
PROGRAMA DE EVENTOS Y
FENÓMENOS CELESTES MAYO 2003
LUNA DE COBRE: Eclipse Total de Luna
Sociedad Astronómica del
Planetario Alfa
Recuerdo mi primer
eclipse de Luna. Mi padre de levantó de la cama para ver el fenómeno que se
anunciaba en un noticiero de TV. El cielo estaba aborregado: las nubes parecían
bolas de espuma flotando sobre un invisible mar y entre ellas, una Luna a
medias tintas se asomaba. Francamente, no me pareció espectacular, el eclipse
era parcial y sólo una porción se ausentaba tras la oscura mordida de la sombra
terrestre.
Ahora, muchos años (y eclipses)
después, me dispongo a disfrutar nuevamente de un eclipse de Luna pero con una
perspectiva muy diferente. He aprendido más de ellos, he leído sobre su lugar
en la Historia y he aprendido a amarlos.
El próximo 15 de mayo de 2003, la
Luna se prepara para darse nuevamente una refrescante zambullida en la sombra
terrestre. Refrescante, pues sólo en un eclipse total de Luna, nuestro satélite
tiene la oportunidad de bajar a una temperatura inferior a los 100° C bajo cero
en toda su superficie. Ni un solo rayo de luz solar tocará su suelo por casi
una hora.
MITOLOGIA
Aunque la mecánica de un eclipse
se comprende desde hace milenios, este fenómeno no escapó a la imaginación
popular, por lo que existen mitos y leyendas que pretendían explicar poqué la
Luna desaparecía del firmamento.
Muchos pueblos creyeron que el
arco de la Luna creciente representaba al arco de los cazadores. Así, la Luna
es conocida también como Diana la Cazadora. Su luz brillante era una bendición
no sólo para cazadoes, sino para recolectores y viajeros. Actualmente no
dependemos de la Luna para extender nuestras actividades después del anochecer,
pero antiguamente su luz era esencial. Entonces, se podrá imaginar el lector
con qué sorpresa miraban a la Luna ser engullida por un oscuro invasor.
Los antiguos egipcios veían en la
Luna creciente y horizontal la figura de una barca que surcaba el cielo. En la
noche de Luna Llena esa nave cruzaba el firmamento deslumbrando con su peculiar
fulgor, y según la leyenda, sus rivales (¿las estrellas?) la atacaban por
envidia blandiendo una hoz negra contra ella. Por eso, en los noches que
seguían a la Luna Llena, ésta era cortada poco a poco por una sombra negra y
arqueada hasta desaparecer y convertirse en Luna Nueva. A veces –cuentan– la
hoz de sus enemigos era mecida tan violentamente que la Luna era cortada de
golpe, y se veía un eclipse total con una Luna sangrante.
Los chinos creían que un
gigantesco sapo de 3 patas devoraba a la Luna, para después devolverla. No es
de extrañar... a los sapos no les gusta el queso J.
Pitágoras (550 a.C.) creyó
–atinadamente- que los eclipses eran producto de una sombra, sin embargo se
equivocó al imaginar que, además de la Tierra, un planeta invisible llamado
Antictón (Contratierra) era responsable de algunos eclipses.
ANTECEDENTES HISTORICOS
¿En verdad estaban los antiguos
astrónomos sumidos en la ignorancia? Definitivamente no. A pesar de que las
leyendas sugieren un desconocimiento del fenómeno, resulta sorprendente si
consideramos algunos relatos antiguos que arrojan luz sobre las causas y
efectos del eclipse:
1.-
Los tiempos y frecuencia en que ocurre un eclipse:
El
3 de mayo de 1375 a. C. en Ugarit Mesopotamia se declaró “En el día
de Luna Nueva, en el mes de Hiyar, el Sol fue puesto en vergüenza y se ocultó
en pleno día, con Marte por compañero” y
efectivamente, los eclipses de Sol ocurren únicamente en Luna Nueva.
En
China, el año 735 a.C.: “El Sol fue eclipsado, signo de una
maldición. Luego la Luna se hizo pequeña, y el Sol también...Que la Luna sea
eclipsada es común, pero que el Sol sea eclipsado, ¡Cuán terrible es!”
esta observación señala correctamente que la observación de eclipses lunares es
mucho más común que la de eclipses solares. La sombra pequeña de la Luna toca a
la Tierra en una trayectoria muy esbelta mientras que cuando la Luna es
eclipsada, se ve desde varios continentes.
El consejero Real Rasil el Viejo al Rey de Babilonia
en mayo 27, 669 a.C. : “Si el Sol se levanta como una creciente y porta una
corona como la Luna, el Rey conquistará la tierra de sus enemigos, el mal será
ahuyentado y la tierras será bendecidas” Los astrólogos reales tenían la
capacidad de predecir eclipses y darles un significado conveniente...¿Cómo los
predecían? –Fácilmente, los eclipses son cíclicos y se repiten cada 6 meses.
En Caldea, una tablilla de barro lleva esta
inscripción, fechada en octubre del 425 a.C.: “El día primero, Mercurio se
levanta. En el tercero, llega el equinoccio. La noche del 15 (Luna Llena)...un
eclipse de Luna empieza al atardecer y el día 28 (Luna Nueva) ocurre un eclipse
de Sol.” Los caldeos ya habían observado que los eclipse de Sol y de Luna
se acompañaban, con una diferencia de 2 semanas.
2.- El aspecto y clasificación de los eclipses:
En la Historia de la Dinastía Chin encontramos, en
referencia a un eclipse visto el 28 de agosto del año 360 d.C.: “Era casi total...Cuando un eclipse cubre
una porción pequeña..., la calamidad que le sigue es pequeña, pero cuando se
oculta una gran parte... las consecuencias serán más serias...” es decir, se observan eclipses de magnitud
diversa: pueden ser eclipses parciales o totales.
En la “Historia de Alejandro” Curtius escribió acerca
de un eclipse de Luna visible sobre Sicilia el 20 de septiembre de 331 a.C.: “La
Luna perdió el brillo de su cuerpo celeste en el eclipse, luego su luz fue
sofocada por el color de la sangre”, y así es, la difusa luz rojiza de los
atardeceres y amaneceres de la Tierra tiñe de rojo a la Luna durante los
eclipses totales.
El griego Empédocles escribió en el año 450 a.C. “La
Luna impide el paso de los rayos del sol a medida que se cruza frente a él, y
oscurece ... a la Tierra ...” esta conclusión aclara que la Luna no emite
su propia luz
En la Grecia del año 431 a.C. Eurípides escribió “La
Luna es eclipsada por la interposición de la Tierra... El sol es eclipsado en
Luna Nueva, cuando la que se interpone es la Luna... Anaxágoras fue el primero
en establecer los hechos que conciernen a los eclipses y las iluminaciones”
¡Es una explicación perfecta!.
3.- La prueba de Fuego de la ciencia: El pronóstico
acertado.
En su obra “La Naturaleza del Universo” Lucrecio
escribió en el siglo I a.C.: “Y bien, si la Tierra puede robarle a la Luna
su luz sombreando al Sol que brilla bajo el suelo, cuando en su movimiento
mensual
la Luna cruza su cono de sombra, ¿porqué no podría otro cuerpo pasar bajo la
sombra de la Luna? Ó ¿Por qué no habría de cruzarse otro cuerpo frente al disco
solar, interrumpiendo el flujo de su luz?” ¡Wow! ¡Lucrecio se adelantó a su
época! Efectivamente, aunque no podamos ver la sombras de los planetas, de la
Luna y de la Tierra; éstas se proyectan hacia el espacio. La sombra de 2
planetas puede ocasionalmente dirigirse hacia la Tierra, me refiero a Mercurio
y Venus. Muy recientemente, el 7 de mayo de 2003, fuimos testigos de ello,
cuando el planeta Mercurio cruzó frente al Sol dibujando una diminuta sombra
circular. (Ver imágenes captadas por Johannes Schedler http://science.nasa.gov/spaceweather/planets/07may03/page1/Schedler3.jpg
y el Telescopio Solar Sueco http://www.solarphysics.kva.se/Mercurytransit7May2003/images/m42gband_im07May2003.001692.jpg
). Este fenómeno -llamado tránsito- fue predicho
objetivamente por Lucrecio, si bien Mercurio y Venus están tan lejos de la
Tierra como para cubrir una porción considerable del Sol.
Otro filósofo que hizo una predicción simple pero
certera fue Aristóteles (350 a.C.). Tras observar que en cada eclipse se
proyectaba una sombra curva sobre la Luna y creyendo que esa sombra era de la
Tierra, afirmó -sin temor a equivocarse- que la Tierra era redonda y que
–consecuentemente- la sombra proyectada por ella en eclipses futuros
continuaría describiendo siempre una curva. Aún más, Aristóteles midió
rudimentariamente la curvatura observada en los eclipses y determinó que la
Tierra debía ser entre 3 y 4 veces más grande que la Luna. Sorprendentemente el
resultado es muy aproximado: ¡¡¡La Tierra es 3.66 veces más grande que la
Luna!!!
Aristóteles, que vivió del 384 al 322 a.C. escribió
además: “Cuando el centro del Sol, el centro de la Luna y nuestros ojos se
encuentran a lo largo de una línea recta...el cono de la Luna y su vértice en
el ojo comprende al Sol al mismo tiempo”...es decir, el Sol y la Luna
presentan el mismo tamaño angular, y por eso la Luna puede ocultar al Sol,
pero, continúa... “aunque en otras veces un borde externo de cierta anchura
rodea al centro (de la Luna). Por tanto, debemos concluir que la diferencia de
tamaños de ambos cuerpos... se debe a la inequidad de distancias” y
Aristóteles tenía razón: el tamaño de la Luna varía porque su distancia a la
Tierra no es constante. A veces está más lejos, otras, más cerca. Cuando la
Luna se encuentra lejos y cruza frente al Sol, no es capaz de cubrir más que la
porción central del Sol. El eclipse que describe Aristóteles es conocido como
eclipse anular de Sol (el Sol se ve como un anillo).
Los mayas fueron también excelentes astrónomos y matemáticos, lo que les
permitió registrar con gran precisión los movimientos de Venus, las Pleyades,
el Sol y la Luna. Su pronóstico de los eclipses era muy acertado. Sin embargo,
no todos los pueblos indígenas estaban a la misma altura. El 29 de febrero de
1504, Cristóbal Colón estaba varado en la isla de Jamaica y los lugareños
estaban hartos de las peticiones del español y sus hombres. Colón sabía que
pronto habría una rebelión y –sabiendo que esa noche sería visible un eclipse
total de Luna- decidió engañar a los indígenas. Se dirigió a la autoridad del
pueblo para expresarle que Dios, el Señor de los Cielos, se había disgustado
con ellos a causa de su hostilidad y como castigo, habría de arrebatarles la
Luna. La burla se convirtió en temor cuando –en la hora indicada- una gran
sombra cubrió a la Luna. Tras los ruegos y súplicas de los asustados
jamaiquinos, Colón “llegó a un acuerdo” con Dios y la Luna fue restaurada. Los
indígenas dieron a Colón y sus hombres todo lo que pidieron. Me pregunto ¿qué
hubiera pasado si los isleños hubieran negado la ayuda a los españoles? De
todos modos, la Luna regresó. Este es uno de los mejores ejemplos de que el
conocimiento da poder. Y el conocimiento previo de un eclipse total de Luna
aseguró a Colón un feliz retorno a su tierra.
LA
PROTAGONISTA DEL ECLIPSE: LA LUNA
La Luna
es el satélite natural de la Tierra: un objeto básicamente rocoso que orbita a
una distancia promedio de 384,400 km. Vista desde el espacio, su órbita parece
describir un círculo, sin embargo, se desplaza en una trayectoria ovalada en
forma de elipse. La distancia a la Luna puede variar hasta por unos 50,000 km
(desde 356,410 hasta 406,740 km). En su punto más cercano, la Luna está en
“Perigeo”. En su punto más lejano, en “Apogeo”. Una observación detallada a las
dimensiones de nuestro satélite natural a lo largo de varias semanas pondrá en
evidencia que el tamaño aparente de la Luna cambia constantemente. Compara el
tamaño angular de la Luna en Perigeo y Apogeo.
(http://mx.geocities.com/pablolonnie/mayo2003/LunaenPerigeoyApogeoporLonniePacheco.jpg
)
Mucho más
notorio que el cambio de su tamaño, las fases son el fenómeno más vistoso de de
la Luna. Su aspecto cambiante se debe a que –en su movimiento alrededor de la
Tierra- la Luna recibe los rayos solares desde ángulos muy diversos. Aparece
iluminada de lado cuando es Cuarto Creciente o Cuarto Menguante, y
completamente iluminada u oscura cuando es Luna Llena u Luna Nueva. En la Luna
Nueva el Sol la ilumina desde atrás y su lado oscuro apunta hacia la Tierra: su
sombra se proyecta hacia nosotros pero casi siempre falla, pasando por arriba o
por debajo de la Tierra (y no hay eclipse). La Luna Nueva está en conjunción
con el Sol, de modo que cuando amanece, la Luna Nueva sale con el Sol, cruzan
el cielo juntos y se ocultan casi al mismo tiempo en el atardecer. Por otro
lado, la Luna Llena se encuentra en Oposición (sin fines partidistas), es
decir, cuando hay Luna Llena el Sol y la Luna están en extremos opuestos del
cielo. Cuando el Sol se oculta en el oeste, la Luna llena sale por el este. La
Luna Llena es visible toda la noche y se oculta al amanecer, con la salida del
Sol. La sombra de la Tierra se dirige en dirección de la Luna cuando ésta es
Llena, sin embargo, la Luna suele escabullirse por arriba o por debajo de la
Tierra, evitando cruzar la sombra terrestre.
LA
NATURALEZA DE LOS ECLIPSES
Los
eclipses serían más frecuentes (2 por mes: uno de sol y uno de Luna) si la
órbita de la Luna fuera paralela a la órbita de la Tierra. Pero resulta que se
desplaza en una trayectoria inclinada (5°). Entonces, casi siempre la Luna se
encuentra al norte del Sol y de la Tierra (arriba) o al sur del Sol y de la
Tierra (abajo). Sólo cuando la Luna Nueva o Llena atraviesan el plano de la
órbita terrestre acontece un eclipse de Sol o un eclipse de Luna. El plano de
la órbita terrestre se llama eclíptica y es la raíz de la palabra “eclipse”.
Cuando la
Luna Llena cruza la sombra terrestre se observa un eclipse de Luna. Los
eclipses de Luna pueden ser totales, parciales o penumbrales, dependiendo de la
porción de sombra terrestre involucrada.
1.- Eclipse
Penumbral.
Acontece
cuando la Luna cruza la sombra más difusa de la Tierra. Esta sombra se llama
“penumbra” y es una región donde la Tierra oculta algunos rayos de Sol. La
penumbra puede recibir desde el 1% hasta el 99% de los rayos solares, de modo
que –a pesar de la sombra- la Luna sigue siendo tan brillante que tal evento
pasa desapercibido. Un astronauta situado en la Luna durante un eclipse
penumbral observaría que el Sol tiene una muesca producida por el disco de la
Tierra. Aún la mitad del Sol emite tanta luz que la Luna no parece oscurecerse.
2.- Eclipse
Parcial.
Acontece cuando la Luna se interna aún más en la sombra terrestre
y una parte de la Luna ingresa a la sombra más oscura llamada umbra. En la
umbra no llega ningún rayo solar directo. Mientras que desde la zona iluminada
se reciben algunos rayos solares, un astronauta parado en la umbra no podría
ver el Sol (sería un eclipse total de Sol para nuestro amigo)
3.- Eclipse
Total
En el eclipse
total la Luna se sumerge completamente tras la umbra, alcanzando su máxima
oscuridad. Ningún rayo de Sol llega directamente a ella. En términos de
magnitud (brillantez), la Luna pasa de mag –12.7 a –2.5, tan oscura que aún
Venus –el Lucero de la Mañana- se ve más brillante (mag –4.26). Para que suceda
un eclipse total de Luna, la Luna tiene que pasar por todas las etapas
anteriores: Eclipse Penumbral, Eclipse Parcial y luego Eclipse Total. Después,
el orden se invierte: termina el Eclpse Total, seguido por una parcialidad y
concluye en penumbra. Como la Tierra es más grande que la Luna, su enorme
sombra puede producir eclipses lunares muy largos, llegando a durar la
totalidad hasta 1 hora y 45 minutos aproximadamente.
LA LUNA
NO SE OCULTA EN REALIDAD
A pesar
de que la Luna queda “oculta” tras la sombra de nuestro planeta, no desaparece
del todo. Aunque pierde su brillo por un factor de casi 10,000 la Luna
eclipsada será visible. Un bello color rojo brilla pálidamente, como un carbón
entre las brasas. ¿De dónde proviene esta iluminación, si la Luna carece de luz
propia? De la misma fuente que ilumina los atardeceres y amaneceres. Cuando los
rayos solares cruzan la atmósfera terrestre, las partículas de aire actúan como
un filtro absorbiendo selectivamente algunos colores (por eso el cielo es azul
durante el día) y cuando estos rayos de sol dibujan líneas paralelas al
horizonte sólo quedan los colores amarillos, anaranjados y rojos. Un cielo
contaminado por polvo, cenizas y otras partículas suspendidas tiende a ofrecer
un atardecer más rojizo.
La luz de
los atardeceres y amaneceres se dispersa hacia la Luna transfiriendo su
característico color.
A veces
el borde interior de la umbra se ve verde ¿verde? Sí, verde. ¿De dónde puede
obtener la Luna eclipsada un royo de color verde? Del mismo Sol. En muy
contadas ocasiones, cuando el cielo está libre de partículas y las condiciones
son de cielo extraordinariamente despejado, la atmósfera actúa como un prisma
separando los colores del Sol y lanzando un último destello verde que puede ser
detectado a simple vista sobre la Luna. Ver Relámpago Verde: http://www.lazzarotti.lunigiana.it/tramonti/9t.jpg
y
http://www.meteores.net/images/02lsi09.jpg
.
EL ECLIPSE TOTAL DE LUNA DEL 15 DE
MAYO, 2003
El eclipse Total de Luna empieza
el 15 de mayo al anochecer, con la Luna asomándose sobre el oriente y termina
cerca de medianoche, en la madrugada del viernes 16. Estos son los tiempos
calculados para cada etapa del evento.
8:05 PM. La Luna ingresa a la
penumbra terrestre a las 8:05 de la noche (hora local), sin embargo no es
visible aún desde México puesto que se encuentra debajo del horizonte. La
penumbra sobre la Luna pasaría fácilmente desapercibida. Un astronauta parado
sobre la Luna en la penumbra terrestre vería que el disco luminoso del Sol
tiene una muesca. La Tierra oculta una parte del Sol.
9:02 PM. A las 9:02 de la noche,
la Luna acaba de emerger del horizonte y empieza el eclipse umbral. A partir de
esta hora, una leve y borrosa muesca invade el disco de la Luna desde el
extremo inferior y avanza poco a poco hacia arriba. La sombra umbral es
visiblemente curva: se está proyectando la curvatura de la Tierra. Los mares de
la Luna, en distintos tonos de gris, parecen dibujar aristas en la sombra
terrestre. Posiblemente un color verde aparezca en el borde oscuro de la
sombra. La umbra es la sombra más oscura del eclipse, un astronauta parado en
esa región observa que el Sol es cubierto completamente por el disco de la
Tierra. Esta etapa se conoce como parcialidad o eclipse parcial, puesto que una
parte de la Luna se encuentra ensombrecida.
10:13 PM. A partir de esta hora la
Luna se encuentra completamente sumergida en la umbra terrestre. Toda la Luna
está oscurecida, aunque su extremo sur –más profundamente inmerso- se ve más
apagado. En este momento, ningún rayo de Sol ilumina ninguna región de la Luna.
Sin embargo la Luna no desaparece, sino que presenta un color rojizo (puede
variar desde el dorado hasta el marrón, cada eclipse es distinto) producido por
la dispersión de la luz solar en el horizonte de la Tierra. La luz de los
atardeceres y amaneceres alrededor de la Tierra llega indirectamente hacia la
Luna y le otorga ese característico aspecto rojo. El color preciso de la Luna
totalmente eclipsada dependerá de la cantidad de polvo, cenizas, nubes y
contaminantes atmosféricos presentes en esos amaneceres y atardeceres. Esta
etapa se conoce como totalidad o eclipse total, puesto que la Luna está
completamente inmersa en la sombra terrestre (umbra, eclipse umbral). Durante
el eclipse total, la Luna se “apaga” tanto que en el cielo las estrellas se
multiplican. Habitualmente la Luna Llena elimina implícitamente la observación
de estrellas –salvo las más brillantes- debido a que su resplandor supera por
mucho al de las estrellas, pero cuando está completamente opacada, miles de
estrellas reaparecen. Desde la ciudad no se verán tantas, a causa de la
contaminación. Desde el campo, el espectáculo es bellísimo.
Durante el eclipse, la Luna se
encontrará entre las constelaciones de Libra y Scorpius, cerca de la Vía
Láctea, por lo que quienes lo observen desde el campo tendrán un bello
espectáculo por delante. La estrella más brillante que aparecerá abajo y a la
izquierda de la Luna completamente eclipsada será antares, la estrella más
brillante de Scorpius.
11:06 PM. Después de casi una
hora, termina la totalidad y la Luna finalmente se asoma hacia fuera de la
sombra de la Tierra. Se repite el proceso, aunque invertido. Ahora la Luna
abandona la umbra y cruza la penumbra. Aunque la Luna sale de esta oscuridad,
no recibe todavía el 100% de los rayos solares. En esta etapa puede asomarse
nuevamente un suave resplandor verde a lo largo del borde oscurecido.
00:17 PM. En este momento, termina
el eclipse parcial. La Luna ha recuperado casi todo su brillo. El eclipse
parece haber terminado sin embargo, un astronauta en la Luna vería que aún una
parte del Sol se oculta tras la enorme Tierra. Estamos en la fase de eclipse
penumbral.
01:14 PM. El eclipse concluye. La
Luna emerge completamente de la sombra de la Tierra y recupera todo su fulgor.
Como amenazadas, las estrellas se extinguen y dan pasd al astro más luminoso de
la noche. Pasarán 6 meses antes del siguiente eclipse de Luna. (noviembre 9,
2003)
¿CÓMO OBSERVARLO?
El eclipse total de Luna es un
fenómeno que puede disfrutarse sin necesidad de equipo óptico más allá de los
ojos. Sin embargo, nada se compara con el espectáculo que ofrecen a quien lo
mira a traves de unos binoculares o prismáticos. La sombra de la Tierra da a la
Luna un aspecto tridimensional que se acentúa por la aparición de estrellas a
su alrededor. Se recomiendan los binoculares 10 X 50 y 7 X 50 para su
observación. En caso de observar el fenómeno con telescopio, se recomienda
utilizar la menor potencia posible (30-40 X).
FOTOGRAFIA
Para fotografiar la totalidad se recomienda el uso de película ISO 400 y aperturas de 5.6 a 11 con tiempo de exposición de 1 segundo hasta 20 segundos. La longitud focal recomendada va de 200mm (telefotos) hasta 2000 mm (telescopios) y en el caso particular de éstos últimos, preferir aquellos que cuenten con un motor de seguimiento. Si no hay seguimiento, abra la apertura al máximo (f/2.8, f/4) y exponga brevemente 1-5 segundos. En la parcialidad se pueden hacer exposiciones muy breves: 1/125, 1/60, 1/30 etc. Mayores detalles (inglés) http://www.mreclipse.com/LEphoto/LEphoto.html
¿ES PELIGROSO EL ECLIPSE?
Sólo si no te fijas dónde estás
parado mientras lo ves. Los eclipses de Luna son completamente inofensivos. No
se requiere de filtros especiales para su observación ni ninguna protección
especial para lo ojos.
Respecto al muy trillado tema de
la “peligrosidad “ de los eclipses hacia las señoras embarazadas y su bebé,
basta mencionar que los eclipses se repiten cada 6 meses en paquetes de 2 o 3
eclipses (separados por 2 semanas) y que un embarazo normal dura 9 meses.
Conclusión: todos nacimos de una madre que se expuso involuntariamente a los
“efectos” de varios eclipses (hasta 6 a lo largo de un embarazo) y
evidentemente, sobrevivimos. No es necesario que la mamá use moños rojos o se
cuelguen de la barriga llaves de bronce o tijeras para “protegerse” del
eclipse, pero sí las invitamos a que se vistan muy guapas. (Eso tiene un efecto
irrefutablemente positivo en el marido).
Que disfruten este evento es mi
mejor deseo.
Pablo Lonnie Pacheco Railey
Sociedad Astronómica del
Planetario Alfa
Monterrey, México
Visita mi sistio electrónico http://mx.geocities.com/pablolonnie/mayo2003.htm
GALERIA
DE ECLIPSES
Foto de Stephen Barnes http://antwrp.gsfc.nasa.gov/apod/image/0001/tripleeclipse_barnes_big.jpg
Foto de Doug Murray http://www.southpole.com/headlines/images/lunareclipse2/matrix.jpg
Fotos de Fred Espenak http://www.mreclipse.com/LEphoto/LEgallery1.html
Fotos y Secuencia de Pedro Ré http://www.astrosurf.com/re/eclipse.html
Sitios
recomendados
ASTRORED (español) http://astrored.org/mexico/secciones/eclipse2003.html
CIENTEC (español) http://www.cientec.or.cr/astronomia/eclipses2003.html
ASTROGEA (español) http://www.astrogea.org/foed/efemerides/2003/eclipses_de_luna.htm
(inglés) http://www.msnbc.com/news/356781.asp?cp1=1
PROGRAMA
DE EVENTOS Y FENÓMENOS CELESTES MAYO 2003
MARZO 2003:
PROGRAMA DE EVENTOS Y FENÓMENOS CELÉSTES
ENERO 2003: ¿QUÉ FUE LA
ESTRELLA DE BELÉN?
NOVIEMBRE 2002:
XIII REUNIÓN NACIONAL DE AFICIONADOS A LA ASTRONOMÍA
SEPTIEMBRE 2002: VÍA LÁCTEA
AGOSTO 2002: LLUVIA DE ESTRELLAS
JULIO 2002: LUCERO DE LA TARDE
JUNIO 2002: ANILLO DE FUEGO
Sociedad Astronómica del
Planetario Alfa
Planetario
Alfa