


Martes 31 de enero del 2006
�ltima llamada
M�xico ha perdido sentido de urgencia, ha perdido tensi�n en sus verdaderas acciones de futuro que siempre son relegadas frente a lo intrascendente
"El futuro est� oculto detr�s de los hombres que lo hacen"
Anatole France
Ford anuncia que cerrar� 14 plantas, la contracci�n de sus ventas y la apertura de nuevas latitudes para producir son las causas. M�xico est� en la lista de cierres. Eastman Kodak recortar� 25 mil puestos de trabajo. Los competidores aprietan. China triplica su super�vit comercial, penetra velozmente los EU. Sus productos desplazan a los de varios pa�ses. M�xico incluido. La inversi�n extranjera directa (IED) total creci� 29 por ciento durante el 2005. M�xico es, todav�a, l�der de Am�rica Latina, pero en t�rminos reales frente al mundo se rezag� dram�ticamente. Los flujos se redujeron 4 por ciento, lo cual implica caminar para atr�s. Ser l�der latinoamericano es una victoria p�rrica. �Hacia d�nde fueron los dineros que antes ven�an a M�xico? China, India, Rusia, pero tambi�n Polonia, Rep�blica Checa o Brasil. Detr�s de la trama de estabilidad y progreso, M�xico se encamina a una crisis.
Siempre es dif�cil como naci�n verse en el espejo. Por fortuna hay otros que nos miran con rigor. "Pareciera que para M�xico es la ultima llamada" lanz� desde Davos Laura Tyson, quien fuera la jefa de asesores econ�micos de William Clinton y actual decana de la London Business School, "China, India, Rusia y Brasil, con todos sus problemas", dijo la acad�mica, "avanzan". "M�xico da la impresi�n de estar conforme con ser espectador". Marc Tuotai, estratega financiero internacional, fue menos cort�s: "El tren de la modernizaci�n est� pasando ahora y los mexicanos no quieren darse cuenta que el tren quiz� no vuelva a parar en d�cadas... El costo de quedarse atr�s puede ser muy alto, es la diferencia entre mejor... calidad de vida para millones o profundizar los problemas sociales". As�, mientras aqu� nos entretenemos con los dimes y diretes de los candidatos, desde fuera ven el dilema de M�xico con toda claridad: o acelera su proceso de modernizaci�n econ�mica y pol�tica o pronto el mundo le estar� diciendo adi�s a los mexicanos. El Pa�s que hace una d�cada estaba en boca de todo inversionista en pocos a�os podr�a pasar a ser irrelevante. Suena dram�tico, lo es.
En este nuevo mundo nada est� garantizado para nadie. Si EU no mantiene el ritmo de crecimiento de su productividad, en un cuarto de siglo, que es muy poco tiempo, el tama�o de su econom�a podr�a estar al parejo con el monstruo chino. Los aprietos de Ford, General Motors o Kodak son algo m�s que un s�mbolo. Si la Uni�n Europea no soluciona sus problemas laborales, de pensiones, de productividad, poblacionales, monetarios y jur�dicos, en poco tiempo ser� desplazada como bloque econ�mico y ocupar� un lugar despu�s de EU, China y la Asean (Asociaci�n de Naciones del Sudeste Asi�tico; Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia, entre otros, que podr�an conformar el �rea econ�mica m�s extensa a partir del 2010, por arriba del TLC norteamericano).
Nadie tiene nada garantizado y muestra de ello es la se�al de alerta lanzada por Juan Somav�a, director general de la Organizaci�n Internacional del Trabajo. El mundo se encamina dijo, a una "crisis de empleo sin precedentes". Las cifras globales son aterradoras. Pese al fuerte crecimiento econ�mico de los �ltimos a�os, pese a que en las �ltimas dos d�cadas la disminuci�n de la pobreza extrema abraza a alrededor de 300 millones de seres humanos, pese a todo, la creaci�n de empleos va a la zaga. "Ser� necesario crear cerca de 40 millones de trabajos cada a�o en la pr�xima d�cada -sentenci� Somav�a- s�lo para satisfacer la demanda del n�mero creciente de trabajadores...". Cuarenta millones de empleos anuales para mantener la realidad de que la mitad de todos los trabajadores del mundo (alrededor de mil 400 millones) viva con menos de dos d�lares por d�a. El desempleo crece a tasas agobiantes y hoy afecta a poco m�s de 190 millones de personas que igual se encuentran en las favelas brasile�as que en las calles de Calcuta o alrededor de Par�s. El desempleo en pa�ses desarrollados es un dolor de cabeza. Como agravante habr�a que incluir que la mitad de los desempleados son j�venes entre 15 y 24 a�os.
Seg�n la OIT, alrededor de mil millones de trabajadores de los pa�ses emergentes se han sumando al mercado laboral global. El impacto ha sido tan sorprendente como repleto de desequilibrios. El aumento del consumo global s�lo es explicable por la disminuci�n en los precios de muchos productos antes inalcanzables para cientos de millones. Esa baja en los precios es resultado, es cierto, de nuevas tecnolog�as pero tambi�n de mano de obra barata. Sin embargo, la productividad de las naciones, a la larga, no puede sustentarse en esa mano de obra barata sino en la capacitada. Los ganadores est�n anunciados: son aquellas naciones que ya se est�n capacitando masivamente para el futuro. Las nuevas tecnolog�as tambi�n tienen impactos no deseados. La Red polariza a las sociedades: quienes tienen acceso ascienden como cohetes, quienes carecen de ella se hunden. A nuevos retos nuevas respuestas, �qui�n est� a la altura?
�Y M�xico? Encantado con su mediocre crecimiento, vanaglori�ndose de lo que s�lo es el primer pelda�o -la estabilidad macroecon�mica-, ufan�ndose de logros que son el acumulado de varias d�cadas. M�xico ha perdido sentido de urgencia, ha perdido tensi�n en sus verdaderas acciones de futuro que siempre son relegadas frente a lo intrascendente. Sin �ptica de naci�n, de conjunto, ha sido incapaz de crear �reas de acuerdo en las cu�les predomine el sentido com�n y no las fanfarronadas ideol�gicas. �Y M�xico? Tranquilo, muy entretenido, sin atender a la �ltima llamada.



La nueva izquierda
La nueva izquierda no lucha contra la modernidad, la anhela, la construye, es parte de ella
"...el discurso sobre la derecha y la izquierda comienza donde acaba la econom�a"
Giovanni Sartori
El ascenso de Evo Morales, de Bachelet, la tambaleante reelecci�n de Lula y la posibilidad de L�pez Obrador m�s otra docena de elecciones en Am�rica Latina son el caldo de cultivo. Hay izquierdas modernas y racionales y tambi�n est�n por all� las otras, las malas. Cu�les son las fronteras, se pregunta con frecuencia, c�mo distinguirlas. El colapso del comunismo provoc� una aut�ntica crisis, que supone regeneraci�n. Qu� tienen que ver las estrategias seguidas por el PSOE en Espa�a o por Lagos en Chile con la rigidez del comunismo espa�ol o con la visi�n del mundo de Salvador Allende. La primera lecci�n es �sa: la izquierda que ha triunfado supo cortar con ciertos or�genes y asumi� la tradici�n liberal-democr�tica como la �nica leg�tima v�a de ascenso al poder.
El fin ya no justifica los medios. La preservaci�n de las v�as democr�ticas, pac�ficas, no violentas, es parte del objetivo incuestionable de cualquier miembro de la nueva izquierda. En la vieja izquierda hab�a la consigna de la necesaria eliminaci�n de un enemigo, imaginario o real, como condici�n insalvable para la victoria. �Muera la burgues�a, viva el proletariado! Es la simplificaci�n que tanto mal hizo. La nueva izquierda sabe que esa eliminaci�n ni es viable ni es deseable. La convivencia es obligada. Pero ello no es obst�culo para avanzar en consignas de tipo social. Por esas mismas coordenadas mentales, la vieja izquierda apostaba a un acto justiciero, espectacular y de car�cter fundacional. La nueva izquierda sabe que la mayor justicia se construye poco a poco y que no hay acto m�gico que nos pueda traer justicia. Por ello la nueva izquierda apuesta a una estrategia diferente: reducir la miseria aunque no se avance en la distribuci�n. �Qu� va primero, combatir la pobreza o tocar a los ricos? La pobreza es la respuesta y casos como Chile o China son ejemplos de los resultados.
La vieja izquierda apostaba a la socializaci�n de los recursos naturales de cada pa�s, ello era parte de la estrategia justiciera. La nueva izquierda sabe que la propiedad de los recursos naturales es un asunto secundario, puede ser estatal o privada, pero en todo caso nada se puede oponer a la productividad. Hay explotaciones eficientes o ineficientes, esa es la clave. No habr� justicia social con ineficiencia. Meter dinero bueno al malo, los subsidios y otras f�rmulas para disfrazar ineficiencia, acent�a la inequidad y cancela oportunidades de invertir esos dineros en lo �nico verdaderamente trascendente: el capital social, humano. Por conservar recursos para futuras generaciones se condena a las presentes a la miseria. La nueva izquierda sabe que cualquier "sacrificio" de recursos naturales es v�lido si se invierte en salud y educaci�n y que, a la larga, los capitales fluir�n a donde est� el hombre educado del que hablaba Drucker y as� habr� mayor justicia.
La nueva izquierda sabe que con la macroeconom�a no se juega, que los salarios reales s�lo se recuperan con inflaci�n controlada, que los d�ficits los pagan los que menos tienen, que gastar hoy lo que no se tiene s�lo agrava la desigualdad. A diferencia de la vieja izquierda, la nueva est� consciente de que los dos instrumentos m�s eficientes para combatir la desigualdad son la educaci�n y el empleo. La nueva izquierda sabe que un sistema fiscal progresivo no tolera excepciones, que nadie puede estar encima del inter�s general. Por ello la nueva izquierda favorece una conciencia sobre la igualdad, por eso no apoya gremios, corporaciones o aut�nticas guildas que quieren situarse por encima del eje conceptual de la nueva justicia: el ciudadano.
La nueva izquierda sabe que a pesar de las injusticias que puedan existir producto de aparatos judiciales corruptos, por opresi�n, racismo y horrores similares, apostar a la ilegalidad como estrategia s�lo provoca mayores perjuicios para los m�s pobres. A la larga la �nica f�rmula para arrinconar a la injusticia es un Judicial m�s fuerte y profesional. Un Judicial corrupto favorece a los ricos. A la izquierda nueva no le interesan los cotos burocr�ticos. Sabe que en una sociedad injusta las burocracias gravitan m�s sobre los pobres. La nueva izquierda sabe que a las realidades de los mercados no se les puede borrar de un plumazo y que tarde o temprano los precios y productividad se impondr�n, ella piensa en el consumidor. Obcecarse con ciertos productos y productores es perder el tiempo frente a la inexorable adaptaci�n. La nueva izquierda sabe que la aparici�n de los mercados globales es una gran oportunidad sobre todo de generaci�n de empleos que conducen a la justicia.
La nueva izquierda sabe que los nacionalismos de cualquier tipo pueden ser muy costosos: �Aprender ingl�s, jam�s, es el idioma del imperio! La nueva izquierda planea una estrategia que permita la defensa de los trabajadores en un mundo global. De entrada la flexibilidad laboral -agilidad en contrataciones y despidos- ayuda a la generaci�n de empleos. La nueva izquierda sabe que la administraci�n de los fondos de retiro y pensiones son el arma para negociar con el gran poder. Por eso favorecen las f�rmulas que hacen crecer los fondos. La obligada circulaci�n de trabajadores no es impedimento para lograr una defensa cada d�a m�s firme de sus intereses. En fin, la nueva izquierda no lucha contra la modernidad, la anhela, la construye, es parte de ella.
P.D. Ahora resulta que el gobierno del cambio quiere controlar las evaluaciones educativas de un organismo de la sociedad civil, el Ceneval. �Por fin?



Verg�enzas
En este Pa�s en que los pobres se cuentan por decenas de millones y las diferencias abismales son trama tradicional de la narrativa, en el mismo pa�s en el cual los derechos de las minor�as apenas son conceptos, all�, un acaudalado empresario es capaz de amenazar a la Rep�blica con la compra de una candidatura presidencial.
Y para ello se aprovecha de los zarandeos al interior del incipiente partido socialdem�crata y se apodera de la fracci�n campesina. Sin empacho y en pleno desconocimiento de la ley ofrece, para comenzar, 100 millones de pesos y sale vitoreado por los que se dicen representantes de los pobres. �En qu� genero puede uno inscribir los hechos? �Comedia o tragedia?
Por lo pronto lo que genera es verg�enza, pena profunda hacia las instituciones republicanas de las cuales se quiere sacar provecho personal. Se sabe de los intereses comerciales del se�or auto designado como Dr. Simi, pero m�s all� de sus simplismos (vitaminas + deporte = salud), �qu� idea de pa�s tiene? Consecuencias concretas de la jugada: dividir y probablemente conducir al despe�adero por tercera ocasi�n una alternativa socialdem�crata para M�xico, enturbiar con sus prepotentes dineros un de por s� complejo proceso, desacreditar la da�ada causa campesina, sembrar m�s dudas sobre vida pol�tica.
Gracias, Dr. Simi, por su hist�rica aportaci�n. Vergonzoso.
Los usos personales de los dineros p�blicos deben de tener un l�mite. La maestra Gordillo est� en todo su derecho de odiar a Roberto Madrazo. Tambi�n est� en su derecho de permanecer en el PRI hasta que la conviertan en v�ctima.
Lo que ya no pareciera tan claro es que perteneciendo a un partido la maestra conforme, en alianza con sus huestes magisteriales, otra fuerza pol�tica y lance a un muy conocido ex priista como candidato para canalizar sus furias personales, todo ello, por supuesto, sin admitirlo de cara a la naci�n. Resultado: los contribuyentes estamos pagando a dos fuerzas pol�ticas una de las cuales pareciera tener como prop�sito central herir al candidato priista. Que lleven sus odios tan lejos como quieran, pero que dejen a la plaza p�blica en paz. Tambi�n vergonzoso.
MURAL ha dado la batalla desde hace tiempo. Los llamados "delitos de opini�n", calumnia y difamaci�n, no deben ser tratados por la v�a penal. �sta es la historia de una periodista, Lydia Cacho, que escribi� un libro sobre un tema truculento: la pederastia. En �l hace menci�n de un empresario que conoce al principal imputado. El empresario textil se siente profundamente herido en su fama p�blica y se lanza contra la periodista. Hasta aqu� la historia no tiene nada de extraordinario, los dos est�n en su derecho, ella de ejercer la libertad de expresi�n y �l de reclamar por v�a jur�dica en defensa de su fama p�blica.
El problema comienza cuando el gobernador de la entidad interviene p�blicamente en la discusi�n e incluso se adelanta a condenar a la periodista. �Qu� acaso no conoce de la existencia del Judicial para determinar lo que de acuerdo con la ley proceda? El problema surge por la detenci�n, maltrato y hostigamiento de la periodista. El problema surge cuando a todas luces el Ejecutivo de la entidad se muestra involucrado en el caso con lo cual pasamos a un territorio todav�a muy com�n: la persecuci�n pol�tica. Vergonzoso.
Por eso es necesario despenalizar la calumnia y la difamaci�n y llevar esas figuras al derecho civil. Porque estamos en el peor de los mundos: si un servidor p�blico decide amedrentar a un periodista no tiene m�s que presentar una denuncia contra el comunicador y contar con la simpat�a de alguien con influencias en el Ministerio P�blico.
Mientras la justicia decide, el comunicador puede ver su vida desmoronarse por la aplicaci�n del mecanismo penal. En sentido contrario tambi�n es un infierno. Si un ciudadano que se considera ofendido por alg�n comunicador decide acudir a la justicia necesitar� de la simpat�a de las autoridades para que en verdad se proceda. El monopolio del Ejecutivo sobre la instancia investigadora es una aberraci�n insostenible y disfuncional para todos. Una verg�enza.
Pero las verg�enzas en Puebla no terminan all�. Porque tambi�n est� el caso del activista civil Mart�n Barrios Hern�ndez al frente de la Comisi�n de Derechos Humanos y Laborales de Tehuac�n que fue detenido y llevado a un proceso por chantaje plagado de irregularidades.
Fue tan insostenible el caso que la autoridad tuvo que dar marcha atr�s orillando al acusador a desistirse. Y ya que de verg�enzas se trata, c�mo pretenden las autoridades del estado de M�xico y el propio afectado, Arturo Montiel, acreditar sus dichos si la simple celeridad en su liberaci�n genera dudas.
Perjudicados salimos todos porque ahora la duda se extender� sobre los servidores p�blicos involucrados. Si Montiel de verdad puede acreditar su riqueza, �l debi� haber sido el primer interesado en que sus explicaciones fueran ampliamente conocidas y analizadas, no s�lo por las autoridades sino por la opini�n p�blica. Verg�enza.
S�lo se hace justicia cuando un proceso est� limpio en el sentido de que el acusado haya podido interponer todas las instancias correspondientes. �se ya no fue el caso de �scar Espinosa.
Independientemente de filias y fobias y de lo que el juzgador haya decidido en el fondo, la negativa al amparo y el hecho de que tres magistrados demandados por el propio Espinosa no se hayan abstenido de intervenir en el caso votando a favor de la condena deja una m�cula a ese proceso.
Las irregularidades procesales echan por la borda a la justicia. V�ctimas sonoras de ello han sido Ra�l Salinas y Espinosa. Son populares verg�enzas.



10 DE ENERO DEL 2006.
�Qu� quiere?
Por fin el EZ depone las armas. Pero la diatriba generalizada no cesa. Se sabe de la deserci�n de los cuadros zapatistas, del brutal desempleo, de la huida de los capitales de la zona, de la miseria crecida
Hace 12 a�os se levant� el EZLN. Hace 12 a�os entr� en vigor el TLC. Dos formas de leer la vida iniciaron su camino en el mismo instante hist�rico. Los ojos del mundo cayeron sobre Chiapas. Los reflectores cada vez m�s sobre Marcos. La miseria y el olvido ind�genas sacudieron la conciencia de millones. El apoyo al zapatismo fue enorme, aut�nticamente global. Por fin se mirar�a por los m�s pobres de los pobres. En ese momento la simple denuncia bastaba. Lo dem�s era confuso. En contraste, los vaticinios sobre el TLC eran muy claros, de cat�strofe nacional: la industria mexicana arrasada, M�xico vendido a Estados Unidos, el Pa�s como anexo de la potencia, la soberan�a pisoteada. Del TLC se esperaba lo peor. Del EZLN lo mejor.
Marcos inund� al mundo con palabras. Sus largos y farragosos escritos eran seguidos como sagrada escritura. La denuncia del h�bil l�der no pod�a recibir argumentos en contrario. Poco importaba la vaga propuesta de c�mo salir de all�. El desfile de personalidades mundiales parec�a no tener fin. Se tomaban la foto con el subcomandante, hac�an alguna declaraci�n tronadora contra el Gobierno mexicano y regresaban a seguirse doliendo. Los apoyos de las organizaciones no gubernamentales se multiplicaron. La opini�n p�blica santific� v�a fast track a Marcos y al obispo Samuel Ruiz. La figura de Sat�n comenz� a perseguir al impulsor central del TLC: Salinas de Gortari. La furia ret�rica de Marcos no dejaba t�tere con cabeza. El PRI y el "sistema" como origen de todos los males. Los partidos pol�ticos una farsa. La Oposici�n, comparsa. La democracia irrelevante. Los medios vendidos. Los ciudadanos ignorantes de la sabidur�a ind�gena. �l como ex�geta �nico. El discurso era bastante confuso e irritante, pero la causa ind�gena solventaba todo. Hubo quien propuso que los mexicanos hablaran obligatoriamente alguna lengua ind�gena. De los efectos del TLC poco se sab�a.
Manuel Camacho fue a negociar. Hizo lo que pudo. Colosio cay� muerto. Los mexicanos se volcaron a las urnas: fue la elecci�n m�s copiosa que hemos tenido. Zedillo gan� con m�s del 50 por ciento. Los manifiestos desde la Selva Lacandona siguieron imparables. La popularidad de Marcos andaba por los cielos. Lleg� la crisis econ�mica, la primera de la globalidad. Alfileres o no alfileres, 95 y 96 fueron una pesadilla. Se los dije, lanzaba con soberbia el subcomandante. La modernidad prometida es un gran enga�o. Los coqueteos y apoyos francos al EZ de las fuerzas de izquierda en el mundo arrinconaban al Gobierno mexicano. Derechos humanos, educaci�n, salud p�blica, arrojaban una lectura vergonzosa del mundo ind�gena.
Se produce la pax-zapatista: siguen armados pero el Ej�rcito se detiene. Surgen los territorios aut�nomos. La discusi�n nacional se vuelve agria: la vida ind�gena no pod�a ser cuestionada sin ser llevado al cadalso. Lo pol�ticamente correcto era aceptar en paquete la insostenible propuesta zapatista. La crisis econ�mica queda atr�s con rapidez. Zedillo, el fr�o "tecn�crata", opta por el sentido com�n: incentivar la obra p�blica en Chiapas y en particular en el �rea. A la par el zapatismo ha ahuyentado a inversionistas. La miseria se incrementa. Del otro lado, por el TLC, las inversiones incrementan. Se crean miles de empleos. Las exportaciones crecen. Salinas est� en el infierno. Las corruptelas de los gobiernos chiapanecos parecieran no tener fin. Polic�as asesinos, guardias blancos, Acteal como punto de inflexi�n en la verg�enza. Marcos engarza en la ruidosa oposici�n per se a la globalidad. Pero, adem�s de denunciar, �qu� propone Marcos? �O busca preservar?
El zapatismo cansa a la opini�n p�blica. Chiapas desciende en las prioridades de los mexicanos. Marcos llama a no votar en las elecciones, justo en la creciente de la fiebre democr�tica. Chiapas sigue atrapado en s� mismo. Del otro lado el intercambio comercial con Estados Unidos se dispara al cielo. Zedillo consigue el TLC con Europa y entrega al Pa�s creciendo al 7 por ciento.
Fox llega al poder e impone la negociaci�n con el EZ como prioridad. Marcos marcha a la capital. De nuevo los reflectores. El Legislativo le abre las puertas al zapatismo. Ramona habla. De la voluntad de Fox por lograr una salida no hay duda. Se cocina una nueva ley que recoja las demandas. Nada es suficiente. Hay palabras clave en las que no ceden: autonom�a, territorio, soberan�a. Fox y la democracia mexicana son para Marcos la misma farsa. La opini�n p�blica se pregunta, por fin, �qu� quiere? No se le entiende. El 11/9 nos recuerda la importancia del TLC para M�xico. La mayor�a de los nuevos empleos, cientos de miles, los mejor remunerados son consecuencia del incre�ble intercambio comercial. El ascenso en el monto global comerciado es asombroso: de 15 mil a 150 mil en una d�cada. Con el TLC llegan presiones modernizadoras reales en justicia, derechos humanos, ecolog�a, comunicaciones y por supuesto democracia. Fox cumple con la ley. Marcos se refugia en el silencio condenador. Apertura y cambio o ensimismamiento, �sa es la diferencia de fondo.
Por fin el EZ depone las armas. Pero la diatriba generalizada no cesa. Se sabe de la deserci�n de los cuadros zapatistas, del brutal desempleo, de la huida de los capitales de la zona, de la miseria crecida. Montado en su motocicleta, Marcos busca los reflectores. De nuevo contra Fox, AMLO, contra todos. Hoy los beneficios concretos del TLC alcanzan a millones por empleo y decenas de millones de consumidores. El comercio mundial galopa. Por algo ser�. Por fortuna, M�xico se abri�. Doce a�os despu�s la pregunta sigue all�: adem�s de los reflectores, �qu� propone, qu� quiere?





