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Extiende tu Ki
Llegué al Aikido, "El arte suave" tarde en mis estudios marciales.
Sabía del Aikido, por supuesto, y estaba interesado en aprenderlo
algún día, pero estaba muy involucrado en el Karate y pensé
que podía esperar. Luego, en una visita que hice a Londres vi un
poster anunciando un seminario de Aikido y decidí asistir.
El seminario se llevó a cabo en una tienda convertida en pequeño
dojo a la sombra de la torre de la oficina postal de Londres. El lugar
estaba lleno de espectadores sentados con las piernas cruzadas en un tatami
viendo al maestro, un joven japonés que vestía una túnica
blanca y un hekama, o falda negra, el vestido de un maestro de Aikido.
Parecía frágil y vulnerable al enfrentar a media docena
de hombres que lo ecerraban en un circulo amenazadoramente. Mientras se
aproximaban, el maestro permanecía quieto, calmado y confiado, parado
en el ojo del huracán. De pronto lo atacaron al unísono con
fuertes gritos.
Lo que sucedió a continuación fue magnifico.El maestro
parecía fluir como agua entre la masa. Girando entre ellos, su falda
negra parecía rodearlos. Cada vez que se adelantaban para golpear
su cuerpo ya no estaba allí. Así como cuando un giroscopio
entre mas rápido gira su movimiento parece mas tranquilo, así
era el maestro mientras desviaba la energía de sus atacantes y los
proyectaba uno a uno fuera de la méléé.
Se terminó en unos pocos momentos. El maestro, aún calmado,
con una ligera sonrisa en la boca, se volvió hacia la audiencia
y recibió su aplauso. Luego saludó humildemente a sus estudiantes
atacantes quienes, a su vez, lo saludaron respetuosamente.
Las acciones del maestro parecían tan faltas de esfuerzo que
supe que había algo mas bajo la superficie que no era inmediatamente
aparente, algo inexplicado. Si lo había, nos dijo. Era el Ki, la
invisible fuerza de vida o energía que no se puede ver, pero que
la mayoría de los artistas marciales, especialmente los de Aikido,
se esfuerzan por desarrollar.
Como una demostración adicional, él invitó a cualquier
espectador interesado a intentar levantarlo del tatami. Esto me pareció
relativamente fácil para mi, así que me ofrecí de
voluntario. Abracé al maestro firmemente alrededor de la cintura
y tratée de elevarlo, pero me fué imposible hacerlo, aunque
lo sobrepasaba por al menos cuarenta libras, parecía estar aferrado
al piso. Luego me pidió que lo golpeara. Antes de que mi puño
hubiera viajado la mitad de la distancia entre nosotros me sentí
amable, pero firmemente impulsado al tatami. Nunca había sido derribado
tan rápidamente, así como tampoco había sentido una
fuerza tan suave.
"Este es un ejemplo del Ki", me dijo, ayudando a levantarme.
" Y como puedo desarrollarlo?" pregunté.
" Solo practicando y con una actitud mental adecuada," contestó
enigmáticamente.
Tome nota mental para investigar el Aikido cuando estuviera de regreso
en Los Angeles.
Busqué una escuela de Aikido y empecé a estudiarlo, ya
que era nuevo para mi. Constantemente escuchaba mencionar al Ki y, despues
de una de mis primeras sesiones le pedí a una asistente del entrenador,
una esbelta morena, que me lo explicara.
" Nadie puede realmente explicarlo, Joe," Me dijo, "pero puedes experimentarlo.
Me voy a parar en la orilla del tatami con mi brazo extendido a la altura
de mi hombro mientras tu intentas llegar a mi pasando por mi brazo."
Hice lo que me dijo y camine hacia ella hasta llegar a su brazo, el
cual me detuvo.
"Bien," dijo, " Ahora quiero que pienses en un objeto que esté
detras de mi y camines hacia él"
De nuevo, seguí las instrucciones y caminé hacia adelante
a través y mas alla de su brazo.
" Estas vez estabas proyectando tu energía adecuadamente hacia
adelante" dijo ella. "Ahora, extiende tu brazo desde el hombro y descansa
tu mano en mi hombro. Pon tu brazo rígido."
Presionando desde la parte interior del codo, ella pudo doblar mi brazo
fácilmente.
" Ahora flexionea el brazo ligeramente desde el codo y relajalo mientras
esta sobre mi hombro.Imagina que tu brazo es una manguera por la cual fluye
agua, la cual sale por tus dedos y se va al infinito."
Esta vez ella jaló mi brazo con ambas manos mi brazo, pero ni
así pudo doblarlo.
" Ese es un ejemplo del Ki," dijo. Todos lo tenemos en cierto grado-
hasta los bebés. Has tratado de levantar a un niño o un perro
que no querían ser levantados? El niño parece mas pesado
cuando no coopera, pero cuando quiere ser levantado, es mas ligero. Eso
es porque la mente es realmente una fuente de poder, y cuando la mente
y el cuerpo se coordinan, el Ki se manifiesta. Con practica lo puedes encender
a voluntad."
" Y de donde viene este Ki?" pregunté.
" El centro del Ki es el 'punto uno' o tai-ten," dijo señalando
un punto mas o menos a una pulgada y media debajo de su ombligo. " Esto
es mas o menos donde está el centro de gravedad del cuerpo humano.
El Ki se define como la energía o fuerza interior que se puede dirigir
desde el 'punto uno' por medio de visualizaciones hacia fuera del cuerpo.
Puede combinarse con la gravedad para producir peso muerto y pesadez extrema,
como en el caso del niño que no quiere ser lenavtado.
" Los practicantes de Aikido, así como la mayoría de
los practicantes de artes marciales y de Zen creen que todo el Ki o energía
del universo fluye por ellosa través de este 'punto uno' viajando
siempre en todas direcciones. Sin importar donde estés, tu eres
siempre el centro del universo. Al tomar tu 'punto uno' y permanecere centrado,
te sientes uno con el universo, y al mismo tiempo totalmente conciente
de tu relacion corporal con el universo."
Sacudí mi cabeza. "Eso es muy esotérico para mi."
" Aquí hay otra forma de verlo," dijo. " Imaginate el vientre
como una valvula que manda agua o Ki a todas las extremidades. Cuando la
valvula se abre mas agua (o energía) pasa por las piernas y los
brazos.
" Si te imaginas toda tu energía que llega a tu cuerpo en un
punto en la sección media, corriendo hacia tus piernas, y por el
tronco hacia tus brazos y hasta tu cabeza- y luego, mentalmente proyectas
esa energía a través de tu cuerpo en la dirección
deseada- se puede decir que extiendes tu Ki. El Ki se puede enviar en cualquier
dirección, dependiendo de lo que planees hacer."
Yo encuentro este concepto especialmente difícil de entender,
pero en unas pocas ocasiones he sido conciente de un flujo espontáneo
de fuerza contínua (o energía) fluyendo por todo mi cuerpo
sin buscarlo concientemente.
Todos, incluso no practicantes de artes marciales, somos capaces de
sentir esta superfuerza, o fuerza interior, Por ejemplo, la frágil
mujer que hecha abajo una pesada puerta porque su hijo está encerrado
en un cuarto ardiendo, el esposo que puede levantar su carro porque la
pierna de su esposa está atorada debajo- bajo circuias normales,
estas personas no podría hacer estas hazañas de fuerza. Pero
en una emergencia, la mente trabaja rápidamente y coordina su fuerza
con la del cuerpo, una técnica que los artistas marciales desarrolllan
mediante la práctica hasta que se vuelve mecánica y luego
espontánea.
Para mi, la lección de esto se puede resumir en un solo enunciado:
Es suficiente saber que existe una cosa como el Ki, una fuerza interior
disponible que expande el concepto de los propios recursos. El solo saber
que el Ki existe en todos nosotros es en sí mismo fortalecedor.
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