|
| |
|
|
|
|
"¡Ratta-Boni!,
Maestro mío,
has vuelto."
|
|
|
Mensaje de
Resurrección 1990
|
Mensaje
de la Stma. Virgen María,
recibido en Talavera de la Reina,
a través de José-Luis Manzano García
- el 15 de Abril de
1990.
(A las 7h., mañana de Resurrección.)
El Hermano: La Paz
del Señor está con vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu Maestro.
El Hermano: Ave
María Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
El Hermano: "Mujeres, ¿a dónde vais?"
- "Vamos allí, al Sepulcro, donde está
Nuestro Señor el Hijo de María, vamos así a llenarlo de perfumes, como
es la tradición".
El Hermano:
"¿Porqué buscáis entre los muertos al que vive? Ya no está
aquí, EL ha vuelto al mundo, ha resucitado. Acordáos de todo lo que
dijo. Y tú, María,
recuerda: "Al tercer día volveré..."
Una de aquellas tres mujeres se dirigió así al sepulcro y no
estaba allí, solo quedaba el lienzo y todo aquello con lo que fué
cubierto su cuerpo.
María sonrió, y
MARÍA MAGDALENA
dijo: "Si tú lo
has robado dámelo y yo lo guardaré". Y él respondió:
"Ya no está aquí, EL ha vuelto, llegará
antes que vostros a Galilea,
y de nuevo volverá a mostrar su
grandeza entre los hombres.
Ha vuelto desde lo más alto para
demostrar al hombre que el Hijo
de Dios nunca muere".
María, al oir estas palabras, su corazón se engrandeció, su hijo
había vuelto, y así se dirigía a su hogar, su casa, donde su Hijo iría a
visitarla.
María, en su casa frente a la puerta sentada oye un golpe en
la puerta,
y la puerta se abre:
"¡SHALOM!"
El Maestro: La Paz
esté con vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu Maestro.
El Maestro: Ave
María Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
El Maestro:
"He aquí, Madre mía, a tu Hijo que vuelve con mayor Gloria..., aquí
estoy ante tí Madre Santa, para que todo el sufrimiento, que te ha
angustiado en estos días, se apague ante mi presencia."
El Hermano:
Y unas
lágrimas de alegría caían por las mejillas de aquella triste Madre.
El Maestro:
¡Madre!,
no has estado sóla, ya he estado contigo, nunca te he dejado ni te he
abandonado. Lo sabías Madre que todo esto debía de ocurrir, ya se te fué
dictado desde niña.
La Madre:
¡Hijo
mío!, qué triste he estado, y sóla he estado, no tenía a mi esposo.
JOSÉ-LUIS: Lo sé.
La Madre:
Solo
tenía a aquéllos que te quieren. Pero tú, ¿dónde estabas? Expirando en
una Cruz. Hijo mío, aún tus llagas marcadas están, pero ya tu dolor ha
pasado, ven a mis brazos Hijo mío.
El Maestro: ¡He aquí
a tu Hijo!
La Madre: ¡Hijo
mío!
El Maestro: Ya todo
ha pasado Madre.
La Madre:
Ya
tu sufrimiento marcha, pero todo queda aquí Hijo mío, en mi Corazón,
transpasado al ver morir a mi Hijo. Te he echado de menos, Tú no me
esperabas y nadie me hablaba de cosas tan grandes, que Yo ya conocía.
El Maestro:
He estado en tu corazón Madre, nunca me he marchado de Tí, Tú lo sabes,
pero no llores más, ya todo ha pasado.
JOSÉ-LUIS: Madre, tu Hijo ha vuelto.
La Madre: ¡Aquí
está hijo mío!
JOSÉ-LUIS:
Maestro, todos hemos estado contigo mientras Tú has llorado
en la Cruz; mientras has sufrido, todos hemos estado contigo y después
de todo...
El Maestro:
No hijo
mío!, no fuiste un cobarde, aquello estaba escrito y así debía de
ocurrir. Escrito estaba:
"No tendrá ayuda de nadie, solo su fuerza y su amor que procede
del Dios YAHVÉ."
Pero aún así hijo mío, aunque lejos estabas, Yo miraba tu rostro y
tus lágrimas caían. El cobarde fué Judas hijo mío, que se entregó a la
muerte, y entregó al Hijo de Dios al hombre. Más le valiera no haber
nacido.
JOSÉ-LUIS: Gracias Maestro.
El Maestro: "¡Gaz
tambalán!"
JOSÉ-LUIS: A Tí Maestro.
El Maestro:
A tí
hijo mío, por haber estado junto a mi Madre mientras ella lloraba.
JOSÉ-LUIS:
Ella también me ayudó a mí hace mucho tiempo, ahora me
toca a mí,
¿verdad?
El Maestro: ¡Tú lo
has dicho!
El Hermano:
Y después de todo, aquel Hombre marchó con su Madre, y por aquel
camino iba María Magdalena y la otra mujer que acompañaba a María y a
María Magdalena, se dirigía hacia la casa de María, donde María, con
alegría, se abrazó a aquella otra mujer, y las dos lloraron de alegría.
Estas fueron las palabras de aquella Madre:
"¡Mi
Hijo ha vuelto, ha estado conmigo!"
Y aquella mujer decía:
"En este lugar María, se ve resplandecer su Gloria en su presencia". Y en aquel camino, por donde iba María Magdalena, caminaba un hombre, el
cual dijo: "¡Mujer!"
Aquella mujer respondió: "¡Ratta-Boni!,
Maestro mío, has vuelto."
El Maestro: ¡He aquí
la prueba del poder de mi Padre!
- "¡No mujer, no me toques!, aún no he
llegado del todo al Padre,
diles a todos mis Apóstoles que estoy aquí".
El Hermano:
Enseguida aquella mujer avisó a los Apóstoles, y Pedro y Juan, en
carrera, se dirigieron hacia el sepulcro donde estaban los soldados
romanos, los cuales estaban sorprendidos:
"¿Quién pudo mover aquella piedra? Se hubiesen
necesitado cien hombres para moverla. ¿Cómo ha sido posible? ¿Qué ha
sido lo que ha ocurrido?"
Y aquel Angel, que habló a las mujeres, dijo:
"Lo que ha ocurrido, ha ocurrido ya: aquel
hombre al que dísteis muerte ha vuelto. No para que vosotros muráis en
su honor, ni a haceros morir en venganza; ha vuelto para demostrar su
Gloria. El es el único".
"Lo que habéis hecho está mal. Recordad romanos todo lo que El habló:
Al tercer día
volveré de entre los muertos al mundo."
Y éstos asombrados y
sorprendidos marcharon a hablar con Pilato.
Y como bien aquellos dos
apóstoles iban en carrerra hacia el sepulcro,
JUAN
se adelantó a PEDRO
en mayor carrera, y al llegar al sepulcro
solo dijo: "¡Ha vuelto!".
Y volvió corriendo a buscar a su hermano
SANTIAGO, para así contarle
todo lo sucedido. Lo cual Juan y Santiago
volvieron a dirigirse hacia el sepulcro, y
los dos allí se abrazaron y lloraron de mayor alegría.
He aquí la prueba hermanos, de la existencia de un Dios que todos
niegan.
He aquí la prueba de que Dios no muere.
Padre Eterno:
Dios vive. El volvió y aún está entre vosotros. Por todo lo que
hicísteis,
EL os ama y no se ha olvidado. He aquí la prueba.
El Maestro:
Hijos míos: Vuestros pecados taladraron mis manos y mis pies, pero
sois
mis hijos, y ésta es mi prueba de amor. Sepáis todos que es distinto
escucharlo, porque bien podéis olvidar, pero todo se hizo en mi carne:
"Golpeado
y maltratado y despreciado".
Así soy Yo. He vuelto para
demostraros mi Amor, y desde hoy día de mi llegada, estaré siempre con
vosotros hijos míos.
PUBLICO: Gracias Maestro.
El Maestro: Yo
soy como tú Gran Guerrero; tú das tu palabra...
Padre Eterno: ...Tú
la cumples.
El Maestro: Ya
te dije que volvería...
Padre Eterno: ...Y ha vuelto.
El Maestro: Pedidme
hijos míos.
PUBLICO: ¡Maestro!
El Maestro: ¡Díme!
PUBLICO: Gracias por tu perdón para el mundo.
El Maestro:
Vosotros que habéis estado junto a mi Madre, a aquéllos que han
sabido tener corazón, gracias a vosotros, y a un pequeño Maestro que
Dios os ha
entregado, el cual ha demostrado todo lo que es capaz por Dios, y por
ayudar a mi Santa Madre.
Hijos míos, mi corazón aún está
destrozado, pero hoy es el día de
mi alegría. A la tarde volveremos a
vernos con vostros. Adiós hijos.
PUBLICO: Adiós Maestro.
El Maestro: Hijo
mío: Id y decidle al mundo...
Padre Eterno: ...Que
mi Hijo ha vuelto.
El Maestro:
Adiós hijos.
PUBLICO: Adiós Maestro.
El Hermano: Adiós
hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
Padre Eterno: Adiós
hijos.
PUBLICO: Adiós Padre.
El Hermano:
Que la
Paz del Señor YAHVÉ, y la Gloria que el Maestro ha traido
siempre a
vosotros, con su amor y todo así, de lo que tú eres capaz
hermano, quede
con todos vosotros.
PUBLICO: Que así sea Hermano.
El Hermano: Ave
Marí Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
El Hermano: Adiós
hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.__
|
|