Dulce Jesús mío
Mi niño adorado.
¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!
¡oh Dios tan sabio
y rey del mundo,
que te has convertido
en un simple niño!
¡oh divino niño
ven para enseñarnos,
a ser bien prudentes
y verdaderos sabios!
¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!
¡oh querido San José
que desde lo alto,
presentas al mundo
tu oloroso nardo!
¡oh dulcísimo niño
que has sido llamado,
"lirio de los valles
bella flor del campo"!
.
¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!
¡Ábranse los cielos
y llueva de lo alto
lluvia beneficiosa
llena de bendiciones!
¡Ven hermoso niño!
¡Ven Dios hecho hombre!
Luce hermosa estrella,
Brota flor del campo.
¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!
|
¡Ven que ya María
alista sus brazos,
para que a su niño vean,
dentro de pocos días!
¡ven que ya san José
con santos deseos,
te espera pronto
para amarte y cuidarte!
¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!
¡oh luz de oriente,
sol que siempre alumbras,
que entre la oscuridad,
siempre te veamos!
¡Niño tan precioso,
dicha del cristiano,
muestra la sonrisa
de tus labios!
¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!
¡Rey de todos lo países,
hijo único de Dios,
esperado por los hombres
para llevarnos al cielo!
¡Niño que te preocupas
con igual esmero,
por los que te obedecen
y por quienes no te hacen caso!
¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto! |
¡Eres auxilio débil,
esperanza del que sufre,
llevas consuelo al triste,
conviertes a los malos!
¡Vida de mi vida,
mi sueño dorado,
mi mejor amigo,
mi divino hermano!
¡Que te vean mis ojos,
de ti enamorados,
beso hoy tus pies,
beso hoy tus manos!
¡Arrodillado ante ti,
te abro mis brazos
y con todo mi corazón
te dice mi llanto!
¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!
¡Ven salvador nuestro,
por quien suspiramos!
¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!
|