Guía de portátiles No. 9 - Sistema Operativo y Accesorios

En esta guía vamos a pulir algunos detalles de partes “poco llamativas” pero igualmente importantes además de cubrir un tema de gran relevancia hoy en día, el sistema operativo, pues la llegada de Windows Vista resultó no ser una panacea de usuarios felices, veamos por qué antes de darle punto final a esta sección.
Accesorios y últimos detalles
En cada una de las guías anteriores hemos dedicado muchas páginas a la explicación completa de las partes más complejas de un notebook, pero existen otras de menor complejidad (y menos importancia relativa) que he ido relegando hasta tener esta oportunidad y poder complementar toda la información que ya tenemos.
Unidad óptica
La
unidad óptica es el
conocido
lector/grabador de
CDs y DVDs que nos
ha acompañado por
años y que son
estándar en los
notebooks (con la
notable excepción de
algunos modelos
extremadamente
pequeños) para la
instalación de la
mayoría de los
programas,
incluyendo el
sistema operativo.
Hoy existen dos formatos ópticos masificados de almacenamiento de datos: el CD y DVD (lo que no debería sorprender a nadie) y hoy se pueden encontrar unidades capaces de leer, grabar y reescribir estos medios, habilidad que se puede definir en una simple línea si se resume la capacidad de grabado como R y la de regrabado como RW (que es naturalmente de clase R también), además, si una unidad es capaz de (re)grabar DVDs también lo será de (re)grabar CDs (pero esto no es cierto en el sentido opuesto).
Quizás estoy tratando de formalizar mucho algo que es extremadamente sencillo, así que veamos un ejemplo rápido: una típica unidad publicitada como “DVD/CD-RW” es capaz de leer, grabar y regrabar CDs pero sólo de leer DVDs, más claro imposible, al menos hasta que empiezan los problemas.
DVD+/-R y DVD+/-RW
Mientras
que sólo existe un
formato de grabación
de CD (CD-R) en el
caso del DVD ocurrió
algo que siempre
termina afectando a
los consumidores,
pues aunque
inicialmente sólo
existía el DVD-R
(desde 1997) un
grupo de empresas
lanzó el DVD+R el
2002 sin ventajas
definitivas sobre su
“competencia”, por
lo que para nuestros
efectos los
consideraremos
idénticos, pero
incompatibles entre
sí. Cada formato
tiene versiones
regrabables de sus
medios conocidos
como DVD-RW y DVD+RW.
Para cortar el tema de raíz puedo decir que todos los lectores de DVD en notebooks actuales son compatibles con ambos formatos y que también los grabadores y regrabadores de DVD tendieron a unificar ambos formatos bajo nombres del estilo DVD +/- R (o RW) para tratarlos de igual forma, que es lo que se ve en virtualmente todos los equipos de la actualidad que incorporan grabadores o regrabadores de DVD.
Dual Layer (DL)
Para las cuatro versiones de DVD grabables existentes (+R, -R, +RW, -RW) existen versiones “dual layer” (doble capa) que prácticamente duplican su capacidad original de 4,7 GB a 8,55 GB y que sólo pueden ser (re)grabados por dispositivos compatibles con esta nueva tecnología, pero que pueden ser leídos por prácticamente todas las unidades DVD de la actualidad (debido a la unificación de formatos que ya discutimos).
En el mundo real los discos DL son muy poco utilizados y con la llegada de los nuevos formatos HD-DVD y BluRay seguramente morirán sin pena ni gloria.
Unidades slot-loading
La
mayoría de las
unidades ópticas
utilizan la típica
“bandeja” en la que
se depositan los
discos para su
lectura, pero un
pequeño número de
dispositivos son del
tipo “slot loading”,
en el que
simplemente se
introduce el disco
dentro de la unidad,
que “succiona” el
medio al aplicarle
una ligera presión.
No hay mucho que
decir de estas
unidades aparte de
que son
incompatibles con
los “MiniDisc” por
su pequeño tamaño,
pero dado que no hay
muchos de ellos
circulando entonces
esto no es mayor
desventaja.
Para los efectos prácticos, y para concluir, lo más común es encontrar unidades DVD +/- R / CD-RW pues regrabar DVDs no es una tarea frecuente para la mayoría de los usuarios y los discos de doble capa no están muy masificados. Al igual que en los equipos de escritorio la velocidad de lectura/escritura de estas unidades es importante, pero no siempre es publicitada y, al tener que ser muy pequeñas, casi todas comparten las mismas velocidades de transferencia.
Lector de tarjetas
Una
unidad lectora de
tarjetas, incluida
en algunos modelos
de notebook, permite
acceder directamente
a tarjetas SD, xD,
MemoryStick, etc.
que normalmente
encontramos en
cámaras, PMPs,
celulares y otros
gadgets sin tener
que usarlos como
intermediario, esto
es útil porque por
lo general es más
rápido y cómodo para
trabajar
(especialmente en el
caso de cámaras
digitales y
reproductores de
MP3).
No pasa de ser un artículo agradable (exceptuando para el caso de fotógrafos y otros) pero que, como dicen, nunca está de más. Lo único importante si se trata de una necesidad importante es confirmar que sea capaz de leer el formato de tarjeta que nos interesa, porque hay decenas de formatos disponibles hoy en día y los lectores por lo general son del tipo “4 en 1” (o similar) para los notebooks.
Webcam
Algunos
modelos de laptop
pueden implementar
una cámara web en el
borde superior de la
pantalla, lo que es
una adición
agradable pero no
vital dada la enorme
variedad de webcams
externas de pequeño
tamaño que se pueden
encontrar en el
mercado.
La calidad de captura de estos dispositivos pocas veces supera los 1,3 MP de resolución y nunca se comparará con la de algo más dedicado, en otras palabras, están pensadas para chatear por MSN Messenger o Skype sin mayores pretensiones.
Touchpad y teclado
El
touchpad es el
cuadrado sensible al
tacto que reemplaza
al mouse en la
mayoría de los
notebooks y, bueno,
no tiene
especificaciones que
permitan
clasificarlos aparte
del juicio personal,
que es justamente el
criterio que
usaremos.
Obviamente un touchpad es incapaz de reemplazar a un mouse convencional, pero para el trabajo básico de oficina y navegar deberá bastar si estamos en una situación que requiera su uso. Un touchpad debe ser:
- De un tamaño razonable (para sus gustos)
- Suave al tacto para no ser molesto
- Idealmente de forma rectangular o muy levemente ovalada para aprovechar mejor el espacio (hay touchpads circulares, para los incrédulos)
- Con una respuesta a los “clicks” (al presionar su superficie) casi perfecta
- Firme, no debe ceder al “arrastrar” el dedo por su superficie y los botones físicos no deben sentirse ni endebles ni muy rígidos.
Con esos criterios debiera bastar.
El teclado de un notebook tiene características diferentes a las de sus hermanos de escritorio, sus teclas son aplanadas, tienden a ser más pequeñas y estar más “apretadas”, además de esto no cuentan con teclado numérico dedicado (excepto casos de equipos con pantallas de 17” que disponen del tamaño extra).

A pesar de estas desventajas es fácil acostumbrarse a tipear en un notebook con un teclado de calidad medianamente buena, que tenga:
- Teclas de tamaño suficiente como para apoyar un dedo en ellas sin cubrir a sus vecinas.
-
Respuesta firme al tecleo, o sea, que no se perciba debilidad de material (o sonidos raros) al presionar alguna tecla, pues estas dependen de un sistema de respuesta más delicado que en los teclados de escritorio.
-
Buena disposición de teclas: Esto va especialmente por la ubicación de la tecla “Control” izquierda, que debería ir en la esquina inferior derecha y no a la derecha de la típica tecla “function” que usan los notebooks para diversas funciones. Además las teclas como “inicio”, “re pag”, etc debieran ir en posiciones coherentes con su uso.
-
Disposición de teclas hispana: De más está decir que estar apretando la tecla “;” para generar la “ñ” es molesto, por decir lo menos, así que busque equipos con teclado en disposición hispana para evitar confusiones. Hoy por hoy todos los notebooks que llegan a nuestras costas usan teclados en español, pero nunca faltan los “reciclados” de EE.UU.
Conectividad Bluetooth
Con
todo el auge de la
portabilidad es cada
vez más común
encontrar equipos
con chips que les
permiten ser
compatibles con el
estándar Bluetooth
de comunicación (de
corto alcance) entre
equipos como
celulares, PDAs,
smartphones, etc. Y
también para usarse
con mouse y teclados
inalámbricos.
Por estos motivos el Bluetooth será apreciado por quienes viven sincronizando equipos y transfiriendo archivos sin tener que recurrir al puerto USB pero no verá mayor valor en quienes no necesiten de este sistema de conectividad. Si está interesado en un equipo con Bluetooth asegúrese que se trata del estándar 2.0, que está presente desde el 2004.
Sistema operativo: El nuevo reto
Hasta
el año pasado
virtualmente todos
los notebooks venían
con Windows XP (Home
o Professional)
preinstalado con la
excepción de Acer y
algunas otras marcas
que ofrecían modelos
con alguna
distribución de
Linux para evitar
los costos de la
licencia del SO de
Microsoft. Esta
situación se alargó
desde el 2001 hasta
el presente,
cuando Windows Vista
salió a la calle y
las reglas cambiaron
por completo.
Para este pequeño
texto me remitiré al
SO de Microsoft en
desmedro de Linux
para poder ser más
específico y abarcar
efectivamente al
mayor número de
gente posible, así
que pido la
paciencia de la
comunidad OpenSource.
Gracias a una fuerte campaña publicitaria por parte de Microsoft, Windows Vista es hoy el sistema operativo que viene por defecto en muchos de los modelos de notebooks relativamente modernos, algo que sería agradecido si no hubiese un gran problema detrás de esta fuerte entrada del nuevo SO: Windows Vista no fue bien recibido por la comunidad.
Esta
respuesta por parte
de los consumidores
es notable por decir
lo menos, Vista
tiene una interfaz
muy “bonita” (Aero)
y un sistema que a
primeras luces es
más amigable con los
usuarios, pero
detrás de las
pasarelas Windows
Vista tiene
exigencias de RAM
que no todos los
equipos cumplen,
haciéndolo lento en
comparación con su
antecesor, tiene
problemas de
compatibilidad con
algunos programas
específicos
(especialmente
juegos) entre otros
detalles que no
quiero empezar a
discutir para no
desvirtuar el tema,
pero que en conjunto
hacen que
muchas personas
prefieran el fiel
Windows XP antes que
Vista.
Bueno, entonces tenemos equipos vendidos con Windows Vista y usuarios (algunos) que quieren Windows XP, por lo que la solución lógica a este problema debería ser sencilla: formatear el disco e instalar Windows XP por cuenta propia (aunque esto involucra comprar una licencia extra), pero hay un problema fatal con esta decisión: drivers.
Cada
parte del notebook
es manejada por el
sistema operativo a
través de drivers o
controladores
específicos para
cada componente, así
hay drivers para la
tarjeta de video,
para el chipset,
para el audio, en
fin, para todo lo
que hemos visto en
estas guías y para
muchas otras partes
más específicas. La
mayoría de los
drivers “genéricos”
vienen incluidos en
XP y Vista pero los
de partes más
puntuales
(especialmente para
los notebooks)
deben ser
instalados desde el
típico CD que viene
incluido con el
notebook o ser
descargados desde la
página del
fabricante.
En este momento el plan de migración empieza a fallar, pues los drivers son específicos para cada sistema operativo, en otras palabras, Windows XP usa drivers distintos que Vista para los mismos componentes, y como algunos fabricantes adoptaron Vista con tanta fuerza simplemente no desarrollaron drivers para Windows XP y dejaron a los usuarios interesados el SO antiguo con una máquina semi-funcional, quizás sin sonido, WiFi, Bluetooth, o lo que sea.
Usemos
un ejemplo concreto
con un notebook muy
decente que venden
en Chile, el
Sony Vaio VGN N330FH,
disponible en un par
de multitiendas
conocidas. Si
buscamos sus
especificaciones nos
daremos cuenta que
viene con Windows
Vista preinstalado
(y sólo tiene 512 MB
de RAM, mala
combinación). Si
queremos instalar
Windows XP en el
equipo (y que
funcione
adecuadamente)
necesitaremos los
drivers para este SO
de la página de Sony,
pero… no
existen.
Este es un problema grave, muy grave me atrevo a decir, por primera vez el sistema operativo pasa a ser un “problema” a la hora de escoger notebook, como si no tuviéramos suficientes con las demás partes, y muchas compañías cayeron en la mala práctica de no desarrollar drivers para XP.
Hay una variedad de enfoques que se pueden tomar para este problema, el más simple es cotizar equipos que incluyan Windows XP o que tengan drivers disponibles para este SO en su página, otra alternativa es preguntar en la misma tienda si es que cuentan con drivers “de uso privado” para que entreguen el notebook con Windows XP funcionando por completo y hay una última alternativa, pero es la más arriesgada.
Recordemos
que las partes de
los notebooks son
comunes, así un Core
Duo T2350 en un Sony
Vaio es el mismo que
encontraremos en un
Toshiba Satellite, y
muchas de las otras
partes también
siguen esta
tendencia: el chip
de audio, el de
video, etc. Con esta
mentalidad es
razonable suponer
que el driver que no
existe para mi chip
de sonido X puede
ser suplantado por
el driver para el
mismo chip, pero de
otra empresa (o del
mismísimo fabricante
del chip). Esta idea
es peligrosa en
varios niveles:
- Se tiene que saber el modelo específico de la parte en cuestión
- Hay que encontrar algún modelo que tenga drivers para XP y que además use el componente en cuestión y luego (honestamente) esperar a que funcione en nuestro notebook.
- Algunas partes comunes usadas por algunos fabricantes varían del original diseñado por la empresa, por ejemplo, la Mobility Radeon X700 usada en algunos equipos Acer no es reconocida por los drivers disponibles en la página de ATi, hay que usar los de Acer.
Hay que admitir que es una empresa peligrosa y que muchas cosas pueden salir mal (si no me creen escriban “VGN N330FH drivers” en su buscador favorito).
El tema da para mucho y nos alejaría de nuestro enfoque actual, así que cerraré parcialmente este capítulo recomendando no asumir que Windows Vista es ideal en este momento (en lo personal mi experiencia no fue tan agradable) e investigar el asunto de los drivers si es que se planea usar Windows XP.
Por suerte algunas empresas (como Dell) se han dado cuenta del malestar de sus usuarios y aún ofrecen equipos con Windows XP con drivers descargables en su página.
Epílogo: Fin de la primera parte
Por fin me puedo jactar de que hemos cubierto virtualmente todos los detalles técnicos que hay detrás de la elección de un notebook, tarea que nos tomó más que un par de semanas pero que más que valió el tiempo invertido: tenemos acumulado suficiente conocimiento como para hacer una compra informada y empezar a cuestionarnos acerca de muchos temas que fuimos dejando en el camino favoreciendo el orden, en esta misma edición eludí tocar el tema de los drivers para Windows XP con más profundidad y en las pasadas relegué el cuidado de las baterías, las posibles soluciones a los píxeles muertos y otros temas que implícitamente deje de lado.
A futuro esperamos continuar con esta serie de guías abordando asuntos más concretos para gente que ya tiene su notebook y que probablemente tiene deseos de leer de otros temas que les resulten más cercanos.
Bueno, no queda mucho que decir fuera de que siempre estamos agradecidos de nuestros lectores y de las sugerencias y preguntas que tienen algunos respecto de los temas que vamos tratando, que nos incentiva a superarnos con cada versión para complacer a los más exigentes y aclararles la situación a los que recién se inician en el tema.
