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ENERO

Extiende tu Ki

Llegué al Aikido, "El arte suave" tarde en mis estudios marciales. Sabía del Aikido, por supuesto, y estaba interesado en aprenderlo algún día, pero estaba muy involucrado en el Karate y pensé que podía esperar. Luego, en una visita que hice a Londres vi un poster anunciando un seminario de Aikido y decidí asistir.
El seminario se llevó a cabo en una tienda convertida en pequeño dojo a la sombra de la torre de la oficina postal de Londres. El lugar estaba lleno de espectadores sentados con las piernas cruzadas en un tatami viendo al maestro, un joven japonés que vestía una túnica blanca y un hekama, o falda negra, el vestido de un maestro de Aikido.
Parecía frágil y vulnerable al enfrentar a media docena de hombres que lo ecerraban en un circulo amenazadoramente. Mientras se aproximaban, el maestro permanecía quieto, calmado y confiado, parado en el ojo del huracán. De pronto lo atacaron al unísono con fuertes gritos.
Lo que sucedió a continuación fue magnifico.El maestro parecía fluir como agua entre la masa. Girando entre ellos, su falda negra parecía rodearlos. Cada vez que se adelantaban para golpear su cuerpo ya no estaba allí. Así como cuando un giroscopio entre mas rápido gira su movimiento parece mas tranquilo, así era el maestro mientras desviaba la energía de sus atacantes y los proyectaba uno a uno fuera de la méléé.
Se terminó en unos pocos momentos. El maestro, aún calmado, con una ligera sonrisa en la boca, se volvió hacia la audiencia y recibió su aplauso. Luego saludó humildemente a sus estudiantes atacantes quienes, a su vez, lo saludaron respetuosamente.
Las acciones del maestro parecían tan faltas de esfuerzo que supe que había algo mas bajo la superficie que no era inmediatamente aparente, algo inexplicado. Si lo había, nos dijo. Era el Ki, la invisible fuerza de vida o energía que no se puede ver, pero que la mayoría de los artistas marciales, especialmente los de Aikido, se esfuerzan por desarrollar.
Como una demostración adicional, él invitó a cualquier espectador interesado a intentar levantarlo del tatami. Esto me pareció relativamente fácil para mi, así que me ofrecí de voluntario. Abracé al maestro firmemente alrededor de la cintura y tratée de elevarlo, pero me fué imposible hacerlo, aunque lo sobrepasaba por al menos cuarenta libras, parecía estar aferrado al piso. Luego me pidió que lo golpeara. Antes de que mi puño hubiera viajado la mitad de la distancia entre nosotros me sentí amable, pero firmemente impulsado al tatami. Nunca había sido derribado tan rápidamente, así como tampoco había sentido una fuerza tan suave.
"Este es un ejemplo del Ki", me dijo, ayudando a levantarme.
" Y como puedo desarrollarlo?" pregunté.
" Solo practicando y con una actitud mental adecuada," contestó enigmáticamente.
Tome nota mental para investigar el Aikido cuando estuviera de regreso en Los Angeles.
Busqué una escuela de Aikido y empecé a estudiarlo, ya que era nuevo para mi. Constantemente escuchaba mencionar al Ki y, despues de una de mis primeras sesiones le pedí a una asistente del entrenador, una esbelta morena, que me lo explicara.
" Nadie puede realmente explicarlo, Joe," Me dijo, "pero puedes experimentarlo. Me voy a parar en la orilla del tatami con mi brazo extendido a la altura de mi hombro mientras tu intentas llegar a mi pasando por mi brazo."
Hice lo que me dijo y camine hacia ella hasta llegar a su brazo, el cual me detuvo.
"Bien," dijo, " Ahora quiero que pienses en un objeto que esté detras de mi y camines hacia él"
De nuevo, seguí las instrucciones y caminé hacia adelante a través y mas alla de su brazo.
" Estas vez estabas proyectando tu energía adecuadamente hacia adelante" dijo ella. "Ahora, extiende tu brazo desde el hombro y descansa tu mano en mi hombro. Pon tu brazo rígido."
Presionando desde la parte interior del codo, ella pudo doblar mi brazo fácilmente.
" Ahora flexionea el brazo ligeramente desde el codo y relajalo mientras esta sobre mi hombro.Imagina que tu brazo es una manguera por la cual fluye agua, la cual sale por tus dedos y se va al infinito."
Esta vez ella jaló mi brazo con ambas manos mi brazo, pero ni así pudo doblarlo.
" Ese es un ejemplo del Ki," dijo. Todos lo tenemos en cierto grado- hasta los bebés. Has tratado de levantar a un niño o un perro que no querían ser levantados? El niño parece mas pesado cuando no coopera, pero cuando quiere ser levantado, es mas ligero. Eso es porque la mente es realmente una fuente de poder, y cuando la mente y el cuerpo se coordinan, el Ki se manifiesta. Con practica lo puedes encender a voluntad."
" Y de donde viene este Ki?" pregunté.
" El centro del Ki es el 'punto uno' o tai-ten," dijo señalando un punto mas o menos a una pulgada y media debajo de su ombligo. " Esto es mas o menos donde está el centro de gravedad del cuerpo humano. El Ki se define como la energía o fuerza interior que se puede dirigir desde el 'punto uno' por medio de visualizaciones hacia fuera del cuerpo. Puede combinarse con la gravedad para producir peso muerto y pesadez extrema, como en el caso del niño que no quiere ser lenavtado.
" Los practicantes de Aikido, así como la mayoría de los practicantes de artes marciales y de Zen creen que todo el Ki o energía del universo fluye por ellosa través de este 'punto uno' viajando siempre en todas direcciones. Sin importar donde estés, tu eres siempre el centro del universo. Al tomar tu 'punto uno' y permanecere centrado, te sientes uno con el universo, y al mismo tiempo totalmente conciente de tu relacion corporal con el universo."
Sacudí mi cabeza. "Eso es muy esotérico para mi."
" Aquí hay otra forma de verlo," dijo. " Imaginate el vientre como una valvula que manda agua o Ki a todas las extremidades. Cuando la valvula se abre mas agua (o energía) pasa por las piernas y los brazos.
" Si te imaginas toda tu energía que llega a tu cuerpo en un punto en la sección media, corriendo hacia tus piernas, y por el tronco hacia tus brazos y hasta tu cabeza- y luego, mentalmente proyectas esa energía a través de tu cuerpo en la dirección deseada- se puede decir que extiendes tu Ki. El Ki se puede enviar en cualquier dirección, dependiendo de lo que planees hacer."
Yo encuentro este concepto especialmente difícil de entender, pero en unas pocas ocasiones he sido conciente de un flujo espontáneo de fuerza contínua (o energía) fluyendo por todo mi cuerpo sin buscarlo concientemente.
Todos, incluso no practicantes de artes marciales, somos capaces de sentir esta superfuerza, o fuerza interior, Por ejemplo, la frágil mujer que hecha abajo una pesada puerta porque su hijo está encerrado en un cuarto ardiendo, el esposo que puede levantar su carro porque la pierna de su esposa está atorada debajo- bajo circuias normales, estas personas no podría hacer estas hazañas de fuerza. Pero en una emergencia, la mente trabaja rápidamente y coordina su fuerza con la del cuerpo, una técnica que los artistas marciales desarrolllan mediante la práctica hasta que se vuelve mecánica y luego espontánea.
Para mi, la lección de esto se puede resumir en un solo enunciado: Es suficiente saber que existe una cosa como el Ki, una fuerza interior disponible que expande el concepto de los propios recursos. El solo saber que el Ki existe en todos nosotros es en sí mismo fortalecedor.
 
 
 
 
 
 
 
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