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Bruma blanca sobre espejos pasados de reflejos concavos que se tornan diminutos.
El tiempo sin recuerdos se muere. es la lucha en el estrago para olvidar tus silencios.
En vano, fundido en mi memoria returnas como luna blanca de sangrientos gajos.
Y yo callo, postrado, cargando la amargura de las inmundicias de tu sangre, el rencor de tus palabras, el odio a tu sexo.
Y renuncio a la redondez de tus nalgas, a lo duro y agreste de tu viril miembro y al suave roce de tus labios, de tu lengua.
Y vuelves a mi porque somos mariposas de mil colores que nos escondemos entre las sombras.
Y vuelves a mi, porque como mariposas muertas seguimos volando en busca del arco iris. |