LA REVOLUCION DE BEL
Por: Samael Aum Weor
CAPITULO 3: MAGIA BLANCA Y MAGIA NEGRA
Hay 7 verdades, 7 señores sublimes y 7... El secreto, del abismo es uno
de los siete grandes secretos Indecibles...
Abaddón es el Ángel del abismo Viste túnica negra y capacete rojo como
los Dugpas y los Bhonsos del Tibet Oriental y de las comarcas de Sikkim y
Bhután, como los magos negros del altar de Mathra (pronunciado Mazra por las rosacruces
de la escuela “Amorc” de California).
Magos de capacete rojo son también los Venerables Anagarikas y en fin,
los grandes jerarcas de las cavernas tenebrosas...
Una cosa es la Teurgia y otra cosa es la Nigromancia... El Maestro
interno del “Teúrgo” es su “Intimo”. El maestro Interno del Nigromante es su
Guardián del Umbral, al cual llaman el guardián de su conciencia, el guardián
del recinto, el guardián de su cámara, el guardián de su sanctum...
El “Intimo” es nuestro espíritu divinal, nuestro Yo superior, nuestro
Ángel interno.
El Guardián del Umbral es el fondo interno de nuestro yo animal.
El Intimo es la llama ardiente del Oreb. Aquel Ruach Eloim que según
Moisés labraba las aguas en él principio del mundo, el Rey Sol nuestra Mónada
Divina, el “Alter ego” de Cicerón.
El guardián del Umbral es nuestro Satán... nuestra bestia interna, la
fuente de todas nuestras pasiones animales y apetitos brutales...
El real Ser del Teúrgo es el “Intimo”. El yo superior del Nigromante, es
el Guardián del Umbral.
Los poderes del Intimo son divinos. Los poderes del Guardián del Umbral
son diabólicos.
El Teúrgo rinde culto al Intimo, El Nigromante rinde culto al Guardián
del Umbral.
El Teúrgo se vale de los poderes del Intimo para sus grandes trabajos de
magia práctica. El Nigromante rinde culto al Guardián del Umbral para sus
trabajos de magia negra.
Hemos llegado al imperio omnipotente de la alta y baja magia.
La Luz Astral es el campo de batalla entre los magos blancos y negros.
La Luz Astral es la clave de todos los imperios y la llave de todos los
poderes. Ese es el gran agente universal de vida. En ella viven las columnas de
Ángeles y de demonios..
Para llegar a la Teurgia hay que ser primero, alquimista, y es imposible
ser alquimista sin una mujer.
Vitriolo, es una de las claves del Alquimista Gnóstico; esta
palabra significa: “Visitan interiorem terre rectificatum invenias ocultum
lapidum” —Visita el interior de nuestra tierra, que rectificando
encontrarás la piedra oculta.
La clave está en el vidrio líquido flexible maleable.. este vidrio es el
“SEMEN”. Tenemos que hundirnos dentro de nuestro propio laboratorio orgánico y
aumentar y rectificar nuestro vidrio líquido a fin de aumentar con heroísmo la
piedra filosofal, la fuerza de Nous, el Logos Inmortal, la Culebra Solar, que
en el fondo de nuestra arca duerme con silente inquietud.
La mujer es la Vestal del Templo, y la Vestal enciende el fuego sagrado
de triple incandescencia.
El elíxir de larga vida es oro potable, y ese oro es EL SEMEN... el
secreto está en conectarse sexualmente con la sacerdotisa y retirarse antes de
derramar el semen
I A O: Esas tres letras vocales deberán pronunciarse durante este trance
sexual así:
I.........
A......... O.........
Cada letra requiere una exhalación completa de los pulmones, luego se
llenan completamente y se pronuncia la segunda y luego la tercera. Esto se debe
hacer mentalmente cuando la sacerdotisa no está preparada evitando así malas
interpretaciones por su parte.
Con esta clave despierta nuestro Kundalini, y al fin llegamos al
matrimonio de “Nous” y conquistamos a la bella Elena por la cual pelearon
tantos ilustres guerreros de la vieja Troya.
La bella Elena es la mente ígnea del alma que ya se desposó con su amado
eterno, con el Intimo. La bella Elena es la mente ardiente del teúrgo. Con esa
mente el teúrgo transmuta el plomo en oro real y efectivo... El teúrgo empuña
la espada y como un Rey de la Naturaleza, resucita los muertos, cura los ciegos
y los cojos y los paralíticos... desata los huracanes y heroico se pasea por
los jardines de fuego de la Naturaleza.
¿Qué lógica inductiva o deductiva sirve de base a los Neoplatónicos,
Plotino y Porfirio para combatir la teurgia fenoménica?
Todas las existencias infinitas del universo son hijas de la teurgia
fenoménica... Hay una enorme diferencia entre el espejo de la teurgia y el
espejo de la nigromancia; el espejo de Eleusis es diferente del espejo de Papus
y la escuela Amorc de California.
El espejo de la escuela de Papus es Nigromancia y magia negra. El espejo
de los misterios de Eleusis es pura y divina teurgia.
El Iniciado de Eleusis en estado mantéia (Éxtasis) pronunciaba la sílaba
sagrada y entonces aparecía en el resplandeciente espejo, el Intimo del
Iniciado, todo hecho de luz y belleza.... Muchas veces el iniciado provocaba el
estado Mantéia bebiendo el cáliz del Soma que lo transportaba al pleroma
inefable del amor.
El nigromante de la escuela de Amorc de California ruega al guardián del
umbral para que aparezca en el espejo, y una vez hecha la visión, el candidato
queda esclavo del guardián del umbral, y convertido en mago negro.
El ritual de primer grado de la escuela de Amorc de California es el
crimen más monstruoso que se ha cometido contra la humanidad. El discípulo
mirando al espejo invoca al monstruo del umbral con estas nueve preguntas que
se hace a sí mismo:
1-¿Quisieras conocer el misterio
de tu ser?
2-¿Quisieras conocer el terror del
umbral?
3-¿Escucharás la voz que contesta?
4-¿Has oído hablar de la
conciencia?
5-¿Sabes tú que la conciencia es
la voz interna y que habla cuando se le da la oportunidad de hacerlo?
6-¿Darás a la conciencia libertad
para que te hable?
7-¿Sabes que tu conciencia es tu
guardián y por lo tanto el guardián de este Sanctum?
8-¿Y sabes que este sagrado
guardián estará siempre presente en este sanctum para guiarte y protegerte?
Estas preguntas se las hace el ingenuo discípulo, y después de recitar algunos otros párrafos de magia
negra ante el espejo, dice: “Ante mis fráteres y señores y en presencia del
guardián del sanctum, proclamo que me he acercado al terror del umbral y que no
he tenido terror por mi alma, ahora soy un morador en el umbral, me he
purificado y he ordenado a mi verdadero “yo” (el Guardián del Umbral) que tenga
dominio sobre mi cuerpo físico y mi mente. Así queda el ingenuo discípulo
convertido en mago negro, esclavo del guardián del umbral y de las tinieblas.
Este ritual de magia negra adaptada hoy al siglo XX es antiquísimo.
Belcebú después de haber pasado por él, en la antigua Arcadia, comenzó su
horrible carrera de demonio. Con justa razón el reformador tibetano Tsong-Ka-pa
en 1387 echó a las llamas cuanto libro de nigromancia encontró, pero algunos
Lamas descontentos se aliaron con los Bhonsos aborígenes y hoy forman una poderosa
secta de magia negra en las comarcas de Sikkín, Bhután y Nepal, entregados a
los ritos negros más abominables.
Jámblico, el gran teúrgo dice: “La teurgia nos une mas fuertemente con
la divina naturaleza”; esta naturaleza se engendra por sí misma, actúa por
medio de sus propios poderes, es inteligente y lo mantiene todo; es el
ornamento del Universo y nos invita a la inteligente verdad, a la perfección, y
a compartir la perfección con los demás. Tan íntimamente nos une a todos los
actos creadores de los Dioses, en proporción a la capacidad de cada cual, que
luego de cumplir los sagrados ritos se consólida el alma en las acciones de
inteligencia de los Dioses hasta que se identifica con ellas y es absorbida por
la primieval y divina esencia; tal es el objeto de las sagradas iniciaciones de
los egipcios.
Jámblico invocaba y materializaba a los dioses planetarios. Primero se
es alquimista, luego mago, y por último teúrgo. Practicando magia sexual
despertamos la culebra y nos volvemos teúrgos. Todo el secreto está en aprender
a conectarse con la mujer y retirarse sin derramar el semen.
En los misterios de Eleusis el baile al desnudo, la magia sexual y la
música deliciosa eran algo inefable.
La Iglesia Gnóstica ha abierto sus puertas a la humanidad entera, y a
mí, Samael Aun Weor, me ha tocado difundir la sabiduría de la culebra entre la
humanidad doliente.
ELEUSIS
Mantéia, Mantéia, Manteia....
La música del templo me embriaga
Con este canto delicioso....
Y esta danza sagrada.
Y Danzan las exóticas sacerdotisas
Con impetuoso frenesí de fuego
Repartiendo luz y sonrisas,
En aquel rincón del cielo.
Mantéia, Mantéia, Mantéia,
Y la serpiente de fuego,
Entre los mármoles augustos,
Es la princesa de la púrpura
sagrada,
Es la virgen de los muros
vetustos.
Es Hadid, la culebra alada,
Esculpida en las viejas calzadas
de granito.
Como una Diosa terrible y adorada,
Como un genio de antiguos
monolitos,
En el cuerpo de los dioses
enroscada.
Y vi en noches festivales,
Princesas deliciosas en sus
literas,
Y la musa del silencio sonreía en
los altares
Entre los perfumes y las sedas.
Mantéia, Mantéia, Mantéia,
Gritaban las vestales
Llenas de loco frenesí divino,
Y silenciosos las miraban los
dioses inmortales
Bajo los pórticos alabastrinos.
Bésame amor, mírame que te amo...
Y un susurro de palabras
deliciosas...
Estremecían el sagrado arcano...
Entre la música y las rosas
De aquel santuario sagrado.
Bailad exóticas danzarinas de
Eleusis
Entre el tintineo de vuestras
campanillas,
Magdalenas de un vía crucis.
Sacerdotisas divinas...
(Manteía en los antiguos misterios de Eleusis
quiere decir Éxtasis).
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