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Hay mierda que huele a vida. Hay sudor que huele a tierra. Hay sangre que huele a vino. excremento a pecado.
De tus nalgas el sudor se balancea como agil acrobata en la densa foresta que sube por tus fuertes muslos.
Piel con sabor a aceituna, a sal antigua y olor a miel.
Me aventuro presuroso entre tus piernas y descubro. la hombria bajo tu vientre.
Olor a orin y semen, Olor a tequila caro penetrando delicioso los orificios de mi cara sin haberte aun tocado.
No digamos nombres, porque los nombres son profanos. Incognitos, comamonos, destrozemonos con un amor mundano.
Olor, sabor, tacto, vista; desfile interminable, fugaza placer, encuentros inusitados.
de mi piel te viste la calida melancolia, de mi boca llevas mi ardiente saliva.
tu en mi y yo en ti.
Manana al verte quiza no te conozca, manana al verme quiza te hayas olvidado. |