otros lugares organiz� el Quetzal mayor (�o no es as�, mi estimado Procurador Cabeza de Vaca?). �Es que te van a demandar por difamaci�n!, me advierten las voces prudentes. En cuanto supe esto, no saben c�mo me puse: se me espant� la leche y las manos no han dejado de temblarme; hagan de cuenta que estoy maraqueando una quebradita. El que vamos a ver si se frunce o no es el Regidor del PRD que hizo la primera denuncia. �l, si no se ha arrugado, debe saber que todav�a puede solicitar amparo ante el veredicto del Cardenal Navarrete e impedir as� que el expediente pase a la reserva. Y ya en esto, podemos solicitar que se revise la terminal declaraci�n de Navarrete en el sentido de que el denunciante "no aport� pruebas". Se�or Navarrete Prida: no sea usted est�pido, para eso tiene usted al MP; revise los ordenamientos legales de su Estado y ah� ver� que en un delito que se persigue de oficio, la obligaci�n de la Procuradur�a y del MP es precisamente buscar las pruebas de lo denunciado.
Por todo esto me hallo irritado. Yo estaba y era muy feliz en Tlacotalpan y me dispon�a a contar sabrosamente mis aventuras n�uticas y terrestres (ma�ana lo har�) cuando me llegaron las noticias mexiquenses y as�, tuve que ocuparme de las ins�pidas complicidades de un par de idiotas: Navarrete y Montiel. Dibodo.
�Qu� tal durmi�? DCCX (710)
�Y las Muertas de Ju�rez?



Portales de Veracruz
Vamos rumbo a "La Parroquia" a unas cuantas cuadras de Plaza de Armas. Noche de Veracruz. Como un distante homenaje a Denise Dresser, pido enchiladas suizas (�en Veracruz!). Desde la Plaza, el bullicio se derrama por todo el mercado y junto con el bullicio llegan los enjambres de vendedores de las cuentas de cristal y los espejitos que le sobraron a Hern�n Cort�s. El asunto es comer con una mano y con la otra hacer incansablemente un adem�n que significa no compro, no compro �y no compro!
Desde que entr� al puerto, he venido escuchando un maravilloso disco de fados titulado "Fado em mim" en la voz de centella y de mar profundo de Mariza (Ed. World Connection, 2001). Mi fabulosa t�a Agatha, sabedora de mi inminente gira veracruzana, me envi� el disco con un en�rgico recado que m�s o menos dec�a: Germancito, te mando este disco para que lo oigas en Veracruz; tu profunda ignorancia te impide saber lo que es un fado. La primera vez que lo oigas no vas a entender nada; en casos como el tuyo, es normal; te suplico que lo oigas varias veces a ver si se logra el milagro de que entiendas algo. Cari�osamente: T�a Agatha. Espoleado por este cari�oso mensaje, he o�do el disco como 30 veces y desde la primera vez me embruj� y me disolvi� en saudades (dec�a Pessoa que la saudade es la presencia de la ausencia).
El �nimo nostalgioso me traslad� a aquellos a�os 50 con los emocionantes viajes por tren (�el Puente de Metlac!...�Fort�n de las Flores!... un gran trozo de bamb� que alojaba gardenias de inveros�miles colores y con un intenso perfume que llega hasta aqu�, hasta el presente. Eran, recuerdo, un regalo para mi mam� que ven�a acompa�ado de un "rosario europeo bendecido personalmente por P�o XII" que compr� en los Portales y que lleg� a M�xico hecho un pu�ado de pelotitas sueltas y desperdigadas entre las gardenias). Ahora caminamos de nuevo, en espacio y tiempo, rumbo a los Portales. En el trayecto est� -y es como un fado-, el hotel "Ruiz Mil�n" donde me alojaba con mi pap�. El hotel, gracias a un en�rgico trabajo de renovaci�n y remodelaci�n, est� ahora igual de bonito que antes. Lo cambiaron para que quedara igual.
Los Portales de noche son una maravilla. Hay terracitas para tomar un trago y te sientes donde te sientes, las m�sicas te asaltan. Digo m�sicas porque hay mariachis, grupos norte�os, soneros cubanos, grupos jarochos, vendedores de toques, orquestitas tropicales y cada quien toca a su modo, a su tiempo y a su aire. Las parejas se paran a bailar cumbia y de pronto predomina una voz que dice "Desde el cerro de la Silla, se divisa el panorama" y los bailadores que tambi�n divisan el panorama, se ponen a darle al taconazo. Lo que se oye ("Mam� yo quiero saber") no es una confusi�n sino una milagrosa fusi�n. Todos estamos ah� y el delicado lienzo de gasa de la felicidad desciende sobre nosotros con cadencias de paloma.
Ya es de d�a y estoy de regreso en los Portales. Confieso que estoy comprando varias y elegantes guayaberas. Se sigue oyendo el disco de fados. Me acerco a los tristes barcos grises de la (des)armada mexicana. Te voy a dejar aqu� de grumete para que conozcas el mundo, me dec�a mi pap� y yo hasta lloraba de tristeza al pensar que me iba a tener que ir no de M�xico, no de Veracruz, sino de mi pap�. Veo los barcos y me pregunto: �me ir� ahora de grumete? La idea es tentadora. Puedo hacer eso, o puedo quedarme en mi Veracruz en una casita frente al mar, o irme a Tlacotalpan a vivir y escribir en casa de Vitico, o puedo tranquilamente regresar a mi vida de pronto tan lejana. No s� qu� voy a hacer, pero pronto tendremos que saberlo.
Esto es s�lo un fado para mi t�a Agatha.
�Qu� tal durmi�? DCCIX (709)
ARTURO MONTIEL ROJAS.



Los deseos cumplidos
El fr�o ha amainado en Xalapa. No digo que haga calor, pero hace un fr�o razonable. Adem�s ya voy, previa desviaci�n a una famosa estaci�n termal llamada "El Carrizal", rumbo al Puerto. Vas a ver, Germ�n, con cinco minutos que metas la pierna en el agua sulfurosa, te va a quedar como de 20 a�os (�y qu� har� con el resto de mi cuerpo?, me pregunto yo). Vengo de cursar varias y muy gratas experiencias.
Ayer martes, la Emperatriz de Los Deseos organiz� una comilona tipo org�a para encontrarme con los notables y las fuerzas vivas de Xalapa. �ramos los de siempre, pero a dos a�os de distancia, ya nadie es el mismo y hay que emprender la gustosa tarea de pasarnos en limpio. La comida rica (en honor de los invitados, la vegetariana anfitriona acept� con l�grimas en los ojos el sacrificio ritual de un pez), la pl�tica memoriosa, entra�able, divertida. Mi amigo Magno, cronista oficial de las andanzas del Toshito, el perro m�s famoso de Naolinco y parte del Universo...shulada de animal, es como un tibur�n de tierra, en cuanto ve a la presa se lanza como una flecha, gira en el aire y se le prende de las noblezas hasta que la bestia agoniza...Su amo don Isaac Acosta, el de la papeler�a, sali� con su hijo y con el Toshito a cazar un nocivo tigrillo que se refugi� en un arbusto. Mire, mijo, dijo don Isaac, yo me voy a trepar al arbusto y lo voy a zarandear: si cae el tigrillo, dejas al Tochito que se le prenda; si el que cae soy yo, le disparas al Tochito, no me vaya a desgraciar. Estas historias son para ser o�das con acento naolinque�o, no para ser escritas; yo las oigo y hasta lloro de la risa. Platicamos, brindamos, cantamos y en verdad fuimos felices bajo el alto patrocinio de Santa Rosa de las Limas.
En la noche que va del martes al mi�rcoles me reencontr� con una antigua felicidad: dormir diez horas de un tir�n sin red protectora y sin ning�n sue�o impertinente. Me despert� como el Toshito: hecho un tibur�n de tierra. Desayun� unas pellizcaditas maravillosas, frijolitos negros, un jugazo de naranja, papayita y un caf� extraordinario (�ste es el desayuno austero). De ah� zarpamos al Museo de Antropolog�a.
Alguna vez ya escrib� que ese museo es un r�o de luz. Lo sigue siendo. La amable e informada gu�a de don Rub�n Morente, ex director de ese museo le dio a esta visita una suerte de sabia intimidad con cada una de las hermosas piezas ah� expuestas. Hagan de cuenta un patriarca que nos presentara detalladamente a todo su linaje. Yo digo que todo mexicano tiene que conocer este museo y digo m�s: este museo es de los m�s hermosos del mundo.
El calor se aproxima. Un letrero dice: Veracruz, 15 Km. A lo lejos se oyen, o creo, o quiero o�r, el arpa, la jarana y el danz�n. No me lo van a creer, pero la noche es tibia y callada; los deseos se han cumplido; Xalapa es mi tierra, Tlacotalpan es mi r�o, pero Veracruz es mi mar.
�scar Espinosa Villarreal
Ya lo he dicho, pero lo repito: no me toca a m� discernir si �scar Espinosa es culpable o inocente; pero para �l que es mi amigo y tambi�n para mis enemigos, en tanto ciudadano tengo que exigir un juicio y un juez justos y no viciados por el manoseo pol�tico del que este caso ha sido objeto.
Env�o
Estos renglones con todo y perro escualo son para mi amiga G�ichita Fols, con �nimo de que su coraz�n se sosiegue.
�Qu� tal durmi�? DCCVIII (708)
Dice Navarrete Prida, siervo de Montiel, que �ste ya estuvo declarando en su Procuradur�a, pero que no sabe nada acerca de lo que se trat� en ese interrogatorio de 4 horas. A�ade que va a tratar de averiguar y que regresemos en unos 10 d�as (o a�os) a ver si ya nos tiene raz�n. �Shulada de animal!



11
de enero del 2006������
Viejo
floripondio!
�He logrado sacarme de encima el criminal fr�o
capitalino. Ahora experimento el horripilante fr�o xalape�o.
�No saben!, est� dur�simo, pero a diferencia del que se sufre en el DF, �ste es
monta�oso, h�medo y letal. La noche avanza y los humanos nos dedicamos a apilar
cobijas, chamarras, tapetes, perros y lo que se encuentre para guarecernos
debajo de ese c�mulo de cobijas y cobijos y as� enfrentar dos destinos: morir
asfixiados debajo del traper�o, o bien morir
congelados. Creo que por eso so�� con una pareja de hombres j�venes vestidos de
anaranjado como barrenderos del Perif�rico. Los dos estaban condenados a
muerte, pero los dos eran yo mismo. En alg�n momento, uno de ellos es ejecutado
y as� muere una mitad de m�. La otra enfrenta dos condenas: la muerte
inminente, o una vida dedicada a cursar la pesadilla de averiguar cu�l fue la mitad
de �l que ya muri�. Esto lo so�� yo solito y sin la alucin�gena ayuda del
floripondio.
Alguna
vez en estas p�ginas he contado c�mo en la finca veracruzana llamada "Los
Deseos", la gente vive convencida de las capacidades hipn�genas
del floripondio. El asunto recuper� actualidad ayer durante la grata aunque
extra�a comida preparada en honor de mi arribo a tierras veracruzanas. No s� si
ya les he comentado que en esta hospitalaria casa son vegetarianos rabiosos.
Toda especie perteneciente al reino animal en lugar de ser guisada, es recibida
y guarecida con honores. Nada m�s durante la comida, llegaron dos conejos y fue
anunciada la inminente presencia de tres changos. Pasmado, yo o�a todo esto
mientras com�a unos extra�os vegetales llamados "gasparitos"
que seg�n nuestra anfitriona sab�an igualito que la carne de venado. No lo
creo. Si as� fuera, nadie comer�a venado. El caso es que com�amos
incesantemente camell�n. Dijo la anfitriona: ahora tengo cinco coyotes y es
precioso o�rlos aullar por la noche (�pa' su madre!,
pens� yo, pero no dije nada porque soy muy decente); por cierto, Germ�n,
prosigui� la Emperatriz de Los Deseos, t� tienes problemas para dormir, pero no
te preocupes, porque te voy a llenar la rec�mara de floripondios y vas a dormir
como beb�, t� vas a ver. �Y si muero de una sobredosis?, pregunt� yo y a�ad�:
imag�nate el encabezado: SE PAS� DE FLORIPONDIO... mi imagen p�stuma quedar�a a
la altura de la chancla.
Hablando
de floripondios, coment� una grata invitada conocida como la Se�ora de las
Mercedes, mi pap� era una persona de lo m�s normal y de lo m�s serio, a veces
confund�a el Kaopectate con la crema Nivea y se la tomaba a cucharadas y le ca�a de lo m�s bien
al est�mago, pero esas eran distracciones; tambi�n �l, que era de lo m�s normal,
cuando se le acababa su loci�n para despu�s de rasurarse, se pon�a los perfumes
de mi mam� y ella luego luego se daba cuenta y le
dec�a, ac�rcate; lo ol�a muy bien y le dec�a: mira nada m�s, ya te volviste a
poner mi perfume y as� te vas a ir a la calle, �viejo floripondio!
Mientras
esta ch�chara de sobremesa se cumpl�a, el fr�o avanzaba como una implacable
pu�alada de hielo. Lleg� la noche y nuestra anfitriona anunci�: en toda la
finca no hay un solo floripondio. Ella lo dijo con tristeza, pero yo recib� la
noticia con helada alegr�a. Sigui� la noche, me intern� en mi igl� de trapos.
Nunca aullaron los coyotes (yo creo que se congelaron), yo so�� lo que so��. De
tiempo en tiempo despertaba y me dec�a: �viejo floripondio!
�
�
Felipe
Calder�n
�
Hoy
mi�rcoles, Calder�n asumir� frente al IFE su candidatura presidencial. �Ay, Felipillo! Ojal� y entiendas que tu �nico respaldo
confiable es el de los ciudadanos. Si lo haces, ser�s un verdadero competidor.
Que as� sea.
�
�Qu�
tal durmi�? DCCVII (707)
�
ARTURO
MONTIEL ROJAS.
11
de enero del 2006������



10 DE ENERO DEL 2006.
Proa a Xalapa
Terso, veloz, seguro, as� es el modo de manejar del gran Pancho quien junto con la Rosachiva y la Gaby forman mi escuadr�n de choque, mi personal de seguridad y vienen a ser como mis Nicos particulares. Acabamos de pasar por Puebla y seguimos raudos rumbo al Estado de Veracruz que es mi destino porque tambi�n es mi origen. En unas horas llegaremos a Banderilla que es ya la orillita de Xalapa. Ah�, entre Naolinco, Pacho, Coatepec y Xico, s� que est� la finca "Los Deseos". Dos de �stos se que se cumplir�n plenamente: abrazar y saludar a mujeres y hombres querid�simos y disfrutar de la comida jalape�a hasta ponerme morado y rodar por los suelos.
Vengo huyendo del mula fr�o que tiene a la Ciudad de M�xico en calidad de capital de Groenlandia (nos urge su ayuda para la Operaci�n Cobija. Hasta ahora, gracias a su generosidad, hemos distribuido ya dos mil frazadas de muy buena calidad. Necesitamos m�s. En el Ajusco las temperaturas nocturnas son espeluznantes. Cualquier informe o rendici�n de cuentas pueden solicitarlos al Tel. 56-11-65-13. Gracias). As� pues, huyo del fr�o y voy rumbo al calor de mis ra�ces. No ha sido f�cil llegar a esta carretera; pero ya estoy aqu� con mi pata hojalateada, mis Pieles Rojas viento en popa (por unos d�as), mi nueva credencial de elector (la anterior me la volaron en Praga) ya lista para ser emitida despu�s de una pesquisa febril que me trajo cual prenda �ntima de mujer livianita por distintos m�dulos de la zona sur. Eso ya est�. Adem�s todo ese vasto conjunto que los franceses denominan "le peladage" ya volvi� al DF. En esta secci�n incluyo a mis cuatro hijos y le env�o todo mi amor y admiraci�n al sufrido Bucles que lleg� en la alta noche del domingo y hoy lunes, forrado cual velador canadiense y arrastrando chico mochil�n, se present� a clases a las ocho. �ste es un crimen contra los ni�os, contra sus arrojadas madres, contra los maestros y contra natura.
Todo esto ha quedado atr�s, Perote est� a la vista, el Pico de Orizaba luce esplendoroso y yo inauguro mis vacaciones y me apresto a descansar de ser yo. Es cansad�simo ser uno mismo a toda hora. A ver si puedo olvidarme por un rato de ese c�mulo de compromisos, opiniones, comunicados y responsabilidades que vienen impl�citas en el hecho de ser uno mismo y ver si puedo aplicar la receta de Pellicer y volverme iguana por unos cuantos d�as.
Lectora lector querido, estate preparado, no ser�a imposible que los pr�ximos art�culos vengan en idioma iguana y resulten peligrosamente parecidos a cualquier pronunciamiento del matrimonio Fox. Dibodo.
El Yunque
Sin descartar la posibilidad de que, por andar de pizpireto, me metan un martillazo, opino que eso del Yunque es una enorm�sima xalada. No dudo de su existencia, sino de su pertinencia y eficiencia. El tal Yunque me parece una afantasmada fraternidad de reciclados kukuxklanes del Baj�o. Se han de sentir so�ados con sus nombres en clave (me llamo Bulmaro, pero en el Yunque soy Wolframio. Pues qu� a toda madre) y sus rituales secretos y dem�s arrebatos infantiloides. Yo digo que el problema no es que sean del Yunque, sino su postraci�n neuronal. A m� me da igual que la se�ora Aranda y su alegre comadre sean del Yunque; lo que me aterra es que el yunque lo traigan en lugar de cerebro.
Nacionalicemos a Ronaldhi�o
Lavolpe est� loco o qu� tiene. A m�, aficionado, me complace que un jugador nacionalizado, que sea el mejor en su posici�n y que le apasione M�xico, solicite una oportunidad para estar en la Selecci�n; pero �ir a rogarle a Gait�n que se nacionalice para que, mediante una buena lana, defienda nuestros colores? Lavolpe est� loco o qu� tiene.
�Qu� tal durmi�? DCCVI (706)
ARTURO MONTIEL ROJAS.



Lunes 9 de enero del 2006.
Dos alegres comadres
Todos las vimos. REFORMA nos mostr� la aterradora, la hist�rica, la rid�cula fotograf�a donde ambas, la chaparrita y la gordita, manifiestan con sonrisas levemente bovinas su indudable logro intelectual: sacarse el mu�equito de la rosca. Pero no fue solamente el mu�equito lo que obtuvieron, sino que �ste, seg�n averiguamos horas despu�s, inclu�a una Secretar�a de Estado, la Sedesol, una de las pocas instituciones de gobierno que en este sexenio hab�an logrado avanzar firmemente en importancia y en prestigio. Los logros de Sedesol no son fruto de la intervenci�n divina, ni de las oraciones de Abascal; sino que fue, bien me consta, el resultado del trabajo inteligente e incesante de Josefina V�zquez Mota y el excelente equipo que logr� reunir en torno a ella (a todos ellos les expreso en mi calidad de ciudadano mi m�s profundo agradecimiento). Toda esta maquinaria que era una de las pocas que logr� obtener �ptimos funcionamiento y rendimientos viene a quedar ahora en manos de do�a Ana Teresa Aranda, la alegre comadre del mu�equito. �Qu� horror!
Esto no es justo con M�xico que financi� todo este esfuerzo; tampoco lo es con Josefina V�zquez Mota y con su gente y en particular, no es justo con Vicente Fox que, como bien dice Monsiv�is, no sabe que no sabe. En el caso actual, no sabe que al ceder una vez m�s a los extravagantes y fr�volos caprichos y grillas provincianas de su se�ora, le est� produciendo un da�o y un deterioro enorme al que es quiz� el m�s inobjetable de los logros sociales de su r�gimen.
A cada una de sus burradas, la opini�n p�blica comenta: ya Fox toc� fondo, para luego darse cuenta de que don Vicente en ese terreno puede superar sus propias marcas, m�xime si le ayudan los chismes, las intrigas, las mezquinas venganzas de esa se�ora que se le adhiri� y que �l le endos� al Pa�s.
En fin, lo hecho, hecho est�; do�a Ana Teresa, la alegre comadre, se sac� el mu�equito de la rosca; no tardar� mucho en deglutirlo y en dejarlo irreconocible. ��C�mo estar� la cosa que ya hasta el sagaz Eduardo Andrade, el de la voz tricolor, se dio cuenta!? Tengo plena confianza en que do�a Ana Teresa, en unas cuantas semanas, logre convertir la Sedesol en Vamos M�xico.
El retoque
�Soy una bestia! El viernes aunque era viernes se me olvid� que era viernes y que tocaba. Adem�s tocaba dur�simo porque era una cosa as� como inauguraci�n del a�o y banderazo inicial del torneo apertura 2006 de la liga del amajuje, el refocile y los galopes de Galuppi. Y a m� se me olvid� poner mi ya famoso anuncio de HOY TOCA. Las inconformidades han menudeado, aunque justo es decir tambi�n que algunos se�ores ya muy mazapaneados hasta me dieron las gracias por la tregua y el descansito.
Asumo enteramente la responsabilidad de esta omisi�n y de inmediato se la transfiero a la Rosachiva que precisamente para eso est�, para recordarme mis m�s sagrados deberes; pero de que se le pega el claxon, se ausenta totalmente de la realidad y pone casa con Peter Pan.
A modo de compensaci�n y por mis puras pistolas declaro un jubileo semanal del HOY TOCA que durar� de lunes a lunes. �Fuerza, muchachos; ustedes pueden!
La incre�ble durabilidad de Sherlock B�tiz
Sigue tan campante. En la mejor escuela mexicana, lo que sale mal jam�s es culpa suya. Nunca agarra a nadie. Cuando llega a agarrar a alguno, se le pela, o lo declaran en libertad porque en el expediente no hay elementos para encarcelarlo. Al mataviejitas, como no lo encuentra, lo declara muerto. �l sigue tan campante y los pederastas tambi�n. Todos se�alan a la Juez y a su secretario; nadie habla de la comprobada ineptitud de B�tiz. �l sigue cobrando.
�Qu� tal durmi�? DCCV (705)
ARTURO MONTIEL ROJAS.






Regreso a clases
Como una tediosa tarde de domingo que se prolongara infinitamente y que, cuando finalmente concluyera, me lanzara al despe�adero m�s atroz. As� viv�a yo los �ltimos d�as de las vacaciones de Navidad. Mis congojas sol�an comenzar el mi�rcoles, o el jueves a primera hora. De la dulce y ociosa molicie vacacional hab�a que pasar a la brutal esclavitud de una vida acad�mica gobernada por maestros con s�ndrome de Pavarotti quienes, adem�s, impart�an materias realmente repulsivas. Era algo espantoso. De hecho, era m�s espantoso imaginarlo en los d�as previos, que lo que ocurr�a luego en la realidad.
A 50 a�os de distancia, cuento estas cosas y de modo absurdo vuelvo a vivirlas. Me consuela percibir que no soy el �nico doliente; son muchos y muchas las que est�n sintiendo la misma y melanc�lica angustia. El problema es que mis compa�eras y compa�eros de dolor tienen entre 40 y 50 a�os menos que yo. Hablo del Bucles, de la Peque�a Carlos (Mariana), la dulce Allana y, en general, el sector estudiantil. Comienzo a dudar de mi salud mental. Yo ya no tengo ni aulas, ni maestros que me est�n esperando (en los nidos de anta�o ya no hay p�jaros hoga�o) y mis vacaciones navide�as apenas comenzar�n, previo salvoconducto m�dico, el pr�ximo lunes. Entonces, �de qu� me quejo? Me gustar�a saberlo. A lo mejor -y t� lo confirmar�s o refutar�s, lectora lector querido- tambi�n tenemos una memoria emocional que nos hace volver a sentir lo que por muchos a�os sentimos, aunque la causa en s� de aquellos malestares ya no exista. A lo mejor, nos viene la saudade precisamente porque ya no existen esos motivos. Yo qu� s�. Lo que s� es que tengo todos los s�ntomas del final de vacaciones y del regreso a clases y quiero compartirlo con todos aquellos que est�n sintiendo lo mismo.
Como dec�a renglones arriba, este retorno a la realidad y a las normas de la vida cotidiana nunca es tan grave como lo imaginamos (a m� me ven�a hasta delirium tremens al imaginar que de nuevo iba a estar tomando esas clases de f�sica en las que, de principio a fin, no entend�as nada y sal�as con las meninges frapp�). Ya ver�n, ya veremos, que no es tan terrible. Respiremos hondo, pensemos en lo bien que lo pasamos y si ya nos toc� ser padres, pensemos tambi�n en el infinito alivio que proporciona el saber que los moconetes ya est�n de nuevo haciendo bizcos en las aulas. Dios aprieta, pero no ahorca, le dec�a a sus v�ctimas el estrangulador de Boston.
Movimientos en la ratonera
La declaraci�n viene en p�ginas interiores, pero no deja de tener importancia y trascendencia. Navarrete Prida, tan mono �l, nos avisa que su investigaci�n sobre MONTIEL no ha terminado. Tengo la impresi�n de que la reacci�n de la opini�n p�blica a la veloc�sima absoluci�n de su se�or y due�o, dej� a Navarrete francamente escamado, pues se dio cuenta de que hab�a quedado como un miserable, brut�simo y sarnoso chacal de barandilla. As� pues, don Alfonso respir� hondo, compuso el nudo de la corbata y sali� a decirnos que cerrada, as� que se diga qu� bruto qu� cerrada, la indagatoria en torno al gran MONTIEL todav�a no lo est�. Dice Navarrete que todav�a tiene que "cruzar informaci�n", solicitar algunos papelitos e interrogar a algunos personajes y al propio MONTIEL, para ahora s� darnos "una explicaci�n clara, concreta y transparente". Suena chul�simo, pero no veo c�mo le vaya a hacer sin pisarle los delicados callos al Cary Grant, al Dem�stenes de Toluca. De cualquier manera, no es que desconfiemos del sabueso Navarrete, pero seguimos esperando lo que la Procuradur�a Fiscal tenga que decir en torno a este posible despojo a la Naci�n.
�Qu� tal durmi�? DCCIII (703)
�Y Ciudad Ju�rez?



Miercoles 4 de enero del 2006



martes 3 de enero del 2006
Todav�a no calienta
Enrique Pe�a Nieto se ha apresurado a dar pruebas de que es un mentiroso y un
hablador. Presume de obras que realmente se ejecutaron durante el Gobierno de su
pap� Montiel, o bien da por concluidas otras obras p�blicas que, en verdad, no
tienen ni siquiera la primera piedra. En todo esto no hay nada sorprendente; ya
bastante trabajo ha tenido el nene con tapar las fechor�as de su ap�, como para
que adem�s la ciudadan�a le pida que gobierne.
Pe�a Nieto no es lo que t� piensas, me dec�an algunos conocidos, tienes que
platicar con �l y quitarte esa mala impresi�n. A la vuelta de unos cuantos meses
he descubierto que ten�an raz�n: Pe�a Nieto no es lo que yo pensaba; es alguien
mucho menor y mucho peor. De cualquier manera, estas mentiras y estas
provincianas desfachateces no generan el calor que hace falta para que arranque
el a�o.
Roberto Madrazo, otra joyita refulgente, qued� muy formal (as� decimos en
M�xico) de entregarnos su declaraci�n de bienes el 11 de diciembre. Hasta hoy,
no lo ha hecho. Me comentan que esto se debe a varias causas. Por un lado, me
dicen, la da un poco de pena con Arturo Montiel que �ste vea que tiene m�s casas
y m�s "Depas" que �l. Adem�s, me conf�an, la declaraci�n ya la tiene hecha, pero
en la papeler�a que est� cerca de su casa, que es donde le sacan las fotocopias,
no han abierto desde el 8 de diciembre y esto tambi�n ha retrasado la ansiada
entrega. Ser� esto, ser� aquello, pero los que la esper�bamos con ansia ya nos
enfriamos y ya queremos irnos. Es m�s, ya le dije a Fita: si viene el se�or
Madrazo a traer su declaraci�n, que por favor la aviente por debajo de la
puerta, pero no le vayas a abrir.
En general, aqu� en la Ciudad de M�xico, este arranque de a�o est� saliendo muy
guanguito. Despu�s de que su Charro Negro vivi� la intens�sima experiencia de
esperar el A�o Nuevo en la compa��a de la buena gente que de todas partes de la
Rep�blica llega a la Capital, el 2006 se siente como deshilachado y destemplad�n;
gran parte de las tropas leales no ha llegado todav�a; ajenos a que la Patria
los necesita, siguen arranados cual dragones de Komodo en diversas playas. Tal
es el caso de mis hijos que est�n regados a lo largo de la costa del Pac�fico;
tal es el caso tambi�n de mi amigo el Benem�rito que comete diversos il�citos en
Acapulco. No tiene caso que me extienda m�s en esta enumeraci�n de bajas (�ay,
se me olvidaba mi hermana que es una baja baj�sima que ya se larg� a Yucat�n!);
lo cierto es que mi animal planet est� seriamente desertado.
Ante tan intolerable situaci�n, he decidido agarrar mis tiliches y, como un modo
de protesta, tambi�n largarme.
Aqu� me tienen en la femenina cercan�a del mar. Por supuesto que no estoy en la
playa porque �se es un lugar para gente zafia y adocenada, pero estoy en la
costa y he tomado la decisi�n de pulular por nuestros "destinos de playa" hasta
que no caliente el a�o.
El doctor me dijo que la parte fundamental de la rehabilitaci�n de mi pata es
introducirla frecuentemente en agua caliente y salada. Entiendo que fue una
manera oblicua de sugerirme que me largara al mar. Obedec�.
LOS NUEVOS DOBLE A
Los originales, todos lo sabemos, le han hecho al mundo un beneficio inmenso.
Los nuevos somos infinitamente menos relevantes y m�s gandules. Todo comenz� con
la Sonata de Galuppi y el entusiasmo que su pesquisa ha provocado. Alrededor de
este esfuerzo se ha ido creando el Ateneo de los Aflojatodo. Un recio n�cleo
varonil que todav�a nos abandonamos a las ilusiones de la seducci�n a trav�s del
arte. Pronto tendremos m�s informaci�n.
�QU� TAL DURMI�? DCCI (701)
Si alg�n numerito ha sido ensayado exhaustivamente por los Gobiernos de M�xico
ha sido el de rendirnos por cansancio. No ser� el caso.



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Lunes 2 de enero del 2006
�P�senle!
No se est�n ah� en la puerta, nom�s menseando. Ya es A�o Nuevo y aqu� a la muy
noble Ciudad de M�xico lleg� en forma de domingo tibio y apacible. Entiendo que
mi reporte es limitad�simo porque este domingo he decidido confinarme para
seguir minuciosamente los pasos de los Pieles Rojas de Washington, el equipo de
las sensibilidades exquisitas.
Este confinamiento no es �bice para proclamar mi invitaci�n, lectora lector
querido, a que te animes a entrar en el nuevo a�o. P�senle.
No entren fruncidos porque les va a doler m�s. Tampoco entremos demasiado
sueltitos porque nos machacan los belfos (nos rompen el hocico).
Hay que entrar, seg�n el antiguo son jarocho, como aqu�l que nada debe. A ver si
ya entendemos que la neurosis es patrimonio de los pol�ticos. Para ellos debe
ser la crispaci�n y el sigilo y la desconfianza y el calambre y los pasos en la
azotea y las pu�aladas y las infinitas e infantiles intrigas.
Los ciudadanos tenemos muchas tareas, pero todas ellas pueden expresarse con las
palabras siguientes: tenemos que tomar el poder. Por supuesto que no estoy
llamando a un alzamiento armado, ni a un tur�stico desfile de carros aleg�ricos
como el de Marcos. Se trata de una labor de conciencia.
Ya es hora de que asumamos plenamente la responsabilidad intransferible que se
cifra en el hecho de que nosotros somos la �nica fuente leg�tima de poder;
nosotros mandamos, nosotros disponemos y nosotros por la v�a democr�tica
delegamos ese poder en manos de personajes que tienen que asumir ya, de una vez
por todas y para siempre, su obligaci�n de cumplir nuestro mandato y de
entregarnos cuentas claras de lo que est�n haciendo. Mi mejor deseo de A�o Nuevo
es que se acaben ya esos tiempos en los que �ramos tratados como infantes
lim�trofes, o como esposos alcoh�licos que ten�amos que ser salvados sin nuestro
consentimiento, sin nuestra conciencia y sin explicaci�n alguna acerca de los
costos y los posibles da�os o beneficios de nuestro tratamiento.
Como dec�an los maridos autoritarios: hay muchas cosas que no te digo para no
preocuparte. �Me carga la perinola!, no somos imb�ciles (bueno, as� como gremio
no lo somos, aunque tenemos cada socio que �h�jole!), no somos maridos
destruidos por el maligno vicio, ni somos se�oras que prefieren vivir en la
ignorancia (ese tipo de �oras son ya especie en extinci�n); somos ciudadanos, el
poder es nuestro y el mandato tambi�n lo es. De esto se tienen que enterar todos
los pol�ticos, pero en particular aqu�llos como ARTURO MONTIEL ROJAS, o como
Marta Sahag�n y descendencia y Andr�s Manuel L�pez Obrador que hasta ahora, cada
uno a su modo, han actuado como si el poder fuera su propiedad y su divino
derecho.
P�senle. Si como en el asunto de las murallas de Jeric�, o como en la rama
veracruzana, le entramos cantando y haciendo bulla, les aseguro que el
pron�stico que me acaba de hacer la Ciudadana Apasionada se cumplir�. Ella me
dijo: �ste ser� un mejor a�o que el anterior. Estoy de acuerdo, siempre y cuando
logremos que sea el a�o del ciudadano, el a�o en el que nos atrevimos a darle a
nuestro ser toda la amplitud y todos los alcances sociales que la condici�n
humana necesita y merece. La plenitud del yo se llama "nosotros". Si este a�o
logramos ser nosotros y nos avocamos a la tarea de impartir cursos de educaci�n
c�vica pre-escolar a la clase pol�tica (bola de babosos; se sienten so�ados con
sus juegos de poder y sus transas y sus alianzas y con la est�pida dilapidaci�n
de nuestros bienes) de modo que entienda cu�l es su lugar y que �ste queda por
debajo de nosotros, les aseguro que ser� un mejor a�o: nos ir� bien y a M�xico
le ir� mejor.
�Qu� tal durmi�? DCC (700)
�Y las muertas de Ju�rez?, �y lo de ARTURO MONTIEL? Ya son 700 avisos.


