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DICIEMBRE

Alarga tu línea

Conocí al maestro de Kempo karate Ed Parker en 1952 en un gimnasio de Beverly Hills donde él rentaba. Un hawaiano atractivo  de casi dos metros con una espesa mata de cabello negro, Parker me recordó un gran árbol con brazos como poderosas ramas y pies descalzos asentados firmemente en el tatami de lona (a pesar de su tamaño él es un torbellino en movimiento). Vestía un gi, uniforme de algodón de dos piezas usado por la mayoría de los artistas marciales, viejo y suelto. El gi, así como su cinturón negro era blanco en algunas partes debido al uso y repetidas lavadas. Su cara era serena  y pacífica como si acabara de terminar de meditar.
Recuerdo bien una de mis primeras sesiones en su dojo en Los Angeles donde estaba yo practicando kumite (combate) con un oponente más hábil. Para compensar mi falta de conocimiento y experiencia yo intentaba movimientos engañosos y tramposos que eran inmediatamente anulados. Fui vencido totalmente y Parker me vio perder reedondamente.
Cuando se termino el encuentro me sentía deprimido. Parker me invitó a su oficina, un cuarto pequeño escasamente amueblado con  solo un escritorio rayado y sillas maltratadas.
 "¿Por qué estás tan enojado?" me preguntó.
 "Porque no pude marcar un punto"
Parker se levantó del escritorio y con un pedazo de gis hizo una línea en el piso de unos cinco pies de largo.
 "¿Como puedes hacer esta línea más corta?" Preguntó.
Estudié la línea y le di varias respuestas, incluyendo cortar la línea en varias partes.
Sacudió su cabeza y dibujó una segunda línea mas larga que la primera. "Ahora ¿como se ve la primera línea?"
" Más corta" dije.
Parker asintió. "Es  siempre mejor mejorar y reforzar tu propia línea o conocimiento que tratar de cortar la línea de tu oponente" Me acompañó a la puerta y añadió. "Piensa en lo que te acabo de decir".
Pensé en ello y estudié duro los siguientes meses desarrollando mayor habilidad e incrementando mi conocimiento. La siguiente vez que me enfrenté con el mismo oponenteel también había mejorado. Pero lo hice mucho mejor que la vez pasada porque había elevado mi nivel de conocimiento así como tambien mi habilidad.
No mucho despues comprendí que podía utilizar el principio que Parker me había enseñado a mi juego de tennis. Yo era un ávido jugador de fin de semana y constantemente me encontraba enfrentado a mejores jugadores y cuando las cosas empezaban a irme mal en la cancha frecuentemente recurría a trucos como rebanar la pelota o tratar de golpearla con un giro, o intentando tiros difíciles. Invariablemente perdía y me sentía frstrado.
En lugar de tratar de mejorar mijuego estaba tratando de " cortar su línea". Reconocí que tenía que jugar a lo mejor de mi habilidad en vez de empeorar el juego de mi oponente. Recordando el consejo de Parker mi juego pronto mejoró.
Han pasado casi tres decadas desde entonces y en estos años Parker ha enseñado su arte a miles de estudiantes. Aun mucho despues de su entrenamiento ellos lo recuerdan como a un buen amigo- y como un sabio y gentil sifu que encarna el espiritu y filosofía de las artes marciales.
 

En el mes de enero del 2001 "Extiende tu ki"con uno de los principios básicos del Aikido.
 
 
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