LA REVOLUCION DE BEL
Por: Samael Aum Weor
CAPITULO 2: LA ARCADIA
¿Quién es ese joven de túnica grisácea, ojos negros y profundos, nariz
aguileña, alto cuerpo y pelo alborotado?
¿Quién es ese alegre joven que ríe alegremente en tertulia con amigos,
despreocupado y feliz en la orgía?
Ah¡ es Belcebú, el rey de la fiesta, el simpático amigo de las tabernas,
el alegre compañero de la orgía, el romántico galán despreocupado de la antigua
Arcadia...
He penetrado clarividentemente en la época de Saturno... aquí no veo
nada vago ni vaporoso... Besant, Leadbeater, Heindel, Esteiner, ¿dónde están
vuestros poderes? ¿Qué se hicieron vuestros conocimientos? ¿Para qué me habláis
de cosas vagas cuando todo aquí es concreto y exacto?
Estos hombres de la época de Saturno eran hombres... y hombres de
verdad, porque tenían un “Yo” y sabían que lo tenían...
Las humanidades, siempre son análogas, y estos hombres de la época de
Saturno, eran como los actuales... el ambiente semejante...Cuando se habla de
humanidad, vienen a la mente negocios, tabernas, lupanares, orgías, bellas
muchachas casquivanas, y apuestos galanes, princesas robadas y viejos
castillos, tenorios de barrio, y poetas trasnochados, el anciano que pasa, y el
niño que llora, la madre que arrulla una esperanza y el fraile que murmulla
alguna oración... en fin, toda esa gama de cualidades y defectos, variados,
diversos, que constituyen los valores humanos...La humanidad es una matriz
donde se gestan Ángeles y Diablos...de la humanidad no sale sino eso: Ángeles y
Diablos...
Cuando las mónadas divinas animan los tres reinos inferiores no hay
ningún peligro. El peligro está al llegar al estado humano: de ese estado se
sale para Ángel o para Diablo...
Belcebú fue un gran rebelde que sacudió su cabeza y su melena alborotada
sobre las copas y delicias de la Arcadia... Tuvo ansias de Sabiduría y sus alas
de águila rebelde no cabían dentro del gallinero parroquial. Su verbo tremendo
y fogoso desconcertaba a los Imbéciles y desenmascaraba a los traidores con sus
proverbios contundentes y luminosos...En su alma ardía el fuego de la
eternidad, y un grito de rebeldía sacudía sus entrañas de titán... gozaba de
toda clase de comodidades y habitaba en una casa confortable y lujosa de la
Arcadia...
Ese era su nido de águila rebelde...
La materia toda, era mental... todos los humanos usaban cuerpos
astrales... Comían, vestían, bebían y se divertían como ahora, porque el cuerpo
astral es un organismo casi tan denso como el físico y estaba análogamente
constituido como el físico... Ciertamente los hombres de la Arcadia recordaban
antiguos cataclismos y hermosas tradiciones milenarias... de épocas
pre-saturnianas... pero en el pleno apogeo del estado humano, la vida era
semejante a la actual...
Fiestecitas
retozonas...
de alegres
camaradas...
pálidas
lumbres...
y licor de
mandrágoras.
Noches de
borrasca y orgía...
noches de
carnaval...
Romances
de amor y poesía...
que vale
más no recordar...
Doncellas
de casta morena
que caen
entre los brazos...
y son como
el viento ligeras
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