Posdatas
«Apuntes virtuales
sobre el mundo real»
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> Archivos > Julio - Agosto 2002 viernes, agosto 30 La música ha muerto, ¡viva la música! Y a todo esto, uno de los argumentos de la
cruzada antipiratería es ese de que la música está en peligro. Morirá, porque
las copias (tanto las ilegales que se comercializan como las privadas)
acabarán con la creación musical. Con el negocio de las discográficas, habría
que puntualizar, porque hay estilos de música ajenos a lo comercial. Si la
gente deja de comprar discos a 18 euros, lo que efectivamente entrará en crisis
es la industria y su modelo de negocio. Ahora conocemos el coste del soporte,
y quien consume, quien mantiene esa producción acorde a gustos bastante
estandarizados, prefiere comprar más CD's a precio 'pirata', más barato. Se
echa la culpa al público del fracaso de gestión de las grandes discográficas.
Mientras, las independientes sobreviven a duras penas y soportamos una escasa
diversidad en el panorama musical. Si la música realmente amenazada, la
comercial, muriera, sé de más de uno que hasta se alegraría. viernes, agosto 23 La rabia de Oriana Junto al feroz alegato contra los
musulmanes, destaca la carga de profundidad de una crítica a los ciudadanos
de esta 'nuestra civilización', supuestamente en peligro. Ugarte dice «no
compartir el masoquismo, la culpa y la estupidez de nuestros compatriotas», y
coincide con Fallaci en que el enfrentamiento inevitable entre Occidente y el
Islam nos pilla, digamos, 'desarmados' moralmente. El no reconocer que con
los musulmanes sólo cabe una lucha abierta con no se sabe qué objetivos, es
«la mejor prueba de que mereceríamos perder». Oriana es una patriota de Occidente, me di
cuenta desde el primer momento. Y en esa posición parece que no cabe una
actitud distinta a la que adopta: la del fanatismo. Porque, efectivamente,
ese es el principal error del nuevo occidentalismo: sumirse en un integrismo
occidental agresivo e intransigente, que es la peor forma de defender los
valores que se pretenden. Y junto a la beligerancia con el enemigo exterior,
se descubre un acendrado derrotismo capaz de transmitir esa acusación
permanente contra los numerosos y variopintos enemigos interiores.
Imaginarias amenazas al desastre intelectual de un Occidente que ella ve
indefenso ante los ataques de los 'bárbaros'. No podría existir otro peligro
que se ajustara más a la escenografía épica que nos vende Fallaci que el del
islam. Y tiene la coartada de la perversidad de todas las religiones para
descargar sobre éste tan sólo una cosa: odio, bastante odio. El escrito 'ciberpunk' nos recuerda la tesis
central del panfleto: «...estamos en guerra. Con el Islam. Sí, con el Islam».
Y la debilidad de este pensamiento exaltado no debería escapar a nadie: ¿qué
guerra? ¿quiénes son los verdaderos oponentes en esta lucha? No caben guerras
de religiones a estas alturas. Sería ridículo pensar que eso que llamamos
'occidente' está enfrentado a la cultura islámica: en la II GM no se combatía
a la cultura alemana. Es cierto que la religión musulmana tiene un frente
abierto, como todas las religiones, con la Razón. Pero el racionalismo no entiende
de trincheras patrias: la lucha es individual. El peligro para los valores
democráticos está en el fascismo, como siempre, que antes fue nazismo, y
ahora se nos presenta en el islamismo, que no es la religión islámica, sino
la ideología integrista patrocinada entre otros por el poder saudí y la secta
del wahhabismo. Ahí reside el tremendo error: la guerra no
es contra el islam, sino dentro del islam. Los musulmanes tienen derecho a
quitarse de encima las interpretaciones más fanáticas de sus creencias. El
islamismo amenaza al islam, de la misma manera que en otras épocas la
religión era usada como pretexto para las mayores atrocidades, aquí mismo, en
nuestro querido Occidente. Oriana Fallaci da pábulo a la confusión: mezcla el
fundamentalismo con el islam, y cuenta sus vivencias poniendo a los dos en el
mismo saco. Como he leído por ahí, lo suyo no es rabia y orgullo, sino odio y
soberbia. viernes, agosto 9 Al alba, con tiempo duro de Levante... Y es que desde el principio se podía
aventurar que medidas de protesta como la organizada en este campus no tienen
ya futuro. Es inviable una regularización colectiva cuando el Gobierno está
obligado a cumplir la ley y no parece estar dispuesto a realizar discriminatorias
excepciones para resolver situaciones como la que se presentó en vísperas de
la Cumbre de Sevilla. Si en algo hay consenso en la UE es en mantener la
legalidad como requisito de una inmigración que llega a esta sociedad
demandada por su mercado de trabajo e impulsada por el irrefrenable deseo de
mejorar las condiciones de vida. La protesta contra las políticas
inmigratorias restrictivas no pueden seguir alentando montajes de este tipo
en los que los inmigrantes no obtienen beneficio alguno y la sociedad se
queda, entre la indiferencia lindante con el rechazo y una lógica solidaridad
con los encerrados, con una imagen de la inmigración que no aporta nada y
puede ser incluso contraproducente. Había un oportunismo inicial que podía
presentar el encierro como símbolo de oposición a la política del Gobierno.
Algunos, con el devenir de los hechos, siguen creyendo su conspirativa
hipótesis de que la Junta de Andalucía, el PSOE y la Universidad lo
organizaron todo: indigencia explicativa que no llega a captar la fuerza de
la desesperación en quienes trabajan con la invisibilidad del 'sin papeles' a
cuestas. La economía sumergida, que absorbe ávida toda esa mano de obra
barata: un núcleo principal del problema que algún día tendrá que ser
abordado en serio, por cierto. La Rectora Valpuesta
ha actuado, soportando duros ataques, con cierta coherencia. Se ha intentado
propiciar una resolución del conflicto aportando ayuda jurídica a los
inmigrantes. La mayor parte de ellos ha iniciado trámites para obtener
documentación de manera individualizada y la mediación ha permitido que en
estos dos meses el encierro fuera menguando paulatinamente. Pero la irresoluble situación de un último
grupo ha desencadenado que estas últimas semanas fuera ya insostenible una
reivindicación sin objetivos factibles y manipulada por intereses ajenos al
futuro de los inmigrantes. El Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, ha
venido dejando claro tras finalizar su tarea de
mediador que algunos 'líderes' del grupo presionaban a los demás para
mantener el encierro incomprensiblemente. La coacción ha impedido incluso la
atención médica que algunos de ellos precisaban. Es evidente que la libertad
individual de muchos de estos inmigrantes ha estado sometida a la
utilización del encierro como arma de 'lucha' por parte de algunos. La
manipulación nos lleva al engaño de quienes desde la 'organización'
prometieron a todos los que se unieran a esta medida de fuerza que les conseguirían
papeles. Queda en entredicho lo realizado por esa
extraña 'red de apoyo', compuesta por organizaciones que por sí mismas
desmerecen ser comparadas con otras ONG's cuyo trabajo en el campo de la
inmigración es tan meritorio. Aunque seguramente no asumirán su
responsabilidad como pretendidos 'defensores' de los derechos de los
inmigrantes. Sólo han conseguido 'jugar a ser revolucionarios', como ha dicho
el consejero de Gobernación de la Junta. Mantener una ficticia batalla como
luchadores por los Derechos Humanos, olvidándose precisamente de esos
derechos e intereses de los inmigrantes que dicen representar y que han sido
utilizados para la autocomplacencia de unos pocos militantes seudosolidarios.
No habría que olvidar estas palabras de Chamizo, que tan encomiable labor ha
desarrollado en esta ocasión con el sensato respaldo político del gobierno
autonómico, como conclusión: «Lo peor de este encierro es que nos hemos
enfrascado en muchas batallas y nos hemos olvidado de lo básico, y es que
vienen aquí huyendo de la miseria». viernes, agosto 2 Un año No sabría decir qué género dentro de los
blogs tiene más visos de éxito en el futuro. Los personales tienen toda la
pinta de lograr hacerse un hueco entre los hábitos de navegación de una
mayoría: un blog bien escrito, que refleje la personalidad de su autor y
cuente cosas interesantes merece la pena que esté entre las visitas
frecuentes. Pero entre tantos que proliferan, solo los de personajes a los
que terminas conociendo un poco tienen el poder de mantenerte como público
fiel. En los de opinión, la clave está en interesar por algún motivo: vas
definiendo una línea ideología clara (habrá quien te lea por afinidad en las
opiniones; otros por todo lo contrario), o bien mantienes una constante
atención por tratar ciertos temas en los que la opinión que cada uno se forma
tiene un peso muy importante. Hay blogs temáticos que, en función de cómo
lleven a la práctica el seguimiento de la actualidad relacionada con ese
tema, se pueden convertir en verdaderos referentes dentro de ese sector del
público. Como pasa también con los de opinión, demostrar un mínimo
conocimiento sobre lo que se habla debe ser fundamental. Sobre todo porque
más que muchas visitas, lo que se pretende es tener a un grupo de lectores
habituales que no se cansen de leer siempre lo mismo. Creo que, aunque con
trabajo, se está consiguiendo que muchos internautas tengan a blogs entre sus
visitas habituales. Y ese camino es imparable, por mucho que ahora otros
formatos (prensa online, e-zines) gocen de más credibilidad o confianza por
parte de ese mismo público objetivo que buscan los blogs. Una de las claves para el futuro está en no
caer en la trivialidad. Una bitácora es normalmente una apuesta individual
por crear un punto de comunicación con el resto de la gente, y dista de
asemejarse a la consolidación de la cabecera de una publicación. Pero al
igual que en los medios de masas se detecta una mayor o menor atención por la
calidad de lo que se ofrece según el medio de que se trate, en las bitácoras
sería triste que, en general, nosotros, los que hasta ahora estábamos al otro
lado, sigamos la tendencia de despreocuparnos por cuáles son las cosas a las
que les damos importancia. Se corre el riesgo de confirmar eso de: 'entretenimiento
basura' implica que detrás hay un 'público basura'. Internet es
interactividad, y lo que circule es reflejo de los intereses de sus usuarios.
También en los blogs. Posdata: Escribir un 'post scriptum' a una
carta tiene un cierto sentido de soltar algo que no te atrevías a decir en el
escrito formal. Por eso en la Red todo el mundo debería tener la necesidad de
escribir 'posdatas' a lo que los medios de comunicación dicen en nombre de la
'opinión pública'. Es bueno que se oigan otras voces, como decía hace un año,
y que poder opinar con libertad sea siempre algo sagrado, intocable, en
internet. Lo importante es comunicar: decía también que hay que conseguir que
las voces se oigan entre tanto 'ruido'. Sé que hay gente ahí detrás, me
llegan acuses de recibo, aunque
no he puesto ni contador a esta página. Me da igual saber el número de
visitas, yo voy a seguir aquí... espero que también ustedes. viernes, julio 12 Mass media Mientras la información online adquiere
relevancia, los diarios en papel apuestan por el análisis más reflexivo de la
actualidad. A grandes trazos se puede afirmar que el tono 'light' del debate
político en las tertulias radiofónicas y la ausencia, salvo excepciones, del
debate de actualidad en TV llevan a los periódicos a asegurarse el interés de
los menguantes lectores en papel con artículos de enjundia sobre el mundo
político. La TV casi parece un medio perdido para la causa: las cadenas se
centran en el formato 'telediario' -manipulados en las públicas, de diversa
credibilidad en las privadas- y el resto de la programación está copada por
contenidos alérgicos a un nivel mínimo de inteligencia. Alvite, pesimista
irrecuperable, habla del abrevadero
en que se han convertido los shows nocturnos. Ya que no son lugares propicios
para hablar de política internacional, al menos habría que preguntarse:
¿entretienen? Es compatible leer un diario por la mañana,
informarse sobre los temas candentes a través de internet por la tarde y ver
«Crónicas Marcianas» por la noche. Aunque hay espectadores de esto último a
los que lo único que les interesa a lo largo del día es contemplar el
patetismo de uno de los hermanos Matamoros berreando en la pantalla. El abrevadero,
que decía Alvite: ya el hombre no proviene del mono, «Crónicas Marcianas
parece haber demostrado que el hombre procede del cerdo». Se puede convertir
en imprescindible que los principales diarios apuesten por artículos de
calidad en sus secciones de opinión conforme la información superficial y el
entretenimiento insustancial invaden el resto del panorama mediático. En este
punto, un buen ejemplo serían los artículos
del sociólogo Manuel Castells publicados en El País en los últimos años. En
conjunto son un lúcido e inteligente análisis del fenómeno de la
globalización. > Artículos de
Manuel Castells en El País sábado, julio 6 La muerte del espíritu Cuando las actitudes y el pensamiento más
están invadidos por el materialismo, se hace imprescindible denunciar la
desaparición de “esa inquietud gracias a la cual los hombres son y no sólo
están en el mundo”. El hondo calado de este Manifiesto, publicado hace unas
semanas en El Cultural, tiene
como propósito no sólo agitar la autocomplacencia de más de uno, sino también
romper con esa sensación de que la “muerte del espíritu” no importa a nadie.
Los pensadores, los sabios de este mundo, están mudos y demuestran una
pérdida de capacidad crítica justo en este momento en el que el sentido ético
de la vida humana está más amenazado. Dice Ruiz Portella que esta iniciativa puede
servir de cauce al profundo malestar compartido por muchos ante el
“desvanecimiento de la belleza” y esta “muerte del espíritu”. Sería bueno que
así fuese: el conformismo generalizado y la indiferencia de una mayoría que
únicamente busca la felicidad en la vida material, deben impulsar la
inquietud de al menos una inmensa minoría. Quizá no sirva para nada, pero
alzar la voz para denunciar que nuestro mundo es prosaico y materialista
nunca está de más. Tarde o temprano, algo se conseguirá cambiar en la
aparentemente inquebrantable línea de pensamiento dominante. |