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Editorial: Los socialistas y el terrorismo

Nota de tapa: Plan de Pacto Fiscal: Bailando al son del FMI y el BID

Nota de contratapa: 8 de marzo Día internacional de la Mujer. 2004. De la patronal incendiaria, al Vaticano de la Inquisición: la misma barbarie patriarcal capitalista

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Centroamérica: Las elecciones en El Salvador: Triunfo electoral de ARENA, ¿Avance político de la derecha?

ALCArajo el "progresismo" de Lula y Kirchner.

Dossier especial: Medio Oriente y Asia central. A un año de la agresión-invasión-ocupación de Irak, el imperialismo yanqui y el nazi Sharon, entrampados

1. Derrotar la guerra imperialista

2. Impacto de los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001 sobre el conflicto árabe-israelí.

4. Invasores atacan Fallujah y con tanques y helicópteros rodean otras ciudades.

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Dossier especial: Medio Oriente y Asia central

A un año de la agresión-invasión-ocupación de Irak, el imperialismo yanqui y el nazi Sharon, entrampados

3. El último jinete del Apocalipsis. El imperialismo norteamericano y el Estado-sionista de Israel apuestan a la guerra y al exterminio: otros nazis al acecho. 

Escribe: Jorge Arturo Camacho

“El nazismo aporta métodos de Guerra Civil no sólo contra el proletariado sino también contra las razas… Es una de las máximas monstruosidades del capitalismo”.

Nahuel Moreno

I – Continúa el conflicto en el Oriente Medio. “Israel, un estado nazista”

 Nahuel Moreno, connotado ideólogo y dirigente internacional trostkista explica en breves notas, en un Dossier publicado por el Partido Obrero Socialista, de México, en setiembre de 1982, el carácter nazista del Estado sionista de Israel.

Lo traemos a colación, junto con otras citas más del autor aparecidas en dicho “dossier”, para fijar nuestra posición respecto a los contenidos de dos artículos citados en propuesta Socialista (pS Nº 03, Febrero del 2004, página 11), bajo el subtítulo “Palestina e Israel en nueva perspectiva”; en ambos se reseñan los esfuerzos aparentes de sectores socialdemócratas en el seno de la OLP y del Laborismo Israelita, por la creación de dos estados – Palestino y Judío – conviviendo en franca armonía e independencia.

Usa semana después de aparecida esa edición de la revista, se acrecentó el drama de la violencia en Oriente Medio. Ariel Sharon dio ordenes absolutas de atacar objetivos políticos, militares y civiles palestinos, so pretexto de aniquilar al o los responsables de sendos atentados terroristas en contra de objetivos “civiles” – léase colonos judíos sembrados y usurpando territorios palestinos, y soldados encargados de su protección y de controlar el movimiento de los ciudadanos palestinos entre los barrios y por las puertas de control instaladas en diferentes puntos del muro infame con que los sionistas-nazistas del Likud en el gobierno y la burguesía sionista en general, han encerrado al pueblo palestino separándolo de sus tierras labrantías, de sus familias, de las fuentes de agua potable; conculcando así su derecho inalienable a circular libremente por su territorio.

En febrero del corriente año, la prensa internacional informó sobre el brutal ataque del ejército israelí contra la población en la franja de Gaza, territorio palestino. “Testigos palestinos dijeron que soldados respaldados por tanques entraron al amanecer en el Barrio Shijoia de la densamente poblada zona de Gaza, abriendo fuego contra un puesto de control de la policía” (Reuters, Gaza). Esta incursión, al igual que otra en el campo de refugiados de Rafah por parte de efectivos del ejército sionista, deparó una suma cercana a las veinte víctimas mortales y decenas de heridos de gravedad. Por supuesto, el Gobierno de Sharon aclaró que sólo iban a buscar extremistas islámicos responsables de ataques a colonos judíos, y que fueron los extremistas “los que atacaron a los efectivos israelíes con misiles antitanques, bombas y fuego de artillería” (Reuter, Gaza). Lo paradójico del caso es que la prensa internacional no reposta daños a los tanques ni bajas en las filas sionistas; ni siquiera la prensa  oficial del gobierno nazista de Sharon lo hace.

El lunes 22 de marzo la prensa internacional dio cuenta de un hecho estremecedor. “Ahmad Yassin líder espiritual y fundador del Grupo Hammas, de 67 años de edad y quien padecía tetraplejía...se dirigía en una silla de ruedas a una mezquita cercana a su casa a rezar las oraciones de la mañana, acompañado de dos guardaespaldas.... En ese momento, tres helicópteros israelíes de combate lanzaron dos mísiles aire-tierra....Yassin y sus acompañantes murieron así como un transeúnte que salía de la mezquita” (Agencias Gaza). Este asesinato selectivo produjo además varios heridos de gravedad.

Está de más decir que el acontecimiento, un acto de evidente terrorismo de estado, provocará respuestas sangrientas de militantes del Hammas.... nuevos inmolados, tal es la única arma de defensa contra el opresor, a falta de una organización política clasista en Palestina.

Estas ya antiguas y continuadas acciones del Gobierno nazista de Israel, reúnen las características precisas de lo que Nahuel Moreno denomina “las más grandes monstruosidades del imperialismo” (Op. Cit p. 39). El gobierno sionista de Israel es, sin duda un gobierno nazi.

Citamos a Moreno: “En monstruosidad humana no puede haber más: el intento de dividir a la humanidad en sectores que van a terminar en especies distintas; unas trabajando y otros viviendo a costa de los otros” (N M Op. Cit. p. 39). Más adelante afirma: “Donde se persigue a una raza con métodos de guerra civil, hay métodos nazistas, por que son métodos de guerra civil” (N M Op. Cit. p. 39).

De tal modo, no cabe otra salida que no sea la total destrucción del estado nazista de Israel, repetimos, del estado sionista-nazista. Esto no implica exterminio racial, de ningún modo. La clase obrera Azquenazi, que cuenta con su propio aparato sindical y su partido laborista (social demócrata), constituye una aristocracia obrera. Hasta el momento le han dado el soporte al aparato del estado, éste en manos de los laboristas, o como ahora, de los ultrareaccionarios nazistas del Likud. Ellos tendrán que romper, adaptando su lugar de clase, con la burguesía sionista y la de su propio partido, y ayudar entonces a destruir al gobierno sionista (sumarse al estado Palestino, que es el que tiene el genuino derecho de estar ahí (la historia desde la antigüedad así lo testifica).

La forma de colaborar con la destrucción del estado racista-sionista-nazista de Israel, no puede ser otra que apoyando al movimiento árabe y mahometano a cuya vanguardia – sin discusión – están los palestinos, arrojados de sus tierras hace más de 50 años,  cuando los entonces imperios europeos y el capitalismo norteamericano crearon y sembraron el estado de Israel en las tierras donde se asentaron por siempre los palestinos y su cultura. En resumen, sigue siendo imperativo el levantamiento de una consigna, que si bien no es clasista, sí observa la realidad del movimiento histórico: “Por una Palestina laica democrática y no racista”.

En otras palabras, en este momento la situación en Oriente medio, continúa planteando el enfrentamiento del pueblo palestino contra EL estado nazista-Israelí, apuntalado por el imperialismo norteamericano y por las burguesías de los países poderosos (G-7); la dirección política de la OLP está en manos de sectores burgueses prestos una y otra vez a pactar con el sionismo y con el imperialismo; aún así, se impone el apoyo y la defensa irrestricta de la lucha de ese pueblo y de su dirección política. Pensamos, con Nahuel Moreno, que “si queremos trabajar sobre las masas árabes y palestinas, se impone… el frente común de lucha contra los sionistas, dentro del cual reclamamos una nueva dirección… para construir con sus mejores combatientes y con sus sectores más explotados, el partido revolucionario”.

En Palestina o en el mundo solo hay una alternativa: la destrucción del capitalismo y la instauración del socialismo.

II. Apoyemos la resistencia del pueblo iraquí. ¡Fuera tropas invasoras de Iraq!

El primer aniversario de la iniciativa belicista del gobierno de Bush, su camarilla y aliados (marzo 2004) no fue por cierto una efeméride grandiosa festiva ni triunfante. Por lo contrario luce tan desteñida como lo fue el decepcionante ─ para ellos ─  recibimiento que le dio el pueblo iraquí a las tropas invasoras; ello a pesar de que “habían acabado” con el régimen tiránico y criminal de Saddam Hussein, otrora socio vital del imperialismo norteamericano y del capitalismo internacional.

¡En vez de vítores, ataques!

Desde hace un año y hasta el presente, crecen los ataques de la resistencia iraquí provocando en los países nutrientes de la guerra - invasión - ocupación de Iraq, un gran desconcierto. En Madrid, en Washington, en NuevaYork, en Londres, en Roma y en otras importantes ciudades de los EE UU, Inglaterra, España y muchas más en todos los confines del globo, multitudinarias y conmovedoras manifestaciones de repudio a la guerra, a la invasión y ocupación de Iraq por parte del ejército yanqui y sus aliados británicos, españoles, italianos, polacos y otros menores, dieron curso a la oposición mundial mayoritaria a este nuevo hito genocida del capitalismo internacional, encabezado por la mayor potencia nunca antes imaginada: EE UU.

La prensa internacional da cuenta sistemáticamente, día con día, de manifestaciones contrarias a la ocupación en diferentes ciudades del ocupado Iraq, así como a acciones de guerrilla urbana y atentados contra las fuerzas de ocupación extranjeras y colaboradores nacionales.  A  pesar del sesgo que le dan a las informaciones los voceros de las fuerzas de ocupación, desde el “Gobernador” Paul Bremen hasta otros intermedios, en el sentido de minimizar el número de soldados, tanques y aviones entre otros abatidos por la resistencia iraquí, no pueden ocultar ni del todo ni poquito su efecto.

Los hechos sobran, a pesar de la desinformación.

En “La Nación”, (15-II-2004, p. 22-A), se publicó una noticia al respecto, bajo el título “Espectacular doble asalto en Iraq”. “Un grupo de hombres armados asaltaron una comisaría policía en Faluja”- ciudad rebelde cercana a Bagdad según AFP y liberaron a 22 prisioneros. Las bajas causadas en el ataque: 27 muertos y una treintena de heridos. Según el reporte noticioso de la Agencia Francesa de Prensa, “Este doble asalto - simultáneamente atacaron el edificio sede de las llamadas Fuerzas de Defensa Civil - se produjo en el mismo lugar donde dos días antes el jefe del mando central de las fuerzas estadounidenses, el general Jhon Avisaid, escapara a un atentado con cohetes antitanques”.

Por supuesto, en el manejo de la noticia se trata de minimizar el efecto directo en soldados estadounidenses, aunque cada día llegan a pueblos y villas en territorio norteamericano, más y más bolsas conteniendo cadáveres de jóvenes conscriptos, particularmente latinos.

“Nuevo atentado suicida sacude a Iraq” (La Nación 12-II-2004 p.16). En Bagdad, en un centro de reclutamiento para el nuevo ejército que tratan de crear desesperadamente las fuerzas invasoras.

“Vecinos de Iraq piden rápido fin de la ocupación” (La Nación 16-II-04). Y en la misma edición: “Acusan a Bush y a Blair de vendedores de guerra”, en referencia a la denuncia hecha por el extitular del Equipo de Inspectores de Armas de la ONU en Iraq, Hans Blix, quien una vez más los señala por su irresponsabilidad “por haber lanzado la invasión a Iraq sin información certera de que hubiera allí armas de destrucción masiva”. (AP Heidelberg, Alemania, 16-II-04).

Crece el descontento en los EE UU

Cada día aparecen nuevas confirmaciones de la inexistencia ya conocida de conexión alguna entre el régimen de Hussein en Iraq y los ataques terroristas a las torres gemelas. Ahora aparece un libro bajo la autoría de Richard Clarke, “Contra todos los enemigos”, en donde hace relaciones puntuales en el sentido de que Bush y su camarilla desoyeron ex profeso la información de la CIA, del FBI y de la misma comisión de la Casa Blanca contra el terrorismo, presidida por el propio Clarke.

En palabras del autor “Al día siguiente de los atentados del 11 de septiembre del 2001 el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, “decía que debíamos bombardear Iraq”, dijo Clarke en una entrevista divulgada ayer por la cadena de televisión CBS.

Todos los consejeros respondieron entonces: “¡Pero no, no! Al Qaeda está en Afganistán, mientras que Iraq está lleno” replicó Rumsfeld, citado por el exconsejero.

“Le dije: hay buenos objetivos en numerosos lugares, pero Iraq no tiene nada que ver” con los atentados del 2001, contó Clarke.

“Creo que (la administración) quería creer que había una conexión (entre Iraq y Al Qaeda), pero la CIA estaba en la reunión, el FBI también; yo estaba en esa reunión y dijimos: analizamos este asunto desde hace años y no existe conexión”, añadió.

La aparición del libro en cuestión ha provocado un estruendoso escándalo político en los EE UU. Una vez más se ha puesto en evidencia que la administración Bush había sido advertida sobre la inminencia de ataques de Al Qaeda, en un informe encargado en su condición de Coordinador de Antiterrorismo en la Casa Blanca. Bush no sólo no hizo nada, sino que “en los meses posteriores (al 11 set.) el Secretario de Defensa Richard Rumsfeld y su número dos, se aprovecharon de esta tragedia nacional para promover su agenda a favor de la invasión a Iraq” (EFE, Washington, 22-III-04).

“Guerra de Posguerra en Iraq”

Con este título publica “Le Monde Diplomatique” (marzo-2004, p. 20), un análisis del periodista Paul Marie de la Gorce, autor de Dernier Empire, Grasset, París, 1996.

Según el autor, al cabo de un año de iniciadas las operaciones en Iraq - finalizadas oficialmente por el gobierno de Bush el 1º de mayo - 2003 “no pasa un día sin que la resistencia iraquí se manifieste”.

La autoproclamación victoriosa del temible grupo nazista en el poder en los EE UU, pierde credibilidad aún ante ojos y mentes de los ilusos y preocupa hondamente a la burguesía internacional. En opinión de varias personas, quizá se estén arrepintiendo de haber acabado con el régimen de Sadam. Quién va a detener ahora a los chiítas, la gran mayoría del pueblo iraquí, íntimamente vinculado al islamismo iraquí, y ellos mismos principal fuerza confesional en Iraq. Y ahora, los que exigen vanguardizando la protesta civil, la salida de las tropas de ocupación yanquis, británicas, españolas y demás.

Es necesario hacer un recuento de la resistencia en Iraq, aparecida no bien cesaron las operaciones bélicas en Bagdad y demás ciudades del territorio invadido (bombardeos de aire-tierra absolutamente destructivos de la infraestructura y de la vida civil).

“La Resistencia surgió antes del verano, es decir, mucho antes de lo que se esperaba. Según el análisis de los servicios estadounidenses, provenía de los últimos partidarios del ex presidente Sadam Hussein y de grupos allegados desde el exterior, pertenecientes a la corriente islamista más extrema, es decir, terrorista, emparentada con el grupo Al-Qaeda.

Desde un principio, ese análisis no resistía el menor examen. En la región de Tikrit, de donde es originario el exPresidente iraquí, sus partidarios podían encontrar algún apoyo en la población. Pero su indiscutible impopularidad hacía imposible imaginar que Sadam hubiera inspirado, y menos aun dirigido, una Resistencia nacional que rápidamente se extendió a gran parte del territorio. Para esa resistencia el ex líder era sin dudas un factor de división y no de unión, un problema más que una ventaja. Seguramente no era Sadam quien podía ayudar a la resistencia Iraquí a alcanzar el apoyo popular necesario para la existencia y el accionar de toda la organización clandestina” (L M D III-04 Op. Cit p. 20).

Respecto a los grupos llegados del exterior impulsados por el mandato islámico, su implantación fue en palabras del antes citado “difícil y aleatoria”; es claro que la referencia de grandes sectores de la sociedad iraquí, cuna de los chiítas, corresponden a otros niveles culturales y a otra tradición fuertemente fundada en el acervo intelectual, artístico y profesional y aún en el laicismo.

De tal forma, el análisis de los expertos estadounidenses se disparó a las galaxias, y eso explica su incapacidad para descifrar los fundamentos de la resistencia que cada vez los ahoga más y más.

Atendamos, finalmente, el planteamiento de “de la Gorce” en el artículo en mención:

“Reivindicación nacional”

Su principal componente es lo que podríamos llamar la Resistencia militar, cuyo origen se sitúa a fines de la guerra, en la primavera boreal pasada. Cuando terminaron las operaciones militares en Bagdad, los jóvenes oficiales iraquíes, los cuadros más decididos y los hombres que los siguieron se dispersaron en el territorio, mezclándose entre la población. Llevaban con ellos sus armas livianas y sus armas colectivas de infantería: morteros, ametralladoras, pequeños cohetes portátiles…se replegaron a las regiones donde podían contar con un mayor apoyo popular, es decir, a las zonas y tribus de donde eran originarios. De esa manera resultaba previsible la extensión (a la vez geográfica y social) de la Resistencia iraquí y la preponderancia, a corto y mediano plazo, de la Resistencia Militar”. (L M D Op. Cit p. 21).

Ciertamente, este componente de la resistencia reúne grandes capacidades, incluso la de infiltrar a la policía nacional y al ejército, ambos en construcción por parte de los invasores yanquis. Esa labor de inteligencia hace rato que da resultados de gran precisión.

Todo parece indicar que al imperialismo norteamericano y sus también espurios aliados les va llegando la hora tras la usurpación de los territorios en la Mesopotamia.

Queda mucho por analizar, sobretodo en lo que respecta a la tarea de organizar políticamente a las masas, en el desarrollo de la lucha de clases y en la construcción del partido revolucionario capaz de conducir las tareas por la implantación del socialismo en Iraq.

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