| ADELANTOS
EN LAS TÉCNICAS DE MICROBIOLOGÍA DE UTILIDAD
EPIDEMIOLÓGICA
Los
adelantos logrados en la microbiología han surtido
un gran impacto en la naturaleza de la vigilancia.
Esto ha sido particularmente notable en la virología.
Hace diez años, la vigilancia de enfermedades
virales se basaba, casi completamente en criterios
clínicos. Solo unos pocos hospitales tenían
laboratorios de virología clínica y las técnicas
virológicas disponibles ocupaban mucho personal,
eran lentas y relativamente insensibles en la
mayoría de los casos. Si la mejor indicación
que podría ofrecer un practicante de control
de infecciones era: “Parece una infección respiratoria
oral”, no resulta sorprendente que se evitase
el documentar las infecciones virales nosocomiales.
Sin
embargo, recientemente , salieron al mercado
pruebas de diagnóstico viral rápidas , sumamente
sensitivas y sencillas para detectar muchos
de los agentes que comúnmente causan infecciones
nosocomiales. Esta revolución tecnológica hace
que la vigilancia de infecciones virales nosocomiales
sea práctica, por primera vez. Esta vigilancia
viral es algo más que un lujo novedoso para
ciertas zonas del hospital, como las salas o
servicios de pediatría, donde el virus respiratorio
sincitial (VRS) y los rotavirus son responsables
de la gran mayoría de las infecciones y de una
considerable morbilidad con infecciones.
Las
nuevas técnicas de microbiología molecular,
aunque normalmente solo están disponibles en
los centros de referencia, también han facilitado
el control de infecciones nosocomiales . Con
anterioridad, el repertorio de recursos microbiológicos
que podía usar el epidemiólogo de un hospital
para definir la hospital para definir la programación
de patógenos era algo limitado. En algunos casos;
pero, ciertamente no en todos, se utilizaba
técnicas convencionales como la clasificación
de especies, antibiogramas, biotificación, tipificación
bacteriófagos y tipificación de bacterias .
Por ejemplo, los antibiogramas y la biotipificación
no resultaron prácticos para caracterizar cepas
de Staphlococcus epidermidis en un brote de
endocarditis nosocomial de una válvula prostética,
en el Hospital de la Administración de Veteranos
de Seatle. Sin embargo, la tipificación de plásmidos
mediante la electroforesis del gel de agarosa
y el análisis por restricción de endonucleasa
demostraron que un plásmido que mediaba en la
resistencia de los aminoglucósidos, en bacilos
gram-negativos, no solo se había programado
en el Hospital de la Administración de Veteranos,
sino que también había sido detectado en varios
hospitales de los Estados Unidos y el Extranjero.
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Las
técnicas del sondeo de DNA demostraron que la
epidemilogía de estos genes resistentes a los
antibióticos, era más compleja. Los genes que
median en la producción de la enzimas inactivadoras
de aminoglucosidos habían sido recogidos por
un trasposón, que los trasfirió a varios plásmidos
trasportadores por amplia gasa de bacterias
gram-neativas. Los genes eran crípticos en algunas
cepas, por lo que se produjo una enzima inactivadora
de aminoglucósidos y la prueba de susceptibilidad
al antibiótico no pudo delatar la presencia
del promiscuo trasposon. Sin la tecnología de
sondeo no se habría reconocido la magnitud de
esta Epidemia de trasposon.
FACTORES
FUNDAMENTALES DEL CONTROL DE INFECCIONES LAVADO
DE MANOS
La
campaña para combatir la trasmisión de infecciones
en el hospital requiere un buen conocimiento
de cómo se propagan los agentes etiológicos.
El factor más importante en la propagación de
muchos patógenos nosocomiales es la contaminación
por las manos del personal del Hospital. De
esto se deduce que el lavado de manos es fundamental
para prevenir la infección cruzada en el hospital.
La mayoría de los microorganismos que contaminan
las manos del personal son pobladores transitorios
nosocomiales, incluidos los bastoncillos gram
negativos, así como organismos gram-positivos
permanecen más tiempo en la piel de las manos
y forman parte de la flora cutánea residente.
El lavado de manos puede limpiar la superficie
de la piel en muchos casos, pero no es problable
que termine el estado de portador. Dada la limpieza
de las manos juega un papel crucial en el control
de las infecciones la selección de productos
y procedimientos de limpieza, se ha venido debatiendo
acaloradamente, por lo que el CDC ha publicado
recomendaciones detalladas al respecto. Lavarse
las manos después de haber tenido contacto con
cada paciente toma tanto tiempo que no resulta
práctico e incluso el producto de limpieza más
benigno irritará la piel del personal, si se
utiliza en exceso. Este es un problema serio,
no solo porque la irritación de la piel reduce
la habilidad para cumplir con éste requisito,
sino, también, porque la dermatitis probablemente
fomenta la colonización de la piel de las manos
con patógenos nosocomiales. Por consiguiente,
las personas que atienden pacientes deben ejercer
ciertos criterios clínicos. Por ejemplo, un
contacto breve (tal como tomar la presión sanguínea)
con un paciente que va a ser sometido a una
intervención quirúrgica electiva, no requiere
lavarse las manos rutinariamente. Por otro lado
, un contacto incluso accidental con un paciente
de dematítis que éste colonizado con estafilococos
resistentes, a la meticilina, obviamente requiere
el lavado de manos. Es preciso dar ese viaje
al lavado aún, cuando el proveedor de atención
solo toque objetos en el cuarto del paciente
colonizado, pues es probable que estén contaminados
con los estafilococos propagados por el paciente.
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