Los Diez Mandamientos
(Dt. 5.1-21)
20
1 Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:
2 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto,
de casa de servidumbre.
3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté
arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo
de la tierra.
5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy
Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los
padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de
los que me aborrecen,
6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan
mis mandamientos.
7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no
dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
8 Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;
10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no
hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu
siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está
dentro de tus puertas.
11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el
mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo
día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo
santificó.
12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se
alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
13 No matarás.
14 No cometerás adulterio.
15 No hurtarás.
16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la
mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni
su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
El terror del pueblo
(Dt. 5.22-33)
18 Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y
el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el
pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos.
19 Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros
oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos.
20 Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; porque para
probaros vino Dios, y para que su temor esté delante de
vosotros, para que no pequéis.
21 Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a
la oscuridad en la cual estaba Dios.
22 Y Jehová dijo a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel:
Vosotros habéis visto que he hablado desde el cielo con
vosotros.
23 No hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os
haréis.
24 Altar de tierra harás para mí, y sacrificarás sobre él
tus holocaustos y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus vacas; en
todo lugar donde yo hiciere que esté la memoria de mi nombre,
vendré a ti y te bendeciré.
25 Y si me hicieres altar de piedras, no las labres de
cantería; porque si alzares herramienta sobre él, lo
profanarás.
26 No subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no
se descubra junto a él.
Leyes sobre los esclavos
(Dt. 15.12-18)
21
1 Estas son las leyes que les propondrás.
2 Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; mas al
séptimo saldrá libre, de balde.
3 Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, saldrá él y
su mujer con él.
4 Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le diere hijos o
hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo.
5 Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis
hijos, no saldré libre;
6 entonces su amo lo llevará ante los jueces, y le hará estar
junto a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con
lesna, y será su siervo para siempre.
7 Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldrá ella
como suelen salir los siervos.
8 Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por
esposa, se le permitirá que se rescate, y no la podrá vender a
pueblo extraño cuando la desechare.
9 Mas si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella
según la costumbre de las hijas.
10 Si tomare para él otra mujer, no disminuirá su alimento,
ni su vestido, ni el deber conyugal.
11 Y si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldrá de
gracia, sin dinero.
Leyes sobre actos de violencia
12 El que hiriere a alguno, haciéndole así morir, él
morirá.
13 Mas el que no pretendía herirlo, sino que Dios lo puso en
sus manos, entonces yo te señalaré lugar al cual ha de huir.
14 Pero si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo y lo
matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera.
15 El que hiriere a su padre o a su madre, morirá.
16 Asimismo el que robare una persona y la vendiere, o si fuere
hallada en sus manos, morirá.
17 Igualmente el que maldijere a su padre o a su madre,
morirá.
18 Además, si algunos riñeren, y uno hiriere a su prójimo con
piedra o con el puño, y éste no muriere, pero cayere en cama;
19 si se levantare y anduviere fuera sobre su báculo, entonces
será absuelto el que lo hirió; solamente le satisfará por lo
que estuvo sin trabajar, y hará que le curen.
20 Y si alguno hiriere a su siervo o a su sierva con palo, y
muriere bajo su mano, será castigado;
21 mas si sobreviviere por un día o dos, no será castigado,
porque es de su propiedad.
22 Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y ésta
abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que
les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces.
23 Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida,
24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,
25 quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.
Leyes sobre responsabilidades de amos y dueños
26 Si alguno hiriere el ojo de su siervo, o el ojo de su
sierva, y lo dañare, le dará libertad por razón de su ojo.
27 Y si hiciere saltar un diente de su siervo, o un diente de
su sierva, por su diente le dejará ir libre.
28 Si un buey acorneare a hombre o a mujer, y a causa de ello
muriere, el buey será apedreado, y no será comida su carne; mas
el dueño del buey será absuelto.
29 Pero si el buey fuere acorneador desde tiempo atrás, y a su
dueño se le hubiere notificado, y no lo hubiere guardado, y
matare a hombre o mujer, el buey será apedreado, y también
morirá su dueño.
30 Si le fuere impuesto precio de rescate, entonces dará por
el rescate de su persona cuanto le fuere impuesto.
31 Haya acorneado a hijo, o haya acorneado a hija, conforme a
este juicio se hará con él.
32 Si el buey acorneare a un siervo o a una sierva, pagará su
dueño treinta siclos de plata, y el buey será apedreado.
33 Y si alguno abriere un pozo, o cavare cisterna, y no la
cubriere, y cayere allí buey o asno,
34 el dueño de la cisterna pagará el daño, resarciendo a su
dueño, y lo que fue muerto será suyo.
35 Y si el buey de alguno hiriere al buey de su prójimo de
modo que muriere, entonces venderán el buey vivo y partirán el
dinero de él, y también partirán el buey muerto.
36 Mas si era notorio que el buey era acorneador desde tiempo
atrás, y su dueño no lo hubiere guardado, pagará buey por
buey, y el buey muerto será suyo.
Leyes sobre la restitución
22
1 Cuando alguno hurtare buey u oveja, y lo degollare o
vendiere, por aquel buey pagará cinco bueyes, y por aquella
oveja cuatro ovejas.
2 Si el ladrón fuere hallado forzando una casa, y fuere herido
y muriere, el que lo hirió no será culpado de su muerte.
3 Pero si fuere de día, el autor de la muerte será reo de
homicidio. El ladrón hará completa restitución; si no tuviere
con qué, será vendido por su hurto.
4 Si fuere hallado con el hurto en la mano, vivo, sea buey o
asno u oveja, pagará el doble.
5 Si alguno hiciere pastar en campo o viña, y metiere su
bestia en campo de otro, de lo mejor de su campo y de lo mejor de
su viña pagará.
6 Cuando se prendiere fuego, y al quemar espinos quemare mieses
amontonadas o en pie, o campo, el que encendió el fuego pagará
lo quemado.
7 Cuando alguno diere a su prójimo plata o alhajas a guardar,
y fuere hurtado de la casa de aquel hombre, si el ladrón fuere
hallado, pagará el doble.
8 Si el ladrón no fuere hallado, entonces el dueño de la casa
será presentado a los jueces, para que se vea si ha metido su
mano en los bienes de su prójimo.
9 En toda clase de fraude, sobre buey, sobre asno, sobre oveja,
sobre vestido, sobre toda
cosa perdida, cuando alguno dijere: Esto es mío, la causa de
ambos vendrá delante de los jueces; y el que los jueces
condenaren, pagará el doble a su prójimo.
10 Si alguno hubiere dado a su prójimo asno, o buey, u oveja,
o cualquier otro animal a guardar, y éste muriere o fuere
estropeado, o fuere llevado sin verlo nadie;
11 juramento de Jehová habrá entre ambos, de que no metió su
mano a los bienes de su prójimo; y su dueño lo aceptará, y el
otro no pagará.
12 Mas si le hubiere sido hurtado, resarcirá a su dueño.
13 Y si le hubiere sido arrebatado por fiera, le traerá
testimonio, y no pagará lo arrebatado.
14 Pero si alguno hubiere tomado prestada bestia de su
prójimo, y fuere estropeada o muerta, estando ausente su dueño,
deberá pagarla.
15 Si el dueño estaba presente no la pagará. Si era
alquilada, reciba el dueño el alquiler.
Leyes humanitarias
16 Si alguno engañare a una doncella que no fuere desposada, y
durmiere con ella, deberá dotarla y tomarla por mujer.
17 Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata
conforme a la dote de las vírgenes.
18 A la hechicera no dejarás que viva.
19 Cualquiera que cohabitare con bestia, morirá.
20 El que ofreciere sacrificio a dioses excepto solamente a
Jehová, será muerto.
21 Y al extranjero no engañarás ni angustiarás, porque
extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.
22 A ninguna viuda ni huérfano afligiréis.
23 Porque si tú llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí,
ciertamente oiré yo su clamor;
24 y mi furor se encenderá, y os mataré a espada, y vuestras
mujeres serán viudas, y huérfanos vuestros hijos.
25 Cuando prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que
está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le
impondrás usura.
26 Si tomares en prenda el vestido de tu prójimo, a la puesta
del sol se lo devolverás.
27 Porque sólo eso es su cubierta, es su vestido para cubrir
su cuerpo. ¿En qué dormirá? Y cuando él clamare a mí, yo le
oiré, porque soy misericordioso.
28 No injuriarás a los jueces, ni maldecirás al
príncipe de tu pueblo.
29 No demorarás la primicia de tu cosecha ni de tu lagar.
Me darás el primogénito de tus hijos.
30 Lo mismo harás con el de tu buey y de tu oveja; siete días
estará con su madre, y al octavo día me lo darás.
31 Y me seréis varones santos. No comeréis carne destrozada
por las fieras en el campo; a los perros la echaréis.
23
1 No admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío
para ser testigo falso.
2 No seguirás a los muchos para hacer mal, ni responderás en
litigio inclinándote a los más para hacer agravios;
3 ni al pobre distinguirás en su causa.
4 Si encontrares el buey de tu enemigo o su asno extraviado,
vuelve a llevárselo.
5 Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su
carga, ¿le dejarás sin ayuda? Antes bien le ayudarás a
levantarlo.
6 No pervertirás el derecho de tu mendigo en su pleito.
7 De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente
y justo; porque yo no justificaré al impío.
8 No recibirás presente; porque el presente ciega a los que
ven, y pervierte las palabras de los justos.
9 Y no angustiarás al extranjero; porque vosotros sabéis
cómo es el alma del extranjero, ya que extranjeros fuisteis en
la tierra de Egipto.
10 Seis años sembrarás tu tierra, y recogerás su cosecha;
11 mas el séptimo año la dejarás libre, para que coman los
pobres de tu pueblo; y de lo que quedare comerán las bestias del
campo; así harás con tu viña y con tu olivar.
12 Seis días trabajarás, y al séptimo día reposarás, para
que descanse tu buey y tu asno, y tome refrigerio el hijo de tu
sierva, y el extranjero.
13 Y todo lo que os he dicho, guardadlo. Y nombre de otros
dioses no mentaréis, ni se oirá de vuestra boca.
Las tres fiestas anuales
(Ex. 34.18-26; Dt. 16.1-17)
14 Tres veces en el año me celebraréis fiesta.
15 La fiesta de los panes sin levadura guardarás. Siete días
comerás los panes sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo
del mes de Abib, porque en él saliste de Egipto; y ninguno se
presentará delante de mí con las manos vacías.
16 También la fiesta de la siega, los primeros frutos de tus
labores, que hubieres sembrado en el campo, y la fiesta de la
cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido los frutos de
tus labores del campo.
17 Tres veces en el año se presentará todo varón delante de
Jehová el Señor.
18 No ofrecerás con pan leudo la sangre de mi sacrificio, ni
la grosura de mi víctima quedará de la noche hasta la mañana.
19 Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a
la casa de Jehová tu Dios. No guisarás el cabrito en la leche
de su madre.
El Angel de Jehová enviado para guiar a Israel
20 He aquí yo envío mi Angel delante de ti para que te guarde
en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.
21 Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde;
porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre
está en él.
22 Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te
dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te
afligieren.
23 Porque mi Angel irá delante de ti, y te llevará a la
tierra del amorreo, del heteo, del ferezeo, del cananeo, del
heveo y del jebuseo, a los cuales yo haré destruir.
24 No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás
como ellos hacen; antes los destruirás del todo, y quebrarás
totalmente sus estatuas.
25 Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu
pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.
26 No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra; y yo
completaré el número de tus días.
27 Yo enviaré mi terror delante de ti, y consternaré a todo
pueblo donde entres, y te daré la cerviz de todos tus enemigos.
28 Enviaré delante de ti la avispa, que eche fuera al heveo,
al cananeo y al heteo, de delante de ti.
29 No los echaré de delante de ti en un año, para que no
quede la tierra desierta, y se aumenten contra ti las fieras del
campo.
30 Poco a poco los echaré de delante de ti, hasta que te
multipliques y tomes posesión de la tierra.
31 Y fijaré tus límites desde el Mar Rojo hasta el mar de los
filisteos, y desde el desierto hasta el Eufrates; porque pondré
en tus manos a los moradores de la tierra, y tú los echarás de
delante de ti.
32 No harás alianza con ellos, ni con sus dioses.
33 En tu tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra
mí sirviendo a sus dioses, porque te será tropiezo.
Moisés y los ancianos en el Monte Sinaí
24
1 Dijo Jehová a Moisés: Sube ante Jehová, tú, y Aarón,
Nadab, y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel; y os
inclinaréis desde lejos.
2 Pero Moisés solo se acercará a Jehová; y ellos no se
acerquen, ni suba el pueblo con él.
3 Y Moisés vino y contó al pueblo todas las palabras de
Jehová, y todas las leyes; y todo el pueblo respondió a una
voz, y dijo: Haremos todas las palabras que Jehová ha dicho.
4 Y Moisés escribió todas las palabras de Jehová, y
levantándose de mañana edificó un altar al pie del monte, y
doce columnas, según las doce tribus de Israel.
5 Y envió jóvenes de los hijos de Israel, los cuales
ofrecieron holocaustos y becerros como sacrificios de paz a
Jehová.
6 Y Moisés tomó la mitad de la sangre, y la puso en tazones,
y esparció la otra mitad de la sangre sobre el altar.
7 Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el
cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y
obedeceremos.
8 Entonces Moisés tomó la sangre y roció sobre el pueblo, y
dijo: He aquí la sangre del pacto que Jehová ha hecho con
vosotros sobre todas estas cosas.
9 Y subieron Moisés y Aarón, Nadab y Abiú, y setenta de los
ancianos de Israel;
10 y vieron al Dios de Israel; y había debajo de sus pies como
un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno.
11 Mas no extendió su mano sobre los príncipes de los hijos
de Israel; y vieron a Dios, y comieron y bebieron.
12 Entonces Jehová dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y
espera allá, y te daré tablas de piedra, y la ley, y
mandamientos que he escrito para enseñarles.
13 Y se levantó Moisés con Josué su servidor, y Moisés
subió al monte de Dios.
14 Y dijo a los ancianos: Esperadnos aquí hasta que volvamos a
vosotros; y he aquí Aarón y Hur están con vosotros; el que
tuviere asuntos, acuda a ellos.
15 Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el
monte.
16 Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la
nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a
Moisés de en medio de la nube.
17 Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego
abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de
Israel.
18 Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte; y
estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.
La ofrenda para el tabernáculo
(Ex. 35.4-9)
25
1 Jehová habló a Moisés, diciendo:
2 Di a los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda; de todo
varón que la diere de su voluntad, de corazón, tomaréis mi
ofrenda.
3 Esta es la ofrenda que tomaréis de ellos: oro, plata, cobre,
4 azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras,
5 pieles de carneros teñidas de rojo, pieles de tejones,
madera de acacia,
6 aceite para el alumbrado, especias para el aceite de la
unción y para el incienso aromático,
7 piedras de ónice, y piedras de engaste para el efod y para
el pectoral.
8 Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de
ellos.
9 Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del
tabernáculo, y el diseño de todos sus utensilios, así lo
haréis.
El arca del testimonio
(Ex. 37.1-9)
10 Harán también un arca de madera de acacia, cuya longitud
será de dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su
altura de codo y medio.
11 Y la cubrirás de oro puro por dentro y por fuera, y harás
sobre ella una cornisa de oro alrededor.
12 Fundirás para ella cuatro anillos de oro, que pondrás en
sus cuatro esquinas; dos anillos a un lado de ella, y dos anillos
al otro lado.
13 Harás unas varas de madera de acacia, las cuales cubrirás
de oro.
14 Y meterás las varas por los anillos a los lados del arca,
para llevar el arca con ellas.
15 Las varas quedarán en los anillos del arca; no se quitarán
de ella.
16 Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré.
17 Y harás un propiciatorio de oro fino, cuya longitud será
de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio.
18 Harás también dos querubines de oro; labrados a martillo
los harás en los dos extremos del propiciatorio.
19 Harás, pues, un querubín en un extremo, y un querubín en
el otro extremo; de una pieza con el propiciatorio harás los
querubines en sus dos extremos.
20 Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo
con sus alas el propiciatorio; sus rostros el uno enfrente del
otro, mirando al propiciatorio los rostros de los querubines.
21 Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca
pondrás el testimonio que yo te daré.
22 Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre
el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el
arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de
Israel.
La mesa para el pan de la proposición
(Ex. 37.10-16)
23 Harás asimismo una mesa de madera de acacia; su longitud
será de dos codos, y de un codo su anchura, y su altura de codo
y medio.
24 Y la cubrirás de oro puro, y le harás una cornisa de oro
alrededor.
25 Le harás también una moldura alrededor, de un palmo menor
de anchura, y harás a la moldura una cornisa de oro alrededor.
26 Y le harás cuatro anillos de oro, los cuales pondrás en
las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas.
27 Los anillos estarán debajo de la moldura, para lugares de
las varas para llevar la mesa.
28 Harás las varas de madera de acacia, y las cubrirás de
oro, y con ellas será llevada la mesa.
29 Harás también sus platos, sus cucharas, sus cubiertas y
sus tazones, con que se libará; de oro fino los harás.
30 Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante
de mí continuamente.
El candelero de oro
(Ex. 37.17-24)
31 Harás además un candelero de oro puro; labrado a martillo
se hará el candelero; su pie, su caña, sus copas, sus manzanas
y sus flores, serán de lo mismo.
32 Y saldrán seis brazos de sus lados; tres brazos del
candelero a un lado, y tres brazos al otro lado.
33 Tres copas en forma de flor de almendro en un brazo, una
manzana y una flor; y tres copas en forma de flor de almendro en
otro brazo, una manzana y una flor; así en los seis brazos que
salen del candelero;
34 y en la caña central del candelero cuatro copas en forma de
flor de almendro, sus manzanas y sus flores.
35 Habrá una manzana debajo de dos brazos del mismo, otra
manzana debajo de otros dos brazos del mismo, y otra manzana
debajo de los otros dos brazos del mismo, así para los seis
brazos que salen del candelero.
36 Sus manzanas y sus brazos serán de una pieza, todo ello una
pieza labrada a martillo, de oro puro.
37 Y le harás siete lamparillas, las cuales encenderás para
que alumbren hacia adelante.
38 También sus despabiladeras y sus platillos, de oro puro.
39 De un talento de oro fino lo harás, con todos estos
utensilios.
40 Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en
el monte.
El tabernáculo
(Ex. 36.8-38)
26
1 Harás el tabernáculo de diez cortinas de lino torcido,
azul, púrpura y carmesí; y lo harás con querubines de obra
primorosa.
2 La longitud de una cortina de veintiocho codos, y la anchura
de la misma cortina de cuatro codos; todas las cortinas tendrán
una misma medida.
3 Cinco cortinas estarán unidas una con la otra, y las otras
cinco cortinas unidas una con la otra.
4 Y harás lazadas de azul en la orilla de la última cortina
de la primera unión; lo mismo harás en la orilla de la cortina
de la segunda unión.
5 Cincuenta lazadas harás en la primera cortina, y cincuenta
lazadas harás en la orilla de la cortina que está en la segunda
unión; las lazadas estarán contrapuestas la una a la otra.
6 Harás también cincuenta corchetes de oro, con los cuales
enlazarás las cortinas la una con la otra, y se formará un
tabernáculo.
7 Harás asimismo cortinas de pelo de cabra para una cubierta
sobre el tabernáculo; once cortinas harás.
8 La longitud de cada cortina será de treinta codos, y la
anchura de cada cortina de cuatro codos; una misma medida
tendrán las once cortinas.
9 Y unirás cinco cortinas aparte y las otras seis cortinas
aparte; y doblarás la sexta cortina en el frente del
tabernáculo.
10 Y harás cincuenta lazadas en la orilla de la cortina, al
borde en la unión, y cincuenta lazadas en la orilla de la
cortina de la segunda unión.
11 Harás asimismo cincuenta corchetes de bronce, los cuales
meterás por las lazadas; y enlazarás las uniones para que se
haga una sola cubierta.
12 Y la parte que sobra en las cortinas de la tienda, la mitad
de la cortina que sobra, colgará a espaldas del tabernáculo.
13 Y un codo de un lado, y otro codo del otro lado, que sobra a
lo largo de las cortinas de la tienda, colgará sobre los lados
del tabernáculo a un lado y al otro, para cubrirlo.
14 Harás también a la tienda una cubierta de pieles de
carneros teñidas de rojo, y una cubierta de pieles de tejones
encima.
15 Y harás para el tabernáculo tablas de madera de acacia,
que estén derechas.
16 La longitud de cada tabla será de diez codos, y de codo y
medio la anchura.
17 Dos espigas tendrá cada tabla, para unirlas una con otra;
así harás todas las tablas del tabernáculo.
18 Harás, pues, las tablas del tabernáculo; veinte tablas al
lado del mediodía, al sur.
19 Y harás cuarenta basas de plata debajo de las veinte
tablas; dos basas debajo de una tabla para sus dos espigas, y dos
basas debajo de otra tabla para sus dos espigas.
20 Y al otro lado del tabernáculo, al lado del norte, veinte
tablas;
21 y sus cuarenta basas de plata; dos basas debajo de una
tabla, y dos basas debajo de otra tabla.
22 Y para el lado posterior del tabernáculo, al occidente,
harás seis tablas.
23 Harás además dos tablas para las esquinas del tabernáculo
en los dos ángulos posteriores;
24 las cuales se unirán desde abajo, y asimismo se juntarán
por su alto con un gozne; así será con las otras dos; serán
para las dos esquinas.
25 De suerte que serán ocho tablas, con sus basas de plata,
dieciséis basas; dos basas debajo de una tabla, y dos basas
debajo de otra tabla.
26 Harás también cinco barras de madera de acacia, para las
tablas de un lado del tabernáculo,
27 y cinco barras para las tablas del otro lado del
tabernáculo, y cinco barras para las tablas del lado posterior
del tabernáculo, al occidente.
28 Y la barra de en medio pasará por en medio de las tablas,
de un extremo al otro.
29 Y cubrirás de oro las tablas, y harás sus anillos de oro
para meter por ellos las barras; también cubrirás de oro las
barras.
30 Y alzarás el tabernáculo conforme al modelo que te fue
mostrado en el monte.
31 También harás un velo de azul, púrpura, carmesí y lino
torcido; será hecho de obra primorosa, con querubines;
32 y lo pondrás sobre cuatro columnas de madera de acacia
cubiertas de oro; sus capiteles de oro, sobre basas de plata.
33 Y pondrás el velo debajo de los corchetes, y meterás
allí, del velo adentro, el arca del testimonio; y aquel velo os
hará separación entre el lugar santo y el santísimo.
34 Pondrás el propiciatorio sobre el arca del testimonio en el
lugar santísimo.
35 Y pondrás la mesa fuera del velo, y el candelero enfrente
de la mesa al lado sur del tabernáculo; y pondrás la mesa al
lado del norte.
36 Harás para la puerta del tabernáculo una cortina de azul,
púrpura, carmesí y lino torcido, obra de recamador.
37 Y harás para la cortina cinco columnas de madera de acacia,
las cuales cubrirás de oro, con sus capiteles de oro; y
fundirás cinco basas de bronce para ellas.
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