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Solidaridad Socialista Por un gobierno de la clase obrera y el pueblo |
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(ediciones anteriores) (edición actual) Fisgoneando por el techo de vidrio Se acabó la comedia. El gobierno decreta un 7% de aumento La reunión del G8: una amarga luna de miel ¿Es el servicio del agua un problema de este sistema?
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EDITORIAL |
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¿Cuál futuro, G8? |
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El domingo 22 de julio, culminó la reunión de la cumbre del G8 que se llevó a cabo en la ciudad de Génova, Italia. Desde hace unos años, se viene haciendo este tipo de reuniones para seguir la marcha de la economía y la política mundial en esta época de globalización. Al principio congregaba al grupo de los 7 países más industrializados: EEUU, Canadá, Japón, Alemania, Inglaterra, Francia e Italia, conocido como G7. Luego, al sumar a Rusia, creció a G8. Los que se reúnen son los presidentes y/o los primeros ministros de esos países. La prensa de los más importantes países, se ocupó de analizar sus resultados. Así, el Financial Times, de Inglaterra, dijo que produjo "las simplezas habituales"; el diario francés Liberation, afirmó que la reunión sirvió para "disfrazar la ausencia de toda decisión"; el diario italiano La Repubblica, afirmó que podría ser "el acontecimiento que empuje al mundo a rechazar las cumbres"; otro diario británico, el Daily Telegraph, escribió que "es una cruel burla la idea de que la vida de los africanos va a cambiar", etc. Lo cierto es que todas esas opiniones reflejan lo que fue una de las reuniones más improductivas de este tipo. Sin embargo, hay otro producto (de alguna manera inesperado por los integrantes de la cumbre) que es el que queremos resaltar: 1 muerto (el joven italiano Carlo Giuliani), 280 heridos, 231 detenidos (según el diario español El País) y daños a la ciudad por 20 millones de dólares. Para esta reunión, las autoridades italianas acordonaron e hicieron intransitable e impenetrable una zona de la ciudad como medida de seguridad para los "8 grandes". Paralelamente, como ocurrió por primera vez en Seattle, en 1999 contra la OMC (Organización Mundial del Comercio), luego en Washington, en Praga, y en otras ciudades, manifestantes anti-globalización se hicieron presentes. Pero nunca, tantos como en esta ocasión; se calcula que se reunieron unos 170.000 jóvenes provenientes de diferentes países, fundamentalmente europeos. Sus manifestaciones, fueron reprimidas por la policía italiana que, reflejando la política derechista del Sr. Berlusconi, resucitó los mejores métodos de los carabineros de la época mussoliniana. Los daños por 20 millones de dólares, son el resultado de los incendios y las pedreas que llevaron adelante los manifestantes para defenderse de la agresión fascista que no tuvo miras en asaltar la sede del Foro Social Génova (sede central del movimiento antiglobalización) y destruir Indy Media Center, su centro de prensa y propaganda. Como se puede concluir de lo expuesto, el G8 nos promete un futuro de "las simplezas habituales" y los garrotes de la barbarie fascista. |
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