Profecía sobre los amonitas
49
1 Acerca de los hijos de Amón. Así ha dicho Jehová:
¿No tiene hijos Israel? ¿No tiene heredero? ¿Por qué Milcom ha
desposeído a Gad, y su pueblo se ha establecido en sus ciudades?
2 Por tanto, vienen días, ha dicho Jehová, en que haré oír
clamor de guerra en Rabá de los hijos de Amón; y será
convertida en montón de ruinas, y sus ciudades serán puestas a
fuego, e Israel tomará por heredad a los que los tomaron a
ellos, ha dicho Jehová.
3 Lamenta, oh Hesbón, porque destruida es Hai; clamad, hijas
de Rabá, vestíos de cilicio, endechad, y rodead los vallados,
porque Milcom fue llevado en cautiverio, sus sacerdotes y sus
príncipes juntamente.
4 ¿Por qué te glorías de los valles? Tu valle se deshizo,
oh hija contumaz, la que confía en sus tesoros, la que dice:
¿Quién vendrá contra mí?
5 He aquí yo traigo sobre ti espanto, dice el Señor, Jehová
de los ejércitos, de todos tus alrededores; y seréis lanzados
cada uno derecho hacia adelante, y no habrá quien recoja a los
fugitivos.
6 Y después de esto haré volver a los cautivos de los hijos
de Amón, dice Jehová.
Profecía sobre Edom
7 Acerca de Edom. Así ha dicho Jehová de los ejércitos:
¿No hay más sabiduría en Temán? ¿Se ha acabado el consejo en
los sabios? ¿Se corrompió su sabiduría?
8 Huid, volveos atrás, habitad en lugares profundos, oh
moradores de Dedán; porque el quebrantamiento de Esaú traeré
sobre él en el tiempo en que lo castigue.
9 Si vendimiadores hubieran venido contra ti, ¿no habrían
dejado rebuscos? Si ladrones de noche, ¿no habrían tomado lo
que les bastase?
10 Mas yo desnudaré a Esaú, descubriré sus escondrijos, y
no podrá esconderse; será destruida su descendencia, sus
hermanos y sus vecinos, y dejará de ser.
11 Deja tus huérfanos, yo los criaré; y en mí confiarán
tus viudas.
12 Porque así ha dicho Jehová: He aquí que los que no
estaban condenados a beber el cáliz, beberán ciertamente; ¿y
serás tú absuelto del todo? No serás absuelto, sino que
ciertamente beberás.
13 Porque por mí he jurado, dice Jehová, que asolamiento,
oprobio, soledad y maldición será Bosra, y todas sus ciudades
serán desolaciones perpetuas.
14 La noticia oí, que de Jehová había sido enviado
mensajero a las naciones, diciendo: Juntaos y venid contra ella,
y subid a la batalla.
15 He aquí que te haré pequeño entre las naciones,
menospreciado entre los hombres.
16 Tu arrogancia te engañó, y la soberbia de tu corazón.
Tú que habitas en cavernas de peñas, que tienes la altura del
monte, aunque alces como águila tu nido, de allí te haré
descender, dice Jehová.
17 Y se convertirá Edom en desolación; todo aquel que
pasare por ella se asombrará, y se burlará de todas sus
calamidades.
18 Como sucedió en la destrucción de Sodoma y de Gomorra y
de sus ciudades vecinas, dice Jehová, así no morará allí
nadie, ni la habitará hijo de hombre.
19 He aquí que como león subirá de la espesura del Jordán
contra la bella y robusta; porque muy pronto le haré huir de
ella, y al que fuere escogido la encargaré; porque ¿quién es
semejante a mí, y quién me emplazará? ¿Quién será aquel
pastor que me podrá resistir?
20 Por tanto, oíd el consejo que Jehová ha acordado sobre
Edom, y sus pensamientos que ha resuelto sobre los moradores de
Temán. Ciertamente a los más pequeños de su rebaño los
arrastrarán, y destruirán sus moradas con ellos.
21 Del estruendo de la caída de ellos la tierra temblará, y
el grito de su voz se oirá en el Mar Rojo.
22 He aquí que como águila subirá y volará, y extenderá
sus alas contra Bosra; y el corazón de los valientes de Edom
será en aquel día como el corazón de mujer en angustias.
Profecía sobre Damasco
23 Acerca de Damasco. Se confundieron Hamat y Arfad,
porque oyeron malas nuevas; se derritieron en aguas de desmayo, no
pueden sosegarse.
24 Se desmayó Damasco, se volvió para huir, y le tomó
temblor y angustia, y dolores le tomaron, como de mujer que está
de parto.
25 ¡Cómo dejaron a la ciudad tan alabada, la ciudad de mi
gozo!
26 Por tanto, sus jóvenes caerán en sus plazas, y todos los
hombres de guerra morirán en aquel día, ha dicho Jehová de los
ejércitos.
27 Y haré encender fuego en el muro de Damasco, y consumirá
las casas de Ben-adad.
Profecía sobre Cedar y Hazor
28 Acerca de Cedar y de los reinos de Hazor, los cuales asoló
Nabucodonosor rey de Babilonia. Así ha dicho Jehová: Levantaos,
subid contra Cedar, y destruid a los hijos del oriente.
29 Sus tiendas y sus ganados tomarán; sus cortinas y todos
sus utensilios y sus camellos tomarán para sí, y clamarán
contra ellos: Miedo alrededor.
30 Huid, idos muy lejos, habitad en lugares profundos, oh
moradores de Hazor, dice Jehová; porque tomó consejo contra
vosotros Nabucodonosor rey de Babilonia, y contra vosotros ha
formado un designio.
31 Levantaos, subid contra una nación pacífica que vive
confiadamente, dice Jehová, que ni tiene puertas ni cerrojos,
que vive solitaria.
32 Serán sus camellos por botín, y la multitud de sus
ganados por despojo; y los esparciré por todos los vientos,
arrojados hasta el último rincón; y de todos lados les traeré
su ruina, dice Jehová.
33 Hazor será morada de chacales, soledad para siempre;
ninguno morará allí, ni la habitará hijo de hombre.
Profecía sobre Elam
34 Palabra de Jehová que vino al profeta Jeremías acerca de
Elam, en el principio del reinado de Sedequías rey de Judá,
diciendo:
35 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que yo
quiebro el arco de Elam, parte principal de su fortaleza.
36 Traeré sobre Elam los cuatro vientos de los cuatro puntos
del cielo, y los aventaré a todos estos vientos; y no habrá
nación a donde no vayan fugitivos de Elam.
37 Y haré que Elam se intimide delante de sus enemigos, y
delante de los que buscan su vida; y traeré sobre ellos mal, y
el ardor de mi ira, dice Jehová; y enviaré en pos de ellos
espada hasta que los acabe.
38 Y pondré mi trono en Elam, y destruiré a su rey y a su
príncipe, dice Jehová.
39 Pero acontecerá en los últimos días, que haré volver
a los cautivos de Elam, dice Jehová.
Profecía sobre Babilonia
50
1 Palabra que habló Jehová contra Babilonia, contra la
tierra de los caldeos, por medio del profeta Jeremías.
2 Anunciad en las naciones, y haced saber; levantad también
bandera, publicad, y no encubráis; decid: Tomada es Babilonia,
Bel es confundido, deshecho es Merodac; destruidas son sus
esculturas, quebrados son sus ídolos.
3 Porque subió contra ella una nación del norte, la cual
pondrá su tierra en asolamiento, y no habrá ni hombre ni
animal que en ella more; huyeron, y se fueron.
4 En aquellos días y en aquel tiempo, dice Jehová, vendrán
los hijos de Israel, ellos y los hijos de Judá juntamente; e
irán andando y llorando, y buscarán a Jehová su Dios.
5 Preguntarán por el camino de Sion, hacia donde volverán
sus rostros, diciendo: Venid, y juntémonos a Jehová con pacto
eterno que jamás se ponga en olvido.
6 Ovejas perdidas fueron mi pueblo; sus pastores las hicieron
errar, por los montes las descarriaron; anduvieron de monte en
collado, y se olvidaron de sus rediles.
7 Todos los que los hallaban, los devoraban; y decían sus
enemigos: No pecaremos, porque ellos pecaron contra Jehová
morada de justicia, contra Jehová esperanza de sus padres.
8 Huid de en medio de Babilonia, y salid de la tierra de
los caldeos, y sed como los machos cabríos que van delante del
rebaño.
9 Porque yo levanto y hago subir contra Babilonia reunión de
grandes pueblos de la tierra del norte; desde allí se
prepararán contra ella, y será tomada; sus flechas son como de
valiente diestro, que no volverá vacío.
10 Y Caldea será para botín; todos los que la saquearen se
saciarán, dice Jehová.
11 Porque os alegrasteis, porque os gozasteis destruyendo mi
heredad, porque os llenasteis como novilla sobre la hierba, y
relinchasteis como caballos.
12 Vuestra madre se avergonzó mucho, se afrentó la que os
dio a luz; he aquí será la última de las naciones; desierto,
sequedal y páramo.
13 Por la ira de Jehová no será habitada, sino será asolada
toda ella; todo hombre que pasare por Babilonia se asombrará, y
se burlará de sus calamidades.
14 Poneos en orden contra Babilonia alrededor, todos los que
entesáis arco; tirad contra ella, no escatiméis las saetas,
porque pecó contra Jehová.
15 Gritad contra ella en derredor; se rindió; han caído sus
cimientos, derribados son sus muros, porque es venganza de
Jehová. Tomad venganza de ella; haced con ella como ella hizo.
16 Destruid en Babilonia al que siembra, y al que mete hoz en
tiempo de la siega; delante de la espada destructora cada uno
volverá el rostro hacia su pueblo, cada uno huirá hacia su
tierra.
17 Rebaño descarriado es Israel; leones lo dispersaron; el
rey de Asiria lo devoró primero, Nabucodonosor rey de Babilonia
lo deshuesó después.
18 Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de
Israel: Yo castigo al rey de Babilonia y a su tierra, como
castigué al rey de Asiria.
19 Y volveré a traer a Israel a su morada, y pacerá en el
Carmelo y en Basán; y en el monte de Efraín y en Galaad se
saciará su alma.
20 En aquellos días y en aquel tiempo, dice Jehová, la
maldad de Israel será buscada, y no aparecerá; y los pecados de
Judá, y no se hallarán; porque perdonaré a los que yo hubiere
dejado.
21 Sube contra la tierra de Merataim, contra ella y
contra los moradores de Pecod; destruye y mata en pos de
ellos, dice Jehová, y haz conforme a todo lo que yo te he
mandado.
22 Estruendo de guerra en la tierra, y quebrantamiento grande.
23 ¡Cómo fue cortado y quebrado el martillo de toda la
tierra! ¡cómo se convirtió Babilonia en desolación entre las
naciones!
24 Te puse lazos, y fuiste tomada, oh Babilonia, y tú no lo
supiste; fuiste hallada, y aun presa, porque provocaste a
Jehová.
25 Abrió Jehová su tesoro, y sacó los instrumentos de su
furor; porque esta es obra de Jehová, Dios de los ejércitos,
en la tierra de los caldeos.
26 Venid contra ella desde el extremo de la tierra; abrid sus
almacenes, convertidla en montón de ruinas, y destruidla; que no
le quede nada.
27 Matad a todos sus novillos; que vayan al matadero. ¡Ay de
ellos! pues ha venido su día, el tiempo de su castigo.
28 Voz de los que huyen y escapan de la tierra de Babilonia,
para dar en Sion las nuevas de la retribución de Jehová nuestro
Dios, de la venganza de su templo.
29 Haced juntar contra Babilonia flecheros, a todos los que
entesan arco; acampad contra ella alrededor; no escape de ella
ninguno; pagadle según su obra; conforme a todo lo que ella
hizo, haced con ella; porque contra Jehová se ensoberbeció,
contra el Santo de Israel.
30 Por tanto, sus jóvenes caerán en sus plazas, y todos sus
hombres de guerra serán destruidos en aquel día, dice Jehová.
31 He aquí yo estoy contra ti, oh soberbio, dice el Señor,
Jehová de los ejércitos; porque tu día ha venido, el tiempo en
que te castigaré.
32 Y el soberbio tropezará y caerá, y no tendrá quien lo
levante; y encenderé fuego en sus ciudades, y quemaré todos sus
alrededores.
33 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Oprimidos fueron
los hijos de Israel y los hijos de Judá juntamente; y todos los
que los tomaron cautivos los retuvieron; no los quisieron soltar.
34 El redentor de ellos es el Fuerte; Jehová de los
ejércitos es su nombre; de cierto abogará la causa de ellos
para hacer reposar la tierra, y turbar a los moradores de
Babilonia.
35 Espada contra los caldeos, dice Jehová, y contra los
moradores de Babilonia, contra sus príncipes y contra sus
sabios.
36 Espada contra los adivinos, y se entontecerán; espada
contra sus valientes, y serán quebrantados.
37 Espada contra sus caballos, contra sus carros, y contra
todo el pueblo que está en medio de ella, y serán como mujeres;
espada contra sus tesoros, y serán saqueados.
38 Sequedad sobre sus aguas, y se secarán; porque es tierra
de ídolos, y se entontecen con imágenes.
39 Por tanto, allí morarán fieras del desierto y
chacales, morarán también en ella polluelos de avestruz; nunca más será
poblada ni se habitará por generaciones y generaciones.
40 Como en la destrucción que Dios hizo de Sodoma y de
Gomorra y de sus ciudades vecinas, dice Jehová, así no
morará allí hombre, ni hijo de hombre la habitará.
41 He aquí viene un pueblo del norte, y una nación grande y
muchos reyes se levantarán de los extremos de la tierra.
42 Arco y lanza manejarán; serán crueles, y no tendrán
compasión; su voz rugirá como el mar, y montarán sobre
caballos; se prepararán contra ti como hombres a la pelea, oh
hija de Babilonia.
43 Oyó la noticia el rey de Babilonia, y sus manos se
debilitaron; angustia le tomó, dolor como de mujer de parto.
44 He aquí que como león subirá de la espesura del Jordán
a la morada fortificada; porque muy pronto le haré huir de ella,
y al que yo escoja la encargaré; porque ¿quién es semejante a
mí? ¿y quién me emplazará? ¿o quién será aquel pastor que
podrá resistirme?
45 Por tanto, oíd la determinación que Jehová ha acordado
contra Babilonia, y los pensamientos que ha formado contra la
tierra de los caldeos: Ciertamente a los más pequeños de su
rebaño los arrastrarán, y destruirán sus moradas con ellos.
46 Al grito de la toma de Babilonia la tierra tembló, y el
clamor se oyó entre las naciones.
Juicios de Jehová contra Babilonia
51
1 Así ha dicho Jehová: He aquí que yo levanto un viento
destruidor contra Babilonia, y contra sus moradores que se
levantan contra mí.
2 Y enviaré a Babilonia aventadores que la avienten, y
vaciarán su tierra; porque se pondrán contra ella de todas
partes en el día del mal.
3 Diré al flechero que entesa su arco, y al que se
enorgullece de su coraza: No perdonéis a sus jóvenes, destruid
todo su ejército.
4 Y caerán muertos en la tierra de los caldeos, y alanceados
en sus calles.
5 Porque Israel y Judá no han enviudado de su Dios, Jehová
de los ejércitos, aunque su tierra fue llena de pecado contra el
Santo de Israel.
6 Huid de en medio de Babilonia, y librad cada uno su vida,
para que no perezcáis a causa de su maldad; porque el tiempo es
de venganza de Jehová; le dará su pago.
7 Copa de oro fue Babilonia en la mano de Jehová, que
embriagó a toda la tierra; de su vino bebieron los pueblos;
se aturdieron, por tanto, las naciones.
8 En un momento cayó Babilonia, y se despedazó; gemid sobre
ella; tomad bálsamo para su dolor, quizá sane.
9 Curamos a Babilonia, y no ha sanado; dejadla, y vámonos
cada uno a su tierra; porque ha llegado hasta el cielo su
juicio, y se ha alzado hasta las nubes.
10 Jehová sacó a luz nuestras justicias; venid, y contemos
en Sion la obra de Jehová nuestro Dios.
11 Limpiad las saetas, embrazad los escudos; ha despertado
Jehová el espíritu de los reyes de Media; porque contra
Babilonia es su pensamiento para destruirla; porque venganza es
de Jehová, y venganza de su templo.
12 Levantad bandera sobre los muros de Babilonia, reforzad la
guardia, poned centinelas, disponed celadas; porque deliberó
Jehová, y aun pondrá en efecto lo que ha dicho contra los
moradores de Babilonia.
13 Tú, la que moras entre muchas aguas, rica en tesoros,
ha venido tu fin, la medida de tu codicia.
14 Jehová de los ejércitos juró por sí mismo, diciendo: Yo
te llenaré de hombres como de langostas, y levantarán contra ti
gritería.
15 El es el que hizo la tierra con su poder, el que afirmó el
mundo con su sabiduría, y extendió los cielos con su
inteligencia.
16 A su voz se producen tumultos de aguas en los cielos, y
hace subir las nubes de lo último de la tierra; él hace
relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus depósitos.
17 Todo hombre se ha infatuado, y no tiene ciencia; se
avergüenza todo artífice de su escultura, porque mentira es su
ídolo, no tiene espíritu.
18 Vanidad son, obra digna de burla; en el tiempo del castigo
perecerán.
19 No es como ellos la porción de Jacob; porque él es el
Formador de todo, e Israel es el cetro de su herencia; Jehová de
los ejércitos es su nombre.
20 Martillo me sois, y armas de guerra; y por medio de ti
quebrantaré naciones, y por medio de ti destruiré reinos.
21 Por tu medio quebrantaré caballos y a sus jinetes, y por
medio de ti quebrantaré carros y a los que en ellos suben.
22 Asimismo por tu medio quebrantaré hombres y mujeres, y por
medio de ti quebrantaré viejos y jóvenes, y por tu medio
quebrantaré jóvenes y vírgenes.
23 También quebrantaré por medio de ti al pastor y a su
rebaño; quebrantaré por tu medio a labradores y a sus yuntas; a
jefes y a príncipes quebrantaré por medio de ti.
24 Y pagaré a Babilonia y a todos los moradores de Caldea,
todo el mal que ellos hicieron en Sion delante de vuestros ojos,
dice Jehová.
25 He aquí yo estoy contra ti, oh monte destruidor, dice
Jehová, que destruiste toda la tierra; y extenderé mi mano
contra ti, y te haré rodar de las peñas, y te reduciré a monte
quemado.
26 Y nadie tomará de ti piedra para esquina, ni piedra para
cimiento; porque perpetuo asolamiento serás, ha dicho Jehová.
27 Alzad bandera en la tierra, tocad trompeta en las naciones,
preparad pueblos contra ella; juntad contra ella los reinos de
Ararat, de Mini y de Askenaz; señalad contra ella capitán,
haced subir caballos como langostas erizadas.
28 Preparad contra ella naciones; los reyes de Media, sus
capitanes y todos sus príncipes, y todo territorio de su
dominio.
29 Temblará la tierra, y se afligirá; porque es confirmado
contra Babilonia todo el pensamiento de Jehová, para poner la
tierra de Babilonia en soledad, para que no haya morador en ella.
30 Los valientes de Babilonia dejaron de pelear, se
encerraron en sus fortalezas; les faltaron las fuerzas, se
volvieron como mujeres; incendiadas están sus casas, rotos sus
cerrojos.
31 Correo se encontrará con correo, mensajero se encontrará
con mensajero, para anunciar al rey de Babilonia que su ciudad es
tomada por todas partes.
32 Los vados fueron tomados, y los baluartes quemados a fuego,
y se consternaron los hombres de guerra.
33 Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de
Israel: La hija de Babilonia es como una era cuando está de
trillar; de aquí a poco le vendrá el tiempo de la siega.
34 Me devoró, me desmenuzó Nabucodonosor rey de Babilonia, y
me dejó como vaso vacío; me tragó como dragón, llenó su
vientre de mis delicadezas, y me echó fuera.
35 Sobre Babilonia caiga la violencia hecha a mí y a mi
carne, dirá la moradora de Sion; y mi sangre caiga sobre los
moradores de Caldea, dirá Jerusalén.
36 Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo juzgo tu
causa y haré tu venganza; y secaré su mar, y haré que su
corriente quede seca.
37 Y será Babilonia montones de ruinas, morada de chacales,
espanto y burla, sin morador.
38 Todos a una rugirán como leones; como cachorros de leones
gruñirán.
39 En medio de su calor les pondré banquetes, y haré que se
embriaguen, para que se alegren, y duerman eterno sueño y no
despierten, dice Jehová.
40 Los haré traer como corderos al matadero, como carneros y
machos cabríos.
41 ¡Cómo fue apresada Babilonia, y fue tomada la que era
alabada por toda la tierra! ¡Cómo vino a ser Babilonia objeto
de espanto entre las naciones!
42 Subió el mar sobre Babilonia; de la multitud de sus olas
fue cubierta.
43 Sus ciudades fueron asoladas, la tierra seca y desierta,
tierra en que no morará nadie, ni pasará por ella hijo de
hombre.
44 Y juzgaré a Bel en Babilonia, y sacaré de su boca lo que
se ha tragado; y no vendrán más naciones a él, y el muro de
Babilonia caerá.
45 Salid de en medio de ella, pueblo mío, y salvad cada uno
su vida del ardor de la ira de Jehová.
46 Y no desmaye vuestro corazón, ni temáis a causa del rumor
que se oirá por la tierra; en un año vendrá el rumor, y
después en otro año rumor, y habrá violencia en la tierra,
dominador contra dominador.
47 Por tanto, he aquí vienen días en que yo destruiré los
ídolos de Babilonia, y toda su tierra será avergonzada, y todos
sus muertos caerán en medio de ella.
48 Los cielos y la tierra y todo lo que está en ellos
cantarán de gozo sobre Babilonia; porque del norte vendrán
contra ella destruidores, dice Jehová.
49 Por los muertos de Israel caerá Babilonia, como por
Babilonia cayeron los muertos de toda la tierra.
50 Los que escapasteis de la espada, andad, no os detengáis;
acordaos por muchos días de Jehová, y acordaos de Jerusalén.
51 Estamos avergonzados, porque oímos la afrenta; la
confusión cubrió nuestros rostros, porque vinieron extranjeros
contra los santuarios de la casa de Jehová.
52 Por tanto, vienen días, dice Jehová, en que yo destruiré
sus ídolos, y en toda su tierra gemirán los heridos.
53 Aunque suba Babilonia hasta el cielo, y se fortifique en
las alturas, de mí vendrán a ella destruidores, dice
Jehová.
54 ¡Oyese el clamor de Babilonia, y el gran quebrantamiento
de la tierra de los caldeos!
55 Porque Jehová destruirá a Babilonia, y quitará de ella
la mucha jactancia; y bramarán sus olas, y como sonido de muchas
aguas será la voz de ellos.
56 Porque vino destruidor contra ella, contra Babilonia, y sus
valientes fueron apresados; el arco de ellos fue quebrado; porque
Jehová, Dios de retribuciones, dará la paga.
57 Y embriagaré a sus príncipes y a sus sabios, a sus
capitanes, a sus nobles y a sus fuertes; y dormirán sueño eterno y no
despertarán, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos.
58 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El muro ancho de
Babilonia será derribado enteramente, y sus altas puertas serán
quemadas a fuego; en vano trabajaron los pueblos, y las naciones
se cansaron sólo para el fuego.
59 Palabra que envió el profeta Jeremías a Seraías hijo de
Nerías, hijo de Maasías, cuando iba con Sedequías rey de Judá
a Babilonia, en el cuarto año de su reinado. Y era Seraías el
principal camarero.
60 Escribió, pues, Jeremías en un libro todo el mal que
había de venir sobre Babilonia, todas las palabras que están
escritas contra Babilonia.
61 Y dijo Jeremías a Seraías: Cuando llegues a Babilonia, y
veas y leas todas estas cosas,
62 dirás: Oh Jehová, tú has dicho contra este lugar que lo
habías de destruir, hasta no quedar en él morador, ni hombre ni
animal, sino que para siempre ha de ser asolado.
63 Y cuando acabes de leer este libro, le atarás una piedra,
y lo echarás en medio del Eufrates,
64 y dirás: Así se hundirá Babilonia, y no se
levantará del mal que yo traigo sobre ella; y serán rendidos. Hasta aquí
son las palabras de Jeremías.
Reinado de Sedequías
(2 R. 24.18-20; 2 Cr. 36.11-16)
52
1 Era Sedequías de edad de veintiún años cuando comenzó a
reinar, y reinó once años en Jerusalén. Su madre se llamaba
Hamutal, hija de Jeremías de Libna.
2 E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, conforme a todo lo
que hizo Joacim.
3 Y a causa de la ira de Jehová contra Jerusalén y Judá,
llegó a echarlos de su presencia. Y se rebeló Sedequías contra
el rey de Babilonia.
Caída de Jerusalén
(2 R. 24.20--25.7; Jer. 39.1-7)
4 Aconteció, por tanto, a los nueve años de su reinado, en
el mes décimo, a los diez días del mes, que vino Nabucodonosor
rey de Babilonia, él y todo su ejército, contra Jerusalén, y
acamparon contra ella, y de todas partes edificaron contra
ella baluartes.
5 Y estuvo sitiada la ciudad hasta el undécimo año del rey
Sedequías.
6 En el mes cuarto, a los nueve días del mes, prevaleció el
hambre en la ciudad, hasta no haber pan para el pueblo.
7 Y fue abierta una brecha en el muro de la ciudad, y
todos los hombres de guerra huyeron, y salieron de la ciudad de noche
por el camino de la puerta entre los dos muros que había cerca
del jardín del rey, y se fueron por el camino del Arabá,
estando aún los caldeos junto a la ciudad alrededor.
8 Y el ejército de los caldeos siguió al rey, y alcanzaron a
Sedequías en los llanos de Jericó; y lo abandonó todo su
ejército.
9 Entonces prendieron al rey, y le hicieron venir al rey de
Babilonia, a Ribla en tierra de Hamat, donde pronunció sentencia
contra él.
10 Y degolló el rey de Babilonia a los hijos de Sedequías
delante de sus ojos, y también degolló en Ribla a todos los
príncipes de Judá.
11 No obstante, el rey de Babilonia sólo le sacó los ojos a
Sedequías, y le ató con grillos, y lo hizo llevar a Babilonia;
y lo puso en la cárcel hasta el día en que murió.
Cautividad de Judá
(2 R. 25.8-21; 2 Cr. 36.17-21; Jer. 39.8-10)
12 Y en el mes quinto, a los diez días del mes, que era el
año diecinueve del reinado de Nabucodonosor rey de Babilonia, vino a
Jerusalén Nabuzaradán capitán de la guardia, que solía estar
delante del rey de Babilonia.
13 Y quemó la casa de Jehová, y la casa del rey, y todas
las casas de Jerusalén; y destruyó con fuego todo edificio grande.
14 Y todo el ejército de los caldeos, que venía con el
capitán de la guardia, destruyó todos los muros en derredor de
Jerusalén.
15 E hizo transportar Nabuzaradán capitán de la guardia a
los pobres del pueblo, y a toda la otra gente del pueblo que
había quedado en la ciudad, a los desertores que se habían
pasado al rey de Babilonia, y a todo el resto de la multitud del
pueblo.
16 Mas de los pobres del país dejó Nabuzaradán capitán de
la guardia para viñadores y labradores.
17 Y los caldeos quebraron las columnas de bronce que estaban
en la casa de Jehová, y las basas, y el mar de bronce que estaba
en la casa de Jehová, y llevaron todo el bronce a Babilonia.
18 Se llevaron también los calderos, las palas, las
despabiladeras, los tazones, las cucharas, y todos los utensilios
de bronce con que se ministraba,
19 y los incensarios, tazones, copas, ollas, candeleros,
escudillas y tazas; lo de oro por oro, y lo de plata por plata,
se llevó el capitán de la guardia.
20 Las dos columnas, un mar, y los doce bueyes de bronce que
estaban debajo de las basas, que había hecho el rey Salomón en
la casa de Jehová; el peso del bronce de todo esto era
incalculable.
21 En cuanto a las columnas, la altura de cada columna era de
dieciocho codos, y un cordón de doce codos la rodeaba; y su
espesor era de cuatro dedos, y eran huecas.
22 Y el capitel de bronce que había sobre ella era de una
altura de cinco codos, con una red y granadas alrededor del
capitel, todo de bronce; y lo mismo era lo de la segunda columna
con sus granadas.
23 Había noventa y seis granadas en cada hilera; todas ellas
eran ciento sobre la red alrededor.
24 Tomó también el capitán de la guardia a Seraías el
principal sacerdote, a Sofonías el segundo sacerdote, y tres
guardas del atrio.
25 Y de la ciudad tomó a un oficial que era capitán de los
hombres de guerra, a siete hombres de los consejeros íntimos del
rey, que estaban en la ciudad, y al principal secretario de la
milicia, que pasaba revista al pueblo de la tierra para la
guerra, y sesenta hombres del pueblo que se hallaron dentro de la
ciudad.
26 Los tomó, pues, Nabuzaradán capitán de la guardia, y los
llevó al rey de Babilonia en Ribla.
27 Y el rey de Babilonia los hirió, y los mató en Ribla en
tierra de Hamat. Así Judá fue transportada de su tierra.
28 Este es el pueblo que Nabucodonosor llevó cautivo: En el
año séptimo, a tres mil veintitrés hombres de Judá.
29 En el año dieciocho de Nabucodonosor él llevó cautivas
de Jerusalén a ochocientas treinta y dos personas.
30 El año veintitrés de Nabucodonosor, Nabuzaradán capitán
de la guardia llevó cautivas a setecientas cuarenta y cinco
personas de los hombres de Judá; todas las personas en total
fueron cuatro mil seiscientas.
Joaquín es libertado y recibe honores en Babilonia
(2 R. 25.27-30)
31 Y sucedió que en el año treinta y siete del cautiverio de
Joaquín rey de Judá, en el mes duodécimo, a los veinticinco
días del mes, Evil-merodac rey de Babilonia, en el año primero
de su reinado, alzó la cabeza de Joaquín rey de Judá y lo
sacó
de la cárcel.
32 Y habló con él amigablemente, e hizo poner su trono sobre
los tronos de los reyes que estaban con él en Babilonia.
33 Le hizo mudar también los vestidos de prisionero, y comía
pan en la mesa del rey siempre todos los días de su vida.
34 Y continuamente se le daba una ración de parte del rey de
Babilonia, cada día durante todos los días de su vida, hasta el
día de su muerte.
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