SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

Om Namo Bhagavate Sivanandaya! Om Namo Bhagavate Chidanandaya! Om Namo Bhagavate Krishnanandaya! Om Namo Bhagavate Brahmanandaya!

 

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Charlas extraídas del libro "Meditad estas verdades"

SOIS ÚNICOS A LOS OJOS DE DIOS


¡Adorado Atman! La llave de la bienaventuranza se encuentra en ser conscientes de la bienaventuranza. Si vuestra atención se dirige en diferentes direcciones, hacia lo que no poseéis, o hacia lo que imagináis que no poseéis, este patrón de pensamiento en dirección equivocada os hará ciegos a las muchas cosas que poseéis.
Cada uno es distinto y único a los ojos del Creador. No hay nada comparable a ese ser particular; no hay segundo. Cada uno es precioso y especialmente valioso para el Creador. A los ojos de Dios cada uno es especial; esto debe ser recordado siempre. Nadie os puede reemplazar en el rol que debéis ejecutar en la creación de Dios, en ningún lugar o punto en el tiempo. Vosotros sois necesarios e indispensables en ese particular plan, en ese particular contexto de tiempo y espacio. Por lo tanto, gozosos, agradeced al Señor que os ha dado un rol a ejecutar. Ya sea que ejecutéis el rol a la perfección, de manera significativa o no, es irrelevante; puesto que Dios espera que cada uno haga aquello para lo cual está capacitado en cualquier punto y tiempo. Dios no espera que una hormiga arrastre un gran tronco de árbol como lo hace el elefante en el bosque. Tampoco espera Dios que el elefante vuele graciosamente por el aire como vuelan las golondrinas y las palomas. Él espera que los pájaros vuelen y Él los ama por lo que hacen. Él espera que los elefantes lleven a cabo su rol dignificando el bosque y utilizando su fuerza en increíbles trabajos. Y Él espera que el hombre viva como un hombre, cada uno en su propio lugar, en su propia esfera puede realizar su tarea y alegrar el corazón del Hacedor, para así contribuir a Su plan en esta tierra.
Esta es la verdad. Y ser consciente de la verdad es estar libre de preocupaciones, libre de ansiedades. Ser consciente de la verdad es estar agradecido a Dios: "Tú me has hecho único, me has dado un rol y me has inspirado y dado toda la ayuda necesaria para cumplir con mi rol debidamente. Te doy las gracias por ello."
Nadie es dispensable, nadie es inútil. Nadie es menos a los ojos de Dios o a los ojos de aquellos que tratan de evitar el juicio humano y todo parámetro de crítica humana, que aceptan la creación tal cual es, puesto que fue creada por Dios. Para ellos, cualquier cosa que Dios consideró necesario hacer, no importa de qué manera, es perfecta; no hay nada malo en ella, es aceptable. Para ellos cualquier cosa que emana de Dios participa de Su divinidad y perfección y, por lo tanto, del propio plan de Dios, y a la manera de Dios, es completo.
De esta manera, si nosotros aceptamos esta verdad, que para Dios somos únicos y también somos únicos para aquellos que tratan de verlo todo con la imparcialidad de la visión de Dios, entonces en presencia de Dios y de aquellos devotos de Dios debemos sentirnos en casa. Debemos sentir que hemos llegado. No sentiremos más el corazón angustiado. Debemos regocijarnos con el espíritu sereno y calmo: "He llegado, estoy en casa. Estoy en presencia de Dios, y soy totalmente aceptado, totalmente aceptado."
Las cosas son como deben ser; el Señor está en el cielo y todo está bien en la tierra. Esto es Fe, la firme creencia de aquellos que tienen fe en el amor infinito de Dios, que confían en la infinita bondad de Dios y que están seguros que en el corazón de Dios tienen un lugar especial y único. Este lugar se mantiene reservado para ellos y nadie puede quitárselo, pues el corazón infinito de Dios es suficientemente grande como para contener el cosmos entero y todo lo que se encuentra dentro de él.
Sabiendo esto, deberíamos sentirnos reconfortados en nuestro corazón, satisfechos y contentos. Y ése es el secreto de la felicidad interior, la llave de la bienaventuranza, el sendero hacia la paz, serenidad y calma interior, donde no hay apuro, agitación o inquietud.
La paz de Dios impregna la tierra entera; la paz de Dios se extiende por doquier, fuera y dentro. La paz de Dios es la gran verdad una, que subyace en todas las cosas. Siempre presente, siempre accesible, siempre disponible, siempre plena e inagotable. Tratad de vivir a la luz de esta verdad y el corazón y la mente lograrán la paz. Nunca comparéis ni contrastéis, puesto que no hay comparación ni contraste entre cosas únicas. Cada hijo es único para sus padres; así también cada ser es único en sí mismo, pues Dios es el padre de todos. Así es que sabios, santos y hombres de sabiduría miran a todos con igualdad.
Regocijados, pues cada uno de nosotros es especial para Dios en Su Infinito Amor. Regocijados, puesto que cada uno de nosotros tiene un lugar especial y rol a ejecutar en esta creación de Dios. Regocijados, pues Su Amor está inmediatamente disponible. Él no es una realidad remota, Él es la Realidad que mora dentro de nosotros, más cerca de nosotros que cualquier otra cosa en la tierra. Regocijados, porque dentro de nosotros se encuentra la paz de Dios como nuestro propio Ser. Nosotros somos la paz de Dios y tenemos un deber que cumplir. Y este deber es propagar esta paz a uno y a todos. ¡Vivamos para difundir esta paz!


VIDA ESPIRITUAL


¡Adorado Atman inmortal! La vida espiritual es un serio esfuerzo para trascender las apariencias e irrealidades temporarias percibidas por los sentidos, para así obtener una visión de la Realidad Divina supra-sensorial. Es un intento por trascender las apariencias cambiantes y pasajeras de los sentidos, para así establecerse en la Realidad siempre presente en medio de estas siempre cambiantes apariencias temporarias como su misma fuente, sostén y substrato.
Esa realidad está presente como el hilo en la tela, como la tierra en las vasijas de arcilla, como el oro en los ornamentos; así como el hilo forma el entramado de la tela, como la tierra prevalece en la arcilla de todas las vasijas, como el oro es la substancia de todos los ornamentos de oro, así también se encuentra el invisible sostén, centro y fuente, nuestra meta, siempre presente entre las apariencias pasajeras.
Esa Realidad está presente así como lo está el aceite en las semillas oleaginosas. A pesar que las semillas se ven secas, el aceite está escondido en su interior, como está la manteca en la leche, el silencio en medio del sonido, el cual está meramente superpuesto sobre aquél, de la misma manera, invisiblemente, la Realidad se encuentra presente en medio de las irrealidades. Una pintura es posible si hay un lienzo detrás; un cuadro no puede ser pintado sobre un marco vacío, es necesario el lienzo. Una película puede verse solo si hay una pantalla presente.
Eko devah sarvabhuteshu gudhah-Dios siendo uno solo, se encuentra escondido en todos los seres. Está escondido debido a Su sutilidad. Está escondido porque es por naturaleza un principio y una esencia, más allá y vacío de nombres y formas. En tanto que el intelecto y la mente humana están condicionados para pensar sobre la base de nombres y formas. Lo único que los ojos pueden ver es tamaño, forma y color; pero detrás y más allá de los nombres y las formas, se encuentra el Ser sin nombre ni forma. Un Ser que existe y que es de la naturaleza de la conciencia luminosa, un Ser dotado de la cualidad de la bienaventuranza pura-Sat-chit-ananda Brahman.
Y para obtener esta siempre presente Realidad escondida detrás de la pantalla exterior de los siempre cambiantes y pasajeros nombres y formas, para percibir esta siempre presente Realidad, debéis desarrollar una visión sutil. Y la visión sutil es adquirida con la purificación de vuestro corazón y de vuestra mente: cuanto mayor es la pureza, más sutil se vuelve la mente. Y cuanto más sutil se hace la mente, más profunda se hará vuestra percepción. Para crecer en pureza de manera tal que la visión se purifique y la mente se torne sutil, debéis hacer sadhana -práctica espiritual.
El objetivo de todo esfuerzo humano es obtener suprema felicidad, paz y satisfacción. Y esto el mundo no puede darlo. Mas, estando en el mundo podemos lograr paz, felicidad y satisfacción en Dios. Obtenemos la suprema paz y felicidad de Dios solo conociendo a Dios y adorándolo. Para acercarnos y entrar en Dios, para tener visión de Él debemos adquirir el mismo estado de conciencia sutil de Dios. Cuanto más divina se vuelve nuestra naturaleza, más conscientes somos de la presencia de Dios en Su universo. La experiencia de Dios se siente cuando crecemos en divinidad.
Vida espiritual significa crecer en divinidad. Sadhana en sus varias formas tales como Japa, Kirtan, Puja, Svadhyaya, Asana, Pranayama y meditación es un proceso para purificar y transformar vuestra vulgar naturaleza humana en naturaleza divina. Y para aseguraros de que vuestra vida exterior cotidiana -hablar, actuar, interactuar con otros y toda la vida que os rodea- sea el sostén de vuestro sadhana interno, estáis aconsejados por Gurudev, de transformar vuestra presente vida externa en un divino proceso, vida divina, no la vida que habéis llevado en el pasado, sino una vida divina. Vosotros debéis hacer de vuestra vida una vida divina, trayendo a ella aquellos ingredientes y cualidades que pertenecen a Dios, incorporando a ella divinidad, santidad, cualidades que no asociamos normalmente al hombre, que no asociamos normalmente con este mundo, con este planeta.
Por eso vosotros debéis ser sobre la tierra criaturas de un reino que se encuentra más allá de la tierra. Con apariencia de seres humanos, debéis crecer internamente de la misma manera que un ser divino, un ser santo. Este es el secreto del éxito en sadhana. Esta es la prueba crucial de cuan profunda es vuestra comprensión de sadhana-aprehendiendo la quintaesencia de este proceso interno. Se trata de comprender profundamente la necesidad de proporcionar un sostén a vuestro sadhana. El proceso de transformar vuestra vida viviendo a diario una vida divina. A menos que esto sea comprendido, que se sobrelleve esta tarea, vuestro sadhana fracasará en lograr la necesaria transformación.
Por lo tanto, con pleno conocimiento y comprensión, debéis proceder por el camino espiritual. Esto es ni más ni menos que un proceso total de transformación de la personalidad del individuo humano, una transformación total en divinidad. El comprender es la primera cosa necesaria; la segunda es el poder de voluntad y la sabiduría para llevar esta comprensión a la vida actual. Y en tercer lugar, persistente perseverancia que es la única garantía de éxito en esta búsqueda de vida divina, esta búsqueda de santidad con determinación, en vuestra vida diaria. Estos son hechos vitales para vuestra meditación, para vuestra reflexión. ¡Dios os bendiga!

YOGA Y VEDANTA


¡Adoradas Divinidades! ¡Sadhaks y buscadores! De vuestro antiguo pasado refulgente, como herencia y derecho de nacimiento habéis heredado dos grandes tesoros -Yoga y Vedanta. Vedanta es sabiduría divina, conocimiento de la Realidad divina, la gran Realidad. Yoga es la ciencia de entrar en una relación consciente con ese conocimiento, experimentarlo, realizando ese conocimiento.
La quintaesencia, principal esencia de estos dos grandes tesoros es la declaración Vedanta de que sois divinos. Vosotros no sois humanos, no sois limitados ni imperfectos: sois esencialmente divinos. La verdad de vosotros es divinidad. Vuestra naturaleza humana es pasajera, factor temporal agregado, sin paralelo, único y precioso factor agregado.
La divinidad lo impregna todo, está por doquier; escondida en todos los nombres y formas, es el corazón mismo de todas las criaturas. Hay incontables seres existiendo con nosotros como compañeros sobre este planeta tierra que es nuestro hogar. Sin embargo su condición -condición de pájaro, de gusano, condición de reptil, de insecto, de pez, condición de animal- no tiene en ellos el mecanismo necesario para permitirles realizar su esencial divinidad. Mas, la singularidad de la condición humana, está provista con las herramientas para realizar al Ser, atma jnana, porque contiene las raras facultades de pensar, sentir, razonar y una actividad determinada dirigida hacia ese fin.
El hombre fue hecho a imagen de Dios; por ello en él ya se encuentra la esencia de Dios, o principio de Dios, o naturaleza de Dios. Y las habilidades y capacidades de Dios. La belleza de Dios, lo sublime de Dios, la perfección de Dios, la plenitud de Dios. Esta es la singularidad del ser humano. Él está hecho a imagen del Hacedor, el supremo y todopoderoso Ser Cósmico, Espíritu Universal. Por lo tanto esta divinidad esencial del hombre es un estado de conciencia experimentable y obtenible, y se le han dado al hombre todas las herramientas adecuadas para su realización. Es el uso de estas facultades en dirección correcta de manera sistemática, con pleno conocimiento de la forma de aplicarlas, para obtener el estado de conciencia supremo que concierne al Yoga Sastra o Ciencia del Yoga.
El corazón de Vedanta es vuestra divinidad. Sois no-nacidos, imperecederos, totalmente perfectos; sois de la naturaleza de existencia, conciencia, bienaventuranza absoluta-Sat-Chit-Ananda Atman. Vosotros existís, por lo tanto sois Sat, y vuestra existencia no es una opaca e inconsciente existencia, inconsciente e inerte existencia. Estáis llenos de una conciencia luminosa, una conciencia efulgente de vuestra existencia, de vuestro propio ser. Vosotros sabéis que sois, estáis conscientes de "yo soy". Por lo tanto sois Chit; no sois lo que se ve como la persona exterior. Eso es tan solo Nama y Rupa- nombre y forma. Dentro de este nombre y forma que es el hombre aparente, el hombre falso, lo temporal, la siempre cambiante máscara que surge y pasa, escondido detrás y más allá de este nombre y forma, vosotros existís como un centro radiante de conciencia luminosa. Y en ese estado puro, sois totalmente libres de todas las experiencias imperfectas que pertenecen a esta conciencia física y psicológica, totalmente libres -nada de ansiedad ni dolor ni sufrimiento o preocupación, ni atadura, pena, ni decepción ni miedo. Os encontráis en un estado sereno, intacto, continuo, felicidad perenne, bienaventuranza llena de paz y calma que es vuestra naturaleza esencial. Vuestra Ananda svarupa atma -ser bienaventurado y esencial. Sat chit ananda -existencia, conciencia y bienaventuranza- ese es vuestro verdadero ser. Realizad esto y sed libres. Obtened este conocimiento y liberáos. Esto es Vedanta, la esencia de Vedanta es vuestra divinidad y la práctica de Vedanta es el ser constantemente conscientes de vuestra divinidad-Atmachintan.
La esencia del Yoga es un contacto continuo con lo divino de adentro. Fuente y origen de vuestro ser, espíritu omniimpregnante, Brahma, el Ser interior, lo que no cambia. Yoga es el recuerdo constante, continuo, sin interrupción, una conexión ininterrumpida y consciente, una constante relación viva con lo Divino. Cultivarlo por varios medios es también Yoga.
El concepto de Gurudev sobre la vida divina combina ambos, práctica de Yoga con el espíritu de Vedanta. Vivid conscientes de vuestra divinidad para utilizar todo momento; que cada respiro esté en contacto íntimo e ininterrumpido con la fuente cósmica de vuestra divinidad, con vuestro divino origen, con vuestro divino suelo, divina morada eterna.
Yoga y Vedanta son los dos ingredientes que hacen a la vida divina de servicio, devoción, meditación y realización del ser. Vedanta declara con valentía y desea que vosotros sepáis: "Ahamatma nirakarah sarvavyapi svabhavatah" -Yo soy el Atman, sin forma, onmimpregnante por naturaleza. "Más allá de los sentidos, más allá de la mente, Yo soy la quintaesencia de sabia conciencia luminosa"-ésta es la conciencia que Vedanta os otorga y desea que practiquéis. Y Yoga es contacto continuo, ininterrumpido, consciente y útil, siempre en progresiva relación con lo Divino.

Actualizada el sábado, 7 de abril de 2001

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