|
propuesta Socialista Por un gobierno de la clase obrera y el pueblo |
|
|
propuesta Socialista El Dr. Pacheco, Mr. Bush y los niños iraquíes Denuncia penal contra G.W. Bush y Abel Pacheco Semblanza de un Homo demens: G.W. Bush Los fascistas se alimentan de cadáveres EEUU lleva su ofensiva al campo del TLC
|
EDITORIAL |
|
La verdadera guerra |
|
|
El control de Irak por parte de la llamada "coalición" es prácticamente total. Los artículos principales hablan de que llegó la era post-Saddam. Es bueno sacar algunas conclusiones. Para ello usaremos dos vías: una, que tiene que ver con el imperialismo yanqui; la otra, tiene que ver con el movimiento de masas. Para entrar en la primer vía, queremos señalar algunas conductas de los diferentes actores. El presidente Bush declara que no aceptará el exilio de Saddam Husseim; reafirma, al negar el derecho de asilo y la facultad de asilar, que el sistema de instituciones establecidos después de la Segunda Guerra Mundial, con la ONU como epicentro, saltó por los aires. Si queda duda, dice que Saddam y sus colaboradores serán juzgados por tribunales militares yanquis (no por el recién inaugurado Tribunal Penal Internacional). Donald Runsfeld, afirma que Rusia se puso en su mira por haber ayudado a los iraquíes interfiriendo el sistema de los satélites y que Irán y Siria se están portando mal por cuanto le entregaron a los militares de Saddam material bélico; en otras palabras, el estado, la ley, el orden, la democracia, la libertad, la justicia, soy yo. Para gobernar Irak, el imperialismo yanqui con el visto bueno del imperialismo inglés y sin consultar ni por teléfono al falderillo Aznar, de España, nombra a un ex general de la Guerra del Golfo 1, amigo de Rumsfeld, hombre clave en el proyecto de defensa "Guerra de las Galaxias" del ex presidente Reagan, director de SY Coleman dueña de los sistemas de guía de misiles que destruyeron Irak en general y Bagdad en particular, firme partidario de Ariel Sharon y su genocida política. Por el lado del movimiento de masas debemos decir varias cosas. En primer lugar, nos hubiera gustado escribir esto luego de la movilización mundial antiguerra de mañana, 12 de abril. Pero, dejando de lado la importancia dela misma, hay varias preguntas que se nos ocurren. Veamos algunas; los millones que se han manifestado contra la guerra, ¿lo hicieron por ser "pacifistas a secas", partidarios de que el mundo quedara configurado tal como lo estaba antes de la guerra?; ¿fueron -solamente- solidarios con los iraquíes al levantar la consigna "no sangre por petróleo"?; ¿cómo se debe entender el que existan multitudinarias manifestaciones antes de que se diera formalmente la guerra imperialista?; ¿cómo debe entenderse la cantidad de manifestaciones y actividades contra la guerra que estallaron en EEUU?; ¿cómo se puede explicar que las manifestaciones más poderosas se dieran en España e Inglaterra, los socios menores de los gringos?; ¿qué respuesta se tiene para la enorme multitud que se reunió delante del palacio en que estuvieron Bush y Blair en Irlanda y que gritaba "fuera de Irak, fuera de Irlanda"?. Podemos hacer muchas preguntas más. Pero todas nos llevan al mismo argumento para entender en qué momento de la historia estamos y cómo debemos proceder aquellos que, de verdad, queremos una sociedad sin explotación. Runsfeld dijo, después de la caída de Bagdad, que ese era el hecho político más importante después de la caída del muro de Berlín. Nosotros coincidimos con eso aunque lo vemos desde otro ángulo. Para nosotros, desde el inicio de los años 70, el capitalismo entró en la etapa de barbarización dentro de la fase imperialista. Ello quiere decir, nada más y nada menos, que el capitalismo decidió reproducir el capital vía la destrucción impiadosa de las fuerzas productivas; sólo así se puede explicar la explotación sin ningún tipo de reparos de los recursos naturales, la superexplotación cada vez mayor de los seres humanos dependientes del salario o de la autoexplotación y la crecientemente acelerada concentración del capital que se vienen dando desde entonces; sólo así se puede explicar que en el país líder del capitalismo en el siglo XXI, el presidente sea un bárbaro. Pero la entrada en la barbarización es un camino sin retorno; debe ser cada vez mayor y, ante ello, las masas, no se resignan. Ejemplos de ello, en la última década, hay muchos. Esto es lo que EEUU quiere decirle al mundo con esta guerra. Runsfeld lo dijo con todas las letras, después que botaron la estatua de Saddan en el centro de Bagdad: "esto es lo que les ocurrirá a aquellos que insistan en tener armas de destrucción masiva; que tomen nota de ello". Si reemplazamos "tener armas de destrucción masiva" por "resistir la barbarización", estará todo dicho. De este tipo de razonamiento y consiguiente caracterización, nos queda una primera lección y un montón de interrogantes (que darán lugar a un montón de otras lecciones). La lección es que, ante un enemigo que tiene tales propósitos, que usa los recursos que vimos, que no respeta absolutamente nada, los que sabemos que los bárbaros se enseñorean por que enfrente no encuentran otra cosa que masas desorganizadas, sin programa, sin dirección, la construcción de un conciente partido socialista, revolucionario, internacionalista, es imprescindible. Para la ello, la primer tarea debe ser la unidad de acción. Que no puede ser otra cosa que unidad en la diversidad. El punto de unión debe ser la convicción de una sociedad socialista en reemplazo de este perverso y retrógrado capitalismo. |
|