Guía de portátiles No. 5 - Monitor LCD

La elección de un notebook con una pantalla que cumpla con nuestras necesidades es algo muy importante en la compra del equipo, pues mal que mal vamos a estar mirándola todo el tiempo que trabajemos en él y al contrario que en los equipos de escritorio no podemos cambiarla si no nos gustó, veamos las características que tienen las pantallas LCD (o también llamadas TFT) y cómo afectan su uso.
1. Tamaño
El tamaño de la pantalla determina cuanto “espacio en bruto” tenemos para trabajar en nuestro equipo y se mide de igual forma que en los televisores convencionales: como el largo en pulgadas de la diagonal del monitor. Así tenemos equipos con pantallas de entre 12 y 17 pulgadas (salvo casos excepcionales de laptops muy grandes o muy pequeños).
Quiero
remarcar bien el
siguiente punto, que
es una de las
consideraciones más
importantes al
momento de escoger
un notebook:
El tamaño de la
pantalla determina
en qué categoría de
“portabilidad” cae
el notebook,
que van desde los
“subnotebooks” (muy
pequeños) a los
grandes reemplazos
de equipos de
escritorio (DTR)
pasando por los más
tradicionales y
comunes.
Los equipos pequeños tienen una movilidad y autonomía impresionantes, se pueden andar trayendo todo el día sin siquiera notar su peso y son el compañero ideal para viajes de avión, pero son más caros que el promedio y es algo incómodo utilizarlos por sus teclados y pantallas pequeñas.
En el otro lado de la balanza están los Desktop Replacement (DTR), equipos grandes y pesados diseñados para trabajos intensivos y que a veces incluyen componentes que muchas veces no se ven en equipos más pequeños. Los inconvenientes empiezan cuando tienen que depender de su batería, pues su autonomía deja mucho que desear (sus componentes son más exigentes), andarlos trayendo es un buen ejercicio y usarlos en el regazo es una experiencia que no recomiendo.
En el rango entre las 12 y 17 pulgadas encontramos las siguientes categorías (además agrego mi opinión personal de su enfoque):

Recordemos que estas son apreciaciones subjetivas basadas en mis experiencias con estos equipos, como siempre usted tiene la última palabra y siempre es bueno pasearse por alguna multitienda para llevarse sus propias impresiones. Para hacer más gráfica la diferencia los dejo con un equipo de 17”, uno de 14” y uno de 12” lado a lado:

Notemos algo interesante, el de 12” se ve más “cuadrado” que los otros dos, lo que nos lleva a un tema importante relacionado con las pantallas:
Widescreen o “pantalla amplia”
Al comienzo de esta sección me limite a mencionar que existían varios tamaños para pantallas, pero no me digné a mencionar como se aprovechaba este tamaño en el producto final y eso tiene motivo: Existen dos tendencias en el mundo de los monitores dependiendo de qué forma tiene una pantalla de un tamaño dado, quizás con un dibujo esto sea más claro.

Ambos rectángulos tienen el mismo tamaño diagonal y se diferencian en su “relación de aspecto”, la división entre su ancho y su alto. El cuadro azul refleja el estándar antiguo (relación 4:3) y favorece el alto del monitor, pero hoy en día es más popular el nuevo con relación 16:10 (cuadro rojo) porque da una mejor visión periférica de su trabajo, ideal para ver dos páginas de un documento al mismo tiempo y también porque es más fácil transportar un notebook “ancho” que uno “alto”. Técnicamente son iguales pero ya es casi norma comprarse uno widescreen por sus mejores prestaciones.
2. Resolución
Si nos acercamos mucho a un monitor LCD (o uno tradicional) nos daremos cuenta de que está compuesto de puntos muy pequeños, “píxeles”, capaces de desplegar un color a la vez y cuya combinación forma la imagen deseada, la resolución indica cuántos de esos puntos están disponibles, por ejemplo una resolución de 1024 x 768 indica que hay 1024 pixeles horizontales por 768 verticales.
¿Qué significa esto? En pocas palabras que un monitor (independientemente de su tamaño) podrá desplegar más información en un momento dado que otro de menor resolución, lo que es una ventaja notable si se quiere trabajar en imágenes digitales, documentos largos de Word (o pdf) y cosas por el estilo.
Mucha gente se confunde entre los términos de tamaño y resolución al comienzo por algo muy entendible: Una pantalla más grande no significa que tenga mayor resolución que otra, sino que simplemente tiene más espacio para mostrarlos (o sea, sus píxeles son “grandes”). Una pantalla pequeña con alta resolución muestra el texto de un documento, los íconos del escritorio y todo en general a un tamaño reducido que puede incomodarle la vista a algunos, nuevamente todo va por el lado de los gustos personales.
Es
difícil hacer una
tabla de
resoluciones, pero
traté de incluir las
más comunes para
monitores
convencionales y
widescreen (la
relación “píxeles de
ancho”:”píxeles de
alto” se mantiene
igual que en los
tamaños, 16:10 y
4:3)
Como norma lo mejor es escoger uno de por lo menos 1024×768 (virtualmente todos cumplen) que le sea cómodo a la vista, porque aunque es posible hacer que un monitor LCD muestre una resolución más baja a su configuración “nativa” se pierde mucha calidad de imagen en este proceso.
Para terminar con esta parte tengo que decir que hay siglas de uso común para las resoluciones, son nombres como “XGA” o “WXGA” que he tratado de incorporar en la tabla pero que a veces son ambiguos (por ejemplo para el caso de WSXGA, que puede llevar un “+” o no dependiendo del fabricante), recomiendo preguntar explícitamente la resolución en lo posible para evitar confusiones.
3. Ángulos de visión
Una
característica poco
publicitada de los
monitores para
notebooks son sus
ángulos de visión
horizontal y
vertical, que son la
inclinación máxima
para la cual la
imagen del notebook
aún es “nítida” (ya
empezamos con la
subjetividad)
mirándola de lado o
desde arriba, dudo
que usted trabaje
mirando de lado la
pantalla así que no
es un factor
importante, de todas
formas dejo una foto
comparando dos
monitores.
4. Acabado de espejo o “glossy”
Una pantalla convencional tiene un acabado “matte” (opaco) en su superficie, pero hoy es común (de hecho es probable) encontrarse con monitores con un acabado de espejo o “glossy”, que se distinguen inmediatamente por tener lo que parece una capa reflejante sobre la pantalla, nuestro modelo lo debe dejar más que claro:

Las pantallas con acabado de espejo ofrecen mejores colores y contraste en la imagen además de darle un toque muy moderno a tu equipo, pero también pueden ser molestas porque justamente reflejan todo lo que incida en ellas, incluidos los objetos de su pieza/oficina o en el peor de los casos el mismísimo sol si se encuentra trabajando en exteriores, haciendo difícil-imposible su lectura.
La calidad de los acabados de espejo varía de fabricante en fabricante (pero todos son por lo menos decentes) y no me atrevo a dar un ranking por falta de información concluyente, pero puedo decir que le ponen nombres muy faranduleros a este sistema:

5. Dell UltraSharp
Quiero dedicar una parte bastante corta de esta guía a explicar lo que es el “UltraSharp”, característica ofrecida en algunas pantallas de notebooks Dell. Se trata simplemente de un término “marketero” que indica que la pantalla es de “alta resolución”, algo bastante ambiguo como ya vimos así que como siempre es mejor confiar en los fríos números.
Otra características de los monitores UltraSharp es su mayor brillo y mejores ángulos de visión comparados con los convencionales de Dell, además tienen una ligera capa reflejante (pero mucho menor que en los glossy).
Con esto es claro que UltraSharp y TrueLife (nombre comercial de Dell para el acabado de espejo) son cosas distintas e independientes, una pantalla puede incorporar ambas tecnologías, sólo una o bien ninguna. Finalmente quiero insistir en que este es un criterio exclusivo para comparar los monitores Dell y que no se puede extender a equipos de otras marcas.
6. Puntos muertos (dead pixels)
Terminamos con nuestro resumen de pantallas con uno de los problemas más odiado por aquellos quienes compramos un monitor LCD (en un notebook o para escritorio), los píxeles muertos y quemados.
El
resumen rápido de en
qué consisten es el
siguiente: cuando
son fabricados los
paneles de cristal
líquido existe la
probabilidad de que
un error en la
producción haga que
uno (o más) de sus
píxeles simplemente
no sea capaz de
prenderse (en el
caso de los píxeles
muertos) o se quede
pegado en un color
rojo, verde o azul
brillante (píxeles
quemados).
Estos equipos “defectuosos” pasan los estándares de la empresa porque si no los precios de fabricación se dispararían (eso es lo que dicen los fabricantes) y la mayoría de sus garantías internacionales sólo cubren desde un cierto número de píxeles muertos/quemados. Respecto al tema sólo me voy a referir ligeramente a dos cosas:
-
La ley del consumidor de Chile (desconozco la de los demás países) se sobrepone a la garantía de los fabricantes y exige que un producto sea entregado en condiciones perfectas, está en su derecho de reclamar por una pantalla con un punto defectuoso.
-
Hay muchas ciencias ocultas de cómo “arreglar” estos píxeles, algunas funcionan a veces, pero no es nada seguro pues cada píxel muerto o quemado es diferente.
