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SEGURAMENTE USTED QUERÍA HACER ALGUNAS PREGUNTAS SOBRE SU PROBLEMA CARDÍACO

¿Qué es una “Miocardiopatía dilatada”?  ¿Qué quiere decir “Insuficiencia cardíaca”?

Suena difícil, pero se puede entender fácil. El corazón es básicamente un músculo que en cada latido bombea la sangre para que, una vez que sale del mismo, sea distribuida por todo el cuerpo. A este músculo se lo llama miocardio, y si por alguna enfermedad es dañado (miocardiopatía)  el corazón empieza a agrandarse (dilatación), ya no es capaz de bombear con la fuerza suficiente ni cumplir con su función normal y comienzan a aparecer los signos y síntomas (insuficiencia cardíaca).

Se escucha  decir a mucha gente: “yo tengo el corazón grande”, por una radiografía de tórax que le hicieron alguna vez, o “ porque hice mucho deporte cuando era joven”. Casi siempre se trata de personas que tienen el corazón absolutamente normal. Para hacer el diagnóstico de miocardiopatía dilatada se necesitan estudios más profundos y la opinión de un médico entendido en la materia.

¿Por qué se produjo este problema cardíaco?  

La miocardiopatía dilatada puede venir como consecuencia de varias enfermedades, pero la mayoría de las veces es el resultado del daño que le ocasionan al corazón uno o más infartos, la hipertensión arterial, la enfermedad de Chagas, por citar las causas más comunes. De todas maneras, es importante saber que sólo algunas de las personas que han padecido estas enfermedades quedan con el corazón dilatado e insuficiente. Otras veces se diagnostica una miocardiopatía dilatada pero no se puede llegar a saber cómo se originó. Salvo una minoría, no es una enfermedad hereditaria ni se transmite a  los hijos.

¿Es algo raro?

Todo lo contrario, es cada vez más frecuente y en la actualidad es una de las causas más comunes de internación en todo el mundo. En Estados Unidos, que tiene muchos más habitantes que nuestro país ( y también mejores estadísticas), se estima que alrededor de tres millones de personas están afectadas por esta enfermedad, lo que equivale a unas 370.000 en Argentina.

¿Y qué puedo llegar a sentir?

Si bien en algunos casos puede haber pocos o ningún síntoma, la mayoría de las personas que padecen esta enfermedad notan fatiga o falta de aire al hacer un esfuerzo no muy importante, esfuerzo que tiempo atrás hacían sin problema. Otras veces la falta de aire aparece incluso en reposo, y no tolera estar acostado mucho tiempo lo que obliga a usar dos o más almohadas para poder dormir. Puede ocurrir de despertarse en la madrugada por tos y ahogo y tener que sentarse para respirar mejor. A esto puede agregarse hinchazón de piernas que aparece o se incrementa con el transcurso de las horas, siendo de menor intensidad por la mañana y más importante durante la tarde o noche. Estos síntomas, que expresan la deficiencia  del corazón (insuficiencia cardíaca), pueden venir rápidamente. Sin embargo, lo habitual es que ocurra progresivamente en el transcurso de algunas semanas o meses.

Si bien está previsto en la evolución que de vez en cuando pueda ser necesaria una internación para compensar el cuadro, el paciente que sabe reconocer cuando la situación comienza a empeorar y consulta rápidamente, le permite al médico tomar a tiempo el problema y evitar así una internación.

¿Esta enfermedad se cura?

No. Salvo excepciones, la miocardiopatía dilatada no se cura pero tiene tratamiento. El tratamiento es de por vida, justamente por que se trata de una enfermedad crónica y porque si bien la medicación ayuda al corazón a funcionar mejor no lo deja “como nuevo”.

En los últimos años han ido surgiendo nuevos medicamentos que han cambiado muchísimo el panorama de esta enfermedad, y si bien es cierto que es difícil hacerse a la idea de tomar varias pastillas por día, todos los días y toda la vida, mucho más difícil sería la vida de las personas con este problema si no existieren estos medicamentos.

“.....Como me sentía bien los dejé de tomar” a menudo se escucha decir a los pacientes en la consulta, sin embargo, al igual que ocurre con las comidas, el abandono o falta de cumplimiento de la medicación resulta en más falta de aire y finalmente en una internación. Por lo tanto, mejor pensar: “...como me siento bien los voy a seguir tomando”. Aunque parezca mentira bastan algunos días sin tomar las pastillas para que empiecen a aparecer los problemas; por eso hay que ir a ver al médico antes que se terminen los medicamentos y no unos días después.

¿Voy a poder seguir comiendo de todo?

Este si que es un problema. Estamos acostumbrados al placer de comer de todo, y cuando nos prohiben algunas comidas parece que ya no vamos a poder comer nada.  “...A esta altura de mi vida y tener que aprender otra vez a comer”. Y laverdad que es un poco así, lo cual puede llevarle a algunas personas mucho tiempo en aceptarlo y varias internaciones en convencerse.

La sal y todos los alimentos que contienen sodio empeoran la falta de aire y la retención de líquidos de los pacientes con miocardiopatía dilatada. Un gran desarreglo o pequeños desarreglos  pero repetidos son suficientes para tirar abajo el esfuerzo de meses y terminar internado. Seguro que no es fácil cuidarse con las comidas , pero menos agradable es agitarse a cada rato e internarse cada dos por  tres.

En esta página se detallan algunos alimentos que están permitidos, otros restringidos y otros prohibidos debido a su contenido de sodio.

¿Entonces, ahora ya no voy a poder hacer nada?

No es así. Probablemente ya no va a poder hacer las mismas cosas que antes o al mismo ritmo, pero es muy importante desde el punto de vista físico y anímico que se mantenga activo. Si Ud. trabaja y necesita seguir haciéndolo, hablando con el médico seguramente encontrarán un modo de conciliar su problema de salud con su necesidad de trabajar, y además le indicará otro tipo de actividades que sin dudas lo ayudarán a sentirse mejor.

¿Y quién me va a atender a partir de ahora?

Un cardiólogo que funcione como su  médico de cabecera, preferentemente del hospital donde estuvo internado y figuren sus antecedentes. De este modo, al contar con un médico que esté al tanto de su problema en particular y de algunos detalles importantes, Ud. se evitará contar todo de nuevo y también las molestias de repetir estudios y de cambios permanentes de la medicación.

Bueno, ¿y yo que hago entonces?

Ud. es una parte fundamental para llevar adelante el control y tratamiento de esta enfermedad. No todo es el médico, el hospital o los análisis. Su compromiso es muy importante y lo que Ud. haga o deje de hacer no le quepa ninguna duda que ejerce una gran influencia. Ud. no está librado únicamente a lo que disponga esta enfermedad;  y si no quiere “jugar en contra” forme “un equipo” con su médico.

Para que Ud. también tenga un control sobre su situación debe tener siempre presente los siguientes  consejos, que son tan simples como importantes:

  1. El abandono o cumplimiento a medias de la dieta y la medicación empeora la falta de aire y la retención de líquidos, y tarde o temprano termina en una internación.

  2. No haga cambios por su cuenta en la medicación. Si tiene alguna duda o sospecha de algún efecto adverso primero consúltelo con su médico antes de tomar una decisión.

  3. Vea el médico antes y no después de que se le terminen los medicamentos.

  4. Contrólese el peso periodicamente (en la misma balanza). Un aumento de más de 1 kilo suele indicar mayor retención de líquidos.

  5. Frente a los siguientes síntomas consulte antes de lo previsto y dentro de la semana para que pueda ser tomado a tiempo y evitarse una internación: a) Incremento de la fatiga o falta de aire de la habitual. b) Falta de aire a la noche e imposibilidad de permanecer en posición  acostada durante un rato. c) Aumento de peso. d) Mayor hinchazón de piernas. e) Síntomas  nuevos y desconocidos que le ocasionen un malestar importante.

  6. No falte a las consultas programadas. No consulte sólo cuando se sienta mal. Si se siente bien, mejor; pero tenga presente que mantener un contacto regular con su cardiólogo es importante por muchas otras razones.

  7. Su médico le dará un resumen escrito sobre su situación, y si no es así pídaselo. Lleve ese resumen siempre con Usted como si fuera un documento, así como el último electrocardiograma y una lista de los medicamentos que toma regularmente. Tenga en cuenta que si ocasionalmente es atendido por otro profesional o tiene que hacer una consulta por guardia, no es fácil explicar algunos detalles técnicos o que tal vez no se encuentre con fuerza  o ganas de contar todo de nuevo.

  Dr. Rubén Mayer  - Cardiólogo

 

 
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