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Condones: la mejor opción contra el sida y las ETS

Es importante protegerse a sí mismo y a los demás contra las ETS, porque muchas de estas enfermedades tienen severas complicaciones. Asimismo, protegerse a sí mismo y a los demás contra el virus de VIH es importante porque este virus causa una enfermedad mortal que no tiene cura.

Por Areasalud

La mayoría de las organizaciones de prevención del VIH-sida y enfermedades de transmisión sexual (ETS) señalan que las tres vías clásicas para evitar contagio son la abstinencia sexual, mantener una pareja única y estable o usar preservativos o condones.

Como para muchas personas las dos primeras alternativas son difíciles de mantener, la opción más adecuada es el uso adecuado del condón, un adminículo de distintas formas y materiales, y que reduce enormemente las posibilidades de contagio.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Atlanta, destacan a los condones como método adecuado para la prevención.

El uso correcto y constante de los condones de látex durante el acto sexual (bien sea por vía vaginal, anal u oral) puede reducir significativamente el riesgo que corre cualquier persona de contraer o transmitir la mayoría de las ETS, incluyendo la infección con VIH, la gonorrea, la clamidia, las tricomonas, la infección por virus de papiloma humano (VPH) y la hepatitis B.

Es importante protegerse a sí mismo y a los demás contra las ETS, porque muchas de estas enfermedades tienen severas complicaciones. Asimismo, protegerse a sí mismo y a los demás contra el virus de VIH es importante porque este virus causa una enfermedad mortal que no tiene cura.

Los estudios de laboratorio muestran que los condones de látex constituyen barreras efectivas ante el VIH y otras ETS. Además, varios estudios han proporcionado evidencia innegable de que los condones de látex son altamente efectivos para protegerse de la infección con VIH cuando se usan en cada relación sexual. Dicha protección se observó con gran claridad en los estudios realizados con parejas en que uno de los miembros se encuentra infectado con VIH y el otro no, es decir, "parejas discordantes".

Un estudio de dos años con parejas discordantes en Europa mostró que, de 124 parejas que reportaron haber utilizado condones constantemente, ninguno de los miembros no infectados contrajo el virus. Por el contrario, entre otras 121 parejas que usaron condones de manera esporádica, 12 (10%) de los miembros no infectados contrajeron el virus.

En otro estudio, entre un grupo de 134 parejas que no utilizaron condones o no los usaron de manera constante, 16 miembros (12%) se infectaron. Esta cifra contrasta notoriamente con los 3 casos de infección (2%) que se registraron entre las 171 parejas del mismo estudio que reportaron haber utilizado condones constantemente durante el período de dos años. Igualmente, en un estudio realizado recientemente entre parejas discordantes en Haití, 1 de 42 pacientes no infectados (2%) contrajo el virus a pesar del uso constante de condones y 19 de 135 personas que utilizaron condones de manera esporádica (14%) contrajeron el virus.

Los condones están clasificados como artículos médicos y su fabricación y venta están controladas por la Dirección de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). Todos los condones de látex manufacturados en Estados Unidos son sometidos a pruebas antes de ser empacados para verificar que no estén defectuosos. Durante el proceso de fabricación, los condones reciben un baño doble de látex y son probados electrónicamente para garantizar que no tengan orificios.

Varios estudios indican con claridad que el índice de ruptura de condones en este país es inferior a 2%. Probablemente, la mayoría de los casos de ruptura y deslizamientos se deben a uso incorrecto, más que a baja calidad de los condones. El uso de lubricantes que contienen aceites puede debilitar el látex, lo cual hace que el condón se rompa.

Además, los condones también pueden debilitarse con el tiempo y por la exposición al calor o a la luz del sol; o pueden romperse por contacto con los dientes o las uñas. Los estudios también señalan que los condones se deslizan hasta salirse del pene aproximadamente entre 1% y 5% de las relaciones por vía vaginal y se deslizan parcialmente (no hasta salirse) entre 3% y 13% de los casos.

Algunas personas han expresado preocupación ante los estudios que indican mayores índices de fallas entre las parejas que utilizan condones para la prevención del embarazo. Los análisis de esos estudios indican que la amplia variación de los índices de eficiencia obedece al uso correcto o incorrecto de los condones.

De hecho, los condones de látex son altamente efectivos para la prevención del embarazo, pero sólo cuando se utilizan de manera correcta. Las investigaciones indican que sólo entre 30 y 60% de los hombres que dicen usar condones como método anticonceptivo realmente los usan en todos los actos sexuales. Además, incluso ciertos hombres que utilizan condones en cada relación sexual muchas veces no los usan correctamente, desde el comienzo hasta el final del acto sexual. El uso incorrecto de los condones aumenta las probabilidades de que se derrame semen por la base del condón o de que éste se rompa.

Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)

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