Historia de México II
La Arquitectura y las Artes Plásticas en el México del Siglo XIX y Principios del XX
PINTURA
En
la pintura el catalán Clavé educó en el estilo clasisista
del francés Ingres, con un colorido más vivo y
realista. Como director de dibujo y pintura en la Academia establece las clases
con modelo vivo y recomienda a Eugenio Landesio
para la especialidad del paisaje. Es un gran retratista, y plasma a don Andrés
Quintana Roo, la señorita Echeverría, al arquitecto Lorenzo de la Hidalga y su
esposa. Dirige la decoración de la cúpula de la iglesia de La Profesa en México.
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Un alumno aventajado de la Academia fue Juan
Cordero, que acaba su formación en Roma y se desarrolla desde un clasisismo relamido a un romanticismo
objetivo, retratando a los escultores Pérez y Valero, a los arquitectos Agea en 1847 y realizando La Anunciación en 1850
(actualmente en la Biblioteca Nacional de México). En México en 1853, expone
en la Academia la obra El Redentor y la Mujer Adúltera; plasma un
retrato ecuestre de Santa Anna y un retrato de su
mujer doña Dolores Tosta de Santa Anna. Incursiona en el muralismo con su Jesús Entre
los Doctores en la iglesia de Jesús María de la Ciudad de México, decora
las iglesias de Santa Teresa la Antigua y la cúpula de falsas capuchinas de
San Fernando, hoy desaparecida, también en la capital de la República. Con
expresiones plásticas de la pintura neoclásica, toca los inicios del
romanticismo con un gran colorido. |
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Salomé Piña, otro alumno de Clavé, pinta los murales de la Basílica de
Guadalupe y Santiago Rebull plasma a
Maximiliano y a los liberales como Juárez, Martínez de la Torre y Porfirio
Díaz; realizando los únicos murales de su tiempo con temas paganos, Las
Bacantes de las terrazas del Castillo de Chapultepec. |
La
expresión pictórica, resultado de la educación en la Academia se multiplicó.
Eugenio Landesio formó una peculiar escuela de
paisajistas, que desarrollaron por primera vez la expresión del artista frente
a los panoramas de México, indicándose las características de la flora y fauna
y de las propiedades geológicas, que define un panorama propio del país. Su
alumno Luis Coto escoge paisajes con arquitectura; pinta Una Vista del
Barrio de Romita, El Patio Central del Convento de Santa Clara, La
Colegiata de Guadalupe, El Origen de la Ciudad de México y retazos
de la Hacienda de Miacatlán, con escenas de la vida
campestre.
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En este estilo
sobresale José María Velasco, quien comprende y expresa la inmensidad
de los paisajes nacionales, aplicando una genial intuición de la perspectiva
en sus Vistas del Valle de México. |
Felipe Gutiérrez, escritor, crítico y
pintor destacado, representa a santos escuálidos y místicos surgiendo de la
penumbra de la meditación, convirtiéndose en un exponente del realismo
subjetivo. José Jiménez pinta el Patio
del Convento de San Francisco; Javier Alvarez plasma
la arquitectura y Gregorio Dumaine recrea La
Hacienda de Los Morales.
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Niña con Flores J. Salomé |
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Rodrigo Gutiérrez Senado de Tlaxcala |
Otros autores
fueron Manuel Ocaranza con sus Travesuras del
Amor; José Ibarrarán, alumno de Rebull y Piña, que pinta asuntos religiosos y paganos.
Félix Parra realiza un Fray Bartolomé de
las Casas en la Biblioteca
Nacional; Leandro Izaguirre la Fundación de
México y el Suplicio de Cuauhtémoc;
obras que representan la culminación del arte pictórico del academicismo, con
gran manejo técnico y del colorido. |
Al final del siglo XIX Julio Ruelas
se sitúa en el Modernismo e ilustra la Revista Moderna
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Guerra Jorge, “El Arte en México
de la Segunda Mitad del Siglo XIX al Primer Decenio del XX”, en: Historia de
México Vol 10, México, Salvat,
1978, pp. 2223-2250
Elaboró:
Humberto Domínguez Chávez