SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

Om Namo Bhagavate Sivanandaya! Om Namo Bhagavate Chidanandaya! Om Namo Bhagavate Krishnanandaya! Om Namo Bhagavate Brahmanandaya!

 

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Charlas extraidas del libro "Meditad estas Verdades"

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LA VISIÓN DE NUESTROS ANTECESORES



¡Radiante Atman Inmortal! ¡Amados hijos de lo Divino! Hay ciertos aspectos muy importantes y significativos con respecto a la forma de vida Védica, así como en la cultura de la sagrada India, cuya forma es el mismo corazón del dharma védico y de la cultura india. Son estos conceptos los que animan la visión de nuestra gran herencia y cultura.
¿Con qué ojos, con qué visión contemplaron nuestros antecesores a esta vida, al hombre, a este mundo, a la humanidad? Estos sublimes conceptos que recibimos para la posteridad no fueron adquiridos a través del razonamiento o especulación, sino a través de la percepción directa, de la experiencia personal directa (Aparoksha'nubhuti) en lo profundo de su conciencia. Y si estos elevados conceptos se pierden de vista, el río de la corriente de nuestra vida correrá hacia un desierto, se secará y desvanecerá sin siquiera llegar a su gran destino -el océano.
Estos conceptos fundamentales, la visión que ellos tenían, la visión India, debe entretejerse en la tela de nuestro diario vivir y en nuestra conciencia. Solo entonces seremos capaces de absorber completamente estos conceptos y beneficiarnos de ellos.
Lo primero y más importante es una visión y forma de vida basada en una aspiración de luz, de iluminación, moviéndonos siempre hacia la Luz, siempre alejándonos de la oscuridad, rechazando todo lo que sea oscuridad, porque la oscuridad ata y ciega y detiene toda posibilidad de progreso; es el mayor obstáculo para el proceso de la evolución. El sentido de la vida es trascender toda oscuridad.
Esta Luz es mayor que cualquier luz al alcance de la experiencia humana, al alcance de la experiencia terrena. Ahí, ni el sol ni la luna ni las estrellas brillan; ni el relámpago ni tampoco el fuego ordinario. Eso brilla con efulgencia suprema, por eso aquí sobre esta tierra todas las cosas tienen luminosidad, efulgencia. Todas las cosas son capaces de ser radiantes y manifestar luz. Toda luz es inherente a esa gran Luz de luces, derivada de la Luz de luces. Tal fue la experiencia de ellos. No era inusual referirse a la última Realidad como la Luz trascendental. Así la antigua oración Védica resume la entera aspiración del corazón que busca en esta cultura esta forma de vida: "Tamaso ma jyotirgamaya - llévanos de la oscuridad hacia la Luz". Esta aspiración en pos de la Luz, en busca de la Luz, escapando de la oscuridad, debería ser constante, un proceso ininterrumpido dentro de cada uno de nosotros; así es el Jijnasu, así es el sadhaka que busca la luz. Él es el que aspira al conocimiento, la sabiduría, siempre alejándose de todo aquello que constituye lo contrario al conocimiento, a la sabiduría y a la luz; rechazando completamente cualquier cosa de la vida y del medio que entorpezca el proceso de moverse en dirección a la suprema Luz de luces.
El otro gran concepto es que todo es sagrado, todo está impregnado, habitado por la Realidad Divina. Nosotros vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser en medio de la gran realidad. Los Upanishads, el Gita, las enseñanzas de los santos que han seguido este camino de Yoga y Vedanta están llenos de esta declaración. La presencia de lo Divino está dentro y a través de la gran apariencia, del fenómeno, de la apariencia del mundo, en medio de lo siempre cambiante, lo efímero, lo evanescente, se encuentra lo que no cambia jamás, lo estable, lo permanente. Y por eso la conclusión lógica es que cada movimiento, cada fuerza, cada forma de energía, todo el poder, es una manifestación de esta gran Realidad, de la gran Luz de luces.
Y de esta experiencia surge la escuela de pensamiento que concibe lo Divino no meramente como la omnimpregnante Realidad, la omnimpregnante presencia, la gran Efulgencia que sobrepasa la efulgencia de más de un millón de soles, también como gran Poder universal, Fuente universal. Todo en este universo -todo movimiento, todo poder, toda fuerza, toda energía es divina, deriva de la Divina Fuente. Por lo tanto es sagrada y debe ser cultivada. Debe ser alimentada, acumulada, conservada y preservada.
Y con ello todo es posible, todas las cosas que deben ser superadas pueden ser superadas; todas las cosas que deben ser logradas y obtenidas, pueden ser logradas y obtenidas. No hay nada imposible, porque la sanción detrás de esta fuerza o energía en este grosero universo físico, es la fuente suprema de toda la divina energía o fuerza, Para-Sakti.
Este gran sistema de filosofía llamado la escuela Sakta, concibe a la eterna realidad como infinita, poder o energía imponderable, Sakti. Ellos le llamaron Para-Sakti, Poder trascendental, Adi-Sakti, Poder primordial o Maha Sakti, el gran Poder; todo está impregnado por ese gran poder o fuerza. Es esa fuerza que hace que nuestros corazones palpiten y bombeen sangre a través del entero sistema físico. Es esa fuerza que nos hace respirar, digerir nuestra comida y hace de nosotros lo que somos, seres vivos, móviles y dinámicos. (Esta fuerza no proviene de la comida, es esa gran fuerza que nos hace vivir y porque vivimos y existimos, debido a los procesos de desgaste dentro del cuerpo, el comer, se hace necesario). Es debido a esta misma fuerza o Poder que el grano nutre, el agua apaga la sed, el fuego cocina la comida, es esa misma fuerza que sale de mis labios en forma de palabras, es la misma fuerza actuando en los oídos que nos hace oír estos sonidos; y es esa misma fuerza que trabaja como inteligencia cuando nos es posible aprender, comprender, interpretar lo nuevo y absorber este mensaje -Ya devi sarva bhuteshu buddhirupena samsthita (es la Diosa que se encuentra presente en todos los seres bajo la forma de inteligencia).
Por lo tanto el verdadero buscador, el Sadhaka, el Yogui, trata toda la fuerza, energía y poder a su disposición con gran reverencia. Con reverencia, con esta conciencia, el Yogui sabiamente genera fuerza a través de samyama, a través de sadhana, a través del auto-control, a través de tapasya. El Yogui continúa cultivando, desarrollando y conservando sabiamente esta fuerza, y con gran habilidad canaliza a través del Yoga esta fuerza para el logro creativo y constructivo, para su progreso en el camino del Yoga. En el contexto último, es esta fuerza universal que nos habilita para llegar a ser un Yogui. Si somos un paropakari es esta fuerza universal que nos habilita a realizar hechos altruistas, desinteresados, no egoístas y llegar asi a transformarnos en un karma Yogui. Y debemos estar atentos diariamente a ello y agradecer a esa fuerza que nos permite ayudar a otros, servir a otros.
Es esa fuerza prana sakti dentro nuestro; es esa fuerza kundalini sakti dentro nuestro; es esa fuerza contenida dentro de cada Nombre Divino que se encuentra dentro del Mantra que recibimos. Es esa fuerza que nos da la iluminación mental, intelectual, ética, moral y espiritual. En todos esos niveles es esa fuerza la que está trabajando. Cuando ofrecemos una oración, es esa fuerza que le da vida y un cierto dinamismo espiritual. Gayatri es esa fuerza, cada Nombre, cada Mantra es esa fuerza. El dinamismo de este entero universo físico, la entera creación, el fenómeno, vosotros mismos incluido como parte de ello, es el juego de este Poder de poderes.
Por lo tanto seamos conscientes de la santidad de todas las cosas, de toda la energía, de todos los poderes, y cultivemos con diligencia una actitud reverente; no malgastemos, ni dirijamos ni desviemos equivocadamente o esa fuerza, hacia canales antagónicos que impedirán a la voluntad de Dios manifestarse en nuestra vida como evolución.
Dios nos ha hecho para este ascenso hacia la divina perfección. Y si las fuerzas a nuestra disposición son mal dirigidas, abusadas o malgastadas, anulamos la voluntad de Dios en nuestras vidas, desbaratando el propósito de nuestra existencia y retardando el ascenso evolutivo de nuestro ser.
Desde un punto de vista todo lo que contemplamos puede ser grosero. Pero desde otro punto de vista, todo es divino, toda vida es sagrada, todo debe ser tratado con reverencia y todo debe ser considerado un medio para ascender hacia el supremo estado de perfección.
Por lo tanto, seamos conscientes de esta gran fuente de todo poder y energía en este mundo y su santidad dentro de nosotros, en el universo a nuestro alrededor, en todos los grandes tattvas, en asana, en pranayama, en la palabra hablada durante el satsanga, en japa, en meditación, sedamos sabios adoradores de Sakti. Relacionémonos con reverencia a Ella y démosle el más elevado y sublime uso de cada fuerza que seamos capaces de tomar de la vida que nos rodea, para este gran logro que es la Realización de Dios. Aparoksha'nubhuti, Realización del Ser. ¡Que el gran Poder cósmico, Poder de poderes os bendiga y os conceda éxito en vuestro sadhana!



Actualizada el sábado, 5 de mayo 2001

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